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Reseña de Vuelta a las Raíces: Pivovar Na Lochkově

No hay mejor manera de matar unas horas en Praga que hacerse una escapada cervecera. Tal fue el caso el Jueves pasado cuando decidí ir a Pivovar Na Lochkově, que había abierto hace casi un año.

Luego de terminar un par de diligencias, fui a Na Knížecí para tomarme el 120 hasta Lochkov. Fue un agradable viaje de media hora por algunas partes de Praga que nunca había explorado (vi un par de boliches interesantes en el camino).

Lochkov es uno de esos innumerables pueblos que Praga fagocitó en algún momento del siglo pasado y parece haberse salvado del sobre-desarrollo de localidades similares. A pesar de estar muy cerca de la sección SO del Pražský Okruh, sigue rodeado más que nada de campos y bosquecitos. Habiendo vivida las primeras tres décadas de mi vida en una ciudad en donde hay que manejar más de una hora para ver algo que no paisaje urbano, ir por campos después de unos pocos minutos desde el centro es algo que no deja de fascinarme.

El brewpub está prácticamente a la vuelta de la parada del autobús, en frente de una fábrica de cerveza abandonada que debe haber sido bastante grande. Llego unos pocos minutos después de la hora de apertura. La camarera todavía está sacándole fotos al menú del día para subirlas a FB, seguro, y hay un solo cliente además de mí, aunque pronto llegarán más.

El local es bastante moderno y no demasiado grande. Algunas de las paredes parecen tener imitación de ladrillo a la vista y hay muchas líneas rectas que me recuerdan un poco demasiado a Potrefená Husa o un bar de aeropuerto. Lo único que lo hace algo acogedor son las grandes ventanas que cubren todo el frente. Desde ellas se puede ver el equipo de cocción (de 5 hl, estimo, y muy lindo) en una esquina, detrás del bar, que no es muy largo. A la izquierda del bar está la cocina. Tomo una mesa en frente del bar. El banco acolchado a lo largo de la pared es muy blando y cuando me siento la mesa me queda un poco alta.

El servicio es impecable. Me toman el pedido de comida y pivo una vez que me puse cómodo. La comida, holandský řizek con papas y ensalada se la banca. La porción es generosa. Por 120 CZK me han dado cosas peores.

Pero lo que me trajo acá es la birra. No recuerdo haber visto ninguna referencia de Pivovar Na Lochkově desde su apertura, al menos no en los últimos meses, así que no sabía qué esperar. Había tres cerveza de barril: una Světlá 11°, una Polotmavá 13° y la Ipička. Empiezo con la Lager Rubia, como corresponde.

No estaba buena. Olía mucho a saborizante de miel y casi nada más. Me hizo acordar a lo que el dueño de otra microcervecería dijo mientras nos mostraba el equipo, que habían tenido que agregar maltas caramelizadas a su Světlý Ležák porque Pilsner Urquell ha hecho que la gente espere Lager Rubia más oscura. ¡Patrañas! Algunas de las mejores cervezas en el estilo son bien pálidas y a nadie parece importarle. Lástima que ese no era el único problema de esta 11°. Sabía como si el diacetilo y los fenoles se estuviesen pelando por el cuerpo, mientas el lúpulo se hacía una paja en una esquina. Fue la comida lo que la hizo pasable.

De más está decir, mis expectativas con la siguiente cerveza, la Polotmavá 13°, no eran muy altas. El color era caoba, casi como una Dunkles, y estaba deliciosa. Un poco de madera y nueces con el suficiente caramelo para balancearla y soplo de lúpulos florales al final. ¡Me encantó! Hizo que el viaje haya valido la pena.

Tenía tiempo para una más antes de tomar el bondi de vuelta, e iba a tener que ser una chica. ¡Qué mierda! Vamos por la Ipička. Una cagada. Hace un par de años las ČIPE (Český India Pejl Ejl) eran levadurosas y sin terminar. Parecen haber evolucionado a algo más limpio que huele a queso barato. Es una característica que he notado en demasiados ejemplares últimamente, incluyendo los intentos de Bernard y el del mes pasado de Prazdroj (aunque este en menor medida). ¡Es horrible! Esta encima no tenía casi nada para balancear la aspereza de lo que sospecho son lúpulos viejos y oxidados [citation needed]. ¿Por qué se molestan? O mejor dicho, ¿por qué me molesto yo? Ya debería saberlo mejor.

Pivovar Na Lochkově tiene sus cosas buenas. No me arrepiento del viaje y, si tuviese alguna garantía de consistencia, no me molestaría volver solamente por la Polotmavá 13°.

Na Zdraví!

Pivovar Na Lochkově
50°0'9.733"N, 14°21'17.470"E
Ke Slivenci 36 – Praha-Lochkov
+420 257 212 378 – nalochkove@nalochkove.cz
Bus: 120 to Lochkov
Mon-Sun: 11-22

Comentarios

  1. El párrafo del diacetilo y la paja del lúpulo debería estudiarse en las academias de bloggers cerveceros.

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