30/10/09

No se están perdiendo algo?

Tal como sucedió el año pasado, la pasé muy bien el otro día con Knut Albert. Mientras disfrutábamos en Zlý Časy de varias de las 16 cervezas que estaban tirando hablamos de varias cosas, muchas de ellas relacionadas con la cerveza (seguro que los sorprendí con eso).

Hubo un tema que me quedó dando vueltas por la cabeza. Quizás no es algo que concierne a mercados más desarrollados, pero sí a aquellos donde las micros recién están empezando a captar la atención del consumidor promedio.

No quiero discutir acá las ventajas de pasteurizar y filtrar o no, ni tampoco lo de fermentar en botella, porque no fue éso de lo que hablamos con Knut. Fue algo, si se quiere, más cínico. Imagínense este escenario:

Son amantes de la buena cerveza, "evangelizadores cerveceros", si se quiere, que quizás por cuestiones morales insisten en apoyar a las micros locales (en tanto éstas elaboren productos de calidad, claro). Están organizando una parrillada en casa, o un amigo lo está haciendo y les pidió que se encargaran de la cerveza. Ven el evento como una buena oportunidad para poder ofrecerle a sus amigos y conocidos lo que ustedes consideran como cerveza de calidad.

Pregunta: ¿Cuál de las cervezas de las micros locales ofrecerían?

Antes de contestar, piensen en lo siguiente: Es una parrillada, así que la cerveza va a tener que ser algo fácil de tomar. No debería ser ni muy fuerte, ni demasiado complejo. En la parrillada casi nadie va a estar interesado en aromas, cuerpo y notas de frutas tropicales con especias, van a querer tomar buena cerveza.

Seguro que algunos de ustedes ya tienen una lista armada. Antes de salir a comprar, piensen en lo siguiente: Es una parrillada. Van a tener vasos suficientes para todos los invitados? Y si es así, realmente van a querer lavarlos a todos una vez que los invitados se vayan, tengan en cuenta que muchos van a comer con las manos.

Lo mejor va a ser buscar algo que se pueda tomar de la botella.

¿Cuántas cervezas tienen ahora en la lista?

Incluso si el tema de los vasos no fuese un problema, los sedimentos en la botella siempre lo van a ser, sea por aspecto o por sabor o por ambos.

No les va a quedar otra entonces que comprar una buena cerveza industrial. Seguro que van a poder conseguir alguna, pero sus sueños evangelizadores terminaron antes de empezar.

Lo que me pregunto es, toda esta insistencia en no filtrar y fermentar en botella (y hasta cierto punto, no pasteurizar) no atenta un poco en contra de las ambiciones de llegar al mayor público posible? No estoy diciendo acá que las micros deben cambiar su filosofía, sino que deberían considerar sacar una línea de cervezas que sean más accesibles a los paladares novicios o que puedan satisfacer una necesidad como la descrita más arriba (que no es tan descabellada). Quizás, gracias a ellas, haya más gente dispuesta a explorar un poco más.

Na Zdraví!

PD: Mientras escribía lo de arriba no pude evitar preguntarme cuánto de lo de "sin filtrar ni pasteurizar" se debe a una cuestión filosófica y cuánto se debe a una realidad financiera.

La Ronda #17: Una Decisión Trascendental

 Mis Rondas preferidas son las que me hacen pensar, y este mes Hipos Urinatum nos propone justamente éso con la premisa de La Ronda de octubre que ellos invitan:
"Imaginen que pudiesen tener a su disposición gratuitamente una marca de cerveza concreta en cantidades ilimitadas de por vida. ¿Cuál sería su elección? Añado que no implica renunciar a tomar cualquier otra cuando apetezca."
Al prinicipio la pregunta me pareció de fácil respuesta. La cerveza que tomaría de por vida iba a ser una Světlý Ležák (mal llamada "Bohemian Pilsner"), aunque una buena Světlý Výčepní no estaría mal. Es el tipo de cerveza que he estado tomando prácticamente todos los días desde que me mudé a Praga y me gusta mantener ciertas rutinas.

Ya que vamos a fantasear, vamos a hacerlo con la mejor. Fácil respuesta, Kout na Šumavě Nefiltrované (o es Kvasnicové, nadie sabe con certeza). Listo, ya está.

Sin embargo, unos días más tarde me di cuenta de algo que pone unas trabas a esta fantasía. Kout no embotella, la única manera que tendría de tomarla es de barril. Me imaginé entonces que la gente de la cervecería, gracias al afecto que me tienen, me ofrecerían un grifo refrigerado. Adentrémonos aun más en el terreno de lo hipotético y digamos que mi mujer recibiría la idea con brazos abiertos. Listo, ya está.

No, no. Las nefiltrované son cervezas que hay que tomar en dos, como mucho tres, días luego de que el barril haya sido pinchado. Los barriles más chicos que Kout utiliza son de 30l, incluso si hiciesen la conseción a mi persona de traerme barriles de 15l, esto me obligaría a tomar mucho más de lo que me gustaría. Así que Kout, lamentablemente, no va a poder ser (al menos que algún día empiecen a embotellar).

Pensé entonces en Svijanský Rytíř, que es hoy mi cerveza de cabecera. Casi nunca falta en mi bodega. Pero pensé, no es difícil de conseguir y a 12CZK la botella, tampoco es tan cara. Ya que voy a pedir, vamos a pedir algo más complicado.

Chotěbor y Tambor. Estas dos nuevas "micro-industriales" están embotellando y ambas hacen muy buenas cervezas. También podría elegir Bernard Svateční Ležák una de las pocas Kvasnicové de verdad que se embotellan.

