31/8/07

Riesgosos placeres...

Ya hablé de Pivovar U Bulovky como uno de mis Top 10. Mencioné entonces lo mucho que me gusta el lugar, pero lo lejos que queda de todo, lo cual a su vez es parte de su encanto.
El otro día con un amigo decidimos juntarnos ahí para comer. Como la cita era un tanto más tarde de la habitual hora del almuerzo, del menú del mediodía ya no quedaban ni las migas, así que fuimos al menú estable. En seguida me pintó pedir una de esas cosas que me gustan mucho y que por motivos evidentes, no suelo comer muy seguido, tatarský biftek o bife tártaro.
El tatarák es un favorito de las hospodas checas, y es un plato conocido en muchos paises. Me acuerdo que mi viejo me contaba que lo comía a veces en Suiza y que tenía una amgio chileno a quien le gustaba mucho el crudo y cerveza. Para aquellos que todavía no saben de lo que hablo, el bife tártaro es lomo crudo picado a cuchillo acompañado por condimentos de distinto tipo que pueden variar según el pais. Por lo que tengo entendido, acá en Chequia es un poquito diferente. En otros paises, cuando uno se anima a pedirlo en un restaurante le preguntan si lo desea picante, medio o suave y se lo traen ya mezclado con los condimentos, o el camarero lo mezclará al traerlo. Acá te traen el bollo de carne cruda coronado con una yema de huevo, también cruda y rodeado de condimentos, sal, pimienta, comino, paprika dulce y picante y cebolla picada, además de ketchup, mostaza y otras salsas; todo acompañado por topinky, pan de centeno frito, a las cuales se les frota ajo. La idea es que cada uno lo prepara a su gusto y luego lo unta en el pan frito. Existen pocos platos mejores para acompañar cervezas espesas y sin filtrar, o para comer en grupo.
Claro que es algo que uno debería pedir en un lugar que conoce, ya que no deja de ser carne cruda. Nunca lo había comido en Pivovar u Bulovky, pero conozco el lugar bien y sabía que podía estar tranquilo que sobreviviría la experiencia.
Lo bueno del tatarák de u Bulovky es que uno lo puede pedir por peso. En todos los lugares donde antes lo había comido no te dan esa opción. El precio es 100Kc(3,5EU) por cada 100g, pedí 150g y seis topinek.
Para acompañar, al principio, pedí la Ale que estaba en el menú ese día. Una cerveza deliciosa, de color marrón y bien turbia, en el aroma sentí frutas y algo de cítricos, el sabor es dulzón y frutal al principio pero con un final amargo bien persistente. Una maravilla.
Me trajeron mi carne y me puse a prepararla mientras le comentaba a mi amigo (muy feliz con sus halušky) que hubiese estado mejor si hubiesen traido las tostadas un rato despues, un error muy común. Lo ideal es siempre mezclar la carne con los condimentos y luego frotar las toastadas con el ajo mientras esta se va macerando. Al traer todo junto se corre el riesgo de que las tostadas se enfríen mientras la carne se prepara.
El bollo de carne vino muy elegantemente presentado, con tallos de cebollín y semillas de sésamo encima, y los condimentos puestos alrededor, y las salsas en pequeños bowls de cerámica, todo sobre un enorme plato blanco, muy cómodo para la tarea de preparación.

El tatarák es ideal para comer despacio mientras uno charla y no tiene ningún apuro. Cuanto más tiempo se tarda, más sabroso va a ser. Lo había preparado bastante picante, así que como segunda cerveza me pedí la Tmavé 14° que estaban sirviendo, una de mis favoritas del pivovar. Con fuerte sabor tostado y notas bastante dulzonas con algo de café, la hacía ideal para acompañar el resto del tatarák que ya se había vuelto demasiado fogoso para la Ale.

Como postré me fui a lo liviano y me tomé su clásica y muy buena Richter Ležák, una típica lager checa, con todo lo bueno que ello significa.
Mi amigo también se hizo llenar cuatro botellas que había traido para tomar en casa, y después de casi dos horas de estar charlando y disfrutando cosas MUY ricas nos tomamos el tranvía de vuelta a la realidad. Mi amigo con mucha alegría en su mochila y yo con la energía que tanta proteina cruda junta estaba empezando a liberar en mi organismo.

30/8/07

Aperitivo

Pivovar Černá Hora es una cervecería de la región de Moravia con una interesante cartera de productos. Es también una de las primeras que vio el potencial turístico de sus instalaciones y agregó allí un muy bonito jardín cervecero, un hotel, bowling, etc. Pero no es de esto de lo que quiero hablar, sino de uno de sus productos, Black Hill, un aperitivo a base de cerveza.
Los aperitivos a base de vino son muy populares, en Argentina hay marcas muy famosas y queridas como Gancia y Cinzano. Casi todos los que conozco son de origen italiano, y, según tengo entendido, el origen de este tipo de productos fue cuando los productores quisieron aprovechar partidas de vino no muy buenas y las saborizaron con hierbas, especias y otros ingredientes (de hecho, en la antigüedad era común tomar el vino de esta manera).
No sé si Černá Hora tuvo esto en mente al crear este producto, pero Black Hill sigue la misma premisa, aromatizar y saborizar cerveza con una mezcla de hierbas y miel.
Debo decir que no tenía grandes expectativas con este producto. Antes de probarlo le daba puntos por innovador, pero no creía que me fuese a gustar demasiado, y las personas a quienes les pregunté al respecto sólo acentuaron el sentimiento. Igual, tenía que probarlo.

