9/12/14

SinCata: Jaws Beer Tomahawk.lgr


Recibí estas dos cervezas de mi amigo ruso Jegor (es curioso como nos conocimos, en Svijany Pivní Slavnosti de 2007, en donde cruzamos un par de palabras, y ahora nos juntamos a birrear cada vez que se da una vuelta por Praga). Son de Jaws, una micro-cervecería de Ekaterimburg, la mejor de la zona, de acuerdo con él.

El otro día abrí la de la derecha. Tomahawk.lgr, más que nada porque a excepción del % de alcohol y el grado Plato, estimo, no había otra información en la etiqueta (o mejor dicho, no había nada que pudiese entender, todo estaba en ruso) y creo que tomar una birra sin saber casi nada de ella puede ser bastante divertido.

Sí, ya sé. Podría haberla buscado en internet. Pero en serio, ¿para qué? No tenía ganas de generar expectativas innecesarias, ya tenía la cerveza en la mano, había sido un regalo y la iba a tomar sea lo que sea, así que pensé que sería mejor hacerlo libre de sobrecarga de datos.

Saqué un vaso de la alacena, pero dije “a la mierda”, y agarré mi jarro de cerámica favorito (en lo que
a mí respecta, el mejor recipiente para prácticamente cualquier tipo de cerveza, y no discutas porque estás equivocado).

Esperaba que la cerveza sea negra (¿por qué usaría alguien una etiqueta negra de no ser así) y lo era, y bastante, si el color café con leche de la espuma puede servir de indicativo.

Al principio, de manera casi insensata... No, no, esa no es la palabra. Instintiva, ahí esta, busqué un estilo que le vaya a la cerveza, lo cual también puede ser bastante divertido (¿será...? No, ese no es fiel a la cerveza. ¿Quizás es...? No, no del todo, pero le podríamos dar una medalla de plata, qué se yo). Pero me duro dos o tres sorbos, no más. Luego de haber determinado que se trataba de una cerveza muy bien hecha y hasta ahí bastante buena, ya estaba listo para comenzar con la actividad más placentera de tomar—levantar, inclinar, sorber, disfrutar, repetir—mientras mi mente se ocupaba de otras cosas más importantes. Y aun así, mi atención sería aprehendida un par de veces más antes de que haya terminado el jarro, como si la cerveza quisiese dejar bien en claro lo espantosamente equivocado que está Randy Mosher.

Ser un bebedor que sabe lo que quiere y le gusta, mucho más divertido y placentero que ser un catador.

Na Zdraví!

5/12/14

La Ronda rebuteada "La Relación entre Blogueros y Productores"


No iba a participar, aunque el tema que Cerveriana propone a los gritos este mes para la segunda edición del reboot, remake, como mierda quieran llamarlo de La Ronda me parece algo más interesante que el que El Jardín del Lúpulo propuso el mes pasado, pero justo en este momento no tengo nada mejor que hacer, y la pregunta que el muchacho este hace–¿COMO PENSÁIS VOSOTROS QUE DEBE SER LA RELACIÓN ENTRE BLOGUERO Y PRODUCTOR?–es de muy fácil respuesta.

No existen motivos para que la relación entre bloguero y productor deba ser diferente a cualquier otra relación resultante de una transacción comercial, con todos los derechos y obligaciones derivados de ella. Cualquier cosa que trascienda esa relación, queda a puro y exclusivo criterio de las partes, y dependerá en mayor o menor medida de las circunstancias, el carácter de los individuos y, seamos sinceros, de sus intereses, objetivos y necesidades.

En otras palabras, el bloguero no tiene ningún tipo de obligación de darle trato preferencial al productor, ni de consumir sus productos, ni mucho menos de hablar bien (o mal) de ellos. Del mismo modo, el productor no tiene ningún tipo de obligación de darle a un bloguero un trato diferente al que le puede dar a cualquier otro consumidor, ni mucho menos de darle atención alguna al contenido que el bloguero produzca.

Me parece muy claro, y que no deja demasiado lugar al debate, mucho menos, la polémica.

Pero antes de terminar, hay dos cosas que quería mencionar.

Cerveriana pregunta si un bloguero puede perder su objetividad al ayudar a un productor. ¿Me habré perdido de algo? Porque hasta donde yo sé, la objetividad (ni la imparcialidad) es algo que no podría considerarse como un requisito de los blogs, diría que por el contrario ¿Cómo se puede perder algo que nunca existió?

Y me gustaría también saber a qué se refiere Cerveriana con lo siguiente AL HILO DE LA FRASE "SUMAR Y NO DIVIDIR" ¿A CUALQUIER PRECIO?. Yo creo que las posiciones de blogueros y productores no podrían estar más divididas: los unos gastan plata en cerveza, los otros se ganan la vida vendiéndola, pero quizás estoy viendo las cosas desde otro ángulo.

Pero bueno, más no me queda decir, sobre este tema ya he hablado hace poco acá y acá.

