20/4/11

¡Qué lindo se siente!

Recibí las copias de mi libro que había encargado.
Escribí cada una de las palabras de este libro, saqué cada una de las fotos, lo edité y lo diseñé yo. O sea, lo conozco de atrás para adelante casi de memoria, pero igual tenerlo en mis manos en papel es un sentimiento maravilloso y me dejó muy contento que en forma impresa el libro está más lindo de lo que esperaba, a pesar de estar en blanco y negro.

Cómprenlo y vean por ustedes mismos.

Na Zdraví!

PS: Los próximos días voy a estar en Ávila, España, por si alguien anda por ahí.

18/4/11

¡Igualdad! ¡Justicia!

Esta es una pregunta que había estado dando vueltas por mi cabeza desde hacía rato, de la cual es muy probable me habría olvidado de no haber sido por dos notas publicadas recientemente en los medios checos (que sería de mi vida sin el agregador de Pivní.Info).

La primera, originalmente publicada en Rozhlas.cz, habla de la propuesta de ley de dos senadores para modificar el sistema de impuestos a la cerveza. La idea es calcularlos en base al grado alcohólico y no a la densidad del mosto, como se hace ahora. Algo sensato, pero me gustaría ver más detalles para poder opinar, igual, no es este el tema del que quería hablar, sino de lo que mencionan hacia el final de la nota uno de los senadores y Stanislav Bernard, un impuesto especial al vino, o mejor dicho, la falta de este.

La segunda nota va directo al grano. Fue publicada por lidovky.cz y está firmada por Ladislav Jakl, personalidad cervecera local, líder de una banda de rock y en sus ratos libres, secretario del Presidente de la República. En ella Jakl llama a que se instituya un gravamen al vino similar al que se le aplica a la cerveza. (para los que saben checo, les recomiendo lean toda la editorial, porque está muy buena).

Y esa pregunta que mencionaba al principio es justamente ¿por qué el vino no está gravado al igual que la cerveza? ¿Se puede encontrar algún motivo razonable?

Tanto la cerveza como el vino son bebidas alcohólicas no destiladas.

Ambos son productos agrícolas, podría decirse que el vino tiene una relación más directa con la agricultura, pero la cerveza compensa al proveerse de dos cultivos diferentes.

Ambos tienen un firme arraigo cultural.

Ambos son producidos en masa por grandes empresas y en pequeña escala por microemprendimientos

Directa o indirectamente, ambos dan trabajo a vaya uno a saber cuánta gente, además de generar turismo.

Se dice que el consumo moderado de tanto uno como otro tiene más o menos verosímiles beneficios para la salud, mientras que su abuso tiene bien documentados riesgos.

Y sin embargo, solo a la cerveza se le aplica un impuesto especial.

¡Ojo! Acá nadie está llamando a una derogación de este impuesto, ni a su reducción (aunque para ser honestos, nadie está en contra de ello), y tampoco se trata de ninguna antinomia estúpida vino vs. cerveza. Esto se trata de que las cosas sean justas.

El estado checo, como casi todos los otros, necesita de más dinero y hay gente que quiere seguir subiendo el impuesto a la cerveza. Antes de hacerlo (y de modificar el sistema existente) deberían aplicarle al vino un impuesto similar (con un sistema similar basado en volúmenes de producción).

Más allá de si el vino o la cerveza te gusta más, si sos una persona que en la justicia, repetí conmigo:

¡IMPUESTO AL VINO, YA!

Na Zdraví!

15/4/11

Algunas observaciones cerveceras

Recopilar material para mi libro significó recorrer las calles y visitar un montón de lugares. Además de por lo general encontrarme con buen servicio, la experiencia me dejó con algunas cosas que dieron qué pensar.

1) Me sorprendió la cantidad de veces que me preguntaron qué tal me gustaba la cerveza que estaba tomando. Salvo una excepción esto siempre sucedió en lugares que o bien habían cambiado recientemente de proveedor o habían agregado una cerveza alternativa a la de las grandes marcas. Muchas veces mi respuesta (que la cerveza me gustaba) puso contento al personal, y en algunos casos terminó abriendo conversaciones sobre el tema cervecero. Algo que no recuerdo que antes me haya pasado.

2) Me gustan mucho las cervezas sin filtrar (en tanto estén frescas) y más todavía me gusta ver que cada vez parecen haber más industriales que en mayor o menor escala ofrecen algunos de sus productos en esta versión. Sin embargo, últimamente he "redescubierto" el placer de tomar světlé výčepní o ležáky filtradas. A veces su limpieza, tomabilidad y frescura me funcionan mejor. Y ya que estoy en el tema, aprovecho a felicitar a esas pocas hospody que ofrecen la misma cerveza en ambas versiones, ya que demuestran mejor que nadie que eso de que la cerveza sin filtrar es mejor o más artesanal que la filtrada no es más que una soberana huevada. Es cuestión de gustos. ¡Si hasta hay algunas cervezas que prefiero filtradas!

