29/1/10

La Ronda #20: (Express) Tu foto cervecera

A modo de compensar la enorme e injustificada tardanza en publicar el resumen de La Ronda que él había invitado (trabajo, familia, estudios, etc. son excusas muy débiles para faltar al deber rondístico), Chela decidió invitar otra Ronda, rápida, como una desítka que se toma al paso para calmar la sed en un día de verano. La premisa, pegar nuestra foto cervecera favorita.

Tengo cientos de fotos cerveceras, algunas de ellas realmente muy buenas (modestia aparte), por hay dos que son mis favoritas:No me acuerdo cuál cerveza es la retratada, pero la forma de corazón en el resto de espuma me gustó mucho.
Y creo que esta no necesita explicación.

Na Zdraví!

Sorpresa desde Barcelona

Por suerte, Glops Fumada no fue lo único que mi amigo Ramón me trajo en su última visita.

Cuando me escribió preguntando si había alguna cerveza en especial que quería que me trajese podría haberle pedido alguna otra muestra de Guineu, su Montserrat me había gustado mucho y parece que no es una excepción dentro del resto de la línea. Podría también haberle pedido una de Ales Agullons para poder probar una de esas cervezas en buenas condiciones. Sin embargo, y contrario a lo que la razón dictaba, me decidí por la cervecería que en ese entonces parecía estar en boca de todos en Barcelona, Zulogaarden. Ramón me dio el gusto y durante nuestro animado, largo y líquido almuerzo me hizo entrega de dos muestras de esta micro catalana, Norai y Sang de Gossa.

Cuando vi la presentación de Norai empecé a tener serias dudas sobre mi decisión, una etiqueta con aspecto de haber sido dibujada a mano que luego alguien recortó con tijeras mientras se reía o andaba a caballo, pegada sobre una botella labrada de Alahambra Reserva 1925. Es cierto mencionó que la botella no estaba en venta, pero de todos modos la compró. Sea lo que sea, fue la que decidí abrir primero.
Vaya sorpresa! Zulogaarden Norai se autodefine como una Porter con nopudeencontrarcuanto %ABV (no demasiado, seguro). De color esperadamente oscuro, casi negro, con una esponjosa y firme espuma ligeramente beige. El aroma es delicioso, café fuerte dulce y chocolate amargo, como en stereo, muy tentador. Al paladar es de cuerpo algo ligero, con un suave toque aćido frutal que le da profundidad a la fuerte presencia de chocolate. Una cerveza con excelente balance y tremenda personalidad. Me encantó y la pondría al mismo nivel que Guineu Montserrat.

Con mis dudas disipadas, unos días más tarde abrí la botella de Sang de Gossa. Esta era justamente la cerveza de la cual todos estaban hablando cuando le hice el pedido a Ramón y, por supuesto, era la que más curiosidad tenía de probar.
Sang de Gossa se define a sí misma con una "Brutal IPA" y "Cerveza para Valientes". Decidí ignorar la sanata, habíendo probado algunas cervezas realmente brutales y para muy valientes (incluyendo mis propias creaciones, y no exactamente debido a su alta calidad) me parecía muy poco probable que esta cerveza esté a la altura de sus golpes en el pecho. Por suerte la cerveza en si misma es buena, y buena en serio. Su color está en la frontera entre ámbar y rubio, en los aromas dominan las frutas tropicales con naranjas dulces. Cuerpo firme y pleno con un lúpulo que amenaza con explotar y llevarse todo consigo, pero que es finalmente mantenido a raya por una sólida base de maltas y frutas veraniegas. Al servir el por suerte escaso sedimento en la botella la cerveza adquiere un carácter casi belga que me gustó mucho. Toda la cerveza me gustó mucho. Está lejos de ser "Brutal", pero muy cerca de ser perfecta. 

La cervecería ha anunciado una nueva partida de la Sang de Gossa con algunos retoques en la receta. Espero que no sean demasiado radicales y que su creador no haya caído en la facilista tentación de hacer una bomba de lúpulo, sería una lástima. Igual, felicitaciones a Zulogaarden por estas dos fantásticas cervezas. Éxitos con ellas.

