30/11/11

Halago a los aburridos

En estos últimos días he leído más de un blog reproduciendo delcaraciones que denunciaban la "uniformidad" del paisaje cervecero alemán, lo cual me ha hecho recordar que hasta no hace mucho yo me que quejaba de lo mismo en el paisaje checo.

Tandlemann hablaba de Schönram, una cervecería rural en Baviera propiedad de un yanki, que se especializa en Pale Ales, Porters, etc. y unos días antes, Stan Hieronymus presentaba TAP X, la nueva especialidad de Schneider. Ambos casos se ponen como prueba de un lento cambio en el "aburrido" mercado alemán.

Algo similar, aunque en mucho mayor escala, está sucediendo acá. Pivovar Kocour, Matuška y otros están cada vez más especializados en la elaboración de estilos "exóticos" y en general, con muy buenos resultados tanto en calidad, como en aceptación por parte del público. El relativo éxito de estas cervezas ha motivado a otros a intentar hacer "algo diferente" y el otro día se anunció que el recientemente privatizado y rescatado de una muerte segura Pivovar Výškov lanzará una IPA, que pinta bastante buena.

Toda esta vitalidad es más que bienvenida y curiosamente, me ha hecho volver a apreciar aquellas cervezas que me estaban empezando a parecer aburridas. El otro día estaba tomando unas birras en el hermosísimo Výčep de Únětický Pivovar, empecé por la desítka, pasé a la dvanáctka y terminé con tres porciones de la Polotmavá 13º, que es la especial de Navidad. Todas geniales, todas bien diferentes una de otra, y de otras que son iguales en los papeles, todas simples. Lo mismo podría decirse de las Dunkles, Kellerbier, Märzen, etc. de Franconia que he tomado ya sea in situ o acá de botella. ¡Mierda! Hasta la Hell Lager de Pivovar Kraus es una maravilla de sutileza y personalidad.

A lo que voy es que es cualquiera puede hacer algo "distintivo" con otro varietal de lúpulo o ingredientes o procesos fuera de lo habitual. Hasta el más obstuso de los consumidores se va a dar cuenta que está tomando algo diferente. Lograr esto con los mismos ingredientes de siempre para elaborar los mismos tres o cuatro "estilos" de siempre es mucho, mucho más difícil y no solo porque requiere que el consumidor preste algo más de atención a lo que está tomando (algo que lamentablemente, muchos no hacen).

No estoy diciendo que los "innovadores" se tienen que concentrar un poco más en los "clásicos", estoy seguro que saben muy bien lo que hacen con su negocio. Tampoco estoy diciendo que unas cervezas me gustan más que otras, la Stout de Chýně es una de las mejores cervezas que he tomado este año y soy un fanático de la variedad y es por ello que voy a seguir alentando a aquellos que le dan un poco más de color al panorama. Sin embargo, creo que se empeñan en hacer solamente "lo mismo de siempre" y logran que una světlý ležák, una tmavé o polotmavé o hasta una desítka alcancen otro nivel merecen por lo menos el mismo reconocimiento.

Na Zdraví!

24/11/11

Es hora de madurar

"A diferencia de las industriales, las cervezas artesanales son sopas de levaduras de calidad tremendamente irregular, lo cual se debe en gran parte a que son elaboradas por aficionados que utilizan equipos poco más que improvisados. Estos autodenominados "Maestros Cerveceros", ya sea debido a su paupérrimo conocimiento del oficio o su limitada capacidad empresarial, suelen sacar al mercado productos con serios defectos y esperan que el consumidor no solo pague por ellos un precio elevado, sino que los acepte y hasta admire por ser "artesanales" o "de autor".
¿Se imaginan qué pasaría si a alguien se le ocurriese escribir algo por el estilo? El autor, seguro, recibiría una salva de puteadas de grueso calibre disparada por un batallón de amantes de la buena cerveza, y bien merecido que lo tendría. Lo de arriba no solo es falso, sino que es una soberana estupidez.

No mucho más falso o estúpido que el párrafo que abre este artículo publicado en una página web chilena:
"La diferencia principal entre la cerveza industrial y la artesanal se encuentra en las proporciones, en el tratamiento de la materia prima y en el proceso de elaboración. En cuanto a las materias primas su proporción es menor en las cervezas industriales las que además utilizan conservantes no naturales."
No es la primera vez (y lamentablemente no será la última) que leo algo en estas líneas y me pregunto cuándo van a terminarla con esta huevada.