3) Soy un gran fanático de las hospody "ctvrtá pípa" y las que tienen siete, ocho y más grifos (en tanto sepan cuidar la cerveza). Me parece buenísimo tener la posibilidad de elegir en base a lo que me pinte tomar en un momento dado, de poder cambiar la experiencia sensorial de un vaso a otro y tener la sorpresa de encontrarme con cosas nuevas de manera habitual. Sin embargo, hay días en los que tengo ganas de tomar sin pensar y para ello me gusta ir a una hospoda donde puede pedir simplemente "pivo", o a lo sumo una graduación Balling o color, sin más trámite y sabiendo ya de antemano qué es lo que voy a recibir, tal y como siempre ha sido en este país. Y es también fantástico que en nuestra cultura cervecera, que de a poco se va enriqueciendo, ambos modelos puedan coexistir sin que haya demasiada gente que piense que uno es mejor que el otro.

¡Qué lindo es vivir acá!

Na Zdraví!

13/4/11

Festival de la Cerveza Checa 2011 - Novedades

Una vez más, tuve la suerte de ser invitado a la conferencia de prensa del Český Pivní Festival (Festival de la Cerveza Checa), que este año se celebró en el Sheraton Hotel de Praga.

De la conferencia, no hay demasiado para comentar, solo que la comida que se sirvió después estaba muy buena y que por culpa del tiempo, la tuvimos que comer en el Lobby bar del hotel (que tiene menos onda que una parada de bondi), pero sí hay para hablar de las novedades.

Y voy a empezar con las malas noticias: El precio del tólar este año ha aumentado a 44CZK (de 40CZK de las dos ediciones anteriores). Para los que recién llegan, el tolar es una moneda hecha y derecha y es lo único que se acepta para comprar cerveza, comida y souvenirs y los precios están todos en tolar. Me gusta el sistema, no voy a comentar sobre el precio.

Las fechas: 12-28 de Mayo. Lugar: PVA Letňany (cerca de la estación de metro del mismo nombre. Me sigue sin gustar el lugar, pero bueno, dudo que hayan opciones mejores para un evento de esta escala.

Tuplák: Por primera vez, en la edición de este año la cerveza se va a servir en vasos de 1l típicos del Oktoberfest (o tuplák, como se los conoce acá). Si entendí bien, aquel que quiera tomar en el clásico vaso de medio litro va a tener que ir hasta los grifos. Según los organizadores, esto es para hacer que el servicio sea más rápido. No sé en qué sentido, pero igual no me convence la idea. No me gusta tomar cerveza en vaso de litro y no veo por qué hay tengo que ir a hacer cola si es que quiero tomar en la medida tradicional de la cerveza checa.

Una carpa más: Este año habrá otra carpa gigante, operada por la cadena Švejk. También vuelve la carpa pequeña para los geeks cerveceros, que además de enfocarse en micros checas y extranjeras, tendrá un par de veladas temáticas, el dom. 15/5 será dedicado a las cervezas yankis, y el 22/5 a las cervezas inglesas. Los precios acá van a ser más elevados, por supuesto.

Más cervezas: 120 en total van a pasar por los vaya uno a saber cuántos grifos. De las multinacionales, solamente Urquell y solo en la carpa de Švejk.

Horarios: Se han extendido, todos los días de 12-24 (el año pasado, los días de semana, arrancaban a las 15). Esto atiende a pedidos de agencias de turismo. Los organizadores esperan unas 10.000 reservas por parte de ellas.

Las reservas: Grupos e individuos pueden reservar lugar, pero esto cuesta. Pago adelantado de 12 tolars + 50CZK por lugar.

De gira: Este año, el festival va a presentarse también en Frankfurt y Berlín, con sendas carpas para alrededor de 1000 personas y en Moscú, en una escala comparable a la de Praga, y ya están negociando la posibilidad de organizarlo en otros destinos. (esta gente no es tonta)

Espero que el clima esté mejor que el año pasado, me quedaron 2 tolars y tengo cinco más para gastar (los beneficios de ser periodista). Si alguien anda por ahí, en una de esas nos vemos.

Na Zdraví!

Una cosa más, si alguno está pensando en venir a Praga por el festival y no sabe qué más hacer durante su estadía hay un muy buen libro que pueden comprar que se llama "Praga: Guía Cervecera Para Borrachines", y está disponible tanto en versión impresa como electrónica. Se los recomiendo y no solo porque lo escribí yo.

