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Lo que dejó la charla


Un proyecto en el que estoy colaborando me llevó el otro día a Nota Bene porque tenía que arreglar algo con uno de los dueños. Al final nos quedamos charlando casi por una hora. El tipo me contó un poco sobre su historia cervecera, en cierto modo, bastante parecida a la mía. Era un fan de Pilsner Urquell hasta que tuvo lo que podría llamarse una epifanía que lo llevó a explorar más a fondo el mundo de la birra, no hubo vuelta atrás. Me contó también sobre el restaurante que supo tener en Malá Strana, bastante popular con turistas españoles, que de un día para otro se vio obligado a cerrar. Para ese entonces ya estaba pensando en embarcarse en algo nuevo y diferente, y la idea de Nota Bene empezó a tomar algo de forma. Ya estaba bastante metido en el tema cervecero, estaba muy entusiasmado con Matuška, Kocour, etc. y pensó que serían un muy buen ingrediente para el concepto general del restaurante. El resultado ha sido todo un éxito. Hoy, sin reservas, hay muy pocas, si es que alguna, chance de conseguir una mesa para cenar (lo cual te podría llevar al Beer Point de al lado, nunca estuve, pero por lo que he leído, no me estoy perdiendo de mucho).

Ambos estuvimos de acuerdo en que muchas otras cosas que la lista de cervezas que hacen a un gran pub y también que estos son muy buenos tiempos para todo aquel interesado en la birra. Los hosteleros, si tienen ganas, ya no tienen problema en conseguir cualquier cerveza que quieran (o cualquiera que se distribuya de algún modo u otro), la gente que se quiere meter en el negocio cervecero sabe que ya no necesitan montar un brewpub, si sus cervezas son buenas y tienen un mínimo de talento comercial, casi que se van a vender solas; y nosotros, los consumidores, nos beneficiamos the todo esto, o al menos así es en Praga.

Sé de al menos dos restaurantes que parecen estar en cierto modo inspirados en Nota Bene (no fumador, decoración y menú modernos, cervezas interesantes). Hay también un creciente número de bares, cafés, etc. que han decidido ignorar las grandes marcas en favor de elaboradores más pequeños y hasta restaurantes adorados por la crítica como V Polích y Sansho han optado por cervecerías alternativas (Únětické en el primero y Dalešíce de barril y Matuška en botella en el segundo), y estoy seguro que habrá más, ya que, como ya lo mencioné, elegir una micro cervecería, o incluso una regional, bien reconocida puede ayudar a mejorar el negocio.

Entonces, ¿cómo es que, salvo contadísimas excepciones, los periodistas gastronómicos checos no le dan mucha importancia a la bebida nacional? Me acuerdo de una crítica a un restaurante que lei hace ya un tiempo, la crítica hablaba muy bien de la lista de vinos y elogiaba al restaurante por su política de obtener ingredientes de productores locales. Ni una palabra fue dedicada a la birra, era Pilsner Urquell, y sin embargo, el restaurante este tenía por lo menos tres cervecerías muy sólidas a unos pocos kilómetros. Por supuesto, que a la crítica ni se le ocurrió pensar en ello, seguro que para ella es más importante que le preparen el risotto con el queso correcto que poder tomar buena cerveza, bien servida. Esto no debería sorprender a nadie, después de todo, dudo mucho que la cerveza sea en algún modo un criterio en la Guía de Restaurantes Mauer.

Pero no termina ahí. A menos que se trate de noticias de la industria, comunicados de prensa o chivos, es poco y nada lo que se puede leer en los medios tradicionales sobre cerveza, sea este contenido crítico o no. Y es por ello que hay más probabilidades de encontrar en un diario o una revista una reseña del vino de mesa francés de este año (leáse Baujolais) que de alguna de las muy buenas IPA que se están elaborando en este país (será que los elaboradores independientes no tienen tanta plata para gastar en chivos como los grandes importadores de vino pedorro).

Pero bueno, no sé de qué me quejo, como dije el otro día, mi situación financiera tampoco me permite ir a restaurantes pitucos y no hay problema, la cerveza siempre va a ser más rica en un bolichón.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. Hola

    que haces pivni , nonbraste Baujolais y como vivo aqui no podia no escribir algo , si es pedorro el vino , pero aqui es un clasico en nov se vende como agua no sabes , hasto los pibes lo toman , cosa que nunca entendi pero es asi .
    Y otra cosa asquerosa que venden es el vino burre , es vino que empezo a fermentar o sea que puede tener 1 grado de alccol o 10 depende lo que haya fermentado y hace burbujitas y lo venden sin corcho porque explota sino.
    Es como si vendieran birra abierta con dos , tres o 15 dias de fermentacion verde se entiende , estos franceses a veces pienso que estan locos .

    saludos


    omar

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    1. El Beaujolais es un vino de mesa que acá te lo venden como si fuese algo de puta madre.

      El burre que decís vos parece ser como el burčák de acá, ¡que es algo que realmente me encanta! La diferencia con el otro, el engañapichangas, es que al burčák casi como un refresco....

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  2. Te encanta ! A mi seniora le gusta, a mi no, bueno yo tomo vino dos veces por anio como mucho,tengo una tebolle de malbec argentino vinificado por un frances que vive alla, hace un mes que esta en la mesada y nada che, no la puedo abrir.
    Pregunta tomaste birras con uva enla fermentacion?

    Omar

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    1. Probé una birra con uva una vez, estaba muy buena, pero la verdad no me acuerdo si fermenó o maduró con las uvas, o si solamente le habían agregado jugo de uva en algún momento....

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