28/6/10

Ha nacido una estrella

A ver.... Escribo para una revista española, el otro día entregué mi (espero) primer artículo para una revista checa que está por salir. Me han entrevistado para una nota en una revista noruega, para la nueva edición de la guía Lonely Planet - Prague y también para el servicio en español de la Radio Checa. ¿Qué me falta? La tele!

Clase Turista es un programa de viajes que va por TELEFE, un canal de la TV argentina y que tiene una vuelta de tuerca bastante interesante. En lugar de ir con una cámara y quizás con alguien famoso a mostrar apenas un poco más que las postales de una ciudad del mundo, lo que hacen es ponerse en contacto con argentinos que allí viven y recorrerla con ellos, viéndola a travez de sus ojos y también hablando sobre sus vidas en el extranjero.

Uno de los anfitriones para la edición de Praga fui yo, como no podía ser de otra manera, y aquí lo tienen:

y un poco más durante la primera parte del segundo bloque (el resto de los bloques también valen la pena verlos):

Por supuesto, no todo fue cerveza, filmamos todo el día y la experiencia para mí fue muy interesante y entretenida. Lo más impresionante, sin embargo, fue la repercusión que tuvo. El programa salió al aire el miércoles pasado. Cuando encendí la PC a la mañana el blog había recibido 2700 visitas y terminaría el día con 1000 más. Recibí también decenas de e-mails, comentarios y mensajes que siguen llegando (y de a poco voy contestando). Todos espectaculares, me dejaron abrumado y tremendamente contento. Una vez más, gracias a todos por tanta buena onda.

Pero no me quedé satisfecho y voy por más. Mañana estoy saliendo a Humpolec con el equipo de producción de un nuevo programa en la TV Checa para hacer una nota en Pivovar Bernard en donde participaré como "experto invitado". Sí, leyeron bien, yo como experto invitado en un programa de TV sobre cerveza checa. Increíble.

Na Zdraví!

25/6/10

La Ronda #25: Ese viaje soñado

Nuestro amigo Jordi es el que invita La Ronda de este mes con un tema muy adecuado para la estación (al menos para aquellos que pueden darse el lujo de irse de vacaciones, entre los que no me cuento)
"Si tuvierais el tiempo necesario y por supuesto el dinero suficiente…cual sería vuestro viaje cervecero soñado. A qué país, ciudad o lugar os gustaría escaparos, visitar, descubrir, explorar y de paso conocer esa cervecería de la que os han dado tan buenas referencias, o que simplemente conocéis por internet. Y acercaros un día a degustar esas cervezas que nunca habéis tenido oportunidad de probar, pero que siempre habéis pensado que aunque sea por una sola vez os gustaría tener una jarra en vuestras manos."
Son muchos los viajes cerveceros que me gustaría hacer. Sin orden prioritario, podría mencionar algunas de las muchas invitaciones que he recibido,  festivales como el de Copenhague, Estocolmo o el organizado por De Molen en Holanda, a los cuales me gustaría asistir no sólo para tomar cervezas, sino para encontrarme con gente amiga.

Pero hay un viaje que me lo tengo prometido para cuando una vez más esté en condiciones financieras de tomarme unas buenas y merecidas vacaciones. Bamberg. Soy un fanático de las cervezas ahumadas y esta ciudad, que de por sí sola parece ser de ensueño, es su meca. Me gustaría mucho poder tomar Schlenkerla en su fuente, pero también visitar las otras cervecerías de la ciudad y de los pueblos que la rodean, he probado varias de las cervezas de allí y algunas son fantásticas. Iría en septiembre, cuando la temporada veraniega ha acabado y ya no hay tanta gente, pero también porque podría combinar la visita con el festival Zoigl y, ya que estamos, darme una vuelta por Zwiesel a visitar el hogar de la Dampfbier antes de cruzar la frontera y volver a casa.

Espero poder hacerlo pronto, mientras tanto me tendré que contentar con tomar esas cervezas acá en botella.

Na Zdraví!

24/6/10

Elogio a lo simple

Cualquiera que siga este blog sabe que me gustan las cervezas fuertes, complejas, extremas, extrañas y altamente lupuladas, tanto quizás como al ranking de RateBeer o BeerAdvocate. Sin embargo, mis preferidas son las cervezas simples, con contenidos alcohólicos de bajo a normal. Este es el tipo de cerveza que tomo todos los días, que me espera en la heladera, que estos días me acompaña mientras miro el fulbo, que son lubricante de reuniones con amigos o que me ayudan a calmar la sed.

