31/3/10

Bienvendos sean los cambios

Por ya más de una década y media Jáma ha sido un favorito de la comunidad de residentes extranjeros angloparlantes en Praga. Sin embargo, por varios motivos, este pub nunca formó parte de mi rotación regular. No es que haya tenido nada de malo, las pocas veces que estuve salí satisfecho, pero nunca sentí las ganas de volver. Igual, cuando su dueño, Max Munson, me envío un e-mail invitándome a una conferencia de prensa, no dudé en asistir.

Y no, no fue (sólo) la promesa de comida y bebida gratis. Luego de diez años Jáma había decidido terminar su relación comercial con Plzeňský Prazdroj. El nuevo proveedor de cerveza a partir de ahora sería K-Brewery Group.

Había oído algo al respecto, pero en su momento pensé que Jáma solamente ofrecería Lobkowicz Premium (una cerveza que me sigue sin gustar y me interesa todavía menos) y quizás un par más. Resulta que estaba equivocado. Además de cambiar de proveedor, Max decidió adoptar el modelo "čtvrtá pípa", o el de cervezas rotativas, instalando 12 grifos, 9 reservados para las cervezas de KBG (6 fijos y tres rotativos), uno con los restos de Pilsner Urquell y los dos restantes para cervezas "invitadas", por ahora con Kocour y Matuška, pero otras irán apareciendo.
Claro que la conferencia de prensa no era sólo para anunciar la nueva carta cervecera, sino para presentar a le gente a cargo de K Brewery Group, el motivo principal por el que fui.

Por culpa del trabajo (sí del que paga las cuentas) no pude estar presente desde el principio. Cuando llegué la conferencia hacía un rato que había empezado, así que tomé el asiento que estaba reservado para mí y me puse a comer y tomar mientras escuchaba las pregutnas y respuestas, de lo cual saqué un par de datos interesantes. KBG está preparando una "versión oscura" de Lobkowicz Premium que sacarán al mercado en cuanto hayan decidido cuál de sus siete cervecerías la elaborará. También han contratado un par de especialistas para negociar con las lacras humanas que son las cadenas de supermercados.
Claro que también hice preguntas, después de todo soy un periodista, en serio. Pregunté sobre malterías y me contestaron que un par de las cervecerías de KBG elaboran sus propias maltas, pero que no alcanza para satisfacer la demanda de todo el grupo así que tienen entre sus planes o bien comprar una maltería o montar una nueva en la zona de Haná. La otra pregunta fue un poco para hacerle creer a los presentes que sé algo de cerveza. El slogan de KBG es "Navrát k Tradíci" (Volver a la Tradición) así que les pregunté si habían pensado volver a la tradición de antes 1842, la de las cervezas de fermentación alta. Grande fue mi sorpresa cuando Jiří Faměra, el director técnico de la empresa, me contestó que era algo que estaban considerando y que ahora, que cuentan con la tecnología para hacer este tipo de cervezas en Černá Hora, se iban a poner a pensar más en serio.
Cuando la conferencia terminó tuve la oportunidad de seguir charlando con el Sr. Faměra (un egresado de la SPŠPT y su novia, una microbióloga cervecera, ambos muy, muy simpáticos. Hablamos, por supuesto de cervezas. Le pregunté si iban a promocionar Velen, la cerveza de trigo que Černá Hora había sacado el año pasado antes de convertirse en parte de KBG y me dijo que sí, lo cual me puso muy contento porque la probé hace poco de barril y está muy buena.
Cuando ya estábamos relajados y dándole a la sin hueso como viejos amigos decidí que era el momento indicado para ir a la yugular y hacer la pregunta que hacía rato tenía ganas de hacer. Muchos en el mundillo cervecero creen al día de hoy que KBG no es más que un testaferro de Heineken o alguna otra corporación internacional, algo que a mí nunca me pareció plausible, pero que aun quería saber por qué. Faměra reconoció que al principio cometieron el error de no dar la cara lo cual generó suceptibilidades, la realidad es que él y otros directivos de la empresa son ex gente de Prazdroj, incluído Faměra, que luego de dejar el gigante se asociaron con otras personas para montar KBG.

Luego de conferencia y charla, y de haber podido ver las caras y estrechar las manos de algunos de los que están a cargo de KBG, debo decir que tengo una buena impresión de ellos. No creo que sean santos, pero sí que tienen un compromiso con la buena cerveza, y no tengo duda de que no están a las órdenes de alguna multinacional, esto por supuesto no implica que si el día de mañana alguna les ofrece el suficiente dinero ellos necesariamente se nieguen a vender.

Como no había podido charlar con el dueño de Jáma y conocer más a fondo su punto de vista, arreglé una entrevista unos días más tarde, tenía varias preguntas para hacerle.

La primera, cuáles eran hasta ahora los resultados del cambio. Muy positivos. Max está muy satisfecho con el apoyo del proveedor, le gustan mucho las cervezas y se están vendiendo muy bien. Me contó que comparó las ventas de los últimos catorce días de Pilsner Urquell y cía. y las de los primeros catorce días de KBG y cía., y notó que está vendiendo mucha más cerveza que antes y que mucha gente no se queda solamente con una, sino que van probando varias de la oferta, con varios quedándose a tomar "una más", algo que antes no hacían.