Su única presentación es una botella bastante elegante de 0,3l. Cuando lo servimos se notan ya los aromas de las hierbas y la miel. El color es el de una semioscura fuertona con una linda espuma. En el aroma se siente no sólo lo antes mencionado sino algo lúpulo y una especia que es difícil de identificar al principio, pero que al vaciar el vaso diría que es orozuz o regaliz, muy agradable . El sabor me sorprendió gratamente, no es algo que me partió la cabeza, pero sí que me gustó. Las hierbas y la miel se llevan muy bien con una cerveza de suaves notas tostadas. Como un vermouth, es dulce y amargo a la vez lo cual hace que se nos abra más el apetito. Lamentablemente no tenía nada sólido a mano para acompañar. Igual es una cerveza (?) que da para tomar despacio.
Black Hill no es algo que tomaría todos los días, pero sí de vez en cuando. En un producto innovador el cual me gustaría saber cómo se elabora, que hierbas se usan y si el orozuz es uno de los ingredientes. Puede que no sea del gusto de todos, pero igual recomiendo probarlo.

27/8/07

Castigándose....

Domingo a la tarde, fiaca, día lindo con sol, pero sin mucho calor. Simplemente ideal para sentarse en la terraza, entre las flores y comer una rica picada binacional. Por un lado, chorizo casero y queso manchego bien curado que me trajeron de España mi hermana y sus amigos el otro día, por el otro, filets de arengue al escabeche comprados en mi fiambrería favorita, pan de centeno y tomates de nuestro jardín. Todo increíblemente rico. Para acompañar los manjares, por supuesto, una cerveza de las buenas.

Rodinný Pivovar Medvěd (no confundirse con el de Beroun o el de Praga, de nombres similares) es una cervecería ubicada en un hotel en la zona Krkonoše, la región montañosa en el norte de Chequia. No pude encontrar su volumen de producción del año pasado (en el 2005 fue de 840hl). Es una de las pocas cervecerías artesanales cuyo producto se puede conseguir en botellas de diversos tamaños, en por lo menos 3 lugares en Praga. Al menos embotelladas, las cervezas están filtradas, y puede que pasteurizadas, aunque la botella que tomamos en esta ocasión no lo indicaba de uno u otro modo. Las cervezas de Medvěd fueron las primeras saborizadas que probé fuera de Pivovarský Dum, y siempre me gustaron mucho.
Esta vuelta, la que nos hizo la tarde aún más agradable fue su variante saborizada con cerezas. Tenía la botella de 0,7l con tapón de cerámica (se puede comprar también en botellas de 0,3 y 0,5l). Al abrirla el aroma a cerezas sale como despedido de la botella, es muy agradable y fresco. Al servirla cae en el vaso una cerveza bien oscura con espuma bastante espesa, en el aroma, además de las cerezas, sentimos notas tostadas y algo de café. El sabor es bien equilibrado, con los elementos clásicos de una tmavý ležák (lager oscura) a los que se suma la cereza que no llega a abrumar al resto de los sabores. Debo decir que el dulzor de esta cerveza se llevó sorprendentemente bien con todo lo de la picada. El picantito del chorizo, el salado fuerte del queso, el agridulce de los arenques y el dulce de los tomates recién arrancados de su planta.
Terminamos la picadita con un traguito de slivovice casero. El slivovice es un aguardiente de ciruelas, muy popular en Chequia, asi como en Eslovaquia y partes de Hungría y Polonia. Por supuesto es algo que se puede conseguir en cualquier lugar donde se vendan o expendan bebidas alcohólicas, pero si uno puede ligar buen Slivovice casero, la diferencia es notable. Al abrirlo sentimos el aroma de jugo de ciruelas, casi nada de alcohol. A pesar de sus 55°, si es de calidad, sentiremos como baja suavemente hasta nuestro estómago. Algo ideal para terminar una comida grasosa y pesada.
Existen también otras aguardientes de frutas, meruňkovice (damascos), třešňovice (cerezas), višňovice (guindas), hrškovice (peras) y demás frutas. Todos deliciosos si uno consigue un buen proveedor casero.
Como era de esperarse, luego de la picada hubo siesta.