11/4/11

Cuestión cultural

Hace cosa de un mes y medio tuve la oportunidad y el honor de conocer a Tim Webb. Fue de casualidad. Había quedado con un amigo para almorzar en Zlý Časy y ahí me encontré con Evan Rail, que a su vez había quedado en encontrarse par almorzar con otra gente, entre la cuales estaba Tim.

¿Quién es Tim Webb? Seguro que más de uno se estará preguntando. Es, entre otros, el autor de The Good Beer Guide - Belgium. O sea, un tipo que conoce el panorama y la industria cervecera belgas como pocos.

Después de comer me puse a charlar un poco con él. Había dos cosas que quería confirmar sobre la industria cervecera belga y quién mejor que Tim para buscar la respuesta.

Las dos cosas cosas están en cierto modo relacionadas, una era algo que hacía rato sospechaba: muchas, sino la mayoría de las cervecerías pequeñas belgas viven gracias a las exportaciones y/o al turismo cervecero - que es más o menos lo mismo; la otra era algo que había oído una vez: 80% de la cerveza que se toma en Bélgica es del tipo JupilerStella, etc. Ambas fueron confirmadas.

Muchas veces he leído y escuchado que Bélgica (y los belgas) representa el pináculo de cultura cervecera y sin embargo, la realidad es que el consumidor promedio belga no es muy diferente al consumidor promedio checo, español, inglés, argentino, canadiense, australiano y de casi cualquier otro país, en el sentido que todos toman esencialmente lo mismo, marcas de lager rubia de producción masiva.

Esto me hizo pensar en el concepto de "Cultura Cervecera". ¿Qué o quién define lo que es "cultura cervecera" de un país dado? ¿Es el consumidor promedio o es acaso aquel de gustos más "sofisticados" o variados o lo que sea, pero que nunca deja de ser una pequeña minoría?

Para mí, es el primero, el consumidor promedio, y la cultura cervecera de cada país está definida más que nada por el modo en que la bebida es consumida. Los gustos o la "contracultura" de la minoría podrán penetrar más o menos las corrientes principales de esas culturas cerveceras, pero rara vez dejan de ser algo marginal (y es por ello que a mí no me termina de cerrar del todo eso de "la revolución de la cerveza artesanal", pero ese es otro tema).

Entonces, si lo que hace a una cultura cervecera no es tanto qué se consume, sino cómo (y dónde) se lo consume, puede que esto esté cambiando también.

En muchos países el consumo de cerveza ha bajado en los últimos años. Algunos asocian esto al crecimiento de las cervecerías alternativas (o artesanales, si prefieren ese término). Yo creo que son dos cosas muy poco relacionadas. La gente no está tomando menos, pero mejor. Está solamente tomando menos.

Por ejemplo acá, en la Rep. Checa por primera vez en la historia las ventas de cerveza en botella han sobrepasado a las ventas de cerveza de barril. Esto se debe a varios factores, algunos son económicos, otros demográficos (yo creo que estos últimos tienen más peso), pero sea lo que sea, lo cierto es que los hábitos de consumo están cambiando. ¿Significa esto que la cultura cervecera checa, y de otros países, está cambiando? Para responder esta pregunta creo que vamos a tener que esperar unos años. Mientras pienso en ello, me voy a abrir una botella Svijany, me gustaría ir a tomarme una birra a una hospoda, pero donde vivo, no hay ninguna.

Na Zdraví!

4/4/11

¡Por fin!

Es muy probable que aquellos de ustedes que no siguen mi página en Facebook se hayan estado preguntando sobre mi prolongado silencio. La respuesta es simple, estuve terminando Mi Libro, titulado "Praga: Una Guía Cervecera Para Borrachines", que después de muchísimo trabajo pude terminar recién ayer (domingo).
Estoy muy contento con el resultado, 117 páginas de recorridos cerveceros, recomendaciones de cafés que sirven buena birra, lugares para tomar temprano o para aquellos que se animan a viajar un poco, artículos sobre cultura cervecera local y bastante "porno cervecero", como lo llama mi amigo y gran escritor cervecero Stephen Beaumont, todo con un toque muy personal. En síntesis, una herramienta indispensable para todo aquel que esté planeando un viaje a Praga y quiera tomar buena cerveza en buenos lugares, y por qué no, también para aquel que ya vive en Praga y tiene ganas de explorarla de otra manera. Y para aquellos que no tienen pensado venir para estos pagos, les prometo que el libro los va a entretener igual.

Así que, comprenlo, ya está disponible. Sean entusiastas cerveceros o no, seguro que les va a gustar.

Na Zdraví!

PS: Espero ahora poder retomar de a poco el ritmo habitual del blog.