Otro tema que me preocupaba era la rotación y la condición de las cervezas. Nada que temer, los barriles se mantienen todo el tiempo en una cámara refrigerada a 11ºC. En cuanto a la rotación, con un par de las cervezas empezaron con barriles de 15l y ahora, apenas un mes más tarde, ya las están pidiendo en barriles de 50l. Tengo que agregar que todas las cervezas que probé estaban en perfectas condiciones, aunque algo demasiado frías para mi gusto.

El personal, qué tan informado está de las nuevas cervezas que vende? Antes con Urquell y Gambáč, los clientes no iban a preguntar nada, ahora, con tantos nombres "exóticos", la cosa puede ser distinta. Dos de los camareros ya tenían relativamente amplios conocimientos previos sobre cerveza, el resto, en su mayoría sabe lo básico, o sea, lo suficiente como para informar al cliente promedio, y está aprendiendo aun más. Antes de empezar a vender las cervezas de KBG, la empresa los invitó a todos a visitar Pivovar Platan, donde se elabora Lobkowicz Premium, para muchos, fue la primera vez que habían estado en una cervecería y la experiencia les creo mucho entusiasmo.
En la conferencia de prensa Max había mencionado que uno de sus planes era poner énfasis en los maridajes con las cervezas (él tiene mucha experiencia con vinos) y sugerir una cerveza con cada plato del menú. Cuando le pregunté sobre el tema, me contó que eso todavía era algo que una temprana etapa de planeamiento y que, en realidad, lo veía difícil de realizar debido a lo de las cervezas rotativas. Sin embargo, habían decidido empezar a ofrecer un menú de "Especialidades del Chef" con unos pocos platos que cambiarían periódicamente y este sí incluiría cervezas sugeridas en base a la oferta del momento.

Cerramos la charla hablando de la sucursal que Jáma abrirá pronto cerca del Teatro Nacional, que por supuesto también ofrecerá cervezas regionales en seis grifos, uno de ellos rotativo.

Pero esto ya se ha hecho muy largo, quedan un par de preguntas las cuales trataré en una futura entrada. Por ahora, basta decir que lo que vi es muy positivo. El cambio no sólo es posible, sino que también puede ser lucrativo.

Ah! y si alguno de ustedes se está preguntando si Jáma ahora sí se convertirá en parte de mi rotación regular, no sé todavía, habrá que ver qué tal está el patio verano que abrirán en algunos días. No hay muchos lugares en el centro para ir a sentarse a tomar una buena cerveza al aire libre.

Jáma-The Hollow
V jámě 1671/7
110 00 Praga 1
+420 224 222 383

28/3/10

Sobre reconocimientos, ofertas curiosas y malas noticias

El otro día recibí un email anunciando que Pivní Filosof había sido incluído en la lista de "Los Mejores 50 Blogs Cerveceros" que fue publicada en el blog de Onlinedegrees.net.

No tengo idea de quiénes son (aunque me pregunto si no son los mismos que me mandan emails ofreciéndome títulos universitarios en línea), ni cuáles fueron los criterios de selección, pero una palmada en la espalda es una palmada en la espalda y siempre será bienvenida.

Un par de días más tarde recibí otro e-mail, en este caso proveniente de la editora de una página de consejos en internet, anunciando que estaban por lanzar un nuevo servicio y tenían ganas de que yo fuese uno de los "Miembros Fundadores" del canal de "Estilo y Belleza" ya que me consideran un experto en lo que se relaciona a glamour y belleza.

Me pregunto si habrán visto mi foto arríba y, si es así, no puedo imaginarme quién podría estar interesado en los consejos de belleza que yo pueda dar (y a decir verdad, no sé si quiero saberlo).

Y ahora en serio para la mala noticia.

Si entendí bien el mensaje dejado en un de los foros de discusión de Pivní Info, una de mis hospody favoritas, U Slovanské Lípy ha cerrado sus puertas.

Una verdadera lástima. Si bien la comida no era la gran cosa (cuando estaban insipirados), el servicio en Lípy siempre fue de primera y el lugar tenía en particular encanto que al principio no entendí, pero luego aprendí a querer y además de todo esto, tenían Kout na Šumavě.

Voy a extrañar mucho esta hospoda y atesoraré los recuerdos de los agradables momentos líquidos que allí pasé con amigos y visitantes.

Espero que Kout pueda pronto encontrar otro lugar que ofrezca sus cervezas de manera permanente.

Na Zdraví!

26/3/10

La Ronda #22: Espantos Tempranos

Este mes me animé yo a invitar La Ronda, que se va acercando a su segundo aniversario. La premisa de este mes fue inspirada por la que Hipos Urinatum había propuesto para la edición anterior y es la siguiente:
Cuál fue la cerveza, o tipo de cerveza, que al probarla por primera vez no les gustó para nada? Cuál fue su reacción en aquella oportunidad? Y cuánto tiempo tardaron en volver animarse a probarla y en qué circunstancias?
Como creo todos, mi vida cervecera empezó con la marca más popular de mi comarca, para luego ir expandiendo mis horizontes. Siempre he sido muy curioso y desde épocas tempranas me gusta probar cervezas nuevas, al principio eran más que nada marcas nuevas sin prestarle ninguna atención a su historia, estilos y demás cosas, lo único que me importaba era si la cerveza me gustaba.

