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Nuevos descubrimientos

Me gusta mucho Pardubický Porter, es sin duda una de las mejores lagers fuertes checas y un muy buen exponente de Baltic Porter, para aquellos que le prestan un poco más de atención que yo a los estilos. Lástima que es tan difícil encontrarla en Praga.

No! No es!

Además de Pivovarský Klub y Zlý Časy he descubierto, de manera casi simultánea, otros dos lugares que la ofrecen como parte del menú permanente.

Ambos son cafés, ambos son pequeños, ambos están Praga 2, ambos a metros de calles con bastante tráfico y ambos cerca del centro y sin embargo, no podrían ser más distintos.

Cafe 89 tiene toda la pinta de un café de barrio en Praga. El servicio es informal y sin pretensiones. La música es la típica de una McRadio, lo cual, a mi gusto le quita mucha atmósfera a cualquier lugar. el mobiliario es sacado de catálogo para bares y restaurantes. No es para nada feo, es adecuado y las sillas son cómodas. Lo más lindo del lugar el cielorraso y paredes abovedados con ladrillos a la vista, aunque en mi visita la decoración eran unas pinturas francamente bastante feas.
Elegí una mesa cerca de la entrada, tomé la carta y me asusté un poco al ver que la Porter no figuraba en ella. Igualmente la pedí, después de todo el logo de la cerveza estaba en la puerta. Al principio la camarera no entendió muy bien lo que pedía, quizás por culpa de mi checo que a veces no es tan bueno como muchos creen, pero finalmente me trajeron la cerveza. Mientras la tomaba noté como tanto la clientela como el personal parecían ser todos viejos conocidos, lo cual me hizo sentirme algo fuera de lugar, no veo esto como una falla ni del lugar ni de la gente, sino que son las reglas del juego y el visitante nuevo tiene que aceptarlas.

Luego de terminar mi cerveza y pagar me puse a pensar en cómo podría definir a Cafe 89 en pocas palabras, luego de una par de cuadras decidí calificarlo como el tipo de lugar que estaría agradecido si lo tuviese a la vuelta de casa, pero de otro modo no vale la pena molestarse. De hecho, si no hubiese sido por el cartel de Pardubický Porter en la puerta, no le hubiese prestado ninguna atención. Cafés como este hay muchos en Praga.

El segundo lugar sí que es una joya. Como el anterior, lo encontré de casualidad y lo noté creo gracias al cartel de Pardubický Porter en la puerta.

Al Cafetero debe tener el mismo tamaño que Cafe 89, pero con una mejor disposición. En lugar de ser largo y angosto, el pequeño salón está a lo ancho del lugar y tiene una enorme ventana que deja entrar mucha luz. Tiene también mucha más atmósfera, nada de Mcradio, lounge Jazz es la banda de sonido y el mobiliario es en gran parte sofás y sillones (me encantan los cafés con sofás y sillones).
Tuve suerte cuando lo visité, uno de los sofás al lado de la ventana estaba desocupado. Me saqué la campera y una señora me ofreció llevarla al colgador, algo que sólo he visto en restaurantes de lujo en Praga. La Pardubický Porter aquí sí que estaba en el menú (y había una caja de cinco botellas y vaso expuesta en el mostrador) junto con, para mi gran sorpresa Žatec Xantho, ambas en botella de 33cl, ambas a 39CZK. Pedí la Porter, que como en Café 89 fue traida con un vaso ad hoc y me senté a disfrutarla.
Mientras la tomaba y me relajaba en el cómodo sofá vi pasar una fuente con medovník y no pude resistirme. Debe haber sido uno de los mejores medovník que he comido, con bastantes nueces y con el dulzor justo. Si la Porter hubiese estado a temperatura ambiente, creo que podría haber maridado muy bien.
45 minutos más tarde cuando terminé de leer lo que estaba leyendo, pagué y me fui a encontrarme con Evan Rail para un lujoso almuerzo en Celeste pagado por el New York Times. Mientras caminaba en ese fresco y soleado día primaveral pensaba lo mucho que me había gustado Al Cafetero y que seguramente volvería pronto.

Y así fue. Esta vez no para tomar cerveza sino para tomar café. Una de las cosas que me había llamado la atención en mi primera visita fue el "vaccum tube", un sistema para preparar café que hacía siglos que no veia y que, según los dueños, Al Cafetero es el único lugar que lo ofrece en Praga.
La señora que me atendió se tomó tiempo en explicarme cómo funciona el sistema luego de darme a elegir entre café orgánico de Guatemala o Etiopía. Cuando el café estuvo listo (es algo muy entretenido de mirar), la señora me describió los sabores y características que debería sentir en mi café.

Soy un ávido consumidor de espresso así que al principio el café no me impresionó mucho, pero en la segunda taza los aromas y sabores empezaron a expresarse con más ganas y para cuando terminé me habían invadido completamente sin llegar a abrumarme. Excelente café.

El precio de 75CZK casi hace que elija un espresso, pero la curiosidad le ganó al bolsillo y al final terminé haciendo buen negocio porque por ese precio me pude tomar 3, quizás 4, tazas, o compartir el pedido con un acompañante.

Así que veamos, Al Cafetero = buena cerveza, excelente café, servicio de primera, muy agradable atmósfera, muy buen medovník, un interesante menú de snacks, no fumador, wi-fi gratis, cerca del centro y sofás. Quién necesita Starbucks.

Na Zdraví!

Cafe 89
Botičská 14
Praga 2 - Vyšehrad

Al Cafetero
Blanická 24
Praga 2 - Vinohrady

Comentarios

  1. Starbucks. nadie necesita basura americana jajaja

    muy buena nota , le digo algo me dio ganas de tomar un buen feca.


    saludos

    omar

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  2. "Mientras la tomaba noté como tanto la clientela como el personal parecían ser todos viejos conocidos, lo cual me hizo sentirme algo fuera de lugar, no veo esto como una falla ni del lugar ni de la gente, sino que son las reglas del juego y el visitante nuevo tiene que aceptarlas."
    Uff!! Muy, pero muy ciertas estas palabras, y bastantes duras para infortunio de muchos. Me suele pasar cuando visito algún pub nuevo que se instala en mi ciudad y me voy a conocerlo (me falta cervengalizar más a mis amigos).
    Saludos y buenos datos, defintivamente Praga no deja de sorprender.

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  3. No sé si las palabras son tan duras. Yo he estado más de una vez en el otro lado, o sea, en un lugar donde me conocen todos y conozco a casi todos y me gusta mucho, en parte por eso.

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