27/9/10

2-1

Hace poco, les comentaba mi experiencias con la misma cerveza en versión original y añejada en barrica y mis conclusiones sobre cuál me había gustado más. El resultado, por ahora, era un empate, con la versión barrica de CCM +Malta gustándome mucho más que la original y lla version barrica de Nøgne-Ø Imperial Stout, gustándome menos.

Me quedaba en la bodega una cerveza más de Nøgne-Ø añejada en barrica, God Jul, su especial de navidad, que había pasado tres meses en barriles de whisky Islay. La versión original me había gustado mucho y por supuesto, tenía mucha curiosidad de ver qué efecto había tenido sobre esta cerveza el tratamiento en madera.
No del todo bueno, tengo que decir. Lo primero que golpea la nariz cuando se acerca al vaso es un aroma que me hizo acordar a la acetona, para nada agradable. Una vez que este se disipa, deja lugar a mucha madera con alcohol (o a lo mejor así es como huelen el Whisky del tipo Islay, nunca he probado ninguno) que tapa casi por completo a la cerveza, apenas si se siente algo de café en el fondo. El sabor es un poco más balanceado, por suerte, pero aun así, las notas de whisky son demasiado intensas y abrumadoras y terminan saturando a todo aquello que me había gustado de la versión original.

He tomado varias cervezas de Nøgne-Ø y de todas, esta es la única que no me ha gustado para nada.

Así que el score es por ahora 2-1 para las versiones originales. Veremos cómo sigue esto.

Na Zdraví!

24/9/10

El mejor festival

Tal como había anunciado el sábado pasado fui al festival Slunce ve Skle en Pilsen y no se imaginan lo bien que la pasé.

A diferencia de la vez anterior, esta vez fui solo, o mejor dicho, sin la compañía de mi mujer, por solo, solo no estuve. Había comprado un "boleto" en el autobús de Zlý Časy que salió a las 12. Por supuesto, en el autobús habían varias caras conocidas, algunas de las cuales, como Ian y su novia Petra, no había visto hacía ya rato. El viaje fue bastante ameno, la pasé hablando de cerveza con el flaco este cuyo nombre no me puedo acordar. No pudimos evitar tocar el tema de Gambrinus Nefiltrované, a mi amigo tampoco le gustó.

Llegamos a Plzeň – Černice un poco después de las 13, con mucha sed. Recibimos cada uno un vaso con el logo del templo cervecero de Nusle y hacia Purkmistr nos dirigimos.

La cosa ya estaba bastante animada. Enseguida me encontré con Evan Rail, ya con una cerveza en la mano y acompañado de su amigo tejano cuyo nombre no puedo recordar. Los saludé a ellos y a otras gente conocida y tan rápido como pude me hice de mi primera cerveza, Argent, de Pivovar U Rybiček - Stříbro, una excelente Světlý Ležák, ideal para empezar el día.

Mientras la tomaba acodado en una mesita y empezaba a absorver la atmósfera del lugar y el festival (la plaza frente a Purkmistr es muy linda), Evan comentó: "Si nos portamos bien, acá es donde vamos a terminar después de morir". Y sí, ya desde el principio uno se podía sentir casi en el paraíso. Lindo lugar, hermoso día, más de un centenar de cervezas de más de cuarenta microcervecerías. ¿Qué más se podía pedir? Bueno, sí, podrían haber habido más mujeres bonitas, seǵun el acertado comentario del amigo tejano (realmente, habían demasiados hombres), pero yo estoy felizmente casado, así que hoy por hoy, con buena cerveza, buena comida y buena compañía me alcanza y me sobra (aunque alguna golosina para los ojos nunca está de más).

De ahí en más, las cervezas fueron pasando, algunas excelentes, otras buenas y un par tirando a malitas. No anoté en ningún lado cuáles iba tomando, pero sí recuerdo que me encantaron Hastrman Staročeské Bilé de Velký Rybník, una fantástica cerveza de trigo, la Polotmavé de Pivovar Groll, de Pilsen, lo cual me puso muy contento, porque la última vez que la había probado no había estado nada buena, y la Tmavá 18º de Belveder o Permon, no me acuerdo, que fue la que cerró el día.

