30/4/10

Otra reseña

Sí, sí, sé que tendría que estar escribiendo sobre los tetrahops y todo el despelote que han causado por estos pagos. Pero es viernes, estoy cansado y no tengo muchas ganas de andar releyendo artículos en checo, así que no me queda más remedio que convidarlos con notas de cata. Seguro que las estaban extrañando.

Una vez más, se trata de una cerveza noruega, hoy de Nøgne-Ø. Hacía rato que tenía ganas de probar esta cerveza que se llama simplemente #100 (las razones del nombre las pueden leer en la página del fabricante, o si no en Lúpuloadicto). Mi curiosidad se debía en gran parte a que, a diferencia de prácticamente toda la línea de la micro de Grimstad, #100 no tenía ningún estilo definido en la etiqueta. Me encanta cuando una cerveza no se encasilla en ningún estilo, lástima que no hay más. Claro, muchas veces sucede que alguien hace una cerveza sin estilo que se vuelve un éxito, otro la copia, un tercero inventa un estilo, por lo general empezando con "Imperial" y pronto empiezan a aparecer idiotas que critican a la primera por no ser fiel al estilo. Pero estoy divagando. Nadie está acá para leer mis tiradas estilo-anarquistas. Están acá para leer una excelente reseña. Acá les va.

#100 se presenta con un color marrón tirando a ocre y una linda espuma beige. Los aromas que predominan son caramelo, flores, cítricos y un toque de regaliz, muy linda mezcla. Al paladar es espectacular. La mejor manera que se me ocurre para describirla es un blend entre una IPA bien lupulada y una Baltic Porter que, aun siendo tan disímiles se combinan de manera fantástica. El 10%ABV está muy bien integrado, aunque puede que sea gracias al amargor ya que sentí la cabeza un tanto ligera luego de haber terminado la botella (compartí un poco con mi mujer, a quien también le gustó mucho, para mi sorpresa, porque no es muy amiga de las cervezas tan amargas, aunque puede que ya se le haya templado el paladar).
Recuerdo haber leido un par de reseñas de #100 que la acusaban de falta de equilibrio. No es una cerveza para principiantes, los lúpulos están bien al frente, pero son como un solista en una bien afinada y ensayada orquesta. Por otro lado, al terminar la botella me di cuenta que la fecha de envasado era de casi dos años atrás. Será que esta es una de esas cervezas que se disfrutan mejor luego de cierto añejamiento? También puede ser que en las otras reseñas se la tomó muy fría. Sea lo que sea a mí me pareció fantástica y eso es lo único que me importa.

Gracias Gunnar por esta maravilla.

Na Zdraví!

La Ronda #23: Reclamos Cerveceros

Luego de haber reaparecido para la edición pasada los muchachos de la Logia Cervecera decidieron compensar su más que injustificada ausencia invitando La Ronda de este mes con la siguiente premisa:
"Reclamamos? Nos quejamos? Hacemos tripas corazón y nos tomamos hasta la última gota jurando nunca más volver pero sin decir palabra alguna?
Y en caso de que uno se haya quejado... como fue la reacción del lugar? Nos cambiaron la cerveza por una que si estaba bien? Nos dijeron que es lo que hay y a otra cosa? Nos dieron explicaciones raras de por que la cerveza debería ser así?

En concreto: Si no te gusta la cerveza de un bar, que actitud tomás? En caso de reclamar, cual fue la actitud del comercio?"
Afortunadamente no es muy común encontrarme en situaciones como esta. Las micros checas no tienen los problemas de infecciones y contaminaciones que parecen aquejar a sus pares de otros países y la mayoría de los lugares saben cómo tratar la cerveza que sirven, sea esta del tipo que sea. Por otro lado, la alta rotación de las cervezas en muchos lugares (para darles una idea, si en una hospoda hay 20-30 personas tomando cerveza, se va a vender como mínimo un barril de 50l por hora) asegura que esta esté siempre fresca. Hay excepciones, claro. Para casos como ese no tengo una regla, si la cerveza no está demasiado mala, la tomo sin chistar, a lo sumo puteando a regañadientes y después pego el palo correspondiente en este espacio (para eso lo tengo, no?), pero depende mucho de la actitud del lugar. En las, muchas, ocasiones que sí mando de vuelta un půl litr nunca me he encontrado con problemas, siempre me han cambiado la cerveza sin chistar, a lo sumo puteando a regañadientes. Por supuesto, siempre lo hago con educación y de buenas maneras, explicándole al servicio cuál es el problema.

Na Zdraví!

29/4/10

Presentación Oficial

Luego de más de medio año de andar dando vueltas, se hizo el otro día la presentación oficial de Aliance P.I.V. en una conferencia de prensa que se llevó a cabo en la íconica hospoda První Pivní Tramwaj.

Como ya les había contado este proyecto agrupa a, por ahora, cinco hospod praguenses con cervezas rotativas. Poco y nada ha cambiado en la filosofía, la agrupación está abierta a cualquier tipo de hospoda que ofrezca al menos una cerveza de manera rotativa que luego cumplan con un par de condiciones más, ofrecer los folletos de la Alianza y poner las tarjetas cerveceras en un lugar visible.
La conferencia de prensa sirvió también para presentar y explicar esos folletos y tarjetas. Los folletos son una suerte de catálogo, guía con las direcciones, fotos, etc. de los miembros que se irán agrandando a medida que se unan más hospody. Las tarjetas apuntan a mostrar todos los datos técnicos disponibles de las cervezas que se ofrecen, lista detallada de ingredientes, grado plato, EBU, etc. y tienen como fin no sólo informar al consumidor sino también alentar a los elaboradores a ofrecer esos datos. Las tarjetas luego se compilan en formato .pdf en la página de la Alianza para que los hosteleros (y clientes) las bajen e impriman.
Tomáš Erlich, presidente de Sdružení Přátel Piva habló sobre la importancia de dar este tipo de información para enriquecer nuestra cultura cervecera, más ahora cuando más y más gente está empezando a prestarle un poco más de atención a lo que tiene en el vaso.

