25/2/09

Miren lo que encontré en el archivo.

Todo el ajetreo del fin del año pasado y principio de este hizo que casi me olvidase de la selección de cervezas alemanas que me trajo mi amigo chileno Catador cuando estuvo de visita por Praga.

Hacía mucho que no tomaba cervezas alemanas. Se consiguen algunas en Praga, pero, la mayoría no son de las más interesantes, así que me puse muy contento cuando vi lo variada de la muestra.
Catador estuvo viviendo unos meses en Pforzheim, o por ahí cerca y me trajo, claro, dos de las cervezas locales, la Rothaus Pils y la Ketterer Pilsnener. Mal acostumbrado como estoy a las Ležaky checas, las dos alemanas se quedaron muy atrás. A pesar de tener 5%ABV y quizás alrededor de 12° Balling ambas me parecieron mucho más similares a una desítka checa del montón. No son iguales, la Ketterer me pareció algo más aromática y con algo más de malta, pero se acaba ahí. Cervezas para tomarse una para calmar la sed en verano y seguir viaje, nada más.
La otra lager rubia que me trajo fue la Löwenbräu Urtyp. Fea cerveza. A pesar de tener solamente 5,2%ABV, el alcohol lo sentí fuera de balance. Me hizo acordar a Staropramen, lo cual no es bueno. No me extraña, la cervecera Bávara también es propiedad de AB-InBev, lo cual tampoco suele ser bueno.
Me quedaban todavía tres muestras y ya casi que le había perdido fé a las biere. Pero como si se tratase de una historia bíblica, abrí la botella de Moninger Bertold Bock y sólo bastó un sorbo para empezar a recuperar parte de la fé perdida. En el aroma predomina el azúcar quemada, con un dejo de nuez y algún toque metálico que no me entusiasmo demasiado. En el paladar es almibarada con notas de regaliz y algo de madera. El final es largo y bien seco, contrasta con el resto. A pesar de que el ABV no es muy alto (6,8%), el alcohol sí se siente hacia el final, pero no molesta, es como un té con un chorrito de whisky. Muy rica cerveza.
Le siguió la Andechser Doppelbock Dunkel, al igual que la anterior, es de color ocre oscuro, coronada con un giste ligeramente beige. Los aromas me recordaron a manzana asada y piña acaramelada, muy ricos y cálidos. Es sorprendentemente seca, se sienten el 7%ABV y con ganas, si tuviese algo más de fruta o caramelo podría ser una cerveza excelente, pero para el final del medio litro la sentí como una cerveza que quiere ser fuerte y nada más.
La que terminó de devolverme la fé con los cerveceros alemanes y su talento fue la última, la Aventinus WeizenStarkbier. Esta cerveza ha recibido toneladas de bien merecidos elogios. Es bien aromática, con mucha banana con miel o caramelo y especias, casi como un postre exótico. Corpulenta en la boca, también con mucha banana y bien madura, con notas de canela y vainilla. El final es ácido y refresca el paladar, preparándolo para el siguiente y más que bienvenido trago. Su respetable 8,2%ABV está maravillosamente bien integrado. Excepcional cerveza! Todavía quedan algunas botellas en Pivovarský Klub y Zlý Časy (más baratas aquí). Imperdible.
Na Zdraví!

23/2/09

Ještě Jedno!

Ha sido anunciada la segunda edición de Český Pivní Festival Praha, que se llevará a cabo entre el 22/5 y el 31/5/2009, y viene con varios y muy importantes cambios.

El lugar: Este año el festival se llevará a cabo en Výstaviště PVA Letňany. Este cambio me parece para peor. Me había gustado mucho el lugar del año pasado. Sentarse ahí al lado de Stromovka, en una zona con muchos árboles y mucho verde le dio una linda atmósfera al festival y además estaba mucho más cerca del centro. Letňany, si bien está justo al lado de una estación de metro es un lugar feo en serio, parece tierra de nadie. Pero bueno, los organizadores tendrán sus motivos.
El resto de los cambios, por suerte, son para mejor.

Apoyo oficial: La edición de este año ha recibido el apoyo oficial del alcalde de Praga. Seguramente esto significará que el festvial estará listado entre las muchas actividades culturales que se llevan a cabo en la metropolis checa. Sería lindo que obtuviesen también apoyo de Czech Tourism

Cervezas Artesanales: Al menos esa es la intención. Oi de buena fuente que los organizadores planean ofrecer cervezas artesanales. La idea es que una o dos cervecerías por día ofrezcan alguno de sus productos. Todavía está por verse cuáles tienen las ganas o capacidad (en términos de volumen) de aceptar tal compromiso. Si lo hacen, sería bueno que al menos alguna elabore una cerveza especial con motivo del festival, o que al menos no traigan su Světlý Ležák, sino algo más interesante.

