6/4/12

Otra manera de ver la "revolución"

La semana pasada hablé sobre los motivos por los cuales aplicar la palabra "revolución" a lo que está pasando con las cervezas artesanales me parece exagerado, en la versión en inglés, Jeff de Beervana respondió con un comentario diciendo por qué el sí cree que, al menos en los Estados Unidos, la revolución es una realidad. A pesar de que los datos y argumentos que aporta para respaldar su opinión son difíciles de discutir, no me terminan de convencer del todo. Pero igual, como dijo el amigo Galápagos, es más que nada una cuestión semántica.

Al día siguiente, mientras estaba leyendo este excelente artículo sobre la correlación histórica entre la caída del Imperio Romano de Occidente y la expansión del Islam por algún motivo me acordé de algo que había leído en Brew North, un libro sobre la historia de la cerveza en Canadá y se me ocurrió que quizás hay otra manera de ver este fenómeno.

Como todos saben, la caída del Imperio Romano no fue algo que sucedió de un día para el otro, fue un proceso que se inició en el s. IV, o incluso antes y fue el resultado de no pocos factores. No me la voy a dar de experto en el tema, pero según lo que he leído, el factor más determinante fue que se había vuelto demasiado grande para su propio bien.

El "modelo de negocio" de Roma estaba basado en crecimiento y expansión. Una vez que llegó a su zénit, empezaron los problemas. La estructura militar, esencialmente se volvió demasiado cara de mantener pero no era posible desmantelarla por cuestiones políticas y porque había que defender las fronteras. Esto se volvió más y más difícil a medida que las tribus que vivían en la periferia del imperio se volvían más agresivas. A todo esto hay que sumarle inestabilidad política, arrogancia, falta de visión y, por supuesto, las constantes luchas internas que, junto con lo anterior, carcomieron el imperio desde adentro.

¿No es acaso esto algo parecido a lo que está pasando con las macros? Brew North relata la caída de los gigantes canadienses una vez que el crecimienton continuo dejó de ser un modelo viable. La diferencia acá fue que estas empresas terminaron siendo absorbidas por otras más grandes.

Hoy, sin embargo, los tres o cuatro gigantes que dominan el mundo buscan expandirse en mercados emergentes de Asia, África o Latinoamérica que todavía ofrecen cierto potencial de crecimiento, mientras que ya no saben qué hacer para continuar con su modelo en los mercados maduros de Europa y Norteamérica. La mayoría de los nuevos productos que han lanzado son bastante vergonzozos y patéticos (las botellas con etiquetas "edición especial" para sacarle plata a los coleccionistas ¡por favor!). Y están, claro, también las luchas "internas", basta que una de las macros sea exitosa con algo nuevo para que el resto saque productos similares que apuntan exactamente al mismo mercado.

Mientras tanto, empresas más pequeñas, cuyas escalas y estructuras las hacen más flexibles y dinámicas siguen creciendo en la periferia de las macros adentrándose cada vez más en el territorio que estas no son capaces o no están interesadas en defender.

Las macros no parecen verlas como una amenaza seria (y yo no creo que lo sean, al menos no por el momento), sino más bien como una molestia. Intentan absorver algo de su energía y defender sus flancos más expuestos con productos tibios o con adquisiciones que no hacen más que abrirles más las puertas a las cerveceras más pequeñas, tal como sucedió en el Imperio Romano cuando empezaron a incluir bárbaros en sus tropas o a negociar con las tribus más poderosas.

Pero hay un paralelo más para hacer.

A medida que los Vándalos y Visigodos conquistaban más territorio romano, empezaron a adoptar algunos de los usos y costumbres del imperio, en parte porque los hacía sentirse "más civilizados", pero también porque entendían que esa era la mejor manera de manejar y agrandar sus recién adquiridos dominios.

¿No estamos viendo acaso algo parecido? Hay dos o tres "Craft Breweries" que han anunciado que abrirán nuevas líneas de producción en otras localidades, o al menos tienen serios planes para ello, el más ambicioso de los cuales es quizás el de Stone en Alemania. Por otro lado, Sam Adams producirá Boston Lager bajo licencia en el Reino Unido, en donde BrewDog sigue expandiendo su cadena de pubs, lo cual es similar a lo que Pivovary Lobkowicz, Únětické Pivovar y otras regionales están haciendo en la República Checa.

La pregunta es qué va a pasar después. Al colapso del Imperio Romano de Occidente le siguió un periodo de caos que eventualmente dejó por un lado el sistema feudal y por otro los diversos califatos musulmanes con el Papa haciéndose el César. Por otro lado, puede que la analogía más correcta para este imperio en decadencia no sea la Roman sino otra diferente, la de alguno de tantos imperios que en la historia terminaron siendo reemplazados por otro poder ascendente sin que la cosa cambie demasiado.

Sea lo que sea, sigo insistiendo que el crecimiento de las cervezas "alternativas" es en gran parte resultado de un fenómeno más amplio, pero más allá de eso, quizás lo que estamos presenciando ahora no es tanto una revolución, sino el inicio de la caída de un imperio.

Na Zdraví!

2 comentarios:

  1. Flor de comparación te mandaste! :)
    Va a pasar de que cervezas que nacieron como "artesanales" se conviertan en grandes industriales... Llega un momento que o se quedan en el nicho que los hizo nacer o pegan el salto y se empiezan a convertir en una gran empresa. Habrá que ver cuanto de sus ideales iniciales sacrifican en pos del crecimiento.
    Sobre la caída de las grandes no creo que vaya a pasar... su poder económico es fuerte y tienen mucha fuerza todavía para capturar clientes a fuerza de mucha inversion en marketing. Y además los "imperios" hoy son pocos... entre 3 o 4 manejan la mayoría de las marcas mundiales... Se mataran un poco entre ellos y tal vez sigan consolidándose pero seguirán siendo fuertes.

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  2. Muy buen razonamiento,no que más que decir: VIVA LA BARBARIE!

    Diego.

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