24/8/07

Seguimos tomando

Con menos de 27.000hl producidos en 2006, Pivovar Podkovaň es una cervecería bastante chica ubicada en una región de donde también provienen Svijany, Klášter y Malý Rohozec, todas cervecerías medianas-chicas con muy interesantes productos, y Podkovaň no es la excepción.
La Podkovaň 14° no es algo que me guste tomar todos los días. Tiene un sabor muy particular y tengo que estar de humor para él. Aún así es una cerveza muy interesante. Ya el color llama un poco la atención, un ámbar intenso que está a un par tonos de ser una cerveza semioscura. El aroma es un poco intrigante y es difícil de definir al principio, hay unos toques a hierbas secas y amargas y unas suaves pero persistentes notas a miel. El sabor es igualmente extraño, por momentos se parece al de la Budvar pero con algo más en el fondo. A medida que vaciamos el vaso el lúpulo va tomando fuerza sin nunca llegar a tapar la malta. De hecho, el sabor es de lúpulo bien fresco. Es, cuando estoy de humor para tomarla, una cerveza brillante.

PD: Justo cuando había terminado de escribir esta entrada fui al Klub y tenían esta cerveza entre las tiradas. Qué rica!!!! El sabor es un poco más suave, pero al mismo tiempo más rico, casi sedoso.

23/8/07

La galería del placer

Pivní Galerie es un negocio dedicado exculisvamente a la cerveza, pero uno acá no va a poder encontrar ninguna de las grandes marcas, sino cervezas casi desconocidas, de productores independientes.
Hace ya bastante que conozco la Galería Cervecera. Había oido de ella casi desde el primer día, pero como me quedaba a trasmano de todo, nunca pude ir, y además está cerrada los fines de semana. Eso cambió un día que empecé a dar clases en una empresa pequeña cuyas oficinas están casi al lado. Se imaginan mi alegría cuando al bajarme del tranvía y ver el cartel.

Luego de la primera reunión salí corriendo, ya no podía esperar para entrar. Al abrir la puerta tuve la misma sensación que aquella vez que mi viejo me llevó a una juguetería enorme en Zurich cuando tenía ocho años. Tantas cervezas distintas juntas, la mayoría totalemente desconocidas, no sabía por donde empezar. Por suerte miré a la izquierda y vi unas mesas, hacia allí me dirigí y entré al pequeño bar que allí funciona. Aquí se sirven dos cervezas tiradas que cambian casi todos los días, siempre de cervecerias independientes. Así que me pedí una, no me acuerdo cuál, pero sí que me gustó mucho y que hasta ese momento no la conocía, y tomando tranquilo me fui al salón principal a explorar el tesoro de las estanterías.
No me acuerdo cuánto tiempo estuve ahí, pero debe haber sido más de una hora. Compré un par de botellas y desde entonces trato de volver tan seguido como me sea posible. De hecho, la mayoría de las cervezas embotelladas que pueden ver en este blog fueron compradas en Pivní Galerie.
Lugares como éste tendría que haber en cada barrio. Pivní Galerie es algo imprescindible para los amantes de la cerveza. Además de cerveza checa, venden también libros, vasos y jarras y tienen un interesante surtido de cervezas trapistas belgas. Para aquellos que quieran hacer un regalo cervecero, es un lugar ideal.

No está cerca del centro, pero no es difícil llegar en poco tiempo. Desde el centro se puede ir en los tranvías 3 (desde la Plaza Wenceslao) o 12 (desde Malá Strana), la parada es Dělincká.
Pivní Galerie
U Průhonu 7
Praha 7 - Holešovice

20/8/07

La de verdad...

Hasta ahora en lo que respecta a cervezas embotelladas sólo he hablado de las que vienen de cervecerías chicas e independientes. De las grandes cervecerías indusriales nunca compro cerveza en botella. Los precios son más altos y la calidad no tan buena como las de las cervecerías como Svijany, Podkovaň, etc. Pero el otro día, festejando mi cumpleaños con una parrillada en casa, uno de mis amigos trajo unas botellas de Budvar.
Budějovický Budvar es la única cervecería que aún queda en manos del estado. Es una de las pocas lagers en el mundo que aún se reposa por 90 días. No es la Budweiser original, el galardón va para la cervecería municipal de České Budějovice, que es más antigua. České Budějovice es el nombre checo, y correcto, de Budweis, como la cuidad era conocida en alemán. La historia del conflicto entre Budvar y Anhauser-Busch es conocida por todos, y no voy a mencionarla. Lo único que me gustaría saber es por qué Budvar quiere adoptar el nombre de ese pis de gato frío que los yanquis llaman cerveza.
La Budvar es, junto con Pilsner Urquell, la cerveza checa de más renombre internacional. Incluso durante las años del régimen comunista se exportaba exitosamente a paises de Europa Occidental. Los intentos del estado por privatizarla han encontrado fuerte resistencia de grupos de consumidores, no sólo checos sino también europeos, que temen que una vez que caiga en manos de algún grupo cervecero internacional, corra la misma suerte de Staropramen y, en menor medida, Pilsner Urquell, cuyas calidades han decaido desde que fueron privatizadas.
La cerveza presenta un color ámbar claro. La espuma es compacta al principio, pero se disipa bastante rápido. Algo común en cervezas industriales de gran escala. Como muchas otras, la versión embotellada tiene también demasiado gas para mi gusto, asi que lo que suelo hacer es dejar abierta la botella un rato antes de servirla. El aroma tiene notas herbales y es bastante suave. Al paladar nos presenta con un sabor con mucha malta, con toques de miel, el amargor del lúpulo se siente casi al final, y es el gusto, suave, que nos queda en la boca. Es bastante agradable. Sigue siendo una buena cerveza a pesar de la escala de su producción.