Oferta gastronómica: Va a ser ampliada para incluir algo más que comida de pub. Veremos qué y por cuánto, el año pasado la comida fue algo cara.

Entrada: Esta es la mejor noticia. Lo que por lejos más críticas recibió la edición 2008 fueron las 120CZK que costaba entrar al festival. Los organizadores aprendieron de su error (bien por ellos) y este año decidieron que no cobrarían entrada, lo que quizás haga que más gente se acerque (si es que tienen ganas de irse hasta Letňany).

El resto sigue más o menos igual. Se seguirá utilizando el sistema de Tolar para pagar por todo, algo que recibió sus críticas, pero que a mí me pareció muy piola ya que hizo del servicio algo mucho más expeditivo (los camareros no tuvieron que preocuparse por contar plata o dar cambio con cada pedido).
Según la página web las cervecerías y las cervezas parece que serán las mismas. No estoy seguro qué tan actualizada está la información. Recordemos que el año pasado se agregaron algunas cervezas a la oferta a partir del segundo día del festival.

La lista de cervezas me genera algunas preguntas: Tienen que incluir Braník, Staropramen y Gambrinus vyčepní, entre otras luminarias. Cuánta gente va a querer pagar 40CZK por ellas? (yo ni gratis las tomaría). Se incluirán este año algunas cervezas del grupo Heineken.CZ (Starobrno, Krušovice, Louny, Zlatopramen, Březňák)? Serán las cervezas de las regionales tan exitosas como el año pasado? (esperemos que sí) Y finalmente, estarán Bernard y Primátor este año? Sería tan lindo poder disfrutar de Bernard Kvasnicové o las de fermentación alta de Primátor (Weizenbier, EPA y Stout)!

Ya estoy contando los días.

Na Zdraví!

21/2/09

Sueño cumplido

Creo que debe ser el sueño de todos los amantes de la cerveza el poder hacer plata con nuestra bebida favorita.

A mí, se me ha cumplido, o así lo será una vez que lleguen los pagos a mi cuenta. Ayer (20/2/2009) estuve empacando 840 botellas de cerveza (les juro que fue mucho laburo) que junto con otras tantas que ya estaban empacadas en cajas de cartón salieron rumbo a Barcelona.
Una vez allí se las podrá encontrar en 2D2Dspuma, un bar y tienda especializada similar a Pivovarský Klub.

La historia comenzó en algún momento el año pasado cuando se me ocurrió que sería buena idea enviar cervezas checas poco conocidas a España. Por motivos diversos el plan fue dejado a un lado hasta ser revivido cuando conocí a Filip Helán durante mi visita a Hradec Králové. Filip es el dueño de la tienda especializada Pivoňka y me contó que había empezado a exportar algunas cervezas checas y alemanas a Polonia y tenía planes de empezar a hacerlo a Alemania. Le conté mis planes españoles y decidimos que podríamos hacerlo juntos.

Al poco tiempo me contacta Susana Giner, una de las propietarias de 2D2dspuma, para preguntarme si conocía a alguien que importe en España algunas de las cervezas de las que hablo en este blog. A partir de allí hubo muchos e-mails, preguntas, consultas, dudas, pero por suerte, ningún problema y, si no pasa nada raro, las cervezas estarán disponibles a partir del 24 de febrero, y serán presentadas en una feria a realizarse en Barcelona a principios de marzo.

Así que aquellos de ustedes que me leen desde Barcelona, ya saben dónde encontrar varias de las cervezas que hace rato tienen ganas de probar. Compren muchas, mi hija en camino se los agradecerá...

Na Zdraví!

19/2/09

La Ronda #9: Música Maestro

Luego de la sesuda sesión pasada de La Ronda, los amigos de Hipos Urinatum se animaron a invitar esta vuelta y propusieron, según ellos, un tema algo más informal
"¿Acostumbras a acompañar la cerveza con música? Si así es, ¿con algún estilo musical concreto? Si la respuesta fuese negativa, ¿con qué actividades compaginas entonces el disfrute de una cerveza?"
Me gusta mucho escuchar música, siempre tengo al menos Radio Beat (una radio checa de rock clásico) como banda de sonido de mis días.

