25/2/11

3 regalos, 3 reseñas

Hacía mucho que no publicaba una reseña por acá, seguro que las extrañaban. No se entusiasmen demasiado, van a ser más bien cortas.

Agullons Setembre (5,5% alc.)
Regalo de Edgar, el mismo que me trajo la maravillosa Vintage Ale de Fuller's. Había oído bastante sobre ella y Edgar me explicó qué era lo que la hacía tan especial (¿un blend con Lambic?), pero ya no me acuerdo (si alguien lo sabe que lo diga tranquilo). Más allá de cómo y con qué esté hecha, Setembre me gustó muchísimo. Aroma que me hizo acordar a Geuze, con la correspondiente acidez en los sabores, que está muy bien balanceada por un sutil cuerpo maltoso que no la deja descontrolarse. Una de las cervezas ácidas que más me ha gustado hasta ahora. Excelente trabajo de la gente de Masia Agullons.

Mikkeller Black Whisky Edition (17,5% alc.)
Regalo de cumpleaños.
Tenía muchas ganas de probar esta bestia. La versión original de Black me había gustado mucho y quería ver qué cambios habían traído consigo los trese meses de maduración en barriles de whisky.

Tal como lo hice con la versión original, compartí esta cerveza con mi viejo. ¡Impresionante! Todo lo que me había gustado de aquella todavía está acá y la madera y el whisky le dan una vueltita de tuerca que la hace todavía más compleja, sin que esto signifique más difícil de tomar. Sigue siendo una cerveza para tomar despacio a la noche después de una abundante cena.

Difícil decir cuál me gustó más, si la versión original o la Whisky Edition, pero igual creo que es justo poner un 2-2 en la competencia entre versiones con o sin barrica.

Infinium (10,5% alc.)
Regalo de Fernando, gran amigo, gran tipo y dueño de La Barraca, una gran cervecería en Ávila, que prontó estaré visitando.

Lo más especial que tiene Infinium (además de la botella, que debe ser una de las más lindas que he visto en mi vida) es que se trata de una colaboración entre la legendaria bávara Weinhenstephan y la no menos célebre yanki Sam Adams.

Unos días antes de recibirla lei la reseña que le hizo Thirsty Pilgrim, con la cual concuerdo en su totalidad (curioso, ahora que veo la foto en TP con algo más de atención me doy cuenta que en mi botella no aparece la palabra "Ale"), a pesar que yo noté en esta cerveza algo que Joe no menciona, una acidez tipo vino blanco seco, que empieza suave pero gana en intensidad. Podría haber hecho de Infinium una birra majestuosa, pero no se termina de hacer amiga de la base almibarada, casi pegajosa. Se deja tomar muy bien y el alcohol está perfectamente integrado, pero al mismo tiempo me dejó más la sensación de lo que podría haber sido que de lo que es (¿quizás un poco de añejamiento le venga bien?).

Si la comparo (injustamente, sí, son dos cervezas completamente diferentes) con la otra colaboración entre yankis y bávaros, TAP 5 alias Hopfenweisse de Schneider y Brooklyn, Infinium queda un escalón o dos por debajo. La TAP 5 tiene otro par de ventajas, además de ser gloriosa es de producción regular y su precio es el mismo que Aventinus.

Gracias a las tres personas que me dieron la oportunidad de probar estas tres cervezas tan especiales.

Na Zdraví!

19/2/11

¿Cómo me pude olvidar?

Ya está en la calle el primer número de Pivo, Bier & Ale, curiosamente, la única revista especializada en cerveza que se publica en checo (en realidad, ya está por salir el segundo número, pero este todavía se puede conseguir).

El objetivo principal de la publicación es enriquecer la cultura cervecera local y además de entrevistas, noticias y reseñas, en sus páginas también se pueden encontrar artículos que tratan temas más técnicos. Por supuesto, y como el nombre lo indica, el contenido no trata solo sobre cerveza checa, sino que se intenta hablar de "cerveza" en todas sus variedades y formas.
No les puedo empezar a explicar lo orgulloso que estoy de tener sección propia, con mi nombre bien grande y compartir cartel con gente de la talla Jan ŠuranJosef Krýsl.

Mi primer artículo fue una reseña de tres cervezas de De Molen que quedó muy bueno en la versión checa gracias a la traducción de Petr Buriánek, tanto así que inspiró un concurso.

La revista puede ser adquirida en estos lugares y también se puede pedir por e-mail a esta dirección, indicando domicilio de entrega y cantidad de copias deseadas.

Y ya que estamos, le quería agradecer al editor de la revista, Pavel Borowiec por haberme dado la oportunidad ser parte de este proyecto.

Na Zdravi!