En medio de tanto elixir me fui encontrando con mucha gente amiga. Fue genial, cada vez que dejaba una conversación para ir a buscar otra cerveza o comida o al baño me cruzaba con alguien con quien me ponía a charlar, entre ellos, gente como Tomáš Mikulica, maestro cervecero de Chýně, Martin Matuška, dueño del pivovar del mismo nombre, Jiří Faměra, Director Técnico de K Brewery y muchos más. Pero quizás lo mejor fue ayudar a un amigo a destruir la evidencia. Se suponía tendría un stand con sus propias cervezas en el festival, pero una visita de las autoridades aduaneras lo hizo cambiar de parecer y se quedó con bastante cerveza que necesitaba ser bebida.

También pude hablar un poco con Mike y su mujer, de Odd Dog, a quienes les fue fantástico con las Brew Dog, a eso de las cinco de la tarde se les vaciaron los dos barriles que habían traído (5AM Saint y Punk IPA) y no les fue para nada mal con las botellas (yo me compré una Douple IPA de Nøgne-Ø que pinta bastante interesante). Es de destacar también el excelente trabajo que Mike hizo explicándole a la gente, de una manera muy simple, cuál era la diferencia entre las escocesas y la mayoría de las otras cervezas que estaban en oferta.

Mientras tanto la gente se fue multiplicando hasta llegar un momento en que era casi imposible caminar en el patio de Purkmistr, donde la mayoría de las cervecerías tenían sus puestos, y grande era la multitud que inundaba la plaza del frente. No me gustan las aglomeraciones, pero aquí no me sentí ni incómodo ni abrumado, por el contrario, me sentí muy a gusto, es que estaba rodeado de gente que la estaba pasando bomba y eso se podía respirar.

A las 8 el bondi nos llevó de vuelta a Praga (dormí todo el viaje) y cuando llegamos, me costó resistir la invitación de seguir la fiesta en Zlý Časy, pero estaba muy cansado, un tanto ebrio y con muchas ganas de irme a la cama.

La verdad que fue un día fabuloso. Slunce ve Skle es para mí el mejor festival cervecero en la República Checa. No le falta nada, buenos precios (la mayoría de las cervezas a 20CZK/0,3l 30CZK/0,5l), una variedad impresionante que deja satisfecho a los frikis, pero que a la vez está más orientada al bebedor promedio, todo en un atmósfera inigualable.

En síntesis, un evento que disfruté mucho, y por partida doble. Ese día mi mujer fue a la fiesta de cumpleaños de la hija de unos amigos a la cual asistieron como 16 millones de niños de entre 0 y 9 años. Y yo pasé el día en un lugar muy parecido al paraíso cuando bien podría haberlo pasado en un lugar muy parecido al infierno.

Na Zdraví!

(acá les dejo unas fotos que hice)

13/9/10

¡Cómo les duele! (II)

Puede que luego de leer mi comentario sobre los nuevos productos de las tres multinacionales alquien haya pensado que exageré o malinterpreté la situación. Después de todo, si se ve cada producto por separado, tranquilamente se puede decir que Krušovice 10 es otro intento de la filial checa de Heineken en su lucha para restaurar la imagen de la marca. Que Master Zlatý no hace más que completar la paleta de colores (junto con la Polotmavé 13 y la Tmavé 18) de una marca que ya existe hace más de tres años y que era hora que se empezase a vender en botella, máxime ahora cuando el consumo de cerveza embotellada en la Rep. Checa por primera vez en la historia ha superado al de cerveza de barril. Y que Staropramen 11, bueno, no debería sorprender que la gente de Smíchov quiera seguirle los pasos a Pardal Echt y Gambrinus Excelent.

Y ya que estamos con la jedenactká de Gambrinus. Dicen los rumores que el objetivo principal de este producto fue el de revitalizar un poco la marca más popular en este país, que parece que de a poquito está perdiendo un poco del favor de la gente.