Hay algunos que piensan que calificar a una cerveza como "simple" es menospreciarla. Eso no es verdad, "simple" no significa "aburrida", significa lo opuesto a "compleja". De hecho, para mí hay pocas cosas más satisfactorias que una cerveza "simple y sabrosa". Lamentablemente, son muchos los que consideran que si una cerveza no es "compleja e intensa" no vale demasiado la pena y es por ello que las cervezas "extremas" o, si se quiere, "extra especiales" reciben una atención desproporcionada.

Hace poco un bloguero amigo comentó que una nueva Imperial Stout catalana era una "apuesta arriesgada" por parte de su elaborador. ¡Ni ahí! De hecho, para una micro cervecería con buena reputación hacer una Imperial Stout es una apuesta bastante a seguro:

  • Es fuerte y para mucha gente la calidad de una cerveza es directamente proporcional a su graduación alcohólica, lo cual, por otro lado ayudará también a "justificar" un precio relativamente elevado.
  • No es un producto masivo, si no me equivoco, se elaboraron sólo un par de hl de esta Stout Imperial, que apunta a un nicho específico en el mercado, la mayoría de cuyos integrantes ya está familiarizada con el estilo y seguro tienen muchas ganas de probar una versión doméstica de este.
  • Si no se vende lo suficientemente rápido, no importa. En condiciones adecuadas se la puede guardar por un tiempo relativamente prolongado sin que la calidad sufra, es más, hasta puede que mejore.
  • Y por último, paradójicamente, este tipo de cervezas es más fácil de elaborar. Su complejidad e intensidad de sabores ayudan a enmascarar o incluso hasta integrar algunos defectos que arruinarían otras cervezas.

En otras palabras, una apuesta verdaderamente arriesgada sería elaborar una výčepní, una mild o cualquier otro estilo clásico, de baja graduación alcohólica, elaborado con apenas uno o dos tipos de malta y poco conocido fuera de sus países de origen. Como dije el otro día, este tipo de cervezas no son fáciles de hacer y merecen mucho más reconocimiento del que reciben.

Na Zdraví!

21/6/10

Dios Salve a la (Real) Ale II

Mi amigo John de Inglaterra volvió a Praga para unas vacaciones. Como la vez anterior, nos juntamos a almorzar, esta vez acompañados por sus dos amigos, también ellos entusiastas cerveceros. La pasamos muy bien, charlamos, tomamos varias cervezas (la IPA, no me acuerdo si de Kocour o Matuška causó muy buena impresión entre estos experimentados bebedores de Ale. Como la vez anterior, recibí unas muestras de RAIB (Real Ale in Bottle), todas de presentación impecable y, salvo la Fuller's 1845, todas muy sesionables, con un ABV por debajo del 5%. (A propósito, me puso muy contento volver a recibir una 1845, me había gustado tanto el año pasado).
Abrí primero la Barnstormer, una Dark Bitter elaborada por Bath Ales. Me gustaría decirle algo sobre los aromas, además de suave caramelo. Al principio pensé que la cerveza no tenía demasiado que ofrecer, pero luego de estas tres y otras Ales, etc. que he tomado en él he llegado a la conclusión que a la hora de retener aromas, este vaso es una bosta (para tomar está lindo, sí). Volviendo a la cerveza. El cuerpo es bastante untuoso, con lindas notas de caramelo, azúcar negra y una mezcla sutil de flores y frutas como para balancear. Me encantó y me hizo acordar a la Bakalář Polotmavé Výčepní. Como aquella, la Barnstormer es una cerveza genial para tomar (varias) mientras se disfruta de una parrillada con amigos.
La única queja que tengo sobre ella se encuentra en la etiqueta, donde se la describe como "compleja". No seré la persona con el paladar más afilado, pero esta cerveza de compleja tiene poco y nada. Es simple, sabrosa y muy satisfactoria, y ahí es donde reside su belleza. Cualquiera puede hacer cervezas complejas, pero hacer algo como la Barnstormer, ya no es tan fácil y merece más reconocimiento.
Batemans XXXB (que página web más fea) fue la segunda que abrí. Si están preguntando qué significa XXXB, les recomiendo visiten el blog de Ron Pattison, que sabrá confundirlos mucho mejor de lo que podría hacer yo. No hay demasiado para decir de esta cerveza, es muy aburrida, monótona, olvidable, como alguien que quiere hacer las cosas bien, sin llamar demasiado la atención y al final se queda a medio camino. También puede ser que con tanta "X" esperaba algo más todo. Decepcionó.
Para cerrar esta sesión quedó la Stout de Titanic Brewery (con una página web tan bien diseñada como su etiqueta). Me gustó mucho está cerveza. Soy un anarquista de los estilos, pero la experiencia me ha llevado a saber más o menos qué esperar de cada uno de ellos y a veces es lindo encontrarse exactamente con ello. Café torrado, azúcar morena, algo de pasas y un final seco con el café ya más intenso. Otra linda cerveza sin pretensiones para tomarse un par a la tarde.

