28/12/09

Quién es este tipo?

No sé quién es Alan Brewer. Nunca oi de él ni lei sus escritos. Seguro es alguien que sabe de cerveza, de otro modo la revista Bar&Beer no lo publicaría y lo más probable es que sepa más que yo, eso es lo menos que se puede esperar de alguien que ha estado escribiendo sobre el tema por el tiempo que él afirma.

No sé quién es Alan Brewer. Lo busqué en internet, pero no pude encontrar nadie de ese nombre relacionado con la cerveza. Le escribí a dos de los blogueros más importantes del otro lado del Atlántico (Alan Brewer vive en Brooklyn) y no pudieron dar ninguna información concreta. Uno dijo que sospechaba se trataba de un pseudónimo A. Brewer (Un Cervecero) y el otro que el nombre le sonaba familiar, alguien que quizás había escrito en algún momento en una revista cervecera.

No sé quién es Alan Brewer, pero me ha insultado. No solamente a mí, de ser así me tendría muy sin cuidado. Es alguien que no conozco ni me conoce (y dudo mucho que me haya leído). Pero en su artículo publicado en la última página del nuevo número de Bar&Beer, titulada "Bloggers Analfabetos", Alan Brewer insulta a todos aquellos que escribimos sobre cerveza en páginas personales.

Allí Alan Brewer expresa su decepción hacia la revista por haberme contratado, diciendo que "han dejado entrar a la zorra al gallinero" y cierra diciendo que si los criterios de contratación de la revista han caído tanto, él puede recomendar un homeless que conoce, como experto en cervezas fuertes a menos de un dólar. En el medio dice que los autores de blogs cerveceros no leen, que lo que escriben está lleno de errores, que lo único digno en materia cervecera en internet es BeerAdvocate, y otras cosas por el estilo. (Nadie va a negar que mucho de lo que se escribe sobre cerveza en internet deja bastante que desear y lo mismo se puede decir de lo que se publica en medios "tradicionales", pero esto es algo que ya ha sido discutido por Alan, yo y otros)

También nos cuenta sus románticos comienzos, de cómo él fue de los que creo la autoedición y los fanzines cerveceros, que escribían en computadoras de segunda mano y que luego de fotocopiarlos los distribuían en los brewpubs de su ciudad. Da la impresión que lo que más le molesta a este tipo es que ahora la tenemos más fácil. Que todo está al alcance de un click, búsqueda de material, contactos con cervecerías y otros entusiastas cerveceros del mundo y lo que publicamos es instantáneamente accesible a cualquiera con una conección de internet, quienes a su vez nos pueden contactar y dejar comentarios que en su mayoría enriquecen la experiencia de todos.

Qué atrevimiento! No entendemos acaso que la divulgación cervecera sólo puede ser llevada a cabo por unos pocos elegidos que escriben para medios de alcance y difusión limitada. El resto, mejor que se calle y acepte lo que esos iluminados nos dicen.

Todos los que dedicamos parte de nuestro tiempo libre a compartir nuestras ideas y pensamientos cerveceros, en idiomas y desde países distintos, la mayoría sin ningún tipo de compromiso comercial, directo o indirecto, no sabemos acaso el mal que le estamos haciendo a la cerveza?

Y todas esas micros y distribuidores que nos contactan, nos dan a conocer novedades, nos envían muestras o invitan a eventos. Cómo es que se han dejado engañar tan fácilmente por estos advenedizos? Más habiendo tantas agencias de marketing, relaciones públicas y publicidad.

En qué planeta vive este tipo? No se puede ser tan necio, estar tan desconectado de la realidad! Para ejemplo basta lo que dice sobre los blogs, que son un fenómeno caduco. Será mejor entonces que alguien le avise pronto a escritores "de verdad" como Pete Brown, Stan Hieronymus y Stephen Beaumont que con sus blogs están perdiendo su tiempo, que se están rebajando a la altura de las masas cerveceras incultas y burguesas.

Quizás Alan Brewer es mejor escritor cervecero que todos ellos juntos, pero hasta que pueda encontrar en un kiosko de Praga algo que haya publicado no lo sabré. Mientras tanto estoy feliz de poder acceder desde la comodidad de mi hogar lo escrito por todos esos colegas analfabetos.

Todavía no sé quién es Alan Brewer, pero estoy empezando a pensar que es un... Bueno, mejor lo dejo ahí...

Na Zdraví!

27/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro (III)

Luego de haber pasado por las rarezas y los clásicos modernos que había recibido de St. Peter's Brewery, lo que me quedaba en la caja eran muestras de los estilos que en gran parte definen el arte cervecero inglés, Mild, (Best) Bitter, (Old Style) Porter y (Cream) Stout (La IPA ya la había tomado), además de la Winter Ale, que si tenemos en cuenta que siempre se han elaborado Ales de estación, también podríamos decir que es un "estilo" tradicional.

Empecé con la Mild. Como creo le ha sucedido a muchos más, al principio pensé que el nombre de este estilo se debía a que se trataba de Ales ligeras, cuando en realidad se debe a que así se llamaba a las cervezas que se vendían muy jóvenes, prácticamente sin madurar.