Entre los asistentes había un representante de Pivovar Herold que dijo lo contento que estaba con este proyecto, y con la "moda" de las cervezas rotativas en general, ya que sirve para dar exposición a muchas cervezas que de otra manera muy difícilmente llegarían a los consumidores.

Durante la conferencia no hubo un sólo momento con vasos vacíos y mientras tomaba nota y escuchaba pude disfrutar de Chotěboř Ležák, Primátor Weizen y Kocour Samurai IPA, nada mal, nada mal y después nos nos convidaron con un excelente guláš. Tengo que decir que me gustó más esta conferencia que la de la semana anterior (sí, faltaban las chicas lindas, pero como yo solamente puedo disfrutar de cerveza y comida, no importó).

Luego de terminado el evento algunos nos quedamos un poco más a charlar, se mencionaron algunos rumores sobre Heineken, se tocó el tema más caliente del momento, tetrahop (tengo una muy atrasada nota al respecto) y demás cosas.

Excelente proyecto este de Aliance P.I.V., desde aquí todo mi apoyo y, seguro, el de ustedes también.

Na Zdraví!

26/4/10

Una pregunta rápida

Están en una tienda especializada. Tienen ganas de probar algo nuevo. Sólo hay unas pocas cervezas que nunca antes habían probado y no tienen ninguna referencia de ellas ni de sus elaboradores.

¿Cuál de ellas comprarían? ¿Y si fuesen todas de la misma cervecería? (Tienen plata para una o dos botellas, no más)

Na Zdraví!

23/4/10

Pragmatismo

"Yo ya no tomo cervezas elaboradas comercialmente..."

Este debe ser el comentario sobre cerveza más estúpido que he leído en mucho tiempo (el autor luego dice que le gusta Bernard).

Últimamente he estado discutiendo bastante este tema y otros estrechamente relacionados. Creo que ya lo he dejado bien claro, pero igual vale la pena repetirlo: toda cervecería que intercambia su producto por dinero, buscando con ello obtener una ganancia, es comercial. No importa su tamaño, ni filosofía, ni nada de eso. Separar cervecerías entre "comerciales" y "no comerciales" es una huevada.

Pero no es de esto de lo que quería hablar, sino de otra cosa. Seguro que muchos de ustedes , al menos una vez, han "soñado" con tener la cervecería propia. Estos días estuve meditando sobre ello (las ventajas de tener un viaje largo a casa), pero intentando hacerlo desde un punto de vista más realista.

Digamos que me he hecho de una suma de dinero que podría ser suficiente como para montar una micro-cervecería (OK. Esto muy realista no es, creo que tengo más posibilidades de encontrame con un Hobbit, pero es sólo una base para el argumento). Como para todo proyecto, es necesario trazar un plan, aunque más no sea preliminar. Mi plan tiene los siguientes puntos.

1- ¿Es sensato iniciar un emprendimiento de este tipo en estos tiempos?
Sí, no hay duda. Es más, parece que no ha habido mejor momento que el que estamos viviendo. El mercado está cada vez más receptivo, pero todavía no está saturado y a las micros, en general, les está yendo bastante bien.

2- ¿Cuál será mi filosofía empresarial?
Hacer un producto honesto, con respeto por el consumidor. Esto no es idealismo, es, creo, algo básico si pretendo que mi empresa prospere.

Y también muy importante. Me cago en el romanticismo, el amor, la pasión, la poesía y, hasta cierto punto, me cago también lo que me gusta y no me gusta.

Mi cervecería va a ser una empresa en la cual voy a tener que hacer una inversión importante, y gracias a la cual espero poder vivir bien. En otras palabras, y espero no ofender a nadie con esto, voy a hacer cerveza para ganar plata.

3- ¿Qué tipo de cervecería quiero tener?
No va a ser un brewpub. No tengo ganas de tener que administrar también un restaurante, ni de ir en busca de un socio confiable. Es demasiado problema (ni hablar del tamaño de la inversión). Así que lo mío ser algo parecido a lo de Matuška.

En cuanto a la escala de la cervecería, me gustaría poder empezar con una capacidad de 2000-3000hl 500-1000hl al año. Para ello, por supuesto, voy a tener que hablar con gente especializada en armar equipos cerveceros. Quiero tener equipamiento profesional. Creo que es importante para minimizar el riesgo de contaminación, etc.

La ubicación no es tan crítica como para un brewpub, pero igual me gustaría tener la cervcería cerca de casa. Claro que esto dependerá de la disponibilidad de instalaciones adecuadas y su precio.

4- ¿Quién va a hacer la cerveza?
Se puede tener equipos de primera clase, pero sin nadie que los sepa operar no sirven de nada.

Yo no estoy preparado para elaborar cerveza de manera comercial, así que voy a necesitar a alguien que lo haga para mí. Por suerte eso no es tan difícil acá.

5- ¿A quién le voy a vender mis cervezas?
En tanto la calidad esté más o menos asegurada, no creo que vaya a tener demasiado problema en encontrar compradores. Tengo muy buena relación con los dueños de varias hospody praguenses y estoy seguro que ellos van a comprar mis cervezas con gusto.

Otra alternativa sería ponerse en contacto con algún hostelero que tenga ganas de tener una cerveza propia, pero que no quiera o pueda montar un brewpub.

6- ¿Qué cervezas voy a hacer?
Sin duda, cervezas que la gente quiera tomar. Voy a tener equipos para lagers, pero me gustaría apuntar más hacia estilos de fermentación alta. No porque los crea mejores o me gusten más, sino porque varios de ellos son muy flexibles y pueden estar listos para salir a la calle en un par de semanas, mientras que una lager decente necesita como mínimo un mes, pero por sobre todo, porque los veo muy vendibles. También me gustaría hacer cervezas de estación, por el mismo motivo, son muy vendibles.

Una vez que el negocio esté marchando mínimamente bien me sentaré con mi cervecero y veremos de hacer recetas menos convencionales y más personales. También exploraría la posibilidad de acondicionamiento en botella, es algo que abriría la puerta por un lado, para exportaciones y por otro, para sacar cervezas con añada u otras similares que seguramente venderé a precios absurdos (jeje).