Que decisión.

Al final me quedé con Bernard. Chotěbor y Tambor están recién empezando y prefiero apoyarlos con mi dinero. Bernard, por otro lado, tiene una sólida red de distribución, y pueden darse el lujo de traerme un cajón de sus cervezas cada dos semanas.

Así que mi cerveza de por vida sería Bernard Svateční Ležák.

Na Zdraví!

28/10/09

Un hallazgo

Será porque las temperaturas bajaron increíblemente rápido, un día, a principios de octubre estábamos todos con pantalones cortos, remera y sandalias, menos de una semana más tarde estaba nevando. Sea lo que sea, nunca antes había sentido una necesidad tan grande de tomar cervezas más oscuras.

Por suerte tengo bastante de donde elegir, vivo en la Rep. Checa, el pais en donde se elabora el rango más amplio de lagers ámbar y oscuras (en términos Balling). Algo que, a pesar de estar viviendo acá hace más de siete años siempre pasé por alto y no fue hasta verlo escrito en una tabla en Decotion un muy buen libro de Ron Pattison, que me di cuenta.

Otra cosa que hace mucho venía pasando por alto es Pivovar Rakovník, alias Bakalář. El motivo es que, para ser sinceros, no hacen nada realmente destacable. La única excepción, quizás, es su Jubilejní Speciál de 18° Balling. El resto son lagers checas clásicas. No es que haya algo malo con eso, por el contrario, pero no las compro simplemente porque no son tan fáciles de conseguir como Svijany, Bernard, etc (o mejor dicho, porque el lugar donde compro mis cervezas por cajón no vende la marca).

El otro día tuve que pasar por la sucursal en Dejvice (Praga 6) de la cadena de supermercados Billa (tenía que comprar algo para mi hija) y me econtré con Bakalář Polotmavé Výčepní. Me llevé un par de botellas. No sólo era una cerveza de Rakovník que nunca había probado, sino que no recordaba haber tomado nunca una de ese estilo. No esperaba encontrar nada especial, pero siempre es bueno tomar cosas nuevas.

Vaya sopresa que me llevé!

Con 4.5%ABV Bakalář Polotmavé Výčepní debe estar al límite de la categoría (Výčepní refiere a cervezas con un rango de 8 a 10.99 grados Balling). Es de color ámbar oscuro, con un tinte entre ocre y marrón y de aspecto absolutamente límpido. Incluso servida con cuidado genera una abundante espuma esponjosa con muy larga vida. Es una cerveza muy guapa. El aroma es suave, predominan notas de caramelo con algo de tostado en el fondo, pero hay que estirar bastante la nariz para sentirlo. Cuerpo ligero con sabores que sorprenden. Base acaramelada con notas de regaliz y tostadas en muy buen equilibrio que terminan en un suave final herbal seco. Maravillosamente fácil de tomar, perfectamente sesionable; es muy difícil resistir la tentación de abrir otra botella y sería imposible tomar sólo una en algún lugar donde la tengan tirada (que espero encontrar pronto).
Es buena también para tomar con algunas comidas, en la foto acopaña carne ahumada al horno, ensalada de papas y pan de centeno. Un almuerzo simple y sabroso para una cerveza simple y sabrosa.

Na Zdraví!

26/10/09

Un Profesional

...Bueno, tampoco para tanto.

Hace ya más de dos años y medio que este blog está en línea. Desde el principio lo escribí porque creí que tenía algo para decir y para compartir con el resto del mundo. Han habido muchos cambios, sí, y es muy probable que los siga habiendo. La razón es que eso que tengo para decir y compartir también ha cambiado, o mejor dicho, evolucionado. Lo que escribo no tiene como fin poner contento a nadie. Claro que cuantos más sean los que estén de acuerdo conmigo, mejor, pero tampoco es algo que me preocupa. Aquel que no está de acuerdo con el contenido, puede dejar su comentario (los cuales nunca he moderado) o simplemente no volver nunca a visitar la página, no hay problema.

Nunca, pero nunca escribí ni una sola palabra esperando captar la atención de alguien en algún medio y que me ofreciese trabajo. Mentiría si dijese que no soñaba o fantaseaba con la posibilidad, pero era algo así como el sueño o fantasía que muchos hombres tenemos de pasar la noche con una súper modelo, somos concientes de que nunca se hará realidad, pero cosas más extrañas han pasado y soñar no cuesta nada (en mi caso particular, espero que nunca se haga realidad, no creo mi mujer sepa apreciarlo).

Créase o no, esa fantasía se ha hecho realidad (la de escribir para un medio, no la de la súper modelo!). Hace poco fui contactado por el Alberto Benavídez, Jefe de Redacción de Bar&Beer, hasta donde yo sé, la única revista especializada escrita en español. Alberto hacía bastante que venía siguiendo mi blog (éso que dije el otro día sobre mi reputación en España es cierto) y, viendo que su revista no habla lo suficiente de la cerveza checa, decidió contratarme.
Así que a partir del próximo número los lectores de Bar&Beer tendrán el gusto (espero) de leer mi columna regular sobre la Cerveza Checa. La primera ya está escrita, queda pulirla un poco, pero estoy bastante contento con ella y estoy realmente muy contento de que la gente de Bar&Beer haya decidido darme esta oportunidad.

Na Zdraví!

PD: Ahora que soy un profesional, tengo como deber empezar a quejarme de todos es amateurs que escriben blogs cerveceros?

22/10/09

La Carrera de los Grifos: Un Nuevo Líder

Cuando hablé por primera vez de la "Carrera de los Grifos", U Prince Miroslava, en Praga 5, era el líder con 13. Ya no lo es más.