Tenía muchas ganas de probar algún representatne de este estilo, Ron Pattison una vez las comparó de manera ilustrativa a las tmavé výčepní, un lamentablemente menospreciado estilo checo que me gusta mucho. Tenía ganas de ver qué tanto se aproximaban.
El 3,7%ABV de la Mild de St Peter's está en el mismo rango que las tmavé výčepní, el color es también muy parecido, ámbar muy oscuro. Las similitudes se empiezan a volver más tenues a partir de allí. En los aromas noté café dulce y melaza. Tiene un cuerpo inesperadamente pleno, casi aceitoso, que recubre el paladar y lo impregna de abundantes notas tostadas a la que les siguen chocolate y regaliz. Una ligera acidez en el fondo termina de redondear una cerveza sorprendentemente sabrosa. Disfruté cada trago, me encantó.
Al día siguiente abrí la Best Bitter, también con 3,7%ABV. Había probado ya una cerveza de este estilo, ligeramente más fuerte, pero con características muy similares a la de St Peter's. El color, ámbar anaranjado, es un par de tonos más ligeros que aquella. El aroma es un suave frutado con una base seca, casi herbal. Cuerpo más bien ligero, frutas de otoño y final seco con algo de flores. Menos sabrosa que la Mild, pero aun así, una excelente cerveza de sesión. Es una lástima que no haya más micros en el mundo que se animen a hacer cervezas como éstas dos.

Esa misma noche, luego de la cena, abrí la Old Style Porter (5,1%ABV). Las pocas Porter de fermentación baja que he probado me habían gustado mucho y tenía mucho curiosidad por ver qué diferencias traería consigo éso de "Old Style", teníendo en cuenta que el estilo Porter, como casi todos los demás, ha sufrido incontables cambios a través del tiempo.
En mis notas tengo escrito que el color es marrón, nada más. En los aromas hay una muy atractiva mezcla de caramelo, flores y pasas, suave pero con personalidad. La encontré algo más ligera de cuerpo de lo que me había imaginado, pero aun así es brillante. Empieza suave, tímida casi, con algo de caramelo que rápidamente se torna seco con algo de acidez. Cuando ya estaba a punto de decepcionarme la cerveza muestra todo, chocolate, café, frutas bien maduras, dejando una enorme sensación de placer y ganas de tomar un par más apenas se vacía la botella.
Le había llegado el turno a la Cream Stout, con un ya respetable 6,5%ABV. Como es de esperarse es bien oscura, a contraluz presenta algunos destellos ocres. El aroma, que está dominado por café bien tostado, con algo de acidez frutal, no dice demasiado. Pero su sabor, MAMMA MIA! Chocolate bien amargo, café, frutas cocidas, nueces y un ligero toque ahumado, todo envuelto en un cuerpo cremoso que hace que cada trago sea un regalo del cielo. Simplemente fantástica.

Por último me quedaba la Winter Ale. Nunca abierta en mejor momento, había empezado a nevar y hacía mucho frío afuera.
Esta cerveza me gustó y me decepcionó por el mismo motivo. La noté muy parecida a la Cream Stout. Esperaba otra cosa, algo con más fruta, una versión más musculosa de la Mild, quizás. No me pregunten por qué. Lástima que no las probé juntas con la Stout, o una justo después de la otra. Quizás la Winter Ale es algo más dulce. No era lo que esperaba, pero tampoco es para quejarse, la disfruté mucho de todos modos.

El balance final es tremendamente positivo. Las únicas dos que desentonan un poco son la Honey Porter y la G-Free, al menos para mí. El resto es fantástico. Lo que más me gustó es que en todos casos se trata de cervezas simples, pero sabrosas y muy, muy tomables. La innovación y la experimentación siempre son bienvenidas, pero concentrarse tan bien en lo clásico merece el mismo reconocimiento. Otra cosa que me gustó mucho de ellas es que todas están filtradas, lo cual da por tierra aquello que muchos microcerveceros sostienen que "la cerveza artesanal no se filtra". Gracias una vez más a Claire y toda la gente de St. Peter's Brewery por haberme mandado estas muestras, han hecho que mi vida sea un poco mejor.

Na Zdraví!

26/12/09

Burp!

Éstas han sido navidades muy especiales. Las primeras como padre, y las primeras en vaya uno a saber cuántos años que las pasé junto con mis viejos y mi hermana (y su novio), que nos vinieron a visitar desde España.

Para la cena de Nochebuena comimos carpa frita y ensalada de papas (que había preparado un par de días antes), para luego abrir los regalos mientras comíamos muchos de los bizcochos espectaculares navideños que mi mujer había horneado (en total, 10 tipos distintos)

La foto ilustra un poco las secuelas del almuerzo navideño, pato asado con col colorada cocida, chukrut y knedíly de pan. Todo regado con la sobresaliente Matuška Tmavé, sus notas tostadas y sutilmente ácidas se enfrentaron muy bien al repollo, mientras que el chocolate y el café bailaban una coreografía soñada con el pato y sus jugos. Uno de los mejores almuerzos que he comido en mi vida.

Espero que todos ustedes la hayan pasado al menos la mitad de bien de lo que la estamos todavía pasando nosotros y que el 2010 sea 2011 veces mejores que el 2009.

Na Zdraví!

21/12/09

No iba a hacerlo, pero..

No tenía ganas de hacer un resumen del año, pero después de leer los de Knut (que me eligió como uno de los blogs del año) y The Beer Nut me gustó el formato, "ideado" por Mark Dredge, así que cambié de opinión y acá lo tienen (con algunos ajustes personales y omisiones)

Mejor Cerveza Checa de barril: U Medvídku 1466, en especial cuando Laďa me la sirve directamente del barril de maduración. Menciónes honorables: Cualquier cosa de Kout na Šumavě, Tambor 11° y Matuška Weizen.