Son muchos los consumidores checos, y no pocos internacionales, que se dividen en dos bandos, aquellos que prefieren el amargor más intenso de la Pilsner Urquell y aquellos que prefieren las notas más dulces de la Budvar. Si tengo que elegir una de estas embotellada, me quedo con la Budvar, me parece una cerveza más interesante y equilibrada. Ahora, en la versión tirada, prefiero la Pilsner si es tanková, de la cual hablaré en algún momento.

Festivales Cerveceros en Septiembre

Si bien las vacaciones terminan el 31 de Agosto, no son pocos los que deciden viajar durante el noveno mes del año aprovechando así el buen clima que todavía hace y el hecho de que ya no hay tanta gente dando vueltas. Incluso para aquellos que no pueden tomarse ningunas vacaciones prolongadas, Chequia es un país relativamente chico, entonces hacerse un escapada de fin de semana no es gran problema. Y qué mejor escapada que asistir a un festival cervecero?
He aquí entonces el listado de los eventos cerveceros en Septiembre

1/9 Festival Cervecero Dolní Benešov
Lugar: Dolní Benešov

8/9 Festival Cervecero Svojanov
Lugar: Castillo Svojanov. Un castillo bastante lindo. Si quieren ver fotos pueden acá.

8/9 Festival Cervecero Kutná Hora
Lugar: Pivovar Kutná Hora
Programa: Variado programa musical, con algo para todos los gustos. Entrada 59Kc, que incluye dos cervezas gratis

14-16/9 Festival piva a hudby Praha. Festival de la cerveza y la música en Praga.
Lugar: Císařská louka - Praha 5
Programa: Pueden ver la página del festival en www.happybeerdays.cz. El festival está organizado por InBev, así que no esperen buena cerveza ahí.

15/9 Día de Radegast
Lugar: pivovar Nošovice

15/9 Gran día de la cerveza Pernštejn
Lugar: Pivovar Pernštejn - Pardubice

15/9 Día de Puertas Abiertas en Hlinsko
Lugar: Pivovar Hlinsko

28/9 Černá Hora - Pivní pouť 2007. Kermesse Cervecera Černá Hora.
Lugar: Černá Hora
Programa: Programa bien variado, en cuatro escenarios. Entrada 70Kc

19/8/07

Comer en checo....

Para aquellos de ustedes que algún día les agarre el hambre y lo más cerca sea una hospoda de barrio donde las chances de tener un menú en otro idioma que no sea el checo sean menos que las de ganar la lotería sin jugar, acá tienen una lista de lo que se pueden encontrar en el menú.
Los menúes checos están, como en todos lados, divididos en diversas categorías.
Tenemos předkrmy - entradas -, studené - frías - y teplé - calientes -. También puede haber polevky - sopas - y chuťovky k pivo - snacks cerveceros, de los cuales hablo en esta columna en El Día de Praga; de hecho, si quieren una entrada típica checa, junto con las sopas, les recomiendo pidan estos snacks.
Hlavní Jidlo, o los platos principales por lo general están agrupados de acuerdo a su ingrediente principal:
Maso: Carne. Uzené es ahumado.
Vepřové: Cerdo
Hovězi: Vaca
Drůbezi: Ave, a su vez subdividido en kuřeci, pollo; krůti, pavo; kachna, pato.
Zvěřina: carnes de caza, que se subdividen en jelení, dančí, srnčí, que son distintos tipos de carne de ciervo y kančí, jabalí.
Ryby: Pescados. Los más comunes en la cocina checa son kapr, carpa y pstruh, trucha. Se suele encontrar también losos, salmón.
Syry, son quesos, que en su mayoría vendrán fritos.
Bezmasa jídla, son platos sin carne.
Přilohy, son guarniciones. Muchas son distintas variaciones de brambory, papas, entre ellas, vařené, hervidas; americké, papas fritas con cáscara; opečené, asadas y hranolky, que son papas fritas. Otras guarniciones incluyen ríže, arroz; zelenina, verduras o zelené fazole, chauchas o judías verdes.
Igual, muchos de ustedes van a querer probar las especialidades típicas locales, sin duda, la mejor opción a la hora de acompañar su excelente cerveza checa. Entre ellas tenemos
Vepřo-knedlo-zelo, o más oficialmente vepřové maso, houskové knedlíky, zelí: Carne de cerdo, knedlíky de pan y col cocida o a veces chukrut.
Guláš. No creo que haga falta traducción, pero si les interesa saber un poco más sobre esta delicia, pueden leer mi nota dedicada en El Día de Praga.
Svíčkova na smetaně: Carne asada cubierta por una exquisita salsa a base de raices, vino blanco y crema batida, siempre servida con houskové knedlíky. Algo que no pueden dejar de probar.
Plněne knedlíky: Knedlíky rellenos con carne ahumada, servidos con chukrut y cebolla frita.
Řízek: Milanesa que puede ser de cerdo o pollo.
Vepřove koleno: Rodilla de cerdo, algo para carnivoros con mucha hambre. Esto se puede servir, celé, entero con hueso o porcované, sin hueso y porcionada, se vende por peso.
En los menúes pueden encontrar también algunos nombres que al intentar traducirlos con un diccionario pueden generar interesantes confusiones, por ejemplo:
Spanělský ptáček sería pajarito español, pero es en realidad una especia de niño envuelto servido en un caldillo espeso.
Moravsý vrabec sería gorrión de Moravia, pero es en realidad cubos de cerdo marinados que se sirven generalmente con bramborové (de papa) knedlíky y špenát, espinaca.
Francouské brambory, acá sí tenemos papas, pero por qué llaman francesas a unas papas asadas con carne ahumada, cebolla frita, crema y huevo, nadie sabe.
Por último tenemos el Ludvíkuv o Karluv trůn, que no es el trono de ningún monarca histórico sino un filé de cerdo, sobre el cual se encuentra una generosa feta de jamón ahumado, una de queso ahumado, un filé de pollo y un huevo frito. Nada recomendable para los delicados de corazón, pero muy rico.
Hacer una lista completa sería imposible por lo extenso. Cada restaurante tiene sus especialidades o nombres de platos. Igual, es muy común poner en el menú los ingredientes de cada plato, así en caso de encontrarse con un nombre un tanto pintoresco, es posible saber más o menos de qué se trata si se lee la lista de ingredientes.
Espero que disfruten de todo.