Nunca antes me había puesto a pensar en el tema de maridajes entre música y cerveza. Sin emabrgo, es algo que hago muy seguido, de manera intuitiva. La música que elijo depende de la cerveza que estoy tomando y/o del momento en que la tomo.

Para cervezas de sesión prefiero rock, del viejo y bueno: Rolling Stones, Deep Purple, Paul Butterfield Blues Band, AC/DC, Redonditos de Ricota, Divididos, etc.

Cuando tomo una cerveza mientras cocino me gusta escuchar Soul como Otis Redding, Blues Brothers, Wilson Picket o funk como Sly & The Family Stone o Parliament, y también algo de Tango. En síntesis, música para cantar mientras preparo algo rico.

Cuando me siento a degustar una cerveza busco algo más especial, que acompañe el momento íntimo del disfrute cervecil. Para ello eligo Buddy Guy & Junior Wells Alone and Accoustic, cualquier cosa de Dr. John o de Muddy Waters, Closing Time de Tom Waits, algo de Nick Cave, Jazz del tranquilo o Hooverphonic. Esa música me ayuda a encontrar los distintos matices y colores que las buenas cervezas saben ofrecer y hace de la experiencia algo todavía más multisensorial.

Na Zdraví!

18/2/09

Buenas noticias

El momento en el que recibí el SMS de Ian con la noticia de que Pivovarský Dvůr Chýně tiene un pub en Praga no podría haber sido más irónico. Estaba justamente en Chýně con Velký Al y el maestro cervecero de Everards, una cervecería regional inglesa.

El plan era ir a la Pivovarská Krčma, donde más, pero estaba cerrada por algún problema técnico. Así que fuimos al restaurant, donde no había electricidad, pero aún así estaban sirviendo comida y bebida. No la pasamos tan bien como hubiese querido, la cerveza no estaba en su mejor forma y el servicio fue espantoso. No es que hayan sido maleducados, o nos hayan querido cobrar de más, simplemente nos ignoraron, estuvimos sentados más de una hora con vasos vacíos frente a nosotros y ninguno de los dos camareros se molestó en preguntarnos si no queríamos nada más. El resto de la tarde la pasamos en U Medvídku, donde todo salió mucho mejor. Como bien dice Al fue muy interesante poder sentarse a hablar con un profesional y ver el mundo de la cerveza desde otro punto de vista, sin por ello tener que soportar sanata marketinera o de relaciones públicas, solamente un tipo hablando con pasión de su trabajo. Nunca probé las cervezas de Everards, no sé que tal son, pero haber conocido a quien está a cargo de su elaboración, fue en gran placer.

Fast forward casi dos semanas y por fin pude ir a Hotel Victor. Si mal no me acuerdo, el restaurant hasta hace poco era una pizzería, y se nota en gran parte de la decoración, los muebles y la atmósfera, al menos en la tarde en que lo visité.
Elegí una mesa al lado del la ventana. El lugar estaba prácticamente vacío y la camarera con el menú vino apenas me senté. Hay tres cervezas para elegir, 10° světlá, 12° polotmavá y 14° tmavá. Me pedí una de la más liviana y un nakladaný hermelín.

La cerveza estaba en mucho mejor forma que en la otra vez en el restaurant en Chýně. Mientras esperaba el queso me puse a observar el lugar con más atención. Todo parece nuevo todavía (abrieron hace apenas dos semanas). Las grandes ventanas que dan a la calle lo hacen muy luminoso y en esa fría tarde fue muy agradable sentarse a mirar como el mundo pasaba por la calle.

Llegó mi queso en escabeche. Si bien Boak & Bailey exageran un poco cuando dicen que me alimento sólo con este snack cervecero, sí es cierto que me gusta mucho y podría hasta decir que me considero un conocedor, y este hermoš debe ser uno de los mejores que he comido en mi vida. Maravillosamente bien marinado, por unos cuantos días ya, bien sabroso y cubierto de cebolla que parecían haber sido cocidas antes de haberlas puesto en el escabeche, lo cual le daba otra dimensión al sabor. Un poquito más de picante y hubiese sido simplemente perfecto, pero igual estaba fantástico.
Me quedé a tomar un par más, una de cada una de las otras dos cervezas (en vaso chico). La polotmavá también estaba mucho mejor que en mi última visita, a la tmavá, por otro lado, le faltaba un poquito de fuerza, quizás no sale tanto como las otras dos.