Que lo parió! Qué buen plan! Ya mismo me pongo a llamar gente y ver más detalladamente el tema de costos, etc. ¿Qué hago sentado acá? Manos a la obra!

Ah! Sí. Me falta algo. Plata.

Hmmm...

Bueno, parece que la cervecería propia tendrá que esperar. Así que devuélvanme el romanticismo, la pasión y todas esas pavadas que como consumidor tengo el derecho, no, la obligación, de reclamárselo a aquellos que sí se ganan la vida haciendo y vendiendo cerveza.

Na Zdraví!

22/4/10

Novedades en el Festival de la Cerveza Checa 2010

Por las dudas si hay alguien que no lo sabe todavía, soy periodista cervecero, en serio, me pagan (no mucho) por escribir sobre cerveza (lamentablemente, no acá, este blog lo hago todavía "de onda"). Como tal fui invitado a la conferencia de prensa del Festival de la Cerveza Checa.

No hay demasiado para decir sobre el evento que se llevó a cabo en la recientemente abierta Malostranská Beseda. Lo interesante fueron las novedades que se presentaron.

En los años anteriores esa idea de "El Oktoberfest Checo" no me gustó, pero tengo que decir que estaba equivocado. Lo estaba viendo desde otro punto de vista, cuando la verdad es que los que nos gusta sentarnos a "degustar" y "discutir" las cervezas que tomamos somos una casi insignificante minoría. La mayoría de la gente quiere pasarla bien y tomar buena cerveza, preferentemente en medidas de a medio litro, y eso es exactamente lo que ofrece el festival. Así que hoy veo al concepto Oktoberfest como algo muy acertado y que aparentemente está funcionando muy bien ya que una de las novedades más importantes es la extensión en una semana más de la duración del festival, a partir de este año será de 17 días, lo cual, según los organizadores, atiende a los pedidos de agencias de viajes y no pocos fans.

Pero como vivimos en una época políticamente correcta donde cualquier tipo de discriminación es condenado, el festival también a pensado en esa minoría que le gusta sentarse a "degustar" y "discutir". Para ello habrá una carpa mucho más pequeña que las otras tres (cada una con capacidad para más de tres mil personas) destinada al público minoritario. Allí habrá charlas con maestros cerveceros, seminarios de maridajes, degustaciones y presentación de especialidades de distintos estilos y países (ya está asegurado un recorrido por un interesante número de cervezas ahumadas de Bamberg, por ejemplo).

El resto no presenta grandes cambios, los precios, por suerte, se mantendrán iguales, se seguirá usando el sistema de Tólares (que me parece brillante) y habrá una gran presencia de cervecerías regionales y, como en la edición anterior, muchas micros como las celebradas Kout, Chýně y Kocour. Por otro lado, es notable este año las ausencias de la línea de Plzeňský Prazdroj y Budvar, mientras que hacen su debut las marcas de Heineken CZ (serán el mismo fracaso que las de los otros gigantes?).

Luego de que la conferencia hubo terminado vinieron tres chicas muy lindas para hacer fotos promocionales, pero como chicas lindas en las calles de Praga sobran, preferí aprovechar la oportunidad para charlar con Honza Kočka, uno de los dueños de Pivovar Kocour y el responsable de lo que he dado en llamar la "Carpa Geek". Nunca había visto a este tipo tan excitado. Hablamos sobre su experiencia como jurado en la reciente WBC de Chicago, las novedades de su pivovar (muy importantes, ya hablaré de ellas) y sobre el proyecto de la carpa, que lo tiene muy nervioso. Su intención es traer una selección de cervezas americanas maduradas en roble, la cual por el momento no está confirmada. Espero que se de.

Parte de la charla trancurrió durante el almuerzo al que fuimos invitados en el Pivnice de Malostranská Beseda. Lindo lugar, a pesar de faltarle algo de alma. La comida buenísima, sopa con knedlíky de higado casera, svíčkova na smetaně (que hubiese sido perfecta con algo más de salsa y si los knedlíky no hubiesen sido muestras a escala) y strudel de manzana con crema de frutillas. La Urquell tanková que me sirvieron debe haber sido la mejor que he tomado en mucho tiempo, me gustó tanto que me pedí otra más a pesar de que tendría que pagar por ella, pero vamos, 33CZK por una Pilsner Urquell tanková fantásticamente bien tirada en Malostranské Nám. es un regalo. (en serio, les recomiendo el Pivnice de Malostranská Beseda)

Así que ¿voy a ir este año al festival? Estaba en duda, pero he decidido que sí. Uno de los regalos que recibí fue un voucher para cinco tólares que sería una pena desperdiciar y además, tengo mucha curiosidad con la carpa Geek.

Festival de la Cerveza Checa
14 al 31 de mayo en el Centro de Exposiciones de Letňany, Praga.
Horarios: Lunes a Viernes 15-24, Fines de Semana 12-24

Malostranská Beseda
Malostranské Nám. 21
Praga 1 - Malá Strana
Horario: Todos los días 15-24hs

Aquellos que no quieran esperar o no puedan asistir al Festival tienen otras dos opciones que pintan bastante interesantes ambas durante el primer fin de semana de mayo. Středočeské pivní slavnosti, en Dobrá U Kladná, cerca de Praga y Gurmán, un festival gastronómico-cervecero en Hradec Králové. Ambos con interesante presencia de cervecerías micros y regionales. Si el día está lindo y puedo convencer a mi mujer que me lleve, a lo mejor me doy una vuelta por el de Kladno.

Na Zdraví!

Y para despedirme los quería dejar con una de las fotos oficiales de la conferencia de presna que por algún motivo hace que me suba un poco la temperatura.

20/4/10

¡VIVE! ¡VIIIIIVEEEEEE!

El otro día, la noticia del deceso de U Slovanské Lípy fue recibida con gran congoja por muchos en la comunidad cervecera, no sólo local sino también internacional, tanto que hasta se llegó a sugerir un día de luto.

