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Hora de Diatriba

Ya había comentado sobre esto en FB, pero terminé un proyecto antes de tiempo y estoy de humor para una buena diatriba.

Hace dos semanas tuvo lugar el primer Salon Piva en Praga, en Průmyslový palác, en Výstaviště, siguiendo festivales del mismo nombre en Bratislava y otras ciudades eslovacas organizados por la misma gente.

Fue un evento re-moderno, con cervecerías re-modernas presentando sus cervezas re-modernas al cual no pinto el orto asistir. Para empezar, era un festival de cata, con las muestras de 20 cl costando entre 25 y 50 CZK, según Pivníci (aunque una de sus fotos mostraba una cervecería vendiendo muestras de 10 cl a 20 y 25 CZK), y para llegar a esas muestras, y al vaso en las que serían servidas (ni Teku ni consolador anal, sino Shaker; que le quita un par de puntos de modernidad, creo) había que pagar 150 CZK de entrada.

Para poner las cosas en perspectiva, con el precio de la entrada en Praga podés comprar: 2 IPAs grandes en Pivovar Strahov, 2 porciones de medio litro de Matuška u otras marcas de precio similar en varios bares o 2 litros de la sobresaliente Fabián 12° en el agradable bolichito que Pivovar Hostomice se montó cerca de Nám. Republiky (2,5 litros, si preferís la igualmente sobresaliente 10°). ¿Por qué carajo querría pagar tanto solamente para poder entrar y comprar muestras de cata a precios ridículos?

Pero ese no es el problema que tengo con este festival. Los precios, incluyendo el de la entrada, son decisiones comerciales legítimas de empresarios vivos tratando hacer plata de una moda mientras dura. ¿Y quién los puede culpar? Parece haber un mercado no solo dispuesto sino
avido de pagar esa plata, incluso en Praga, en donde lugares modernos para tomar cerveza moderna no faltan.

No, hay otra cosa que me molestó de este festival, y bastante.

El sistema de pago era parecido al que Český Pivní Festival viene usando hace ya unos años, una tarjeta chip que se carga con créditos, reemplazando el efectivo y los cospeles, cupones, etc. Hasta ahí, todo bien; sensato, incluso. La cosa es que el sistema había sido configurado con una propina de 10% por defecto cada vez que compraba una cerveza. Y acá es donde me empieza a romper las pelotas la cosa. En cierto modo, no es muy diferente al “10% Service Charge” que algunas trampas para turistas en el centro le agregan a la cuenta de cualquiera que no hable checo. Claro que cuando cargabas la tarjeta podías decir que no querías pagar el 10%, cada vez, pero una propina no es algo que debería ser impuesto por defecto.

“Pero Max,” alguno de ustedes está diciendo, seguro, “yo no tengo problema. Yo creo que los propietarios de las Craft Breweries que vinieron a Salon Piva a promover sus Craft Beers merecen esos manguitos extra por servir esas muestras de cata sobrevaloradas y ponerlas en el mostrador, con una sonrisa”.

Muy bien. ¿Y si te digo que solamente la mitad de esa plata iba para recompensar a la gente sirviendo comida y bebida? Sí, leíste bien. De acuerdo a la información obtenida por Pivníci, la mitad de ese cargo extra casi obligatorio (solo anunciado en las cajas) terminaba en los bolsillos de HELLOPAY®, el proveedor del sistema de pago, que había fijado el cargo. ¡Qué lindo! Ah, y cuando ibas a que te reembolsen los créditos restantes en la tarjeta antes de irte del festival, HELLOPAY® te redondeaba el monto para abajo a la decena más cercana, dándose otra propinita por el excelente servicio que te habían prestado. Esto, según un comentario en la versión en inglés, no es verdad, y resulta que el pelotudo soy yo aca. Pido disculpas, tendría que haber corroborado la información.

¡Me cago en esta mierda! ¡Me cago en HELLOPAY®! ¡Y me cago en los organizadores de Salon Piva también! Esto ya no es hacer plata de una moda, estoy es estafar a la gente. La escena cervecera de Praga no necesita conchudos como ustedes. Háganos un favor, y no vuelvan. Acá también fui un pelotudo. Perdón.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. Alto y claro. Olé. A mí también me hubiese reventado los cojones esta mierda. Un saludo.

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  2. Hola , eventos cerveceros caretas , craftbeer, cerveza artesanal , o artisanale en el idioma que más te guste , cerveza y punto hagan de la buena y vendan a un precio correcto y dejen de joder con esa mierda de salones para culos rotos.
    Lamentablemente voy a caer yo también , este año se hace en París el mundial de la cerveza artesanal , lo organizan canandienses y franceses y voy a ir porque es la única manera que tengo de llegar a comprar ciertas birras , acá no es con tarjeta compras papelitos tipo cupones .


    Saludo max


    Omar

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