15/05/13

¿Están por el barrio este fin de semana?


¿Tienen ganas de hacer algo copado? Mis amigos en Černokostelecký Pivovar organizan una vez más Vysmolení. El año pasado la pasé bomba y tengo muchas ganas de volver a ir este sábado.
La excusa del evento es un poco rendir homenaje a un oficio que supo ser muy importante en la industria cervecera checa, el de tonelero, presentando una de las labores más importantes de estos artesanos, el calafateo. 

Tal como el año pasado, este año también hay cuatro cervezas especialmente elaboradas para la ocasión, una desítka, una dvanáctka y dos cervezas ahumadas, una elaborada con malta ahumada en madera de haya y la otra ahumada con turba. Las cervezas se van a servir desde barricas de madera con dos métodos de dispensado, uno con compresor de aire y otro al viejo estilo bávaro, por gravedad. 

En lo personal, estoy con muchas ganas de ver qué tanto han avanzado los trabajos de restauración de la fábrica de cerveza. Lo que está haciendo esta gente es realmente notable, en lugar de montar un brewpub, decidió volver a poner en funcionamiento la sala de cocción original, alimentada a madera o carbón, con capacidad para 160hl que fue utilizada por última vez hace ya un cuarto de siglo.

Claro que esto es apenas un detalle más para lo que en sí mismo promete ser un día lleno de gente amiga, risas y buena, muy buena, birra.

Así que este sábado, ya saben dónde encontrarme.

Na Zdraví!

13/05/13

Pensamientos de lunes


Peklo na talíři (Infierno en el plato) es un programa de "TV" en internet que reseña productos que se venden en las cadenas de supermercados, intentando llamar la atención sobre la mierda que compramos y los trucos que utilizados para venderla.

En este episodio el tema son los vinos baratos y, como es costumbre con otros tipos de productos, el conductor invitó a un reconocido experto en la materia para que, según se anuncia, haga una cata ciega de ocho vinos bien berreta.

Luego de la cata el tipo explica que los vinos pertenecen a la categoría "entry level" y entre otras cosas, aclara algo muy interesante, que el vino siempre es cuestión de preferencias personales y de lo que se espera de él. Teniendo esto en cuenta, este señor elige a dos vinos como buenos por lo que son, explica que son simples, limpios y que "funcionan como vino", que están bien para tomar con soda o en cocktail en verano.

No me molesté en leer los comentarios, pero me puedo imaginar la reacción de algunos conocedores (o que se la dan de tal) al ver que una autoridad de ese calibre habla bien de "semejante mierda". Seguro que no sería muy diferente a la reacción de muchos artesanáfilos y fetichistas si alguien hiciese algo similar con birras medio pelo para abajo, que muchas veces, y mal que le pese a algunos, a pesar de ser baratas, no tienen nada de malo.

Tal como lo vengo diciendo ya hace rato, al igual que con los vinos, la evaluación de las cervezas siempre es cuestión de prefencias personales y expectativas. Para la gran mayoría de la gente "cerveza" significa "bebida moderadamente alcohólica, refrescante y barata" y las cervezas más vendidas de cada país encajan en ese paradigma. La gente las consume porque las consideran buenas por lo que son.

Lamentablemente, gran parte del discurso artesanáfilo no termina de entender, o aceptar, este hecho. Algunos parecen creer que la gente vive en una mentira, que en algún momento en la historia los Illuminati, los Masones y la Gente Reptil decidieron lavarnos el cerebro con cerveza de mierda que en realidad no le puede gustar a nadie para así facilitar la la invasión extraterrestre, o algo por el estilo. Mientras que otros creen fervientemente que las preferencias y opiniones del nicho al que pertenecen deberían ser tomada como una verdad universal en lo que respecta a la cerveza, no comprendiendo que la cerveza no es arte.

Hace rato que dejé atrás el "Evangelismo Cervecero", por un lado, porque dejé de preocuparme por lo que los demás toman o no y por otro, porque me parece que encara la cerveza de una manera completamente errónea.