Un día, hace ya más de una década, estaba en un hipermercado cerca de casa cuando me encuentro con una "cerveza de trigo". Había leído u oído que existían este tipo de cervezas y me pregunté entonces cómo se diferenciaban de las de malta (sí, pensaba que la malta era un cultivo). Como la mejor manera de encontrar la respuesta era probando compré la botella, no estoy seguro cuál era, pero era de una de las marcas famosas alemanas, a lo mejor Franziskaner, pero no importa; lo que sí me acuerdo es que era bastante cara.

Esa noche, después de la cena y ya en mi dormitorio, con mucha expectativa abrí la botella recién sacada de la heladera. Lo primero que me llamó la atención no fue su aspecto turbio, sino su aroma. "Esto huele a jabón", dije. Me pareció horrible! Pero bueno, más de una vez nos encontramos con cosas que no huelen tan rico, pero que luego resultan ser deliciosas, así que igual probé la cerveza. También me supo a jabón. Qué cosa más horrible! Hice todo lo posible para que me guste, les juro, en gran parte porque no quería terminar tirando algo que me había salido tan caro, pero no pude pasar de la mitad del vaso y la Weizenbier terminó en los caños.

Unos meses más tarde, en una escala en el aeropuerto de Bruselas pedí en uno de los bares del Duty Free algo que estaba anunciado como "White Beer", sin saber lo que era. Hoegaarden, me acuerdo por el vaso. También me pareció horrible, pero estaba muerto de cansancio y sed luego de haber sufrido 12 horas en un avión así que, no sin esfuerzo, la pude terminar.

Me tomó varios años volver a animarme a probar una cerveza de trigo. No estoy del todo seguro cuál fue, si una Erdinger Dunklesweizen en Pivní Galerie como broche de oro a una líquida tarde con un amigo, o la Weizenbock de U Bulovký. Sea cual sea, el hecho es que me gustó mucho y me animó a darle otra oportunidad a las cervezas de trigo, que hoy me encantan.

Na Zdraví!

24/3/10

Esto ya es estúpido

No tengo nada en contra de que una empresa cuide y proteja su marca. Por el contrario, me parece algo muy importante, después de todo, la marca, o marcas, está entre lo más valioso que una empresa tiene.

Sin importar lo que piense sobre la cerveza (y la tanková me sigue gustando), creo que es digno reconocer el modo en que SAB-Miller cuida la marca Pilsner Urquell. Es sabido que la empresa emplea inspectores de calidad que de incógnito recorren locales que tienen contrato con ella. Su objetivo es ver que la cerveza sea servida de la manera adecuada, la higiene y el mantenimiento del sistema de grifos. Puede que esto parezca sacado de una leyenda urbana, pero no creo que sea así, se pueden ver muchas hospody con placas, pegatinas y certificados que dan prueba de esto.

Seguramente, otra de las tareas de estos inspectores es velar para que otras cervezas no sean vendidas como Pilsner Urquell. Nada de malo en esto tampoco. Claro que a veces las cosas se pueden ir un poco de las manos o, para decirlo mejor, se pueden volver estúpidas.

La semana pasada Plzeňský Prazdroj denunció ante las autoridades al dueño de Pivovar Kout na Šumavě, Jan Skala, por competencia desleal y uso indebido de la marca Pilsner Urquell.

Sí, leyeron bien, una cervecera que al año pasado cocinó 10,5 millones de hl denunció por competencia desleal a otra que cocinó 8 mil hl.

El motivo? De algún modo Prazdroj se enteró que Kout estaba usando barriles de Pilsner Urquell para distribuir sus cervezas. Sí, leyeron bien.

No conozco la ley, pero sí sé que ésta es una práctica común entre las micros y no pocas bodegas que venden vino en este formato. Un barril nuevo cuesta 2500CZK y no son muchos los que tienen los fondos como para hacerse de suficientes barriles, así que utilizan aquellos que están dando vueltas por ahí. A las cerveceras esto no les resulta muy simpático, los barriles siguen siendo de su propiedad y muchas veces pasa que sus barriles nunca vuelven, lo cual siginfica una pérdida financiera ya que el depósito que cobran por ellos es mucho más bajo que el precio de un barril. Sin embargo, siempre habían hecho la vista gorda.

En ocasiones, el uso de barriles ajenos no es premeditado por parte de las cervecerías. Muchas veces sucede que hosteleros se acercan a una micro a comprar cerveza para vender en sus locales con barriles vacíos, los cuales, las micros no tienen ningún problema en limpiar y rellenar con sus cervezas.

Ahora, realmente significa esto competencia desleal y uso indebido de una marca? En serio la gente de SAB-Miller nos quiere hacer creer que Kout na Šumavě quiere vender sus cervezas como Pilsner Urquell?

A quién? Por qué?

En apenas un par de años Kout se ha ganado en la comunidad cervecera una merecidísima reputación gracias a la calidad de sus sobresalientes cervezas. No tiene sentido que alguien como ellos quieran hacer pasar su producto por algo de menor calidad.

