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Unas palabras sobre ética


Ayer, Andrés Lúpulo dejó en su perfil de Facebook un comentario que causó bastante revuelo:
Hoy me preguntan unos conocidos con negocio relacionado con la cerveza por un blogger con página dedicada a comentar cervezas, cervezeras, cervecerías, tiendas... Les comento que me suena de facebook y que la verdad no se si lo conozco en persona o no, ya que me pierdo a veces con los nombres de blogs y las personas que están detrás, y es que cada día hay más. Intrigado por el motivo, les pregunto la causa y me dicen que a cambio de 12 cervezas a su elección (CON DOS COJONES), el susodicho hablaría bien de su negocio en su página (sin conocerles de nada, sin haber estado nunca, y sin saber como es el negocio, si está bien surtido, si está bien atendido...).
Y que toca un tema polémico que ha sido discutido en más de una oportunidad en la blogosfera cervecera angloparlante, en especial por Andy Crouch, pero que hasta ahora había sido prácticamente ignorada por los blogueros hispanos.

Empecemos por ser sinceros. Todos queremos tomar gratis, es el ideal del consumidor—la gratificación sin esfuerzo ni costo. Pero somos personas razonables y civilizadas y aceptamos los principios de la transacción comercial; no nos molesta pagar por productos o servicios (al menos no cuando nos satisfacen) en gran parte porque entendemos que de esta manera colaboramos con la sostenibilidad de las empresas que nos los ofrecen, máxime cuando se trata de cerveza—un producto no esencial que podemos elegir de entre una amplia oferta. Sin embargo, el ideal siempre está allí, como un deseo acechando en algún rincón más o menos iluminado de nuestro Ello.

Convertirse en un autor o bloguero de cierto renombre en un mundillo tan pequeño como el cervecero trae consigo una serie de ventajas: somos invitados a eventos, a visitar fábricas, a viajar, nos mandan botellas; en otras palabras, las oportunidades de tomar gratis no son tan raras. Es algo que por supuesto disfrutamos mucho, y agradecemos también.

Pero al mismo tiempo, esto inevitablemente nos lleva a un área gris de la ética. Por un lado tenemos el efecto psicológico de la satisfacción del deseo primordial—lo gratis siempre es más rico—y por otro, las reglas tácitas de la cortesía que hacen que nos sea difícil criticar algo que nos han “regalado”. (Tengo que confesar que no sé qué habría hecho si en el viaje al que Heineken-CZ me invitó el año pasado no la hubiese pasado bien.) Esto algo que, por supuesto, los empresarios saben bien, y que es moneda corriente en todo tipo de industria y sector.

Sin embargo, lo que hace este pibe (y no voy a decir quién es, porque no quiero hacerle ningún tipo de publicidad, pero si tienen curiosidad, pueden ir al hilo que enlacé arriba sí que voy a decir quién es, Birraperotorio del Xino, un blog lamentable en más de un sentido) va mucho más allá de esto. Este muchacho, ha contactado de manera sistemática a empresarios del sector cervecero—elaboradores, distribuidores y minoristas—pidiéndoles productos como canje publicitario, haciendo alarde de los muchos seguidores que tiene en redes sociales (como si eso fuese un indicador fiable hoy día). La ética de este proceder es ya de por sí cuestionable, más aun cuando el autor del blog no hace mención clara de esto; pero no termina ahí, sino que el autor también asigna puntuaciones a cada una de las cervezas (el caradura hasta le da una puntuación a la calidad precio, de algo que no pagó), como si se tratase de reseñas independientes y desinteresadas, cuando en realidad se trata groseras transacciones publicitarias.

Andrés, entre otros, se equivoca al cuestionar la objetividad del blog. Las opiniones nunca pueden ser objetivas, pero sí deben ser honestas, y justamente eso, la honestidad de las opiniones, lo que se debería poner en gran duda.

Pero bueno, no tenemos obligación de leer (ni respetar) al blog este, al igual que los empresarios no están obligados a colaborar con su autor. Somos todos adultos y cada uno sabe lo que hace.

Sin embargo, y mientras pensaba en todo esto, me acordé de una iniciativa que hace poco se dio a conocer en el Jardín del Lúpulo, intentar trabajar más estrechamente con elaboradores.

Tengo mis dudas sobre la efectividad de los blogs en general como canal promocional, pero estimo que los empresarios tienen un panorama más claro que yo, así que sin datos concretos es mejor no discutir al respecto. Lo que me genera todavía más dudas es el aspecto ético de esta relación casi simbiótica, cuando es propuesta por los blogueros como algo que podría beneficiar de igual manera a los habitantes de ambos lados del mostrador.

Yo no creo que los blogs en general deberían buscar crear una relación con los empresarios que vaya más allá de lo comercial. Pero no seamos ingenuos, esto no significa que hay que evitar relacionarse con los empresarios, sino que la relación debería surgir preferentemente como algo espontáneo, no muy diferente a la relación que cualquier fulano puede llegar a desarrollar con el dueño de su bar preferido; o al menos debería surgir como una iniciativa del empresario, quien es el que en última instancia, podría decirse, se termina beneficiando en mayor medida.

