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Y vamos de nuevo


…No tengo nada mejor que hacer hoy, así que...

De no haber sido por el comentario de Cooking Lager en Ed's blog, me habría perdido esto. BrewDog ha hecho otro intento de proponer las bases para una definición legal del cuento de hadas “Craft Beer” - Cerveza Artesanal. Es más corto que el anterior, pero así y todo, no está escaso de sinsentidos.

Ya al principio nos dicen que:
”Existen fuertes precedentes para una definición legal de Cerveza Artesanal. Las definiciones legales están por todos lados y están diseñadas para proteger la reputación de un producto a imitaciones pobres. “Bourbon”, “Whisky” y “Champagne” son tres ejemplos en donde han protegido a bebidas premium frente a imitaciones más baratas y en el proceso han ayudado al consumidor y a la categoría. ¿Alguien quiere queso Cheddar?
Esto es casi como querer hacer de lógica un contorsionista chino, en serio. “Bourbon” (nunca se debe dejar de lado la oportunidad de arengar al público yanki), “Whisky” y “Champagne” son denominaciones protegidas que hablan sobre el producto que regulan y protegen, dónde está hecho y cómo, no sobre por quién. Diageo, la empresa de bebidas alcohólicas más grande del mundo, dueño entre muchas otras marcas de Guinness, tiene en su cartera de productos Single Malt Scotch Whisky, Rum, Cognac, vinos Champagne y Bordeaux, y Tequila, y podrían tener České Pivo y hasta creo que Kölsch si quisiesen. En otras palabras, cuando compramos alguno de estos productos, sabemos qué compramos, hay garantía de origen y los productos deben cumplir con ciertos estándares mínimos de calidad. ¿Pero qué es lo que compramos cuando compramos “Cerveza Artesnal”? Mirando la cartera de productos de BrewDog, puede ser cualquier cosa desde la apenas alcohólica Nanny State hasta monstruosidades como Tactical Nuclear Penguin, todas elaboradas en diferentes maneras, con ingredientes de todo el mundo. Esto se debe a que la definición de Cerveza Artesanal, tal como la propone BrewDog, y casi cualquier otro que ha intendo hacerlo, habla del productor y muy poco del producto en sí mismo, lo cual, en lo que respecta a denominaciones protegidas, es lo más importante.

Pero vamos a la definición en sí misma, que ha sido actualizada.

Se han deshecho del límite de volumen. Las Cervecerías Artesanales Europeas ya no van a tener que ser “pequeñas”. Algo muy sensato.

Se ha agregado un nuevo punto que establece que una Cervecería Artesanal Europea tiene que tener compromiso - ”Si la cervecería tiene bares, al menos el 90% de la cerveza que vendan debe ser cerveza artesanal. No sé qué pensar sobre esto, aunque lo encuentro curiosamente específico.

Los otros tres puntos de la definición han quedado sin cambios. A #3 – Ser independiente, lo tomo como la condición sine qua non para membresía en el club privado de BrewDog.

Coincido casi completamente con #2 – Honestidad; aunque no le veo demasiado sentido a c) todas sus cervezas son elaboradas en cervecerías artesanales. Si la receta fue diseñada por una cervecería artesanal, los ingredientes son también propios y se encargan de supervisar los procesos de producción y el control de calidad, ¿es realmente importante quién es el dueño de la fábrica, en tanto todo aparezca mencionado en la etiqueta?

Pero es #1 el que me molesta. Dicen que una Cervecería Artesanal Europea es “auténtica”, que elaboran todas las cervezas en densidad original (obviamente refiriéndose a lo que se llama High Gravity Brewing – HGB) y que no utilizan adjuntos que reducen el sabor y abaratan costos. En primer lugar, este punto no es necesario, si se cumple con #2, entonces será cuestión de los consumidores decidir si quieren tomar o no una cerveza elaborada con jarabe de maíz. En segundo lugar, y más importante aun, es un insulto a la inteligencia de cualquiera que entiende algo de elaboración. Para ser sinceros, en principio estoy de acuerdo con el tema del HGB; es claro que se emplea sólo ya sea para abaratar costos o para incrementar capacidad sin invertir demasiado en infraestructura. Sin embargo, últimamente me he estado preguntando si el HGB no se ha vuelto culpable por asociación, al igual que los adjuntos. ¿Es posible hacer una gran cerveza con HGB si se sabe cómo? La verdad, no estoy seguro; por otro lado, ¿son capaces James y Martin de jurar que no hay ninguna Cervecería Artesanal que emplea otros procesos o técnicas que puedan comprometer la calidad de las cervezas sólo para abaratar costos?

Pero la peor huevada es lo de los adjuntos. ¿Es posible determinar la intención detrás del uso de un adjunto sólo al verlo mencionado en una etiqueta? Y, si la intención no puede ser determinada, ¿no deberíamos entonces juzgar basándonos en el resultado final? Westvleteren utiliza azúcar refinada para hacer sus cervezas, de acuerdo con esta definición entonces, ni ellos, ni el resto de las Trapenses, junto con muchas, sino la mayoría de las cervecerías belgas y todo aquel que elabore cerveza a la usanza belga, no pueden ser considerados artesanales. Claro, gente como James y Martin seguramente argumentarán que el adjunto en este caso se utiliza para darle a la cerveza el perfil deseado, o algo por el estilo. Bien, pero siguen elaborando más barato y, si utilizasen 100% malta, la cerveza tendría más sabor. (pero bueno, la consistencia jamás ha sido una de las características del discurso artesanáfilo).

