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A quitarse el sombrero

Aquellos de ustedes que siguen habitualmente este blog ya saben que soy un fan de Pivovar Náchod, Primátor, para los amigos. A pesar de ser, por ahora, una empresa estatal, o mejor dicho municipal, su unico dueño es, todavía, la cuidad de Náchod, es la cervecería más innovadora de la República Checa. Se llaman a sí mismos especialistas en especiales, lo cual es una gran verdad, su línea de lagers fuertes es muy interesante y apreciada por muchos de los que saben de cerveza. Son los primeros, y todavía los únicos, en elaborar cervezas de fermentación alta de manera industrial. Su brillante Weissbier no tiene nada que envidiarle a sus pares industriales alemanes; y su English Pale Ale, a pesar de no haber sido comprendida por algunos, no deja de ser una cerveza muy interesante, muy jugada para el conservador mercado checo, que parece estar disfrutando de cierto éxito y que me gusta mucho.

Imagínense mi alegría cuando me dijeron que estaban a punto de lanzar una nueva cerveza. Imagínense mi curiosidad cuando la cerveza en cuestión se trata de una Stout. Hasta ahora había sólo una cerveza "tipo" stout de producción checa, la Kelt, de fermentación baja, pero que no deja de ser una recreación bastante decente, de hecho, diría que es el único producto decente de InBev en Chequia. La Primátor intenta ser algo más. De fermentación alta, elaborada con cuatro tipos de malta: checa, bávara, ahumada y colorante, además de cebada tostada, avena sin maltear y lúpulos ingleses. La gente de Náchod se toma las cosas en serio.

Así que cuando me enteré que Pivovarský Klub la estaba tirando me fui hasta allí tan pronto como pude. Mi anticipación era enorme, aunque debo decir que tenía un poco de miedo. Este año había probado varias stouts artesanales checas y todas habían estado muy buenas, estaría la Primátor a la altura de aquellas?

Pedí mi primer vaso, me encontré con una cerveza tremendamente oscura, que apenas muestra un suave destello ocre cuando se la pone a contraluz. La espuma es bien cremosa, ligeramente beige y muy duradera. El aroma es bien otoñal, manzanas asadas, café espresso bien amargo y algún toque ahumado y herbal. Entra con suaves notas de caramelo y chocolate que rápidamente dan paso a un intenso sabor a café bien fuerte, todo envuelto en un cuerpo suave y cremoso, el final es largo, seco, tostado y delicioso. La cerveza es deliciosa, no hay otra manerea de evaluarla. Está tan bien hecha. Si no hubiese sido porque me tenía que ir, me hubiese quedado a tomar el resto del barril.
Tan buena está que, según me contaron en Pivovarský Klub, durante el fin de semana, unos visitantes irlandeses decidieron probarla durante el fin de semana y no podían creer que era checa. Según mis fuentes, su veredicto fue que es mejor que Guinness.

Mis más sinceras felicitaciones a la gente de Primátor por tan buen producto. Espero que las botellas se puedan conseguir pronto en supermercados y negocios especializados. También espero que otras cerveceras tomen nota o incluso copien algunas ideas. Sería genial, y creo que es el momento indicado. Mientras tanto, vayan a Pivovarský Klub y prueben Primátor Stout para ver que no miento.
Na Zdraví!

PD: Estoy de acuerdo con mi amigo Velký Al, la verdad que Pivovarský Klub podría vender esta cerveza en pintas, 0,3l es muy poco. Y ya que estamos pidiendo, junto con su restaurant hermano, Pivovarský Dům, tendrían que ponerse a pensar en adquirir unos vasos más apropiados para servir ales y otras cervezas de fermentación alta.

Comentarios

  1. Y ya de paso, servir en vaso de 0'5 Psenicne, Kavove, Boruvkove y Koprivove, que esas copas se me hacían escasas ^^

    Interesante artículo, señor.

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  2. Me encanta la kopřivové, pero la verdad, no sé si quiero tomar medio litro de una vez.....

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