16/2/11

Para pulentas

Mi gato es pulenta. Pulenta en serio. Es cruza con con gato siberiano o noruego y en invierno puede llegar a pesar 7 u 8 kilos.
Es bastante grandote y es pulenta. Un día lo vi hacerle frente a un boxer. Era una de esas raras tardes de verano en las que Apolo estaba en casa. Uno de nuestros vecinos pasó a saludarnos en el jardín con su perro. Apolo estaba acostado cerca de la ventana y cuando vio al perro se puso atento, como listo para saltar. El perro lo vio y se fue acercando. Apolo no se movió de su lugar. El perro llegó hasta la ventana y miró al gato con curiosidad. Apolo no se movió de su lugar. El perro puso una pata adentro de la casa. Apolo no se movió de su lugar, pero su tamaño se duplicó y de él salió un gruñido, en serio, que parecía venir de las mismas entrañas del infierno. Me dio un ligero escalofrío. El perro reconsideró su posición y despacito volvió a poner la pata afuera y despacito se fue caminando marcha atrás sin sacarle los ojos de encima al gato. Apolo no se movió de su lugar y se volvió a acostar.

¿A qué viene todo esto? Bueno, la comida favorita de mi gato son los corazones de pollo y como tenía ganas de se un poco pulenta también probé hacer un plato con esta delicadeza y he aquí la receta.

Corazones de pollo en salsa Porter
(para una porción)
Un puñado de corazones de pollo cortados por la mitad
Una cebolla mediana cortada plumé
Un diente de ajo grande fileteado
Tres o cuatro fetas de panceta picadas
Un chorro de puré de tomate
150ml de Pardubický Porter o alguna otra cerveza oscura fuerte no muy amarga
Grasa de ganso, tomillo, salvia, sal, pimienta y paprika húngara
En un wok bien caliente poner a derretir un poquitín de grasa de pato y agregar la panceta. Dejar que suelte un poco de sabor y agregar los corazones. Dorarlos un poco y agregar la cebolla, el ajo y los condimentos. Mezclar por un par de minutos y agregar la cerveza y después de un rato el puré de tomate. Dejar que la salsa reduzca un par de minutos y servir.

Lo comí solamente con pan de centeno, pero con puré también quedaría muy bueno y mejor todavía quedaría con polenta (je,je). Iba a abrir una tmavý ležák para acompañar, pero todavía quedaba bastante Porter en la botella así que tomé eso y quedó muy rico y me terminé sintiendo un poco más pulenta.

Na Zdraví! a Dobrou Chuť!

11/2/11

Cavilaciones de un Viernes por la Mañana

No estoy interesado en atender al llamado de Mark, creo que ya dejé muy claro mi punto de vista al respecto en los comentario, pero sí está inspirado en el tema que él propuso, y también en la genial respuesta de Barm y en lo que escribió Alan hoy.

Tampoco es un tema nuevo, es algo que ya se ha discutido, ya sea de manera directa o indirecta, en numerosas ocasiones en este y otros blogs, pero si no les importa igual me gustaría volver a él, y si les importa, bueno, el problema es de ustedes.

¿Cuántas veces hemos oido y leído que tal o cual cervecero/cervecería hace sus productos con pasión, amor, que la plata no le interesa, que está cumpliendo un sueño de sus niñez, que intenta cambiar el mundo a razón de una botella por vez, que lo que busca con sus cervezas es alegrarle la vida al prójimo, que cada una de las botellitas que salen de su fábrica es como un hijo que salió de sus propias entrañas y otras cosas por el estilo como si alguna de ellas fuesen importantes?

Es lindo ver que hay gente que tiene éxito haciendo algo que le gusta, es inspirador, sí. Pero vamos, el éxito tiene muy poco que ver con esa pasión, hacer cerveza no es una forma de arte, es un negocio.

La pasión podrá servir como reserva emocional cuando las cosas no están saliendo del todo bien, pero el verdadero éxito depende de otros factores: la capacidad, el profesionalismo, la seriedad, el talento empresarial, el conocimiento del mercado, el empeño en hacer bien las cosas y el respeto por el consumidor, en especial para las micro-cervecerías. Foster's se puede dar el lujo de tratar al consumidor como un tonto, porque sabe muy bien que su Target son gente que compra una marca, no una cerveza y ya para empezar, los que compran solamente por la marca son unos tontos. Sí, hay quienes compran la marca "cerveza artesanal", pero los dueños de cervecerías pequeñas deberían asumir que sus consumidores son gente que quiere tomar cerveza y cerveza que sea buena y no un producto "Gourmet" o "de Autor" o "Boutique" o cualquiera de esas huevadas que algunos usan para vender sus cervezas.

Así que ¡Alabados sean los que hacen cerveza por dinero! ¡Alabados sean los que montaron una cervecería porque vieron en ello un negocio con futuro! Les deseo éxito y riqueza. Claro, si es que saben hacer bien las cosas, de otro modo, que se caguen, como todo el resto.