Na Zdraví!

25/1/10

Grises más oscuros

Un tiempo atrás comenté que lo que Heineken estaba haciendo en la Rep. Checa no era ni blanco ni negro, sino más bien de tonos grises. Bueno, parece que esos grises se están oscureciendo.

Pivovar Kutná Hora no fue la única cervecería que Heineken CZ cerró el año pasado. La misma suerte corrió Pivovar Znojmo, que dejó de elaborar las cervezas Hostan en el pasado verano.

Luego de cerrar la cervecería el grupo de origen holandés se lo ofreció a la cuidad de Znojmo por CZK26 millones CZK (alrededor de un millón de Euro). El gobierno de la cuidad, por supuesto, se mostró muy interesado en adquirirla, no tanto por la cervecería en sí misma, sino porque dentro de sus terrenos se encuentra la Rotunda sv. Kateřiny, una pequeña iglesia de arquitectura románica que data de mediados del s.XI, y el acceso al Castillo de Znojmo, ambos grandes atractivos turísticos.

Hasta ahí todo bien. Sin embargo, existe una condición que Heineken puso para la venta de la cervecería que ilustra muy bien la actitud que empresas como esta tienen hacia el concepto de "Libre Mercado". De comprar las instalaciones de Pivovar Znojmo, la cuidad por diez años no podrá allí elaborar cerveza, ni tampoco ninguna tercera persona. Por el mismo período, de querer la cuidad operar o permitir el funcionamiento de algún tipo de local gastronómico, sólo podrán ser vendidas en él cervezas de Heineken CZ.

Esto lograría que una vez que haya resuelto el tema del acceso a los edificios históricos, la cuidad se quedaría en sus manos con un edificio prácticamente inútil y casi que no le quedaría otra opción que venderlo, seguramente a una empresa de desarrollos immobiliarios o algo parecido.

Qué mentalidad más enferma! Entiendo que hayan decidido cerrar una cervecería que en realidad hacía rato que estaba en estado de coma, pero que no dejen a nadie más utilizar las instalaciones para lo que fueron creadas? Que pongan a un futuro comprador condiciones que le dejen otra opción que darle el tiro de gracia y que nisiquiera permitan que cervezas elaboradas por otras personas puedan ser allí vendidas. Tanto miedo le tienen a la competencia?

Estas son realmente cosas que me enferman.

Na Zdraví!

23/1/10

Me encanta el invierno

Y cuanto más frío haga, mejor. Es cierto que lo que nevó estas últimas semanas fue un tanto exagerado, y que sacar la nieve de la entrada al garage, la casa y parte de la terraza, varias veces, es un dolor de huevos. Pero la recompensa no tiene precio.
Me encanta el invierno, diez minutos afuera y una světlý ležák está a la temperatura óptima.

Na Zdraví!

22/1/10

Algo rico para el fin de semana

Una vez más, receta sin fotos (perdón Esaiz), una vez más un experimento que salió de maravillas, una vez más comida rica, sabrosa y de alto contenido en grasas, mejor imposible para el invierno: Ragú a la Baltic Porter.

Ingredientes:

1/2Kg de paleta de cerdo (aunque creo con que cordero, carnero o incluso jabalí podría salir genial).
1/2l Baltic Porter (yo usé Pardubický Porter, si no se tiene una cerveza de este tipo, una Porter al estilo inglés o una Dopplebock seguro van a funcionar bien).
100g de tocino ahumado, picado.
1 cebolla mediana, picada gruesa
3 dientes de ajo picados
200g de puré de tomate (más o menos). Yo usé el resto de la salsa que había hecho el día anterior para una pizza
Salsa de soja, paprika, sal, pimienta y comino. Aceite o grasa

Cortar la carne en los pedazos más chicos que nos de la paciencia y ponerlos en un bowl. Agregar unas gotas de salsa de soja, la sal y las especias, mezclar y agregar la mitad de la cerveza (la otra mitad la ponen en un vaso y la van tomando mientras cocinan, este es un paso muy importante). Dejar aparte mientras pican y rehogan en una sartén grande el resto de los ingredientes. Cuando la cebolla esté empezando a tomar color, agregar la carne con la marinada, mezclar, llevar al hervor y agregar el pure de tomate. Bajar el fuego a casi mínimo, tapar la sartén y dejar estofar por una hora, o más si se quiere.