Sí, es cierto que hay, no pocas, cervezas "industriales" elaboradas con aditivos químicos, etc, nadie lo niega, pero también es cierto que hay, no pocas, cervezas "artesanales" que tranquilamente encajarían en la guarangada que escribí al principio. Sin embargo, a nadie en su sano juicio se le ocurriría hacer semejante generalización. ¿Por qué se la hace tan ligeramente con las "cervezas industriales"?

Si los micro elaboradores, en especial los de los "mercados emergentes", quieren ser tomados en serio y respetados deberían empezar por actuar como adultos y dejar atrás este tipo de chiquilinadas. Hay una multitud de argumentos que pueden emplear para establecer una diferencia retórica entre cervezas "artesanales" e "industriales", que no solo son más realistas, sino que le hablarán de una manera más adecuada al público maduro, y quizás sofisticado, al que seguro la mayoría quiere llegar. (Argumentos que por supuesto tendrán la solidez de un pedo mañanero en el momento que alguien reciba una cerveza mal hecha, pero eso ya es otra historia y hay muchos que ya lo tienen bien en claro).

Por otro lado, ayudaría también que aquellos elaboradores "artesanales" que no lo hayan hecho aun, terminen de darse cuenta que lo que tienen es una EMPRESA, un NEGOCIO y no un proyecto artístico o un manifiesto político, que sus cervezas son COMERCIALES y que la elaboración es un noble OFICIO que la gente hace mucho, mucho tiempo viene practicando con el objetivo principal de HACER PLATA. No hay nada de malo en querer ganar plata, o incluso querer hacerse millonario. Lo que realmente nos importa a todos es poder tomar cerveza bien hecha y consistente.

Na Zdraví!

23/11/11

La magia de Lípy

Seguro que más de uno de ustedes tiene entre sus favoritos un lugar que, a pesar de estar en su ciudad, no visitan tan a menudo como quisieran, y no por temas monetarios.

Eso es justamente lo que me pasa con U Slovanské Lípy. Me encanta el boliche este, tanto que para la encuesta de la revista IN lo puse en segundo lugar entre mis Top 10. El motivo por el cual no voy tan seguido es quizás el horario de apertura, a las 16 y a esa hora por lo general ya estoy en mi segundo o tercer půl litr en otro lado y no tengo demasiadas ganas de moverme.

No sé si se acordarán, pero el año pasado Lípy cerró, lo cual causó bastante tristeza. Afortunadamente, fue apenas por unas semanas, un grupo nuevo de gente se hizo cargo del local y lo tienen funcionando hasta el día de hoy. No sé si ha sido por decisión propia o por falta de recursos, pero sea lo que sea, el interior de bolichón de pueblo chico de esta maravillosa hospoda se ha mantenido casi intacto, solo un par de toques rocanrol que le dan algo más de onda.

Luego de vaya uno a saber cuánto tiempo, el otro día andaba deambulando por el barrio y se me ocurrió parar en Lípy a tomarme una Kout rápida. El pibe que estaba en el bar me reconoció del blog (algo a lo que nunca me voy a acostumbrar) y nos pusimos a hablar. Resultó ser Michal, la persona que está a cargo de todo ahora. Le pregunté qué tal andaba el negocio y me dijo que bastante bien, lo cual me puso muy contento (una cosa que me gusta de los checos es que cuando la cosa va mal, por lo general te lo dicen). Me contó también que abrieron un hostel arriba del local, qué también está funcionando bastante bien.

Me quedé un poco más de lo que tenía planeado, la pasé muy bien y me fui muy contento de haber ido. Me prometí que trataría de ir a Lípy más seguido, aunque más no sea para poder charlar un poco más con Michal. No voy a venirles acá con todo eso de la pasión que Michal y su banda a lo mejor tienen por lo que hacen (ya saben lo que pienso al respecto), lo más importante para mí y para todos es que evidentemente son gente se empeña en hacer las cosas bien, lo cual me parece un ingrediente fundamental para el éxito.

Pero más allá de todo eso, si están en Praga, dense una vuelta por U Slovanské Lípy, no solo van a poder disfrutar de las excelentes cervezas de Kout na Šumavě, quizás en su mejor expresión en Praga, sino que lo van a poder hacer en un lugar único.

