20/2/13

Balance Precario


Ayer, mientras tomaba la cerveza argentina Grosa (regalo de mi buen amigo el Guerrillero Culinario), me acordé de lo que Boak and Bailey pregutanban el otro día sobre balance.

Lamentablemente, muchas veces esta palabra se asocia con "aburrido", a pesar de que no solo hay cervezas balanceadas que son aburridas, sino que también hay cervezas desbalanceadas que lo son. Me refiero a aquellas que explotan al primer sorbo y después se les acaba todo el libreto (a menudo suelen ser lo que yo llamo "cervezas de degustación").

La realidad, sin embargo, es que una cerveza balanceada puede ser muy interesante, y hasta divertida para tomar, en especial cuando el balance es más bien tirando a precario. Tal es el ejemplo de Grosa, añejada en barrica de vino y elaborada por Jerome en colaboración con Gustavo Santaolalla, una leyenda de la música argentina, ganador de dos premios Óscar, un Globo de Oro, tres premios Bafta, y elaborador de vinos en su tiempo libre.
Al principio, todas las piezas que hacen el sabor de Grosa parece que entran al paladar a los tropezones y empujones, y les toma un rato darse cuenta que tienen que colaborar y no competir. Aun así, cada trago da la sensación de que la birra se va a caer a pedazos, pero al final siempre logra recuperar el equilibrio. Casi como un equilibrista con un par de copas de más. El resultado, además de hacerme acordar a la +Malta Cuvée (pero con mucho más múscuclo), es una increíble tomabilidad para algo tan complejo y de octanaje relativamente alto (9% alc.).

Balance precario, pero balance al fin = cerveza interesante y divertida. Ojalá más elaboradores se le animen a esta fórmula.

Na Zdraví!

PD: Grosa podría haber bien servido de ejemplo para la entrada del otro día. Según el Guerrillero, parece que la chapa de Santaolalla eleva el precio más de lo que la cerveza realmente vale.

18/2/13

Reporte de Progreso


He estado un tanto pajero ultimamente con el blog, la culpa por un lado es del trabajo y la vida en general, y por otro, el libro que estoy escribiendo con Alan.

A pesar de que no le hemos podido dedicar tantas energías y tiempo como nos gustaría, la criatura, aun sin nombre, ha crecido a unas respetables 12.000. Nuestro objetivo es llegar a 30.000, luego de lo cual vamos a tener que empezar con el tedioso trabajo de edición, agregar notas a pie de página, revisar las opiniones (una de las cosas lindas de escribir algo así es que las ideas pueden ir cambiando a medida que se trabaja y se ven algunas cosas desde otra perspectiva), etc.

Por ahora, los temas que han sido, o están siendo, tratados son: estilos, salud, catas, el lenguaje de la cerveza,micro marketing, cervezas extremas, experimentales, limitadas y colaboraciones. Por tratar queda todavía valor/precio, mitos, periodismo y blogs cerveceros, evangelismo, industrial vs artesanal y algún que otro más.

El libro ya nos ha llevado a lo que parece ser una hopoda de barrio, la cocina de Alan, una taberna canadiense en los años 80, un bar español, un jardín cervecero bávaro, una cámara de aislación sensorial, una sala de operaciones (que para mí no fue nada agradable), un auditorio y un barco abandonado, y en medio de todo esto hemos podido ver, quizás, a la versión joven de la esposa de Alan y nos encontramos con un irritado y vehemente Ron Pattinson. Quién sabe a dónde más iremos a parar y con quién nos encontraremos allí.

Tampoco sabemos cuándo lo vamos a tener listo, de lo único que estamos seguros por ahora es que nos estamos divirtiendo mucho escribiendo.

Los dejo, me voy a poner a trabajar.

Na Zdraví!

15/2/13

Valioso valor


El otro día, cuando me enteré sobre una nueva cerveza de un muy reconocido elaborador británico me puse a pensar, una vez más, en el concepto de valor y calidad/precio. 2D2dspuma me ganó de mano, y muy bien, pero aun así, yo quería enforcarlo desde una perspectiva ligeramente distinga.