Na Zdravi!

2/2/11

¡Crisis las pelotas! (II)

No se puede culpar a los austríacos por creer que la industria cervecera checa está en crisis, están viendo las cosas desde afuera y la información que reciben es seguro de segunda mano. Hasta cierto punto, tampoco se puede culpar al público en general, el 12% en la baja de la producción es una realidad innegable, del tipo que le gusta a los medios para sus titulares sensacionalistas, sabiendo muy bien que pocos son los que se van a preocupar con los detalles.

Jan Veselý no es austríaco y, en este contexto, tampoco es parte del público en general. Como presidente del Český Svaz Pivovarů a Sladoven (Asociación Checa de Cervecerías y Malterías) es alguien que debería tener las cosas más claras y sin embargo, al leer la entrevista que dio a Radio.CZ (gentilmente reproducida por Pivní.Info) casi que se pueden ver lágrimas de desesperación rodando por sus mejillas. Allí, Veselý llega a decir que "en la historia reciente nunca han habido tiempos peores".

¿En serio Sr Veselý?

Para mí, como consumidor, estos son los mejores tiempos. Las cervezas regionales nunca han sido tan fáciles de conseguir en restaurantes, pubs, supermercados y algunos negocios. Las microcervecerías son un boom, solamente en Praga funcionan 12 (bueno, 11 y media, Třebonice, solamente cocina en la temporada otoño-invierno), y varias son las que de un modo u otro llegan a la capital de manera regular. Y como si esto fuera poco, conseguir una amplia selección de cervezas importadas de calidad ya no es un sueño.

Claro, el Sr Veselý no está hablando como consumidor, sino como vocero de la industria. Pero aun en ese rol la está pifiando.

Algunas de las regionales han empezado a dar a conocer los resultados del año pasado, y la imagen que dan es muy diferente, veamos:

K-Brewery: Aun no han publicado cifras, pero se espera que el volumen combinado de sus siete cervecerías esté cerca del millon de hl, si es que no lo han superado, con un crecimiento de dos cifras. Por otro lado, Martín Burda, el mayor accionista de la empresa, dijo en una entrevista reciente que 2010 fue un año muy exitoso para el grupo, tanto desde el punto de vista comercial como financiero, y que esperan un todavía mejor 2011.

Svijany: Se habían puesto como objetivo producir 400.000hl en 2010, lo cual lograron el 1 de diciembre, según lo informaron en su página de Facebook. Nada mal para una cerveceŕia que tenía firmada la sentencia de muerte en 1998.

Rohozec: 10% de crecimiento.

Primátor: 3% de aumento en las ventas.

Bernard: Por segundo año consecutivo quebraron la barrera de los 200.000hl, estableciendo otro récord de producción.

Havlíčkův Brod: Más conocidos por su marca, Rebel, tuvo casi un 2% de crecimiento en la producción.

Herold: 1,5% de incremento en la producción para otra cervecería que volvió casi de la muerte.

Chotěboř: Los dueños de esta pequeña cervecería industrial que empezó a operar a mediados de 2009 están muy contentos con los resultados de su primer año completo. Tanto que ya están evaluando la posibilidad de realizar inversiones para duplicar su capacidad. (A propósito Sr. Velelý, ¿cuántas cervecerías industriales abrieron en los gloriosos años de 160l por persona? ¿cuántas cerraron?).

Pero quería saber más, así que les escribí a otras regionales preguntándoles qué tal les había ido el año pasado. Cinco de ellas contestaron:

Polička: El jefe de la cervecería, Karel Witz, me mandó un e-mail en donde de manera muy detallada describe los resultados operativos y comerciales de la cervecería. En pocas palabras, 2010 fue un año bastante bueno a pesar de una pequeña baja en la producción.

Žatec: 5% de incremento en la producción y otro tanto en la facturación.

Ferdinand: 13% de incremento en la producción.

Budějovický Měšťanský Pivovar: 25% de incremento en la producción.

Bakalář: La cervecería cambió de dueño a mitad del año pasado y la producción bajó un 5%. Sin embargo, los nuevos propietarios se sienten optimistas gracias a la tendencia de los últimos meses.

Y todo esto sin tener en cuenta la cantidad de microcervecerías que han abierto este último año, ni las que realizaron inversiones para poder satisfacer la creciente demanda.

Sí, estoy seguro que hay más de un dueño preocupado por el futuro de su empresa y empleados preguntándose si todavía tendrán trabajo cuando termine el año, pero eso es algo que pasa en todas las industrias más allá de la situación general del mercado o la economía.

Entonces, Sr. Veselý ¿en realidad estamos pasando por tiempos tan malos? A mí no me parece.

Na Zdraví!