El otro día, al inagurar un nuevo sistema con 12 grifos, que se sumaron a cuatro que ya estaban de antes, Zlý Časy se convirtió en el nuevo líder con 16 grifos.

No me sorprendió, Hanz, el dueño, me había contado sus planes hace ya un año, creo. Igual, cuando me enteré al principio me puse contento, pero después aparecieron un par de dudas. La primera, la diversidad de las cervezas: de qué sirve tener 16 grifos si 14 van a tener lagers rubias? Hay, seguro, gente a quienes tener tanto de lo mismo para elegir, pero para mí no es esa la idea. La segunda duda, la frescura de las cervezas. Conociendo a Hanz como lo conozco, sé que ofrecería tantas cervezas de micros como le fuese posible y la mayoría de las micros checas no filtran. Las nefiltrované checas son maravillosas, pero no se caracterizan por su larga vida; un barril tiene que venderse como máximo en dos días, y de hecho, incluso las cervezas filtradas y pasteurizadas no se mantienen frescas por demasiado tiempo una vez que el barril fue pinchado. Tenía miedo de encontarme con algo similar a lo que me pasó la última vez que fui a U Radnice.

La visita del colega Knut Albert fue la excusa perfecta como para ir al templo cervecero de Nusle (como si necesitase alguna) y ver cómo los 16 grifos estaban funcionando.

El rack de 12 grifos ocupa casi todo el ancho del bar. Tiene un aspecto demasiado industrial para la onda de la hospoda (pueden ver una foto al fondo de esta página) y las cervezas están listadas en papeles escritos a mano clavados en la viga de madera arriba del bar.

La selección de cervezas era la siguiente: Dos desítky světlé (una sin filtrar), seis ležáky světlé (dos de 11° Balling, el resto de 12°, en total, cuatro sin filtrar), una lager rubia de 14° Balling, una Polotomavé con la misma graduación, dos cervezas de trigo (una con gengibre), una cerveza ahumada checa, una Scotch Ale checa y dos cervezas alemanas (una Oktoberfest y una Rauch). La falta de, al menos, una lager oscura es una falla importante, igual, la variedad no estaba tan mal para lo que es el mercado checo.

Quedaba ver el tema de la frescura. Empezamos con la excelente Tambor 11°, una světlý ležák como debe ser, frescura del lúpulo Saaz sobre una sólida base de malta. Le siguió otra světlý ležák, la de Chotěboř, una de las nuevas "micro-industriales" que han abierto este año. En este caso, la cerveza estaba sin filtrar y tenía un grado Balling más que la Tambor, había mucha más fruta y algo de pan blanco fresco, muy rica también.

Knut eligió la Harrach Kouřované (ahumada) para la siguiente ronda, básicamente, una svetlý ležák con bastante lúpulo donde quizás algo de la malta caramelo fue reemplazado por rauchmaltz. Muy, muy rica.

Teníamos ganas de tomar una de trigo, justo cuando estábamos terminando el vaso de la Harrach vimos como tiraban las últimas gotas de la Zvíkov Rarášek, una genial cerveza de trigo con gengibre, así que no nos quedó más remedio que pedirnos la pšenka de Pivovar Matouška, qué cruel es la vida. Esta Weizen no es del tipo que le gustan mucho a Knut, pero a mí me encanta, en especial ese final lleno de especias.

Pasamos entonces a Ken la Scotch Ale de Pivovar Kocour. No gustó del todo. Estaba servida demasiado fría y el lúpulo parecía con ganas de irse a otro lado. Tomable, sí, pero a mi gusto le faltaba balance.

Terminamos la velada volviendo a una světlý ležák nefiltrovaný. Esta vez proveniente del no del todo consitente Pivovar Kozlíček, Horní Dubenky. Por suerte la cerveza estaba tan buena como aquella primera vez que la probé hace ya más de un año. Puede ser que haya tenido suerte, puede ser que el dueño y cervecero Milan Kozlíček ya hay ajustado las tuercas luego de la expansión de su microcervecería.

Más allá de gustos y diversidad estilística, me puso muy contento comprobar que todas y cada una de las cervezas estaban en muy buena forma, todas sabían frescas. No probé todas (de haber sido así no estaría escribiendo esto hoy) y puede ser que hayamos tenido suerte, pero la muestra es bastante significativa.

Otras cosas que me pusieron contento ver:

Era martes a la noche y el lugar estaba lleno, todos estaban tomando cerveza. Los precios por medio litro iban desde las 22CZK por las desítky a las 55CZK por las alemanas, la checa más cara era la Kocour a 45CZK. Estábamos sentados justo frente al bar y pude ver que lo que más se vendía no eran las cervezas más baratas, la gente probaba cervezas distitnas.

En las heladeras me encontré con botellas de varias micros checas, y no sólo botellas de plástico como es la costumbre, sino de vidrio. Las más lindas eran las de Matouška, una botellas muy finas de, creo 75cl, con tapón corona. Knut se llevó una linda selección y vimos también a varios que compraban botellas para llevarse a casa.

Todo esto es muy alentador y pone muy contento por Hanz y el resto de las personas que trabajan en Zlý Časy. Cuando fui por primera vez hace más o menos un año y medio tenían solamente cuatro grifos y recién estaban empezando con el modelo de cervezas rotativas, hoy ya son, sin duda, el destino cervecero número uno en Praga. Bien por ellos y espero que sigan los éxitos.

Na Zdraví!