También hay que tener en cuenta que nunca nadie ve los barriles de las cervezas que pide en una hospoda. Se confía en que la cerveza que llega en el vaso es la que se pidió o por la cual se va a pagar luego. En otras palabras, si voy a una hospoda a tomar un Pilsner Urquell y un hostelero inescrupuloso me sirve en un vaso de Pilsner Urquell, desde un grifo con el logo de Pilsner Urquell, una cerveza de, por ejemplo, Kout, no va a importar de qué color sea el barril, no tengo manera de darme cuenta.... AHA!!!

Será que Pilsner Urquell tiene miedo?

Todo esto me hace acordar a una historia que me contaron hace poco. El dueño de una hospoda estaba cansado de vender Gambrinus. Se había decidido por otra marca, pero los štamgasty no querían saber nada de ello. Para ellos Gambáč era la mejor cerveza del mundo y ninguna otra podía tomar su lugar. El hostelero entonces tomó una medida drástica. Contactó al representante de la cervecería y le preguntó si tenía algún problema con que sus cervezas fuesen vendidas en vasos de Gambrinus. El representante no tuvo problema y el hostelero puso en marcha su plan. Durante varias semanas sirvió la nueva cerveza a sus clientes sin decirles que había cambiado. Un día les preguntó qué tal les gustaba y todos coincidieron en que estaba muy rica, más que de costumbre. El hostelero entonces les mostró la tapa de plástico del barril que estaba pinchado en ese momento y les dijo: "Señores, ésto es lo que estuvieron tomando estos últimos días, así que olvídense de Gambáč, porque esto es lo que seguirán tomando de aquí en más". Nadie se volvió a quejar.

Na Zdraví!

22/3/10

Reporte de Progreso

Seguro que muchos de ustedes se están preguntando cómo va el proyecto de mi libro, en especial aquellos que generosamente han donado a la causa. A no temer, aquí está el segundo (y más que retrasado) reporte de progreso.

Las primeras palabras han sido forjadas en bytes y ya me he puesto un cronograma de trabajo que espero (y dudo) poder mantener. Al mismo tiempo, la recopilación de material continúa y sigue dando de qué hablar. Hoy es sobre un mito refutado, sabiduría popular comprobada y una agradable sorpresa.

El mito refutado: "El servicio en las hospody, etc. praguenses es malo". O al menos esa es la impresión que dejan muchas de las reseñas y comentarios en foros publicados por residentes extranjeros. Es una huevada! OK, no voy a negar que uno se puede encontrar en Praga con mal servicio, pero lo mismo sucede en cualquier ciudad y centro turístico del mundo.

En estos últimos meses he visitado muchos lugares a los que nunca antes había ido y casi sin excepción me he encontrado con servicio eficiente, correcto y profesional y más de una vez, hasta amigable. Como ejemplo basta la chica que atiende en ese pequeño cafetín perdido en Vinohrady (o es Žižkov ya?) donde sirven Polička a muy buen precio. Entre allí una tarde lluviosa y me pedí una tmavé výčepní que llegó muy bien tirada, con una persistente espuma cremosa. Me tomé unos instantes para admirarla y la chica dijo algo que no entendí del todo bien, pero que igual respondí halagando su trabajo como "výčepník", lo cual resultó en una sonrisa aun más amplia y la subsiguiente conversación sobre el estado del clima.

Muchas veces esto no viene solo, ayuda mucho sonreír, ser educado, aprenderse al menos unas palabras en checo y, por sobre todo, no tener esa actitud de "soy el dueño del lugar" que he visto en muchos parroquianos. Ellos son los que terminan recibiendo mal servicio, y mierda que se lo merecen!.

Sabiduría popular comprobada: "La calidad de la cerveza depende 50% del que la hace y 50% del que la sirve". Una gran verdad. Hay cervezas mediocres que en buenas manos se vuelven geniales y cervezas geniales que en las manos equivocadas se vuelven mediocres, o peor. el mejor ejemplo es, quizás, Svijanský Máz. Esta cerveza de 11º Plato siempre fue la que menos me gustó de los productos de Pivovar Svijany y en estos últimos meses he notado una caída en su calidad que se podría relacionar con la impresionante expansión de esta exitosa cervecería regional (es su producto más difundido). Aun así, cuando la tomé en Baráčnická Rychta me pareció maravillosa. Sin embargo, en mi visita a Café Jehuda, en la calle Blanická, cerca de Nám. Míru, estaba tan mal tirada que bordeaba lo intomable, lástima, porque el lugar en sí mismo no está nada mal.

Una agradable sorpresa: Proveniente de Pivovar Žatec, a quienes he criticado mucho en su momento, y creo que con justicia. Hoy en Praga funcionan al menos cuatro lugares que ofrecen sus cervezas, en dos de ellos tomé la Kvasnicová 12º (en realidad, nefiltrovaná) y qué rica que es! Mucha fruta con un toque de miel y pan fresco, todo aderezado con una delicada nota herbal-floral como para redondea. Imposible tomar una sola. Me puso muy contento, en especial porque uno de esos lugares me gustó mucho y es de los que abren temprano.