Me gustó este lugar, me sentí muy cómodo a pesar de su falta de atmósfera. El servicio fue de lo mejor que he experimentado en Praga, la camarera siempre sonriente y muy amigable, sugiriendo justamente la cerveza que estaba pensando tomar y preguntándome si volvería. Por supuesto que voy a volver! La cerveza es excelente, a buen precio (29CZK/0,5l la desítka y se pueden comprar botellas de 1,5l por 75CZK) y está a apenas unos 200m de U Slovanské Lipy, un lugar que ya cuento como uno de mis favoritos. U Radnice tampoco está muy lejos, así que estos tres pubs, junto con un par más en los alrededores hacen ahora de Žižkov un muy interesante destino para miniturismo cervecero.
Espero que les vaya bien y que la gente sepa apreciar las cervezas de Chýně. Si son exitosos, quizás haga que otras micro cervecerías empiecen a buscar socios para poder servir sus cervezas en Praga. Por el momento nos vamos a tener que contentar con estas y con las de Kout na Šumavě a dos cuadras, lo cual no es poco....

Na Zdraví!

Restaurant en el Hotel Victor
Husitská 72
130 00 Praha-Žižkov
hotelvictor@iol.cz

16/2/09

Vikingos coporativos

Hasta ahora la mayoría de las cervezas noruegas que había probado fueron del tipo artesanal, algunas de las cuales me gustaron mucho. Sin embargo, como pasa en todo el mundo, no son ellas las cervezas que la mayoría de la gente toma.

La ley noruega que regula el comercio con bebidas alcohólicas parece estar hecha a la medida de las macros. Sólo cervezas con un máximo de 4,75%ABV pueden ser vendidas en negocios, el resto (junto con vinos y bebidas espirituosas) sólo pueden ser adquiridos en el monopolio estatal de licorerías. También hay restricciones en los horarios en que las bebidas alcohólicas pueden ser vendidas, además, los impuestos son verdaderamente altos. Esto, junto con las considerables distancias de Noruega, pone muchas trabas a productores artesanales. No es de extrañarse entonces que el panorama esté dominado por un par de grupos cerveceros, y todos sabemos lo que ello implica.

Mi amigo (y reciente bloguero cervecero) Kristian me trajo cinco muestras de cervezas industriales noruegas. Una de Ringnes y las otras de Hansa (la macro de su cuidad natal).

De más está decir que mis expectativas no eran muy altas cuando empecé por las dos Pils, la Ringes y la Hansa.
Voy a ahorrarles tiempo y transcribir mis notas como si se tratase de una misma cerveza. Dorado pálido con carbonación ligeramente excesiva, espuma que desaparece rápido. Poco aroma, ligeramente metálico (aunque esto puede ser debido a la lata). Cuerpo más ligero que ballerina anoréxica. Bordeando lo insípido, aburrida, con algo de malta hacia el final. La única diferencia es que la Hansa es un poco más amarga, como si alguien, por error más que diseño, hubisese dejado caer un par de pelets más durante la cocción.
Ya estaba preparado para un desfile de uniformidad corporativa cuando abrí la Hansa Bayer. Color cobrizo, menos gas, algo más de espuma. El cambio no sólo se nota en el color, sino en los aromas, ligeras notas de caramelo con algo seco, tipo hierbas desecadas. Algo más de cuerpo (a la ballerina la pusieron a una dieta altamente calórica). Domina el caramelo en el paladar, con algunos matices frutales. Termina seca, pero el caramelo siempre queda. Tengo que admitir que me gustó. Diría que es una versión algo aguada de una buena polotmavé checa.
Como todavía estabamos cerca de las navidades, no podía faltar una cerveza a propósito de la temporada. Hansa Jule Øl. Como todas, con 4,75%ABV (de hecho, muchas son las cervecerías que elaboran dos tipos de cerveza de navidad, una para ser vendida en negocios regulares, y otra más fuerte para las licorerías estatales). Un tono más oscura que la Bayer, menos aromática. El sabor también es parecido a la Bayer, pero más aburrido y menos balanceado. Para hacer una analogía navideña, esta cerveza me pareció como un regalo que se le compra a ese pariente que mucho no queremos, o sea, algo de compromiso y para salir del paso. Al menos Hansa sí hace una cerveza especial para navidad, no como varios pivovary checos que solamente le ponen una etiqueta de temporada a alguna de sus cervezas de producción regular.
Había dejado la Hansa Pale Ale para el final. Era la que más curiosidad me había despertado. Una Ale entre tanta macrolager y además artesanal. Kristian me contó que Hansa opera una microcervecería, en donde se prueban nuevas recetas, las que resultan populares se siguen elaborando de manera regular. La Pale Ale creo que es una de ellas, pero tiene ese toque de familia. Ámbar claro, bronce. Poco aroma, algo seco, algo de frutas. Aguada, aburrida, final levemente acaramelado. En fin, muy floja.
No son cervezas que quedarán en mi memoria. De estar ne Noruega, la única que tomaría con ganas es la Bayer, pero tampoco con demasiadas, el resto son arquetípicamente macroindustriales, incluso la pseudo artesanal. Me alegra por los cerveceros noruegos que al menos de manera limitada tienen una oferta mucho mejor y más interesante por parte de las artesanales.