19/10/09

Los trucos del perro

Pete Brown escribió el otro día un interesante artículo sobre marketing cervecero. Si bien habla más que nada sobre etiquetas y envases, Pete también menciona internet como uno de los campos en donde todas las cervecerías juegan en las mismas condiciones sin importar su tamaño. A ésto yo agregaría los trucos de marketing.

Sí, sí, sé que en el pasado he criticado bastante algunos trucos marketineros, desde una "nueva" forma de vender una cerveza para que no se le sienta el gusto, hasta intentar darle una pátina de glamour y unicidad a una cerveza que no es la gran cosa. El problema aquí es que el truco marketinero no está respaldado por productos de calidad o realmente novedosos y temina siendo sólo algo vacío y superficial. Pero ello no significa que, bien utilizado, un truco marketinero no sea una buena y legítima herramienta para promocionar una marca o un producto, o crear expectativas sobre él.

La cervecería escocesa BrewDog, quienes han estado utilizando muy bien todas estas herramientas de bajo costo para vender sus cervezas, ha tenido la gentileza de enviarme muestras de tres de sus novedades. Lo interesante es que cada una de ellas ha utilizado un "truco marketinero" diferente para promocionarse o generar bombo. La pregunta es, son sólo trucos vacíos o están respaldados por buenas cervezas?

Primer truco: Hacer enojar a una minoría ruidosa y gracias a ello ser mencionado en los medios.

El "binge drinking" es un tema que figura mucho en la prensa británica y es aprovechado por políticos, medios o otros personajes oportunistas y populistas para atraer atención. Cuando BrewDog anunció que su nueva Tokio* con 18,2%ABV era la cerveza que terminaría con el "binge drinking", la reacción no se hizo esperar. Algunos idiotas en el parlamento escocés incluso llegaron a pedir que el producto sea prohibido. El resultado fue el esperado, tanto cerveza como cervecería aparecieron mencionados y muchos medios tradicionales sin tener que pagar un céntimo en concepto de publicidad.
Varios han criticado la idea como algo infantil, y en parte tienen razón. Pero no es por ello menos efectiva. Y como para seguir metiendo el dedo el la llaga, BrewDog anunció hace poco el lanzamiento de Nanny State, una cerveza con sólo 1,1% ABV que fue mencionada en el sitio oficial de la BBC, entre otros.

Y la cerveza?:

Es buena, muy buena. De color ámbar muy oscuro, casi negra y con una espuma bastante duradera para algo tan fuerte. El aroma es su punto flojo, hay demasiado alcohol que casi tapa las notas a madera y oporto que sería más lindo sentir. El cuerpo también sorprende, por su untuosidad. En el paladar se puede notar café, tabaco, madera, brandy, un toquecito de frutas. En ningún momento se puede ignorar de que se está tomando una cerveza muy fuerte, pero al mismo tiempo, el enorme ABV se encuentra bien integrado e invita a tomar despacio. De hecho, la botella de 33cl es para compartir. Me gustó más la Tokio "original", pero esta versión con esteroides no está nada mal como algo para tomar luego de una cena.

La presentación es la única queja que tengo hacia Tokio*, y también hacia muchas otras cervezas súper fuertes. Su ABV es equivalente al de vinos fortificados tipo Oporto o Jerez y creo que debería venir envasada en botellas similares, de 75cl, con tapón de corcho que pueda volver a cerrarse. O sea, que inviten a un consumo repetido, en pequeñas medidas y no a terminar la botella una vez abierta.

Segundo truco: Asociarse con una cervecería más grande y reconocida en un mercado dado y sacar un producto en conjunto.

Si es un truco marketinero, o es algo que hicieron solamente porque tenían ganas, está abierto a discusión. Lo que queda fuera de toda duda es que genera expectativas. En este caso, Brewdog unió fuerzas con la famosísima Stone Brewing Co. de Estados Unidos, con quienes comparten mucha de su filosofía a la hora de hacer cervezas. Así nació Bashah una Black Belgian Double IPA (no debería llamarse IBA?) (inventar, o tergiversar, estilos podría también ser considerado un truco de marketing). El resultado, los fans tanto de una como otra cervecería, y los entusiastas cerveceros en general, no pudieron evitar hablar y crear expectativas para la nueva cerveza.
Y la cerveza?:

También es muy buena. Había probado ya una "Belgian IPA" de Stone, la Cali-Belgique, una cerveza que demuestra de una vez por todas que las levaduras sí son un ingrediente. Me había gustado mucho, y tenía muchas ganas de probar esta novedad. Es muy oscura, en los aromas se percibe una interesante y extraña mezcla de madera, tostados, mucha fruta tropical, especias con fondo de chocolate. El sabor sigue las mismas líneas. Frutas, café, madera, chocolate, especias; todos jugando en perfecta armonía sobre un cuerpo vinoso que acaricia el paladar. El final es igual de complejo. Recibí una botella sin etiqueta oficial, así que al momento de tomarla no sabía cuál era su ABV, me sorprendió ver que es de 8,6% porque está maravillosamente bien integrado. Fantástica cerveza.

BrewDog también anunció que ha puesto algunos hl de Bashah a añejar con moras en barriles de de whisky hasta el año que viene. (otro truco de marketing?)

Tercer truco: Hacer una locura que nadie haya hecho, al menos no recientemente.

Según el blog de BrewDog la Atlantic IPA fue elaborada siguiendo una receta antigua y luego puesta a madurar un par de meses nada menos que en un barco pesquero de las flotas del Mar del Norte. La idea era intentar recrear la maduración en alta mar que las IPA originales tenían su viaje a India. Creo que no hace falta decir el ruido que esta edición limitadísima genero entre los entusiastas cerveceros.
Y la cerveza?

