30/12/10

Y ya se nos fue

¡Qué añito que ha sido este! Bastante divertido por acá.

Escribir artículos para Bar&Beer ha sido muy interesante y ver mi nombre impreso es una gran sensación. No sé qué tanto les gustaron a los lectores de la revista, pero yo sí que disfruté escribiéndolos y gracias a uno de ellos tuve quizás la experiencia cervecera más fantástica de mi vida. Para el año que viene ya tengo pensados algunos temas, creo, interesantes, pero Bar&Beer no va a ser la única revista para la que estaré escribiendo en 2011. El otro día mandé mi primer artículo para Pivo-Bier-Ale una nueva revista especializada checa que se supone que tiene que salir a la calle en enero y para la cual estaré escribiendo reseñas de cervezas importadas.

La participación del Filósofo Cervecero en los medios durante 2010 no se terminó en el papel, sino que se extendió a los medios audiovisuales. La repercusión de mi participación en el programa de TV Clase Turista fue impresionante, 3000 visitas en un día (1000 cuando el programa fue repetido), un montón de mensajes y comentarios en el blog, en Facebook y por e-mail y la oferta para una participación más importante (y esta vez remunerada) en otro programa que según me han dicho saldrá al aire en marzo o abril (todavía se habla en Zlý Časy y U Medvídku de la visita de Isabel Macedo, Felipe Colombo y el resto del equipo del programa, genial la pasamos ese día).

Sin ninguna relación con las anteriores, pero sí relacionado con el blog fue el trabajo que hice con Viamedius durante ese ajetreado viaje de cuatro días. Otra experiencia fantástica cuyo fruto podrá verse a mediados del mes que viene.

En cuanto al blog en sí, estoy contento con lo que he publicado este año, con la polémica que algunas entradas generaron y fue un honor que gente como Stan Hieronymus y Stephen Beaumont hayan citado un par de mis artículos en sus blogs. Pero lo mejor de todo ha sido la gente que he conocido y sigo conociendo gracias a este blog, algunos de los cuales se han convertido en grandes amigos que espero volver a ver pronto.

Para el año que viene, he decidido que voy a escribir menos acá, quiero dedicarle más tiempo a otros proyectos paralelos, el más importante de los cuales es mi libro, que quiero terminar para la primavera.

Y ya que estamos, para cerrar, mi versión de los "Golden Pint Awards"

Cerveza Importada en botella del año
He tomado muchas cervezas fantásticas este año, si me limitase sólo a las que reseñé en el blog, la elección sería muy difícil, casi imposible si estamos hablando de delicias como Aquavita Porter, Don Toto o Fuller's Vintage Ale, solo para mencionar un par. Por suerte hubieron muchas otras cervezas que tomé sin escribir ningún tipo de nota de cata, y es una de ellas la que se lleva el "premio": Brauerei Weber Landbier Rauch, una belleza que espero Hanz vuelva a traer pronto.

Cerveza Importada en barril del año
Una decisión mucho más fácil, ya que la oferta no ha sido tan amplia. Estuvo buenísimo poder tomar de barril Hardcore IPA y 5AM Saint, también de BrewDog, que me sorprendió gratamente, pero este premio se va también a Alemania: Schlenkerla Urbock (aunque esa Gose que apareció en el verano no se quedó muy lejos).

Cerveza Checa en botella del Año.
Otra fácil decisión, Eggenberg Nakouření Švihák, no tanto porque es la ahumada que más me gusta, sino por que es un muy buen producto de una cervecería industrial que suele pasar desapercibida y se ha convertido en un habitante habitual de mi bodega.

Cerveza Checa de barril del Año.
Acá ya es mucho más difícil. Podría elegir alguna de las muchas estacionales que han aparecido o alguna de la no-lagers de Matuška, Kocour o Třebonice. Podría elegir algo de Kout o Tambor. Pensé también en la Černý del brewpub de Kladno, entre ortas maravillas elaboradas por micros checas, pero me quedo con una que cada día me gusta más y puedo tomar temprano si es que tengo tiempo y ganas, la Tmavá 10º de Polička, tal como la sirven en el cafetín de Žižkov.

Blog Cervecero del Año
En español: 2D2dspuma, por favor. Es interesante ver las cosas del otro lado del mostrador, sin que eso signifique que automáticamente te quieren vender algo y mejor todavía cuando se hace con ironía y sentido del humor, y ni hablar, por supuesto de las muy divertidas polémicas que algunas de las entradas generaron.

En inglés: el de Pete Brown, en especial por su serie en respuesta a los neo-prohibicionistas y sus comentarios sobre sanata marketinera. Mención honorable para Martyn Cornell y su experimento con una IPA.

Noticia Cervecera del año
Fácil. Por un lado, el casi descomunal crecimiento en el número de microcervecerías (¿alguien sabe cuántas abrieron este año?), por otro, la "crisis" en las multinacionales y el éxito que están teniendo varias de las regionales, lo cual ha generado algunas reacciones bastante curiosas por parte de Plzeňský Prazdroj. Lo mejor de todo esto es que todo indica que esta tendencia se mantendrá durante el 2011.

¿Qué me dicen ustedes? ¿Cuáles son sus destacados del año? ¿Qué planes cerveceros tienen para el 2011? Ya sea dejen comentarios o no, les deseo a todos éxitos para el próximo año, espero que por lo menos sea un poco mejor que este.

Na Zdraví!

23/12/10

Perros Grandes

Hay algo que hace rato tengo ganas de decir, pero hasta ahora no había tenido la excusa: Estoy aburrido de la sanata marketinera de BrewDog. Lo de las cervezas "más fuertes del mundo" no es más que algo infantil y lo de la ardilla muerta fue una soberana tontería. Tampoco me creo ese verso de su actitud "Punk". James Watts y sus asociados son tan punks como yo o mi hija. Son empresarios muy astutos que saben vender muy bien su marca, lo cual no es poco.

Claro que todo esto es de poca o ninguna relevancia. Lo que más me interesa a mí es lo que tengo en el vaso y hay que admitir que sanata marketinera o no, estos tipos sí que saben hacer cerveza. He probado muchos de los productos de BrewDog y hasta ahora no ha habido ninguno que me haya disgustado, desde las cervezas más simples como Zeitgeist hasta las más complejas como las Paradox.

Y ya que menciono cervezas complejas. Hace poco James tuvo la amabilidad de enviarme una caja con muestras de tres de sus nuevos productos, las dos versiones de Bashah Reserve y dos botellas de AB:04.

La Bashah original me gustó mucho, pude tomar varias después de mi reseña y me siguió gustando. Ya cuando la lanzaron habían anunciado que madurarían algunos hl en barricas de whisky en dos versiones, una tayberry (un tipo de baya escocés que no tiene nombre español) y otra con frambuesas.
Abrí la primera (a la otra, decidí que voy a añejarla un poco) sin saber demasiado qué esperar, no tenía idea de lo que las bayas le aportarían a la cerveza. Mi buen amigo Velký Al el otro día mencionaba al balance como uno de los elementos que definen a una buena cerveza, y no podría estar más de acuerdo. Si hay algo que le falta a Bashah Tayberry Reserve es balance. Hay vino tinto con muchos taninos, frutas, chocolate, café y especias, acidez, licor, todo sin ningún orden. Los dos primeros tragos no me gustaron demasiado pero ya a partir del tercero empieza a aparecer el método en esta locura y la cerveza termina funcionando muy bien, hasta a mi mujer, poco amiga de las cervezas agrias, le gustó. Es para tomarla despacio y tranquilo sin nada alrededor que distraiga demasiado. Realmente la disfruté mucho.

AB:04 es el más reciente integrante de la familia Abstrakt, una marca paralela de BrewDog que sólo elabora cervezas de edición única y limitada. Las tres ediciones anteriores de Abstrakt están disponibles en el mercado checo, pero tengo que confesar que nunca se me ocurrió comprarlas. Mi situación financiera actual me obliga a ser bastante selectivo en mis compras y tratar de sacar lo más de mi dinero así que prefiero distribuir una suma dada en varias cervezas y no en una sola, pero tenía bastante curiosidad al respecto y, a pesar de ser bastante diferente a las otras, esperaba que AB:04 me de al menos una pequeña idea de lo que me estaba perdiendo.

Había leído algo sobre ella, pero para el momento en que tenía la botella frente a mí ya me había olvidado de los detalles, no suelo prestarle demasiada atención a lo que se dice de cervezas que dudo que vaya a tomar (por suerte, con esta cerveza en particular me había equivocado en mi pronóstico). De lo único que estaba seguro era que iba a tomar una cerveza negra con 15%ABV. (resultó ser una Imperial Stout elaborada con café, cacao y chile).
A la nariz, AB:04 presenta notas que me hicieron acordar a un jerez amontillado (u oloroso, ya no me acuerdo bien de cómo eran los distintos tipos) con algo de nueces tostadas. Como era de esperarse, es muy compleja y, por suerte, bien balanceada. Madera quemada, especias, frutos secos, un toquecito vinoso, Jerez, y un suave picante hacia el final que identifiqué más como pimienta negra que chile. Cuando parece que la cosa se acaba ahí, dejando apenas una notitia ácida, hace entrada en escena el verdadero final, que casi me vuela la cabeza. Intenso licor de café que no explota, sino que florece en el paladar y se queda por un buen tiempo. Es maravilloso. Sobresaliente cerveza de postre, para compartir en una noche invernal.

Gracias una vez más a James por haberme mandado estas cervezas, y las dos botellas de Hardcore IPA que las acompañaron. Y aprovecho la ocasión para desearle a la gente de BrewDog y todos mis lectores y amigos unas muy felices fiestas que espero puedan pasar en tranquilidad, con seres queridos y buena cerveza.

Na Zdraví!