Mejor Cerveza checa en botella: Bakalář Polotmavý Výčepní, desde que la descubrí no puedo dejar de tomarla. Menciones honorables: Svijanský Rytíř y Primátor Weizenbier.

Mejor cerveza importada de barril: No hay demasiado de donde elegir acá, igual, Schlenkerla Märzen

Mejor cerveza importada en botella: Luego de mucho pensarlo, Haadnbryggeriet Norwegian Wood. Menciones honorables: Guineu Montserrat y St Peter's Mild (reseña a ser publicada en breve).

Hospoda del año: No creo que haga falta decirlo Zlý Časy, por todo lo que ha hecho y lo que está planeando hacer.

Mejor blog cervecero: De entre todos los blogs que sigo por feed, etc., los dos que se destacan por su contenido son el de Martyn Cornell y el de Ron Pattison, que deberían ser lectura obligada para cualqiuera que remotamente se interese en cerveza.

Categoría abierta, personal: Ser padre, en lo que respecta a lo cervecero, haber sido contratado por Bar&Beer.

El año que viene me gustaría ir: De vacaciones, a cualquier lado. Realmente lo necesito....

Na Zdraví!

18/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro (II)

Siguiendo con mi recorrida por las muestras que me envío la gente de St Peter's Brewery, había llegado la hora empezar a adentrarse en lo más o menos "clásico" del arte cervecero inglés.

Las tres que tenía preparadas para esta sesión eran Golden Ale, Suffolk Gold y Ruby Red.

Golden Ale es un estilo relativamente muy nuevo que, según Martyn Cornell, surgió como una suerte de respuesta a las lagers de los cerveceros tradicionales ingleses. Había probado hasta entonces una sola Golden Ale, sueca, de Oppigårds Bryggeri, que me había resultado bastante agradable.
St Peter's Golden Ale es parecida a la sueca en muchos sentidos. Como aquella, requerda a una buena světlý ležák, tanto en aspecto, parte de los aromas y la sensación en el paladar y un poco en la maltosidad. La nota más distintiva la dan los lúpulos, que otorgan un marcado, pero controlado amargor que gana fuerza en el final largo y seco. Con 4,7%ABV y muy baja carbonación es extremadamente fácil de tomar. Muy agradable, deja con ganas de otra(s) al terminar la botella.
Suffolk Gold no se trata de otra Golden Ale, como el nombre podría sugerirlo, sino de una Bitter Ale cuyos ingredientes provienen del condado de Suffolk, el cual es el hogar de St Peter's (el "Gold" refiere a los lúpulos First Gold). Es apenas un poco más fuerte que la Golden Ale, 4,9%ABV, y un toquecito más oscura. Los aromas son también algo más maltosos y frutales, al igual que el cuerpo. Los lúpulos también tienen una fuerte presencia, pero otorgan un amargor más moderado que se encuentra más asimilado por la maltosidad. Otra muy buena cerveza, muy fácil y agradable de tomar que deja con ganas de más.
Cerrando la sesión abrí la Ruby Red, de color bastante rojo, como es de esperarse por su nombre. Hay mucha fruta en su aroma, condimentada con un suave toque de caramelo y algo de hierbas quemadas. A pesar de tener sólo 4,3%ABV, es muy sabrosa. Se puede sentir una linda mezcla de azúcar quemada, frutas y hierbas con un suave toque especiado. Mientras la degustaba vinieron a mi cabeza imágenes de parrillada con amigos (nostalgias del verano quizás). Es que Ruby Red es una cerveza ideal para tomar con carnes a la parrilla.

De hecho, cada una de estas tres cervezas son un acompañamiento ideal para comer algo preparado a las brasas y mientras tipeo ésto me doy cuenta que éste es el tipo de cerveza que tenía en mente cuando hice esta pregunta.

Muy satisfecho por ahora con St Peter y sus apóstoles. Para la tercera y última entrega me queda un viaje por lo clásico en serio.

Na Zdraví!

17/12/09

La Ronda #19: Si sólo es Cerveza...

Este mes, el último de 2009, es el amigo Chela el que se anima a invitar La Ronda, proponiendo un tema que no apunta a hacernos hablar o pensar sobre cerveza, sino sobre nosotros mismos:
¨Si sólo es cerveza ¿por qué tanta excitación? ¿por qué tanto esfuerzo en escribir sobre ella y sobre todo por qué tanta obsesión desmedida y demagógica, en muchos casos, por querer hacer llegar a la gente nuestras experiencias con la cerveza? ¿No se estará volviendo la escena cervecera en español un poco snob y costreñída?¨
Sigo muchos de los blogs cerveceros en español y la verdad no noto snobismo. Para bien o para mal, la mayoría son poco más que diarios de notas de cata. Los que los escriben son gente que disfrutan de tomar nuevas cervezas y comparten sus experiencias y opiniones sobre ellas. Gracias a ellos creo que han sido muchos los que se animaron a comprar una cerveza que quizás nunca hubiesen tomado. Que algunas de esas cervezas sean exóticas, extremas o como quieran llamarlas, es producto de la curiosidad de los autores y no algo premeditado.

