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Una Crítica a los Críticos

A pesar de que ya casi no vamos a comer afuera, sigo disfrutando de leer críticas a restaurantes praguenses. Me gustan en especial aquellas los autores entienden bien el concepto de "costo beneficio", a pesar de no estar pagando la cena de su propio bolsillo, y mejor si escriben en un lenguaje simple y ameno para la lectura, evitando alardear de cuánto saben (creen que saben).

Lamentablemente, tengo que decir que he perdido la paciencia con todos ellos. El motivo, su ignorancia y total falta de interés por la cerveza.

La República Checa es hogar de algunas de las mejores lagers del mundo. "Pivo" es motivo de orgullo nacional y es parte importante de la cultura popular y culinaria de los checos. Cómo es entonces que los críticos no se quejan cuando un restaurant ofrece mala cerveza?

No, no estoy quejándome porque es lunes a la mañana (bueno, un poco sí). En incontables oportunidades he leído a los críticos quejarse, y no sin razón, de la autenticidad o frescura de algunos ingredientes, de la preparación o presentación de platos, de la composición de menúes y hasta del precio y origen de aguas minerales. Ah! Pero un vaso de 0,3l de Stella Artois por 60CZK? Nada que comentar.

Mierda! Si hasta la han halagado! En esta reseña en CBW, el autor, un tal Milan Ballik dice: "Un vaso de cerveza Stella Artois bien helada me ayudó a recuperar el espiritu" (la verdad, me cuesta creer que ese jugo de pochoclo pueda hacer sentir mejor a nadie con medio paladar). También Laura Baranik menciona en su reseña de Potrefená Husa que la cadena ofrece "cerveza de calidad". Sabrán como servirla, pero Stella y Staropramen no son cervezas de calidad para los estándares checos, lejos de ello (y no, no creo que se haya referido a Leffe y Hoegaarden).

Alguno de ustedes estará por levantar la voz y decir: "Pero hay mucha gente a quien le gusta Stella Artois! Cuál es el problema!".

Lamentablemente tienen razón. Pero saben una cosa? Hay mucha gente también que prefiere que su comida picante no sea demasiado picante, que su pasta, steak o hamburguesa estén un poco sobrecocidos y que no les importa un catzo con qué arroz o queso está hecho su risotto, y sin embargo, los críticos parecen tener mucho problema con ello.

No me importa si los críticos toman cerveza o no. No importa lo bueno que sea, a ningún restaurant en la República Checa se le debería permitir servir mala cerveza.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. "También Laura Baranik menciona en su reseña de Potrefená Husa que la cadena ofrece "cerveza de calidad". Sabrán como servirla, pero Stella y Staropramen..."

    Pivni, me he fijado en la primera foto que hay una gran publicidad de Staropramen. Si la pobre srta. Laura no sabe de cervezas (cosa que es 100% posible), pues cuanta porquería que le pongan a beber (o comer) en un restaurante lujoso, lo va a asociar con algo de calidad, sólo por el hecho que se sirve en un lugar "chic".

    Es fijo, si el comedero ese vendiera alguna cerveza favorita tuya, las palabras hubiesen sido las mismas, pero con el nombre cambiado.

    Esa foto si que me hubiera servido para el último tema que escribí.

    Saludos!!

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  2. te corrijo el último párrafo:

    donde dice "No me importa si los críticos toman cerveza o no. No importa lo bueno que sea, a ningún restaurant en la República Checa se le debería permitir servir mala cerveza."

    debe decir "a ningún restaurant se le debería permitir servir mala cerveza"

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  3. Manza,

    El problema es que Laura Baranik es una crítica profesional (lo que aparece en inglés en su blog, se publica en checo en un importante diario local) y debería saber algo de cerveza, aunque sea lo más mínimo. Lamentablemente ése parece no ser el caso ni con ella ni con ningún otro.

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  4. Es que no hay buenos críticos formados en cata de cervezas... lamentablemente nuestra bienamada bebida sigue considerándonse hasta por los profesionales como un refresco...

    Ahora deciles que hagan lo mismo con un vino... A ver si se animan a decir: me tomé un termidor con soda bien frío y me ayudó a recuperar el espíritu! :)

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  5. Aquí en España el panorama es mucho peor. Damm saca la Indeit con la participació de Ferran Adrià en el proyecto (o mejor dicho, con la publicidad de Ferran Adrià - restaurante El Bulli) y todos los críticos empiezan a halagar dicha cerveza (para mi gusto y el de muchos cerveceros más expertos que yo... un bluff) y se quedan tan anchos.... y como esas.... Ufff!! Dios mío!! halagar una Stella Artois... sería una de las últimas cervezas del mundo que pediría y beberla en Bélgica o en la República Checa debería estar penado por ley

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  6. Galápagos,

    No creo que haga falta gente formada en la cata de cervezas. Cualquier persona con expriencia en la cata de vinos puede tranquilamente adaptarse a la cata de cerveza con muy poco "entrenamiento", solamente hace falta saber reconocer los diferentes aromas, sabores y texturas.

    Igual, que los críticos de restaurantes en Argentina, o en cualquier otro pais con poca tradición cervecera, no se interesen por la cerveza es, hasta cierto punto, comprensible. Pero acá, o en cualquier otro pais con tradición cervecera similar, es imperdonable.

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  7. Hola

    el tema de la birra es para mi dificil , porque como dice Galapagos para la gente es un refresco ,
    yo diria que para la mayoria del mundo la birra es la quilmes , stella artois , heineken , etc etc etc hasto incluyo mi tan amada guinnes y del resto no saben nada , las ignoran por completo , no tienen la mas P idea de lo que es una birra artesanal , pero ni idea y es dificil hacer cambiar esa mentalidad , hasta para los criticos de restaurant .
    Aqui en francia por ejemplo en la tele desde que estoy hace 9 anios vi muchos programas dedicados a vino ( bueno es francia ) pero jamas unos minutos dedicados a la cerveza.
    Es asi y hay que convivir con esto , yo en mi laburo digo me voy a tomar una birra y todos piensan en krnoenbourg y hay que ver a la gente en los super saliendo con los pack de 24 y cada tanto perdido algun loco como yo con alguna birra belga o artesanal .

    saludos


    omar

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  8. El problema de los críticos es precisamente ese, que son críticos, críticos de qué? me pregunto muchas veces.Para mí son voceros, voceros de sus amos, de quien les paga. Los gustos son subjetivos y la objetividad en esto es muy dificil de consguir.No se la formula, yo no la tengo, pero sí se como no se hace, para mi no se hace a través de escribir sin saber de que se escribe o de escribir para dañar, creyendo que siendo destructivo se es constructivo. Y lo peor es que cada vez esto es más extendido y no sólo entre los críticos profesionales, por desgracia también entre los que no lo son, cada vez hay más.

    Pero bueno, imagino que es lo que nos toca ahora jejeje

    Haya salud

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  9. Hay críticos y críticos, claro. Están esos que escriben la reseña de una manera personal, criticando y halagando con fundamento, y están esos que no se contentan con nada y que quieren demostrar cuánto más que el resto saben, esos snobs no me gustan.

    Igual, lo que intento con este post no es tirar palos al trabajo de los críticos en sí mismo, sino llamar la atención sobre algo que me parece no están haciendo bien.

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  10. Para mi el trabajo de crítico no es trabajo partiendo de la base que en la mayoría de los casos, o por lo menos como yo lo entiendo, lo único que hacen es tirar por tierra el trabajo de otros, en la mayoría de los casos sin saber lo que implica ese trabajo, es por eso que no me gustan, ni mucho ni poco ni nada

    Haya Salud

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