22/12/10

Corto recorrido navideño

Estoy demasiado ocupado y cansado estos días y la verdad es que este año no estoy demasiado entusiasmado con las fiestas navideñas, me gustaría poder tirarme a dormir y no despertarme hasta el 2 ó 3 de enero. Esto, por supuesto no implica que le esté escapando a las cervezas especialmente elaboradas para esta estación. He recorrido algunas hospody praguenses a fin de poder probar al menos algunas.

Pivovar U Medvídku ya hace un par de semanas que está ofreciendo su Kaštanové Pivo una cerveza elaborada con un adjunto de harina de castañas. Muy rica, las castañas, a pesar de aparecer de manera bastante sutil, hacen que la cerveza sea algo completamente difrente a todo lo otro de U Medvídku. El Maestro Laďa Veselý me confesó que hubiese querido algo más de castañas, pero era la primera vez que trabajaba con ese ingrediente y prefirió errar por el lado de la precaución (que dicho sea de paso, fue una buena decisión porque la harina dificultó mucho el proceso).

U Klokočníka, ese antro tan lindo escondido en Nusle, ya está sirviendo la Tmavá 13º de Pivovar Kácov. Lástima que la sirven tan fría. La tuve que dejar un rato al lado del radiador que estaba al lado de mi mesa para poder sentir algo de sabor. Bastante parecida a Eliška, pero inclinándose más hacia lo tostado.

Ahí cerquita, en Pivovar U Bansethů pude probar la especialidad navideña de la casa. Una Světlý Speciál con 15º Plato saborizada con vainilla y clavo de olor. No le tenía demasiada confianza a esta cerveza, pero tengo que decir que me gustó bastante. Ambas especias están en muy buena sintonía una con otra y con el resto de la cerveza, aunque me hubiese gustado más haber pedido un vaso chico, para el final del medio litro ya la cosa me estaba cansando un poco.

No sé si todavía estará disponible en algún lado, pero la Christmas Ale de Pivovar Kocour  que probé la semana pasada estaba increíblemente buena. Me hizo acordar un a Fuller's 1845, pero un poco más oscura y algo menos pulida. Excelente cerveza de invierno, de esas que calientan el alma.

Como era de esperarse, Pivovar Matuška este año también sacó su Vanoční Dopplebock 19º. Tomé un vaso en Zlý Časy ayer y al principio me dejó con ganas de más lúpulo, pero para el final me terminó gustando más. Tiene lindas notas de bizcocho, un poco de especias y algo de fruta seca. Es para tomarla despacio y calculo que se puede disfrutar mejor servida a 12 o 15ºC.

De todas estas, sin embargo, la que más me ha gustado hasta ahora es la Zkouřenej Nuselák, elaborada en Chýně para Zlý Časy con un 90% de maltas ahumadas. Fantástica, simplemente fantástica. Gracias a la típicamente baja atenuación de las cervezas de Chýně, esta ahumada tiene una firme y sólida base dulce, caramelosa y frutal que balancea a la perfección el tocino de la rauchmaltz. Tengo un par de botellas en el garage que seguramente irán de maravillas con el pato asado del 25.

Y saliendo un poco del tema navideño, pero siguiendo con las ahumadas. Ayer, mientras preparaba la cena, tomé una botella de Schlenkerla Eiche. Una nueva Dopplebock de la famosa cervecería de Bamberg elaborada con maltas ahumadas con madera de roble.
No voy a ser tan caradura como par decir que soy capaz de diferenciar las maderas usadas para ahumar las maltas, pero sea cual sea, Schlenkerla Eiche es una cerveza celestial. Pasas, frutas cocidas y bizcochuelo envueltos en jamón ahumado de primera calidad. Y no me importa lo que diga la botella, no me creo que esta belleza tiene 8% de alcohol. Cuando la terminé fui a abrir otra (esta vez acompañada por excelente chorizo ibérico) y si no hubiese sido porque tenía las manos ocupadas con la comida, me la hubiese tomado en tres tragos.

Así que si están en Praga todavía están a tiempo de comprar un par de cosas más para la mesa navideña.

Na Zdraví!

13/12/10

Matando el tiempo en Žižkov

El otro día, cuando estaba casi llegando a la oficina de mi cliente en Churchillovo Nám. me suena el teléfono. Era justamente mi cliente que me llamaba para decirme que estaba recién saliendo del Parlamento en donde había tenido un reunión que se había extendido más de lo esperado.

Me bajé del tranvía en Husinecká calculando que tendría que matar alrededor de 20 minutos, y ¿cuál es la mejor manera de matar un rato en Praga? Ir a tomarse una cervecita rápida, por supuesto.

Rápidamente revisé mi base de datos mental en búsqueda de algún lugar cercano a donde ir. Me decidí por esa pizzería chiquita, casi en frente de la plaza, con el cartel de Ježek en la puerta. Había estado cerrada por un par de meses, pero hacía poco había reabierto.

Entré y ya antes de tomar asiento en el bar me pedí una jedenáctká, a 22CZK. Soy un fan de las hospody multigrifo rotativo, pero a veces prefiero poder entrar un lugar pedirme una "pivo" sin tener que pensar más sobre el tema.

La primera cerveza desapareció como si nunca hubiese existido (tenía bastante sed y era la primera del día) y la segunda no tardó en venir. Cuando estaba tomando mi primer sorbo el barman me pregunta qué tal me gustaba la Ježek. Le dije que me estaba gustando mucho (en serio, la desítká y jedenáctká de Pivovar Jihlava son serán simplonas, pero al mismo tiempo son sólidas cervezas para todos los días). Después le pregunté yo que tal le gustaba a él y me confesó que se estaba sorprendido por ella. Cuando se hizo cargo del boliche el contrato con la cervecera estaba incluido. Al principio tenía muchas dudas, no conocía la marca, pero después de probarla le terminó gustando mucho. Pero lo más sorprendente, según él, es que hay gente que va al restaurante para tomar Ježek.

Podrán decir lo que quieran de K Brewery pero la verdad es que han hecho un muy buen trabajo con algunas de sus cervecerías. Además, el solo hecho de haber logrado de que en Žižkov haya gente que elige un lugar gracias a que tiene algo de Pivovar Jihlava es algo que merece un aplauso.

Al día siguiente, a eso de las 10 de la mañana, estaba de vuelta en Žižkov, esta vez en los alrededores de Palác Flora. También tenía un rato para matar y elegí uno de mis lugares predilectos para tales fines, Kaaba (la sucursal de Lucemburská, que no tiene página web), un lindo cafetín, tanquilo, chico en donde por lo general se pasa buena música y en donde tienen una de mis cervezas negras favoritas, Polička Tmavé Výčepní.

Tomé asiento cerca de la ventana y el dueño me preguntó si quiería una tmavé y me advirtió que hoy tenían otra, Eliška, una Tmavé Speciál de 13º elaborada para la temporada.

¡Qué linda cerveza! Una perfecta y sutil mezcla de chocolate y café condimentada con una pizca de hierbas y un toquecito de regaliz. Una maravilla de balance, lo cual no es de extrañarse, la cerveza maduró 150 días. Deliciosa, cálida, demuestra que una cerveza de invierno no necesita ser fuerte para hacer bien su trabajo.

Más tarde un amigo me contó que la había tomado en Hrom do Police, así que si alguien anda cerca, el desvío vale la pena.

Na Zdraví!

10/12/10

¿Qué? ¿Más trabajo?

El lunes les decía de lo ocupado que he estado estos días. ¡Resulta que ahora tengo más trabajo!

Una nueva revista checa me ha pedido que reseñe cervezas importadas y mi primera asignación son estas tres muestras de De Molen
Se me ocurrió buscar a alguien que quiera hacerlo por mí, pero eso no sería ético, así que parece que voy a tener que hacerlo yo. ¡UFA!

Los dejo, el deber llama.

Na Zdraví!

8/12/10

Con mucho retraso

Con tantos temas para escribir (además bastante trabajo, del que paga), hace varios meses que vengo pateando la reseña de estas cuatro Ales inglesas.

Me las trajeron Mark y Sarah, dos ingleses lectores del blog con quienes me junté a almorzar allá por fines de agosto y como siempre en este tipo de reuniones, la pasé genial. Es increible como el mutuo interés, sino pasión, por la divina bebida hace que personas de distintos países, edades y vidas puedan sentirse casi como viejos amigos cuando por fin se conocen personalmente, y esto es, por lejos, lo mejor que me ha brindado este blog y sin duda, una de las cosas que me motivan a seguir escribiéndolo.

Pero vamos a las cervezas. Mark y Sarah me trajeron muestras de tres cervecerías de su región, más una de micro londinense que compraron camino al aeropuerto, todas acondicionadas en botella. Las presentaciones son fabulosas, como estoy casi acostumbrado ya con las cervezas inglesas y, salvo la londinense, todas están por debajo del 5% alc., bien de sesión.