Gracias a John y a sus dos amigos (perdón muchachos, no me puedo acordar de los nombres) por estas tres muestras de clásicos estilos ingleses.

Na Zdraví!

18/6/10

¡Cómo les duele!

El consumo de cerveza en la República checa ha declinado, el año pasado, la baja fue del 5%. Por supuesto, esto a las macros no les cae muy simpático, pero calculo que han asumido que se trata de algo fuera de su control, después de todo, hay una crisis a lo que se le suman cambios demográficos y de estilo de vida de los consumidores.

Lo que sí les debe doler, y mucho, es que mientras sus producciones han decaido, las de de varias de las cervecerías regionales han experimentado un crecimiento notable, tal como lo comenté hace unos meses. O sea, no sólo la gente tomando menos, sino que entre ellos cada vez hay más que eligen tomar marcas alternativas, y eso es algo que los ejecutivos que dirigen las macros no pueden permitir. Cómo se explica, sino, que los tres grupos multinacionales que operan en la Rep. Checa hayan decidido casi al unísono lanzar nuevos productos al mercado que, curiosamente, no son competidores directos, sino que más bien se complementan (esto bajo ningún punto de vista quiere implicar que la tres cerveceras se pusieron de acuerdo).

Así es que tenemos que Heineken hace poco presentó Krušovice 10°, una světlý výčepní elaborada, según ellos en base a la "receta original" y Krušovice Malváz, una polotmavé speciál que aun no he visto en ningún lado. StarBev, los nuevos dueños de Staropramen presentaron una 11º con énfasis puesto en las maltas caramelo utilizadas, lo cual indica que buscan repetir el éxito de Gambrinus Excellent. Y Plzeňský Prazdroj, propiedad de SAB-Miller, presentó Mastar Zlatý, una světlý speciál con 15º Balling que agranda la marca Master, que por fin está disponible en botella.

Lo interesante de esto es que, a diferencia de lo que ha sucedido en otros países, ninguna de estas es una cerveza engañapichangas. Es decir, no se trata de falsas recreaciones de estilos populares como Super Bock o Quilmes Stout; ni de cervezas saborizadas con extractos, que para ser justos, en este país parecen ser prerrogativa de un par de regionales y no pocas micros. Ninguno de estos nuevas cervezas pretenden ser innovadoras o novedosas, sino que apuntan a la tradición. Esto, claro, puede seguir siendo considerado como sanata marketinera, pero lo importante aquí es que el discurso habla de la bebida, o al menos de algunos de sus características específicas, y no sólo de cerveza como un acompañamiento de fútbol, tetas o reuniones con amigos. Si tenemos en cuenta lo aceitado de las maquinarias marketineras de estas tres empresas, podemos deducir entonces que está teniendo lugar un cambio en el comportamiento de los consumidores, cada vez son más los que prestan atención a lo que tienen en el vaso y ya no tanto a la marca.

Pero basta de todas estas tonterías. ¿Qué hay de las cervezas? Bueno, como no creía que ninguno de estos monstruos me fuese a mandar alguna muestra, no me quedó más remedio que ir y comparlas con mi propio dinero. ¡Qué horror!