Na Zdraví!

U Slovanské lípy
50°5'14.693"N, 14°27'12.343"E
Tachovské náměstí 288 - Praha 3-Žižkov
+420-602-190-112
Lun-Sáb: 16-23

21/11/11

Pregunta rápida

Tengo un par de temas dándome vuelta por la cabeza, pero la paja es más fuerte y no tengo ganas de sentarme a escribirlos, por suerte, se me ocurrió una preguntilla del tipo hipotético por el solo gusto de hipotetizar.

¿Si tuviesen una micro cervecería con capacidad para 3 a 5hl por tirada, qué tipo de cerveza sería su "caballito de batalla"*, qué tipo sería su "buque insignia" y por qué?

Nada más,

Na Zdraví!

*Entendiendo por esto a la cerveza que más se va a vender por volumen

18/11/11

Lecturas Seleccionadas: Octubre

Un poco tarde, ya sé, pero mejor que el mes pasado.

La verdad que tampoco hubo demasiado (estuve bastante ocupado) y mucho del discurso fue dominado por el tema del Oxford Companion to Beer, que generó más de un acalorado debate.

Martyn Cornell, en un lenguaje quizás un poco demasiado vehemente, luego de encontrar algunos errores históricos, preguntó si el libro no es un tremendo desastre (y no sin algo de razón, si se tiene en cuenta todo el trabajo que él ha hecho para desmitificar la historia cervecera inglesa), algo que, como es de esperarse, no puso muy contento a Garret Oliver, el editor, que hizo su descargo en una entrevista con Alan, que a su vez generó muchos comentarios, algunos de ellos muy interesantes.

Para mí, sin embargo, la mejor reseña del libro es la de Barm, que lo disecciona hasta el más mínimo detalle en una crítica balanceada, bien argumentada y entretenida de leer a pesar de su longitud.

Si les interesa la opinión de alguien que todavía no leyó el libro, creo que al Oxford Companion to Beer ha sido víctima sus propias ambiciones y de las enormes reputaciones de Oxford University Press y de Garret Oliver. Quizás Barm tiene razón al decir que la editorial apuró la publicación para poder sacarlo a la calle para las fiestas, privándole al equipo editorial del tiempo necesario para al menos terminar de pulir algunas asperezas.

Siguiendo con el tema histórico (que es lo que más objeciones parece haber generado en el OCB, y no sin razón), Evan Rail hace un llamado al público a estudiar un poco más a fondo la historia de las cervezas de Europa Central y del Este, de las cuales se sabe muy poco y sugiere algunos libros para ir empezando. Si la enorme cantidad de visitas que mi ariculo sobre la relación histórica entre Pilnser Urquell y Pale Ale puede servir de indicador, hay bastante gente que tiene interés en el tema y no me puedo ni imaginar lo que les gustaría saber sobre Mum, un estilo de cerveza alemán ya desaparecido, que, según la página 123 de este libro de 1938 estaba elaborada "principalmente con malta de trigo, con una porción de malta de avena y de porotos, pintas de abeto y abedul y varias hierbas". Quizás, una vez que Ron termine de con su historia de las cervecerías escocesas tenga tiempo y ganas de investigar un poco más a fondo sobre el tema (a propósito, si hay alguien por ahí que sigue pensando que los escoceses no usaban lúpulo, lean esta receta histórica para desasnarse, se van a llevar más de una sorpresa).

Pero ya basta con la historia. Vamos al presente que también da que hablar.

Velký Al parece ya tener las bolas llenas con estilos cuyo nombre es un oxímoron, todo empezó con la fiebre de las Black IPA y ahora se habla de Black Pils y Black Kölsch. ¿Cuál va a ser el próximo invento de estos innovadores, una Schwartz rubia?

A los que saben checo, les recomiendo lean esta entrevista paralela entre uno de los autores del blog Pivni Recenze y el Maestro Cervecero de Gambrinus. No tiene desperdicio.

La huevada del mes va para a este mamarracho, pero sobre él ya han leído.

Na Zdraví!