El evangelista y el artesanáfilo le dicen al consumidor promedio "lo que tomás no es cerveza, es mierda. Lo que tomo yo es cerveza de verdad," y se equivocan enormemente. Esto no significa que el evangelista o artesanáfilo deban cambiar su opinión respecto a cervezas que ellos califican como "mierda", sino aceptar que el consumidor promedio las considera "buenas", que las disfruta por lo que son, ni más ni menos, y que no hay manera de equivocarse al respecto

Claro que esta mentalidad no es algo aislado, sino que forma parte de línea de pensamiento más amplia, la creencia entre los artesanáfilos que sus gustos y hábitos de consumo representan la verdadera cultura cervecera, que aquellos que consumen cervezas de producción masiva no solo viven una mentira sino que son incultos.

¡Qué gran mentira! No solo porque aplican a la cerveza el ya obsoleto concepto elitista de "cultura", sino porque en cierto modo, a cierto nivel mucha de esta gente, a pesar de lo que cree de sí misma, ya ha dejado de entender lo que es "cerveza".

La cerveza siempre ha sido parte de un cuándo y un dónde. Cuando tomar cerveza, o evaluarla, se convierte en un fin en sí mismo, cuando el principal objetivo es completar una lista, asignar puntos o escribir una reseña, la birra es abstraída de su entorno natural, que es el cuándo y el dónde. Es como intentar entender a un animal por el modo que se comporta en un zoológico.

Para mí, entonces, el que entiende mejor de cerveza no es aquel en un festival saca una libreta para tomar notas de cata, asiste u organiza degustaciones y es capaz de reconocer los mil y un varietales de lúpulo sino aquel que ve a la cerveza como un elemento más de un cuándo y un dónde, encarando la cerveza en su entorno natural, incluso si esto significa ocasionalmente adoptar conductas que los "expertos" consideran reprochable, como por ejemplo, tomar directamente de la botella. Ahí está la verdadera cultura cervecera, en tomar sin necesidad de prestar más atención que la necesaria para determinar si gusta o no, mientras uno se deja llevar por el cuándo y el dónde.

Na Zdraví!

PD: A diferencia de lo que sucede con productos cárnicos, lácteos, etc. el consumo prolongado de cervezas baratas no tendrá consecuencias más perniciosas para la salud que el consumo de cervezas de marca Artesanal o similares.

10/05/13

Alternativa al pub (II)


Esta vez en Dejvice-Bubeneč.

A esta zona la conozco muy bien. Hace once años que me tomo el bondi a casa desde Dejvická y hace nueve que con mi mujer somos clientes habituales de muchos de los negocios del barrio (de más está decir, que también conozco lo boliches locales muy bien).

La primera parada es MenuEat, un lugar bastante chiquito en Československé armády con buen morfi y una sorprendente selección de cervezas para algo tan alejado del concepto de pub. Únětická 12°American IPA de U Bizona, más un tercer grifo rotativo. Voy bastante seguido, de todos, es el lugar que más cerca esta de la parada de bondi, y casi siempre pido la IPA de Čižice, es quizás un toque áspera, pero cae bastante bien y por 38CZK el medio litro, nada mal. He leído comentarios de gente lamentando el pobre estado de las cervezas. No es algo que me haya pasado (aunque he tomado un par de birras que no eran precisamente estelares, pero dudo que hayan sido buenas en algún momento), pero creo que tres grifos son demasiados para un lugar que no sé si acomoda a 20 personas juntas. Pero bueno, si se está en el barrio con ganas de comer o tomar algo rápido, MenuEat es tan bueno como cualquier otra opción, y mejor que la mayoría si tenemos en cuenta las cervezas.

A unas pocas cuadras de ahí se encuentra lo que creo es una institución del barrio, Kavárna Kabinet. Es el tipo de café en donde uno espera encontrarse con hombres serios planeando alguna revolución que nunca ocurrirá (las realidades de la vida moderna son más urgentes que la utopía). El tipo de lugar a donde uno le gustaría ir más a menudo. Las cervezas son Bernard 11º, que en mi última visita estaba demasiado fría, y Únětická 12° en suficientemente buena condición como para tomar más de una, lo cual viene bien ya que la atmósfera en Kabinet, incluso temprano a la tarde, te obliga a olvidarte de lo que sea que tefngas que hacer y quedarte a tomar otra mientras bajás un par de cambios y abrís aquel libro que hace rato tenías ganas de leer, pero nunca tuviste tiempo de hacerlo.