Empezamos con la Krušovice 10º. Espero sepan perdonar la falta de una foto, pero justo en el momento que iba a sacarla, la cámara se me quedó sin batería, pero creánme, esta desítka tiene muy lindo aspecto, lamentablemente, la cosa termina ahí. No es que sea fea, sino que carece de sabor y carácter, es como si alguien no sólo hubiese sobrecocido un buen pedazo de carne, sino que tampoco se molestó demasiado en sazonarlo. Si estuviese con sed y me la ofreciesen, no le haría asco, pero tampoco la tomaría con muchas ganas.
Para sorpresa de muchos, era la jedenáctká de Staropramen la que más curiosidad me había despertado. Es el primer producto lanzado bajo la nueva dirigencia y tenía ciertas esperanzas de que los nuevos dueños serían un poco menos obtusos que los anteriores. No podría haber estado más equivocado. Staropramen 11º es horrenda, espantosa, fea con ganas. Sabe a cerveza elaborada para una cadena de supermercados de descuento. ¡Qué frustrante! Les juro que quería que esta cerveza sea al menos decente.
Por suerte llego Prazdroj para al menos dejar una ligeramente buena impresión. Master Zlatý podría ser mejor, sí (y de hecho hay un par de industriales en la misma categoría que tomaría antes que ella), pero al menos tiene carácter y sabor. Hay un interesante contraste entre aromas y sabores, los primeros, frutales y melosos con con un fondo herbal, mientras que al paladar es todo lo contrario, muchas hierbas secas y algo de pasto, con un fondo frutal y meloso. Por momentos pierde un poco el equilibrio y se torna algo áspera, a lo mejor necesita un poco más de maduración. Pero igual se deja tomar muy bien. Toda la línea Master está disponible sólo en botellas de 0,33l y lamentablemente, todas están pasteurizadas; lo cual es comprensible, no se puede esperar tampoco que un gigante como Prazdroj adapte tecnologías para un producto tan marginal en su cartera. Y a propósito, le veo muy buen potencial de exportación a estas cervezas.

Sin tener en cuenta gustos personales, no creo que ninguno de estos nuevos productos represente una "amenaza" para las regionales. Aquellos que ya le hemos tomado el gusto a estas cervezas "alternativas" no vamos a ser fácilmente atraídos por lo que sea que ofrezcan las marcas que ya conocemos y de las cuales hemos escapado. Esto lo veo más como un intento de las macros para detener la pérdida de consumidores. Más allá de todo esto, le doy la bienvenida a estas cervezas, en especial a las Master, porque no hacen más que agregar un poco de variedad al mercado.

Na Zdraví!

16/6/10

Seguimos con lo mismo

Cómo me gusta el blog de 2D2dspuma, es mi favorito en español. El otro día publicaron otro post que generó debate (y trajo a colación una irrelevante teoría conspirativa). En este caso se trata de una crítica a la retórica marketinera de Guineu, que un su página web anuncia con bombos y platillos que Riner es "La Mejor Cerveza Artesana del Mundo".

El encabezado es un poco exagerado, porque al leer el texto que lo acompaña nos dicen que lo de "Mejor del Mundo" viene del ranking de RateBeer en la categoría cervezas de bajo graduación alcohólica, y agregan que también, según la misma fuente, fue catalogada como la "Mejor Cerveza de España".

En ningún momento el post cuestionó la calidad de Riner ni de ninguna de las otras cervezas de Guineu. Sólo se criticó a las vacías palabras enarboladas por la gente de Ca l'Arenys, propietarios de la marca. Pero a pesar de ello salieron las voces de siempre protestando contra otro supuesto ataque a la "Cerveza Artesanal", de que hay "mala leche", defiendiendo a sus elaboradores con el argumento que son "gente que trabaja muy duro para difundir la cultura cervecera" y otras pavadas por el estilo.

Lo más interesante de esto es que cuando en diciembre del año pasado se criticó en el mismo espacio a la campaña "Cruzcampo Gran Reserva - Mejor Cerveza del Mundo", que también se menciona al cerrar la crítica a Guineu, nadie protestó, nadie salió en defensa de la macro española y nadie lo ha hecho hasta ahora.

Me equivoco, o no está haciendo Guineu exactamente lo mismo? En lo único que difieren uno y otro es en la escala de la campaña, producto de la diferencia de presupuestos de marketing. (y no, no es sólo algo que salió publicado únicamente en la página web de la cervecera, lo mismo fue mencionado en al menos un medio más) ¿Por qué está mal entonces criticar a Guineu, mientras que está permitido criticar a las macros? ¿Por qué hay gente que cree que las "Cervecerías y Cervezas Artesanales" (cómo me está cansando ese término) deben estar exentas de críticas? Que alguien me lo explique, porque realmente no puedo entenderlo.