Están también los "copiapegadores" que levantan información (a menudo errónea) de otras fuentes y las publican en sus blogs. Tampoco veo snobismo allí, solamente gente que comparte algo que le pareció interesante.

Están, por último, aquellos que apuntan a algo más que escribir sobre las cervezas que le gustaron o no o reproducir una noticia sobre una nueva cerveza, etc. Sus blogs dan la impresión de ser apenas una faceta de su actividad cervecera. Tampoco veo snobismo allí, veo gente que intenta enriquecer la cultura cervecera de sus respectivos lugares de residencia y contagiar a otros con su pasión.

En cuanto a mí. Como ya lo expliqué en su momento, empecé a escribir porque pensé que tenía algo para decir, y lo sigo haciendo con esa misma actitud. El blog es para mí un canal para expresar mis ideas, mis inquietudes cerveceras y también es un buen ejercicio intelectual (y un medio para canalizar algunos aspectos oscuros de mi persona, je).

Por otro lado, gracias ponerme a escribir un blog he aprendido muchísimo sobre cerveza y sigo aprendiendo y seguramente, nunca dejaré de aprender, lo cual es maravilloso. También me ha dado la posibilidad de ser expuesto a una enorme cantidad de cervezas de todo tipo y origen, las cuales a su vez me han servido para aprender y expandir mis horizontes cerveceros. Ésto último no podría haber sido posible sin lo por lejos mejor que me ha dado el blog, la oportunidad de conocer un montón de gente fantástica, tanto virtual como "encarneyhuesomente", muchos de los cuales hoy considero amigos (y no en sólo en el sentido Facebook de la palabra). Lo más fascinante de ello es que casi todos son gente de países, extractos sociales, edades, etc. diferentes que hemos sido conectados gracias a nuestra pasión en común.

Así que volviendo al título de La Ronda de este mes. Es sólo cerveza? No, para mí al menos no lo es. Es mucho más.

Na Zdraví!

16/12/09

De la Nada

Ayer recibí un e-mail que me sorprendió por dos cosas: Que alguien se haya molestado en mandarme un e-mail anunciando un evento, en lugar de esperar a que lo descubra in la red, y la naturaleza misma del evento y sus organizadores.

Se hacen llamar "Pivní archív restaurace U Balbínů", algo así como Restaurant de Cervezas de Archivo/Guarda (que proviene de Archivní Víno, categoría que refiere a vinos de larga guarda). No tenía ninguna referencia de ellos, pero sean quienes sean lo que parece están haciendo me resulta tremendamente interesante.

Este fin de semana (dic. 19-20, de 10 a 17hs) organizan una presentación cervezas realmente especiales, entre las que se encuentran Sam Adams Utopias y Bass King's Ale 1902, además de especialidades belgas, "Vintage Beers" de edición limitada, etc.

El evento se llevará a cabo en Jungmanová 22, Praga 1 y la entrada es gratuita (o al menos el e-mail no menciona que se cobre).

Por asuntos familiares no voy a poder asistir, pero ya he arreglado para después de las fiestas una entrevista con el responsable, tengo muchas ganas de ver de qué se trata esta iniciativa.

Na Zdraví!

14/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro

Ok, no es una frase bíblicamente correcta, pero sí sirve para hacer un juego de palabras. Es que la gente de St Peter's Brewery, por medio de Claire, tuvieron la enorme gentileza de enviarme una caja con 12 muestras de sus productos en una selección muy variada.
Como publicar 12 notas de cata podría llegar a serles muy aburrido para leer y, más importante, mucho trabajo para mí para escribir, las he dividido en tres entregas que se irán publicando en estos días. 

Pero antes de pasar a la reseña de las cervezas permítanme emplear unas líneas para elogiar la presentación de todas estas cervezas. Las botellas ovaladas de St. Peter's son hermosas, adornadas con etiquetas simples, pero muy bien diseñadas. Hacen pensar en lo importante que es la presentación a la hora de vender cervezas, en especial para las micros. En tiendas especializadas se pueden llegar a encontrar cientos de cervezas distintas y envasarlas en algo atractivo a la vista puede hacer una gran diferencia. Por supuesto que nadie va a comprar algo que no le gusta, no importa qué lindo sea el paquete, pero para ello hay que conocerlo primero, y como ya saben, lo que para mí puede ser una porquería, para otro puede ser una delicia. Un buen envase puede llegar a ser el factor decisivo de esa primera compra.

Decidí empezar con Fruit Beer - Grapefruit, Honey Porter, G-Free (para celíacos) y Organic Ale, en parte porque no encajaban con el resto y en parte porque temía que más de una no me vaya a gustar.

La primera en ser abierta fue la de pomelo (4,7%ABV). Había probado una sola cerveza saborizada con pomelo, belga, Pink Dog o algo parecido se llamaba. Una de las personas con quien la estaba degustando dijo "huele como limpiador de inodoros", no sabía mucho mejor que éso. No me esperaba algo tan espantoso, pero tampoco tenía demasiada confianza. Me llevé una sorpresa.
Color dorado límpido, como una buena ležák, ningún tinte de tono radioactivo, bien. El aroma es maltoso, con algo de resina, con un pomelo bien balanceado que no se siente como un extracto barato sino que recuerda a lúpulos C, sin querer imitarlos. Cuerpo medio, firme, maltoso, con suave, pero enérgico pomelo que se integra muy bien con los lúpulos y no intenta convertir la cerveza en un refresco. Tengo que admitir que me gustó, me pareció una linda bebida de verano, ideal para calmar la sed o acompañar una comida liviana.