La primera que probé fue Dorothy Goodbody's Wholesome Stout de Wye Valley Brewery. El motivo por el que la elegí para abrir esta "sesión", a pesar de ser la más oscura y fuerte (4,6% ABV) de las tres regionales fue la ilustración de la etiqueta. En el reverso se dice que Dorothy es un personaje real, si es cierto, me gustaría conocerla (pero no se lo digan a mi esposa).
Pero bueno, muy linda la chica de la etiqueta ¿qué tal la cerveza? Es una Stout, así que rubia, no es. Lo que me sorprendió un poco, sí, fue la cantida de espuma tipo capuccino con la que salió. Esta es una cerveza del tipo que se disfruta mejor a grandes tragos. Tomando apenas un traguito para degustarla, no dice demasiado, pero cuando se la toma con sed, ahí es cuando Dorothy se expresa mejor, cacao amargo, frutas asadas, final que empieza seco, pero que deja un suave regusto de café dulce. Bastante linda para tomarse varias mientras se charla con amigos.
Unos días más tarde (no tomé las tres de un tirón) abrí This de Teme Valley Brewery. Además de gustarme mucho el nombre de la cerveza (la cervecería también elabora una cerveza llamada That y otra llamada Wotever Next), This, fue quizás la más tenía ganas de probar de todas. Los ingleses tienen una bien merecida reputación de cervezas sabrosas con relativamente bajo contenido alcohólico (que sigo insistiendo, son mucho más difíciles de hacer que las fuertes). Lamentablemente, el 3,7% ABV de This no le hace honor a la fama. No es que haya algo malo se deja tomar muy bien y, técnicamente hablando, no le encontré ningún defecto, pero le falta quizás lo más importante para mí, sabor y personalidad. A pesar de ser una Real Ale en botella, no la encontré muy diferente a una desítka checa promedio de las que se pueden encontrar acá en casi cada esquina.
Town Crier, de Hobsons Brewery, por suerte viene con algo más de sabor. Sin embargo, esta Golden Ale con 4,5% ABV tampoco es una "Beer with a big voice" como lo dice la etiqueta del reverso. Al paladar es fresca, con cereal, un toque de pan blanco y un suave amargor herbal hacia el final. Refrescante (¿o debería decir de refrescancia?), veraniega, para calmar la sed o avivar la conversación al lado de la parrilla, claro que cervezas de este tipo que no son Real Ales sobran por estos pagos.
Un dato interesante sobre la botella. A un lado tiene pegada una etiqueta con la nota de cata según el método Cyclops, favorito de mi amigo Velký Al, que a pesar de que personalmente no empleo, sí me parece muy fácil de comprender.
Para el final de esta ronda dejé la Pale Ale londinense de The Kernel, la más fuerte de todas, con 5,7% ABV. Se presenta bastante más rubia de lo que esperaba (por algún motivo, me siguen siguen sorprendiendo las Pale Ale tan claras). En los aromas predomina la fruta tropical jugosa, la cual se mezcla muy bien en el paladar con pomelo, todo bien sostenido por una base maltosa que le da un muy lindo balance. Muy agradable. A diferencia del resto, esta Pale Ale sí que es linda para tomar despacio. Ni me imagino lo que esta ale puede llegar a ser directamente en el pub de la cervecería.

No terminé del todo convencido por las tres primeras en conjunto. La Stout me gustó, sí, pero si la comparo con la de Titanic Brewery se queda bastante atrás. Las otras dos, no son mejores de lo que puedo conseguir acá en cualquier lado, sea en botella o barril, lo cual aviva un poco el para mí irrelevante debate de si Real Ale es automáticamente mejor que las cervezas inyectadas con CO2.

Gracias de nuevo a Mark y Sarah por estas cervezas. Las botellas ya están adornando mi biblioteca.

Na Zdraví!

6/12/10

Ocupado

Tengo un par de temas sobre los que escribir, pero he tenido bastante trabajo estos dias, no con mi libro, lamentablemente, sino con unas traducciones tremendamente largas y aburridas (tengo que confesar que es un tanto frustrante traducir algo que muy poca gente va a leer) que tengo que terminar para el miércoles.

Hoy es lunes, hace bastante frío, no tanto como los otros días, pero siguen las lindas temperturas, está nevando un poco (por suerte un poco, lo del miércoles pasado fue una guarangada). Me levanté temprano y me tomé mi café negro fuerte (sin él, los sesos no me arrancan) mientras retomaba la traducción. Después de trabajar un rato, me agarró algo de hambre así que bajé a desayunar:
Pan de centeno untado con domácí škvarkové sadlo (grasa de cerdo con chicharrones casera) y cerveza ahumada. Desayuno de campeones.

Na Zdraví!

PD: No necesité ponerme la campera para ir a sacar la nieve de la entrada a la casa y al garage después.

28/11/10

Crisis las pelotas!

El portal cervecero checo Pivni.info publicó hoy un excelente artículo firmado por Jindra Dumek (en checo) que da por tierra con este mito de que el sector cervecero checo está en crisis, tal como lo ve la prensa austríaca y como parece nos quieren hacer creer los titulares de los diarios locales.

Es cierto que este año se espera una baja en el volumen de producción aun más alta que la del año pasado, se estima que más del 10%. Es cierto también que el consumo anual per cápita ya no es de 160l. Sin embargo, si se empiezan a escarbar las estadísticas, la realidad demuestra que esto es algo que está afectando principalmente a las sucursales de los gigantes multinacionales.

En su artículo, Dumek, enumera una serie de factores que ilustran muy bien su argumento de que en lugar de una crisis, lo que se está viviendo aquí es un renacimiento:

  • K-Brewery y LIF (los dueños de Svijany, Rohozec y Primátor), entre otros, esperan tener crecimiento récord este año y esto con muy poca de su producción saliendo de las fronteras checas, lo cual no hace más que demostrar que lo del año pasado fue de hecho parte de una tendencia.

  • Pivovar Chotěboř, la primera cervecería verdaderamente industrial abierta en el país en varias décadas ha tenido un primer año espectacular en todo sentido. Éxito comercial, gran aceptación por parte del público y un par de premios.

  • La cantidad de microcervecerías que se han abierto recientemente (¿Cuántas han sido este año? Ni idea, pero estoy casi seguro que más de una decena) y lo bien que le está yendo a todas en general, muchas de las cuales ya han realizado inversiones para ampliar la capacidad (o están planeando hacerlo) a fin de poder satisfacer la creciente demanda.

  • La creciente popularidad de cervezas de fermentación alta. Ales, Stouts, cervezas de trigo que ya forman parte de la oferta de cada vez más cervecerías, tanto así que ya tienen categoría aparte en algunos concursos locales.

  • La expansión del modelo "čtvrtá pípa", liderado por la gente de Aliance PIV. Hace apenas un par de años, encontrarse con una hospoda con grifos rotativos o una que ofrezca más de dos o tres cervezas de la misma empresa era una rareza, hoy es algo que se espera casi en cada barrio.

  • Cada vez hay más gente que se empieza a interesar más por la cerveza como bebida y busca y exige alternativas a las marcas más conocidas y estas alternativas son cada día más fáciles de encontrar.

Lo que el artículo olvida mencionar es el otro segmento que ha crecido mucho este año, el de las cervezas importadas, pero no tanto de tipo que trae gente como Zlý Časy u Odddog, que a pesar de que no les va mal, su efecto en el mercado es todavía bastante insignificante, sino del tipo que traen las cadenas de supermercados, que sí están empezando a hacer ruido: porquerías de Polonia, Alemania, Rumanía o Hungría que son importadas solo por el hecho de que son más baratas que las cervezas más baratas locales (¿qué más se puede esperar de las cadenas de supermercados? La calidad es lo último que les interesa). Si bien estos orines enlatados están de a poco comiéndose parte del mercado, la porción que fagocitan es, estoy casi seguro, la del bebedor habitual de Braník y otras marcas por el estilo, es decir, gente que, como a los supermercados, lo único que les interesa es el precio y no la calidad.

En otras palabras, de crisis, esto tiene bien poco, pero claro, yo hablo como consumidor y no como uno de los contadores que dirigen las multinacionales.

Na Zdraví!

24/11/10

Oído en Pilsen

El Jueves 11 de nov. a eso de las 18.30hs.
"Ja už Gambáč nepiju. Je hnusnej"
(Ya no tomo Gambrinus. Es espantosa)
Esto no lo dijo un intelectual cervecero local que conocimos en Klub Malých Pivovarů (qué buen lugar ese). Me lo dijo el taxista que nos estaba llevando desde el hotel al centro durante la casi inevitable conversación que sucede a la pregunta de cuál es mi cerveza favorita. Cabe aclarar que la cerveza favorita de este hombre sigue siendo Pilsner Urquell.
Así es, hasta un taxista de Pilsen, en Pilsen, dice que Gambrinus es espantosa. No es de sorprenderse entonces que la gente de Prazdroj estén un poco nerviosos estos días.

Na Zdraví!

PS: Quería aprovechar la oportunidad para agradecer a la recepción de Parkhotel Plzeň por haberse tomado la molestia de enviarme por correo el cargador de batería que me olvidé en la habitación. ¡Unas fenómenas las chicas!

23/11/10

Justo lo que necesitaba

Lunes después de un día largo y pesado después de una noche de poco sueño. Cansado. Haciendo la cena, pero con pocas ganas.

Tengo sed, voy a la "bodega" y me encuentro con una botella de medio litro de:
Felicidad.

Na Zdraví!

19/11/10

Más tonterías estilísticas

Corríjanme si me equivoco, pero podría resumirse la historia de todos los estilos de la siguiente manera?:

Alguien elabora una cerveza diferente luego de haber empleado un nuevo proceso/ingredientes, combinar ingredientes existentes de una manera novedosa o dándole una vuelta de tuerca a un estilo(*) ya existente. Tal es el éxito comercial del nuevo producto que otras cervecerías empiezan a copiarlo y a ofrecerlo a sus clientes para iniciar así una expansión local/regional/nacional o incluso internacional. El tiempo y la geografía hacen que el estilo vaya mutando para adaptarse a cambios en los gustos, disponibilidad de ingredientes, tecnologías, legislación, etc. de manera tal que un ejemplar moderno del estilo puede llegar a tener muy poco que ver con aquellos que le dieron origen. Debido a estos y otros factores también va variando a través de los años, llegando incluso a amenazar (o causar) su desaparición.

Sean cuales sean los detalles específicos a cada estilo, todo esto es un proceso orgánico y no el producto de ninguna asociación o institución. Para dar un ejemplo. En 1842 Josef Groll no fue a Pilsen a crear un estilo. Lo habían contratado los burgueses de la ciudad para que elabore una cerveza nueva en la fábrica que ellos habían fundado. Groll empleó el método de elaboración que él conocía, se trajo una cepa de levaduras de su nativa Baviera y utilizó los ingredientes que tenía disponibles localmente. La Pilsner Lager fue un éxito, cruzó la frontera hacia lo que hoy es Alemania y de allí salió al mundo hasta convertirse en el estilo más copiado y bastardeado de la actualidad. Pero esto fue algo casual, que sucedió, en parte, gracias a que la nueva cerveza vio la luz en el momento indicado.