Es más, Cruzcampo tiene más fundamento para afirmar que su Gran Reserva es "La Mejor Cerveza del Mundo" (en su categoría) que Guineu con la Riner. Nos guste o no, Gran Reserva ganó una medalla de oro en un certamen internacional en donde todos los participantes fueron juzgados en igualdad de condiciones por un jurado especializado en base a catas ciegas.

¿Cuál es el argumento de Guineu para afirmar que su Riner es la "Mejor Cerveza del Mundo" (en su categoría) y la "Mejor Cerveza Española" (de todas)? 20 reseñas en RateBeer. No voy a ponerme a discutir sobre la credibilidad, relevancia, validez o autoridad de los rankings de RateBeer y otras páginas similares (eso ya lo he hecho en otro post, y si alguien tiene algo que agregar al respecto, por favor, deje un comentario allí), sino que voy a seguir la línea argumentativa de la micro catalana. Y aun así, la afirmación tiene una base muy tenue. Es la opinión de sólo 20 usuarios de los vaya uno a saber cuántos miles que RateBeer tiene repartidos por todo el mundo y quienes no necesariamente han evaluado el resto de las cervezas de cada categoría. La muestra, entonces, es poco representativa y fácilmente puede fluctuar para una dirección u otra. Pero lo que es peor, y termina de demostrar lo absurdo e ingenuo del alboroto de Guineu es que al día de hoy, 16 de junio de 2010, Riner ya no es la mejor del mundo en la categoría "Low Alcohol", sino que está segunda, y tampoco es la mejor de España, sino que está tercera. (aunque para ser justos, la que encabeza la lista tiene sólo 11 votos y la segunda es una sidra).

En síntesis, la crítica es merecida. Guineu está utilizando la misma sanata marketinera que Cruzcampo, pero todavía peor, porque a la Gran Reserva la medalla de oro no se la saca nadie.

Na Zdraví!

15/6/10

Más chancho

Continuando con mi serie de recetas saludables (y porque todo el mundo parece estar mirando el folba) hoy quería compartir una inspirada por la que los amigos de la Logia Cervecera publicaron hace poco y que tiene una pinta bárbara. Como aquella también también tiene carne de chancho y cerveza ahumada como ingredientes estrella.

Vepřový Bok na Nakouřenem Pivu (Lado de Cerdo en Cerveza Ahumada)
Ingredientes

750g de lado de cerdo (es el corte que luego de curado y ahumado se convierte en panceta o tocino)
500ml de cerveza ahumada
2-3 dientes de ajo
Bastante tomillo, romero, salvia y un par de hojas de laurel
1 cuch. de comino
1 cuch. de paprika dulce
Unos granos de pimienta de cayena.
Sal y pimienta

Con un cuchillo bien afilado hacer unas incisiones en la parte superior del corte (la de la grasa) y salar a gusto. En un bowl agregar las especias y hierbas y los dientes de ajo cortados a la mitad o ligeramente machacados. Agregar luego la mitad de la cerveza y mezclar un poco. Poner la carne en la mezcla, cubrir con foil y llevar a la heladera para marinar por varias horas o de un día para el otro. Servir el resto de la cerveza en un vaso y tomarla tranquilo mientras se mira la tele o se escucha música.
En una fuente para horno poner la carne marinada, los dientes de ajo y las hierbas y parte del jugo. Agregar un poco de agua y asar en horno precalentado a 180ºC por una hora por lo menos. De tanto en tanto "pintar" la carne con el resto de la marinada. Unos diez minutos antes de que esté listo agregar lo que quede de la marinada y llevar el horno a 220ºC.
Para servir, cortar en porciones delgadas. Se puede acompañar con casi cualquier cosa. Yo lo serví con unas cebollas rehogadas en grasa de pato hasta que estaban doradas, a las cuales les agregué el jugo que quedó en la fuente de horno, terminando con un poquito de manteca para emulsionar que quedó buenísimo. La guarnición fue simple, ensalada con lechuga, cebolla de verdeo y hierbas de nuestro jardín.
Maridajes: Yo tomé una Polotmavé Speciál, pero me imagino que una Vienna Lager, Dunkles, alguna Bock o una buena Mild o una Ale sin demasiado lúpulo podrán ir muy bien también. Además de, por supuesto, cualquier cerveza ahumada que tengan a mano.