Segunda en línea fue la Honey Porter. Por algún motivo, las características que asocio con Porter no se mezclaban bien con las que asocio con la miel. No esperaba que esta cerveza con 4,5%ABV me vaya a gustar.
El color es el esperado, oscuro. La miel tiene mucho, demasiado, protagonismo en los aromas, tanto que al acercar la nariz con los ojos cerrados me hizo acordar a un buen medovino saborizado. Me gusta mucho el hidromiel, pero quería tomar una cerveza. No me gustó del todo el conjunto. La pude terminar de tomar, sí, pero sin mucha alegría. Puede que haya gente que le guste, a mí, no me convenció.

Las cervezas sin gluten son una categoría aparte cuya evaluación, para mí, debería encararse del mismo modo que con las cervezas sin alcohol, o BGSC como las he bautizado ya que pocos son los que las consumirían por elección. Esto significa que no deben compararse con cervezas ordinarias sino que hay que evaluarlas pensando en si tomaríamos esta bebida o preferiríamos otra alternativa en un contexto dado. Por suerte había ya probado una cerveza sin gluten, alemana, así que tenía alguna base, aunque más no sea tenue, para comparar la G-Free de St Peter's.
Es de color dorado límpido, con muy poca espuma. En los aromas dominan los cítricos y marihuana. De 4,2% ABV es de un cuerpo muy ligero que no tiene la suficiente fuerza para sostener unos lúpulos demasiado secos, los cuales terminan fuera de sintonía con el resto. Si tengo que elegir, me quedo con la alemana, me pareció algo más cercana a las cervezas a las que estoy acostumbrado.

Para cerrar esta sesión elegí la Organic Ale. Sigue siendo en cierto modo una categoría en sí misma, pero al mismo tiempo sirve como puenta para el resto de las muestas, que se orientan más a lo "clásico" y si se quiere, "tradicional" del arte cervecero inglés.

Ya se ha escrito bastante sobre las cervezas orgánicas, el último en publicar una tirada no muy halgadora (al menos entre los blogs que sigo) fue The Beer Nut. Hasta ahora había tenido sólo una experiencia con cervezas orgánicas, la sueca Ekolmen Ekologiska Ale que me había gustado mucho, no por el hecho de ser orgánica, sino porque estaba muy buena. Tenía mucha curiosidad de ver qué tal la de Suffolk se compararía con aquella.
De color dorado bastante intenso, poca espuma. Los aromas me recordaron un poco a una světlý ležák, pero con algo más de fruta tropical. En el primer par de tragos no me dijo demasiado, pero de a poco la cerveza se despoja de su timidez y empieza a expresarse mejor. De cuerpo ligero y sedoso, con una suave base malteada que hace buen balance con una rica mezcla de cítricos y frutas tropicales que le otorga carácter. El final tiene un amargor que camina en la cuerda floja, pero por suerte no cae y termina siendo muy placentero.

Me gustó, no tanto quizás como la sueca, pero con 4,5% ABV es una buena cerveza de sesión. Lo mejor es que casi no hay diferencia de precio con el resto de la línea de productos de St Peter's. Ideal para tener una conciencia limpia sin arriesgar la salud de la billetera.

Na Zdraví!

11/12/09

Reporte de Progreso

Como ya han habido unos pocos (muy pocos, a quienes estoy muy agradecido) que enviado unas monedas virtuales para ayudarme a financiar mi libro, me pareció correcto publicar el primer reporte de progreso, para que vean que su dinero está siendo bien empleado y que no paso mi tiempo libre solamente sentado en casa cuidando de mi hija.

Empecé a recorrer los barrios de praga recopilando material y me he encontrado con bastantes lugares nuevos de prometedor aspecto. He visitado unos pocos ya, y tengo un par de historias (seguro fascinantes) para contarles.

En una pequeña calle perdida cerca de Letná está este pequeño y agradable café/bar/restaurant que sirve Pilsner Urquell, Kozel y Kácov Kvasnicové (aunque creo que es nefiltrované). Fui allí el otro día a tomar una cerveza, no creo que haga falta decirles cuál (si alguno de ustedes pensó en PU o Kozel, váyanse a leer otro blog).

Cuando el camarero, un tipo bastante relajado y algo afable, me trajo mi kvasnicové (nefiltrované, en realidad, pero no estoy 100% seguro, sea lo que sea, estaba muy buena), le pregunté qué tal se estaba vendiendo. "Es la que más vendemos", me contesto con una ligera sonrisa y un toquecito de orgullo. Lo cual me puso muy contento y renovó un poco mi fé en la humanidad.

También me generó la pregunta de cómo es que hay tantos idiotas que siguen ofreciendo basura pseudo-importada a precios de lujo, habiendo tantas cervezas checas excelentes que no sólo terminan gustando más, sino que son más baratas. (ah! Sí, son idiotas. Buena respuesta).

Unos días antes, luego de tomarme una Kout en una hospoda de Vršovice de aspecto muy aspero, pero donde me sentí más o menos bienvenido (en serio tiene mala pinta, está en un sótano y hay que tocar timbre para que te dejen entrar), noto al otro lado de la calle un snack bar (bistro, como le dicen acá) con carteles de Klášter y Ježek.

