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Peligros de estación...

Burčák, una palabra que empieza a aparecer casi en todos lados en Praga a finales de agosto, palabra rara e intrigante para aquel que no sabe de qué se trata. Aunque algo nos dice el hecho de que la veamos en la ventana de casi todas las vinerías y vinotecas de la cuidad.
El burčák es vino muy joven, de hecho es el jugo de uva fermentado, casi sin filtrar (es común encontrar restos de piel de las uvas). El más común es de vino blanco, aunque a veces se puede encontrar de vino tinto. La temporada empieza a fines de agosto, llega a su pico en septiembre, cuando muchos pueblos de Moravia festejan sus vendimias y termina, dependiendo del clima, a fines de ese mes o principios del siguiente.
En Praga se puede comprar en cualquier vinería y vinotecas, que lo ofrecen ya sea en vaso para tomar en el lugar o en botella para llevar, y muchos restaurantes. Es una bebida bastante refrescante, dulzona y ligeramente gaseosa. Es muy rico el burčák, es muy fácil tomarlo, el contenido alcohólico no es muy alto, es casi como tomar un jugo recién preparado. Pero las apariencias engañan. El burčák es una de las bebidas más peligrosas que existen. Cuando mencioné más arriba que es el jugo de uva fermentaNdo, no fue un error gramático o tipográfico, el burčák es una bebida que todavía está fermentando. Uno puede tomar unas cuantas copas, sentirse bien y, de repente, algo nos pega con la fuerza de un cross the Tyson circa 1987, dejándonos casi sin habla y con muy poca capacidad motora, y eso no es ni siguiera lo peor. La resaca al día siguiente, dicen los que la han sufrido, es la peor que se puede experimentar.
No estoy exagerando. Me acuerdo de la primera vez que tomé burčák, fue a pocos meses de haberme mudado y unos amigos me llevaron a probarlo. Me gustó mucho, pero desde el primer trago sentí respeto por este "juguito". Uno de mis amigos me preguntó si me gustaba, "sí," le respondí. "Pero nunca me gustaría emborracharme con esto". Me miro y me dijo, "es lo último que querrías hacer", y empezaron las historias. Otra gente confirmó la fama, así que nunca he tomado más de dos o tres copas.
Les recomiendo que lo prueben, pero con cuidado, son muchos los lugares que solamente preparan mosto de manzanas, le agregan algo de alcohol y azúcar y lo venden como burčák. Lo mejor es ir a buenas vinerías o vinotecas y sentarse a degustarlo. Se puede llevar a casa, en ese caso habrá que ponerlo en la heladera (nunca al calor porque eso acelera la fermentación y puede hacer que la botella explote) y beberlo como mucho al día siguiente, de otro modo ya empieza a tomar sabor feo y no es bueno para beber.
Claro que el mejor lugar en Chequia para tomar burčák es cualquiera de los pueblos de Moravia donde se elabora vino, allí van a encontrar el mejor y más fresco burčák.
Salud y con moderación

Comentarios

  1. Ja muy buena bebida! Parece algo similar a nuestro famoso vino patero... cuando lo envasan a medio fermentar...

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  2. Vos sabés que tenía ganas de hacer la comparación, pero cuando me puse a escribir el artículo, me olvidé. Pero es más o menos lo mismo, aunque acá es un producto aparte y se lo toma en serio. Algunos pueblos en Moravia, que es como la Mendoza checa, hacen sus festivales de burčák.
    Fui el año pasado a uno, temprano durante el día y había muy buena onda. Ahora, no sé como la cosa termina....:)

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  3. Jaja si termina como las noches del Oktoberfest aca no creo que sea muy conveniente quedarse hasta tarde...
    Para los buenos cerveceros, la onda es quedarse en el parque hasta que aparecen los borrachos que se maman hasta con Quilmes... :)

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  4. Buenos días Max,
    Te escribe Rafael Moreno desde Buenos Aires.

    Veo que sos tan fanático y apasionado de la cerveza como lo soy yo, y es un gusto leer tus notas. Te comento que vengo practicando el deporte cervecero desde principios de los noventa con el auge de las marcas importadas en Argentina, y no he parado de relacionarme, aprender y moverme en el mundo de las cervezas ya que es algo que me llena de satisfacción.

    Debido a lo mucho que me gusta el producto, en 1999 comencé mi carrera profesional siendo importador de cervezas belgas en la Argentina, tales como, Kwak, Tripel Karmeliet, De Koninck, Antoon, y Cuveé De Koninck.

    Pero una vez que cayó la convertibilidad he tenido que cambiar mi estrategia, y salir a exportar productos argentinos al mundo.

    Al momento, me encargo de ayudar a las pequeñas cervecerías artesanales de Argentina a colocar sus productos en diversos mercados.

    Es por lo que te mencionaba, que quisiera saber si en tu estadía en la República Checa has encontrado algún interesado en adquirir cervezas de nuestra lejana Argentina.

    He leído que has visitado bares tales como la Pivni Galerie, donde su fuerte es ofrecer la mas amplia variedad de cervezas artesanales y exóticas, y esos lugares son el potencial que tienen las pequeñas cervecerías argentinas.

    Espero no te moleste mi consulta, ya que solo es mi intención comenzar una relación “cervecera” con vos, y por mi parte a ayudarte en lo que a cerveza refiera desde Argentina.

    Agradezco tu colaboración y en caso de cualquier consulta, no dudes en contactarme.

    Muchas gracias y un abrazo desde Bs. As.


    Lic. Rafael Moreno
    Cel: (54911) 4047 5111
    Email: lic.rafaelmoreno@gmail.com

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  5. Galapagos,
    Es lo mismo acá en los festivales cerveceros, es por eso que me gusta ir temprano. Después se llena mucho de gente y hay que hacer cola para todo. Por suerte los checos cuando se maman son bastante simpáticos y la onda sigue buena, es raro que haya peleas.
    Igual, ya desde temprano uno puede ver gente cayéndose de geta al pasto y quedarse dormidos ahí....

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