La cerveza en cuestión ha sido añejada en barrica de whisky por 4 años. Si bien en el pasado 4 años no habrían sorpendido a nadie, hoy día ya es algo bastante fuera de lo común (con la probable excepción de algunas Lambic), lo cual en sí mismo hace de esta cerveza algo bastante interesante, al menos en los papeles. Lástima el precio, en la tienda on-line de la cervecería, es el equivalente a más o menos 750CZK por una botella de 330ml. ¡Uff!

Como ya lo mencioné en otras oportunidades, yo no tengo ningún problema con que un fabricante fije el precio que más le venga en gana por el producto de su trabajo. Es su decisión comercial y nadie está bajo ninguna obligación de comprar ese producto, y es por ello que creo que es injusto criticar a una cerveza por su precio antes de haberla probado. Pero aun así, es posible evaluar, de una manera justa y razonable, la relación calidad precio que esta cerveza me ofrece.

En estos días en los que la plata a la mayoría de nosotros no nos sobra, nos hemos vuelto (o deberíamos habernos vuelto) más cuidadosos con lo que gastamos en productos de lujo. Entendemos que cada moneda que se gasta en uno, es plata que no vamos a tener para comprar otra cosa. Tal es el principio que quería usar. ¿Qué más puedo comprar por el precio de esta cerveza en particular? (siempre manteniéndonos en el campo de lo comparable)

Por esa misma plata, mango más, mango menos, aquí en Praga podría comprar hoy las siguientes cervezas:
  • 4 botellas de 750ml de cervezas de De Ranke, Dupont, Chouffe u otras belgas parecidas
  • 6 botellas de 500ml de Fuller's Vintage Ale
  • 13 botellas de 500ml de Schlenkerla Urbock o Eiche, o una selección de las mejores bocks alemanas
  • 13 botellas de 500ml de Gypsy Porter
  • 2-3 cajones de 20 botellas de 500ml de casi cualquier cerveza regional checa, además de algunas botellas sueltas más
  • una combinación de todo lo de arriba
Todo por lo mismo que me costaría comprar una sola botella de 330ml, si estuviese disponible en el mercado local, a ese precio. O sea, no solo me estaría llevando incuestionable calidad, pero también cantidad y, además de eso, certeza.

Tengo motivos suficientes para creer que esta birra tan particular es muy buena, pero no puedo estar seguro de ello hasta que no la pruebe. Las cervezas que menciono arriba ganan porque las conozco a todas, ya me han gustado y me van a volver a gustar. No hay competencia acá.

Cada uno le asigna valor a los bienes que compra de diferente manera. Para algunos, el solo hecho de poder experimentar una cerveza añejada 4 años en barrica de whisky es más que suficiente para justificar el precio. No para mí.

Más allá de lo buena que pueda resultar esta cerveza, no va a dejar de ser una única experiencia y 750CZK por una sola botella, por una sola experiencia sensorial no es lo más sensato, no cuando puedo gastar la misma plata (o mucho menos) en experiencias múltiples que podrán ser disfrutadas por mucho más tiempo, sabiendo muy bien que cada una de ellas me dejará más que feliz y satisfecho.

Tal como decía 2D2spuma al final de su entrada, no hay formula de valoración más realista.

Na Zdraví!

PS: La cerveza es Tokio Rising Sun, de BrewDog. No es mi intención criticar ni a la cerveza, ni a la cervecería, y much menos a su política de precios. Es solo un ejemplo, lo mismo se podría aplicar a cualquier cerveza cara que haya hoy en cualquier mercado.

11/2/13

Cerveza Checa en BBF


Ya falta poco menos de un mes para la segunda edición del Barcelona Beer Festival, para la cual tuve la oportunidad, y el agrado, de hacer una pequeña contribución.

Ya para la edición del año pasado los organizadores me habían pedido ayuda para conseguir cervezas checas, pero fue demasiado sobre la fecha y no fue posible arreglar nada con nadie. Esta vez hubo más tiempo y ya en el verano hablé con Honza Šuráň, pesidente de la Asociación de Microcervecerías Checas, y Milan Starec, uno de los dueños de Černokostelecký Pivovar y los puse en contacto con Mikel Ruis, de la organización del festival, para que puedan ponerse de acuerdo en todo lo que sea necesario ponerse de acuerdo.