Esto parece que es algo que algunos "Maestros Cerveceros" no entienden del todo bien. Para dar un ejemplo. Íber Ale. Un "estilo" español. ¿Hace cuánto que existe la Ìber Ale? Unos pocos años, como mucho. ¿Cuántas cervecerías hay que elaboran Ìber Ale? Una sola, la Companya Cervecera del Montseny, con su +Lupulus.

O sea, existe un solo producto en todo el mundo que se da por llamar Íber Ale ¿y ya estamos hablando de estilo? ¿Cual es el argumento de su creador para tan grandiosa clasificación? según la página web:
"Con esta cerveza recuperamos la alta fermentación tradicionales de nuestros antepasados Íberos (Yacimientos arqueológicos: Poblado de Genó (Lleida) datado en el año 1.000 aC . Edad de Bronze; Can Sadurní, Begues (Barcelona) datado en el año 3.000 aC . Neolítico)."
Vamos a dejar de lado por un momento el hecho de que lo único que +Lupulus tiene en común con esas cervezas ancestrales es el agua. Es que, incluso si tal no fuese el caso, si la Íber Ale se elaborase con los ingredientes de aquellas cervezas, podríamos estar hablando de un producto aunque más no sea similar?

Últimamente se ha estado hablando bastante de las cervezas de antaño que se elaboran a base lo encontrado en yacimientos arqueológicos, entre los que se encuentra Zythos la cerveza elaborada según los restos encontrados en Sadurní Genó. Todo muy lindo, pero la verdad es que se sabe muy poco de ellas, apenas un listado de ingredientes armado según lo que encontraron los arqueólogos, un par de cuencos y herramientas, y el resto es un poco más que presunciones. No sabemos en qué proporciones y de qué manera se combinaban los ingredientes y ni hablar de lo más importante, el proceso, cuántos pasos tenía, qué temperaturas y tiempos eran los normalmente empleados, etc.

Por supuesto que se podría aplicar la premisa arriba mencionada: los estilos van cambiando con el tiempo, pero acá no tenemos nisiquiera una receta, solamente un listado de ingredientes en el mejor de los casos.

Pero igual podemos olvidarnos de todo esto, ya que sea cual sea la receta y los procesos utilizados para elaborar +Lupulus, la realidad es que ella es la única Íber Ale en producción comercial en el mundo. Yo creo que ni al más dogmático de los miembros de la Brewer's Association o el BJCP se le ocurriría aceptarla como un estilo.

Pero ojo, no tengo nada en contra de las "Cervezas Pseudohistóricas", me parecen productos interesantes. Tampoco tengo ningún problema con +Lupulus, me han gustado bastante las tres o cuatro botellas que he tomado. Esto no intenta ser una crítica ni a ella ni a las otras cervezas. Simplemente creo que Pablo Vijande debería concentrarse más en mejorar (o mantener, depende a quién se le pregunte) la calidad de sus cervezas y olvidarse un poco de esta sanata marketinera, de alimentar su ego y de escribir artículos divulgativos de dudosa calidad.

Na Zdraví!

(*) Aplicando aquí lo que hoy entendemos como "Estilo de Cerveza", lo cual es un concepto bastante reciente.

15/11/10

El viaje, días cuatro y cinco y observaciones

¡Qué bien que la pasamos en Český Krumlov! El clima no podría haber sido mejor. Estaba tan lindo que paramos a tomar un café bajo el sol en una terraza al lado del río. Algo inédito para esta época del año.

Como en Karlový Vary, tuvimos también mucha suerte con la guía que Czech Tourism nos había asignado. Una piba simpatiquísima que conocía muy bien todos los rincones de la ciudad y su historia y además parecía ser amiga de todo el mundo ahí. Nos presentó a varias personas muy interesantes y nos dejó con la impresión de habernos hecho con varios amigos nuevos. De más está decir, Krumlov, casi sin turistas es mágica.

Luego de despedirnos de nuestra nueva amiga fuimos a almorzar al lugar que teníamos pautado, un bolichón bien típico y muy acogedor, con una clientela mixta, justo al lado del museo de Egon Schiele. Curiosamente el mismo (y en la misma mesa) que el que fuimos con mi mujer cuando visitamos Krumlov poco después de casarnos. La comida, bien, pero nada memorable (con la excepción de la sopa, esta estaba de rechupete). La cerveza sí que estaba buena, al menos la Eggenberg Oscura.

Cuando terminamos fuimos a buscar las cosas al hotel y a emprender el camino a Praga. Largo, pero sin complicaciones. Hasta que nos fuimos acercando al centro.

Todos los hoteles fueron reservados (y pagados) por la Oficina de Turismo Checa en España, que también nos organizó el tema del auto. Se ve que no tuvieron esto último demasiado en cuenta cuando eligieron al Hotel Adria en la Plaza Wenceslao. Creo que a pata soy capaz de llegar a Václavák con los ojos vendados, pero en auto nunca había ido y nos tomó un par de intentos poder encontrar el camino.

El hotel, bien, bastante mejor de lo que esperaba, tengo que confesar. Sin llegar a ser el nivel de lujo del de Pilsen, la habitación era bastante cómoda y la cama quizás fue la mejor de todo el viaje. Todo bien salvo por un detalle, Internet.

Los tres hoteles en los que nos habíamos alojado antes también eran cuatro estrellas y en ninguno tuvimos que pagar por conectarnos a internet. A lo sumo tuvimos que bajar al lobby para subirse al Wi-fi, pero siempre fue gratis. Acá en Praga, no, el precio eran 400CZK por día. Un robo. En el centro hay una multitud de lugares en donde te podés comprar una taza de café o una birra y conectarte sin problemas ni gastos adicionales, pero en un hotel que te cobra 250EU por noche tenés que pagar aparte.

Ya que no podíamos matar el tiempo en internet tomamos la saludable decisión de ir a Kavovárna en Lucerna y tomarnos unas Kout. De ahí fuimos caminando hasta U Malého Glena donde teníamos programada la cena con concierto de Jazz (según el programa original, tendríamos que haber ido al Jazz Boat, me alegro que haya sido cambiado). La banda no estaba para nada mal, pero tocaba el tipo de Jazz que prefiero escuchar en casa mientras leo algún libro. Ahora, la cheeseburger que me pedí estuvo gloriosa (y a bastante buen precio por lo que me acuerdo). La cerveza se suponía que tenía que ser Lobkowicz Premium, pero me parece que era una de Jihlava. No que me haya molestado, para nada.

No nos quedamos a ver todo el recital, todavía teníamos algo que hacer, terminar la noche en Zlý Časy. Ahí sí que la pasamos bien, pero tampoco nos quedamos mucho, estábamos cansados, ya era tarde y el domingo íbamos a empezar temprano.

Demasiado temprano para lo cómoda que estaba la cama, pero no quedaba demasiada alternativa. Queríamos ir al centro antes de que empiece a llegar la gente, de ahí hasta Vyšehrad para grabar un cierre de todo el video, y después a almorzar a Pivovarský Dům para también poder grabar una introducción al capítulo de la cerveza (Comimos bastante bien, tomamos mucho mejor) y ya terminar con todo y despedirnos.

De todos los lugares a los que fuimos al único que no volvería es a Karlový Vary. No es una ciudad fea y no está mal como para hacer una excursión de un día, pero a menos que se tenga mucha plata y se sea un poco ingenuo, no es demasiado lo que hay para hacer.

Es notable el contraste entre Vary y Krumlov. Ambas están entre las ciudades checas más visitadas después de Praga, pero no podrían ser más diferentes. En la Ciudad Vieja de Vary no hay vida, solamente hay hoteles de lujo y trampas para turistas. La guía que tuvimos allí nos comentaba que los "Karlovovarenses" no visitaban esa parte de la ciudad, y se nota.

El caso histórico de Krumlov tiene más vida. Hay gente normal, común y corriente, que la pelea como todos nosotros que vive ahí y la gente que no vive en el centro va allí a comer, tomar algo, pasear, juntarse con amigos o a hacer trámites y eso es algo que también se nota mucho en la atmósfera (y los precios).

En otras palabras, el centro de Krumlov te invita a ser parte de ella sin importar quién o cómo seas, mientras que el de Vary es como que se fija en la marca de tus zapatos antes de decidir si te deja tocar algo.

Otro gran contraste fueron las visitas a Pilsner Urquell y Budvar. A la primera la disfruté ya que intenté verla con los ojos de mis dos acompañantes que de cerveza no sabían nada. La atracción, por eso es lo que es, está muy bien armada. La guía que tuvimos fue muy simpática y sabía bastante, pero era solamente eso, una guía profesional. Visitar los viejos sótanos está muy lindo, y la cerveza tirada desde uno de los toneles de roble está de puta madre, pero todo es una pieza de museo. En ningún lugar hay vida.

En Budvar nos estaba esperando el Gerente de Relaciones Públicas (gracias Petr) y nuestro guía fue el ex Gerente de Control de Calidad, un tipo que conoce el proceso de elaboración de pies a cabeza y nos enseñó un montón de cosas sin ser para nada aburrido. Pero lo mejor fue que lo que visitamos fue la fábrica de verdad. Nos dejaron entrar a la sala de cocción en donde vimos cómo estaban recirculando el mosto y nos dejaron probar un poco de la "sopa" esa antes de que pase a la caldera (algo que no está disponible a los turistas). La visita terminó en uno de los sótanos de maduración tomando directamente de uno tanques cerveza que más tarde se embotellaría y se vendería al público. Nos quedamos ahí bastante rato, charlando todos como amigos y tomando varías cervezas. Tuve la impresión de que si hubiésemos querido todavía podríamos estar ahí y mis dos colegas quedaron maravillados con todo lo que habían visto y aprendido.