Como guarnición, cualquier cosa. Nosotros lo servimos bien simple, con polenta, pero también puede servirse con arroz, pasta, papas, etc. Unos días más liquidé las sobras, agregué un poco de agua y las acompañé con pan. Seguía estando delicioso.

Lo maridamos con una Schlenkerla Urbock. El plan original era tomar una Porter, pero encontré la Rauch en la bodega. Quedó muy bien.

Espero que les salga bien.

Na Zdraví! a Dobrou Chuť!

20/1/10

No se molesten

En su visita anterior, mi amigo Ramón me había traído tres muestras de la cervecería Llúpols i Llevats, Glops, para los amigos. Una de ellas, d'Hivern, una ale saborizada con miel y hierbas, me había gustado bastante. Las otras dos, ambas lagers, no me parecieron muy buenas cervezas.

En esa oportunidad Ramón no quiso traerme la Fumada (ahumada) de Glops porque pensó, muy erróneamente, que no me gustaba este tipo de cervezas. En su más reciente visita corrigió el error.

Desde aquel primer sorbo de Schlenkerla Märzen, me enamoré de las cervezas ahumadas. Incluso cuando la cantidad de maltas ahumadas es baja son capaces de darle a una cerveza una nueva dimensión. Tenía mucha curiosidad hacia esta Fumada.

No tanto así expectativas luego de leer la etiqueta. Tal como la aquellas Torrada y Negra, Glops Fumada es una lager que también tiene sólo 21 días de maduración.

Estoy muy seguro que tres semanas es considerablemente más tiempo que el que una "Rubia" española promedio pasa en la cámara de frío. Pero Glops se llama así mismo "Cervecería Artesanal" y tendrían que apuntar algo más alto. Pilsner Urquell, cerveza de producción masiva si las hay, tiene una maduración de 35 días, dos semanas más que las lagers que he probado de Glops! Si van a hacer una lager, por lo menos háganlo bien, sino no se molesten.

Pero mírenme. Toda esta tirada antes de siquiera abrir la botella (y les juro que fue exactamente lo que pensé antes de abrir la botella). La cerveza todavía puede ser excelente y hacerme un corte de manga mientras se ríe y vé como gimo de placer.

No hubo tal suerte.
Glops Fumada es espantosa. Hay tantas cosas que están mal. Demasiada levadura a la vista, olfato y gusto. Algunas micros realmente deberían empezar a pensar en filtrar ("pero la verdadera cerveza artesanal es sin filtrar!", ojalá pudiera decir que esa huevada es producto de mi imaginación) o al menos revisar el método de embotellado). En los aromas noté también una leve nota mineral bastante desagradable, muy poco, pero estaba allí. Al paladar entra con mucho gas, es monótona, levadurosa con un final ácido que se vuelve desagradable a medida que se vacía el vaso. Del ahumado, solo una sugerencia (algo hasta cierto punto bienvenido, porque no creo que la combinación con las abundante población de saccharomyces hubiese sido muy feliz).

Para ser justos, el tema del ahumado es algo aparte. Este tipo de cervezas tienen mucho de gusto adquirido y debe ser bastante difícil para una micro española elegir el punto correcto. Si se va hacia lo Schlenkerla se arriesga que a la mayoría no le guste, si se es demasiado tímido, se arriesga decepcionar a aquellos que sí gustan de las cervezas ahumadas, quienes en realidad son los que más seguro comprarán una de estas cervezas, igual, una cervecería tratará de captar la mayor cantidad de gente. Pero todo este es irrelevante en el caso de esta cerveza.

Así que si algún día se encuentran con unas botellas de Glops en una tienda o bar, mejor elijan las Ales.

Na Zdraví!