Na Zdraví!

13/2/09

Viejo, pero efectivo

El otro día encontré esta historieta en mis archivos, es de hace un par de años, pero sigue vigente:

Para los que no saben inglés, la traducción
Barman: Entonces, amigo, quiere una Miller......Molson o una Miller.....Molson light?
Cliente: Malditas fusiones!

Na Zdraví!

11/2/09

Maravillas del marketing

No me gusta mucho hablar de cervezas que no conozco, pero esta entrada en Hipos Urinatum me dio que pensar así que he decidido hace una excepción.

Damm es una muy importante cervecera española, con una amplia gama de productos, algunos de ellos muy itneresantes como Voll-Damm e Inèdit.

El, creo, más nuevo producto de la cervecera se llama Saaz. Qué lindo nombre para una lager, es increíble que a nadie se le haya ocurrido usarlo antes. Sí, existe Pivovar Žatec, pero semánticamente no es lo mismo. El nombre no es ningún capricho marketinero, según sus elaboradores, para la cerveza se utilizan solamente los mundialmente famosos lúpulos de Bohemia Occidental.
Pero antes de que alguno vaya corriendo a comprar algunas Saaz Damm hay un par de datos que deberían tomar en cuenta, como advertencia, si se quiere. Primero, la presentación: todas las lagers suaves (ésta tiene 3,5%ABV) en botella blanca que conozco quieren competir con Corona, nunca un buen augurio. Segundo, su estrategia de marketing. Voy a obviar la patética demagogia del "referendum", para concentrarme en cómo se vende el producto, como una cerveza para los que no le gusta la cerveza. No tengo nada en contra de que haya más consumidores de la divina bebida, pero cerveza no es sólo "bebida amarillenta servida muy fría y de amargor algo desagradable" como parece dar a entender la campaña, sino que, por suerte el mundo de la cerveza es enorme y hay algo para todos los gustos, sólo es cuestión de buscarlo.
Pero para mí lo que menos sentido tiene en esta cerveza es el nombre mismo. Para los que no les gusta la cerveza (y también para muchos que sí, y que la mencionan como su bebida favorita) la palabra Saaz (y su subsecuente explicación) no significa ningún valor agregado. Los que sí le otorgarían importancia son aquellos que de cerveza saben un poquito más, pero no son ellos los que van a comprar esta cerveza, al menos no más de una vez si me guío por las paupérrimas críticas que Saaz Damm ha recibido.

Y si en lugar de invertir tanto dinero en vacuidades marketineras lo hiciesen en mejorar la calidad de sus productos?

Na Zdraví!

10/2/09

Un gusto adquirido

Un par de meses atrás tuvimos el agrado de recibir la visita de nuestros colegas Boak & Bailey y junto con Velký Al y Evan Rail fuimos a pivear a Pivovarský Klub, luego a U Slovanské Lipy para terminar la velada en Zlý Časy. Nuestros británicos amigos no vinieron con las manos vacías, nos trajeron a mí y a Al sendas botellas de Gose que compraron en su paso por Liepzig (A Evan le trajeron una Espresso Stout)

Gose es uno de esos tipos de cerveza que tenía muchas ganas de probar, a pesar de que no sabía si me gustaría o no. Pero sólo saber un poco de la historia y, sobre todo, los ingredientes, hace que se despierte la curiosidad de cualquier cervecero de ley . Cuando las dos Alemanias se reunificaron en 1990, los fundamentalistas de la Reinheitsgebot quisieron eliminar el estilo, claro, las Gose se elaboran con maltas de cebada y trigo, lúpulo, levaduras, sal y cilantro. Lejos de ser una cerveza a la que la mayoría está acostumbrado.