Amigos, quítense las bandas negras, enjuaguen sus lágrimas porque esta Koutská Pivnice de Žižkov ha resucitado!

Reabrió sus puertas ayer, 19/4, además de la nueva gerencia y del horario (abre a partir de las 16hs) poco ha cambiado, por suerte. Ayer lo estaban atendiendo dos muchachos jóvenes que, si bien todavía tienen que mejorar su toque en los grifos, estaban llenos de entusiasmo por la cerveza que estaban vendiendo, y por la buena cerveza en general.

Desde acá les deseo mucho éxito.

Na Zdraví!

16/4/10

La Carrera de los Grifos: fuera de control

Fue hace sólo nueve meses que hablé por primera vez de "La Carrera de los Grifos" cuando les conté sobre mi visita a U Prince Miroslava y sus trece cervezas de barril.

Tres meses más tarde Zlý Časy tomaría el liderazgo con 16 grifos, y parecía que todo se quedaría allí.

No, un par de meses atrás me enteré que U Radnice, que luego de varios cambios de nombre, hoy se llama Svět Piva tenía ya 18 grifos, aunque luego la experiencia de mis dos últmas visitas a esta hospoda, no tenía demasiadas ganas de ir.

No importa, porque ya no era el líder. Dos semanas atrás, U Prince Miroslava instaló un hermoso rack con 20 grifos!

Pero la gente de Žižkov no se iba a quedar de brazos cruzados, así que agregaron tres grifos más, y listo, seguro dijeron, ya somos los que la tenemos más larga, y de acá nadie nos mueve.

JA! JA! Se rió Hanz desde Nusle mientras tiraba la primera cerveza desde uno de los nuevos ocho grifos que a partir de esta semana, llegando a un total de 24 y retomando el liderazgo. Por cuanto tiempo? Ya lo veremos.

Cada vez se hace más difícil elegir.

Volviendo a Žižkov. La curiosidad pudo más que yo me fui hasta U Radnice (no me puedo acostumbrar al nuevo nombre, y vaya uno a saber si mañana no lo cambian de nuevo) y terminé agradablemente sorprendido. El televisor LCD había desaparecido, junto con toda la parafernalia deportiva, la oferta de cervezas en botella se había ampliada, el serivicio había mejorado (no mucho, a decir verdad, pero lo suficiente como para no querer revolear un cenicero) y, lo más importante, todas las cervezas que probé estaban en buenas condiciones (más allá de que me hayan gustado o no, la Velký Rybník Stout era bien fea). Me sorprendió también la política de precios, por lo general un malé pivo (0,3l) cuesta alrededor de 3/5 de un velké pivo (0,5l), acá no, en todas las cervezas hay una diferencia de sólo 5CZK, no importa el precio. Bastante astuto, ahora que lo pienso. Como tenía ganas de probar varias cervezas pero sin mamarme hice lo que muchos otros suelen hacer, comprar vasos chicos, que son proporcionalmente más caros.

Ahora, si quieren vistarlo, mejor háganlo antes de que empiecen los calores, porque, según me han dicho, el sótano donde guardan los barriles no tiene las condiciones ideales durante el verano.

Na Zdraví!

15/4/10

Un lindo concepto

Iba a escribir algo sesudo, importante, polémico que muy probablemente hubiese pateado el tablero de muchos, pero hoy no tengo ganas, así que me decidí por algo trivial, banal y de poca importancia, notas de cata (tengo unas cuantas pendientes).

Una vez más, la micro noruega Haandbryggeriet, una de mis favoritas en el mundo. En esta oportunidad, con dos de sus especialidades "históricas", Gravøl (Ale Fúnebre) y Hesjeøl (Ale de la Cosecha).

Me gusta mucho ese concepto, el de recrear antiguas recetas, quizás adáptandolas un poco a los paladares actuales, pero al mismo tiempo (al menos en el caso de HB) utilizando procesos lo más tradicional posibles, o que más se acerquen a los utilizados entonces (presten especial atención en la página principal a la descripción del palo para levaduras, otra prueba de que eso que todos repiten, que Reinheitsgebot no incluyó los microorganismos entre los ingredientes porque todavía no se los conocía, es una soberana estupidez). Para ello, por suerte tienen bastante material porque según Jens Maudal, de la cervecería, en Noruega era tradicional elaborar cervezas especiales para todo tipo de ocasiones.
La Gravøl, como es de esperarse para una cerveza tradicionalmente elaborada para celebrar un funeral, es negra, bien negra. Los aromas son dulces con notas de miel, banana y unas suaves especias. Al paladar sigue siendo dulce, acaramelada, frutal, con un transfondo mezcla de tostado, especias y bananas. Hay muy poco amargor, hasta me llegó a parecer que no estaba lupulada (lo está, pero están planeando una versión con gruit), a pesar de ello, y del 7,5% ABV, que ni se nota, es fácil de tomar gracias a que los sabores no son agresivos. Igual, no sé si me gustó o no. Es interesante, sí, pero es una de esas cervezas que necesito probar de nuevo para poder decidirme sobre esa mezcla de sabores tan poco común. Cabe aclarar también que la botella que recibí era de una partida de prueba y desconozco si hay alguna diferencia con la cerveza que hoy se comercializa. Si alguien me quiere sacar de duda, o mejor, hacerme llegar una botella para poder darme cuenta por mí mismo, le estaré agradecido.
Siendo una cerveza que se elaboraba para tomar durante el duro trabajo de la cosecha anual del grano, Hesjeøl tiene un color un poco más optimista, de hecho, parecido al de Schneider Weisse, con espuma muy cremosa y persistente. Con esta Ale sí que estoy seguro, me gustó, y me gustó mucho. Elaborada con tres granos, cebada, avena y centeno, su aroma es seco con fuerte presencia de especias, clavo y quizás nuez moscada en un fondo frutal. El sabor delicioso, un lindo juego entre especias suaves, hierbas y frutas dulces con un final algo floral. No es intensa, no es extrema es, simplemente, muy rica y refrescante, peligrosamente tomable con 6,5%. Disfruté cada gota. Gracias Gunnar por esta cerveza!