18/1/10

Conversaciones enriquecedoras

OK. Para muchos de ustedes seguro que no es nada nuevo, pero igual es algo que quiero decir: Sentarse a hablar con alguien que vive de hacer cerveza, en especial con verdaderos Maestros Cerveceros, es una experiencia fantástica, que creo disfrutaría incluso si no estuviese tan obsesionado con la cerveza.

En esta década que llevo enseñando idiomas a adultos he podido conocer bastante bien a gente con todo tipo de trabajos, profesiones y oficios. Pocos he visto que disfrutan de su trabajo y tienen por él la pasión que tienen los cerveceros.

La semana pasada visité algunos brewpubs locales para recopilar material para mi nuevo artículo en Bar&Beer y "entrevisté" a los encargados de hacer de hacer las cervezas. Como siempre, aprendí un par de cosas nuevas.

En Chýně, el Maestro Cervecero Tomáš Mikulica me contó que él siempre hace trabajar en fermentadores abiertos en el mismo cuarto levaduras de fermentación alta y de fermentación baja sin que ellas se peleen. Sólo una vez había tenido un problema, y fue luego de haber fermentado varias partidas de cerveza de trigo, igual, nada serio había pasado. Yo siempre había pensado que tal cosa no se podía hacer.

Esa misma tarde fui a U Medvídku. Voy ahí más o menos una vez por mes a charlar con Ladislav Veselý, Maestro Cervecero de la casa, que es un tipo fenomenal. Mientras discutíamos la nueva cerveza con miel de 16° Plato que, si mi sugerencia es tenida en cuenta, será lanzada en marzo, se nos acercó una dama bastante atractiva. Resultó ser otra periodista que, como yo, estaba recorriendo brewpubs praguenses para un artículo en una revista cervecera holandesa. Le hizo algunas preguntas técnicas a Veselý y algunas sobre Praga a mí y comentamos cervezas que habíamos tomado. Una vez más nuestra bebida favorita ayuda a conocer gente nueva.

Estas anécdotas sirven para ilustrar algo con lo que siempre me he encontrado entre los cerveceros checos que he conocido. Son en general gente muy entusiasta que disfruta de poder responder preguntas y escuchar opiniones de gente que tiene algo de conocimiento sobre el tema y que sinceramente aprecian cuando alguien les dice que le gusta el fruto de su labor. Y no se trata de sanata de RRPP, sino de genuino amor por su trabajo.

Siempre digo que lo único importante es lo que se tiene en el vaso, pero hay algunas cosas que pueden hacer que uno disfrute de una buena cerveza aun más.

Na Zdraví!

11/1/10

Cuestión semántica?

En su entrada de hoy Alan una vez más protesta contra el uso de la palabra "pairing" (maridaje) al hablar de la combinación de cerveza y comida.

Entiendo y, hasta cierto punto, comparto su punto de vista (personalmente, la palabra "maridaje" me parece espantosa). Aquellos que sabemos de cerveza, o somos consumidores experimentados o curiosos realmente no necesitamos que nos instruyan sobre cuál cerveza debería tomarse con tal plato. Somos bien capaces de hacerlo solos por medio de prueba y error. Aunque cabe decir que muchas veces ni siquiera nos molestamos. En casa con casi siempre tomamos světlý ležák con la cena, sin importar de qué se trate, porque es lo que siempre hay en la bodega, pero aun así, en ocasiones me gusta cocinar algo pensando en una cerveza en especial o elegir algo que mejor combine con lo que esté preparando.

Sea lo que sea, la realidad es que somos minoría, que la mayoría de la gente no asocia "cerveza" con una bebida, sino con una marca o un comercial gracioso. Veo entonces como algo positivo que cada vez más se hable en los medios sobre combinaciones entre cerveza y comida. Que se utilice la palabra "maridaje" es algo superficial porque gracias a ello habrá cada vez más gente que empiece considerar la cerveza como una buena (sino mejor) alternativa para los vinos y por ende, verla como bebida.

