28/1/09

La Ronda #8: Propósitos de año nuevo

 Para la primera edición de este nuevo año de "La Ronda", Andrés, de Culturilla Cervecera, propone el siguiente tema:
¿Qué vas a hacer tú en 2009 para contribuir al desarrollo de la Cultura Cervecera?
Lo que me dio mucho para pensar. Nunca me planteo propósitos de año nuevo, no me gusta prometer lo que no creo pueda cumplir y la cultura cervecera no es excepción. Pero La Ronda me puede y me obligó a sentarme a pensar.

Con mi promogénito en camino para mediados de año, no creo que pueda hacer demasiado, así que más que promesas, tomen mis propósitos como una meta, o sea, lo que tengo ganas de hacer.

Lo primero es fácil, seguir escribiendo el blog, tanto en español como en inglés. Son afortunadamente muchos los que me leen y creo que mis divagaciones aportan algo a la cultura cervecera. También voy a seguir evangelizando, ya desde hace un par de meses me he propuesto a llevar cervezas en lugar de un vino del montón a reuniones de amigos y los resultados han sido muy satisfactorios.

Tengo ganas también de hacer mi propia cerveza. Es algo que estoy planeando hace rato, pero ya estoy a punto de concretar. Me faltan comprar un par de cacharros y los ingredientes y ya me puedo largar. Puede que peque de ambicioso, pero no voy a usar ningún kit ni extractos, voy a empezar directamente con grano y si me sale mal, que así sea, no me importa, lo intentaré de nuevo. Creo que aprender a hacer mi propia cerveza me va a ayudar a ver las cosas desde otra perspectiva.

Una de las cosas que tenía ganas de hacer este año era escribir un poco más sobre maridajes entre cerveza y comida. Al parecer Honza Kočka me leyó la mente porque el otro día mi amigo y colega Velký Al y yo recibimos de él un mail preguntándonos si estábamos interesados en colaborar en su portal cervecero Svět Piva escribiendo una o dos notas por mes sobre el tema. Así que ya tengo la motivación perfecta, ya que a cambio de las notas recibiremos cerveza de Pivovar Kocour Vandorf. De más está decir que serán publicadas también en este espacio. Hay otra propuesta dando vuelta, también de Honza, en este caso más profesional, pero tendrán que esperar hasta marzo para saber de qué se trata.

Mi tercer propósito es algo que en realidad empecé a hacer el año pasado, pero que tengo muchas ganas de continuar este, en tanto tenga material. Escribir sobre la cerveza en los medios. En este caso, colaborando con la gente de Mundo Cerveza. Soy de la idea de que sería mucho más fácil desarrollar una cultura cervecera si los medios tomasen el tema con el respeto que se debe. No pretendo que publiquen artículos eruditos al respecto, pero que al menos eviten mamarrachos como éste y éste. Ya he publicado dos notas, con una tercera en camino.

Quiero también organizar algunas degustaciones. Hice una hace ya más de un año y medio que no salió nada mal, pero creo que hoy, gracias a la experiencia que he acumulado, la podría hacer mejor. Pero esto depende mucho del tiempo y de si puedo encontrar a alguien que me ayude a llevar el proyecto a cabo.

También quiero al menos intentar lograr que algún restaurant o bar ofrezca algunas cervezas que no sean las dos o tres de siempre. Quizás sea el propósito más ambicioso, pero no por ello imposible.

Pero lo que más quiero hacer es aprender más y mejor sobre cerveza. Quiero leer libros que me ayuden a expandir mi conocimiento. No sé qué efecto pueda ello tener en el desarrollo de la cultura cervecera en general, pero sí creo que me ayudará a escribir un mejor blog, con lo cual volvemos al principio.

De nuevo, lo de arriba no son promesas escrias en piedra. Son planes que tengo, junto con otros proyectos relacionados a la cerveza, de índole más comercial, en los que estoy trabajando. No sé qué tanto puedan enriquecer la cultura cervecera, pero a mí seguro que sí.

Na Zdraví!

25/1/09

Abriendo paladares

Mucha sigue siendo la gente que no considera a la cerveza como una bebida apropiada para acompañar comidas, al menos no comidas que no sean algo casual o rápido, y ni hablar de cerveza como ingrediente de cocina. Pero, como creo la mayoría de los lectores de este blog ya saben, la verdad demuestra todo lo contrario. La cerveza puede maridar comidas tanto o mejor que los mejores vinos, y también puede ser, si seleccionada con cuidado, excelente ingrediente para los platos más deliciosos.

Eso fue lo que "Pivo v poháru i na talíři" (cerveza en la copa y en el plato) quizo demostrar el pasado jueves. Organizado conjuntamente por Pivovarský Klub y la organización Slow Food de la Rep. Checa. Cada uno de los seis platos (sopa, entrada caliente, dos platos principales y dos postres) fueron elaborados con cerveza y acompañados con cervezas especialmente seleccionadas. Los maridajes no fueron armados por ningún sommelier profesional sino por Aleš Dočkal (uno de los socios gerentes de PK) usando sentido común y consejos de amigos.