Y el otro día, en la terraza, también abrí una de las botellas que tengo de Norwegian Wood. ¡Qué lindo es volver a probar una cerveza que tanto me había gustado y al tomarla, no degustarla, encontrarme con que me gustó todavía más!

Na Zdraví!

12/4/10

Verdadero Boom

Si bien puede que todavía sea algo pronto para hablar de una tendencia en lo que respecta al crecimiento de las cervecerías regionales, si vemos esto desde el punto de vista de las microcervecerías, entonces no queda duda que se trata de un boom. Y no es sólo una visión demasiado optimista de una realidad que no lo es tanto.

Un artículo publicado en el diario Hospodářské noviny y reproducido por el portal Pivovary.info demuestra con números que la realidad termina superando los deseos de cualquier entusiasta.

En 1990 funcionaba en la República Checa una sola microcervecería, U Fleku. En 2006 ya había registradas unas cuarenta. Puede que no sea un número tan grande en un país con tanta tradición cervecera, pero hay que recordar que casi todas las micros checas son brewpubs, los cuales requieren de una inversión bastante mayor que la de una micro que ha evolucionado de un proyecto de homebrewing, como es común en muchos otros países. Pero esto no importa, porque los números siguen sorprendiendo. El año pasado las micros registradas llegaron a las 90, apuntando para 100 a fines de este año, y casi todas siguen siendo brewpubs.

Pero lo interesante no termina con los números. El artículo incluye extractos de entrevistas con representates de cuatro empresas cuya actividad es diseñar y montar los equipos para las micros y, dos de ellas, también asesorar, crear las recetas, proveen ingredientes, etc. Ludvík Ješátko, del Group ČKD dice que la inversión para montar una micro no es muy grande, apenas un par de millones de CZK y que en ocasiones puede ser subvencionada por fondos públicos. Karel Dvořák, de la empresa Destila, de Brno, agrega que son varios los hosteleros que tienen interés en esta alternativa al darse cuenta que la gente está dispuesta a pagar un poco más por cervezas elaboradas en el lugar. Según Václav Potěšil, de Pivo Praha, una micro puede ser exitosa si vende 200 a 300l de cerveza por día y cada vez son más las que llegan a este volumen.

Todo esto, claro, ha incrementado la competencia y, según el gurú cervecero Josef Krysl, responsable ya de 9 micros, incluídas U Bansethu y Purkmistr en Pilsen, esto ha hecho que los precios para el diseño y montaje de las tecnologías hayan bajado.

También se mencionan en el artículo los varios lugares del país donde se están por abrir nuevas micros, se han ampliado algunas, o se han abierto recientemente otras, y ahí donde encuentro lo que más entusiasmo me genera desde el punto de vista personal, ya que mencionan tres nuevas micros en Praga! Una, la que Krysl está armando en la clásica hospoda U Dvou Koček, en el centro de la capital, las otras dos, proyectadas por Pivo Praha y Destila. A lo cual abría que sumarle la recientemente abierta Jihoměstský Pivovar (que todavía tengo que visitar).

Hermosos días nos esperan...

Na Zdraví!

11/4/10

El peor, en serio el peor

Sí, sí, tienen razón, ya escribí una entrada titulada "El Peor", en referencia a un mamarracho sobre cerveza publicado en algún medio. Pero viendo las cosas en perspectiva, no se puede esperar demasiado de un artículo que canta odas a algo tan tarado como "Cerveza Gourmet", más todavía cuando vemos cuáles cervezas sus autores consideran como "gourmet".

Créanme, este artículo que salió publicado en Directo al Paladar, un muy popular blog culinario español, no sólo es peor, sino que es malo con entusiasmo. Se titula "Tipos de Cerveza" y parece que su autor, un tal Minue puso mucho esmero en lograr algo tan sublime.

Cuando vi el título pensé que me encontraría con un poco más que un listado de estilos, algo superficial y quizás con los errores que se encuentran comúnmente, pero que aun así útil para dar algo de información básica. Qué lejos estaba de la verdad.

El nivel del artículo es lamentable, no es más que un compendio de burradas. Debe haber un error en cada párrafo, algunos dan risa. Podría escribir un largo tratado sobre ellos, pero para qué molestarse. Mejor los convido con un par de ejemplos:
"...normalmente se denominan lager las cervezas que no tienen ninguna otra característica especial."
"El tipo de lúpulo utilizado no suele influir en el nombre de la cerveza, salvo en el caso de la cerveza Pils o Pilsener, que hace referencia a las cervezas hechas con cebadas de Moravia y lúpulos de Zatec o Saaz de Bohemia..."
Y el mejor...
"Si se ha malteado dos veces el cereal, se denomina a la cerveza de doble malta."
Es increíble. No sólo Minue sabe tanto de cerveza como yo de las características estructurales del arquitectura española en las décadas de 1940-50, sino que no se molestó en hacer la más mínima investigación. Hay pasajes en los que ni siquiera hace falta saber del tema como para darse cuenta que lo escrito carece de todo sentido.

Sé que Directo al Paladar es un blog y que seguro Minue escribe en su tiempo libre como todos nosotros. Pero se trata de un blog con muchos seguidores donde la actitud hacia la cerveza parece ser la misma que en la de algunos medios tradicionales "no importa, acá de cerveza nadie sabe nada, así que escribimos cualquier estupidez, la condimentamos con un par de términos técnicos, total nadie se da cuenta". Lo cual no es más que una absoluta falta de respeto al lector.

Y como si esto fuese poco, esta exaltación a la ignorancia no la encontré primero en Directo al Paladar, sino en otra página donde había sido reproducida. No estoy seguro de cuántos seguidores tendrá esta, pero sí que al menos con este artículo no hacen más que alargar la cadena de desinformación.