12/8/07

Top 10 (9)

Medúza se convirtió en uno de mis favoritos casi apenas entré por la puerta. Es uno de esos lugares que lo invita a uno a sentarse y quedarse por un largo rato, donde la vida parece bajar un par de cambios.
Cómo lo encontré: Me lo recomendó un amigo con el cual compartimos muchos gustos. Él va seguido con uno de sus clientes y me dijo que tenía que ir, que me iba a gustar mucho. El problema fue que me dio mal el nombre de la calle, Bruselská en lugar de Beligcká; más o menos lo mismo, una de esas tantas callecitas tranquilas y arboladas que rodean Nam. Míru. Por fin lo pude encontrar gracias a un artículo dedicado al barrio en El Día de Praga, y resulta que un par de veces había pasado justo por la puerta y ni me había dado cuenta.

El lugar: La decoración es simplemente hermosa. Nada de interiores diseñados por la computadora de un arquitecto. Las mesas parecen sacadas de un anticuario, todas distintas con su sillas que no hacen juego, todo en madera oscura; hay también sillones y sofás, de esos en los que uno se hunde y no puede levantarse. Las coloridas paredes están cubiertas de fotos e ilustraciones de los dorados años de la Primera República, y de antes también, todo que va muy bien con las lámparas en estilo Art Nouveau; y como poniendo una cerecita arriba de la torta, cada mesa tiene su azucarera de porcelana, también estilo anticuario.

El servicio: Es informal, eficiente y muy atento. Uno nunca se va a ver apurado para pedir, ni lo van a mirar mal si se queda sentado leyendo una vez que haya terminado su taza de café, bien con la onda del lugar.
La comida: El menú no es como para darse un gran banquete, pero igual es muy interesante. La selección de panqueques y crepes, tostados, ensaladas muy originales, snacks (incluido un nakladaný hermelín que está entre los mejores que he comido) y tortas, más la sopa del día, hacen de Medúza un lugar ideal para un almuerzo liviando o para picar algo a la tarde. Pero la cosa no termina ahí, tenemos también una amplia lista de cockteles, tés y otras bebidas calientes y frías, incluyendo un excelente té de gengibre miel y limón casero.
La cerveza: Medúza es el único café que conozco donde me puedo sentar y tomar una buena cerveza, nada menos que Svijanský Řytíř y la negrita de Svijany, Kněžná.
En síntesis, Medúza es uno de esos lugares que combina lo mejor de varios, la buena cerveza y los snacks de una buena hospoda, la amtósfera de uno de esos cafés bohemios en serio y la informalidad de un bar para estudiantes. Ideal para ir con la pareja (de hecho a mi amorcito le gusta mucho también) a tomar algo y pasar una tarde tranquila, o con un amigo para sentarse a charlar o simplemente con un buen libro y sentarse a esuchar música mientras el tiempo pasa sin que nos demos cuenta.
Medúza
Belgická 17
Praha 2 - Vinohrady

8/8/07

La Magia del Oso

Puede que el verano para mí no sea muy lucrativo, pero con tantos de mis clientes de vacaciones puedo aprovechar e ir a visitar (cámara en mano) algunos lugares que durante los meses más ocupados y de mochila más llena no puedo.
U Medvídku es una hospoda casi histórica en el centro de Praga. Uno de esos lugares enormemente populares tanto para checos como para turistas extranjeros (de hecho, tienen un salón casi exclusivo para los rebaños de esta última especie).
El otro día decidí aprovechar e ir, creo que por primera vez en mi vida, a almorzar allí, y hubieron un par de cosas que me sorprendieron gratamente, primero, lo bueno que son los precios, al menos en su menú de almuerzo (no me fijé en el menú permanente), segundo el servicio. Sin haberlo notado me senté en una mesa que estaba reservada, el camarero, de manera muy amable, me lo hizo saber y me sugirió otra mesa; en muchos otros lugares me hubiesen ladrado. Luego de haberme sentado, me ofreció una cerveza, la cual acepté, un instante más tarde una camarera tomó mi pedido, carne de cerdo a la bažant con knedlíky de papa (nada del otro mundo, pero no me decepcionó tampoco). Luego de terminar la no muy abundante porción y mi cerveza, una budvar tmavé que estaba bastante buena, pagué y me dirigí a lo que realmente me había traido a este lugar.