El resultado es este listado de cervezas:
De más está decir que me pone muy contento ver que Gypsy Porter, la cerveza que ayudé a crear (y que salió de puta madre), va a estar entre los presentes. Lástima que no voy a poder acompañarla. En lo que respecta a las demás, Kocour va con quizás lo mejor que hace, las de Pivo Dům no están entre mis favoritas, y me habría gustado que Břevnov hubiese llevado su Světlý Ležák, que es tan particular, aunque tanto la Cisařský Ležák (como prefiero llamarla yo) y la IPA están muy bien hechas también.

Espero que los que tengan la suerte de ir la pasen fenómeno. Solo recuerden, mejor tomar, que probar.

Na Zdraví!

8/2/13

Tontería gubernamental


Un par de años atrás, uno de los gobiernos en Argentina (no me acuerdo si el federal o alguno local) aprobó una ley que obligaba a restaurantes a ofrecer al menos una opción "saludable" en sus menúes ("saludable" es habitual, y estúpidamente, visto como "bajas calorías" o alguna huevada por el estilo), dejándole a los hosteleros una mano bastante libre en lo que respecta a la oferta en sí misma. Más tarde, y en una isoslayable muestra de capacidad intelectual, decidieron que, a fin de solucionar el tema de la hipertensión, los restaurantes ya no podían poner saleros en las mesas, solo podían traerlos si el cliente lo pide.

Lo que me hizo acrodar de estas boludeces fue la noticia, reproducida por todo el mundo, sobre la propuesta de hacer que el agua sea más barata que la cerveza en la Rep. Checa. De acuerdo con el Wall Street Journal, el Ministro de Salud, Leoš Heger quiere obligar a los restaurantes y bares a que ofrezcan al menos una bebida sin alcohol más barata que el mismo volumen de cerveza.

Hay algunos detalles en esto que no parecen haber sido tenido demasiado en cuenta. Por ejemplo, en un lindo bolichón de Žižkov, la cerveza más barata, una 11º, cuesta 26CZK/0,5l, mientras que un vaso del mismo tamaño de Malinovka (una gaseosa local) cuesta 25CZK, y no es el único lugar que he visto en donde esto sucede. Así que, si la propuesta ministerial se convierte en ley, estos boliches ya estarían cumpliendo con ella. Por otro lado, si una bebida azucarada, artificialmente saborizada y radioactivamente coloreada es una opción más saludable que una birra, es algo que está abierto al debate (como padre, yo prefiero que mi hija tome un poco de mi pivo que una gota de esa porquería).

Para ser justos, el asunto parece girar más bien alrededor del agua mineral. La pregunta entonces no debería ser por qué la cerveza es tan barata, sino por qué el agua mineral es tan cara. Incluso teniendo en cuenta el efecto de oferta y demanda en un bar (¿cuándo fue la última vez que tuviste ganas de tomarte dos litros de Mattoni?), no es el agua mineral demasiado cara?

En un mayorista, un barril de Gambrinus 10º, la cerveza más vendida del país, cuesta 14CZK el medio litro, mientras que dos botellas de 250ml de Bonaqua (no de cerca la mejor opción en el mercado) cuestan 11,5CZK. Ahora, Gambáč es la cerveza más cara en su categoría, un barril de Rohozec 10, por ejemplo cuesta 11CZK la pinta. ¿Cómo puede ser? ¿Además de estar sujeta a impuestos especiales, no es la cerveza más cara de producir que el agua mineral?

Incluso si alguien fuese capaz de ofrecer una respuesta satisfactoria a esta pregunta, este asunto carece de todo sentido, ya que no tiene en cuenta factores importantes, como que la mayoría de la cerveza hoy día se consume en botella y lata, o sea, fuera de los bares, y si vas a un supermercado vas a ver que el precio promedio de una botella de plástico de litro y medio de agua mineral es más o menos la mitad que el de una desítka en envase del mismo tamaño.