Estoy muy satisfecho con la marcha de este proyecto, me está dando muchas satisfacciones. Una vez más, gracias a los que me han ayudado financieramente, son una gran motivación.

Na Zdraví!

18/3/10

Sorpresa navideña

Un par de días antes de Navidad encontré en mi buzón un anuncio diciendo que tenía un paquete esperándome en la oficina de correo local (que en realidad está en el pueblo de al lado) proveniente de Noruega.

"Hmmm!" Dije abriendo bien los ojos y torciendo la boca para expresar mi intriga de la manera apropiada. No estaba esperando nada desde el alargado país del Norte, aunque por el peso que aparecía mencionado en el papel me imaginé que serían cervezas. Y así fue, Jens de Haandbryggeriet me había mandado unas muestras se dus cervezas: Aqua Vita Porter, Haandbakk, Norse Porter, Dark Force, Gravøl (que tendrá una reseña por separado) y una de mis favoritas del año pasado Norwegian Wood, además de una botella que se rompió en el viaje, la especial navideña, creo.

Tengo que decir que, luego de haber probado varias de sus cervezas, Haandbryggeriet se ha convertido en una de mis cerveceras favoritas. Su línea de productos es increíblemente interesante y variada, muchas de las cervezas son fermentadas con una cepa especial de levaduras salvajes e recrean antiguas recetas noruegas. Puede que algunas de las cervezas resultantes sean del gusto de todos, pero su concepto y ejecución merece reconocimiento.

La que más curiosidad me despertó fue Aquavita Porter. Esta "moda" de madurar cervezas en barriles de roble, en especial si fueron utilizados antes para otra bebida, me parece muy interesante, más allá de que algunos resultados no sean tan logrados. En este caso, se trata de una Porter noruega con 10%ABV que fue madurada unos meses en viejos barriles de Aquavit, el aguardiente tradicional de Escandinavia que es saborizado con hierbas, bayas y especias. Nunca había probado Aquavit así que no estaba muy seguro qué es lo que le agregaría a la cerveza.
Aquavita Porter es una cerveza fantástica. Aroma licoroso, que recuerda al cognac, junto con notas de madera quemada y un fondo de frutas pasas. El sabor es tremendamente complejo, chocolate amargo, pimienta, azúcar quemada, suave vainilla, todo se va alternando en mayor o menor medida terminando en un final seco y algo picante. A pesar de todo esto y su elevado ABV se deja tomar muy bien. Ideal para sentarse al fuego y leer un buen libro. Simplemente espectacular.
La otra cerveza madurada en roble que recibí fue la Haandbakk, una Sour Ale con 7.5%ABV que fue madurada por más de un año en barriles de roble anteriormente utilizados para vinos franceses. Definitivamente no apta para principiantes, aquellos que no han probado o no les gustan las cervezas agrias es mejor que ni prueben esta. Para aquellos que sí gustan de este tipo de cervezas Haandbakk es algo que deberían probar. Es de color ocre con bastante carbonación. El aroma es una mezcla de vino Champagne extra brut con suave caramelo. Todavía no he terminado de tomarle el gusto a las cervezas agrias, al principio Haandbakk me resultó muy agradablecon las notas agrias están bien balanceadas por frutas dulces. Sin embargo, a medida que la cerveza toma temperatura y la acidez se acumula en el paladar, ya no se me hizo tan fácil de tomar, pero es algo que ya me ha pasado con, por ejemplo, Cantillon Geueze. Quizás en menor medida o acompañada por una tabla de quesos bien aromáticos se puede disfrutar mucho más.
Abandoné un poco el terreno de lo exótico para probar la Norse Porter y su más moderado 6.5%ABV. Es del color esperado y ya al servirla se puede notar su excesiva carbonación, que dicho sea de paso, es un problema que tienen varias de las cervezas de Haandbryggeriet. Tanto gas quita cuerpo, pero más allá de esto, Norse Porter es una linda cerveza con aromas que recuerdan al chocolate con algunas notas ahumadas. El chocolate, ya más intenso, sigue en el paladar acompañado ahora por caramelo. El final es largo y se le suma una suave y agradable acidez. Nada fuera de lo ordinario, pero todo en su lugar.

Me tomó varios días animarme a abrir Wild Thing. Pensé que sería una cerveza agría al estilo de Haandbakk, algo para lo cual tengo que estar en un estado de ánimo especial. Cuando ese día llegó me encontré con una muy agradable sorpresa.
Wild Thing es una de las "cervezas históricas" de HaandBryggeriet. Según la etiqueta está elaborada con tres granos y saborizada con arándanos y grosellas naturales, además, está fermentada con las levaduras salvajes de la cervecería. Se presenta en un intenso ámbar rojizo, coronado por una espuma compacta con un ligero tinte rojo. Tanto en aroma como en sabor la mejor manera de descriirla es un blend entre dunkles weizen y lambic frutal. Puede que no suene demasiado apetitoso, pero créanme, se trata de una cerveza deliciosa, perfectamente balanceada, donde cada uno de sus elementos sabe el lugar que ocupa y no se sale de él. Le encantó hasta a mi mujer, que no puede ni ver las cervezas agrias. A pesar de tener un respetable 7%ABV se deja tomar casi como una cerveza de sesión. Me la imagino genial para sentarse a tomar una tarde fresca de verano mientras baja el sol.
Para cerrar la sesión me quedé con Dark Force que se define como una Imperial Double Wheat Stout. No me convenció del todo esta cerveza. A la vista es no presenta ninguna diferencia con una Imperial Stout ordinaria. En los aromas había demasiado alcohol para mi gusto más unas notas secas que recuerdan a madera. Quizás esperaba algo más complejo o exótico, pero la verdad es que Dark Force se queda a medio camino entre una Imperial Stout y una Weizenbock o algo parecido, pero sin llegar a tener suficientes de los matices más intersantes de una y otra. Puede que sea una interesante alternativa para alguien que nunca probó una cerveza oscura de sabores tan fuertes, pero yo esperaba algo más.