Pero esto no es todo. Si les sobró algo de la carne, a la mañana siguiente la pueden cortar en lonjas delgadas y asarlas despacio en sartén, dejando que se derrita un poco de la grasa, en donde luego pueden freír un huevo y quizás también un tomate. Con pan de centeno y una Stout o Porter es un desayuno con todos los nutrientes que una persona necesita para encarar el día.

Mientras estaba escribiendo esto di cuenta que este plato es ideal para el Mundial. No requiere demasiado tiempo de preparación, se lo puede tener listo para asar desde la mañana o el día anterior. Cuando empieza la sanata preliminar a todos los partidos se lo pone en el horno, sin que requiera mayor atención que ir un par de veces a remojarlo y estará listo para servir para el segundo tiempo.

Na Zdraví! a Dobrou Chuť!

10/6/10

¿Quién dejó entrar al perro?

Además del interesante crecimiento y éxito de varias cervecerías regionales y el boom de las micros, incluso en tiempos de crisis y cuando el consumo de cerveza en la República Checa ha declinado, otro segmento que de a poco ha ido incrementando sus ventas es el de las cervezas importadas, y me refiero a cervezas importadas de calidad y, en su mayoría elaboradas por cervecerías regionales, micro e independientes, y no aberraciones del tipo Corona, Desperados y Foster's. Su participación de mercado y volumen de ventas son aun insignificantes, pero cada vez son más los que están interesados en cervezas nuevas y diferentes y que están dispuestos a pagar un precio relativamente elevado por ellas.

Hace ya varios años que la empresa ACSAY está trabajando bastante bien con un sólido portfolio de cervezas belgas, que cada día parecen encontrar una nueva boca de expendio. También ha sido notable el éxito de Zlý Časy con sus cervezas americanas, holandesas, etc, las cuales prácticamente se agotaron en un par de meses, sin que los precios hayan sido un factor.

Y ahora, con la entrada al mercado de Odd Dog la cosa se está poniendo muy interesante. Esta pequeña empresa fue fundada por Mike, un inglés y su esposa checa, y tienen muchas ambiciones. Desde hace un par de meses están distribuyendo de manera exclusiva las cervezas de nada menos que Brew Dog y ya se encuentran en avanzadas negociaciones con otras renombradas cervecerías como Nøgne-Ø y Mikkeller.

Me encontré a almorzar hace poco con Mike y le pregunté qué lo había llevado a empezar este negocio. Las ganas de aportar algo más de diversidad al mercado checo, me respondió. También me contó que las cosas están marchando relativamente bien. Por ahora, la mayoría de sus ventas son por su propio e-shop, pero su objetivo es poder trabajar con pubs, restaurantes y tiendas especializadas.

Luego de la charla (en la que hice un poco de lobbying para que también importe cervezas de Haandbryggeriet) me quedó una muy buena impresión de Mike, es un tipo simpático, bastante apasionado, abierto a sugerencias y que conoce de cerveza. Fue muy interesante intercambiar impresiones con él y saber un poco más sobre sus planes y me puso bastante contento saber que ha empezado a trabajar bastante estrechamente con Hanz, el dueño de Zlý Časy, que prontó abrirá una tienda especializada que promete ser la mejor en Praga, por lejos.

Mike también tuvo la amabilidad de acercarme dos muestras de BrewDog, que eligió con cuidado luego de leer el blog y ver qué es lo que me gusta.
La primera que abrí fue la nueva vesión de la HardCore IPA. Había probado la versión anterior durante aquel festival navideño, y después más tranquilo en casa, y me había gustado mucho. La nueva receta es un poco más todo, fuerte, lupulada, intensa, pero perfectamente bien balanceada. Según la página web el IBU es de 150, además de 9,2%ABV. La cerveza con más IBU que recuerdo haber probado fue la Ruination IPA de Stone en una degustación del estilo con Evan Rail y Velký Al. Para demostrar que por sí solo el IBU no significa demasiado, la HardCore me pareció mucho menos amarga que la de Ruination, en parte gracias a una base de maltas más musculosas y su final sorpresivamente corto. Me encantó esta cerveza, fuerte, equilibrada, suficientemente compleja y al mismo tiempo, muy fácil de tomar. Fantástica para tomar acompañada por una tabla de quesos en un tarde calurosa mientras baja el sol. Quizás mi cerveza favorita de estos escoceses.
La otra muestra fue la Paradox Isle of Arran. Mike me la trajo con la promesa que me gustaría más que la Paradox Smokehead, un cervezón que algún día me gustaría volver a tomar. Esta versión de Paradox es bien diferente a la Smokehead. El whisky aparece más al frente en los sabores, balanceado por notas de chocolate y madera, al paladar y salsa de soja, chocolate, vailnilla y frutas en los aromas. Me gustó, me gustó bastante. Muy linda cerveza para tomar tranquilo después de cenar. Sin embargo, si me tengo que quedar con una, me quedo con la Smokehead. Ahora, si Mike tiene ganas de poner ambas cervezas lado a lado, quizás en una cata ciega, yo no voy a decir que no.