OK, es cierto que la visita a Urquell la organizó Czech Tourism desde España y que la de Budvar la arreglé yo por teléfono con Petr Samec, pero dudo que ni una ni otra hubiesen resultado muy diferentes más allá de quién las haya organizado.

Tengo que decir que fue una experiencia genial. Me gustó estar frente a la cámara tanto tiempo además, claro, de poder visitar varios lugares en los que nunca había estado y conocer gente bastante copada. Igual, y más allá de todo eso, ya para el final estábamos todos bastante agotados y con muchas ganas de volver a casa, había sido todo muy intenso y muy largo. Pero no me estoy quejando, me gustaría hacer algo parecido de nuevo, si es que alguien me quiere contratar, pero estar de nuevo en casa con mi mujer y mi hija realmente no tiene precio.

Na Zdraví!

13/11/10

El viaje, cuarto día

Depués de tanta cerveza sin filtrar la noche anterior en Pilsen ayer me levanté con unas flatulencias que ni les cuento. Mientras estábamos filmando en Hluboka varias veces tuve la tentación de soltar uno aunque más no sea para ver la reacción del guía, un tipo simpático pero que no estaba muy cómodo frente a la cámara.

De ahí nos fuimos a Budějovice. Paramos a comer en Masný Kramy. Muy linda hospoda, muy buena comida, aunque tengo que decir que la Budvar Kroužkované no la tenían muy bien tirada. Después de almorzar y de pasar más de media hora en el espantoso tráfico del centro de la ciudad, fuimos a Budvar. Qué bien nos trataron. Fue un lindo contraste con el circo de Urquell, acá paseamos por la cervecería en serio, cuando llegamos a la sala de cocción estaban justo haciendo la recirculación y el aroma era maravilloso. Por supuesto, todo terminó frente a un tanque de maduración tomando cerveza. Qué sufrimiento....

Ahora estamos en Krumlov, alojados en un hotel bastante lindo que está justo al lado de Pivovar Eggenberg. A que no se imaginan dónde fuimos a tomar algo para matar el tiempo antes de la cena... A la hospoda del pivovar. Nos terminamos haciendo amigos del barman, que nos convidó con una copita de slivovice.

Después de la cena y de recorrer un poco esta cuidad mágica durante la noche, algo que hacía mucho tenía ganas de hacer, volvimos a Eggenberg y terminamos viendo un concierto de una banda de metal checa. Muy bueno. Pero estoy muerto hoy y nos queda un largo día.

Na Zdraví!

12/11/10

El viaje, segundo día

El desayuno en el hotel en KV no estuvo mal, pero tampoco ninguna maravilla.

Loket: Mágico

Marianske Lazne: Pintoresco

Pilsen:

Hotel. Enorme, feo de afuera, habitaciones bastante lujosas.

Pivovar Purkmistr. Almuerzo. Ganso asado. Ahhhhhhh..... Cerveza oscura (etc.) Ahhhhhh....

Plzeňský Prazdroj (la parte histórica, tipo Disney cervecero), espectacular.

Pivovar Groll. Cena. Deliciosa. Cerveza, todavía más deliciosa.

Klub Malych Pivovaru. Más Cerveza. Muy copado

Na Zdraví!

PD: Estoy en Pilsen, qué más estaban esperando?

10/11/10

El viaje, primer día

Estoy escribiendo desde un hotel de cuatro estrellas en Karlový Vary. Bastante lindo, aunque mi habitación es chica y demasiado estandarizada para mi gusto. Está bien para una noche, pero no me gustaría quedarme acá por más tiempo.

Llegamos acá derecho desde el aeropuerto en un auto alquilado. Un Škoda Superb. Fantástico, nunca me sentí más cómodo en un auto. Los dos espanoles de Viamedius también son bastante copados. La vamos a pasar bien juntos.

La ciudad es bastante bonita también, mucho menos grasa de lo que esperaba, pero sí tan cara como esperaba. Menos mal que no estoy pagando por nada de esto. También tuvimos una guía, una piba bastante copada. Hizo un muy buen laburo.

Pero lo mejor del día fue el Spa. El programa decía que teníamos que visitar uno de los más lujosos de la ciudad y que yo tenía que probar un par de los tratamientos que allí ofrecen. Trabajo duro, ya sé, pero alguien tenía que hacerlo y estuvo FENOMENAL. Sí, me están pagando por esto, genial, no?

Desde el punto cervecero, Karlový Vary en la escala de Bosta a Maravilloso. Una Bosta. Tomé una Krušovice Černé que hace mucho había dejado de estar fresca, una Pilsner Urquell de barril tremendamente mal tirada y escandalosamente cara y una Kozel Černý pasable. Por suerte, no pagué por nada de esto. Por otro lado, para ser justos la comida en los dos restaurantes que visitamos (Charleston y Chebský Dvůr, un templo al Kitch alemán) estaba sorprendentemente buena, aunque los knedlíky en el segundo eran una porquería.

Manana, a Pilsen, seguro que voy a poder tomar mejor cerveza.

Na Zdraví!

De viaje

Créase o no, voy a estar nuevamente frente a las cámaras. Esta vez no va a ser para la televisión, pero sí va a ser algo un poco más serio. Viamedius me ha contratado para conducir un video para promocionar a la República Checa en España que filmarán en colaboración con la sucursal española de la Oficina Checa de Turismo.

En unas pocas horas me tengo que encontrar en el aeropuerto con la gente de Viamedius, que está llegando a Praga desde Barcelona. Desde ahí nos vamos derecho a Karlový Vary para empezar un viaje medio a la japonesa de 5 días que parará en varias localidades checas entre las cuales están Pilsen, Budějovice Krumlov, además de Praga, claro.

He arreglado visitas a un par de cervecerías, visitaremos varios restaurantes, algún que otro castillo, recorreremos las ciudades y dormiremos en cuatro hoteles que, al menos en sus páginas web, prometen tener bastante buen nivel.
Pedí prestada una notebook e intentaré, WI-FI mediante, subir comentarios cortos sobre mis experiencias en cada lugar, así que estén atentos.

Mientras tanto, estoy un poquitín nervioso porque voy a ser la cara mi país adoptivo, muy entusiasmado por este laburito que es casi como unas vacaciones pagas y también me siento un poco raro porque va a ser la primera vez que voy a estar lejos de mi familia por tanto tiempo, los voy a extrañar (y espero que Nela se porte bien con mi mujer).

Bueno, tengo que empezar a preparar todo. Solamente una pregunta antes de irme ¿alguien conoce a un buen agente artístico?

Na Zdraví!

8/11/10

Pavadizando

El otro día, la revista Brando (sí, la misma de aquel listado de las "Mejores Cervezas del Mundo" que incluía una que ya no existe) volvió a publicar un artículo sobre nuestra bebida favorita titulado ¿La picada es enemiga de la cerveza?.

Tal es la premisa propuesta por el Sommelier argentino Alejandro Rodriguez, titular de capacitación de la Escuela Argentina de Sommeliers (sí, la misma cuya directora no parece entender demasiado sobre cerveza). Es un tema muy discutible, claro. Si me preguntan, para mí, si se saben elegir los ingredientes de la picada en función a la cerveza que la acompañará, el maridaje puede llegar a ser perfecto. Aunque, por otro lado, ¿para qué carajo molestarse en hacer un maridaje con una picada? Pero bueno, es la opinión del sommelier este, y debe ser respetada como tal. No iba a comentar nada sobre este artículo, pero lo seguí leyendo y no pude resistirme.

Allí nos cuentan que la escuela empezará a ofrecer cursos de cata de cervezas, los cuales estarán a cargo de Raúl Falcón, el maestro cervecero de Quilmes (cualquier sospecha de publicidad encubierta, está bien fundamentada). El resto, no tiene desperdicio, es una maravilla de la dialéctica.

Según Falcón: "Es necesario descomoditizar la cerveza y esto sucede en la medida en que se gourmetiza el consumidor..." Voy a dejar pasar la ironía de que esto lo diga el encargado de hacer Quilmes Cristal, pero ¿"gourmertizar"? Qué carajo es gourmetizar al consumidor? ¿Convencerlo de que está bien pagar una pequeña fortuna por cosas como Corona, Guinness o Negra Modelo?

Pero ahí no se acaba. El artículo nos brinda algunos secretos del curso, y cito:
"Copas: Hay dos modelos de copas recomendadas para degustar las distintas cervezas: la cónica, que favorece la mejor apertura de la espuma y es ideal para la rubia o de refrescancia; y la balón, tipo copa de coñac, cuya boca se cierra y así tiende a favorecer la permanencia del aroma y del sabor, por esto se recomienda para la cerveza oscura, la "de deleite".

Espuma: lo ideal es que la espuma de la cerveza rubia tenga entre 1,5 y 3 centímetros de alto; la oscura, en cambio, apenas tiene espuma; depende de la carbonatación y hace a la refrescancia.

Temperatura: no todas las cervezas se toman a la misma temperatura y, según los expertos, en general en la Argentina se consumen demasiado frías; recomiendan que las de refrescancia (rubias) se tomen frías, a 7 u 8 grados; en cambio, cuando se trata de cervezas amargas, con más cuerpo, más complejas, se recomiendan entre 15 y 16 grados."
Creo que no haca falta comentar demasiado lo de las copas, la espuma y las temperaturas (aunque sí darle crédito por lo de 7 u 8ºC). Pero ¿"Refrescancia"?. ¿La espuma hace a la Refrescancia? ¿Las cervezas rubias, todas, son de Refrescancia? ¿Las cerveas oscuras son "de deleite"? ¿Desde cuándo uno no se puede deleitar con una buena cerveza de refrescancia o refrescanciarse con una cerveza de deleite?