En conjunto, estas cervezas no hacen más que reforzar mi simpatía por HaandBryggeriet. Me gusta mucho su filosofía de escarbar en el pasado y poder así, paradójicamente, ofrecer algo, al menos para mí, novedoso y fuera de lo común y al mismo tiempo poder romper ese molde de que la cerveza debe ser elaborada sólo con un limitado número de ingredientes y que se tiene que ajustar a un estilo determinado. Sí, son varias las cerverías en el mundo que hacen algo parecido, pero ello no le quita mérito a Haandbryggeriet.

Na Zdraví!

16/3/10

Una Paradoja?

Mi proverbio cervecero favorito es "Lo más imporante es lo que está en el vaso, el resto es, como mucho, interesante". También creo que la manera ideal de evaluar una cerveza sería utilizando el método de "Double Blind Tasting", en el cual no se con absolutamente ninguna información preliminar sobre las muestras a juzgar.

En la realidad, este método es muy difícil de emplear, ya que siempre habrá una larga lista de factores que influirán en nuestras opiniones sobre tal o cual cerveza. Pero aunque lo utilizácemos, nos puede servir este método para definir si una cerveza es mejor que otra(s)? No deberían acaso tomarse en cuenta algunos de esos factores arriba mencionados para llegar a tal conclusión?

Tomemos el siguiente caso hipotético: Una degustación comparativa de dos cervezas, A y B. La única información que tenemos sobre ellas es de rasgos generales: Ambas fueron elaboradas en el mismo país (sin que nos digan cuál) y son de producción regular (es decir que no son ni estacionales ni de edición limitada), sus contenidos alcohólicos son prácticamente iguales y ésta y otras características hacen que se las pueda encuadrar en una misma categoría o estilo.

Digamos que luego de analizar los resultados de la degustación vemos que todos están de acuerdo en que ambas cervezas son excelentes y que nos gustaría mucho poder volver a tomarlas. Sin embargo, una mayoría prefirió la muestra B sobre la A. En este contexto, podríamos entonces decir que con justicia que B es la mejor de las dos.

Ahora, este es un contexto poco realista y de hecho, si quisiésemos volver a tomar alguna de las dos muestras lo más probable es que las tendríamos que comprar, y aquí es donde entran en juego una serie de factores objetivos que hacen que aparezcan algunas diferencias notables entre las dos cervezas.

Resulta que la muestra A es relativamente fácil de conseguir en cualquier gran ciudad y su precio en negocios y supermercados ronda el par de EU. La muestra B, por otro lado, no sólo es muy difícil de conseguir, sino que en las pocas ocasiones que aparece en el mercado local su precio es dos, tres o más veces superior al de A.

Cuál es entonces la mejor cerveza la que gustó un poco más, pero rara vez podremos volver a tomar, o la que gustó un poco menos, pero podemos tomar cada vez que tengamos ganas?

Na Zdraví!

12/3/10

Maravilloso

Ayer me disfracé de periodista y fui a hacer un reportaje para mi próximo artículo en Bar&Beer. Estuve en la SPŠPT (sigla en checo de Escuela Secundaria Industrial de Tecnología Alimentaria), donde entre otras carreras se puede estudiar Elaboración de Cerveza, y tuve una de mis experiencias cerveceras más fantásticas, degustar en una escuela secundaria cervezas elaboradas por alumnos de esa escuela.

Probé tres, una polotmavý ležák, con lindo cuerpo acaremelado, notas frutales y un suave final amargo; una tmavá 20ª, excelente ejemplo de Baltic Porter, con mucha fruta pasa y bien integradas notas tostadas y la estrella de la casa Podsklalský Smrtihlav una tmavé con 37ªPlato y 13,3%ABV elaborada solamente con grano, producto de un proceso tremendamente complejo y una maduración en frío de casi un año. Buenísima, a pesar de haber estado demasiado fría, se notaban los frutos maduros, la vainilla y alguna que otra especia, el alcohol, muy bien integrado y daba la sensación de estar tomando un buen brandy.
Las tres cervezas, que debo repetir son elaboradas por alumnos de escuela secundaria, tenían una calidad impecable y le pasan el trapo a más de un producto de microcervecerías comerciales fuera de la Rep. Checa.

Pero lo mejor fue haber podido conocer y establecer una amistado con el jefe de cátedra, el director de la escuela y el ex director. Todos gente fantástica, con mucha pasión cervecera que espero pronto volver a ver.