Al mismo tiempo es cierto que muchas veces el maridaje se pone en un contexto de exclusividad y lujo, mencionando platos con nombres a veces ridículos que pocos de nosotros ha comido o comerá alguna vez. Lo cual es algo que molesta a algunos.

Personalmente, a mí me gustaría ver más "maridajes" entre cervezas y platos típicos o comidas simples del tipo que la gente habitualmente prepara en sus casas. Me parece perfecto que haya gente que intente hacer que la cerveza entre en ámbitos donde se la ignora, pero también habría que poner énfasis en la buena cerveza como algo cotidiano y al alcance de todos.

Para cerrar y para dar un poco más de leña al fuego canadiense de Alan, los dejo con este artículo publicado en el periódico colombiano El Espectador, donde el autor, Hugo Sabogal (aparentemente un reconocido periodista de vinos, etc.) nos da la noticia que una micro australiana ha creado cervezas que tienen como fin maridar con platos específicos.

Qué gran idea! Cervezas que puedan combinar con comidas. Cómo es que a nade se le había ocurrido antes!

Na Zdraví!

8/1/10

Pesos pesados

Mi viejo cumplió 65 años unos días antes de venir a visitarnos. Cuando le mandé el saludo correspondiente le prometí que brindaríamos con algo adecuado una vez que esté con nosotros. La cerveza que tenía en mente era Mikeller Black, una Imperial Stout con 17,5% ABV que su creador me había enviado un par de meses atrás. Descorché la botella de 375ml luego de una cena pre-navideña y la serví en copas de brandy, puede que no sea el recipìente más indicado, pero sí que la cerveza se veía linda en ellos.
Mikeller Black (tal es el significado del ideograma en la etiqueta) es negra en serio, del tipo que absorve la luz. De los aromas no puedo hablar demasiado, la forma de la copa impedía su correcta apreciación (concentraba el alcohol en su pequeña apertura), pero sí pude notar lo que me pareció madera, ahumados y oporto. Al paladar es una cerveza magnífica. Cuerpo de "vino espeso" que acaricia el paladar. Lo sabores sorprenden por lo relativamente moderados y la mejor manera de describirlos es oporto del dulce, mezclado con café espresso donde alguien dejó derretir una barrita de chocolate amargo, todo con una pizca de especias. El final es sorprendentemente corto, pero intenso y hace que la cerveza sea mucho más fácil de tomar. Esto no significa que invite a tomarla a grandes sorbos. No, Mikkeller Black deja bien en claro que es una cerveza fuerte en serio y se la disfruta mucho en pequeños sorbos, tanto como se disfruta la charla que ella genera mientras se la toma.

En un momento de esa charla, mi vieja, una absetemia civilizada, me pregunta con qué acompañaría la cerveza. Mencioné un par de cosas que ahora no me acuerdo y como poseído fui a la cocina a buscar una de las bolsitas de gengibre acaramelado que teníamos. Unos días antes, casi por accidente acompañé esta golosina con BrewDog Bashah y el resultado fue fantástico. Al igual que lo fue con Mikkeller Black. El dulce del gengibre acaramelado se complementó muy bien con el de la cerveza, resaltando el aspecto picante de la especia. Una combinación diseñada por los dioses.

Luego de esa delicia Danesa estaba con muchas ganas de probar otra cerveza fuerte que estaba juntando polvo en mi bodega desde hacía más de medio año Nøgne-Ø Dark Horizon (2ª edición), otra Imperial Stout, en este caso con 16%ABV y elaborada con ingredientes de varios puntos del planeta (café de Colombia, azúcar de Mauricio, lúpulos del Pacífico, levaduras Canadienses y maltas inglesas). Mi gran amigo Gunnar me la había enviado como regalo por el nacimiento de mi hija y desde que la recibí estaba esperando el momento indicado para abrirla.
Ese momento llegó en la tarde de Navidad, horas después de aquel celestial almuerzo. En esta ocasión mi viejo declinó la oferta, por suerte estaba Dani, el novio (bueno, marido sin papeles) de mi hermana quien difícilmente declinaría la oferta de disfrutar una buena copa de cualquier cosa.