Esperaba "una IPA más", pero es realmente brillante! El color es como mermelada de naranja casera, coronada por una espuma cremosa, ligeramente beige. Los aromas no prometen demasiado, a decir verdad, hay pino, hay marihuana, algo de acidez, un poco de almíbar y especias. Al paladar es una cerveza que va a dejar contentos a todos. Les gustan las cervezas bien lupuladas? Acá tienen como para entretenerse, pino, flores, cítricos, especias. Son de aquellos que prefieren algo más que un té de lúpulo? No se preocupen, hay caramelo, tostados, algo de nuez y frutas. Quizás son de aquellos que les gustan las cervezas fuertes? Un perfectamente integrado, 8,5%ABV seguramente los dejará satisfechos. Todo, absolutamente todo, en su justa medida, terminando en un final largo de intensidad justa que se queda como un buen recuerdo en el paladar bastante después de haber terminado el vaso. Simplemente deliciosa!

Si vale el precio que piden por ella o no, es una cuestión personal. Sí estoy de acuerdo con Stan Hieronymus en que deberían haber hecho una partida sin tratamiento marítimo para poder apreciar la diferencia.

Como ven, los trucos marketineros también pueden ser usados con fines nobles.

Na Zdraví!

15/10/09

Bélgica en Praga

La gente de Pivo-Pivo continúa su misión de abrir las mentes y paladares de los entusiastas cerveceros checos, y el público en general.

En esta ocasión se trata de un festival de cervezas belgas que, como los anteriores (el de Navidad y el de cervezas de trigo en verano), se llevará a cabo en el agradable entorno del Hotel Mandarin Oriental Prague.

Se presentarán más de 70 cervezas distintas, muchas de las cuales, seguro, raramente, si es que alguna vez, vistas en Praga. Excelente oportunidad para aquellos que ya están familiarizados con las ya famosas y relativamente fáciles de conseguir Trapistas y tienen ganas de explorar un poco más.
El programa una vez más está dividido en turnos con una capacidad limitada de 250 personas por turno. Los turnos son, viernes 23/10 de 15 a 17hs y de 18 a 21hs; sábado 24/10 de 10 a 13hs y de 18 a 21hs; domingo 25/10 de 14-17hs y de 18 a 21hs.

La entrada es de 150CZK y puede ser reservada en esta página o puede ser comprada en Zlý Časy, Pivovarský Klub o en el hotel.

Si el clima sigue como ahora, o no, este festival es una alternativa ideal para hacer algo distinto y hasta para llevar a una dama. Lugar con mucha clase, comida de primera preparada por el restaurant del hotel y no creo que hayan muchas mujeres que se puedan resistir a una buena cerveza de frutas belga.

Vayan, no se lo pieran.

Na Zdraví!

12/10/09

Más sabor desde Barcelona

Parece que, al menos en España, he adquirido una reputación, una buena reputación. Gracias a ella la gente de la Companyia Cervesera del Montseny decidió mandarme algunas de sus cervezas para que las pruebe y las reseñe en mi blog, que se suman a las otras nuevas cervezas catalanas que probé hace poco.

CCM, como se hacen llamar, es una de las tantas micro cervecerías que han abierto en Catalunya recientemente. Empezaron a operar hace unos dos años y hoy elaboran seis tipos de cervezas distintos, incluyendo una añejada en roble francés por no menos de un año.

Las tres muestras que recibí fueron +Lupulus, +Malta y +Negra. Me encantan los nombres de las cervezas. Tan simples, pero a la vez dicen tanto sobre lo que se puede esperar de ellas. Lástima que no tienen un poco más de espacio en las etiquetas, pero mejor voy a dejar de hablar de cosas tan irrelevantes como diseño gráfico y me pongo a hacer lo que hago bien, degustar cervezas.

Empecé por la +Lupulus, una Íber Ale. Antes de crearse cualquier tipo de expectativas hay que tener en cuenta que esta no es una cerveza yanki, sino española. A la mayoría de los españoles parece no gustarle que la cerveza sepa mucho a cerveza y las macros hacen lo que pueden para darles el gusto. Dicho ésto, sentir lúpulo en +Lupulus, no solamente amargor sino lúpulo, podría considerarse como misión cumplida.
+Lupulus es de un dorado tirando a pálido con abundante y duradera espuma blanca, de esperarse para una cerveza elaborada, según la etiqueta, con maltas Pilsen (en la página web también se mencionan maltas de trigo y caramelo). El aroma es a lúpulos frescos, muy floral, muy inglés (resulta que tiene Cascade, Fuggles, Nugget, Target y Styrian Goldigs. Me estoy volviendo bueno en esto!) y tiene un fondo maltoso que le aporta algo de anclaje. Simple pero bien balanceado. El trago, por suerte, no ofrece ninguna sorpresa, cuerpo medio a ligero, flores y frutas tropicales marcando el ritmo bien acompañadas por las maltas. La botella contiene sedimentos que al servirlos funcionan como una especia bien utilizada, potencia los aromas y sabores y les de un poco más de profundidad. 

Me gustó mucho +Lupulus, resultó ser justamente lo que esperaba y un poquito más. Volarme la cabeza, no me la voló, pero sí es muy fácil de tomar, la veo como una muy buena cerveza para el verano.