Mike también me recordó que James Watts, el Canino en Jefe de BrewDog, estará viniendo a estos pagas para usmear traseros y marcar territorio (y espero que estas palabras no inspiren a nadie). Estará dando una presentación en Pivovarský Klub, el próximo jueves 24 de junio a partir de las 18. Si es que todavía quedan entradas, les recomiendo comprarlas lo antes posible, sino, a lo mejor se podrán encontrar con los perros en alguna de las hospody que visitarán en Praga.

Por mi parte, le deseo a Odd Dog nada más que éxitos. Espero que sus planes y ambiciones se hagan realidad, porque la variedad nunca es suficiente.

Na Zdraví!

7/6/10

Es la crisis lo que las regionales necesitaban?

Una de las preguntas que le hice a Max Munson, dueño de Jáma en la entrevista que le hice luego de la conferencia de prensa con K Brewery fue por qué había decidido cambiar de proveedor, terminando una relación de una década con Plzeňský Prazdroj.

Luego de dejar bien claro que la gente de Pilsen siempre habían sido un muy socio comercial y que en la decisión no influyó ningún tipo de conflicto con ellos, me contó que el motivo que llevó al cambio fue la crisis.

Como los dueños gran mayoría de los restaurantes, Max estaba haciendo malabarismos para mantenerse a flote, lo cual significa recortar costos. Un día fue visitado por un representante de K Brewery, al principio no tenía ganas de hablar con esta persona, pero luego se acordó de su experiencia en el primer Czech Beer Festival, en donde fue parte de la organización. Allí pudo ver de primera mano la enorme aceptación que las cervecerías regionales habían tenido con los visitantes al evento, llegando al punto en que se tuvo que tomar la decisión de agregar algunas de ellas en las carpas de las macros para que estas no estén tan vacías.

Para hacerla corta, la charla con este vendedor fue muy fructífera. KBG no sólo le ofrecía una línea de productos más amplia, sino que también le montaría los grifos para reemplazar a los de Pilsner Urquell, le daría vasos y material promocional para decorar el pub y como si esto fuese poco, el precio de la mayoría de las cervezas era considerablemente más bajo que el de las de catgegoría equivalente de Prazdroj.

Durante aquella entrevista, Max me dijo que el cambio de proveedores y la adopción del modelo de grifos rotativos había sido recibido muy bien por la clientela y que en poco tiempo el consumo de cerveza se había incrementado. ¿Pero qué pasó desde entonces, una vez que esto dejó de ser novedad?

Me encontré con Max de casualidad el otro día y tuvimos una charla corta mientras solucionaba un problemita en la nueva sucursal de Jáma (muy linda, a propósito). Le pregunté qué tal andaban las cosas y la respuesta me sorprendió un poco. El cambio de proveedor ha ayudado a su negocio de una manera que él jamás habría podido preveer. Como ejemplo, me comentó de como gente que antes sólo iba a almorzar, ahora vuelve luego del trabajo para tomarse algunas de estas cervezas nuevas y de como algunas de ellas ya tienen sus fans. Agregó que el local original ya dejó de dar pérdidas, ahora el menos están recuperando los costos y eso, según él, es gracias a las cervezas.

Ejemplos como este, sé que hay varios. Ya la gente de Celeste me había dicho lo bien que les estaba yendo con Kout. Esto no puede sorprender a nadie, casi todas las cervezas regionales son más baratas, comparando los precios en un mayorista de Praga se puede ver que un barril de 50l de Gambrinus 11º cuesta 1470CZK, mientras que el precio de uno de Rohozec de la misma graduación es de 1080CZK; o que un keg de 30l de Stella Artois o Heineken cuestan 1297CZK y 1472CZK respectivamente, mientras que por uno del mismo tamaño de Svijany 12º se va a pagar 858CZK. A esto hay que sumarle que estas cervezas regionales tranquilamente se pueden vender al mismo precio que las otras. No se necesita ser un gurú financiero para darse cuenta de los beneficios.