Na Zdraví!

3/12/14

3 Breves Reseñas de 3 Boliches Nuevos


(Bueno, uno de ellos no es tan nuevo, en realidad)

He visitado tres lugares nuevos que han dado mucho que hablar. La semana pasada fui a BeerGeek y Dno Pytle, y la anterior a Vinohradský Pivovar.

BeerGeek, un desprendimiento de lo que muchos consideran como la mejor Pivotéka praguense, abrió a mediados de octubre, creo, y se convirtió en un éxito instantáneo entre la intelectualidad cervecera local. En muchas maneras, es lo que Zubatý Pes fue hace 3 años (y sigue siendo), solo que BeerGeek tiene la ventaja de llegar a un mercado mucho más maduro, en una dirección mucho mejor, y con un local bastante más lindo. Me gustó el boliche mucho más de lo que algunas fotos que había visto me hicieron creer que me gustaría (aunque sigo creyendo que los LCD para la lista de cervezas son objetivamente feos), y me sentí cómodo enseguida—el bar tiene muy linda pinta, al igual que la ventana a la cámara refrigerada con barriles y botellas. Tengo dudas de si 30 grifos no son un poco demasiada para un bar que no es muy grande, pero todas las cervezas que tomé* estaban en buenas condiciones (si bien un toque demasiado gasificadas en un par de casos), y la gente detrás de este pub sabe lo que hace y lo quiere hacer bien, y por ello merecen ser exitosos. Esperemos que puedan poner arrancar pronto con la cocina y al menos ofrecer algo básico para picar.

Dno Pytle abrió a principios de año y tuve ganas de visitarlo desde el día que me enteré que se especializaban en cervezas alemanas dispensadas por gravedad, y soy fanático de las cervezas dispensadas por gravedad de Alemania, o de cualquier otro país. Luego de varios planes frustrados de darme una vuelta, por fin pude ir sin haberlo planeado (lo decidí mientras todavía estaba en BeerGeek). Es muy probable que para cuando llegué a Dno Pytle haya estado un poquitín pasadito de copas, y solamente vi la parte de arriba, y aun así me encantó. Estaba tomando una birra, charlando con el dueño de turno—son dos-- sobre el concepto del boliche, sus planes—hasta el momento, han estado ofreciendo cervezas dispensadas por gravedad solo un par de días por semana, pero ahora, con nuevos almacenes, lo quieren hacer todos los días—y de otras cosillas cerveceras cuando el pibe aceptó pinchar un barril de algo que debe haber sido una Dopplebock, estaba buenísima, pero me dejó casi KO (era la décima birra del día con el estómago casi vacío), pero no me arrepiento en lo más mínimo. Igual que en BeerGeek, la gente detrás de este pub sabe lo que hace, y están determinados a hacerlo bien; también se merecen el éxito.

Me gustaría poder elogiar del mismo modo a Vinohradský Pivovar. Si bien abrió en octubre, hubo que esperar más o menos un mes para que la cerveza de la casa esté lista. Paré a almorzar unos días después de que pincharon la primera partida de Vinohradsky Ležák. Normalmente, habría esperado al menos un mes antes de siquiera pensar en ir a un nuevo brewpub o comprar algo de una micro nueva, pero esta tiene pedigree—Franta Richter es el Maestro Cervecero. Empecemos por lo bueno. El lugar, si bien no de mi estilo, es muy lindo, y la vista al equipo de cocción de cobre de 25hl es un espectáculo; servicio y comida, ambos muy buenos; la cerveza, por otro lado, buena no estaba. Un delicado blend de clavo de olor y cable quemado, así es como puedo describir la no muy intensa, pero sí muy desagradable nota de esa cerveza; y no soy el único que la ha sufrido. En su página de FB, Vinohradský Pivovar explicó que se trataba de la partida de prueba, lo cual no me pone para nada contento. Esperemos que cualquiera haya sido el moco que se mandaron ahí pueda ser resuelto para las partidas futuras.

Ya está, nada más. Sigan tomando.

Na Zdraví!

BeerGeek Bar
50.0770831N, 14.4500106E
Vinohradská 62 – Praha-Vinohrady
+420 775 260 871
Lun-Dom: 15-02
Metro A, Tranvía: 11, 13 – Jiřího z Poděbrad

Dno Pytle
50.0729339N, 14.4234533E
Kateřinská 10 – Praha 2-Nové Město
+420 773 028 326
Lun-Vie: 14-23, Sáb-Dom: 17-00
Tranvía: 4, 10, 16, 22 – Štěpánská; Bus: 291 – Větrov

Vinohradský Pivovar
50.0752981N, 14.4576075E
Korunní 106 – Praha-Vinohrady
+420 222 760 080 – rezervace@vinohradskypivovar.cz
Lun-Dom: 11-24
Tranvía: 10, 16; Bus: 136, 175 – Orionka

*No pagué por las cervezas en BeerGeek. Las tomé durante una entrevista con Munchies