14/11/11

Abajo con la leyenda

"En 1838 los Burgueses de Pilsen se reunieron en la plaza de la ciudad y derramaron 36 barriles de cerveza en el drenaje.[...] Esta poco característica revuelta fue causada por los varios desagradables brebajes de pobre calidad que eran ofrecidos como cerveza."
. Así va el cuento del evento crucial que llevó a los buenos burgueses, dueños de derechos cerveceros, de la ciudad a fundar la cervecería que eventualmente sería conocida con el nombre de Pilsner Urquell.

Es una historia que estoy seguro muchos de ustedes han leído de manera más o menos adornada en incontables páginas web, blogs, artículos de revistas y periódicos y hasta en libros. Es una historia que no creo ni por un momento. Y no (solo) porque la cita de arriba la tomé de The Book of Legends, en página de internet global de Pilsner Urquell, tampoco porque es un tanto demasiado conveniente para el discurso de la marca. Hay otras razones.

En primer lugar, no se da una fecha precisa del evento, mientras que sí sabemos cuándo salió a la calle la primera partida de PU (5/10, 11/11 o 25/2 de 1842, depende a quién se le pregunte), pero de la revuelta, ni siquiera el mes, lo cual es extraño para algo de tal aparente importancia. Y créanme, busqué la fecha, pasé la mayor parte del fin de semana investigando, intentando encontrar una referencia confiable (mi vida social es impresionante, como lo pueden ver).

Luego de darme cuenta que las páginas web eran una pérdida de tiempo, fui a Google Books (qué herramienta maravillosa) y encontré un par de cosas bastante interesantes.

The London general gazetteer, por Richard Brooks, publicado in 1838, en la p. 581 menciona que "Pilsen is particularmente rica en ovejas y famosa por su excelente queso". No hay mención ni de cervezas ni de cervecerías. En el mismo libro, en la p. 607, se nos dice que en Rakovník "se elabora muy buena cerveza" y en la p. 403, que Jorkau, una ciudad cerca de Žatec (cuyo nombre en checo no he podido encontrar) es "famosa por sus cervecerías".

Mc'Culloch̓s universal gazetteer, publicada en 1855, en la entrada "Pilsen" (p. 604), su autor menciona las industrias de la lana, el cuero y el hierro y también la gran feria que se celebra cada año a la cual asisten comerciantes de toda Bohemia. Nada de la cervecería o de la industria cervecera.

Y en un libro llamado A dictionary, geographical, statistical, and historical: of the various countries, places, and principal natural objects in the world, Volumes 1-2, publicado en 1866, podemos leer en la página 391 que en Bohemia "Se elabora algo de vino, pero la calidad es bastante inferior; y la cerveza es la bebida nacional". Así y todo, nada sobre Pilsen (o Praga, ya que estamos) como un centro cervecero de particular importancia.

De hecho, encontre pocas referencias de cerveza y elaboración de cervezas en Bohemia en estos y otros libros contemporáneos que consulté. En uno de ellos, ya no me acuerdo cuál, el autor habla largamente sobre la belleza de Praga y su arquitectura, y sobre su vida cultural, pero no menciona una sola cervecería. Sin embargo, cerveza y cervecerías sí son mencionadas en las entradas sobre otras ciudades y paíse. Por ejemplo A Gazetteer of the world (1856) dice que en Bélgica "el número de cervecerías llega a 2800 y una gran parte de la producción se exporta". Las cervecerías y cervezas de cuidades de Sajonia, Baviera e incluso de Francia y Holanda, entre otras, son también mencionadas en este y los otros libros. Esto puede ser quizás porque cuando estos libros fueron escritos, la elaboración de cerveza en Bohemia todavía era realizada en su mayoría en fábricas pequeñas y no en las grandes que serían la norma para el final del siglo 19.

La única referencia de la "revuelta cervecera de Pilsen" fue una indirecta que encontré en un libro checo llamado "Pivovarnictví", por Ladislav Chládek. En la página 40 el autor nos dice que "Měšťanský Pivovar v Plzni" (La Cervecería de los Burgueses de Pilsen) fue fundada en 1839, agregando que el motivo fue que la cerveza en la ciudad era mala, pero tampoco creo esto del todo.

No quiero decir con esto que la cerveza en Pilsen era buena, no lo sé. El oficio se llevaba practicando desde la misma fundación de la ciudad en 1295, así que uno podría suponer que los maestros cerveceros sabían lo que hacían, pero incluso si la cerveza era de verdad una mierda, creo que el motivo de los burgueses era otro...