Alejándonos de la estación de metro, en Zelená, está Kavárna Dejvické Divadlo. Es bastante chico el bolichito este, acogedor y casi íntimo. Está dividido en dos sectores, el bar y un salón con mesas, que casi parecen pertenecer a lugares diferentes. Las cervezas son Únětická 10º y 12º (Únětický se ha convertido en el Pivovar favorito de todos los lugares medio modernosos con onda clásica en Praga. No me estoy quejando, por el contrario, es increíble lo que esta gente a logrado en menos de dos años). Estaban bien, me parece, no tomé notas. Una era filtrada, la otra sin filtrar, no me acuerdo cuál. A decir verdad, estaba más interesado en la camarera, una pendeja muy linda de expresión confusa a quien, años atrás, me habría intentado chamuyar sin ningún éxito, que se tomaba el trabajo muy en serio y lo hacía bastante bien. Así que deben haber estado buenas las birras, de otro modo, créanme, no hay no hay par de ojos o piernas que me puedan hacer olvidar algo así. Pero bueno, como Kabinet, este es un lugar para escaparse de algo o alguien, aquí con el valor agregado de a lo mejor encontrarse con alguien como Ivan Trojan, un actor checo muy bueno y famoso, estrella del teatro al que al que este café pertenece.

La cuarta parada es Café Traverza, en el edificio de la Biblioteca Técnica Nacional. Mientras que los otros dos son todo madera y conversaciones en voz baja, este es enorme, espacioso, ruidoso y de interiores muy modernos (nose puede esperar otra cosa en este edificio), no es el lugar ideal para una birra tranquila quizás, pero está muy bueno para mirar gente mientras uno hace que lee un libro. Las cervezas son de Pivovary Lobkowicz, Černá Hora Granát (que ese día no tenía ganas de tomar), Klášter 11° (en espantosa forma - ¿ven que no les estaba mintiendo antes?) y Chlumecký Vít (una muy linda pšenka). No es que me hayan hecho sentir incómodo, pero estando solo y sin una notebook para trabajar en algo importante, me sentí un poco fuera de lugar. Casi que tenía ganas de volver a alguno de los dos cafés anteriores, pero el llamado del bondi de vuelta a casa fue esta vez más fuerte.

Entonces, acá tienen, cuatro lugares, cada uno con su carácter y personalidad y, más importante todavía, con cervezas en general más que decentes. Nada mal, nada mal.

Na Zdraví!

MenuEat
50°6'3.150"N, 14°23'53.783"E
Československé armády 30 - Prague-Bubeneč
+420 222 934 773 - bistro@menueat.cz
Mon-Thu: 8-20 Fri: 8-22

Kavárna Kabinet
50°6'12.852"N, 14°23'53.023"E
Terronská 25 - Prague-Bubeneč
+420 233 326 668
Mon-Fri 11-23, Sat-Sun 15-23

Kavárna Dejvické Divadlo
Zelená 15 – Prague-Dejvice
50°6'24.551"N, 14°23'35.996"E
+420 607 110 341
Mon-Fri: 11.30-23, Sat-Sun: 17-23

Café Traverza
Technická 6 – Prague-Dejvice
50°6'14.148"N, 14°23'26.087"E
+420 606 335 289 - milan.tulacek@intercatering.cz
Mon-Fri: 9-22

03/05/13

Hablemos de lo importante


Hablemos de  "Cerveza Premium"