¿De dónde sacan esas pavadas?

Me parece genial que se ofrezcan cursos de degustación, cata, apreciación o lo que sea, pero podrían hacer algo más serio, más profesional y no solamente algo que parasitario a una moda. Si el contenido del curso va a incluir los conceptos arriba mencionados (además de cervezas como Corona y Quilmes Stout, según lo que da a entender la foto) lo que cobren por él es casi una estafa.

Y ya que estamos, tiro la pregunta: ¿Realmente hacen falta cursos de cata de cervezas?

Na Zdraví!

5/11/10

Sacaron los tanques

Seguro que hay muchisimos de ustedes por ahí preguntándose por qué ya no publico reseñas de hospody, pero son demasiado tímidos para decirlo. La respuesta es simple, las estoy reservando para mi libro, jeje! Pero hoy quería hacer una excepción con un boliche nuevo que me encontré por casualidad, Restaurace Kopyto.
Lo vi el lunes pasado mientras iba de un cliente a otro. Está ubicado en la infame Bořivojova, en Žižkov, cerca de Riegrový Sady. Se dice que en esta calle hay alrededor de 30 pubs y restaurantes, pero lo que me llamó la atención de este fue la leyenda sobre la puerta "První Lobkowiczká Tankovna". En otras palabras, la gente de K Brewery ha empezado a vender tankové pivo. Andaba medio apurado ese día, pero me prometí que visitaría Kopyto tan pronto como me fuese posible.

Por suerte, no tuve que esperar y ya el miércoles me encontraba sentado a una de las mesas al lado de la cámara con los tanques. El lugar es bastante amplio, dividido en varios salones. La atmósfera, bueno, era temprano a la tarde, justo cuando había terminado la hora pico del almuerzo y por otro lado, todo allí parecía muy nuevo, y es muy nuevo, una de las camareras me dijo que habían abierto recién el viernes anterior.
No comí nada, había parado a almorzar en el excelente Kralovství, al cual hacía muchísimo que no iba, pero el menú pintaba interesante y lo poco que vi pasar ante mis ojos se veía bastante bien. El servicio, impecable, ambas camareras muy profesionales, simpáticas y, por sobre todo, rápidas. Sí, es cierto que no había mucha gente, pero muchas veces la rapidez del servicio es inversamente proporcional a la cantidad de parroquianos.

Pero lo que realmente me interesaba del lugar era la Lobkowicz Premium tanková. Si bien la encuentro mejorada desde la primera vez que la probé, esta cerveza me sigue sin convencer, le sigo encontrando el mismo problema de balance y me siguen molestando las notas de las levaduras de Protivín que se usan en su elaboración. (Pero todo esto a la gente de KBG le debe resultar muy simpático, porque la verdad es que a la cerveza le está yendo muy bien.) Su versión tanková tampoco ha ganado mi corazón. Tiene un sabor un poco más redondeado y algo más de cuerpo, pero todo lo que me molesta todavía está ahí.

Pero esta no fue la unica novedad con la que me econtre durante mi visita a Kopyto. Entre la oferta de cervezas tiradas, que incluye Velen y Vévoda, se encontraba Merlín, el flamante nuevo producto del grupo. Según el comunicado de prensa, esta lager negra está inspirada en las Stout y es por ello que sus ingredientes incluye cebada tostada.

Tenía ganas de probarla. Kelt, otra lager negra inspirada en Stout era un producto bastante decente de Pivovary Staropramen, que lamentablemente In-Bev decidió descontinuar y quería ver como se comparaban.

Una decepción. No recuerdo si Kelt se elaboraba con cebada tostada, pero sí me acuerdo tenía notas tostadas mucho más intensas que Merlín, que me terminó pareciendo una lager oscura del montón, con un sabor acaramelado demasiado corto y aburrido donde lo que más se destaca son esas levaduras de protivín que le quedan muy mal. Quizás mejora en botella, pero después de haberla probado de barril no me quedan muchas ganas de gastarme más de 20CZK en una medida de 0.33l, por esa plata, prefiero comprarme Master 18º.

Pero así y todo, quiero que a KBG le vaya bien con los tanques. Quién dice, a lo mejor si tienen éxito empiezan a tanquear las otras rubias de su cartera, algunas de las cuales me parece mucho mejor que Lobkowicz Premium. También le deseo éxitos a Kopyto, me quedé con la impresión de que sus dueños quieren hacer las cosas bien y, además, estoy seguro que los no pocos adeptos que Lobko ya tiene  van a estar de poder tomar esta cerveza en su mejor expresión.

Na Zdraví!

Restaurace Kopyto
Bořivojova 116
Praha 3 — Žižkov
+420 774 666 604
info@kopyto.cz
50°4'56.391"N, 14°26'42.656"E

4/11/10

Un viejo recuerdo

El otro día, mientras charlaba con un amigo me acordé de una fantástica experiencia cervecera que tuve hace ya más de ocho años.

Septiembre de 2002, apenas un mes después de las terribles inundaciones que afectaron Praga y muchas otras localidades a la vera del Moldava. Tenía una cita en el consulado checo en Dresden para ir a buscar mi visa de trabajo, pero por motivos que no vale la pena mencionar no pude llegar y me quedé clavado en Ustí nad Labem, que está lejos de ser la más bonita de las ciudades checas.

Eran entre las ocho y las nueve de la mañana y estaba de un humor que daba miedo. La noche anterior no había dormido (mi culpa), ya sabía que no podría llegar a mi destino y para volver a Praga iba a tener que esperar un par de horas hasta que salga el primer tren. Todo el día había sido perdido al pedo

Me acuerdo que el día estaba feo, algo demasiado frío para la época del año. No tenía ganas de ponerme a explorar la ciudad, pero necesitaba un lugar en donde matar un poco de tiempo. Como la estación de tren estaba en obras de remodelación salí a buscar al menos un café en donde refugiarme.

No llegué a ningún café, cerca de la estación encontré una hospoda que ya a esas horas estaba abierta. "Bien", me dije. "Una birra no me va a caer nada mal."

El boliche era bastante grande y estaba repleto, hasta las manos, como decimos en Argentina. La mitad de los presentes estaba ya bastante alegre y la otra mitad hacía lo posible para alcanzarlos. Encontré un lugar en el bar y con algo de miedo me senté y pedí una cerveza, Zlatopramen creo que era. ¡Qué rica que estaba!(*). Cuando el vaso estaba ya medio vacío (quién dijo que eso significa ser pesimista) empecé a captar la atmósfera del lugar y me di cuenta que todos ahí la estaban pasando bomba. El aire no estaba lleno de tensión, no había en el ningún tono amenazante, había risas, gente hablando en voz alta y disfrutando de ese momento y de sus cervezas.

Algunos de ustedes podrán decir que eran todos una manga de alcohólicos que ya antes de las nueve de la mañana estaban demasiado borrachos como para acordarse donde viven. A mí en ese momento me parecieron tipos que recién habían terminado de trabajar toda la noche y que ahora estaban relajándose con sus amigotes y olvidándose juntos de sus problemas, al menos por un rato. Sea lo que sea, mi humor mejoró (y no fue por el alcohol), el día ya no parecía tan de mierda. Claro, esa sensación duró hasta que me subí al tren y me di cuenta que era uno de esos que para en cada estacioncita y que me tomaría casi medio día poder llegar a Praga, pero esa ya es otra historia.

Y después hay idiotas que dicen que el alcohol es más dañino que la heroína y la cocaína. (a los que sepan inglés les recomiendo lean la respuesta de Pete Brown a esta huevada)

Na Zdraví!

(*)He llegado a la conclusión que la mejor cerveza del mundo sí existe y es la primera que se toma cada día

1/11/10

Perspectiva

La semana pasada estuve filmando para un nuevo programa de la TV argentina. Los productores me habían visto en aquel episodio de Clase Turista y pensaron que sería genial tener al Filósofo Cervecero en su programa. Mi trabajo fue llevar a un par de actores a recorrer varias hospody praguenses y tomar una(s) cerveza(s) en cada una (sí, fue un trabajo por el que me pagaron ¿no es genial?). Nos divertimos mucho, la producción quedó muy contenta con mi actuación y ya me muero por ver como va a quedar todo una vez que salga al aire.

Pero no es eso de lo que les quería hablar.

Entre las varias (muchas) cervezas que cayeron en el cumplimiento del deber estuvieron Pilsner Urquell y Budvar Světlý Ležák, ambas en su versión tankové. Tanto una como otro les volaron la cabeza a los actores y los dos pibes que estaban detrás de cámara (sus cabezas serían voladas en varias oportunidades más durante el resto del día).

Esta reacción me hizo acordar un poco al comentario que el amigo Josetxo dejó en el artículo sobre la ridícula Gambrinus XCLNT
- Que esto (Gambrinus) sea lo más bebido en Praga es un DRAMA
- Que esto sea mejor que cualquier caña de nuestro pueblo es una TRAGEDIA."
A mí Gambáč no me gusta, la tolero cuando voy de visita o si no hay otra alternativa mejor y tengo sed, pero prefiero evitarla. A Pilsner Urquell tanková todavía la puedo llegar a disfrutar en el lugar adecuado, pero tampoco es algo que por sí mismo me haga salir de mi ruta habitual, lo mismo podría decir de Budvar. En otras palabras, son para mí un poco más que dos cervezas del montón.

No quiero con esto dar la impresión de que me siento superior a esos argentinos que terminaron con los ojos como en un dibujito de Tom y Jerry cuando tomaron el primer sorbo de tanková, ni de esos españoles que hablan maravillas de Gambáč o Kozel Černý después de haber visitado Praga. Solamente quiero quiero decirles lo afortunado que me siento como amante de la cerveza de vivir en Praga.

