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Pivní Filosof en Noruega Parte II - Manos a la Obra

El miércoles a la mañana, la presencia de los fantasmas del Kveik de la noche anterior se podía sentir en cada rincón de nuestra casa y no había ventana abierta que los pudiese espantar. Después del desayuno hubo un acuerdo tácito de ir afuera y cerrar la puerta detrás nuestro, haciéndome sentir casi como el narrador en el cuento de Cortázar “Casa Tomada”. Tampoco nos importó tanto, la vista de las aguas del fiordo cubiertas de niebla y el cielo despejado era una absoluta maravilla.

Sigurd vino a buscarnos a eso de las nueve, pero se había levantado bastante más temprano para arrancar la infusión de enebro. Cuando llegamos a su casa, el sótano estaba calentito y olía riquísimo. La infusión se estaba cocinando en una olla de cobre de 150 litros encima de una estufa alimentada con madera. Sigurd nos explicó que tenía que llegar a unos 95°C antes de poder usarse y que, además de alimentar el fuego y controlar la temperatura de vez en cuando, no había nada que hacer, al menos en el sótan…
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Pivní Filosof en Noruega. Parte I - Enebro y Cata

Todo empezó una tarde a principios de junio cuando recibí un llamado de Milan Starec (alias Květak), de Černokostelecký pivovár, preguntando si tenía ganas de ayudarle con un proyecto que podría recibir un subsidio del gobierno de Noruega. Su propósito, me explicó, era establecer colaboraciones entre practicantes de oficios tradicionales noruegos y checos. Naturalmente, Milan quería enfocarlo hacia la cerveza y su elaboración. Le dije que me encantaría y que sabía de alguien que nos podía ayudar.

Inmediatamente después de terminar el llamado le mandé un mensaje a Lars Marius, un autor cervecero noruego, que, además de un excelente blog sobre Farmhouse Ales de su país natal y más allá, ha escrito un par de libros. Lars me pasó el contacto Sigurd Johan Saure, que opera Kveik Training. Su familia ha elaborado cerveza con Kveik por muchas generaciones (Sigurd se acuerda de ayudar a su abuelo y a su tío cuando era chico, en la misma casa en la que él hoy vive y enseña).

Pero antes de segui…

El Fracaso de Stone Berlin no Debería Sorprender a Nadie

Joe “Thirsty Pilgrim” Stange, escribiendo para Good Beer Hunting, va más allá de los titulares con una detallada historia sobre el fracaso de Stone Berlin, reseñando, entre otras cosas, las dificultades que la empresa cervecera californiana tuvo mientras armaban su fábrica en la capital alemana.

Si bien no tengo dudas que los retrasos y los costos imprevistos fueron factores contribuyentes a su infortunado destino, en retrospectiva, creo que, incluso si todo hubiese salido según lo planeado (lo cual rara vez sucede) el emprendimiento estaba condenado al fracaso por el simple motivo de que llegó demasiado tarde. Paso a explicar.

Recuerdo haber oído sobre los planes europeos de Stone hace ya diez años, y es posible que ya se hablase de Berlín entonces. Para ponerlo en perspectiva, en esta época Brew Dog todavía usaba su fábrica original y muchos tomaban su sanata Punk; una época en la que De Molen, Meantime, Nøgne Ø y Cíbeles eran cervecerías independientes, y nuevas; una época en la qu…

El motivo por el que no he tomado una gota de cerveza en las últimas tres semanas y contando

Un diente, un puto diente.

La salud, por suerte, nunca había sido una preocupación para mí. La única enfermedad grave que sufrí fue neumonía cuando tenía 10 años (la historia de cómo la agarré es bastante interesante en sí). Desde entonces, además de la muy ocasional gripe y otros pequeños malestares, siempre me había sido saludable. Ahora, con 47 años, estaba en buena fomra, era activo, nunca había sido fumador, comía bien, no tenía problemas de peso, y hasta había amainado un poco con el escabio porque, bueno, ya no soy ningún pendejo y me di cuenta de que si quería seguir disfrutando de la cerveza por muchos años, mejor sería bajar un par de cambios en el consumo. Y a pesar de todo eso, ese diente hijo de puta casi me mata.