¿Qué es lo que hace que algunas cervezas sean "Premium" y otras no? ¿Cómo podemos definir "Premium"? ¿Es cuestión de ingredientes? ¿Es la verdadera "Cerveza Premium" 100% malta de cebada o están permitidos ingredientes naturales como arroz o maíz, y si es así, hay una proporción límite para su uso? ¿Es acaso obligatorio que sean usados? ¿Pueden el arroz y el maíz utilizarse para darle carácter a la "Cerveza Premium" o solo pueden ser utilizados con el fin de bajar los costos? ¿Hay un volumen límite (máximo o mínimo) de producción de una Cerveza Premium y si es así, ese límite es de partida o de producción anual? ¿Qué de los procesos? ¿Puede una cerveza ser realmente "Premium" si no está filtrada o pasteurizada? ¿Está permitido que la cerveza premium "evolucione" o es mejor momificarla en una botella o lata? ¿Y es la lata un contenedor digno de una "Cerveza Premium"? ¿Es "Cerveza Premium" algo exclusivo de las grandes empresas o puede también ser elaborada por pequeños productores? ¿Puede ser elaborada con pasión o solamente de manera robótica y fría? ¿Está obligado el elaborador a publicar un manifiesto sobre su filosofía y espíritu para hacer "Cerveza Premium?

Ridículo, ¿no? Bueno, si nos ponemos a pensar, no es más ridículo que los constantes intentos a este lado del mostrador de encontrar una definición definitiva de "Cerveza Artesanal". Solamente durante esta semana, me encontré con dos, uno en España, y otro en Inglaterra. De hecho, Pete Brown se pregunta si hay alguien todavía interesado en una definición de "Cerveza Artesanal". Lamentablemente, parece que sí.

Pero como pasé un fin de semana bastante lindo y me desperté de buen humor, les voy a presentar lo que considero es una definición de "Cerveza Artesanal" que va a poder resolver el debate de una vez por todas.

Tal como decía el lunes, lo que todos queremos en realidad es "Buena Cerveza". Todo lo demás es secundario. Cuando nos decidimos a comprar una cerveza, no lo hacemos en realidad por su denominación, lo hacemos porque nos va a gustar, tenemos buenos motivos para creer que nos va a gustar o esperamos que nos gustará. Nadie compra una birra sabiendo, creyendo o esperando que no le guste.

En un mundo ideal, quizás, "Artesanal" sería igual a "Buena", pero la triste realidad es que no es así y nunca podrá serlo.

En teoría, y aun así con bastante esfuerzo intelectual, podríamos llegar a un consenso en lo que significa, por ejemplo, "pequeña", podríamos incluso determinar qué ingredientes, procesos o tecnologías deben estar o no permitidos para una "Cerveza Artesanal" y regular de acuerdo a ello.

El problema es que "Buena" va a seguir siendo una opinión basada en una percepción sensorial, que además puede cambiar en cualquier momento. Y como nadie se equivoca al decir que una cerveza le gustó o no le gustó, determinar de una manera consensuada qué es bueno y qué no lo es, es simplemente imposible, incluso a nivel teórico. Por ende, "Cerveza Artesanal"  es una etiqueta, una marca, y como sucede con toda etiqueta o marca, le han sido asignada una serie de atributos más o menos verosímiles y lógicos a fin de convencer al consumidor de que la compre.

Teniendo en cuenta todo esto, propongo lo siguiente: Una cerveza (o cervecería) es "Artesanal" cuando la persona que la comercializa así lo indica. Muy simple, claro y sin lugar a discusiones o interpretaciones vagas. Para nosotros los consumidores funciona de maravillas (lo que piensan del otro lado del mostrador me tiene muy sin cuidado), después de todo, lo que compramos es "Buena Cerveza" y una cerveza no es buena gracias a qué tan bien su elaborador encaja en una definición arbitraria ideada para servir a intereses comerciales; una cerveza es buena porque (muy probablemente) está bien y hecha y, principalmente, porque te gusta, mientras que una cerveza chota va a seguir siendo chota, más allá de lo que la etiqueta diga.

No sé ustedes, pero yo me voy a tomar una "Buena Cerveza".

Na Zdraví!

PD: Si algún día, mientras están tomando una "Buena Cerveza", alguien les pregunta si es "Artesanal", respondan diciendo "no sé, es buena. La hace fulanito en tal lado". Si su interlocutor sigue insistiendo con ver las credenciales artesanales de la cerveza en cuestión, entonces estarán hablando con alguien que no consume cerveza, consume una marca. La gente que consume marcas es tonta y la vida es muy corta para perder el tiempo discutiendo con tontos.