El sótano del Klub estaba a reventar cuando se dio por comenzado el evento. Mientras saboreábamos una copita de Černá Hora Black Hill, un aperitivo de cerveza, elaborado con hierbas y miel, se explicó un poco la historia del movimiento Slow Food, que no es sólo una superficial antinomia a Fast Food sino que tiene como filosofía promover una cocina cuidadosa que utilice ingredientes de origen local.
Luego del aperitivo fue servida la Pivní Polevka (sopa de cerveza), algo de lo que había oido mucho, pero nunca había podido probar. Elaborada con caldo, cerveza de trigo, canela y azúcar, entre otras cosas, me pareció muy interesante y rica, pero también algo que no creo sea del gusto de todos. La cerveza elegida fue Erdinger Weissbier. La elección de una cerveza de trigo me pareció lógica, la de Erdinger en particular, poco feliz. Erdinger es a las cervezas de trigo lo que Gambrinus es a la cerveza checa. Me hubiese gustado algo con más matices, Primátor Weizen hubiese hecho un mucho mejor trabajo.
La entrada caliente fue un clásico de Pivoarský Klub, klobásy v černem pivě (salchicas en cerveza negra), como siempre, muy sabrosas. La cerveza elegida fue Dačický Světlý Ležák, de Pivovar Kutná Hora, una cervecería de incierto futuro, operada Heineken CZ. Al principio me dio cierta desconfianza. Dačický no es una mala cerveza, pero tampoco está entre las que más me gustan, la encuentro ligeramente desbalanceada. Pero con las salchicas fue otra cosa. Este maridaje demostró cómo la relación entre plato y bebida puede mejorar a ambos. El agridulce/picante del plato logró tapar las notas que menos me agradan de la cerveza dejando un agradable amargor que lo balanceaba.
El primer plato principal fue un arrollado de conejo relleno de tocino y jamón ahumado en salsa de cerveza acompañado con knedlíky de pan y zanahoria. Me gusta mucho la carne de conejo, y esta estaba muy buena, tierna y ligeramente jugosa. La salsa, a pesar de haber sido hecha con Pardubický Porter era relativamente ligera, aunque le faltaba un poco de sabor a mi gusto, y no hubiese estado mal si hubiese sido algo más abundante, porque no me quedó nada para remojar los knedlíky. El maridaje, en este caso, fue idea mía. Aleš me comentó que quería servir alguna polotmavé y yo le sugerí Ferdinand Sedm Kuli, una ámbar de 13% con un ligero agregado de hierbas que le dan un sabor algo distinto. Me gustó el resultado y una de mis compañeras de mesa me felicitó por la elección. La cerveza complementó muy bien al plato.
Como segundo plato principal se sirvió ragú de ciervo con croquetas, otro clásico del klub que también me gusta mucho. Estaba muy rico, la carne deliciosamente tierna, la salsa riquísima, más aun cuando los arándanos rojos se empezaron a disolver en ella. El maridaje, si bien no estuvo mal, podría haber estado mejor. La cerveza elegida fue Jihlavský Grand, una de las mejores lagers fuertes del pais. No es que plato y cerveza hayan desencajado, sino que, como bien me apuntó Evan Rail, ni la cerveza le aportó nada nuevo al plato, ni el plato a la cerveza. Quizás una stout o, por qué no, la misma Pardubický Porter que fue utilizada como ingrediente hubiesen logrado algo más interesante.
Llegó el momento de los postres. El primero, panqueques con mermelada de cerveza. El maridaje de este plato fue el menos feliz de la velada. Šamp es una cerveza de Pivovarský Dům con levaduras de champagne que se elabora en Strakonice, nunca me gustó demasiado y para peor los panqueques le taparon los sabores más intesantes dejándola casi como una lager más.
El gran final fue para el Pivní řez (torta cervecera), básicamente, un medovník relleno con mermelada de cerveza. Muy rico, muy dulce, difícil de maridar podrían decir algunos. No del todo. La cerveza elegida fue una American IPA elaborada por Pivovarský Dům, con mucho lúpulo C y algo de Saaz. Fantásticamente cítrica, con la suficiente fruta como para balancearla. Muy buen maridaje.
El evento tuvo un serio problema: entre plato y plato Aleš Dočkal explicó la receta del plato y la cerveza elegida. Mientras él hablaba el servicio se detenía totalmente, y no era sino hasta que la disertación terminaba que las cervezas y los platos empezaban a llegar a las mesas (muy lentamente debido a que sólo había dos camareras para atender a más de 70 personas). Esto hacía el tiempo entre plato y plato, y peor aún, entre cerveza y cerveza, muy largo y seco. Pero no es algo que sea difícil de corregir para próximas ediciones.

El balance es más que positivo, no intentó ser un evento para paladares altamente sofisticados, sino que tuvo como fin abrir los ojos del consumidor promedio. Sería interesante si tanto Slow Food como Pivovarský Klub pudiesen organizar un evento similar que apunte más a los laicos cerveceros. Mientras tanto, me encuentro a la espera del próximo que tratará del maridaje entre quesos y cervezas.