Pero la realidad es que la gente sigue tomando mucho en los bares. Y al estado sobreprotector le gustaría que tomemos menos, porque no es saludable tomar tanto. ¡Cuánta huevada junta! Olvídemonos por un momento que sería muy difícil controlar el cumplimiento de esta ley, porque incluso si tal no fuese el caso, ¿alquien puede realmente creer que el choborra que va cada día a su hospoda preferida de golpe va a empezar a tomar agua o jugo porque resulta que está una Corona más barato que la birra? ¿Realmente piensan que la disponibilidad de opciones sin alcohol más baratas hará que las familias vayan corriendo a los tugurios de barrio? Y lo mismo va con el tema de los menores, ¿hay alguien que en serio crea que un pibe de 15 años compra escabio porque es más barato que una Pepsi?

Para ser honestos, cuando oí por primera vez de este asunto, estaba esperando algo mucho peor, después de todo, esto viene de la misma gente que decidió que la mejor manera de solucionar una crisis muy localizada era prohibir en todo el país y de manera casi sorpresiva, bebidas de más de 20% de contenido alcohólico. Pero igual...

Si el Ministerio de Salud en serio tiene ganas de hacer algo útil, quizás deberían empezar a prestarle un poco más de atención a las bebidas energizantes. Les juro que cada vez que veo un pendejo de 10 años tomando una lata de medio litro de Energy Shock, Semtex or Red Bull me dan ganas de arráncarsela de las manos y, quizás, hasta reemplazarla con una cerveza.

Na Zdraví!

1/2/13

Pensamientos de viernes

 "El precio deberia dejar de ser un elemento para comparar cervezas."
Este comentario (seguido de "¿Hay algun concurso de cerveza que considere el precio en la valoración del producto?") podría ser considerado como ingenuo, tonto, etc. de no ser por un pequeño detalle, lo hizo Alex Padró, el dueño de una fábrica de cerveza. Me hace acordar un poco a la cita "Life is too short to drink cheap beer" (la vida es demasiado corta para tomar cerveza barata) que cierra aquel video "I'm a Craft Beer Drinker", en donde, dicho sea de paso, se ve a gente que se gana la vida gracias a la cerveza.

Como ya he dicho en varias ocasiones, yo no tengo ningún problema en que gente como Padró fije los precios que le de la gana a cambio de sus productos o servicios, es más, creo que su derecho inalienable (máxime si estamos hablando un producto de ocio y lujo como la cerveza). Tampoco tengo problema en que quieran convencerme de que ese es un precio justo y razonable para esos productos o servicios, en tanto lo hagan de manera honesta y respetando la inteligencia del consumidor, lo cual no es el caso ni con el comentario de Padró, ni con la cita del video.

A pesar de las pavadas y ridiculeces que a veces comenta, jamás se me ocurriría considerar a Alex como un tarado, por el contrario. Y sin embargo, nos está diciendo que nos tenemos que olvidar de lo que pagamos a la hora de evaluar una cerveza, que la relación calidad/precio no debería ser de importancia.

¿Nos está tomando el pelo?

La percepción de "valor" variará de acuerdo a diferentes factores, pero la calidad/precio siempre pesa. Si hasta 2D2dspuma, en su excelente iniciativa para apoyar a las cervezas locales, lo tienen en cuenta: "A calidad/precio comparable, mejor de Akí", o algo así. (y si uno se toma la molestia de leer el comentario de Padró en su totalidad, notará que es algo que él también tiene en cuenta).

El tema es que hay gente que compra esta cháchara. Son los que ven a esa criatura fantástica llamada "Cerveza Artesanal" de una manera tremendamente romántica (fíjense sino lo que dice acá este tipo), casi como si perteneciese a una realidad paralela en donde las leyes naturales de la economía y el mercado no se aplican, ni deberían aplicarse. Esta es la gente que le ha otorgado un aura casi religiosa a ese sector de la industria y creen formar parte de un movimiento.

Más allá de si es el resultado de la sincera convicción o del más puro cinismo, el hecho es que no pocos empresarios han estado perpetuando toda esta mitología. ¿Y quién puede culparlos? En un relato brillante que les ha facilitado mucho el marketing y más de una vez ha servido de excusa. Quizás sea por eso que algunos se enojan cuando se cuestiona ese relato y se señalan sus inconsistencias, por algo será.

Na Zdraví!