En la misma página de Pivovarnictví, un poco más arriba que la referencia mencionada en el párrafo anterior me encontré con un par de datos interesantes que podrían empezar a echar luz en todo esto. Se puede leer allí que cerveza de fermentación baja ya eran elaboradas en Bohemia en el s. 15 (algo de lo que Evan Rail habló ya hace un tiempo y que de ser cierto pondría en duda el nuevo descubrimiento que las levaduras de fermentación fría tienen su origen en la Patagonia). Sin embargo, estas cervezas parecen haber sido algo excepcional. El métedo de fermentación de fondo, o mejor dicho, fría no se hecho raíces en Bohemia sino hasta 1840. Sí, dos años antes de que "Měšťanský Pivovar v Plzni" sirva el primer vaso de su cerveza rubia. De acuerdo con este libro, fue el maestro cervecero Votěch Wanka que empezó a elaborar lager en U Primasů, una cervecería en Koňský Trh (hoy Plaza Wenceslao) y apenas un año más tarde, el 10% de todas las cervecerías del reino habían adoptado a este proceso y su número seguía creciendo. Aunque, de acuerdo con esto el "lagereado" (perdón por el tilingo) ya se venía practicando en Praga desde al menos la década de 1830.

Esto no fue algo fortuito. Cuando Anton Dreher tomó las riendas del negocio familiar en 1833, empezó a elaborar lagers (o fue en 1836?), lo cual resultó ser una muy buena idea. La cervecería de Dreher, cerca de Viena, se expandió rápidamente y terminó siendo el centro de una empresa que fue propietaria de cervecerías en todo el impero Austríaco.

Durante esos años, Dreher y su amigote Gabriel Sedlmayr II, propietario de Spaten en Munich estuvieron de gira en el Reino Unido donde se llevaron una gran impresión de lo que vieron en Burton y del método inglés de malteado. Y de hecho, de acuerdo a lo que una vez me dijo Ron Pattison en un e-mail, fue tal la impresión que se llevó Dreher, que intento, sin éxito, elaborar Pale Ale en Austria.

Así que mi teoría es que los burgueses de Pilsen realmente querían era elaborar algo parecido a una Pale Ale. Todo encaja muy bien. Las maltas Pilsen se hacían utilizando el "método inglés", pero hacer una PA al estilo inglés había probado ser un riesgo (o quizás hasta la intentaron y no les salió bien). El método de fermentación fría se estaba expandiendo rápidamente en Bohemia. Y también está la cerveza en sí misma, la lager rubia. No hay análisis de color de las Pale Ale en 1830 o antes, pero en varios lugares me encontré con referencias que decían que estas cervezas eran elaboradas que las "maltas más pálidas", así que es posible asumir que su color entonces era como el de Pilsner Urquell. Además de ello, a diferencia de muchos estilos de lager, aun hoy día, la Pils es mucho más lupulada, como las Pale Ale. Demasiadas coincidencias.

Es posible que aquellas cervezas de Pilsen no eran tan buenas, o al menos, no tan buenas como las lager, tal como especulé una vez. Sea lo que sea, estoy convencido que "Měšťanský Pivovar v Plzni" fue fundado solamente porque sus dueños se dieron cuenta de cómo venía la mano y no eran ningunos tontos, que tan buenas o malas eran la cervezas no tuvo nada que ver con ello. Otra cosa para es que, a diferencia de lo que alguna vez creí, las Lager Rubias no dominarían el mundo en seguida, sino que les tomaría varias décadas volverse el estilo dominant, incluso en Alemania y Bohemia, pero eso es otra historia.

Na Zdraví!

9/11/11

Una rápida pregunta alemana

¿Hay alguien ahí que me pueda explicar qué es lo que "Vollbier" y "Landbier" se supone deben indicar? ¿Son categorías legales como Märzen, Bock o Weizen (que muchos erróneamente consideran "estilos"), o son algo más arbitrario? Y ya que estamos. ¿Es "rauchbier" también una denominación legal en el marco de las cervezas alemanas?

Bueno, fue más de una pregunta... Gracias por adelantado.

Na Zdraví!

7/11/11

En memoria de los que ya no están

El miércoles pasado, Sdružení Přátel Piva (algo así como la versión checa de CAMRA) anunció los premios de este año, en un acto celebrado en Pivovar Jihlava, al que una vez más, no pude asistir, ach jo!.