Así es, vivo en un país donde ya a los quince años se puede aprender a hacer cerveza de manera profesional y también a degustarla.

Na Zdraví!

9/3/10

La Ronda #22: Espantos Tempranos

La Ronda que Hipos Urinatum invitó el mes pasado no sólo fue muy interesante porque nos hizo pensar, sino porque también dejó el tema para una subsiguiente ronda servido en bandeja, disponible para cualquiera que quisiese reclamarlo como suyo.

Me sorprendió entonces, que siendo un tema tan evidente (incluso fue tratado por Txema en su aporte), nadie se haya animado a invitar La Ronda de este mes con él como premisa. Así que, como ya estamos casi a mediados de mes, no me quedó más remedio que hacerme cargo yo.

Tal como quedó demostrado en la edición anterior, nuestros gustos han evolucionado. Todos, creo sin excepción, empezamos nuestra vida cervecera tomando (y disfrutando, no nos olvidemos) las marcas más populares y/o disponibles en nuestras respectivas comarcas. En algún momento nos animamos, o nos animaron, a probar algo diferente que consideramos mejor, o que al menos nos gustó más que aquello a lo que estábamos acostumbrados. Ese fue nuestro primer paso en el camino de descubrimiento que hoy transitamos. Un camino que seguramente ha tenido algún que otro tropiezo, y justamente los tropiezos son el tema de esta ronda:

Cuál fue la cerveza, o tipo de cerveza, que al probarla por primera vez no les gustó para nada? Cuál fue su reacción en aquella oportunidad? Y cuánto tiempo tardaron en volver animarse a probarla y en qué circunstancias?

Ya saben cómo viene la cosa, están todos invitados (incluso aquellos a quienes me olvide de dejar la invitación en sus blogs). La fecha de entrega es la última semana del mes. A los que participen los estará esperando una buena Weizenbock, qué más lindo para tomar a fines del invierno?

Na Zdraví!

La marca por sobre la bebida

Hace poco, Pete Brown nos contaba sobre el destino de Tetley's Cask, de como Carslberg UK, sus dueños, habían decidido cerrar la fábrica en Leeds y transferir la producción de esta cerveza a otra de sus plantas en Inglaterra.

Esto no es nada nuevo, ni sorprendente. Es una práctica muy usual entre los grupos cerveceros multinacionales. Heineken, por ejemplo, lo ha estado haciendo aquí, en la República Checa, en el transcurso de un año cerraron tres cervecerías, en Znojmo, Kutná Hora y más recientemente en Louny (las útlimas dos las había adquirido hace menos de dos años atrás).

Pero no es de esto de lo que les quería hablar (ni de la particular actitud del grupo Holandés hacia el concepto de libre mercado). El cierre de cervecerías es, aunque triste, algo inevitable en este contexto y, para ser justos, habría que preguntarse también si estas cervecerías podrían haber sobrevivido como indpendientes, algo que lamentablemente nunca sabremos.

De lo que quería hablar es del poco respeto que Heineken le da al uso del lenguaje y, hasta cierto punto, la inteligencia de los consumidores.

En las páginas que en su sitio web Heineken Česká Republika dedica a las marcas de las cervecerías cerradas nos podemos encontrar con los siguientes eslóganes:

"Dačický aneb zlatý mok ze stříbrného města" (Dačický, o la babida dorada de la ciudad de plata", para la marca de Kutná Hora (en la edad media esta ciudad fue famosa por sus minas de plata).

"Dobré pivo ze Znojemska za dobrou cenu." (Buena Cerveza de Znojmo a buen precio), para Hostan

"...pivo s hořkou chutí a s historií dlouhou jako je město Louny samo." (Cerveza de sabor amargo y larga historia como la misma ciudad de Louny), para la cerveza del mismo nombre.

Este último es quizás el peor, la historia de Pivovar Louny ha terminado y la cerveza ya no se elabora en la ciudad que le ha dado su nombre sino en Velké o Krasné Březno (no me acuerdo cuál).

Estoy seguro que los fieles consumidores de estas cervezas están contentos con al menos poder seguir disfrutando de ellas, aunque más no sea en nombre. Pero igual, y en especial en el caso de Louny, no dejan de ser tristes ejemplos de la Marca por sobre la Bebida

Na Zdraví!

8/3/10

Va tomando forma

Parece que mi idea no es tan descabellada como creía. Son bastantes los que han dicho que les gustaría venir a lo que he dado en llamar Reunión Internacional de Blogeros Cerveceros, Praga 2010. Gente de Letonia, España, Inglaterra, Noruega, Dinamarca y Holanda ya han expresado su interés y el evento ya tiene fecha: 22-23 de octubre de 2010.

El programa todavía no está definido, dependerá en gran parte de cuántos sean los asistentes, pero ya es seguro que el cierre tendrá lugar en Zlý Časy, mientras que el viernes 22 casi seguro incluirá una visita a al menos una cervecería

La inscripción ya está abierta, los que se quieran anotar me pueden mandar un mail o dejar un comentario acá abajo. Vamos a ver cuántos de nosotros nos podemos juntar alrededor de la misma mesa.