Pero bueno, quizás los lectores de Directo al Paladar se lo tengan merecido. No sólo agradecen por tan valiosa "información" (no se los puede culpar, en realidad, a lo mejor, Minue es alguien con cierta reputación) sino que cuando alguien deja comentario llamando la atención a la paupérrima calidad del artículo (ejem... me pregunto quién habrá sido) lo inundan con votos negativos. A lo mejor les gusta que los traten de tontos.

Una vez más les dejo el enlace. Léanlo, no tiene desperdio.

Na Zdraví!

9/4/10

"Especiales", sí; "Estrellas de Rock", no

La más reciente edición del eterno debate sobre las cervezas de culto, caras, extremas, escasas, extrañas, experimentales, etc (creo que las podemos poner a todas en la misma bolsa) empezó en Irlanda luego saltó a Inglaterra, de allí cruzó el Atlántico a Canadá para terminar en, bueno, en donde sea que Stephen esté ahora.

Para hacerla corta, Beer Nut y Alan McLeod no son muy amigos de estas cervezas, mientras que a Stephen Beaumont y Mark Dredge (que quiere que haya "estrellas de rock" entre los cerveceros, pero ya voy a hablar de ello) sí que les gustan.

Desde aquí, en un pueblito cerca de Praga, estoy muy feliz que existan, en serio. Pero no es porque las considere mejores que el resto, ni porque crea que por su naturaleza automáticamente valgan el precio que se pide por muchas o nisiquiera porque tenga demasiado interés en comprarlas.

El motivo es otro. Me gusta que existan porque de una manera indiscutible rompen el estereotipo de la cerveza como "una bebida gaseosa de contenido alcohólico moderado y bajo precio que se disfruta mejor a muy bajas temperaturas", o cosas parecidas. También son muy efectivas a la hora de mostrarle al gran público que la cerveza también puede ser una bebida sofisticada, cara, ideal para maridar alta gastronomía, que se puede degustar a solas tomando pequeños sorbos para apreciar mejor su complejidad o abrirse sólo en momentos muy especiales. Sin embargo, esto no significa que vaya a perder su naturaleza de bebida popular, barata, ideal para bajar pizza, hamburguesas y otrs comidas simples, para escabiar mientras se mira un partido de fútbol, excelente para calmar la sed o ser el combustible o lubricante de un buen momento con amigos. Y esto, señores, es uno de los tantos motivos por el cual quiero tanto a la cerveza.

Claro, estas cervezas deberían ser verdaderamente especiales y no muy parecidas a otras que puedo comprar cuando más me venga en gana a una fracción del costo. También deberían tener un concepto, una idea detrás y no sólo apuntar a ser la "más algo" o cosas por el estilo, porque de esa manera terminan siendo sólo un truco marketinero.

Pero cuál es el problema con que sean sólo un truco marketinero? Qué hay si un cervecero decide manipular un poco la oferta y demanda para darle a su producto un precio ficticiamente alto? (existe esa palabra?) Una cervecería es, primero y principal, un negocio (más allá de que hay muchos que así no lo entienden) y como tal, buscará potenciar sus ganancias y su posición en el mercado. Algunas macros lo hacen abaratando su producto y mediante millonarias campañas de publicidad, sabiendo muy bien que la mayoría de la gente no se dará cuenta, y algunas micros sacan al mercado productos sobrevalorados, sabiendo muy bien que hay suficientes ingenuos que harán lo que sea por adquirirlos. Yo no tengo demasiado en contra de ello. No estoy obligado a comprar esas cervezas, ni siquiera necesito escribir sobre ellas. Si ello significa que nunca las podré tomar, que así sea. Hace rato que acepté el hecho de que existen y existirán muchas cervezas, quizás fantásticas, que nuncá podré tomar. No importa, porque hay muchas otras, también fantásticas, que he podido, puedo y quizás algún día podré tomar y disfrutar, y esas son las cervezas que me importan, y que nos deberían importar a todos.

En cuanto a los cerveceros como estrellas de rock. Entiendo lo que Mark quiere decir con esto, pero no comparto del todo su opinión.

La imagen que tengo de las estrellas de rock es egos inflados, exceso, farándula, guardaespaldas, etc. Cosas que a lo mejor, cuando era un adolescente me parecían bastante copadas, pero que ahora, que estoy cerca de los cuarenta, las veo de otro modo.

Desde que empecé a escribir he tenido la oportunidad de conocer a muchos cerveceros, maestros cerveceros y dueños de cervecerías. Casi sin excepción me encontré con gente apasionada de su trabajo (un trabajo que no es ninguna joda), que sin importar cuan respetados o admirados puedan ser, siguen siendo gente con los pies en la tierra, humildes, con quienes uno se puede sentar a charlar y tomar unas cervezas, propias u ajenas. Y así es como me gustaría que sigan siendo.

Si me dan a elegir entre un culto a la personalidad del maestro cervecero y un culto a sus cervezas, prefiero que sean las cervezas las que hablen.

Na Zdraví!

7/4/10

Desde la madre patria (II)

Si bien mi primera experiencia con cervezas artesanales argentinas no fue del todo feliz, pero me había dejado con ganas de más. Cuando Lionel, uno de mis lectores en Argentina me escribió diciendo que estaba viniendo para estos pagos y que tenía ganas de traerme un par de cervezas me puse muy contento.

Podría haberme decidido por alguna de las artesanales que recientemente han recibido buenas reseñas de la Logia Cervecera y otros blogs argentinos, pero tenía ganas de algo que se más fácil de conseguir y que además sea un referente de las nuevas cervezas argentinas. Le pedí entonces que me trajese algo de Antares (que lamentablemente no pudo conseguir) y Otro Mundo (que sí puedo conseguir).