La Gose en cuestión es la Ritterguts (si mi capacidad de decifrar caracteres góticos no me falla). Desconozco por completo qué tan bien está considerada, pero doy por descontado que Boak & Bailey no eligieron cualquier cosa.
De color dorado pálido, casi como una weissbier aguada. La espuma es escasa y no dura mucho. En sus aromas sentí banana, especias y sal, algo que nunca había sentido en otra cerveza y que, a pesar de contar con tal ingrediente, no estaba esperando sentir en ésta. El sabor empieza con notas de banana no del todo madura que empiezan a cambiar hacia sabores alimonados, lo más parecido que me imagino es una weizen con jugo de lima. El final es corto, muy agrio y algo salado, pero que va ganando en intensidad y longitud a medida que se vacía el vaso. El sabor que deja, en especial en mis bigotes mi hizo acordar a agua de mar. No es fácil de tomar. De hecho, tuve que hacer una pausa a la mitad porque me estaba abrumando. Me puse a rallar queso para una salsa para la cena. Estaba terminando con el gouda (uno barato) cuando me dieron ganas de comer un pedacito para tratar de apagar el retrogusto de la cerveza, que todavía no quería irse. Surtió buen efecto, y se me ocurrió tomar un traguito de la Gose para ver cómo se llevaría con el queso. Maravilloso! El queso, de sabor más bien suave y algo ácido, funcionó como un profesor estricto en una clase ruidosa y desordenada. Domesticó los aspectos más salvajes de la cerveza, sin tapar ninguno de ellos. Para cuando terminé el vaso, ya casi que me quería tomar otra.

Aunque espero algún día poder volver a tomar una Gose, no creo que pueda volverme un fanático de este estilo. Pero estoy muy contento de haberlo podido probar. Gracias Boak & Bailey por permitirme tener esta experiencia.

Na Zdraví!

8/2/09

Las vueltas de la historia

Braník no es mencionada centre las mejores cervezas checas, todo lo contrario. Hoy parece ser la preferida de gentes de bajos recursos, que la toman directamente de la botella y a temperatura ambiente. Pero no siempre fue así. Todavía se pueden encontrar personas que recuerdan la marca con cariño y mucha nostalgia, en especial su tmavé.

Pero no es de las Braník del presente o el pasado de lo que les quería hablar, sino de un apoyavasos de la cervecera que me encontré el otro día, o mejor dicho, del texto en su reverso. Que en checo dice más o menos así:
"La cervecería Braník fue fundada en 1899 por maestros cerveceros y taberneros como una cervecería social para defenderse de las grandes cerveceras."
Para luego seguir con algo de sanata marketinera.
Qué idealistas que fueron esos maestros cerveceros y posaderos. Pero la historia es cruel. Hoy Braník pertenece a AB-InBev y no es mucho más que una versión barata de Staropramen. La cervecería fue cerrada hace un par de años, la producción trasladada a Smíchov y el futuro de las hermosas instalaciones es convertirse en pisos lujosos, crisis mediante.

Aquellos gallardos caballeros seguro se están revolcando en sus tumbas.

Na Zdraví!

6/2/09

La batalla de las Stout Exóticas

La mayoría de ustedes ya saben muy bien mi postura para con los estilos cerveceros. Sin embargo, sería necio no admitir que son útiles a la hora de darse una idea de lo que se puede esperar de una cerveza que no se conoce, al menos en términos generales.

Stout es uno de los estilos más difundidos y favoritos en todo el mundo, en parte gracias a la popularidad de Guinness. Se elaboran Stous desde Argentina hasta Japón (creo). Claro que hay países más identificados con el estilo que otros y Noruega, Portugal y la Rep. Checa, no se encuentran entre ellos.