Na Zdraví!

PD: Tengo las recetas de cada uno de los platos (menos los postres), si alguien está interesado, que me escriba y se las hago llegar.

21/1/09

Más sobras

Revisando las notas pendientes me encontré con las de Glops. Me las trajeron mi amigo Ramón y su mujer, con quien pasé un más que agradable almuerzo en Svijansý Rytíř.

Fueron tres muestras, Glops Torrada, Glops Negra y Glops D'hivern. Son elaboradas por Llúpols i Llevats una cervecería artesanal de Barcelona.

Era la segunda tanda de cervezas españolas que recibía. La primera fue de cervezas industriales, entre las que hubo varias que me causaron una muy buena impresión. Tenía más curiosidad que expectativas con estas cervezas. Llúpols i Llevats es una empresa relativamente jóven, fundada en 2005, que opera en un mercado donde las cervezas artesanales al parecer todavía no son algo fácil de encontrar.

Empecé por la Torrada, y flor de chasco me llevé. En la etiqueta dice que es una lager de 4,5%ABV ferementada por 7 días y madurada por 21. Según la página web, es una dunkles, aunque su color me pareció demasiado claro. Tanto en su aroma como en su sabor dominado por algo que al principio no pude identificar, aunque me resultaba familiar, hasta que en un momento me vino a la memoria y fui a la cocina para cortarme una rodaja de pan de centeno. Resultó ser justamente eso, y no fue nada agradable, oprime al resto de los matices y hace que la cerveza no sea fácil de tomar. Me recordó un poco a la crudeza de aquella CAR madurada sólo por dos semanas, mucho más intensa, en este caso. Puede que esos 21 días no sean suficientes, aunque puede ser también que se trate de algún tipo de contaminación que no sé identificar. Sea lo que sea, no me gustó para nada.
La segunda fue la Negra. También lager, también con 4,5%ABV y con el mismo tiempo de fermentado y maduración que la anterior. Más que negra es de un tono ámbar oscuro coronada con generosa espuma que se disipa sospechosamente rápido. En los aromas noté manzanas asadas y algo de chocolate muy bien balanceados. Hasta ahí, todo venía bien. Al tomarla se siente algo de cacao acompañado por algunas notas cítricas y en el final preodmina el café, hubise sido una muy agradable cerveza de no haber sido por la increíblemente excesiva carbonación que le daba una textura a gaseosa cola, por momentos el sabor a CO2 tapaba al resto. Dejé el vaso por unos diez minutos, esperando que el gas se disipe, pero no hubo mucho diferencia. Una lástima.
No esperaba mucho cuando le llegó el turno a la tercera, d'Hivern. Es una cerveza estacional elaborada con malta de cebada, miel y especias y lúpulo, listados en ese orden. Quizas exageraría si dijese que estaba preparado para lo peor, pero no estaba para nada ansioso de abrir y tomar esta cerveza. En este caso se trata de una Ale con algo más de fuerza, 6,8%ABV, como corresponde para una cerveza invernal. Ahora sí! Esta sí que me gustó y casi que me hizo olvidar los dos tropiezos anteriores. Dorado intenso, bien turbia. Aromas a levaduras, miel y frutas dulces, casi como un panettone casero. Las frutas dominan el sabor, bien balanceadas por la miel, terminando con ricas notas de gengibre y clavo. Realmente la disfruté mucho, tomándola despacio. Muy buena cerveza.
Sin embargo la impresión que me quedó no es buena. Es muy posible que haya tenido mala suerte y que las botellas no hayan estado en las mejores condiciones, de ser así, me gustaría volver a probar la Torrada y la Negra en alguna otra oportunidad, si no, creo que sus creadores tendrían que afinar la puntería, de otro modo les será muy difícil poder tener éxito en un mercado como el español.

Na Zdraví!

16/1/09

Sobras de estación

Como ya mencioné en una entrada anterior, tengo muchas notas de cata pendientes, algunas de un par de meses de antigüedad. Teniendo en cuenta que las fiestas navideñas todavía están frescas en nuestra memoria (y alrededor de nuestras cinturas) empiezo la liquidación de invierno con una de las cervezas especiales de Navidad que tomé durante las fiestas.

Había ya probado una de las cervezas de Nøgne Ø. Fue la Imperial Stout parte de la selección que entonces me trajo mi amigo y colega blogero Noruego, Knut Albert. La cerveza me gustó mucho, tanto que casi la elijo como una de las cervezas del 2008. Así que estaba muy ansioso por probar su God Jul, en este caso, llegó a mis manos gracias a, Gunnar, un entusiasta cervecero noruego, con quien en noviembre tuvimos un genial almuerzo en Chýně acompañados por su hermano.