Nos podemos quejar todo lo que querramos (y no sin motivo) de la calidad y ubicuidad del combo Gambrinus-Pilsner Urquell y muchas veces no nos damos cuenta de la suerte que tenemos por ello, porque si las comparamos con sus equivalentes de otros países, tanto una como otra son cervezas casi de lujo.

Un poco de perspectiva ayuda a apreciar mejor lo que se tiene.

Na Zdraví!

29/10/10

Fiaca

Según mi cronograma imaginario hoy debería escribir la reseña de cuatro Ales inglesas, pero la verdad es que no dormí bien y me da mucha fiaca, así que se les convido con unas fotos que estuve sacando en estos días, algunas irán a Mi Libro (que está marchando muy bien). Espero les gusten.

U Slovanské Lípy 
Jihoměstský Pivovar
U Černého Vola
U Černého Vola
U Dvou Koček
Kaaba
Krušovická Pivnice
U Medvídku
Pivovar U Bansethů
Zlý Časy
U Hrocha

Na Zdraví!

25/10/10

Alta fermentación en Lagerlandia

Como amante de la cerveza me siento tremendamente afortunado de vivir en la República Checa, donde sin tener que caminar ni pagar demasiado puedo tomar algunas de las Lagers más fantásticas del mundo, en todos sus colores y graduaciones.

Tomo cervezas de fermentación baja todos los días, literalmente. No me he cansado, ni me voy a cansar nunca. Sin embargo, me gusta también la variedad y es por ello que me alegra que cada vez haya más cervecerías elaborando cervezas de fermentación alta, como también me alegra que haya distribuidores que estén teniendo éxito importando buenas cervezas de este tipo.

Y parece que las personas que piesan como yo son bastantes porque este sábado 30 de octubre, Pivovar Kocour organiza en Varnsdorf el Ale Festivale 2010, dedicado exclusivamente a las cervezas de alta fermentación (sí, sí, ya sé que no todas son Ales, pero el nombre está bien así)
En este evento con entrada gratuita se presentarán varias micros checas como y algunos distribuidores de cervezas importadas. La oferta incluirá algunas novedades locales como la Stout y la Bitter Ale de Zvíkov y la Grodziskie de Pivovarský Dům, además de un par de sorpresas que el organizador tiene preparadas.

Lamentablemente, no voy a poder asistir debido a compromisos familiares. Envidio mucho a los que van a estar allí.

Na Zdraví!

21/10/10

Malditos Estilos!

Me divierte discutir sobre estilos. Es un tema que da para mucho y que suele generar debates bastante acalorados, en especial en los blogs en ingles. Pete Brown empezó la más reciente discusión al publicar la primera y más tarde la última de las dos únicas entradas que él jamás escribirá sobre el tema. A Pete le siguieron Mark Dredge, mi amigo Velký Al, mi otro amigo Stan Hieronymus y algunos otros blogs más que todavía no he leído. Todos, incluso muchos de los que comentaron en cada uno de los blogs presentan argumentos más que interesantes y estoy muy de acuerdo en especial con los tres primeros.

Si bien me considero un anarquista de los estilos estoy de acuerdo en que conocerlos a fondo es muy importante para dos tipos de personas:

  • aquel que recién empieza a elaborar porque las guías de quien sea le va a ayudar a saber qué hacer con los ingredientes y qué perfil debería tener la cerveza resultante (algo así como un libro de cocina para aquellos que recién empiezan a cocinar)
  • jueces y organizadores de competencias porque permite que las evaluaciones sean más estructuradas y, hasta cierto punto, objetivas. (por supuesto, para mí, las competencias y sus resultados me parecen algo absolutamente irrelevante, pero ese es otro tema)
En cuanto a nosotros, los consumidores. Bueno, cada uno tendrá su punto de vista. En lo personal, los estilos me importan muy, muy poco. Mis decisiones de compra las baso principalmente en factores más concretos como color y graduación alcohólica. Por supuesto, si es que lo hay, el estilo indicado en la etiqueta me será útil para saber que la cerveza A, una Barley Wine no va a ser lo mismo que la cerveza B, una Dopplebock, a pesar de que ambas son "cervezas oscuras fuertes". Pero eso está más que nada basado en la experiencia, de la misma manera que sé que un Cabernet Sauvignon no es lo mismo que un Pinot Noir.

Y ya que mencioné vinos.

En su segunda entrada, Pete Brown menciona "estilos de vinos", a fin de ilustrar su punto sobre los estilos de cerveza. Esto es algo que he visto en muchas ocasiones, trazar un paralelo entre tipos de cerveza y vinos para poder de manera simple demostrar que nuestra bebida favorita también ofrece una amplia paleta de variedades.

Y sin embargo, cuanto más pienso en esa comparación más problemas le encuentro. El principal es que para mí un varietal no es lo mismo que un estilo. Me explico:

Si en mi jardín tuviese algunas vides de Malbec, con cuyas uvas el año pasado hice vino, ese vino sería un Malbec 2009. Sí, seguramente sería un Malbec 2009 intomable, pero nadie, absolutamente nadie podría discutirme que se trata de un vino elaborado en 2009 a base de uvas Malbec. Y si lo hubiese hecho, el vino de este año seria un Malbec 2010 y asi podria seguir cada año hasta que me canse.

Ahora, imagínense que en mi garage tengo un par de bolsas de malta (digamos pilsen, munich y chocolate), una bolsa con lúpulo Saaz o Hellertau y un frasco con cierto tipo de levaduras lager. ¿Alguien me puede decir qué tipo de cerveza voy a tener como resultado? No, ni yo lo sé. No hasta que no haya armado o elegido alguna receta y aun así, lo que para mí puede ser una Dunkles, para algún otro, luego de un análisis sensiorial, será una Märzen, tal como le pasó a Gerardo Fiorotto con su Barley Wine Don Toto que para un juez era en realidad una Old Ale.

El vino la tiene mucho más fácil. Cualquiera puede entender lo que es un Tempranillo Rioja 2007 y qué diferencia tiene con un Chianti 2009, no hace falta ni haberlos probado. Ahora, cuál es la diferencia entre Pale Ale y una India Pale Ale, eso ya es otra cosa.

Si queremos hacer un buen paralelo entre cerveza y vino (cosa ya de por sí bastante difícil) no debería hacerse diciendo que algo como Chardonnay es un estilo. De hacerlo estaríamos cometiendo el mismo error que este tipo:
 Soy de los que creen que la cerveza ofrece más posibilidades para combinar con comidas que el vino. Pero al mismo tiempo, la discusión de si uno u otro es mejor me parece algo cansino y sin sentido y la tabla que se puede ver arriba me parece el peor de los argumentos expuestos en favor de cualquiera de las dos bebidas.

Pero volviendo a los estilos de cerveza. Sé mucho más sobre ellos de lo que sabía hace un par de años atrás, pero aun así, no creo que disfruto de una cerveza más ahora de lo que lo hacía entonces.

Na Zdraví!

18/10/10

Dios mío

Si hay alguien que todavía tiene dudas de que Gambrinus está en crisis, creo que el nuevo producto de la marca checa más vendida se las aclarará.

Después de, para mí, la prueba piloto con la versión sin filtrar de la světlý, Gambrinus ahora nos presenta algo revolucionario e innovador XCLNT. Un producto busca atraer al público joven (no sabía que los jóvenes hablaban en mayúsculas y sin vocales).

¿Qué tipo de jóvenes son el consumidor al que apunta XCLNT? La respuesta, por suerte, la tenemos en el primer párrafo del comunicado de prensa de anunciando el lanzamiento del producto:
Tienen veinte años. Viven para cada momento y los amigos significan todo para ellos. Un poco soñadores, un poco rebeldes. No quieren establecerse. Son independientes y locos. En las fiestas son capaces de soltarse y divertirse hasta la mañana. Los clubes y bares son su segundo hogar. Les gusta ser el centro de atención, llevan puesto zapatos de diseño, ropa de moda y en las fiestas los pueden reconocer por las botellas fluorescentes.
No tengo idea de cuánto le paga Prazdroj a la consultora de marketing, pero después de leer esto, me parece que le están pagando demasiado. En serio, es casi patético. No sólo pusieron en un párrafo casi todos los clichés que uno se pueda imaginar sobre veinteañeros, sino que el nuevo producto que tienen para ellos es nada más que algo que ya existe en una nueva botella, fluorescente.
Se los explico de otro modo. La caraterística más distintiva de XCLNT es que viene en una botella de 0,33l con una etiqueta flourescente en el cuello. BRLLNT, no?

¿Es esto lo mejor que la cervecera más grande de la República Checa puede hacer para frenar la caída de sus ventas? ¿En serio piensan que este producto va a funcionar cuando están tomando a su target como una manga de tarados superficiales?

¡OJO! No tengo ninguna duda de que muchas son las discos que lo van a vender. Los equipos de ventas de Prazdoj tienen los recursos como para poder convencer a los dueños. Y hasta me puedo imaginar a las promotoras en minifalda abriendo botellitas. ¿Pero qué pasa fuera de la disco? Yo no creo que este ejemplo de haraganería marketinera vaya a ser muy efectivo a la hora de reforzar la lealtad hacia la marca Gambrinus.

OK, yo estoy lejos de los 20 y ya casi no salgo, mucho menos a discos, pero me acuerdo bien de aquellas épocas, no tan lejanas y si tomo en cuenta los cambios en los gustos musicales y las modas, estoy casi seguro que las cosas se mantienen igual. Bailar, moverse, saltar (y con suerte, alguna que otra cosa más interesante) dan sed. En el bar hay mucho para elegir, cocteles, jugos, bebidas pre-mezcladas, energy drinks, alcopops y cerveza. Si alguien tiene ganas de tomar cerveza, se pide una y la toma sin pensar más. Solamente busca refrescarse y en ese contexto, cualquier cerveza va a ser buena. La etiqueta fluorescente, sí, va a ser algo novedoso y quizás hasta divertido, pero eso va a durar lo que un pedo en el viento. La noche no va a ser más o menos memorable gracias a XCLNT. Nadie le va a decir a sus amigos al día siguiente o el lunes lo cool que estaba esa botellita. Nadie va a elegir una disco por sobre otra  porque tiene esta "nueva" cerveza. Nadie va a correr al supermercado a buscarla para, después de no encontrarla, comprar una Excelent.