Como ya lo dije, U Medvídku es muy popular. Un salón muy grande, con mobiliario tradicional. La Budvar que sirven sale muy rica, quizás la mejor que se puede conseguir en Praga. Lo que por suerte muchos parecen ignorar es que en el primer piso funciona una cervecería artesanal.
Hasta allí fui, luego de haber caminado los kilométricos salones y subir hasta el primer piso.
Había visitado la microcervecería en varias oportunidades. Algunas veces enconté poca gente, otras, como en este caso, el lugar estaba vacío. Me pedi una Oldgott Barrique y me senté a disfrutar.
La Olgott Barrique es simplemente una cerveza extraordinaria. Fermentada y lagerizada en barriles de roble, lo cual ya la hace única al menos en Chequia; es una třinactká semioscura. En el aroma notamos frutas e interesantes notas cítricas, algo típico en las cervezas sin filtrar checas. Ahora, cuando la empezamos a tomar, no queda más que cerrar los ojos y dejarnos deleitar por esta cerveza de sabor tan complejo, dulce y amargo a la vez, ninguno de los dos abrumando al otro, sino complementándose como en un concierto, con el agregado de la madera que aparece casi escondido en el fondo. Es una cerveza llenadora y potente, pero que es muy difícil no pedir otro vaso.

Con su precio de 48Kc el medio litro, la Oldgott Barrique es un tanto más cara que otras muy buenas cervezas artesanales o industriales, pero su elaboración la hace completamente distinta. Además, viene de la cervecería más chica de Praga (217hl, la producción de 2006)

Crease o no, tomar tal elíxir no fue lo mejor de esa tarde. Cuando llegué había gente trabajando en la microcervecería, haciendo cerveza. Mientras estaba haciendo unas fotos del lugar, uno de ellos empezó a hablar conmigo. Resultó ser el Sr. Ladislav Veselý, el maestro cervecero de Pivovar U Medvídku (a propósito, Veselý en checo significa alegre, nombre muy apropiado para un maestro cervecero). A partir de entonces, me hice de un nuevo amigo.
Con el Sr. Veselý tuvimos una conversación muy interesante, hablamos, claro, de cervezas artesanales e industriales de Chequia y Argentina; respondió a todas mis preguntas respecto a la elaboración, e incluso me dejó entrar al cuarto de fermentación y el de lagerización, donde pude hacer un par de fotos, y pude degustar la partida que está casi lista para la venta.


También pude ver cómo trabajaba en la cocción de lo que sería una nueva partida de Oldgott Barrique. Como él mismo ajustaba válvulas y con una enorme cuchara de madera revolvía la mezcla dentro del alambique luego de haber agregado el lúpulo. Me sentía como un chico viendo como hacen su golosina favorita.

Quería también comprar, para compartir la experiencia, una botella de la X33 (una cerveza de 33°, con 12,6% de alcohol y mucho sabor). Me quedé con las ganas, el Sr. Veselý me dijo que ya no tenían, pero que en un mes iba a estar lista la nueva partida de esta cerveza que se lageriza por seis meses.
Si en algún momento vienen a U Medvídku para comer o tomar algo, les recomiendo que se tomen la molestia de encontrar la cervecería. La Oldgott se vende la hospoda, pero sólo en botellines de 0,3l (llenados a mano y con tapón de cerámica) por el mismo precio que medio litro tirado directamente del barril, arriba. Lo único que me quedé con un poco de ganas de probar fue el helado a base de Oldgott que allí sirven.
Mis más sinceras felicitaciones y agradecimiento al Maestro Veselý por hacer de este mundo un lugar mejor.
U Medvídku
Na Perštýně 7
100 01 Praha 1
Česká Republika