Noticias del Czech Beer Festival


La sexta edición del Czech Beer Festival empieza en menos de dos semanas (16/5 - 1/6) y tal como ha sido el caso en todas las ediciones anteriores desde 2008, esta viene con algunos cambios. Por suerte, la ubicación y los precios no están entre ellos.

Por lejos, lo mejor del año pasado fue la vuelta del festival a Holešovice, un lugar que no solo está mucho más cerca del centro, sino que también es infinitamente más atractivo que PVA Letňany, en donde habían tenido lugar algunas de las ediciones anteriores.

La disposición del evento ha mejorado considerablemente. El año pasado, el edificio donde estaba la sección Pivní Rozmanitost no era lindo y además, estaba casi como segregado de la parte principal. Este año, sin embargo, podría decirse que todo está bajo un "mismo techo". PiRo es una vez más una carpa dividida en tres partes. Está junto a la carpa grande, separada por una suerte de plazoleta. Me hace acordar un poco a la disposición del primer año, todavía la mejor.

Parece haber un cambio bastante importante en la orientación del festival este año. Junto con la ya tradicional celebración de la bebida nacional checa, habrá algo llamado ROCK´N´BEER FEST, una especie de concurso de "Bandas de Club" que darán conciertos cada noche en la carpa principal. El ganador será determinado por un jurado de notables, entre los cuales se encuentran conocidos intérpretes checos como Michal Hrůza y Lenka Dusilová, algunos de los cuales darán también conciertos. Me pregutno cómo va a funcionar, una de las cosas de las que bastante gente se ha quejado sobre ediciones anteriores es que la música en vivo era demasiado fuerte. Encima de eso, como las bandas que participarán del concurso son desconocidas, será difícil saber de antemano si te va a gustar el tipo de música que vas a tener que escuchar en una noche dada.

Pero los cambios más grandes tienen que ver con la plata. Como digo al principio, los precios se mantienen, 45CZK/0,5l, la diferencia es que ya no se pagará con tolares. Este año han introducido un sistema de tarjeta de pago para reemplazar a las monedas. Las tarjetas se pueden cargar con cuanto crédito se quiera y luego recargarse si hace falta. No es una mala idea, creo, aunque no sé qué tan fácil será mantener control de cuánta plata le queda a uno. Aquellos que tengan tolares de años anteriores, los podrán usar, pero solo con un máximo de 10 por persona.

Lo que NO es una buena idea es el pago de una entrada. De las varias insuficiencias de la primera edición (la mayoría comprensibles) el mayor problema fueron las 120CZK que los interesados debían pagar por el privilegio de sentarse a tomar cerveza en un jardín cervecero glorificado, algo a lo que organizadores sabiamente renunciaron en las ediciones siguientes, hasta esta. Esta vuelta no es tan caro, vas a tener que pagar 90CZK y te dan un tolar para gastar, pero 45CZK sigue siendo demasiado por, bueno, el privilegio de sentarse a tomar una birra en un jardín cervecero glorificado. Estoy seguro que los organizadores tienen un buen motivo para esto, pero igual me parece un error. En años anteriores, había que comprar un mínimo de 5 si se quería comer o tomar algo y todo el que se haya molestado en ir hasta el festival seguro que iba a tomar algo, y hay que aclarar también que, a 45CZK el medio litro, la mayoría de las cervezas son más caras que un pub. En lo personal, y a menos que Prague Post quiera que vaya a cubrir el evento como lo hice el año pasado, el cobro de una entrada me quita todas las ganas de ir (incluso teniendo algunas tolares que me quedaron del año pasado). En lo que respecta  a la birra, el festival no me ofrece nada que hoy día no pueda encontrar en otros lugares y con creces prefiero dejar mi dinero y tiempo en uno de los grandes pubs de Praga en donde además existe la posibilidad de que me pueda encontrar con algún conocido. En lo que respecta al "jardín", Pražan, ubicado justo al lado de donde estoy casi seguro las carpas del festival van a estar, no solo me ofrece sentarme bajo viejos y frondosos árboles, sino que también tienen Únětická 10° a un muy buen precio.

Na Zdraví!