Desconozco la escala en la que esto está sucediendo, pero ya han sido varias las personas que me han mencionado que Gambrinus ya no les gusta, y no me refiero a ningun "intelectual cervecero", en algunos casos han sido gente que sigue pensando que Pilsner Urquell es la mejor cerveza del mundo. El motivo, según ellos, es la baja en la calidad.

Sea lo que sea, es cierto que Excelent salió al ruedo con mucha publicidad y apoyo marketinero, pero de esto ya han pasado dos años, creo, y puede ser que ese ímpetu inicial ya haya decaído y los ejecutivos de Prazdroj se hayan visto forzados a buscar otra manera de darle una nueva vuelta a su marca más vendida.

El otro día paré a comprar una porción de pizza en Pizza Paolo, un puesto en Vršovice, justo en la esquina de Vršovická y Moskevská (a propósito, muy buena pizza a 25CZK la porción). El puesto se encuentra en lo que es la terraza de U Waldeska, una tankovná con linda pinta a la que nunca antes había entrado. Mientras disfrutaba de mi golosina veo en la puerta de la hospoda este afiche:

¡Nefiltrovaný Gambáč! ¡Eso tenía que probarlo!

No había mucha gente cuando entré. Me senté al bar y le pedí al Výčepní que me sirva una nefiltrovaný. El tipo me la trajo y dijo "Linda, no?", refiriéndose a la cerveza, por supuesto. Igual a prácticamente toda cerveza rubia sin filtrar. El aroma, también muy parecido a muchas, pasto, hierbas y algo de pan blanco fresco. El sabor. Hmmm. Nada, nada mal, en serio. Hay que aclarar también que no sólo tenía mucha sed, sino que ésa era mi primera cerveza del día, y ya saben qué efecto tiene eso, así que me pedí otra (unos 45 segundos más tarde, en serio tenía sed).

A diferencia de la Gambáč que todos conocemos, la nefiltrované (punto para Prazdroj por no llamarla Kvasnicové) sí que tiene algo de sabor y carácter, el problema es que está muy verde. No tengo idea qué tanto madura Gambrinus (un par de días menos que no lo suficiente, apostaría), pero a esta cerveza le hubiesen venido bien un par de semanas más en un tanque en un cuarto bien frío. ¿Alguna vez han comido una banana no del todo madura? Bueno, las lagers que no han madurado lo suficiente me suelen dejar en el paladar una sensasión que me hace acordar a la que deja una banana un poco verde.

En síntesis, una vez que me puse a prestarle atención, ya no me gustó tanto.

Pero eso es una cuestión mía, igual el producto este me hizo pensar: ¿A quién apunta como consumidor?

Dudo mucho que la gente que ya ha dejado de tomar Gambrinus y se ha volcado hacia las marcas regionales o micros se cautive demasiado con la vesión sin filtrar de una cerveza que ya no les gusta. Sí, quizás como yo, algunos la probarán por curiosidad, pero lo más probable es que, al igual que yo, no se lleven una gran impresión (claro que para ello primero tendrían que ir a alguna de las selectas hospody que tienen la cerveza). En cuanto a consumidor regular de Gambrinus diría que por lo general se trata de gente que va a su hospoda pide "pivo" y no piensa más en el asunto. A lo mejor alguno pedirá la versión sin filtrar, también por curiosidad, pero lo más probable es que luego de un vaso vuelva a lo que está acostumbrado y le gusta.

Entonces, ¿A quién apunta este producto? No sé, pero me da la impresión de que ni en Pilsen lo tienen muy claro. Gambrinus Nefiltrované parece ser una prueba piloto. El cartel en U Waldeska decía que la cerveza estará disponible sólo hasta fin de octubre. Además, no recuerdo haber visto nada en los medios sobre la novedad y tampoco he visto afiches en otras hospody (lo cual no es garantía de nada, últimamente he estado tan ocupado que puede que se me haya pasado por alto).

Mientras tomaba el segundo vaso, le pregunté al Výčepní qué tal se estaba vendiendo la cerveza. Mal, había pasado ya una semana del "lanzamiento" y sólo habían vendido dos barriles. Quizás la culpa la tienen un poco los camareros de allí, a ninguno le oi ofrecer la nueva cerveza sin filtrar o quizás es el marketing. Habría que ver cuál es la situación en otras hospody.