Para la segunda, +Malta esperaba, claro, algo totalmente distinto. Más cuerpo, menos presencia de los lúpulos y, por qué no, caramelo, nueces y alguna que otra nota tostada.
Pensé que sería algo más oscura antes de servirla, pero resultó ser casi naranja. La etiqueta del reverso dice que es una Pale Ale elaborada siguiendo el estilo tradicional inglés (lo que sea que esto signifique), igual, y quizás por el color de la etiqueta, esperabo algo "más marrón". Más allá de los colores, +Malta no me gustó, para nada. Es tomable, sí. No es ofensiva y pude terminar el vaso sin sufrimiento. El problema es que para nada cumple con las espectativas del nombre. Casi no hay malta en el aroma o los sabores (de hecho, +Lupulus es más "maltosa"), es de cuerpo demasiado ligero y los lúpulos tienen demasiado protagonismo y no está del todo bien balanceada. Una decepción.

La última en línea fue +Negra. Con un nombre así las expectativas no son demasiado amplias, basta ser bien oscura y listo el pollo. La etiqueta dice es una Stout Ale (sic.) elaborada al estilo iralndés con tres cereales, cebada, trigo y avena. La página web da mucha más información sobre el griste: Malta pale, Cebada tostada, Maltas chocolate, café, cristal, caramelo y negra, copos de cereales (cebada, trigo, avena y centeno), Lúpulos: Hallertau Hersbrucker, Northen Brewer y Styrian Goldigs. Vaya ensalada!
+Negra hace honores a su nombre siendo bien negra, del tipo que absorve la luz (recién acá me acordé de los vasos con logo que CCM me había mandado). En el aroma siguen mandando los mismos lúpulos que antes, con algo más de menta. Ahora el fondo es de manzanas verdes dulces y notas tostadas. El sabor es una interesante mezcla no del todo bien integrada. Hay fruta, hierbas, café dulce, tostado, el final es más bien azucarado. Al principio no me gustó, pero una vez que aparecieron de la nada unas notas especiadas y a chocolate en el fnal +Negra se empezó a ganar mi corazón. Es una cerveza con mucho potencial, de bajarle un par de IBU's y darle un poco más de músculo (también me pareció muy ligera al paladar) podría llegar a ser una gran cerveza. 

El balance lo voy a poner en positivo. +Malta no me gustó para nada, pero +Lupulus me gustó mucho y +Negra, a pesar de no estar del todo bien armada, me terminó convenciendo. Ahora que lo pienso, quizás es esta última la que tendrían que poner a añejar.

Sólo un consejo inútil para la gente de CCM. Sería lindo que pusiesen más información sobre los ingredientes en las etiquetas, en especial en +Lupulos y +Negra. Sí, algunos dirán que es demasiado críptica y que la mayoría de los consumidores no sabrán interpretarla, y algo de razón tienen. Pero lo mismo podría haberse dicho hasta no hace mucho de la información que hoy damos por hecho en las etiquetas de los buenos vinos.

Na Zdraví!

Aclaración: CCM me envió dos botellas de cada cerveza, una de 330ml y otra de 500ml (la de medio litro de más negra no sobrevivió el viaje). Las reseñas están basadas sólo en la cata de las muestras de 330ml. Antes de que alguien diga nada, sí, es injusto para la +Malta. Por qué no abrí la otra botella antes de escribir mi crítica? No soy ni un crítico ni un degustador profesional, soy un consumidor y el juicio que hago sobre una cerveza es, quizás con un poco más de conocimiento, el mismo que haría un consumidor. Cuántos de ustedes volverían a comprar una cerveza que no les gustó?

9/10/09

Más trigo

¿Quién hubiese dicho a principios de año que veríamos cinco nuevas cervezas de trigo industriales en el mercado checo?

Primero llegaron las de Herold, una clara y una oscura. En realidad no son una novedad propiamente dicha, sino más bien un relanzamiento luego de unos años. La notas de cata de Herold Pšeničný Ležák Světlý las pueden encontrar acá. La oscura todavía no he tenido oportunidad de probarla, si alguien sabe dónde puedo encontrarla, que me digan.

Luego llegó la primera sorpresa, la estacional (y no "temporal" como la palabra "seasonal" fue mal traducida en otro lado) Dožínkové Pivo que fue presentada por Heineken.CZ unas semanas atrás. OK, checa, checa no es, fue elaborada en Austria por "manos checas", pero Heienken prometió que el año próximo será elaborada en alguna de las cervecerías checas que ellos gobiernan.

Las otras dos salieron de manera casi simultánea. Una de ellas, Černá Hora Velen había sido anunciada hace ya casi dos meses, pero la otra, Svijany Weizenbier sí que fue una sorpresa para mí, supe sobre ella gracias a un comentario que alguien dejó el blog de Evan Rail. Tenía muchas ganas de probar ambas.

El otro día fui a U Rokytky, la hospoda de Svijany cerca de la estación de metro Palmovka, para ver si tenía suerte con Svijany Weizebier. Un cartelito en la mesa ofreciéndola me dijo que estaba en el lugar adecuado.

La cerveza (de la cual no tengo fotos, no tenía la camara encima) es del casi obligatorio color pajoso, es también muy turbia. El aroma recuerda a bananas bien maduras mezcladas con crema hay algo de hierbas frescas en el fondo, pero son tímidas. Cuerpo ligero, baja carbonación. Hay bastante trigo. Reina la banana, al principio las especias son más una sugerencia que una realidad (puede ser debido a que antes me había tomado una kvasničák para calmar la sed), pero empiezan a ganar fuerza a medida que se vacía el vaso y es lo que con delicadeza cubre el paladar al final del trago. Para el segundo vaso, ya han ganado confianza. Nunca llegan a dominar, siempre mantiene su lugar.