Esperé hasta el fin de semana entre Navidad y Año Nuevo para abrir la cerveza. Quería tomarla y degustarla tranquilo. Me gusta mucho el diseño minimalista de las etiquetas de Nøgne Ø, así como la gran cantidad de información que ofrece (en noruego, pero se puede conseguir en inglés en la página web, aunque también tengo que agradecerle a Gunnar haberse tomado la molestia de imprimir una traducción de la etiqueta al inglés). Nos recomienda que tomemos la cerveza a 12°, así que la puse un rato afuera para que se enfríe, mientras tanto leía el resto, elaborada con maltas Lager, Munich, caramelo, negra y chocolate, lúpulos Chinook, Columbus y Centennial, levaduras English Ale y su propia agua de pozo. Pero lo que más me llamó la atención es la recomendación de, luego de comprarla, dejar la botella parada dos o tres días antes de abrirla para que los sedimentos se asienten.
Habiendo esperado unos minutos, llegó el momento de abrir esta delicia nórdica, de un ámbar muy oscuro, casi negro coronada con generosa espuma beige. En sus aromas sentí café, especiasmadera y algo de tabaco. Es ampulosa, el trago empieza con un ligero chocolate que lentamente se torna seco y bastante especiado (clavo, pimienta de cayena?), es intenso, pero no abrumador. Su 8,5%ABV dice presente, pero en forma de licor, como en una bebida caliente enriquecida con un chorrito de buen Ron. Me gustó mucho, es una arquetípica cerveza de invierno que se toma muy despacio y se sigue disfrutando varios minutos luego de haber terminado el vaso. Gracias nuevamente a Gunnar por esta genial cerveza.

Na Zdraví!

Para Gourmets

El próximo jueves, 22/1 a las 19hs, en Pivovarský Klub tendrá lugar evento más que interesante que tiene como fin principal demostrar que la cerveza puede ser un acompañamiento ideal para comidas, tanto o más que el vino.

Evan Rail ha estado haciendo algo parecido con el Hotel Mandarin Oriental. Degustaciones temáticas acompañadas con platos preparados por el renombrado restaurant del lujosísimo hotel de Malá Strana. El elevado precio, 1200CZK por persona, ha seguramente dejado afuera a mucha gente que de otro modo hubiese estado muy interesada en asistir.

Basándose en la idea, el templo cervecero de Karlín, juntamente con el grupo Slow Food ha organizado este evento llamado "Pivo v poháru i na talíři" (Cerveza en la copa y en el plato). Una cena de cinco platos (sopa, entrada caliente, dos platos prinicipales, postre), cada uno de ellos preparado con cerveza como ingrediente, y cada uno de ellos maridado con una cerveza especialmente seleccionada. Si la comida les gusta, podrán llevarse la receta impresa de los platos.

No es barato, 500CZK por persona (333CZK para socios del Klub), pero tampoco es solamente una cena, sino casi un seminario.

Las reservas se pueden hacer por e-mail a pivoklub@iol.cz o por teléfono a +420 222 315 777. La dirección de Pivovarský Klub es Křižíkova 17°, Praha 8 - Karlín.

Na Zdraví!

12/1/09

Las dos caras y el futuro

Si es una tendencia pasajera o no, el tiempo lo dirá. Pero hoy no cabe duda que el Brewpub como modelo de negocios en Chequia es un éxito. Sólo desde la publicación a mediados de 2007 del libro de Evan Rail "The Good Beer Guide - Prague & The Czech Republic" se deben haber abierto cerca de una veintena en todo el pais.

Las razones del éxito son varias, en especial para aquellos que se encuentran fuera de Praga. Rescatan la antigua tradición de una cervecería por pueblo. Muchos de los brewpubs se encuentran o bien muy cerca o directamente junto a atracciones turísitcas locales como castillos y los que no, están localizados junto a senderos de ciclismo, un pasatiempo muy popular entre los checos durante los meses cálidos. Varios otros se encuentran anexados a hoteles de relativamente buena categoría. Se dice también que algunos también reciben apoyo financiero estatal o municipal ya que son considerados una importante atracción turísitica. La gran mayoría ofrece cervezas a precios similares, o incluso más baratos que las marcas de producción masiva. En cuanto a la calidad de sus productos, hay de todo, pero tengo que decir que muchas de las lagers y cervezas de trigo de fermentación alta más interesantes que he probado últimamente fueron elaboradas por brewpubs. Con todo esto, fallar sería casi imposible.

Pero la moneda tiene dos caras. Por momentos, algunos brewpubs parecen convertirse en víctimas de su propio éxito. Los problemas que durante el verano pasado tuvo Pivovar Bašta no son una excepción. Ir a U Medvídku a tomarse una Oldgott durante las fiestas navideñas, tanto católicas como ortodoxas es casi tirar la plata. El problema es la capacidad, o mejor dicho, la falta de ella. Josef Voltr, el dueño de Minipivovar U Hušku me contaba que durante el verano, debido a la demanda, su excelente CAR madura solamente 25 días, mientras que la que estábamos tomando durante mi visita en diciembre había estado reposando ya por tres meses.