Más allá de eso ¿qué es esto del sabor de lo que tanto hablan los artesanáfilos? ¿Puede alguien trazar una línea objetiva entre lo sabroso y lo soso? No, porque es algo puramente subjetivo, relativo a las experiencias personales de cada uno. Alguien que solamente toma DIPAs o Imperial Stouts seguramente encontrará a una buena desítka o una Kölsch como algo insípido y aburrido, mientras que sé de gente, bebedores toda la vida de cervezas tipo Cruzcampo, que se volvieron locos al probar por primera vez Gambrinus o Budvar Světlý, ¿están acaso equivocados en considerar a esas cerveza sabrosas e interesantes?

La raíz de todo esto se encuentra en ese elitismo estúpido – o estupidismo elitista – predominante en gran parte del discurso artesanáfilo, en donde “buena cerveza” es una entidad objetiva definida de acuerdo a lo que un nicho dentro de un nicho aprueba, basado en sus gustos personales colectivos; cualquier otra cosa es chata, aburrida, sosa, masiva, industrial y por ende, mala.

Para nada de esto me irrita tanto como la demagogia barata de BrewDog, que, para empeorar las cosas, está condimentada con una pizca de hipocresía.

En el párrafo arriba citado, James y Martin nos dicen que las definiciones legales han protegido a ”bebidas premium frente a imitaciones baratas”, lo cual, de acuerdo con ellos, puede ayudar al consumidor. Esto es curioso, porque el mismo James dejó un comentario in my previous post on this matter saying: en la entrada anterior sobre este tema que en inglés decía:
”La definición no es, jamás podrá ser, y tuvo la intención de ser una garantía de calidad. El hecho de que vos criticás mi definición propuesta porque no garantiza calidad muestra lo poco que etendés sobre la industria cervecera en general y lo que me propuse lograr con la definición.
Entonces, si de acuerdo con las propias palabras de James, esta definición básicamente no repara en la calidad, ¿cómo podría ayudarnos de alguna manera significativa, cuando la calidad es lo más importante para los consumidores?

Pero esperen, porque se pone peor, al mejor estilo Fidel Castro dicen que una definición legal es importante porque ”guiará a los consumidores y evitará que sean explotados por mega corporaciones monolíticas disfrazadas de cerveceros artesanales.” ¡Andá a cagar chabón! ¿En serio se creen esa sarta de pelotudeces? ¡Por supuesto que no! Lo cual lo hace todavía peor. Pero después ves comentarios como éste: ”Cerveza que es elaborada sin restricciones gerenciales, históricas o relacionadas con ganancias. Permitiendo a los (maestros) cerveceros tener control artístico sobre su cerveza. ¡Éso es cerveza artesanal! Y te das cuenta del público al que se dirigen.

Es bien claro para cualquier con medio dedo de frente lo que esta definición busca garantizar, que nuestro dinero termine en los bolsillos correctos; los intereses del consumidor no son, ni han sido nunca, una de las prioridades. Pero dudo que vayan a llegar demasiado lejos. La definición es tan tonta que necesitarían gastar fortunas en lobistas para encontrar que alguien de importancia en los asuntos importantes la tome en serio, o al menos, eso espero.

Na Zdraví!

Comentarios

  1. Creo que en argentina este tema esta bastante bien resuelto. Vos querés vender a nivel nacional la cerveza que fabricas en tu micro? Pues bien, entonces no importa en que escala la elabores lo que vos fabricas es cerveza y punto . No podes usar la frase cerveza artesanal. Despues si querés en la etiqueta podes hacer mención a que es 100% MALTA y bla bla bla. Yo tengo mi micro y la verdad me parece bien.

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  2. Me parece que la definición de Brewdog podría resumirse así:
    Cerveza artesanal es todo lo que haga que el dinero de la pequeña gran masa de gente que empieza a interesarse por la cerveza, acabe en nuestros bolsillos

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  3. Respecto a lo de Fidel Castro, no me parece una buena comparación. Nos guste más o menos, Fidel defiende otro modelo de sociedad, por lo tanto es coherente cuando hace afirmaciones de ese tipo, pero los chicos de Brewdog son tan capitalistas como los dueños de cualquier macroempresa. Por lo demás, de acuerdo en todo.
    Con lo bien que me caían cuando se limitaban a hacer birra...

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    Respuestas
    1. Con la fortuna que Fidel Castro tiene, el único modelo de sociedad que defiende es el que le ha impuesto a los demás. (ojo, yo creo que el más grande aliado de Fidel han sido los yankis con su bloqueo). Sea lo que sea, su discurso es casi el arquetipo del populista de izquierda.

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