Svijany Weizenbier me pareció sospechosamente similar a Primátor Weizenbier. No es para sorprenderse, LIF, los dueños de Pivovar Svijany, a principios de este año se hicieron cargo de Pivovar Náchod ¿Es posible que sea la misma receta?

Tuve una corta entrevista telefónica con el Sr. Roman Havlík, el director de la cervecería. Havlík me confirmó que su Weizenbier es elaborada con una maceración de decocción simple, al igual que la de Náchod. Según Jan Šuran, el "diseñador" de la receta de Primátor Weizenbier, ésta, junto con la de Pivovarský Dům eran, hasta donde él sabía, las únicas cervezas de fermentación alta de trigo elaboradas con decocción. Ahora son tres.

También le pregunté a Havlík si la cerveza es solamente algo estacional o si planean elaborarla de manera regular. Dijo que dependía del interés que la gente tenga, si se vende bien, la van a seguir haciendo.

Interés parece haber, al menos en U Rokytky. La camarera me dijo que la cerveza se estaba vendiendo bastante bien, algo que pude confirmar con mis propios ojos. De las más o menos 20 personas que estaban en la hospoda esa tarde, cuatro o cinco estaban tomando Weizenbier, y una de ellas se la estaba recomendando a cualquiera que esté dispuesto a escuchar.
Foto: Pivovar Černá Hora

Al día siguiente fui a Kralovství para ver si tenían Velen. La tenían, sólo en botella y de no haber preguntado, jamás lo hubiese sabido (así que no creo que se esté vendiendo demasiado bien).

Černá Hora Velen es más clara que Svijany Weizenbier y no tan turbia. A la vista me pareció similar a la de Herold. Los aromas son muy suaves, hay banana y una generosa dosis de malta. El sabor tabién es parecido a la de Herold. Ligera de cuerpo, baja carbonación, maltosa y las especias no aparecen del todo sino al final y no intentan llamar demasiado la atención. Me gustó, menos que Svijany/Primátor, pero es altamente tomable y excelente para calmar la sed.

A diferencia de Svijany, Černá Hora sí está dispuesto a promover su cerveza de trigo de manera más activa y, al menos por ahora, su intención es tenerla como miembro permanente de su línea de productos. Y bien que hacen!

Más allá de gustos y preferencias personales (y sin contar la oscura de Herold que todavía no he probado), todas estas cervezas industriales de trigo, incluyendo a la de Primátor, me han parecido buenas. Si también tenemos en cuenta las varias nuevas cervezas de trigo que las micros han empezado ofrecer, podríamos hablar de una "tendencia" en el mercado que algunos productores industriales quieren aprovechar. Sin emgargo, ninguna de estas cervezas me dio la impresión de ser algo hecho a las apuradas sólo para engancharse en una moda lucrativa, y éso es muy positivo.

Como dije antes, hay lugar y hay mucho potencial para las cervezas de trigo en el mercado checo, lo que les hace falta es más difusión y exposición. Será posible que algún día al menos igual de fácil encontrarse con cerveza de trigo checa que con porquerías pseudoimportadas como Stella Artois o Heineken?

Na Zdraví!

7/10/09

Dos preguntas

1) ¿Por qué algunas personas critican a cervezas o cervecerías por ser "Comerciales"? ¿Qué hay de malo en ser comercial? Todas las cervecerías son comerciales. Después de todo, elaboran cervezas que al menos la suficiente gente quiera tomar/comprar para luego intentar venderlas con una ganancia (si es que quieren prosperar, claro está). ¿O acaso es que debemos rendirle honores a aquellos que elaboran cervezas (quizás brillantes) que nadie está interesado en tomar, por sobre aquellos que son exitosos gracias a elaborar "sólo" buenas cervezas?

2) ¿Quién fue el imbécil, descapacitado creativo que creó el término ""Cerveza Gourmet"? ¿Hay algo más hueco para describir una cerveza que "Gourmet"? (Además de "Súper Premium", claro) ¿Qué es lo que hace de una cerveza una "Cerveza Gourmet", quién lo define?

No espero respuestas, pero si tienen ganas de darlas, son más que bienvenidos.

Na Zdraví!

PD: He llegado a la conclusión de que me también me estoy cansando del término "Cerveza Artesanal" y estoy pensando seriamente en dejar de usarlo para describir cervezas. Se ha vuelto algo vago y la verdad de que no es garantía de nada, algunas de las peores cervezas que he tomado se venden como "artesanales". Creo que desde ahora una cerveza será para mí solamente "Cerveza", a lo sumo describiré las cervecerías como regionales, micro, independientes, pequeñas, etc. Después de todo, si la cerveza es buena, realmente importa cómo fue hecha y en qué cantidad fue elabroada?

5/10/09

Otro paseo en familia

Okoř siempre ha sido uno de nuestros lugares favoritos. Cuando vivíamos en Velké Přílepy solíamos ir muy seguido. Era una caminata muy linda y relajada de 4-5km, incluso en invierno.

El principal atractivo de este pueblito es el castillo, o mejor dicho, las ruinas de un castillo gótico. Nunca me voy a cansar de la vista, tiene una atmósfera muy mística. De hecho, toda la zona circundante está llena de historia, magia y leyendas.
También nos gustaba ir a tomar algo a Dělová Bašta, la hospoda a los pies del castillo, cuya arquitectura la hace parecer parte de éste. Es un local muy lindo que, como se podrán imaginar tiene mucha atmósfera, ya sea sentado en el patio o el salón interior.