Si no me equivoco, todos los brewpubs elaboran lagers, algunos las complementan con cervezas de trigo u otras de fermentación alta, pero lo que más se vende, sin excepción son las ležáky. Este tipo de cervezas necesita de al menos un mes para estar listas. A muchos brewpubs no les queda otra alternativa que empezar a tirarlas antes de tiempo. Aumentar la capacidad no es fácil. Ya montar el restaurant con la cervecería requiere de una inversión de varios millones de coronas, que puede tomar años en recuperarse. Despues de ello, nadie podría culpar al propietario que esté reacio a tomar un nuevo e importante riesgo financiero. Además, no son pocos los brewpubs en donde la cuestión no es tanto financiera, sino de espacio. Simplemente, por más que quisieran, no tienen dónde ampliar su capacidad.

Es por ello más que nada que muy raramente se ven cervezas artesanales checas en botella. Mientras que en muchos otros países se pueden conseguir cervezas artesanales en tiendas especializadas o delikatessen, o incluso supermercados, aquí tenemos dos alternativas para probar las muchas y muy buenas cervezas artesanales que se elaboran por todo el pais: ir hacia su origen o esperar que lugares como Zlý Časy o Pivovarský Klub las traigan de algún modo.

Pero parece que la cosa quiere cambiar. Hay tres ejemplos que me llenan de esperanza. El primero es el de Martin Matuška, el maestro cervecero de Pivovar Strahov, que ha montado una microcervecería en su casa de veraneo. El rumor es que su intención es empezar allí a elaborar cerveza de manera comercial. El segundo, y algo más avanzado, es el de Pivovar Kozlíček Horní Dubenky. El dueño y brewmaster Milan Kozlíček empezó como cervecero casero. Su primera incursión comercial consistió en elaborar 200l por semana, la mitad para una hospoda cerca de Jihlava, la otra, para quien quiera comprarla, reinvirtiendo todos los ingresos por ellas generadas para equipar su cervecería. Las cervezas, al menos las que probé, son excelentes. Lo último que oi al respecto es que el Sr. Kozlíček estab seriamente considerando dejar su trabajo para dedicarse 100% a la elaboración comercial de cervezas artesanales. Por ahora, las cervezas sólo se venden en barril, pero quién dice, quizás en algún momento una de las inversiones vaya a parar a un sistema de embotellado. El tercero, y más profesional es el de Kocour Vandorf, quizás la micro más innovadora en el mercado checo. Su dueño, Honza Kočka, ha cerrado acuerdos con varios restaurantes y bares cercanos a Vandorf (localidad al Norte del pais) y su excelente cerveza ya se encuentra en rotación permanente en un pub de Praga, con más quizás por venir. Todos ellos, junto con otros casos similares, de ser exitosos, no tendrían tanto problema en expandir su capacidad. Puede que en ellos esté el futuro de la cervecezas artesanales checas. Veremos qué dice el tiempo.

Na Zdraví!

8/1/09

Rara Avis

La inmensa mayoría (por no decir casi todas) de las hospody de barrio de Praga y el resto de Chequia sólo ofrecen dos o tres cervezas del mismo elaborador o grupo cervecero. Restaurace U Kláštera es algo muy fuera de lo ordinario.

La primera vez que fui allí fue más por accidente que por decisión propia. Me había tomado el tranvía hasta Břevnoský Klášter con la intención de almorzar en Klášterní Šenk, pero justo ese día había sido reservado para un evento social. Con bastante hambre y sin demasiado más para elegir por ahí fui al otro restaurant que había visto justo frente a la parada del tranvía, U Kláštera. Cuando me acerqué me alegró ver arriba de la puerta el cartel de Klášter, una marca que me gusta mucho. También había un cartel de Pilsner Urquell, pero eso es algo que ya había visto en otros lugares que tiran cervezas de marcas menos conocidas.

Grande fue mi sorpresa cuando además de Klášter (Ležák y Tmavé) y Urquell esta hospoda también ofrecía Budvar, Kelt, Hoegaarden y Primátor 16%. Esta última me dio mucha alegría porque hasta entonces nunca la había visto de barril. Pero esto creo que fue hace algo más de dos años.

Volviendo al Presente. U Kláštera no es un lugar al que suelo ir muy seguido, me queda muy lejos de todo como para ir a almorzar aunque en ocasiones he ido a tomarme una Primátor 16% rápida antes de una clase que tengo ahí cerca (antes de juzgarme, creánme, con este tipo al que le doy clases, semejante ayuda a veces es necesaria).

Un día decidí ir a almorzar. Me habían agarrado unas ganas tremendas de comer pečené koleno pero no quería algo de tamaño jurásico. Recordé que en esta hospoda ofrecían el plato al módico precio de 130CZK. Si bien lo poco que había comido en otras oportunidades en este lugar no había sido ni de casualidad memorable, la oferta era tentadora.
Cuando llegué el salón estaba casi vacío. Me alegró. En más de una oportunidad fui allí para encontrarme el lugar invadido por grupos de gente de muy avanzada edad, muchos de los cuales fumando como queriendo demostrar que el cigarrillo en realidad no es tan malo para la salud.

