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La de verdad...

Hasta ahora en lo que respecta a cervezas embotelladas sólo he hablado de las que vienen de cervecerías chicas e independientes. De las grandes cervecerías indusriales nunca compro cerveza en botella. Los precios son más altos y la calidad no tan buena como las de las cervecerías como Svijany, Podkovaň, etc. Pero el otro día, festejando mi cumpleaños con una parrillada en casa, uno de mis amigos trajo unas botellas de Budvar.
Budějovický Budvar es la única cervecería que aún queda en manos del estado. Es una de las pocas lagers en el mundo que aún se reposa por 90 días. No es la Budweiser original, el galardón va para la cervecería municipal de České Budějovice, que es más antigua. České Budějovice es el nombre checo, y correcto, de Budweis, como la cuidad era conocida en alemán. La historia del conflicto entre Budvar y Anhauser-Busch es conocida por todos, y no voy a mencionarla. Lo único que me gustaría saber es por qué Budvar quiere adoptar el nombre de ese pis de gato frío que los yanquis llaman cerveza.
La Budvar es, junto con Pilsner Urquell, la cerveza checa de más renombre internacional. Incluso durante las años del régimen comunista se exportaba exitosamente a paises de Europa Occidental. Los intentos del estado por privatizarla han encontrado fuerte resistencia de grupos de consumidores, no sólo checos sino también europeos, que temen que una vez que caiga en manos de algún grupo cervecero internacional, corra la misma suerte de Staropramen y, en menor medida, Pilsner Urquell, cuyas calidades han decaido desde que fueron privatizadas.
La cerveza presenta un color ámbar claro. La espuma es compacta al principio, pero se disipa bastante rápido. Algo común en cervezas industriales de gran escala. Como muchas otras, la versión embotellada tiene también demasiado gas para mi gusto, asi que lo que suelo hacer es dejar abierta la botella un rato antes de servirla. El aroma tiene notas herbales y es bastante suave. Al paladar nos presenta con un sabor con mucha malta, con toques de miel, el amargor del lúpulo se siente casi al final, y es el gusto, suave, que nos queda en la boca. Es bastante agradable. Sigue siendo una buena cerveza a pesar de la escala de su producción.

Son muchos los consumidores checos, y no pocos internacionales, que se dividen en dos bandos, aquellos que prefieren el amargor más intenso de la Pilsner Urquell y aquellos que prefieren las notas más dulces de la Budvar. Si tengo que elegir una de estas embotellada, me quedo con la Budvar, me parece una cerveza más interesante y equilibrada. Ahora, en la versión tirada, prefiero la Pilsner si es tanková, de la cual hablaré en algún momento.

Comentarios

  1. No conzco la historia del conflicto entre Budvar y la Anhausen-Bush, �d�nde puedo encontrar algo de informaci�n?

    Paso a sacar la informaci�n de la cerveza para incluirla en el blog.

    Muchas gracias!

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  2. La historia más o menos es así. No me acuerdo ahora en qué año, la gente de Anhauser-Busch registró en USA la marca Budweiser, que era un estilo de lagers orginario de la cuidad de Budweis, hoy České Budějovice, Rep. Checa. Los de A-B eligieron Budweiser por una cuestión de marketing. El tema es que lo hicieron antes de los checos. Desde entonces el estado checo y la gente de A-B ha estado en conflicto, en algunas cortes ganaron los checos, en otras, los yanquis. Las últimas decisiones judiciales, sin embargo, le están dando la razón a A-B, pero no todo está definido.
    Lo más curioso es que las dos empresas hace poco llegaron a un acuerdo. A-B va a distribuir Budějovický Budvar, bajo su marca Czechvar en USA.
    Igual, en lo que a mi respecta, la Budweiser yanqui no se puede llamar cerveza.

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