Me acerqué para tomar nota de la dirección y para la onda del lugar pensando en una futura visita. Mientras estaba parado frente a la puerta oigo detrás de mí una voz, seguramente pidiendo paso. Me hice a un lado para dejar entrar a su dueño, que resultó ser un tipo con pinta de tener tantos años como los que al menos me gustaría llegar a vivir.

Cuando cruzaba la puerta el hombre se dio vuelta y me dijo que lo acompañe porque "tady mají dobré pivo" (acá tienen buena cerveza). Como tenía tiempo y "tady mají dobré pivo" es para mí la mejor excusa en el mundo para entrar a un lugar nuevo, lo seguí. Me invitó a su mesa y se presentó. Estrechamos manos y empezó a hablar de la pizzería al paso de al lado. De ahí en más no pude entender casi nada. No sé si era porque estaba borracho o porque le faltaban la mitad de los dientes, pero la voz arrastrada de mi nuevo amigo hizo casi imposible seguir el hilo de lo que decía. Por suerte soy un maestro en el fino, pero menospreciado arte de mantener conversación educada con borrachos, así que sin problemas pude asentir, emitir sonidos de aprobación y desaprobación y hasta hacer comentarios del tipo "fakt?", "tý vole!" y "ježižemarie!" en los momentos apropiados. Cuando mi interlocutor hacía una pregunta, le pedía que la repitiese esperando entender las suficientes palabras como para tener idea de lo que quería saber. La charla fue tan agradable que este señor me invitó la cerveza (Ježek 11°, bastante buena).

En síntesis, este trabajo investigativo está rindiendo sus frutos y me está regalando interesantes experiencias personales. Qué más se puede pedir?

Gracias una vez más a las almas generosas que han contribuido a la causa (aquellos que quieren seguir sus pasos, pueden hacerlo pinchando el botón "Donar" debajo de mi foto)

Na Zdraví!

8/12/09

Valientes

Desde el pimer sorbo Pivovar Chotěboř me causó una estupenda impresión. Su Světlý Ležák es un exponente perfecto del estilo que hizo famosa a la cerveza checa, sólida base de malta con un sutil toque de caramelo y el distintivo toque de los lúpulos Saaz, y su versión sin filtrar es de lo mejor que ha aparecido este año.

Durante la fiesta de la entrega de premios de SPP mantuve una breve charla con el Sr. Záruba, maestro cervecero de Chotěboř. Me contó que esta cervecería, que abrió sus puertas este año, no es un brewpub, es una "micro-industrial" (como me gusta llamarlas) que combina lo último de la tecnología con la tradición de la lager checa (decocción triple, fermentadores abiertos y suficiente tiempo de maduración). Actualmente cuentan con una capacidad de 10.000hl anuales con posibilidad de ser expandidos a 25.000hl sin necesidad de ampliar las instalaciones.

Me llevé a casa dos botellas para probar en casa (světlý výčepní y tmavý ležák) y un vaso oficial en donde servirlas.
Una tarde, mientras me empezaba a poner de humor para preparar la cena abrí Orginál, tal es el nombre de la světlý výčepní. Lindo color dorado, linda espuma blanca, linda falta de burbujas, incluso servida directo de la botella. Ligero de cuerpo, pero no aguada, con la suficiente maltosidad para darle substancia y el justo toque de Saaz para que haga un buen trabajo a la hora de apagar la sed. Con 4,1%ABV es una cerveza de sesión ideal, hecha para tomar un půl litr atrás de otro sin temer demasiado a las consecuencias, nada más, ni nada menos. Qué lástima que no haya más micros en el mundo que hagan este tipo de cerveza.
Muy entusiasmado, un par de horas más tarde no pude resistir la tentación de abir la Černý Premium, sólo para terminar algo decepcionado. Color ámbar lo suficientemente oscuro para ser una tmavé (los checos no distinguen entre tmavé/oscura y černý/negra), con correcta espuma. A la nariz llegan aromas a cola, con apenas algo de fruta y caramelo en el fondo. El sabor sigue las mismas líneas, la cola (de Coca-Cola, enfermos!) aburre y me hizo añorar esas notas tostadas, de café, cacao o chocolate presentes en mis cervezas oscuras checas favoritas. En síntesis, cerveza poco inspirada que me dejó la impresión de algo hecho sin ganas. Una lástima.

De todos modos, el balance el más que positivo y estoy ya con muchas ganas de probar la Karamelový Speciál, que ya debería estar lista.

Me pone muy contento contento que haya emprendimientos como éste y el de Pivovar Tambor, otra micro-industrial que debutó este año con excelentes cervezas. Esos románticos que dejan un buen trabajo para abrir una micro cervecería e intentar vivir de lo que les apasiona reciben cumplidos, respeto y admiración, y no sin justicia. Pero el mismo reconocimiento deberían recibir gente como la de Chotěboř. Sí, les interesa el negocio, pusieron una fábrica para hacer plata, pero la inversión y el riesgo deben haber sido enormes, más en un mercado tan saturado como el checo. Ellos también son un ejemplo.

Na Zdraví!

6/12/09

Ricas noticias para este mes

Aquellos que estén en Praga durante el mes de diciembre, sea de manera permanente o temporaria, tendrán bastantes novedades de donde elegir en materia cervecera.