Todo empezó el martes 18 de septiembre. Me desperté sintiéndome un poco mal, pensé que era una de esas cosas de las que te podés recuperar tomándote el día para descansar y dormir. Había, sí, un ligero, pero molesto dolor cerca del oído izquierdo, pero no le pre…

Cuando el Tiempo Está Lindo Pero las Birras No tanto

El tiempo estaba lindo y yo estaba de buen humor, el tipo de buen humor que te da ganas de ir a pasear, que fue exactamente lo que hice después de unas diligencias en Vysočany.

Mi meta, mientras caminaba por el parque Podviní, era un almuerzo barato con Svijany en U Rokytky, pero antes de eso se me ocurrió que sería buena idea hacer una escala técnica en Kolčavka.

Últimamente había oído a varias personas pegándole duro a este brewpub. Hacía rato que no iba, al menos un año, pero sus cervezas, si bien nunca memorables, siempre habían estado en el buen promedio, en particular su 11° Světlý Ležák, que nunca había decepcionado. Hasta hoy.

Cuando entré y encaré para el bar, la camarera/grifera hacía malabares con tres jarras debajo del grifo de Jedenáctka, que estaba haciendo más espuma que la boca de un perro rabioso masticando jabón. Gracias a estar parado ahí, mirándola, me dio el primer jarro que había logrado llenar a un nivel adecuado, que llevé afuera.

La cerveza se veía terrible, ¿…

Algunas Birras Pascuales en Písek

Como ya lo venimos haciendo desde hace unos años, pasamos las pascuas con parientes en Strakonice. El sábado fuimos a Tábor, una ciudad sin nada de interés cervecero*, pero que igual me gustó mucho. El caso histórico es encantador, lleno de callejones y callejuelas serpenteantes en donde perderse con alegría, y la plaza central es hermosa.

El domingo fuimos a Písek, una ciudad bastante linda para una excursión de un día. Era nuestra tercera visita; la primera había sido hace unos años, también en Semana Santa, y la segunda, el año pasado, en verano. Esta vez, lo que nos llevó fue la exhibición permanente en el edificio de la vieja maltería, que me hija tenía muchas ganas de ver.

Mientras nos estábamos preparando para salir, me acordé de que el año pasado, en otoño, habían abierto un brewpub y me ofrecí de voluntario para quedarme con Isis, nuestra perra, mientras las chicas iban a la exhibición.

Pisecký Hradební Pivovar esá ubicado en un rinconcito perdido cerca de la plaza principal d…

Reseña de Vuelta a las Raíces: Pecký PIvovar

Al igual que el año pasado, las vacaciones de invierno de mi hija las pasamos en Pec pod Sněžou, en Chata Orlík, un hotel cómodo con con personal y dueños muy simpáticos, cerca de las pistas, pero alejado del bullicio urbano y con el mejor morfi en términos precio/calidad que he comido en mi vida. El menú era distinto cada día, con una, una entrada, un plato principal con guarnición, postre, quesos y frutas, todo de primera y a 180 CZK por persona (la mitad para chicos).

Después de un día de esquí, el menisco de mi rodilla derecha sugirió, en términos muy claros, que mejor sería descansar un día. En un centro de esquí, si no esquiás, no hay mucho más para hacer además de ir de copas. El problema es que los bares cerca de las pistas, además de ser caros y con cerveza que no es servida en las mejores condiciones, no son muy adecuados para pasar un rato tranquilo con una cerveza o cinco. Tampoco quería quedarme en el hotel. Pero siempre tengo un plan (bueno, no siempre): ir a Pecký Pivov…