Tomé una mesa contra la pared, los bancos son más cómodos que las sillas. El lugar tiene un aspecto rústico que en ocasiones me sienta muy bien. Parece más un pub de pueblo que de barrio residencial praguense. La camarera, una dama de mediana edad muy eficiente y a veces incluso simpática, vino rápido. Le pedí una Klášter Ležák (26CZK, buen precio) y lo que me había traído hasta allí, koleno.
Mientras esperaba noto que en una de las paredes había un cartel de Svijany, mientras que el de Primátor había desaparecido. Malas noticias, la 16% ya no estaba en el equipo, había sido reemplazada por Svijanký Kníže, una cerveza de 13°Balling que está muy buena, pero se consigue en varios otros lugares en Praga. Lástima, me iba a tener que quedar sin postre.

Llegó el codillo de cerdo. Más grande de lo que había previsto. No importó. Comí hasta el último pedacito de carne. Me hubiese gustado que la piel hubiese estado algo más asada, pero la carne estaba tierna y por 130CZK me pareció mejor que buena.
No sé si recomendaría irse hasta allí solamente para visitar U Kláštera ahora que ya no tiene Primátor cuando casi al otro lado de la calle se encuentra un lugar con mucho mejor comida que tiene la misma cerveza a casi el mismo precio, pero si andan por el barrio, me parece un lugar más ameno que Klášterní Šenk para ir a tomarse una cerveza rápida.

Na Zdraví!

Restaurace U Kláštera
Bělohorská 183/169
169 00 Praha-Břevnov
+420 220 510 239

5/1/09

Para empezar el año

Nuestra celebración de fin de año fue muy tranquila. Nuestos vecinos nos invitaron a la reunión que habían organizado en su casa con unos amigos. Pasamos la tarde y la noche sentados, charlando, comiendo cosas varias y tomando cerveza (Zlatopramen, lejos de mi favorita, pero muy tomable), sekt y mi contribución, malinovice casero. No nos quedamos demasiado, unas dos horas después de haber brindado y disfrutado los fuegos artificiales nos volvimos a casa, así que no fue sino hasta el primer día del año en que me pude sentar a abrir algo especial para recibir el flamante 2009.

Y siendo que este va a ser seguro un año muy especial para mí quería recibirlo con una cerveza muy especial, y qué más especial que Brewdog Paradox Smokehead. Hacía un par de meses que la tenía en bodega, me había llegado gentileza de la gente de BrewDog por medio de Evan Rail y tenía muchas ganas de probarla. Es que no hace falta tener en cuenta los muchos buenos comentarios que esta cerveza ha generado, basta con saber que es una Imperial Stout madurada, creo, 18 meses en barricas de roble usadas para añejar whisky single malt. Hay varias ediciones de Paradox, esta en particular fue madurada en barricas de Islay Whisky. En síntesis, ya con ese currículum vitae el tipo de cerveza que cualquier fanático de la bebida divina quisiera probar.
Ya caída la tarde fui a la bodega y tomé la botella, limpié un vaso, preparé la cámara, me senté en el bar con el anotador a mano y me preparé mentalmente a degustar algo seguramente distinto. Como indica la botella, la serví a temperatura ambiente, en el vaso cae un líquido muy oscuro, pero no espeso que a contraluz muestra algunos destellos rubí, la relativamente poca espuma que genera no dura mucho debido al importante 10%ABV de esta cerveza. En los aromas predomina algo que me recordó a madera quemada, respaldada por notas de chocolate, tabaco y algo de vainilla. El sabor es tremendamente complejo, se puede encontrar chocolate, café fuerte, ahumado, madera, todos juegan juntos en perfecta armonía esperando ese final picantito con recuerdos de whisky. Tanto en los aromas, como en los sabores está el alcohol, como una especie de guardián, aunque para ser más correctos, habría que decir licor, ya que ese elevado ABV está perfectamente integrado, en ningún momento molesta.

Puede que no sea una cerveza para todos los gustos, pero a mí me maravilló. No me acuerdo cuánto tiempo me llevó beberla, pero disfruté cada gota mientras veía por la ventana cómo estaba nevando. Una cerveza fantástica.

Na Zdraví!

PD: Si están en Praga y tienen ganas de degustarla, se la puede encontrar, junto con Tokio, RipTide y Hardcore IPA (todas de BrewDog) en Pivovarský Klub. Les va a salir bastante caro (153 y 185CZK) por una botella, depende de cual, pero no es algo que van a tomar todos los días.

PD2: Tengo muchas notas de cata atrasadas, en las próximas semanas las iré publicando, espero no se aburran.

Actualización de la PD1: Si los precios de PK les resultan algo inconvenientes para sus actuales finanzas, entonces deberían dirigirse a Zlý Časy, donde podrán encontrar las mismas cervezas a 60CZK por HardCore IPA y RipTide y 120CZK por Tokio y Paradox, además de otras que estuvieron presentes en el Festival de Cervezas de Navidad. Vayan. Compren. Ahora.