Había leído y oído mucho sobre Otro Mundo, por lo general, acompañado de buenos comentarios. Esta empresa no siguó el modelo común de las "cervecerías artesanales" argentinas (y de otros países), no fue una evolución de elaboración casera. Sus dueños son más ambiciosos y desde su concepción la cervecería se pensó como un negocio y ya desde su primera partida comercial elabora sus cervezas, todas filtradas y pasteurizadas, en las instalaciones que supieron pertenecer a una cervecería difunta.
Empecé con la Nut Brown Ale, con 6%ABV. Su color es, bueno, marrón, cristalino, coronado por una muy linda espuma blanquecina. En los aromas hay mucho caramelo, que se casi cruza la frontera con el dulce de leche, sobre el fondo se pueden notar algunos toques herbales, más que nada menta, que balancean un poco. Al paladar es caramelo y más caramelo y por las dudas, un poco más. Por un momento aparece es menta que se siente en el aroma, pero su paso es demasiado fugaz, le falta fuerza y termina siendo casi un espejismo que deja paso a un final con algo que recuerda a azúcar refinada diluída, muy poco agradable. La cerveza no cambia demasiado ni cuando toma temperatura y termina siendo aburrida. Una lástima, prometía para más.
La otra muestra que Lionel y su mujer me hicieron entrega durante un genial almuerzo fue la Strong Red Ale, con 7.5%ABV. Más que "red" el color es un ámbar anaranjado, límpido con una espuma aun más compacta y duradera que la de la Nut Brown, una cerveza muy apuesta. En el aroma predominan las frutas tropicales maduras con almíbar fuerte. Al paladar se presenta con una buena textura que contiene notas suaves de caramelo con frutas tropicales haciendo un lindo contraste y un alcohol fantásticamente bien integrado. Al final aparecen algunas flores, que por suerte logran tapar bastante bien esa nota a azúcar disuelta que había sentido antes. 

El balance es más que positivo. Nut Brown Ale no me gustó, sí, pero esa es una cuestión personal y no le noté nada de malo (aunque tengo ciertas dudas con ese toque glucoso). Strong Red, por otro lado, me pareció una muy buena cerveza. No es algo que me haya volado la cabeza y de hecho, perdería si la comparase con cervezas europeas similares que he probado, pero eso sería quizás injusto. También me dio la impresión de ser un producto de calidad constante (no me pregunten cómo llegué a esa conclusión luego de haber tomado una sola botella, tómenlo como una "corazonada") y seguramente la tomaría con mucho gusto si estuviese en Argentina.

Gracias de nuevo, Lionel por las birras!

Na Zdraví!

6/4/10

Encontré algunas respuestas

...O al menos así parece.

Se acuerdan cuando hace unos meses les conté que había encontrado una mención de cerveza en la Buenos Aires de principios del siglo 19? Seguro que no, no sé para qué pregunto.

El libro donde encontré este dato no era especializado en cerveza así que no decía nada el sobre tipo y origen de las cervezas en cuestión, sólo que eran importadas y llegaban al consumidor (oficial sobornado) en botellas, lo cual me había dejado con varias preguntas.

El otro día me encontré con un artículo publicado en la edición electrónica de un diario uruguayo, titulado "Primeras Cervezas en el Río de la Plata" que parece tener no sólo las respuestas a esas preguntas, sino un par más de datos interesantes.

En su momento no creí que las cervezas eran eran envasadas en origen, parece que estaba equivocado. Si bien no da datos concretos, el entrevistado, un tal Alberto Moroy, dice que las cervezas eran importadas ya en botellas de cerámica de Gres y que luego eran reutilizadas.

Donde no me equivoqué fue en suponer que ya entonces se elaboraba cerveza en Buenos Aires. Según Moroy, las primeras cervecerías abrieron a mediados del siglo 18 por empresarios con apellidos ingleses y al parecer elaboraban cervezas tipo "Porter" (lo cual no sorprende, ya que este estilo era muy popular en el Londres de entonces).

Moroy también menciona algunos nombres de marcas importadas, quizás hay alguien que los conozca: TS Hall & Co. - Liverpool, George Curling - London, Blood Wolfe & Co. - Liverpool, Tenent - Well Park Brewery, W. Edmonds - Liverpool. Algunos de ellos me parecen más bien nombres de distribuidores, pero a lo mejor estoy equivocado.

Quién lo hubiese dicho, la historia de la cerveza en Argentina es mucho más larga de lo que siempre había pensado.

Na Zdraví!

4/4/10

La Ronda #22: Espantos Tempranos

Este mes fui yo el que me anime a invitar La Ronda, en parte porque el tema era muy fácil, había sido inspirado por inspirado por la edición anterior, invitada por Hipos Urinatum. Tuvo una gran convocatoria, además de los de siempre (que cada vez somos más), hubieron varios nuevos asistentes y algunos que volvieron luego de más o menos prolongadas ausencias.

La premisa fue la siguiente:
"Cuál fue la cerveza, o tipo de cerveza, que al probarla por primera vez no les gustó para nada? Cuál fue su reacción en aquella oportunidad? Y cuánto tiempo tardaron en volver animarse a probarla y en qué circunstancias?"
No sé si no fui claro, o no me entendieron bien o las dos cosas; el hecho es que muchos contestaron la pregutna hablando de cervezas que nunca les gustaron, cuando lo que yo en realidad quería saber era sobre aquellas que al principio no gustaron, pero que luego sí. No importa, en los comentarios hice la pregunta de manera más clara y obtuve la respuesta que estaba buscando.

Si esto hubiese sido una encuesta o un concurso la ganadora (o es ganador) sin duda hubiese sido Stout. Varios fueron los que mencionaron al estilo en general (y Guinness, siendo la Stout más difundida, en paticular) como esa cerveza que no les gustó la primera vez, pero que luego aprendieron a querer. La lista incluye a Txema, cuya opinión cambió durante un viaje a Dublín; a Andoni, quien en el comentario agrega que por lo general no suele darle a cervezas que no le gustan de entrada; a Viajes Cerveceros, a Pau, el adicto al lúpulo, a quien le tomó años adquirir el gusto y a Pitxiflu, que supo poner a todas las cervezas negras en un mismo paquete.

Las cervezas de fermentación espontánea también les causaron problemas a más de uno. Entre ellos esta Pepe, que aclara que su reacción a la primera Lambic que probó fue más bien sorpresa que disgusto; Iker, por otro lado, cuenta que no pudo ni siquiera terminar la primera botella de Gueuze que tomó. Otro que tuvo problemas con las especialidades belgas de fermentación espontánea fue, en particular con una Kriek, fue Rodrigo, nuestro colega de Brasil, quien agrega que al día de hoy, las Lambic lo siguen sorprendiendo.