No voy a discutir quién ganó qué, lo pueden ver ustedes por sí mismos en el enlace de arriba. Mi único comentario, al respecto es que creo que ya es hora que las cervezas de trigo tengan su propia categoría, hay suficientes (y muy buenas) en el mercado y no tiene sentido que compitan con Pale Ales, etc. Pero fue otra cosa lo que me llevó a escribir esto.

Los premios fueron entregados el 2 de noviembre, el día después de dušičky (el día de todos los santos), una fecha en la que los checos (como se hace en otros países) recuerdan a aquellos seres queridos que ya no están entre nosotros dejando flores y encendiendo velas en los cementerios o memoriales. Fecha que fue este año aprovechada por SPP para conmemorar a las cervecerías que desaparecieron desde 1990.

Es una lista bastante larga (que solo menciona cervecerías industriales), y algo triste, pero fue el último nombre en ella lo que llamó mi atención, Zlatopramen, la cuarta cervecería que Heineken cierra en los últimos dos años. Y todo esto al mismo tiempo de estar haciendo un muy buen trabajo con su serie de cervezas estacionales (ya anunciaron una nueva para el día de San Martín) y con algunos de sus productos de producción permanente (Březňák sigue siendo muy buena y SPP le dio a Krušovice 10° el primer premio en su categoría).

A diferencia de las tres anteriores, Hostan, Kutná Hora y Louny, Zlatopramen no se trata de una marca poco conocida fuera de su región, sino de una bastante exitosa, que de hecho fue la que le dio vida a la categoría "jedenáctka" (lagers rubias de 11º Balling).

La pregunta que me surgió acá no es por qué Heineken cerró esta cervecería (la respuesta es fácil, los contadores no la consideraban lo suficientemente rentable y/o decidieron que sería más económico mover la producción a Brno, y listo), sino si esta, las tres arriba mencionadas y quizás hasta Braník podrían haber sobrevivido si se las hubiese dejado a sus suertes.

Para empezar a encontrar la respuesta hay que volver a la lista que publicó SPP. Ahí vamos a ver que el grueso lo componen cervecerías que cerraron antes del año 2000 (18 de 27), mientras que siete de las nueve que cerraron desde entonces eran al momento de pasar a la histiora parte de grupos, dos multinacionales y uno de capitales checos . Esto significa que casi todas las cervecerías regionales que llegaron al siglo 21 siguen funcionando al día de hoy (y en algunos casos, con mucho éxito, a pesar de la caída en el consumo). Si a esto le sumamos que muchas de estas marcas se siguen elaborando se podría empezar a pensar que sí, que Zlatopramen, etc. podrían haber seguido funcionando con mayor o menor éxito hasta hoy día.

Sin embargo la cosa no es tan simple. Consultando los archivos de Pivovary.info, que cuentan en mayor o menor detalle la historia de  las cervecerías de la lista se puede ver que en la gran mayoría de los casos, los culpables de la desaparición de estas estas no fueron las macros sino más bien sus propios dueños o gerentes. No nos olvidemos tampoco que, salvo contadísimas excepciones, en 1990 la industria cervecera checa estaba en un estado bastante lamentable, producto de la falta de inversiones y el descuido generalizado luego de cuatro décadas de comunismo (a los que saben checo, les recomiendo vean este video, que les va a explicar un par de cosas).

La respuesta, entonces, no es fácil.

Pero esto no es más que especulación, cabría quizás hacer otra pregunta: ¿Por qué Heineken, etc. no venden las cervecerías a alguien que las quiera explotar (y esto no es ni nuevo ni exclusivo de los holandeses, recordemos la historia de Staropramen y Svijany)? Al ver las condiciones que el gigante holandés le puso a la ciudad de Znojmo cuando le vendió las instalaciones de la cervecería local, uno se ve tentado a pensar que la causa es miedo a la competencia, pero creo que la cosa vas más allá de eso y ojalá alguien me pudiese aclarar el por qué.

Sea lo que sea, y a pesar de que nunca fui un fanático de Zlatopramen, es triste ver cuando una cervecería cierra, más todavía cuando sucede de esta manera. Espero que sea la última, al menos por un tiempo.

Na Zdraví!