4/1/09

La Ronda #7: Pagando la Cuenta

Espero sepan disculpar la demora en la publicación del resumen mensual de la séptima edición de La Ronda, pero con las fiestas algunos contribuciones se retrasaron y tampoco tuve demasiado tiempo, ni ganas, de sentarme a escribir como se debe.

El tema de esta Ronda ronda estuvo, como era de esperarse, estrechamente relacionado con las festividades recientes. Mi propuesta había sido la siguiente:

¿Qué cerveza o cervezas acompañarán su cena y/o almuerzo navideño? Sería buenísimo si lo ilustran con fotos.

Fueron bastantes los que participaron, incluyendo un nuevo integrante de nuestra comunidad cervecera iberoamericana. Hubieron los que dieron la nota y por cuestiones de rebeldía o falta de tiempo no tomaron cerveza durante los festejos navideños, pero sí lo hicieron más tarde. Así que empecemos.

Catador, ya de vuelta en Chile, fue uno de esos rebeldes que no brindó con cerveza. La excusa que puso fue que su familia es vinera, vamos amigo ¿Dónde está el espíritu evangelizador? Igual aprovechó la cercanía de su onomástico para degustar una cerveza artesanal chilena, una Sout industrial irlandesa que no es Guinness y una Oktoberfest de trigo alemana, también industrial. Entre los comentarios dejados en la entrada de Catador se destaca un tal Bentley que menciona dos muy interesantes cervezas.

El otro rebelde fue Delirium que le escapa un poco al tema navideño de La Ronda para hacer una breve reseña de lo que fue su año 2008 para luego mencionar una variadísima lista de cervezas con las que pretendía despedir el año.

Desde Colombia, al amigo Manza nos cuenta la triste historia de cómo tuvo que pasar las navidades a solas con sólo la espiritual compañía de una cerveza Trapista y algo de comida que en la foto tiene muy buena pinta.

Algo más al Sur y nos encontramos con el neofito Rondil, los Amantes de la Cebada paraguayos. Tolouse Lautrec eligió una Barley Wine de origen Brasileño que reservó hasta el momento del brindis y The Trooper, una artesanal paraguaya, además de unas de trigo alemanas.

Más al Sur aún y nos encontramos con los amigotes de Logia Cervecera. Peter Dark, Galápagos y Cíclope (siempre me pregunté de dónde sacaron los apodos) románticamente brindaron con cervezas de su autoría, entre otras delcicias, mientras que el Monje Negro casi se olvida de destapar la Antares X que tenía guardad desde el invierno. El pobre Olaf la pifió, no con las cervezas que eligió, sino con el orden de apertura y los maridajes.

Volviendo a España. Andrés, de Culturilla Cervecera fue uno de los afortunados que recibieron de la cervecería Estrella su exclusivísima Especial Navideña la cual pudo disfrutar además de la Bush Noël.

Lúpulo Feroz miembro emérito (siempre quise usar esta palabra) de la CAAC tuvo que trabajar, pero ello no le impidió probar varias cervezas de las buenas mientras resistía la tentación de emborracharse como una cuba. Mientras Chela con razón se queja en los comentarios de que nadie le había avisado de La Ronda, mea culpa amigo.

La historia más triste es quizás la de Hipos Urinatum, los pobres muchachos se vieron abrumados por los estudios y no tuvieron demasiado tiempo para prepararse, tanto así que Embracing Darkness tuvo que conformarse con una Dunkles Weizen y Sir Asf la pasó peor porque tuvo que esperar al día siguiente para abrir una Leffe Blonde. Por suerte pudieron consolarse tomando otras cervezas durante el resto de las festividades.

Como era de esperarse para los que siguen su blog, Iker, de Cervecerías de España acompaño las celebraciones con dos especiales navideñas provenientes de Bélgica. No pudo, sin embargo, convencer al resto de los comensales para que tomasen cerveza con él, pero le prometieron que lo intentarían el año próximo (seguramente esperando que Iker se olvide).

Mientras tanto, Fivixx se decidió por algo menos tradcional o estacional y acompaño la cena con la Inèdit de Damm que también se convirtió en el ingrediente secreto de la tradicional sopa de mariscos.

Cerrando y ya poniendo las sillas sobre las mesas queda sólo mencionar (creo, avisen si me olvidé de alguien) mi aporte a esta edición de La Ronda. Durante los tres días que duraron las festividades en casa me bajé más de una docena de cervezas distintas, la mayoría especiales de navidad, la mayoría checas, pero hubieron también un par de visitantes extranjeros.

Espero que todos ustedes la hayan pasado bien. A ver quién se hace cargo de la próxima Ronda.

Na Zdraví!

1/1/09

Adiós 2008

2008 fue un año tremendamente intenso para mí. Un año que no me gustaría repetir. Pero no voy a aburrirlos con mis dramas personales, porque no creo que es a eso a lo que vienen a este blog. Vienen para leer sobre cerveza.

