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Un viejo recuerdo

El otro día, mientras charlaba con un amigo me acordé de una fantástica experiencia cervecera que tuve hace ya más de ocho años.

Septiembre de 2002, apenas un mes después de las terribles inundaciones que afectaron Praga y muchas otras localidades a la vera del Moldava. Tenía una cita en el consulado checo en Dresden para ir a buscar mi visa de trabajo, pero por motivos que no vale la pena mencionar no pude llegar y me quedé clavado en Ustí nad Labem, que está lejos de ser la más bonita de las ciudades checas.

Eran entre las ocho y las nueve de la mañana y estaba de un humor que daba miedo. La noche anterior no había dormido (mi culpa), ya sabía que no podría llegar a mi destino y para volver a Praga iba a tener que esperar un par de horas hasta que salga el primer tren. Todo el día había sido perdido al pedo

Me acuerdo que el día estaba feo, algo demasiado frío para la época del año. No tenía ganas de ponerme a explorar la ciudad, pero necesitaba un lugar en donde matar un poco de tiempo. Como la estación de tren estaba en obras de remodelación salí a buscar al menos un café en donde refugiarme.

No llegué a ningún café, cerca de la estación encontré una hospoda que ya a esas horas estaba abierta. "Bien", me dije. "Una birra no me va a caer nada mal."

El boliche era bastante grande y estaba repleto, hasta las manos, como decimos en Argentina. La mitad de los presentes estaba ya bastante alegre y la otra mitad hacía lo posible para alcanzarlos. Encontré un lugar en el bar y con algo de miedo me senté y pedí una cerveza, Zlatopramen creo que era. ¡Qué rica que estaba!(*). Cuando el vaso estaba ya medio vacío (quién dijo que eso significa ser pesimista) empecé a captar la atmósfera del lugar y me di cuenta que todos ahí la estaban pasando bomba. El aire no estaba lleno de tensión, no había en el ningún tono amenazante, había risas, gente hablando en voz alta y disfrutando de ese momento y de sus cervezas.

Algunos de ustedes podrán decir que eran todos una manga de alcohólicos que ya antes de las nueve de la mañana estaban demasiado borrachos como para acordarse donde viven. A mí en ese momento me parecieron tipos que recién habían terminado de trabajar toda la noche y que ahora estaban relajándose con sus amigotes y olvidándose juntos de sus problemas, al menos por un rato. Sea lo que sea, mi humor mejoró (y no fue por el alcohol), el día ya no parecía tan de mierda. Claro, esa sensación duró hasta que me subí al tren y me di cuenta que era uno de esos que para en cada estacioncita y que me tomaría casi medio día poder llegar a Praga, pero esa ya es otra historia.

Y después hay idiotas que dicen que el alcohol es más dañino que la heroína y la cocaína. (a los que sepan inglés les recomiendo lean la respuesta de Pete Brown a esta huevada)

Na Zdraví!

(*)He llegado a la conclusión que la mejor cerveza del mundo sí existe y es la primera que se toma cada día

Comentarios

  1. Maetro Pivni , que grande birronga de matina , a veces cae bien y seguro el ambiente te cambio el dia , que buena nota .
    No hay una hora para chuparse una birra , a veces da de manian otras de tarde otras de noche , yo recuerdo llegar a paris a las 10 de vacaciones cuando voy con mi flia y se ha dado que me chupetie un demi como se dice aqui al chop de 250 ml de matina como para calentar motores , jajaja.
    Aparte en argentna en los asados del domingo no empezamos con el fernet con coca a las 10 ( que rico y hace cuanto que no tomo un fernet con coca ) aqui es caro 18 euros la bottella de branca .

    Bueno exelente nota me regusto pivni y son boludos esos que dicen de la birra y la heroina , la falopa te mata las neuronas y para siempre , si chupas moderados ( moderado digo ) no pasa nada .


    saludos


    omar

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  2. Vean esto QUE CARETAS POR DIOS

    http://videos.lanacion.com.ar/video17547-crece-el-interes-por-la-cerveza-gourmet


    omar

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  3. Yo diría más. Aún es mejor el primer sorbo de la primera cerveza. Es uno de los pequeños placeres de la vida.
    Catar por la mañana es perfecto ya que, en principio, tenemos todas las papilas limpias.

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  4. Y respecto a la huevada, me parece aún más increible que la huevada, que los noticiarios no digan que el huevón quiere vender alcohol sintético

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  5. Ah! Ese primer sorbo, uno de los más grandes pequeños placeres de la vida.

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  6. HEMOS LEIDO EL MISMO LIBRO TITULADO LOS PEQUEÑOS PLACERES DE DE LA VIDA, o algo parecido.
    Donde quiero ir es al mundo de hoy en dia en el que no se reconoce lo principal, eso es el LÚPULO.
    Nadie (excepto nosotros) reconoce i promuebe la ÚLTIMA DROGRA LEGAL (social, existencial,...): EL LÚPULO.
    yO FLIPO. SIEMPRE. CONTINUAMENTE. Intento transmitirlo, pero muy poca gente comparte el efecto lupulizador, casi siempre se confunde con mal rollo.
    Gracias a todos los conoceis i valorais positivamente el efecto del lupulo.
    Mi siguiente prueba social cervecera será vender micro-cerveza a 2 eur/L. Si nadie se atreve, volveré a ser pionero, y para repionear la elaboraré con ingredientes eco-LÓGICOS. LO digo en público, a ver si antes de 2012 alguien se atreve.
    Me podeis tildar de inocente, pero con la misma inociencia y paciencia y arrogancia que conservo hoy, nadie (cerca) se atrevió antes yo.
    Os reto.

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  7. Alex, si tenés éxito vendiendo tus cervezas a 2EU/l (y espero que lo tengas), entonces sí que te vas a poder llamar un pionero. Mientras tanto... bueno, eso es algo que ya se ha discutido y no creo que valga la pena volver al tema.

    PD: No pensaste en armarte cigarrillos con lúpulo?:)

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  8. Es mucho mejor tomar una infusión con 100 g de lúpulo en 1 L de agua.
    Sientes un subidón muy rápido y muy potente durante muy pocos minutos (demasiado pocos!) y luego es un efecto relajante, hipnótico, duradero sin parangón.

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