Entiendo Gambrinus y Pilsner Urquell, siguen siendo marcas populares, pero cómo es que todavía hay gente que ofrece cervezas pseudo-importadas, que no sólo son caras, sino que difícilmente sean por sí solas un gran atractivo para nuevos clientes?

Pero claro, cuando las mentes iluminadas detrás del Prague Food Festival presentan a "Braník Vestida de Seda"* con tanta pompa y circunstancia, sin que a ningún crítico gastronómico en inglés o en checo se queje al respecto ¿qué se puede esperar entonces del dueño de una pizzeria en Praga 9?

Na Zdraví

(*) Tengo fuertes sospechas de uqe Braník, Staropramen y Stella Artois son la misma cerveza con distinta etiqueta, a pesar de que la primera es mucho más barata que la última

4/6/10

Tomo madera

Qué clima más feo que ha estado haciendo este ultimo mes, casi que parece otoño. El punto culminante para mí fue el miércoles pasado que llovió casi todo el día y cuando salí temprano a la mañana no se me ocurrió llevar conmigo un paraguas o una campera. Todo lo que tenía de abrigo era un sweter ligero.

La caminata desde la parada del bondi hasta casa fue miserable, después de haberme secado un poco durante el viaje, me volví a mojar hasta los huesos. Aun así, estaba de buen humor, había tenido un bien día y andaba con ganas de tomar alguna cerveza especial. El clima invitaba a algo fuerte, sabroso y bien oscuro. Por suerte en la bodega tenía varias cervezas oscuras maduradas en barrica o madera.

Para cuando llegué a casa ya sabía qué era lo que abriría: Espresso Oak Aged Yeti Imperial Stout de la Great Divide Brewing Co.. Con ese nombre y el 9,5% ABV, sabía que no la iba a pifiar

Había llegado a mis manos, junto con otras dos muestras de nuevas cervezas yankis, gracias a Todd, un colega entusiasta cervecero que había venido de visita desde el otro lado del charco. Con Todd pasamos un día genial, visitamos dos brewpubs y una hospoda y nos tomamos un par de cervezas (de más), todo mientras charlábamos e intercambiábamos impresiones sobre la actualidad de las escenas cerveceras estadounidenses y checas. Curiosamente, el día que estuve con Todd también fue bastante lluvioso y frío y cerramos la larga sesión compartiendo una botella de Kopi Loewak de De Mollen, también una imperial stout con café (flor de birra!).

Pero volviendo al Yeti. Luego de haberme cambiado y tomar el té que me había preparado mi mujercita abrí la botella que había puesto a enfriar un rato en la heladera cuando llegué.
Espresso Oak Aged Yeti Imperial Stout es negra como el futuro, coronada por una espuma color café cortado, casi. A la nariz ofrece un montón de cosas, algo de alcohol, que por suerte es mantenido a raya por un fuerte café recién molido al que se le agregan de manera casi periférica flores y frutas desecadas, una mezcla muy interesante. El sabor es todavía más complejo: Café fuerte, azúcar morena, madera, pasas, chocolate amargo, todo casi al mismo tiempo, moviéndose sobre un cuerpo bastante untuoso. Hay algo de alcohol, que hace cosquillas en la punta de la lengua y me hizo acordar un poco a un Fernet. El final es larguísimo y si alguno de ustedes tomó alguna vez un café ristretto bien fuerte y sin azúcar, sabrá de lo que estoy hablando.

Este Yeti es potente. La botella de 0,65l es ideal para una cerveza como esta, porque invita a compartirla. Yo la tomé en tres tandas (dándole unos tragos a mi media naranja) y disfruté cada una de ellas. No voy a decir que me voló la cabeza, pero sí que fue exactamente lo que quería y lo que esperaba de ella, ni más, ni menos; lo cual no es poco.

Gracias Todd por este monstruo. Las otras dos, Boulevard Smokestack Series Collaboration No. 1 y Russian River Supplication, están esperando a sus momentos indicados.

Na Zdraví!