Desde el punto de vista cervecero, 2008 fue un año espectacular. Muchas cervezas nuevas, nuevas micro, algunas de las cuales, como Kocour Vandorf sacaron productos muy interesantes. Durante el transcurso del año pude encontrar nuevos lugares que se convirtieron en favoritos, como Zlý Časy y U Slovanské Lipy.

El blog, tanto en su versión española como inglesa, me ha dado un sinfín de satisfacciones. La versión en español ya supero las 80.000 páginas visitadas y la versión en inglés las 30.000 en su primer año y con un número de visitantes que crece mes a mes. La Ronda nos ha permitido hacer algo más que mirarnos al ombligo y hablar de las cervezas que vamos degustando (lo cual no está mal) para hacer algo más comunitario y, si se quiere, tracendental que creo ayuda a difundir la cultura de la verdadera cerveza. En ambas versiones, lo más de mil comentarios dejados fueron sin excepción positivos, incluso aquellos que expresaron desacuerdo con mis opiniones. Muchos de esos comentarios han sido verdaderamente alagadores y me han motivado enromemente para seguir escribiendo a pesar de haber momentos en los cuales no tenía ganas de hacer nada. Gracias a todos los que se tomaron la molestia de escribir algunas palabras.

Pero sin duda lo mejor, por lejos, fue la posibilidad que me ha dado el blog de conocer gente. Y conocí mucha gente el año pasado, personalidades del mundo cervcero, colegas blogueros y lectores de varios países. Como bien dice Velký Al, de Fuggled, a quien conocí en 2008 y se ha convertido en un amigo, todas estas personas han sido generosas, interesantes y me han hecho pasar muy buenos momentos. Algunos me trajeron, o hicieron llegar, cervezas que de otro modo jamás habría podido probar y que enriquecieron mi experiencia y, creo, el contenido de este blog. Algunos me hicieron sentir casi como una celebridad cuando se me acercaron preguntándome si yo era Pivní Filosof, así fue como conocí a Ian e Iain y a ese caballero inglés que me saludó en U Medvídku unos días atrás. Claro que el premio en esta "categoría" se los lleva el grupo de daneses que me encontré con mi mujer en Svijanský Rytíř. Uno de ellos, un señor de unos 60 años, se nos acercó y me preguntó, muy tímidamente, si era Pivní Filosof. Cuando le dije que sí su alegría fue tan enorme como el aplauso que todo el grupo me dio. Se tomaron fotos conmigo, me agradecieron la tarea del blog. Fue una experiencia increíble que me alegró el día y todo el fin de semana. Conocerlos a todos y cada uno de ustedes fue algo muy especial que espero se repita.

Pero volviendo al tema de la cerveza. Es tiempo de elegir las cervezas del año que pasó. Durante 2008 tomé 384 cervezas distintas (en diciembre la cuenta fue de 44), la mayoría checas, pero muchas importadas también, así que he decidido dividir el premio en dos categorías.

Decidir cuál fue la cerveza importada del año fue muy difícil. La variedad de estilos y procendencias fue enorme. Tomé cervezas originarias de 11 países distitnos, 12 si contamos a Chequia, que fueron desde macro lagers del tipo Molson de Canadá, hasta micros como Brasserie Trois Dames de Suiza. Algunas horrendas, otras maravillosas. Después de meditarlo bastante elegí dos. La primera, Chocarrubica de Italia, una cerveza de la que todavía hablamos con mi mujer. Sumamente deliciosa y aun más interesante. La segunda, Mezquita de España, sí, hubieron otras que me gustaron más, pero Mezquita demuestra que cuando hay ganas y talento se pueden hacer buenas cervezas industriales aun en países con poca tradición o cultura cervecera.

La cerveza checa del año fue algo más fácil de elegir. Probé muchas cervezas fantásticas el año pasado. La Primátor Stout podría haber sido una justa ganadora, no sólo porque es una cerveza que rompe un poco el molde cervecero checo, sino porque es una buena Stout en sí misma. Podría haber sido la brillantemente coneptual V3 de Pivovar Kocour. Una cerveza ahumada, madurada en barriles Tokaj y elaborada en conjunto con cerveceros checos, polacos y húngaros. Y podría seguir con los ejemplos. Pero hubo una que se destacó por sobre el resto. Más conservadora, menos ambiciosa en su concepto pero simplemente deliciosa. El premio a La Cerveza Checa del Año 2008 va para la sutil belleza de Kout na Šumavě Kvasnicová 12°, una cerveza que me fascinó y que por suerte se puede encontrar ocasionalmente en U Slovanské Lípy, y la verdad que cualquiera de las cervezas de Kout podrían haber ganado el premio y me pone tremendamente contento saber que ahora se las puede degustar en Praga cualquier día que uno quiera.
No sé que nos deparará este 2009 que recién empieza (en mi caso, con mi primer hijo/a en camino, seguro no será fácil), sólo espero que la podamos pasar lo mejor posible, que podamos seguir tomando buena cerveza y que haya más de donde elegir.

Mis mejores deseos a todos ustedes.

Na Zdraví!!!