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Belleza de barrio

Para cuando abrió U Vodoucha ya estaba en la parte final de la preparación de mi libro y ya le había cerrado la puerta a cualquier otra entrada nueva. Tampoco pude visitarlo, todo el tiempo que tenía entonces disponible fue destinado a terminar de hacer las fotos de los lugares que estarían incluidos en La Guía. Pero tenía muchas ganas de ir, todos los comentarios que había escuchado sobre este nuevo pub de Vinohrady habían sido muy buenos y me prometí que sería el primer lugar que reseñaría luego de publicar el libro. (promesa que evidentemente no cumplí).

Empecemos por lo flojo, la oferta cervecera. U Vodoucha tiene diez grifos, más de la mitad reservados para productos de K Brewery, el resto para micro cervecerías de distintos puntos del país. Hasta ahí, muy bien. Sin embargo, con la excepción de la excelente Majový Ležák de Dalešice (una polotmavé), todas las cervezas que estaban sirviendo durante mis dos visitas eran lagers rubias de graduaciones diversas. Ninguna oscura, ninguna de trigo, ni siquiera Velen, que últimamente está en excelente forma. Todas bien servidas, sí, pero se extrañó un poco de variedad. Aunque, por otro lado y para ser justos, la mayoría de los grifos son rotativos, así que es posible que haya tenido mala suerte.

Igual, como dije el otro día, la composición de la carta cervecera no es lo único que hace a la calidad de un pub, son varios otros factores. Por suerte, U Vodoucha acierta con todos ellos.
En lugar en sí mismo es bastante lindo. Está ubicado en una tranquila esquina a apenas 300m de la avenida Vinohradská. La decoración tiene un estilo que asocio al de la Primera República (el período entre la independencia de 1918 y la ocupación Nazi de 1938), pero con la onda de algunos restaurantes de alta categoría (o pretenciones de tal) en el centro de Praga, sino con un toque más bien rural o de pueblo, o al menos esa es la imagen que me da. Sea lo que sea, hace que uno se sienta cómodo en seguida.
Esa sensación aumenta gracias al servicio. En ambas visitas, tanto las dos camareras como el výčepník (el "tirador") fueron atentos, amigables y hasta simpáticos, pero no en el estilo de alguien que debe seguir a rajatablas un manual corporativo, sino como alguien que simple y llanamente tiene ganas de hacer bien su trabajo. Hay que aclarar también que en las dos visitas fueron durante las primeras horas de la tarde y que el lugar estaba bastante tranquilo, y no tengo idea de cómo pueden cambiar las cosas cuando hay más gente (aunque, por otro lado, sucede a veces que cuanta menos gente hay, más pajero se pone el personal), igual, me gustó que výčepník se acercó a mi mesa para ver si quiería tomar algo más y con gusto fue capaz de recomendarme una de las cervezas.
La comida tampoco se queda atrás, nada de platos de moda, česká klasika como Dios manda. Los dueños de U Vodoucha son los mismos que los de Černokostelecký Pivovar, un lugar de los tantos que me quedan por visitar y que tiene fama de buen morfi y si ahí se puede comer tan bien como en este nuevo emprendimiento, irse hasta ahí debe valer mucho la pena.

La dršťková polévka (sopa de callos) estaba genial, bien sabrosa, correctamente especiada, con el espesor justo, el tipo de comida que hace que uno se sienta mejor con el mundo. El Pivovarský Guláš de haber estado un poco más especiado (gusto personal), hubiese rozado la perfección. El menú prometía una base de cerveza negra para este estofado, y se podía sentir, pero muy bien integrada con el resto de los ingredientes. La carne estaba en el punto en que se derrite sabrosamente en la boca. Hasta los knedlíky sabían como verdaderamente caseros y no algo comprado en el Tesco más cercano. Firmes, bien "panosos", llenadores y que no se disolvían en la salsa, sino que la absorvían con gusto. Podría haber prescindido de los pimientos crudos, pero nadie me obligó a comerlos y terminé muy satisfecho.
Pero el premio se lo lleva el Hermelinový úsměv, muy probablemente el mejor "hermoš" que he comido. Ya la presentación de este clásico queso en escabeche es completamente diferente a otras que he visto. Lo traen un jarro para conservas lleno de aceite y cebolla y pimientos, el queso está relleno con una mezcla de nueces, ajo y pimientos y tiene el tiempo de marinado justo. Una verdadera delicia que hace, por sí misma, que cualquier visita a U Vodoucha valga la pena.
En serio, ya sea estén por el barrio o no (es fácil llegar, Metro A hasta Flora o tranvía 11 hasta Radhošťská), pasar por U Vodoucha es algo más que recomendable, en especial para un almuerzo en familia un fin de semana. Seguro que se van a sentir muy a gusto.

Na Zdraví!
U Vodoucha
50°4'47.286"N, 14°27'15.975"E 
Jagellonská 21 - Praha - Vinohrady
+420 736 623 294
Lun-Dom: 11-23

Comentarios

  1. que buena pinta tiene el lugar,espero
    si el año que viene ando por esos pagos
    ir a tomar y comer algo ahí
    Cheers!

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  2. tras el libro, vuelven las reseñas, me gusta :)

    sería bueno que hicieras reseñas de alguno de los del libro que no han circulado por aquí

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