Al principio allí se podía encontrar buen servicio, comida más o menos y cerveza bien tirada (en los tiempos en que Staropramen era decente). En algún momento hubo un cambio de dueños o gerencia, lo que trajo mejor cerveza (Budvar) bien tirada), peor comida y un servicio espantoso, el cual hizo que empecemos a ir al restaurant del Hotel Okoř, que si bien no está nada mal, para nosotros no era lo mismo (y además la cerveza ahí nunca fue demasiado buena).

Con todo el tema de la mudanza, no recuerdo haber ido el año pasado. Sí fuimos en mayo de este año al festival medieval que se celebra todos los años. Allí fue cuando noté que en Dělová Bašta Budvar había sido lamentablemente reemplazada por Krušovice.

El otro día fuimos a Okoř con mis viejos. El día estaba algo nublado, pero prometía mejorar, y la temperatura era ideal para pasear, incluso para sentarse a comer afuera. Llegamos cerca de la hora del almuerzo y de manera automática fuimos derecho al castillo. Cuando llegamos a la puerta de Dělová Bašta veo un cartel anunciando Dožínkové Pivo, la nueva cerveza de trigo de Heineken.CZ elaborada en Austria por tres maestros cerveceros checos del grupo holandés. Decidí valía la pena arriesgar comida floja y mal servicio para probar una cerveza nueva.

Resulta que los cambios no estaban limitados al proveedor de cerveza. Habían desaparecido los homínidos inútiles que jugaban a ser camareros, ahora había gente que se dedicaba servir las mesas de manera rápida y eficiente. También había mejorado el menú, al menos en los papeles, ahora se ofrecían más que nada especialidades a la parrilla y ensaladas. Parece que estábamos con suerte, no sólo por eso, sino porque pudimos encontrar una mesa libre en el patio justo en un rincón donde se podía estacionar el cochecito del bebé si que moleste al resto del mundo.

Mi mujer se pidió una ensalada con queso feta y aceitunas que tenía verdadero queso feta y no el más barato y no tan rico "balkanský sýr", como suele pasar en muchos lugares. La ensalada, con un precio de 135CKZ, era bastante grande y a mi mujer le gustó mucho.
Mi viejo pidió un filet de atún a la parrilla que venía servido con una papa al horno con queso parmesano. Por 195CZK, una ganga, y a mi viejo le gustó mucho.
La ganadora, sin dudas, fue mi vieja que se pidió una ensalada con atún a la parrilla y jamón parmesano. Según ella, deliciosa, y también a un precio excelente, 155CZK. Ambos filets de atún puede quizás no hubiesen sido del gusto de aquellos que lo prefieren medio crudos, pero mis padres estuvieron más que satisfechos.
Yo elegí la brochette de solomillo de cerdo (165CZK) con Šťouchané brambory (algo así como papas trituradas, 35CZK). La porción era grande, con dos brochettes de buen tamaño. Me gustó que en lugar de la típica cebolla y pimiento las brochettes tenían, además de generosos trozos de carne en un muy buen punto, pedazos de zuccini y berenjena. Yo hubiese agregado tocino, pero igual estaba muy rico.
Ah! La cerveza! Para éso vienen acá, no para leer críticas de comida, después de todo, hay gente que hace éso mejor que yo (Bueno, de hecho, también hay gente que escribe sobre cerveza mejor que yo, pero creo que lo hago bastante bien de todos modos). Dožínkové Pivo. No tomé notas, pero me acuerdo que estaba bastante buena. Más bien seca, con mucha presencia de especias y un costado agrio que le daba un lindo final. Mi única objeción, sólo estaba disponible en vasos de 0.33l con el logo de Heineken. Por qué no la servían en una porción para adultos de medio litro, es un misterio.
Terminamos el almuerzo muy contentos, tanto con la comida como con el servicio y la cerveza, y fuimos a pasear un poco por el bosque que rodea Okoř.

El camino va entre casas y chalets, la mayoría de verano o fin de semana, algunos de ellos muy lindos y lujosos. Fuimos hasta Nový Mlýn, una casa en el medio del bosque, alejada de todo, con uno de los jardines más lindos que he visto. Qué lindo sería montar una microcervecería en un lugar como ése.
Antes de volver a casa paramos en el restaurant del Hotel Okoř para comer algo dulce. Nos sentamos en el patio del frente. Esta vez no la pasamos tan bien, no fue por el servicio o la comida, ambos muy buenos, ni por el lugar, muy lindo, sino por los millones de moscas que habían y que prácticamente terminaron echándonos del lugar apenas terminamos.

Fue realmente un día muy lindo donde todos la pasamos genial, incluso mi hija. Okoř es realmente un lugar que vale la pena visitar.


Hradní restaurace Dělová Bašta
Okoř 36
+420 777 265 672
delovabasta-okor@seznam.cz
Volviendo a la Dožínkové Pivo. La volví a tomar unos días más tarde en Špejchar, la hospoda que fue mi segundo hogar en Velké Přílepy. Esta vez sí estaba servida como debe ser, en vaso ad hoc de medio litro. La noté muy distinta, había mucha más banana, que bailaba una coreografía deliciosa con el clavo y la acidez estaba mucho más atenuada. Me gustó más, se parecía bastante a Primátor Weizen, pero no llega al nivel de ésta, aunque debo decir que la prefiero sobre Herold Wheat. Puede ser que la que tomé en Okoř haya no haya estado tan fresca como ésta. Sea lo que sea, un aplauso a la gente de Heineken.CZ que, a pesar de haber cerrado un par de cervecerías, parecen estar preocupándose por mejorar la calidad de las que siguen elaborando. (un consejo, mejoren un poco la Starobrno Černý, que la que tomé el otro día parecía una Starobrno rubia, nada mal, con colorante, muy mal)

Na Zdraví