Ir al contenido principal

Adiós 2008

2008 fue un año tremendamente intenso para mí. Un año que no me gustaría repetir. Pero no voy a aburrirlos con mis dramas personales, porque no creo que es a eso a lo que vienen a este blog. Vienen para leer sobre cerveza.

Desde el punto de vista cervecero, 2008 fue un año espectacular. Muchas cervezas nuevas, nuevas micro, algunas de las cuales, como Kocour Vandorf sacaron productos muy interesantes. Durante el transcurso del año pude encontrar nuevos lugares que se convirtieron en favoritos, como Zlý Časy y U Slovanské Lipy.

El blog, tanto en su versión española como inglesa, me ha dado un sinfín de satisfacciones. La versión en español ya supero las 80.000 páginas visitadas y la versión en inglés las 30.000 en su primer año y con un número de visitantes que crece mes a mes. La Ronda nos ha permitido hacer algo más que mirarnos al ombligo y hablar de las cervezas que vamos degustando (lo cual no está mal) para hacer algo más comunitario y, si se quiere, tracendental que creo ayuda a difundir la cultura de la verdadera cerveza. En ambas versiones, lo más de mil comentarios dejados fueron sin excepción positivos, incluso aquellos que expresaron desacuerdo con mis opiniones. Muchos de esos comentarios han sido verdaderamente alagadores y me han motivado enromemente para seguir escribiendo a pesar de haber momentos en los cuales no tenía ganas de hacer nada. Gracias a todos los que se tomaron la molestia de escribir algunas palabras.

Pero sin duda lo mejor, por lejos, fue la posibilidad que me ha dado el blog de conocer gente. Y conocí mucha gente el año pasado, personalidades del mundo cervcero, colegas blogueros y lectores de varios países. Como bien dice Velký Al, de Fuggled, a quien conocí en 2008 y se ha convertido en un amigo, todas estas personas han sido generosas, interesantes y me han hecho pasar muy buenos momentos. Algunos me trajeron, o hicieron llegar, cervezas que de otro modo jamás habría podido probar y que enriquecieron mi experiencia y, creo, el contenido de este blog. Algunos me hicieron sentir casi como una celebridad cuando se me acercaron preguntándome si yo era Pivní Filosof, así fue como conocí a Ian e Iain y a ese caballero inglés que me saludó en U Medvídku unos días atrás. Claro que el premio en esta "categoría" se los lleva el grupo de daneses que me encontré con mi mujer en Svijanský Rytíř. Uno de ellos, un señor de unos 60 años, se nos acercó y me preguntó, muy tímidamente, si era Pivní Filosof. Cuando le dije que sí su alegría fue tan enorme como el aplauso que todo el grupo me dio. Se tomaron fotos conmigo, me agradecieron la tarea del blog. Fue una experiencia increíble que me alegró el día y todo el fin de semana. Conocerlos a todos y cada uno de ustedes fue algo muy especial que espero se repita.

Pero volviendo al tema de la cerveza. Es tiempo de elegir las cervezas del año que pasó. Durante 2008 tomé 384 cervezas distintas (en diciembre la cuenta fue de 44), la mayoría checas, pero muchas importadas también, así que he decidido dividir el premio en dos categorías.

Decidir cuál fue la cerveza importada del año fue muy difícil. La variedad de estilos y procendencias fue enorme. Tomé cervezas originarias de 11 países distitnos, 12 si contamos a Chequia, que fueron desde macro lagers del tipo Molson de Canadá, hasta micros como Brasserie Trois Dames de Suiza. Algunas horrendas, otras maravillosas. Después de meditarlo bastante elegí dos. La primera, Chocarrubica de Italia, una cerveza de la que todavía hablamos con mi mujer. Sumamente deliciosa y aun más interesante. La segunda, Mezquita de España, sí, hubieron otras que me gustaron más, pero Mezquita demuestra que cuando hay ganas y talento se pueden hacer buenas cervezas industriales aun en países con poca tradición o cultura cervecera.

La cerveza checa del año fue algo más fácil de elegir. Probé muchas cervezas fantásticas el año pasado. La Primátor Stout podría haber sido una justa ganadora, no sólo porque es una cerveza que rompe un poco el molde cervecero checo, sino porque es una buena Stout en sí misma. Podría haber sido la brillantemente coneptual V3 de Pivovar Kocour. Una cerveza ahumada, madurada en barriles Tokaj y elaborada en conjunto con cerveceros checos, polacos y húngaros. Y podría seguir con los ejemplos. Pero hubo una que se destacó por sobre el resto. Más conservadora, menos ambiciosa en su concepto pero simplemente deliciosa. El premio a La Cerveza Checa del Año 2008 va para la sutil belleza de Kout na Šumavě Kvasnicová 12°, una cerveza que me fascinó y que por suerte se puede encontrar ocasionalmente en U Slovanské Lípy, y la verdad que cualquiera de las cervezas de Kout podrían haber ganado el premio y me pone tremendamente contento saber que ahora se las puede degustar en Praga cualquier día que uno quiera.
No sé que nos deparará este 2009 que recién empieza (en mi caso, con mi primer hijo/a en camino, seguro no será fácil), sólo espero que la podamos pasar lo mejor posible, que podamos seguir tomando buena cerveza y que haya más de donde elegir.

Mis mejores deseos a todos ustedes.

Na Zdraví!!!

Comentarios

  1. Almenos en lo cervecero pareció ser un año excelente, espero que el 2009 sea por lo menos igual!!!

    Y en cuanto a lo personal, que vaya todo muy bien, ya verás como con un pequeño no es fácil sacar tiempo para cervezas, pero aún así la experiencia merece la pena.

    Salud, Andrés.


    P.D. Me alegra mucho ver a la Mezquita entre tu selección 2008.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario