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Otro paseo en familia

Okoř siempre ha sido uno de nuestros lugares favoritos. Cuando vivíamos en Velké Přílepy solíamos ir muy seguido. Era una caminata muy linda y relajada de 4-5km, incluso en invierno.

El principal atractivo de este pueblito es el castillo, o mejor dicho, las ruinas de un castillo gótico. Nunca me voy a cansar de la vista, tiene una atmósfera muy mística. De hecho, toda la zona circundante está llena de historia, magia y leyendas.
También nos gustaba ir a tomar algo a Dělová Bašta, la hospoda a los pies del castillo, cuya arquitectura la hace parecer parte de éste. Es un local muy lindo que, como se podrán imaginar tiene mucha atmósfera, ya sea sentado en el patio o el salón interior.

Al principio allí se podía encontrar buen servicio, comida más o menos y cerveza bien tirada (en los tiempos en que Staropramen era decente). En algún momento hubo un cambio de dueños o gerencia, lo que trajo mejor cerveza (Budvar) bien tirada), peor comida y un servicio espantoso, el cual hizo que empecemos a ir al restaurant del Hotel Okoř, que si bien no está nada mal, para nosotros no era lo mismo (y además la cerveza ahí nunca fue demasiado buena).

Con todo el tema de la mudanza, no recuerdo haber ido el año pasado. Sí fuimos en mayo de este año al festival medieval que se celebra todos los años. Allí fue cuando noté que en Dělová Bašta Budvar había sido lamentablemente reemplazada por Krušovice.

El otro día fuimos a Okoř con mis viejos. El día estaba algo nublado, pero prometía mejorar, y la temperatura era ideal para pasear, incluso para sentarse a comer afuera. Llegamos cerca de la hora del almuerzo y de manera automática fuimos derecho al castillo. Cuando llegamos a la puerta de Dělová Bašta veo un cartel anunciando Dožínkové Pivo, la nueva cerveza de trigo de Heineken.CZ elaborada en Austria por tres maestros cerveceros checos del grupo holandés. Decidí valía la pena arriesgar comida floja y mal servicio para probar una cerveza nueva.

Resulta que los cambios no estaban limitados al proveedor de cerveza. Habían desaparecido los homínidos inútiles que jugaban a ser camareros, ahora había gente que se dedicaba servir las mesas de manera rápida y eficiente. También había mejorado el menú, al menos en los papeles, ahora se ofrecían más que nada especialidades a la parrilla y ensaladas. Parece que estábamos con suerte, no sólo por eso, sino porque pudimos encontrar una mesa libre en el patio justo en un rincón donde se podía estacionar el cochecito del bebé si que moleste al resto del mundo.

Mi mujer se pidió una ensalada con queso feta y aceitunas que tenía verdadero queso feta y no el más barato y no tan rico "balkanský sýr", como suele pasar en muchos lugares. La ensalada, con un precio de 135CKZ, era bastante grande y a mi mujer le gustó mucho.
Mi viejo pidió un filet de atún a la parrilla que venía servido con una papa al horno con queso parmesano. Por 195CZK, una ganga, y a mi viejo le gustó mucho.
La ganadora, sin dudas, fue mi vieja que se pidió una ensalada con atún a la parrilla y jamón parmesano. Según ella, deliciosa, y también a un precio excelente, 155CZK. Ambos filets de atún puede quizás no hubiesen sido del gusto de aquellos que lo prefieren medio crudos, pero mis padres estuvieron más que satisfechos.
Yo elegí la brochette de solomillo de cerdo (165CZK) con Šťouchané brambory (algo así como papas trituradas, 35CZK). La porción era grande, con dos brochettes de buen tamaño. Me gustó que en lugar de la típica cebolla y pimiento las brochettes tenían, además de generosos trozos de carne en un muy buen punto, pedazos de zuccini y berenjena. Yo hubiese agregado tocino, pero igual estaba muy rico.
Ah! La cerveza! Para éso vienen acá, no para leer críticas de comida, después de todo, hay gente que hace éso mejor que yo (Bueno, de hecho, también hay gente que escribe sobre cerveza mejor que yo, pero creo que lo hago bastante bien de todos modos). Dožínkové Pivo. No tomé notas, pero me acuerdo que estaba bastante buena. Más bien seca, con mucha presencia de especias y un costado agrio que le daba un lindo final. Mi única objeción, sólo estaba disponible en vasos de 0.33l con el logo de Heineken. Por qué no la servían en una porción para adultos de medio litro, es un misterio.
Terminamos el almuerzo muy contentos, tanto con la comida como con el servicio y la cerveza, y fuimos a pasear un poco por el bosque que rodea Okoř.

El camino va entre casas y chalets, la mayoría de verano o fin de semana, algunos de ellos muy lindos y lujosos. Fuimos hasta Nový Mlýn, una casa en el medio del bosque, alejada de todo, con uno de los jardines más lindos que he visto. Qué lindo sería montar una microcervecería en un lugar como ése.
Antes de volver a casa paramos en el restaurant del Hotel Okoř para comer algo dulce. Nos sentamos en el patio del frente. Esta vez no la pasamos tan bien, no fue por el servicio o la comida, ambos muy buenos, ni por el lugar, muy lindo, sino por los millones de moscas que habían y que prácticamente terminaron echándonos del lugar apenas terminamos.

Fue realmente un día muy lindo donde todos la pasamos genial, incluso mi hija. Okoř es realmente un lugar que vale la pena visitar.


Hradní restaurace Dělová Bašta
Okoř 36
+420 777 265 672
delovabasta-okor@seznam.cz
Volviendo a la Dožínkové Pivo. La volví a tomar unos días más tarde en Špejchar, la hospoda que fue mi segundo hogar en Velké Přílepy. Esta vez sí estaba servida como debe ser, en vaso ad hoc de medio litro. La noté muy distinta, había mucha más banana, que bailaba una coreografía deliciosa con el clavo y la acidez estaba mucho más atenuada. Me gustó más, se parecía bastante a Primátor Weizen, pero no llega al nivel de ésta, aunque debo decir que la prefiero sobre Herold Wheat. Puede ser que la que tomé en Okoř haya no haya estado tan fresca como ésta. Sea lo que sea, un aplauso a la gente de Heineken.CZ que, a pesar de haber cerrado un par de cervecerías, parecen estar preocupándose por mejorar la calidad de las que siguen elaborando. (un consejo, mejoren un poco la Starobrno Černý, que la que tomé el otro día parecía una Starobrno rubia, nada mal, con colorante, muy mal)

Na Zdraví

Comentarios

  1. Está claro que la República Checa es el paraiso de las cervezas, no sé si más o igual que Bélgica.
    Los paisajes también son preciosos.

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  2. Había leído un comentario tuyo sobre Okoř hace un tiempo atrás pero nunca pude recordar el nombre del lugar ,ni encontré el articulo para hacernos un viajecito en familia.
    Por suerte se te ocurrió volver en "familia".
    Ya estamos planeando una visita!
    saludos desde Usti nad Labem
    Fernando
    PS: Mi mujer que es Checa dice que hay una canción sobre el lugar ...Okoř je cesta, jako žádná ze sta ...

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  3. Conozco la canción, por supuesto, pero nunca me puedo acordar la melodía...:) Espero que la pasen bien en Okoř

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