En los más de siete años que llevo escribiendo, he tenido la suerte de conocer mucha gente del otro lado del mostrador, y desarrollar con muchos de ellos relaciones que han trascendido lo comercial. Salvo contadísimas excepciones, esas relaciones empezaron cuando yo era un cliente más o menos habitual, pero siempre satisfecho, de estos empresarios, y en la mayoría de los casos, la iniciativa fue de ellos.

Por supuesto que me he beneficiado mucho con estas relaciones, he viajado, tomado, comido, festejado, todo a cuenta de la casa, pero sigo siendo cliente de esas personas, y nunca espero (y mucho menos exijo) que me den algo gratis porque no sería del todo respetuoso de su trabajo.

Son también relaciones que valoro mucho, me han dado la posibilidad de tener experiencias como esta o esta, por poner dos ejemplos, y algunas de estas personas se han convertido en amigos, y siempre que puedo, trato de ayudarlos, de una manera que va más allá de una simple mención en mi blog.

No obstante, soy más consciente que nadie del dilema ético que este tipo de relaciones a veces presenta, pero, tal como dije a fin del año pasado, quiero escribir historias y sin un cierto nivel de acceso privilegiado, sería muy difícil lograrlo. El desafío en este contexto es mantener la transparencia y la honestidad conmigo mismo, que es, me imagino, el desafío de cualquier bloguero que quiera ser respetado y tomado mínimamente en serio.

Pero qué mierda, a seguir tomando que la vida se acaba.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. ¿Quieres rizar más el rizo? Ni siquiera el seguimiento del que este blog presume tener es real, sólo hay que ver las cuentas que incondicionalmente apoyan cada una de sus entradas para darse cuenta de que son perfiles falsos, similares a los que utilizan algunos partidos políticos para aparentar más éxito del que tienen. ¿A Sureenat Inthrasongkho le encanta la cerveza Bresañ? Permíteme dudarlo.

    Lo gracioso es que este blog no sólo es deshonesto con sus lectores, sino también con las fábricas que le envían sus productos. Lo pondría en la discusión de Facebook esa, pero no tengo cuenta y tampoco es tan importante.

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    1. Hago una referencia de pasada respecto a la cantidad de seguidores, pero hacés bien en apuntar el tema de los seguidores truchos, y no es más que otra prueba de lo chanta que es este pibe.

      Esperemos entonces que su reputación se haga bien conocida y que no engrupa a nadie más en el ambiente.

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    2. Hugo ha dado en el clavo... y aunque detrás de ese supuesto "Sureenat" pudiera haber un "Paco García" o un "Fernando Fernández" de Burgos (¿por qué no? es solo un nick...) lo cierto es que detrás de los "me gusta" hay un fraude del que podéis leer por la red.

      Si verdaderamente hubiera 11.000 personas interesadas en sus palabras yo de él me lanzaba a escribir un libro porque se iba a forrar... Si el mismo Max, con todos los años que lleva con su blog y la gente que lo respeta, no llega a los 2000... esto es un sinsentido...

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    3. Para saciar tu curiosidad, Hugo, o la de quien sea, esa tal Surenaat es tailandesa, actualmente y por la cara también de origen... pero soprendentemente tengo 138 amigos en común con ella... Jajaja!

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    4. Ojo con Sureenat Inthrasongkho porque es una de las seguidoras de mi página, che!

      Sean quien sean los 11 mil y pico de laiks que este personaje tiene en su página, el trabajo que se ha tomado con ello no debe haber sido poco, y no puedo evitar preguntarme si le habría convenido emplearlo en algo más productivo para tener la guita suficiente para comprar cerveza, en lugar de manguearla de una manera tan patética.

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    5. los likes son una medida bien subjetiva y para venderle la idea a empresas más serias no se dejan llevar por esos likes, más bien te piden ver los rendimientos de que tanto la gente mira, da clicks, comparte, el "engage" que mira que lo viví cuando estaba organizando el festival, las empresas más serias ya saben que lo importante es la interacción.

      Por ejemplo ICF tiene 2500 aprox de likes de los cuales si el 10% son activos en interactuar es mucho.

      Pero por ejemplo en la página del festival son 20k y hay mayor porcentaje de participación, no se a que se deba, pero esos 20k para alcanzarlos fue una inversión en Facebook impresionante que mejor no quiero ni recordarlo. Hay páginas que te venden "likes" en volumen, no'mas para que se vea mas lleno tu página, pero eso, al menos para mi, no tiene tanto sentido porque para conseguir patrocinios no me pedian los likes, sino el engage.

      Siendo honesto, si una cervecería o cualquier empresa, se deja llevar sólo por el número de likes es que algo están haciendo mal.

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    6. "Siendo honesto, si una cervecería o cualquier empresa, se deja llevar sólo por el número de likes es que algo están haciendo mal."
      Sabias palabras, pero al mismo tiempo, y para ser justos, acá se trata de empresas chicas, muchas de las cuales recién empiezan y a menudo son presa fácil de este tipo de gente. Pero bueno, tampoco les costó tanto, apenas unas botellas.