Na Zdraví!

PS: Alguien tiene ganas de diseñar un logo para el evento? (Debería incluír la frase en inglés "International Gathering of Beer Bloggers, Prague 2010")

6/3/10

Más suecos

Seguro que estaban pensando que me había olvidado. No, bajo ningún punto de vista, es que tantos temas para escribir, además de un repentino exceso de trabajo han hecho que posponga la publicación de las notas de cata del resto de las cervezas suecas que Leif me había traído.

En este caso se trata de cuatro muestas de la misma cervecería Jämtlands Bryggeri.

Algo bastante curioso me sucedió con ellas. Tomándolas cada una por su cuenta, no tienen nada de malo, ni nada extraordinariamente bueno tampoco. Ninguna se destaca por su complejidad o intensidad de sabores, son más bien cervezas tirando a simples, del tipo que no requieren demasiada atención y que pueden ser buena compañía para pasar un rato con amigos o mientras se cocina o se ve una película, algo con lo cual no tengo ningún problema, me gustan mucho este tipo de cervezas y a veces tengo la impresión de que no se habla lo suficiente de ellas. El problema es que, al evaluarlas como conjunto, nos encontramos que son demasiado parecidas. No sólo dan la impresión de que el mismo tipo de lúpulo de notas resinosas fue utilizado en todas ellas, sino que fue utilizado del mismo modo.
Pilgrim Ale, con 4,5%ABV, se presenta con marrón límpido y duradera espuma, los aromas recuerdan a fruta tropical jugosa, regada de suave caramelo. Cuerpo más pleno de lo que el predominante amargor resinoso podría sugerir y a pesar de ello, la malta podría haber ofrecido algo más de firmeza, hacía el final se suma algo de azúcar quemada que le alarga la vida al trago. Adecuada cerveza para acompañar los chorizos, morcillas y acuras de un asado argentino.
Bärnsten, se define a sí misma como un Premium Lager, de lo cual su 5%ABV parece querer dar fe. Su color, sin embargo, no es el esperado rubio, sino que más bien se acerca al ámbar. Aroma principalmente seco, pinoso con un suave fondo de fruta tropical. Además de las notas resinosas hay algo de hiebas y un toque mineral hacia el final que aunque parezca mentira, no le queda del todo mal. Luego de tantos años viviendo en la Rep. Checa son pocas las lagers extranjeras que me puedan llamar demasiado la atención, y esta no es una de ellas.
La Hell, con 5,1% ABV no es una cerveza oscura, como quizás la esperaba, sino que es de un dorado tipo světlý ležák con una muy linda espuma (teniendo en cuenta que la cervecería tambíen hace una cerveza llamada "Heaven", no era disparatado asumir que la palabra Hell era necesariamente referente al estilo alemán). El resto de la cerveza, es demasiado parecido a la lager, quizás algo más maltosa. Otra cerveza para tomar en buena cantidad sin cansarse ni perder el hilo de la conversación.
La última, la Postiljon, una Strong Pale Ale con 5,8%ABV, es algo así como la hermana mayor de la Pilgrim. Más fuerte, más maltosa, algo más saborsa y con el lúpulo algo mejor integrado y nada más que agregar.
No sé si se acordarán que cuando publiqué las notas de cata de la primera sesión sueca les conté que en la bodega había encontrado una botella sin abrir, la Red Ale de Slottskälans Bryggery. Qué agradable sorpresa! Color rojizo tirando a ocre, con espuma escasa, pero compacta. Aromas que recuerdan a frutas tropicales, resinas y algo de caramelo. El primer par de tragos me hicieron temer una cerveza de amargor monodimensional, pero luego, de a poco la malta se va abriendo paso y termina separando el amargor de las hierbas del del azúcar quemada logrando una cerveza con cierta complejidad y muy interesante para tomar.

Como aquellas que me trajo Gnoff, este conjunto de cervezas suecas tuvo un poco de todo, desde lo brillante hasta lo aburrido, lo mismo que pasa en todo el mundo....

Na Zdraví!

1/3/10

En el mismo tema

Hoy tengo bastante trabajo, pero igual quería escribir algo. Algo que sigue con el tema del que hablé el otro día, la diferencia en la percepción del vino y la cerveza.

Las películas y series de TV son muchas veces un buen reflejo de la cultura popular contemporánea y el otro día me puse a pensar en cómo la cerveza aparece en ellas y me surgieron las siguientes preguntas:

¿Cuántas veces han visto en una película o serie de TV que la cerveza sea discutida aunque más no sea de manera breve? Se la consume mucho, sí, pero no se habla de ella.

¿Cuántas veces han visto un personaje, principal o secundario, que sea entusiasta cervecero, coleccionista o que trabaje en algo relacionado con la industria cervecera?

¿Existe alguna película en donde la cerveza o su elaboración o comercio sean parte central de la narrativa? Me refiero a algo así como en la sobrevaloradísima película Sideways.

Mis respuestas son: Ninguna. Ninguna. No.

Puede que me equivoque y exista algún ejemplo que lo pruebe. En caso de no ser así, creen que la percepción pública de la cerveza mejoraría si esta apareciese como algo más que "sólo cerveza"?

Na Zdraví!