Mis notas de la Dark Horizon son más bien mentales, puestas en papel luego de haber tomado la cerveza. Justo había llegado una gran amiga nuestra y naturalmente, me atención fue desviada hacia otras cosas. Lo que sí puedo decir es que no me resultó tan atrapante como la Black. Quizás porque en lugar de degustarla en una sobremesa relajada de cuatro personas, lo hice en una animada tarde con casi una decena.

El catador casi obsesivo que se encuentra en mi seguro hubiese preferido degustar esta cerveza en un contexto más tranquilo para así poder decir con plena seguridad si su cuerpo no es tan suculento como esperaba y si realmente la impresión de estar tomando un Jerez Cream con una buena dosis de café es la correcta. De todos modos, la disfruté y fue acompañamiento perfecto de no sólo un agradable momento con seres queridos, sino de los maravillosos bizcochos de navidad caseros que horneados por mi mujer (diez tipos distintos, uno mejor que otro).

Y ahora que me doy cuenta, que una cerveza tan fuerte como Dark Horizon se haya reusado a acaparar más atención que la estrictamente necesaria dice mucho sobre su calidad y cuan tomable es.

Tengo todavía notas pendientes de varias otras cervezas que estuve tomando antes de despedir el 2009, las iré publicando si tengo tiempo y no encuentro nada mejor sobre lo cual escribir.

Na Zdraví!

4/1/10

Detalle histórico

Leyendo en estos días un libro con muchos datos intersantes de la historia argentina (de ser ellos los que se enseñasen en la escuela, todos hubiésemos aprendido nuestra historia con mucho más gusto) me encuentro con un dato cervecero bastante curioso.

La economía del Río de la Plata fue con mucho esfuerzo forjada a base de contrabando (así es, ya desde el principio, en Argentina la excepción era el cumplimiento de la ley) y uno de los productos más "populares" después de los esclavos en esos días era la cerveza. El autor incluso cita a lo escrito por un inglés que vivió en esos pagos en el primer cuarto del siglo 19, diciendo que se sobornaba a los oficiales públicos con botellas de cerveza.

El libro, por supuesto, no menciona nada específico sobre esas cervezas. Me pregunto cuál era su origen (apostaría a que inglés) y de qué tipos de cerveza se trataba, Porter, Pale Ale? La mención de botellas me llama mucho la atención porque me resulta difícil creer que el producto haya cruzado el Atlántico en recipientes de vidrio, cuando los barriles son más prácticos y mucho menos frágiles. Ello implicaría que existían entonces lugares que embotellaban cerveza. La habrán elaborado también?

La historia oficial dice que la primera cervecería que se abrió en Argentina fue Bieckert (hoy reducida sólo a una etiqueta) fundada por un immigrante alsaciano del mismo nombre en 1880. Pero, habrá sido realmente la primera?

Na Zdraví!

1/1/10

PF 2010

Tuvimos un festejo muuuuyyyyy tranquilo ayer. En casa, sentados mirando la tele (estaban pasando muy buena música en vivo en ČT2) tomando y picando algo (había preparado un buen guláš, pero a la tarde fuimos a visitar a una gran amiga nuestra que nos llenó el buche de delicioso ganso asado, así que no teníamos mucha hambre, pero no importa el guláš quedó para el alrmuerzo de hoy).

Habíamos puesto a Nela a dormir a eso de las 7, pero se despertó de muy buen humor algo después de las 11, se ve que quería festejar con nosotros y ver los fuegos artificiales, que le gustaron mucho, tendrían que haberle visto la cara.

Recibimos el nuevo año con una Mikkeller Draft Bear, una "Imperial Pilsner" (nombre tonto si los hay) con 8% ABV, para darles una idea, algo parecido a una Jihlavský Grand con lúpulos yankis (Amarillo y Cascade).

En cierto modo, esta primera cerveza de la década simboliza lo que espero sea el año 2010. Agradable, intersante, con algunos toques para hacerlo más divertida, satisfactoria, pero al mismo tiempo sin sorpresas.

Šťastný nový rok pro všechny!

Na Zdraví!