La semana pasada, Zlý Časy pinchó el primer barril y vendió las primeras botellas de su especial de navidad, una Weizenbock que como las anteriores, fue elaborada en Chýně (que seguro ya está tirando su propia especial de navidad) por Petr Buriánek. Tuve oportunidad de probarla y está realmente muy buena.

Esta semana Pivovar U Medvídku presentará una cerveza oscura de 18° Balling, de edición muy limitada, apenas unos pocos barriles.

No demasiado lejos de ahí, Pivovarský Dům ya debe tener lista su Imperial Stout que viene madurando desde Febrero.

No tengo información concreta, pero estoy seguro que tanto Pivovar U Bulovky, como Pivovar Strahov y U Bansethů deben tener preparado algo ad-hoc a estas fechas.

Como si esto fuera poco, Honza Kočka una vez más organiza un festival de cervezas navideñas. En se llevará a cabo el sábado 12 de Diciembre en U Prince Miroslava. El precio de la entrada es de 80CZK y habrá dos sesiones, una de 13 a 17hs y la otra de 18 a 22. No sólo se ofrecerán varias cervezas de micros checas (la lista se puede ver acá), sino que también se habrá una selección de Bocks bávaras y de cervezas belgas.

Rico, rico.

Na Zdraví!

4/12/09

En serio?

Andrés publicó en su blog Culturilla Cervecera una crónica de su visita a Fortiverd S.L.. En ella nos cuenta sobre la cervecería, que elabora Bleder, y la charla que tuvo con su dueño y cervecero, Salvador.

Luego de leer el artículo hubo algo que me dejó un mal sabor de boca. Cuando Andrés le pregunta por qué elaboró una Imperial Stout en lugar de una Stout a secas (o deberíamos llamarla plebeya o republicana?), Salvador le contesta lo siguiente:
"No he empezado esta empresa para hacer negocio, sino para hacer las cervezas que me gustan, me conformo con que me de lo suficiente para vivir de ello"
 Sin embargo, unas líneas más abajo podemos leer que la cervecería tiene mucho trabajo gracias a elaborar cervezas para otras marcas y que está a punto de ampliar su capacidad.

A lo mejor me tomo las palabras demasiado en serio, pero no pude evitar notar algo de hipocresía en la declaración de Salvador. Cuando comenté ésto en blog, tanto Andrés como Al Acantilado defendieron al cervecero y sin embargo me dieron la razón.

Ya lo expliqué en su momento, no tengo nada en contra de hacer cervezas por encargo, al contrario, me parece una alternativa fantástica tanto para cervecerías como para hosteleros. Tampoco tengo nada en contra de que alguien decida elaborar solamente cervezas "poco convencionales".

Pero que me venga a decir que no le interesa el negocio y al mismo tiempo hace cervezas por encargo. Vamos! O no se da cuenta que esas cervezas "arriesgadas" están subsidiadas por aquellas que alguien le paga por hacer.  

La impresión que me dejó el artículo es que Salvador se cree que está a un nivel superior que otros cerveceros porque hace "apuestas arriesgadas". Algo reforzado por lo que luego dice Andrés sobre las cervezas Bleder: "no son las típicas artesanas a las que estamos acostumbrados y que se elaboran pensando en llegar al mayor público posible" y los comentarios subsiguientes. 

No sé ustedes, pero para mí un cervecero "valiente" no merece automáticamente más mérito ni reconocimiento que uno que es exitoso gracias a "sólo" buenas cervezas que apuntan a un público más amplio en tanto ambos elaboren sus cervezas con respeto por el consumidor. 

Ambas son maneras perfectamente válidas de encarar el negocio, cada una con sus riesgos y ventajas, ninguna, por sí misma, más noble que la otra.

Para ilustrarlo con dos ejemplos concretos voy a comparar la +Lupulus con la Floc de Drac, de la misma Bleder.

Cervezas con objetivos diferentes que yo interpreto de la siguiente manera. La primera no pretende ser demasiado compleja y apunta a un consumo más casual y a un consumidor con paladar menos exigente o experimentado. La segunda sí nos quiere ofrecer algo más de complejidad y seguramente espera que el consumidor, ahora sí alguien de paladar más inquieto, le preste un poco más de atención a sus matices.

Más allá de gustos personales, ambas cumplen su función de manera sobrada y es por ello que merecen reconocimiento y no por la visión del negocio o planes de futuro que tengan los dueños de ceda una de las cervecerías.

Na Zdraví!

3/12/09

BGSC

El otro día Delirium publicó un interesantísimo artículo explicando muy claramente los diferentes métodos utilizados para la elaboración de cervezas sin alcohol.

Además de explicar algo que no tenía del todo claro, el artículo me hizo dar cuenta de lo poco que hablamos sobre este tipo de cervezas. No es ninguna sorpresa, somos todos borrachines y nos gusta tomar y hablar de las cervezas "de verdad". Es más, hay varios que se niegan a considerarlas "cerveza".

Yo insisto en que lo son, pero como no me gusta discutir por temas semánticos he decidido llamarlas de otro modo: Bebidas Gaseosas Saborizadas con Cerveza o BGSC, para hacerla más corta.

Creo que gran parte de la animosidad que muchos tienen hacia las BGSC se debe a que las comparan con las cervezas "de verdad", lo cual es un error. Nadie compararía una Budvar con una Westvleteren (bueno, sí, los hay, pero no entienden de cerveza), son dos cosas completamente distintas, con funciones y fines diferentes. Lo único que como producto tienen en común es que ambas se llaman "cerveza".