6/8/07

Lujitos

El otro día estaba en camino a mi primera clase cuando recibo un llamado. Mi cliente se disculpaba por no poder tomar la clase, algo de último momento había surgido. Le expliqué que igual la iba a tener que pagar. Me aseguró que lo entendía, se volvió a disculpar y cortó. Así que me encontré en el centro, con dos horas para mata antes de mi siguiente clase.
Ya que me estaban pagando por hacer nada, decidí darme un gusto. Ir a desayunar a Louvre. No me refiero a un café y una medialuna, sino a un desayuno en serio.
Louvre tiene un menú de desayuno muy interesante. Hay varias opciones, desde algo simple como huevos revueltos, hasta 6 tipos de desayuno completos. Tenía ganas de subir mi nivel de colesterol un par de puntos así que elegí el desayuno cowboy, que incluye haminex (piensen en inglés y repitan el nombre para saber de qué se trata), jugo de naranja y una tarta de nieve con manzana y nuez.
El lugar a las ocho y media estaba casi vacío y muy tranquilo. Luego de hacer mi pedido vinieron no sé cuántos camareros, uno para traer mi capuccino (nada del otro mundo, la verdad, pero no se puede esperar mucho del café que usan), otro para traer la canasta de pan (bien fresco y muy sabroso), otro para traer la torta (un poquito demasiado dulce para mi gusto, pero buena, como todas las tortas que allí sirven) y mi infarto al plato. Los huevos freídos a la perfección, con la yema bien jugosa, ideal para comerla con pan, el jamón, bueno, la verdad que con lo que cobran podrían usar algo mejor (a propósito, en el menú dice que puedo pedir tocino o jamón, el camarero no me dio a elegir). Todo me cayó muy bien, me dio mucha energía y en términos generales me gustó mucho. Aunque debo decir que me arrepentí de haber pedido el desayuno cowboy, otra persona a un par de mesas pidió el desayuno francés, y el omelette que le trajeron tenía una pinta genial. Buena excusa para volver.
Asi que si uno se levanta temprano y tiene hambre, o simplemente quiere hacer algo distinto a la mañana, ir a desayunar a un clásico entre clásicos es muy recomendable.

Cafe Louvre
Národní 22,
110 00 Praha 1

4/8/07

Delicias caseras...

Hacía ya rato que no ponía una receta acá.

A mis lectores Argentinos les va a venir genial por los fríos que están haciendo en estos días, y, como no hace falta tomar esta sopa tan caliente, mis lectores del hemisferio norte, también la pueden aprovechar.
Es una sopa que al leer los ingredientes les puede parecer rara, puede que algunos reaccionen como yo cuando la vi a mi mujer prepararla por primera vez. Pero si se animan a prepararla, les va a encantar. Hoy, la kulajda es una de mis sopas favoritas.

Sopa Kulajda
(4 porciones, más o menos)
150g de hongos fileteados, si son hongos silvestres frescos, mejor. Pueden usar hongos secos, pero van a tener que calcular cuántos hacen falta para hacer 150g una vez remojados.
3 ó 4 papas medianas cortadas en cubos chicos
2 ó 3 huevos crudos
200ml de crema de leche
1,25 - 1,5l de caldo o agua
manteca
mejorana picada
eneldo picado
una cucharada de vinagre de buena calidad, o jugo de medio limón mediano
dos cucharadas de harina (opcional)
sal y pimienta a gusto

Poner a derretir la manteca en una cacerola, cuando haya tomado temperatura tirar los hongos, agregar un poco de sal y rehogarlos un rato. Si queremos usar harina para espesar, acá es donde tenemos que ponerla. Cuando el aroma de los hongos nos empiece a hacer agua a la boca, agregar el caldo o el agua (es mejor si el agua está caliente) y las papas. Agregar más sal y pimienta, la mejorana y alguna otra porquería que uno quiera poner, bajar el fuego a medio y tapar.
Mientras las papas se cocinan, poner los huevos en un bowl y batirlos apenas, como para romper las yemas.
Cuando las papas estén casi listas, agregar la crema, dejar que esta hierva y entonces agregar el vinagre o el limón y el eneldo, dejar que todo se cocine un rato antes de agregar los huevos, acá es importante revolver bien fuerte para que los éstos no se cuagulen del todo. Una vez que terminamos de revolver, retirar del fuego y servir. Como alternativa, se pueden poner huevos duros cortados en cuartos.
En verano esta sopa se puede dejar reposar una hora y tomarla apenas tibia. Con una buena rodaja de pan de centeno y una cerveza de las buenas es un manjar.

Una delicia!!!!

3/8/07

Más monjecitos....