A lo mejor me equivoco y la semana que viene me encuentro con un veinteañero que no va a parar de hablar de lo buena que estaba la botellita fluorescente. Pero por ahora, más que XCLNT este producto me parece bastante TRST.

Na Zdraví!

15/10/10

Le falta un detalle

Tenía muchas ganas de probar la Svatovaclavské Doppelbock de la que hablé hace poco. El otro día, estaba en el centro haciendo algo de tiempo y me puse a pensar dónde la podría tomar, y me acordé de Krušovická Pivnice.

Hacía mucho que no iba para ahí. En realidad, nunca me gustó demasiado el lugar, pero en serio tenía muchas ganas de probar esa cerveza y no se me ocurrió otro lugar cerca en donde la tendrían. Por otro lado, también estaba pensando si valía la pena incluir el lugar en uno de los "pub crawls" de mi libro, así que, previo paso por U Medvídku para saludar a mi amigo Laďa Veselý, allí fui pensando que por más que el lugar no me guste, tomarme una cerveza rápida no haría ningún daño.

Me terminé quedando para más de una.

Ya antes de entrar noté los cambios. Habían desaparecido los escritos en las ventanas y la oferta de cerveza era ligeramente distinta. Krušovice Imperial tanková y Mušketýr Nefiltrovaný, además de la Dopplebock. ¡Y a qué precios! 25CZK el medio litro para las primeras dos. Dudo que haya algo más barato en el centro. Una vez adentro, todo el lugar se sentía diferente, en realidad. La decoración estaba prácticamente igual a como la recordaba, pero ya no me sentía en una trampa para turistas y el servicio fue también impecable. Era casi como estar en una dimensión alternativa de la que no me dieron ganas de irme.

¿Y las cervezas? Ahí está el punto flojo. El importante punto flojo. La Imperial estaba demasiado verde, la Mušketýr demasiado aguada y turbia al mismo tiempo y la Dopplebock hubiese estado genial algo menos atenuada y con al alcohol mejor integrado, aunque, al mismo tiempo en cierto me alegró un poco haberme equivocado. Esta especial de otoño no tenía nada que ver con la desaparecida Dopple-Dopple Bock, sino que es algo elaborado expresamente para esta ocasión.

Puede que las cervezas hayan estado un tanto flojas, pero igual salí del lugar sintiéndome bien, tanto que ya le reservé un lugar en mi libro. Si están por ahí, péguense una vuelta y después me cuentan.

Na Zdraví!

Krušovická Pivnice
Národní třída 7 - Praga 1
+420 224 237 212
Lun-Dom 11-24

11/10/10

Buena Cosecha

El verano pasado recibí la visita de Edgar, un amigo de Barcelona que vino junto con su novia y otro amigote suyo. Habíamos arreglado que los pasaría a buscar por su hotel para después ir a almorzar a Nusle. De más está decir, la pasamos genial.

Además de ser gran aficionado a las cervezas, Edgar es sommelier en un reconocido restaurante de la capital catalana, pero no es un sommelier cualquiera, tiene a su cargo la carta de cervezas. Durante la comida (y las varias cervezas que hicieron las veces de postre) hablamos bastante de su trabajo. Edgar me contó que la iniciativa de la carta cervecera estaba funcionando muy bien y que son cada vez más los clientes que se están dando cuenta de lo que varios de nosotros sabemos hace rato, que la cerveza suele ofrecer una mejor relación precio-calidad que el vino.

Mientras me contaba de esto no pude evitar pensar cuántos restaurantes de ese nivel hay en la Rep. Checa que ofrezcan algo similar. Solamente sé de uno. Puede parecer increíble, pero no sorprendente si se tiene en cuenta que los gurús gastronómicos locales eligen Stella Artois como cerveza de cabecera de su evento anual. Pero bueno, ese es otro tema, hoy quiero hablar de algo más agradable.

Edgar no vino con las manos vacías. Me trajo tres cervezas, Guineu Goaner (que estaba tan buena como la primera que había tomado, aunque algo más gasificada), una de Ales Agullons que todavía está esperando su turno y Fuller's Vintage Ale 2009.

Si preguntan, muchos les dirán que el clima que tuvimos el mes pasado fue de terror, gris, lluvioso, frío para la época. Para mí fue genial, el clima ideal para empezar a tomar cierto tipo de cervezas. Esas más llenadoras, más cálidas, con menos lúpulo y más malta, más reconfortantes que refrescantes. En los papeles, Fuller's Vintage Ale pintaba como un ejemplo perfecto de todo esto.

Tengo que admmitir sentimientos encontrados respecto a las cervezas con añada. Por un lado, no les veo demasiado sentido (más allá del marketinero). A diferencia del vino, la elaboración de cerveza no está limitada a una estación específica, así que, técnicamente, no hay motivo por el cual alguien se vea obligado a elaborar una cerveza dada solamente una vez por año (con excepción de las Harvest Ales, claro). Por otro lado, elegir elaborar una de manera tan limitada, motiva al cervecero a hacer algo realmente especial, bien diferente al resto.
Fuller's Vintage Ale es espectacular, simplemente excelente. Disfruté de cada trago, cada gota. Una de las cosas que más me gustó de ella es que más que ser una cerveza que te hace decir "¡GUAU!" es una que hace decir "¡Hmmmmmm!". Todo en ella reconforta y relaja, su aroma que me hizo acordar a cerezas en ron, con notas acarameladas en el fondo; su cuerpo suave y pleno que masajea el paladar; su complejo sabor que empieza almibarado y cuando está por volverse empalagoso se vuelve seco tipo azúcar quemada con un toque de especias, para luego pasar a esas cerezas en ron del aroma, todo especiado con notas de frutas pasas o asadas. La sensación que deja al final es bien cálida, en parte, gracias al 8,5% de alcohol. Sí, requiere mucha atención, pero sabe recompensarla. Un manjar en elegante botella. Sólo un problema le encontré, tener sólo una botella.

Gracias Edgar. Muchas gracias por esta maravilla.

Na Zdraví!

8/10/10

Reporte de Progreso

Hace ya más de medio año que no publicaba un Reporte de Progreso sobre mi libro. La verdad es que tampoco ha habido demasiado. Sí, desde marzo escribí algunas entradas, encontré varios lugares nuevos, pero sucedió que me quedé clavado. En parte fue debido a estar demasiado ocupado, con el subsiguiente cansancio, pero el motivo principal fue que llegó un punto en que no sabía cómo continuar. Escribir una reseña atrás de otra de hospody, etc. de todos los rincones de Praga se había vuelto tedioso y, todavía peor, me entró el miedo de que sería también tedioso para los lectores.

Tenía que buscar una alternativa para que eso no suceda, quizás incluir más artículos sobre la cultura cervecera local. Pero eso no era suficiente. Realmente no sabía que hacer. Pero una noche una noche luego de ir a la cama sólo para darme cuenta de que no me podría dormir, tuve una revelación. El libro cambiaría y de manera radical.

Así es que lo que iba a ser un sólo listado de lugares ordenados geográficamente, se convirtió en una guía de trayectos cerveceros, "Pub Crawls" en inglés. O sea que ahora, los lugares estarán conectados por un pequeño relato, cada trayecto incluirá al menos cuatro o cinco de ellos junto con instrucciones de cómo llegar, comentarios sobre la ciudad y algunas anécdotas personales. Habrá también listados, pero más conceptuales, "dónde ir a tomar temprano", "cafés con buena cerveza", etc.

Le mandé el borrador del primer trayecto a un par de amigos que también son autores cerveceros de primera línea. El feedback que recibí fue muy positivo y constructivo. Me hicieron sugerencias, me llamaron la atención sobre aquello que podría mejorar, pero lo que más me entusiasmó es que a ambos les gustó la idea y el estilo con el que la estoy escribiendo. No se pueden imaginar lo contento que me puso.

El único inconveniente es que el nuevo formato obliga a volver a empezar prácticamente desde 0. Pero esto no me desalienta. Sé que mi plan original era publicar a fines de este año, lo cual es evidente que no va a ser posible. Sin embargo, creo que el libro va a ser mejor, más entretenido para leer y más original y eso me parece mucho más importante.

Para aquellas almas generosas que han enviado sus donativos, en estos días les enviaré por e-mail una versión más pulida del primer trayecto. Me interesa también saber cuáles son sus opiniones al respecto. Estén atentos. (Si alguno de ustedes quiere contribuir financieramente con este proyecto y tener una copia una vez que esté terminado, solamente tienen que ir al botón "Donar" justo abajo de mi foto)

Mientras tanto, sigo recorriendo las calles Praguenses atento a nuevos lugares que puedan ser incluidos. Un día, mientras paseaba por Vršovice vi un cartel de Bernard. Como me parece que me hacen falta más lugares que ofrezcan las excelentes cervezas de Humpolec me desvié unos metros para ver de qué se trataba. Finské Centrum, o algo por el estilo se llamaba y era un club de sauna. Interesante idea, pensé. Debe ser lindo tomarse una buena Bernard Světlý Ležák después de estar asándose unos minutos en un sauna. El lugar estaba cerrado, así que fui a la cartelera para ver los horarios y me econtré con esta foto:
No voy a incluir a este Finské Centrum en el libro. Ni loco. De querer incluirlo significaría que tendría que visitarlo y no creo que es algo que quiera hacer. Me da escalofríos de sólo pensarlo.

Na Zdraví!