La manera correcta de evaluar las BGSC es desde la perspectiva de alguien que no puede tomar alcohol, sea el motivo que sea, y que disfruta de poder tomar un substituto decente de su bebida favorita. Ahí se las aprecia de una manera más correcta.

No tengo carnet de conducir ni problemas de salud que me impidan tomar alcohol, sin emabargo he probado varias BGSC de Alemania y la Rep. Checa, muchas me gustaron. Es más, debo confesar que varias las elegiría antes de muchos de esos líquidos alcohólicos baratos que se venden como cerveza en supermercados del mundo entero.

Claro, las cerveceras de estos países han notado el potencial de negocio de este tipo de producto, lo cual ha generado mucha competencia. Pero atención! La competencia de las BGSC no es sólo entre ellas. En la mayoría de las hospody vamos a tener dos o tres cervezas de donde elegir, casi siempre de la misma marca/grupo cervecero y con ello nos vamos a tener que contentar. Pero si no podemos tomar cerveza, las opciones se amplían enormemente. Es por ello que las cerveceras también se han visto obligadas a esforzarse un poquito más con las BGSC. Cuentan con que el consumidor es alguien que está acostumbrado y espera cierto tipo de características y si el substituto no las satisface con suficiencia, terminan pidiendo una Pepsi.

Creo que deberíamos darle algo más de crédito a las BGSC cuando están elaboradas con ingredientes y procesos de calidad y, sobre todo, con respeto por el consumidor.

Na Zdraví!

1/12/09

Deberíamos preocuparnos?

Hace más un menos un mes atrás AB-InBev hizo oficial la venta de Staropramen y otras cereceras repartidas por Europa del Este. Tal como mencioné acá, el comprador es CVC Partners, un fondo de inversión de origen belga. Según lo reportado, la operación se hará efectiva en enero próximo y el nuevo grupo se llamará StarBev.

Ninguna sorpresa, nada nuevo. Sin embargo, leyendo algo más que los titulares nos encontramos con dos datos que por sí solos no dicen demasiado, pero que si los unimos y los condimentamos con una pizca de paranoia pueden dar motivo para preocuparse.

Primer dato: El contrato de compra-venta contiene una cláusula que estipula que en caso de CVC querer vender alguna de estas cervecerías en el futuro, AB-InBev tendrá prioridad para hacer la primera oferta. Nada de que preocuparse, no? Después de todo, el motivo por el cual el gigante cervecero vende estas cervecerías no es porque eran necesariamente mal negocio, sino porque necesitaba efectivo para cubrir las deudas generadas de la compra de Anheuser-Busch. Es lógico entonces que quiera guardarse la posibilidad de poder readquirirlas si las circunstancias así lo permiten.

Segundo dato: Tarde o temprano el gobierno checo va a privatizar Budvar. Podemos protestar todo lo que querramos, el grupo de Facebook "Keep Budvar Czech" podrá tener cientos de miles de miembros (no los tiene, ni ahí), nada detendrá lo inevitable, así que mejor aceptemos la realidad y roguemos por lo mejor. En uno de los reportes sobre la venta de Staropramen se cita a uno de los directivos de CVC diciendo que su empresa tiene mucho interés en comprar la cervecera estatal.

Ven a dónde voy?

Uno de los motivos por el cual Budvar todavía no ha sido privatizada son los conflictos judiciales que mantiene con AB por la marca registrada. Hasta que no se resuelvan para un lado o para el otro, nadie va a querer pagar el precio que el estado checo pretende por la empresa. Pero qué si aparece un comprador que no tiene problema en asumir el riesgo?

Si mal no me acuerdo, en 1993 Budvar estuvo a punto de ser vendida a Anheuser-Busch, los borradores de los contratos ya estaban redactados. Lo único que detuvo la operación fue que sus detalles se filtraron al público. Pero legalmente CVC no tiene nada que ver con AB-InBev, así que políticamente es un comprador seguro.

Así que imagínense que CVC compra Budvar y la incorpora a StarBev. Luego de unos años decide vender todo el paquete, es un fondo de inversión, éso es lo que hacen, el primero en la fila para comprarlo va a ser AB-InBev. Déjenme recordarles que una de las promesas que Carlos Brito le hizo a los accionistas de AB fue que reforzaría la marca Budweiser (la usurpadora, claro) en Europa. Algo difícil en vista de la más reciente resolución del Tribunal de Primera Instacia de la UE. Claro que ésto dejaría de ser un problema si ambas marcas tuviesen el mismo dueño.

No estoy sugiriendo que ésto se trata de un elaborado plan de AB-InBev para hacerse con Budvar (bueno, no del todo). Debe haber maneras más baratas y seguras de lograrlo. Pero da bastante que pensar.

Bueno, me bajo un poco del tren de la especulación y voy a lo más concreto. Zbyněk Kovář, el gerente general de Staropramen dijo sobre el futuro de la empresa: "Para los consumidores [...] el cambio de dueños no cambiará nada." Esperemos que se trate de diplomacia, sino estamos frente a una oportunidad perdida.

Na Zdraví!

PS: Para aquellos que esperaban que todo ésto signifique la desaparición de Stella Artois del mercado, no festejen. Staropramen la va a seguir elaborando bajo licencia.