Teniendo una Stout de cada uno de los países recién mencionados, me pareció una idea entretenida hacer una cata comparativa. No para evaluar qué tan Stouts son estas cervezas (es algo que realmente me tiene sin cuidado), sino ver qué tan parecidas o diferentes son tres cervezas de tres países completamente distintos, todas inspiradas por el mismo estilo.
En estricto orden de algura, empecé por la botella más cortita, la Sorte Får Stout (Stout Oveja Negra) de Noruega. Me la trajo mi amigo Gunnar, el mismo a quien le sigo agradeciendo esa maravillosa Nøgne Ø God Jul, la cerveza fue elaborada en ocasión del campeonato mundial de esquila de ovejas que se llevó a cabo el año pasado en Bjerkreim, lo cual ya la hace divertida. Gunnar me trajo, en realidad, dos botellas, la primera la tomé al poco tiempo, ya hace un par de meses, no tomé notas ni presté demasiada atención, sabía que tenía otra botella así que la abrí solamente para tomar algo distinto. Esta oveja no es del todo negra, pero si bien oscura, coronada por un giste escaso que no tiene demasiada vida. El aroma es más bien una mezcla de frutas y chocolate, con algo de café. Con 4,7%ABV, es de cuerpo más bien ligero, al principio sentí nueces y cacao tostados, sigue con algo de café terminando en una ligera acidez frutal. Más sabrosa de lo que la recordaba. Muy rica y muy tomable. Podría ser buena para acompañar algún plato de cordero?
Segunda fue la Super Bock Stout (5%ABV), donada por Nuno, un portugués que vive en Praga. Super Bock es la marca de cerveza más popular en Portugal y viendo la selección que Nuno me trajo, tiene una muy interesante línea de productos, al menos en los papeles, pero de ellas hablaré en su momento, veamos qué tal está la Stout. En el vaso se la ve unos tonos más oscura que la noruega, coronada con abundante espuma medio jabonosa. El aroma es muy escaso, lo que esta ocasión no está nada mal porque lo que se siente es acidez sacarosa. Al tomarla es, bueno, como decirlo de manera diplomática, ESPANTOSA! Sabor artificial, como una lager oscura de cuarta categoría. No pude terminar el vaso. Al leer los ingredientes todo se empieza a aclarar un poco: agua, malta, azúcar, colorante E105C y lúpulo. Sí, al parecer esta cerveza tiene más colorante que lúpulo. Soy un anarco de los estilos, pero esta cerveza es, además de fea, un insulto. Super Bock nunca intentó hacer una Stout, tomaron una (estoy seguro) Eurolager de su línea, le pusieron azúcar, colorante, pretensiones y mucho marketing y se la venden a los inocentes como algo distinto.
Tercera fue Primátor Stout, ya una de mis cervezas favoritas, que cada día me gusta más. La experiencia con el menjunje anterior fue tan traumática que casi me olvido de tomar la cerveza de Náchod. Sus tostados, ahumados, frutales, café y chocolate me devolvieron la alegría. Si Pivovar Náchod, que es una empresa municipal en el conservador mercado checo, puede elaborar una cerveza tan bien hecha, por qué no lo hace entonces Super Bock? Bueno, con 45% del mercado cervecero en Portugal, no tiene por qué. Como varias otras cerveceras líderes en sus mercados, sacan pseudo cervezas de estilo para poder subirse a una tendencia naciente y quitarle ventas a aquellos que sí quieren ofrecer algo distinto.
Más allá del estilo que esté escrito en sus etiquetas, es evidente que tanto la Primátor como la Sorte Får (la Super Bock ya no cuenta) son cervezas que podría decirse pertenecen a la misma familia. Son distintas, pero como Español y Francés, tienen un origen común.

Na Zdraví!

4/2/09

Enero Ocupado

Tuve tanto trabajo el mes pasado! Por un lado, por suerte, cada manguito me viene bien, pero por otro lado, vago como soy, me rompió mucho las pelotas.

Así que no los voy a aburrir con largas reseñas de todas las maravillosas cervezas que probé y voy a ir directo al grano, como dijo el dermatólogo. Hubo cuatro cervezas que llegaron a la final. Hukvaldy Polotmavý 14%, Žamberský Kanec Sametový Ale (Ale aterciopelada), Pivovarský Dum AIPA y Opat Vavřínový Ležák.

La primera, una cerveza espectacular, con una deliciosa paleta de sabores. La segunda, le hace honor al nombre, me gustó mucho. La tercera, me encantó, pero no pude tomarla en la medida adecuada. La ganadora entonces es la cuarta. Por fin una cerveza saborizada de Opat que me gustó desde el primer sorbo. Esta lager con laurel no sólo tiene el intenso aroma de la hierba, sino que ésta se siente también en su sabor. No es para nada una cerveza de sesión, pero sí muy interesante. Si quieren leer una reseña más completa sobre ella (y saben inglés) les recomiendo la de Evan Rail.