Rodrigo no fue el único representante do Pais mais grande do mundo (perdón por mi atroz portgués). Jean también aceptó la invitación y nos contó que el susto se lo llevó con nada menos que una Pils alemana que, comparada con las cervezas que él estaba acostumbrado, tenía mucha malt y también mucho, mucho lúpulo. Agregando que con el tiempo esta cerveza pasó de ser intomable a maravillosa para luego terminar siendo una más.

Ya entrando en Argentina, los muchachos de la logia decidieron salirse un poco de su caparazón y, luego de varios meses, volver a participar en La Ronda, o al menos tres de ellos. Olaf cuenta que el susto se lo llevó con Amsterdam Maximator y su alto ABV, Peter habla de las Kölsch en general y que no fue sino hasta que recientemente probó una en botella que encontró una del estilo que le gusta (lo cual me hace preguntar si es "fiel al estilo" a lo cual me auto-respondo, no importa, boludo, mientras le haya gustado, estaba buena). Pero es Galápagos el que da la nota diciendo que el primer gran espanto temprano lo tuvo con la primera cerveza que tomó en su vida y que recién ocho años después que volvió a tomar la bebida que hoy lo apasiona.

Volviendo a las Kölsch, 100%Malta que tampoco se llevó una muy buena impresión con el estilo la primera vez que lo probó, pero que luego de darle otra oportunidad aprendió a apreciarlo.

Embracing Darkness cuenta que todavía no le ha podido tomar el gusto a una tal EKU 28 debido a su alto dulzor, pero que, ya habiendo pasado dos años, esta con ganas de darle una tercera oportunidad a esta dopplebock. Esperemos que le guste, o no, lo que sea que haga más feliz a este muchacho.

Como no podía ser de otro modo, Joex nos cuenta sobre una artesana catalana, la CCM Hivern Ale, para ser más exactos. Esta cerveza está elaborada con anís, una especia que a nuestro amigo no le gusta nada. Sin embargo, él le siguió dándole una oportunidad atrás de otra a esta cerveza hasta que esta logró ganar su corazón en su más reciente edición.

Volviendo a Argentina nos encontramos con Christian, quién dice que no fue capaz de terminar la primera IPA que probó. El motivo, adivinen. Sí los que dijeron "muy amarga" se ganaron un guiño de ojos.

Eduardo, por otro lado, se vió decepcionado por las Schwarz ya que erróneamente había esperado que sean algo más corpulentas, intensas y sabrosas de lo que en realidad son. Sin embargo, a pesar de ello es hoy uno de sus estilos favoritos.

Algo similar le pasó a Chela, que a los 20 años probó su primera Cask Bitter, que no le cayó del todo bien y sin embargo, hoy podría ser tranquilamente la única cerveza de su vida.

Manza sorprende con su intransigencia diciendo que si algo no le gustó, le quedó marcado y nada cambiará su opinión.

Para cerrar, y esperando no haberme olvidado de nadie, llega Catador, que, al igual que yo no pudo terminar la primera Weizen que cruzó su camino por considerarla, bueno, espantosa. A diferencia de mí, que me llevó varios años volver a animarme a probar algo parecido, me gran amigo chileno, demostrando una tozudez admirable fue adquiriendo el gusto trago a trago.

Interesante esta Ronda. Deja mucho para pensar: la relatividad del concepto de "buena cerveza" y el cuidado que hay que tener a la hora de animar a amigos y conocidos a empezar a explorar el verdadero mundo de la divina bebida, ya que muchas veces, cervezas que a nostros nos fascinan y nos encantan no son las más adecuadas para los "principiantes".

Na Zdraví!

2/4/10

Cuándo es buena una cerveza?

El otro día Chela (quien lamentablemente no escribe tan a menudo como a muchos nos gustaría) publicó en el blog de la CAAC una entrada sobre los adjuntos en las cervezas ibéricas que trata el tema de la diferencia entre el gusto, que es algo subjetivo, y la calidad, que ya es algo más objetivo, en las cervezas.

En los comentarios se discutió sobre qué lo que hace que una cerveza sea de buena o mala calidad y si esto puede ser definido en base al uso o no de ciertos ingredientes y procesos, lo cual, para algunos de nosotros puede que sea un tema fascinante, pero la realidad es que para la gran mayoría de los mortales es algo de naturaleza casi críptica y que carece de interés.

Creo que se puede explicar más fácilmente qué es lo que hace que una cerveza sea buena. Estoy seguro que todos van a coincidir conmigo.
"Si te gusta, es buena"
Saber cómo, dónde, cuándo, en qué condiciones, en qué cantidad, con qué o por quién ha sido elaborada la cerveza que estoy tomando no va a hacer que me guste más o menos, o al menos, no debería si quiero ser honesto conmigo mismo. Sí quizás me servirá para entender el por qué la cerveza me gustó (o no) y de esa manera tener información útil para poder elegir (o evitar) cervezas similares en el futuro.

Significa esto entonces que si una cerveza no me gustó es mala?

No, no necesariamente. Si bien es muy probable que una cerveza defectuosa no me guste, han habido, y hay, muchas cervezas que no me han gustado por motivos que nada tienen que ver con lo técnico. Y también tengo que confesar que son varias las cervezas que me han gustado, y me gustan al día de hoy, a pesar de que un análisis sensorial las pueda considerar defectuosas.

A este blog lo sigue mucha gente que aparentemente respeta mi opinión y es, en parte, por ello que cuando reseño una cerveza trato de ser lo más descriptivo posible y explicar por qué la cerveza me gustó o no, o incluso la califiqué como mala. Que luego el lector esté de acuerdo conmigo o no, es cuestión de él o ella. Cada uno es capaz de sacar sus propias conclusiones y si me dice "esta cerveza es buena porque me gusta" tendrá para mí toda la razón del mundo (en tanto la opinión sea honesta).

Na Zdraví!