Sea lo que sea, cuando la marca que es por lejos la más vendida del país decide responder a un cierto cambio en los gustos de un cierto grupo de consumidores que no son los suyos, la cosa da que pensar.

¡AUCH!

Na Zdraví!

6/9/10

Chiste Interno

Por fin le llegó el turno a la última de las botellas que me había traído Todd, la Smokestack Series Collaboration No. 1 de Boulevard Brewing Co.. A diferencia de las dos anteriores, Yeti Espresso Oak Aged y Russian River Supplication, a Collaboration Nº1 no la abrí porque pensé que se adecuaría a un momento especial, sino porque tenía ganas de tomar algo nuevo y su elegante botella fue la que más me llamó la atención en la bodega.

Todd me la había traído como un chiste. Según su elaborador, se trata de una Imperial Pilsner y el había leído mi opinión al respecto de este "estilo". Opinión que no ha cambiado en lo más mínimo, es más, luego de leer la etiqueta del reverso, se ha reforzado.

El nombre Collaboration se debe a que la cerveza fue elaborada en por Steven Powels, el cervecero de Boulevard, y Jean-Marie Rock, el maestro cervecero de Orval, recreando una cerveza que este último supo elaborar al principio de su carrera y que siendo belga, dudo mucho haya categorizado como "Imperial Pilsner".

Pero, a nadie le importa lo que dicen las etiquetas, mejor atender a lo que dice esta cerveza elaborada 100% con maltas pilsen y lúpulos Saaz y con 8%ABV.
Como era de esperarse se presenta con un dorado pálido y abundante espuma blanca tipo anuncio de producto para lavar la ropa. En los aromas se denota el alcohol al principio, que por suerte no logra tapar unas notas de piña, hierbas y flores. En el paladar presenta características reconocibles de una Světlý Ležák o una Pils, pero, de nuevo, con demasiado alcohol. Le falta cuerpo, hay muy poca malta que la sostenga. Demasiado atenuada, algo que hasta el mismo Rock confirma, la cerveza salió más fuerte de lo que él esperaba. El artículo enlazado hace mucho énfasis en el método de "first wort hopping" (agregar los lúpulos antes de que inicie el hervor para poder así extraer más sabor y aromas) utilizado en Collaboration Nº1, me pregunto si habrán utilizado también decocción. Como no lo mencionan, voy a asumir que no. ¿Habrá sido eso una de las causas de exceso de atenuación, o al menos de la falta de cuerpo?

La verdad, no me gustó esta cerveza. Con el pedigree y la presentación (además, seguro, del precio) que tiene, esperaba algo más, pero al final termina perdiendo al lado de la humilde Jihlavský Grand. De todos modos, gracias Todd por ésta y las dos cervezas anteriores.

Na Zdraví!

3/9/10

Este año sí que no me lo pierdo

El próximo sábado 18 de septiembre se lleva a cabo la tercera edición de lo que para mí es el mejor festival cervecero de la Rep. Checa Slunce ve Skle. Un total de 39 micro cervecerías que incluyen a tres alemanas y una escocesa estarán presentes en el evento ofreciendo unos 100 tipos de cerveza distintas. Algunos nombres ya me hacen agua a la boca (la lista se puede ver en la página oficial del festival).

Como en las dos ediciones anteriores, el evento se llevará a cabo en Pivovar Purkmistr, en Pilsen-Černice y empieza a las 13hs.

Tengo muchas ganas de ir este año. Me perdí la edición anterior, pero me acuerdo (bueno, al menos en parte) lo bien que la pasé hace dos años. Voy a extrañar a Velký Al (no así a su idea de tomar chupitos), quien se debe morir de ganas de poder estar ahí. Gente amiga no va a faltar, seguro, pero no va a ser lo mismo sin el escocés.

Na Zdraví!

Slunce ve Skle
Sábado 18-9-2010, 13hs
Hotel - Pivovar Purkmistr
Selská náves 21/2
326 00 Plzeň – Černice