Na Zdraví!

1/2/09

Joya oculta

La primera vez que oi sobre Baráčnická Rychta fue luego de haber publicado la versión en inglés de "Cazando Cervezas en Praga" (que dicho sea de paso, tendría que actualizar) gracias a los comentarios dejados por un par de lectores.

Un año más tarde por fin pude ir a ver de qué se trataba el lugar. No suelo ir muy seguido para Malá Strana y esta hospoda está tan oculta que hubiese sido muy difícil encontrarla por casualidad, como he encontrado muchas otras. Se encuentra en un callejón muy cerca de la embajada yanki, a metros de Nerudová, la calle más transitada por los turistas, pero no se anuncia con carteles que intentan atraer a visitantes extranjeros, como lo hacen muchos otros establecimientos grastronómicos de la zona. Lo cual es algo que me gusta, más aun si la cerveza que sirven es Svijany.

Teniendo demasiado tiempo para matar una tarde y mi cámara en la mochila fui en su búsqueda. Me tomó un rato encontrarlo, tomé el callejón equivocado bajando por Nerudova desde el castillo. Llegué hasta las puertas de la embajada de EEUU y traté de guiarme. La calle Tržiště allí se ensancha en forma de triángulo del cual salen tres callejuelas angostas, la última a la derecha es la que hay que tomar y caminar un poco cuesta arriba. Cuando parece que el callejón va a desaparecer a la vuelta de la curva se puede ver el nombre de Baráčnická Rychta pintado sobre la pared de un edificio. La entrada al lugar la marcan un cartel de Svijany y otro de Pilsner Urquell.

Era media tarde, el salón estaba prácticamente vacío. Segundos después de tomar asiento el camarero se acerca a traerme el menú. Pedí una Svijanský Máz, también sirven Svijanský Kníže 13%, Svijanská Kněžna (tmavá 13%) y Pilsner Urquell (pero para qué molestarse con esta última), y una utopenec y me puse a tomar notas.
Baráčnická Rychta me hizo acordar un poco algún Bierstübe. Paredes revestidas en madera, en un lado privados también de madera con mesas sólidas rodeadas de bancos, al otro, mesas y sillas bien clásicas. Lugar de atmósfera cálida aunque la falta de un bar, con sus grifos y botellas, se extraña un poco.

Llegó mi cerveza. Hacía mucho que no tomaba la 11ª de Svijany. Qué bien tirada que estaba. La espuma casi que se podía comer con cuchara, el cuerpo, más pleno de lo que lo recordaba, el gusto seguia siendo el frutal acaramelado con un ligero amargor al final. En mis libros, una excelente cerveza de sesión, y 30CZK en Malá Strana, no está nada mal.
Por lo que vi en el menú, la comida no es del todo barata (120CZK por un guláš, por ejemplo), aunque sus precios tampoco son desproprocionados si tenemos en cuenta su ubicación privilegiada, y el guláš que los parroquianos de una mesa vecina (que parecían recién salidos de la embajada cercana) se pidieron tenía muy buena pinta. Mi utopenec tampoco estaba barata, en casi todas las hospody de Praga este típico snack cervecero de salchicha en pickle con cebolla y pimientos ronda las 30CZK, aquí costaba 55CZK más el pan. Por suerte estaba muy bueno, la salchica era sabrosa y estaba acompañada por abundante cebolla bien marinada. Como era de esperarse, la Máz se llevó de maravillas con esta delicia.

El servicio, si bien algo lento, me pareció correcto (espero que tengan más personal para atender durante las horas más concurridas). El camarero habla algo de inglés, pero lo mejor, especialmente para aquellos que estén con chicos, es que Baráčnická Rychta es no fumador. No tengo nada en contra de la gente que fuma, pero últimamente me está molestando cada vez más terminar oliendo como cenicero añejo luego de una cerveza rápida. Me estoy poniendo viejo.
Terminé mi segunda cerveza y lamentablemente llegó la hora de seguir mi camino. Me hubiese gustando quedarme a tomar un par más, quizás leyendo un buen libro. Será en otra oportunidad. Baráčnická Rychta es más que recomendable. Ideal para sentarse a tomar una buena cerveza y escapar de todo sin tener que ir muy lejos.

Na Zdraví!

Baráčnická rychta
Tržiště 555/23,
118 00 Praha-Malá Strana
+420 257 532 461
rychta@volny.cz