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  2. como te comenté en Facebook, me pasa seguidisimo que hay productores que me mandan cervezas para que las pruebe, pero con la intención de que las publique en mi blog hablando positivamente de esas cerveza, pero normalmente no subo cervezas regaladas por cervecerías (subo de vez en cuando cervezas que me regalan amigos) porque sino pago por ellas no tengo, creo yo, derecho de hablar ni bien ni mal de ellas, porque esa honestidad de la relación calidad-precio se pierde.

    ¿A quien no le gusta la cerveza gratis? dice un buen amigo aquí en México, "lo gratis es sexy" pero al menos yo, prefiero mantener un poquito esa honestidad de no "quemarme" por un par de cervezas, seguramente tengo un precio, pero 12 cervezas al menos no lo son.

    Un blog, al fin de cuentas, es una opinión, creo que pocos bloggers de cerveza hay que además sean escritores o periodistas del tema, pero como siempre, hay opiniones más ruidosas que otras. Al menos en México con la cerveza no se da mucho, pero con el vino hay un gran número de bloggeros de vino que caen en estas prácticas de pedir producto por menciones e invitaciones a eventos.

    Recientemente tuve una situación con un productor local que estaba por entrar al mercado y me regalo un par de cervezas para probarlas y darle mi opinión, todas estaba nefastas, unas mas que otras pero no había una sola variedad que resaltara o fuera al menos bebible, lo cual le mande notas ya mas especificas sobre sabores y probables errores que pudo haber tenido. Tiempo futuro, esta persona no se cansó de quererme desacreditar y no me bajaba de "pendejo" al hablar sobre mi porque, según él, yo le tenía algún tipo de enojo hacia él y por eso hablaba así de sus cervezas, curiosamente yo no había mencionado aun a nadie respecto a esas cervezas. Tiempo después me lo tope en un bar, nos hicimos de palabras y declaro muy molesto que le caía muy mal que porque yo, con mi blog, tengo "el poder" de destruir negocios e inversiones con hablar mal de su producto.

    Afortunadamente para él sus cervezas han mejorado pero me dejo con una pregunta ¿los blogs realmente pueden arruinar negocios? claro, pregúntenle a anheuser-busch, a miller o a coors que tan en la ruina están con tantos mensajes de odio que publican en la red los fanáticos del craft beer, les ha de ir malisimo.

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    1. La verdad no creo que haya ningún blog cuya opinión para un lado u otro pueda tener un efecto notable en las fortunas de una empresa. Mucho menos hoy día cuando mucha de la influencia viaja por otros canales.

      En el pasado solía reseñar cervezas que me enviaban productores, pero también reseñaba cervezas que me regalaban amigos o que compraba yo. Pero haciendo memoria, no estoy seguro de qué tan diferentes habrían sido no pocas de las reseñas de esas birras de arriba de haberlas pagado con mi propia plata.

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    2. Por otro lado, de lo que sí siento un orgullo un poco tonto es de haber publicado una reseña negativa de una cerveza que me envió un productor español. Y el hecho de que esta gente no solo no se sintió ofendida por ello, sino que un año más tarde, creo, me volvieron a mandar cerveza para que la reseñe acá, habla muy bien de ellos como personas y empresarios. Companya Cervecera de Montseny, les tengo mucho respeto.

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    3. algo similar me paso con una cervecería que me envió producto y tenia evidentes notas de mala fermentación, se los mande y todo bien. Tuve la oportunidad de ir a un festival en la capital del país y me los topé en un stand, sus tres cervezas fueron muy buenas, una en lo particular de lo mejor que probé en ese festival.

      Al final de cuentas, lo bueno o malo que un bloguero pueda decir no va a dictar nada, sino el consumo y si su producto es malo, no habrá quien lo compre, pero si el producto es bueno y mejora va a quedarse para rato, aunque uno hable mal de ello.

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  3. Comparto en general tus diferentes opiniones pero de todo me quedo con tu reflexión final, debe ser cada cual quien sea honesto consigo mismo, que es exactamente lo que le digo a Birraire en su post de hoy.

    Solo quiero que me expliques eso que dices de "no quiero dar ningún tipo de publicidad a este tipo pero pueden visitar ese enlace para saber quien es"... ¿No es un poco sinsentido??

    Salud!

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    1. ¿Sabes una cosa, Pau? Tenés razón, es un total sinsentido, y ya mismo lo estoy corrigiendo.

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  4. NO VEO NINGÚN PROBLEMA EN QUE HAGAIS UNA RESEÑA DE UNA CERVEZA REGALADA ( YA SEA POR EL PRODUCTOR O POR UN AMIGO ) LO IMPORTANTE ES QUE COMO DICE MAX, SEA HONESTA.
    SI ES UNA MIERDA, PUES ES UNA MIERDA. SI TU DICES QUE ES BUENA Y ALGUIEN LA PRUEBA Y ES UNA MIERDA, EL QUE QUEDAS MAL ERES TU. SI ES SOLO CON UNA NO HAY PROBLEMA, UN MAL DIA, PERO SI ES SISTEMÁTICO PIERDES CREDIBILIDAD Y FIABILIDAD DE CARA A TUS LECTORES.

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