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Comentarismo al margen


El otro día, en casa, abrí una botella de una típica ČIPE—Český India Pejl Ejl, algo así como un pariente desprolijo de la IPA—y a propósito, era una botella de medio litro, como debe ser para casi cualquier cerveza por debajo de 8% de alcohol, odio las třetinky, y tampoco soy muy amigo de las sedmičky, pero me estoy yendo de tema.

Era una cerveza nueva para mí (no importa cómo se llama, esto no es una reseña), así que presté un poco más de atención. Empezó jugosa, bastante linda y jugosa, hasta que se coló una nota mineral que fue ganando en intensidad con cada trago, hasta de volverse casi desagradablemente dominante. Pero entonces, a más o menos un tercio del final del vaso, alguien le pegó un sopapo en la nuca y le dijo que se deje de hacer el forro y que desempeñe su papel, lo cual hizo a regañadientes, y al final terminé disfrutando la cerveza, no tanto como al principio, pero sí mucho más de lo creí en un punto.

La moraleja de esto: para evaluar debidamente una cerveza, tomar es mucho mejor que catar.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo. Es imposible apreciar una cerveza con un sólo trago puesto que estás obviando gran parte de la evolución de la misma, e ignorando la sensación que produce durante esta. ¿Quién puede ver el esplendor de una Augustiner Hell sin beberse una jarra de medio litro, cuando no un maß? ¿O de Schlenkerla? ¿Cómo se puede pretender disfrutar de la elegancia de las elaboraciones de St. Peter's con media copita, cuando su hábitat natural es la pinta y su objetivo el trago largo y calmado?

    También tiene su vuelta de hoja, hay muchas cervezas que pueden parecer muy interesantes al principio y después resultar soberanamente aburridas o empalagosas. Interesante reflexión, si señor.

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    1. En tu segundo párrafo está la clave del problema que veo en no pocas cervezas de hoy día. Son lindas y sabrosas, pero to lo que tienen para decir se les acaba en el primer par de tragos, luego de lo cual se vuelven aburridas

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  2. "abrurridas" dijistes!
    Hay cervezas y Cervezas. Dentro de las Cervezas hay... Cervezas de sesión, como las pale o las bitters que no dejan opción a una segunda segunda valoración, lo ofrecen todo de golpe (Agua, Malta y Lupulos). Y el resto de cervezas que requieren 8 mil catas usando paneles filtrados de catadores organolépticos para saber distinguir si solo es agua y gas o si hay algo más (eso si que es aburrido!)
    Hay dos tipos de controles. Los pro (A 10 catadores les damos un compuesto químico determinado puro, rollo diacetil, y obserbamos el resultado) y el de los consumidores (bébetelo (sobresdrújula) todo y paga). Para poder hacer un estudio sobre el segundo grupo de control, necesitaria un hospital, una universidad, unos voluntarios, un seguro, una publicación en un marco temporal de 30 años. Yo ya soy voluntario, alguien más?
    Saludos
    Alex

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    1. Creo que para el segundo grupo, que vale decir, es por lejos el más importante, no hace falta ni universidad, ni hospital, ni publicación. Basta con establecer un sistema de seguimiento básico de las ventas para determinar si hay compra repetida y en qué proporción--pocos serán los que vuelvan a comprar algo que no les resultó satisfactorio.

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