Siard Falco no es el nombre de ningún personaje de Star Wars, ni Castulus es el nombre de un personaje de la película Gladiator. Son nombres de cervezas. El otro día hablé de Klášterní pivovar Želiv y de una de sus cervezas Gottschalk. Las antes mencionadas son las otras dos cervezas que esta cervecería monástica elabora.
Empecemos por la Siard Falco. El nombre de esta cerveza semioscura saborizada con guindas no es un capricho lingüístico. Es el nombre del abad del siglo XVII que reabrió las puertas del monasterio de Želiv, retomando también la tradición cervecera de la institución que había sido cerrada durante las guerras husitas.
Esperaba un poco más de esta cerveza. La Gottschalk, si bien no me enloqueció, me había gustado mucho. Soy también un partidario de las cervezas saborizadas, que no son del gusto de todos.
Esta semioscura de tonos casi cobrizos apenas presenta espuma al servirla. El aroma el esperado de cerezas, más algunos toques de caramelo. El sabor es agradable y algo refrescante, pero no convence. A la cerveza le falta cuerpo y al sabor intensidad. Se queda todo a medias. El sabor a guinda no es lo suficientemente fuerte como para hacer buen contraste con el dulce de la cerveza, los dos, en lugar de complementarse, se anulan. Al leer la etiqueta se puede uno imaginar porque, los ingredientes son agua, lúpulo, cebada malteada y extracto de guindas. Ahí creo que reside el error y la razón de la falta de fuerza de esta cerveza de 13°. No es mala, pero podría ser mucho mejor
Como en el caso anterior, Castulus es también un nombre ligado a la historia del monasterio de Želiv. El abad Castulus fue quien estableció la elaboración de cervezas alli. Alguien bastante importante.
Castulus es otra cerveza saborizada. En este caso con medovino. El medovino, en español vino de miel o hidromiel, es una bebida tradicional de los pueblos eslavos. Según la leyenda, es lo que bebieron los seguidores de Praotec Čech (el legendario antepasado de los checos) cuando celebraron haber encontrado estas tierras. Es una bebida que me gusta mucho y que en algún momento tendrá su artículo dedicado.
Pero volviendo a la cerveza. Acá sí que los monjes la pegaron. A diferencia de la Siard Falco, la Castulus al servirla presenta una espuma compacta y persistente. El color es casi indistinguible al de su hermana, quizás en este caso con tonos un poco más amarronados. El aroma es muy agradable. Uno puede sentir la miel del medovino pero sin que ésta abrume a la malta caramelizada y el lúpulo. El sabor es bien equilibrado, al igual que en el aroma, los ingredientes contrastan y se complementan, haciendo de la Castulus una cerveza bastante compleja y muy agradable para sentarse y degustarla. El gustillo que deja es el "picantito" del medovino amargo que seguramente utilizaron para saborizarla.
Casi es posible imaginarse lo brillante que sería esta cereza si se vendiese sin filtrar ni pasteurizar.
De las tres de Klášterní pivovar Želiv es la que más me gustó.
Una curiosidad de esta cervecería. En su página web en checo ofrecen elaborar cerveza según el gusto del cliente. Es decir, uno les puede pedir que preparen cerveza saborizada con, por ejemplo, menta (es algo que me gustaría mucho que alguien hiciese), y sus santidades lo harán. No dice la página cuánto puede costar, pero me imagino que no es barato.

1/8/07

Y el ganador es....

Como dije entonces, el mes pasado empezó con todo. Ya desde el primer día Pivovarský Dum nos dio ofreció el interesante experimento que fue la Quinoa, una lager saborizada un pseudocereal sudamericano del mismo nombre. Una cerveza muy frutal, refrescante y agradable. Al día siguiente, se pudo tomar en Pivovarský Klub la soberbiamente excelente y maravillosa Rambousek con miel de castaña, cerveza que ya gano un premio en este espacio y que lamentablemente, hasta noviembre no vamos a poder disfrutar de nuevo. Pero la cosa no terminó ahí. El mes fue muy intenso, hubo mucho más.
Julio fue espectacular en términos cerveceros. Es casi imposible elegir.
La Svijany Ritýř se merece un premio Por qué? Para empezar, es una cerveza muy buena, como dije antes, es la cerveza que tomo en casa; y fue la cerveza de cabecera en el Pivní Slavností de la cervecería de Bohemia del Norte. Aún en el ambiente del festival, con un día de mucho sol y calor, con la cerveza ridículamente barata, con comida deliciosa, esta dvanactká sin pasteurizar nos pedía que la disfrutemos, que gocemos cada trago, y que claro, nos pidamos otro vaso. Otras cervezas hubiesen sido sólo un buen acompañamiento para un día hermoso, ésta no, hasta nos hizo hablar de ella.
Pero entonces qué de la kouřové y zazvorové de Chýně? Dos cervezas que, en especial la primera, me fascinaron (la kukuřičné no se quedó atrás tampoco). Cervezas que nos demuestran lo creativos y valientes que son los maestros cerveceros de las microcerverías checas.
Mi otro yo me codea y me pide que no me olvide de la Oldgott Barrique del Pivovar U Medvídku en Praga. Una cerveza fermentada en barriles de madera, que en la cervecería se puede tomar tirada directamente del barril. Es una cerveza simplemente excelente que pronto tendrá su nota dedicada.
Pero creo que el premio se lo tengo que dar al nuevo producto de Pivovar Broumov. Las de Chýně son divinas pero vaya uno a saber cuándo serán elaboradas de nuevo; la Oldgott es casi mágica, pero es de esperarse en una cerveza elaborada en barricas de madera. Ahora, la Opat Bitter me voló la cabeza como hacía mucho que una cerveza no lo hacía. Broumov es una cervecería que sabe hacer buenos productos, pero con la Bitter se pasó. Como su nombre en inglés lo indica, es amarga, BIEN amarga, con sabores casi cítricos que explotan en el paladar. El sabor es bien persistente, pero a la vez agradable, una cerveza que uno no puede parar de tomar. Brillante.
Ahi nomás también se quedaron la Primátor Polotmavé Special, una semioscura de 13° que ya había probado en botella, pero que en su versión tirada me encantó, y que le pasa el trapo a la Master 13°.
Fueron tantas y tan buenas las diferentes cervezas que tomé en julio... Ojalá, todos los meses sean así.
Na Zdraví!!