28/12/09

Quién es este tipo?

No sé quién es Alan Brewer. Nunca oi de él ni lei sus escritos. Seguro es alguien que sabe de cerveza, de otro modo la revista Bar&Beer no lo publicaría y lo más probable es que sepa más que yo, eso es lo menos que se puede esperar de alguien que ha estado escribiendo sobre el tema por el tiempo que él afirma.

No sé quién es Alan Brewer. Lo busqué en internet, pero no pude encontrar nadie de ese nombre relacionado con la cerveza. Le escribí a dos de los blogueros más importantes del otro lado del Atlántico (Alan Brewer vive en Brooklyn) y no pudieron dar ninguna información concreta. Uno dijo que sospechaba se trataba de un pseudónimo A. Brewer (Un Cervecero) y el otro que el nombre le sonaba familiar, alguien que quizás había escrito en algún momento en una revista cervecera.

No sé quién es Alan Brewer, pero me ha insultado. No solamente a mí, de ser así me tendría muy sin cuidado. Es alguien que no conozco ni me conoce (y dudo mucho que me haya leído). Pero en su artículo publicado en la última página del nuevo número de Bar&Beer, titulada "Bloggers Analfabetos", Alan Brewer insulta a todos aquellos que escribimos sobre cerveza en páginas personales.

Allí Alan Brewer expresa su decepción hacia la revista por haberme contratado, diciendo que "han dejado entrar a la zorra al gallinero" y cierra diciendo que si los criterios de contratación de la revista han caído tanto, él puede recomendar un homeless que conoce, como experto en cervezas fuertes a menos de un dólar. En el medio dice que los autores de blogs cerveceros no leen, que lo que escriben está lleno de errores, que lo único digno en materia cervecera en internet es BeerAdvocate, y otras cosas por el estilo. (Nadie va a negar que mucho de lo que se escribe sobre cerveza en internet deja bastante que desear y lo mismo se puede decir de lo que se publica en medios "tradicionales", pero esto es algo que ya ha sido discutido por Alan, yo y otros)

También nos cuenta sus románticos comienzos, de cómo él fue de los que creo la autoedición y los fanzines cerveceros, que escribían en computadoras de segunda mano y que luego de fotocopiarlos los distribuían en los brewpubs de su ciudad. Da la impresión que lo que más le molesta a este tipo es que ahora la tenemos más fácil. Que todo está al alcance de un click, búsqueda de material, contactos con cervecerías y otros entusiastas cerveceros del mundo y lo que publicamos es instantáneamente accesible a cualquiera con una conección de internet, quienes a su vez nos pueden contactar y dejar comentarios que en su mayoría enriquecen la experiencia de todos.

Qué atrevimiento! No entendemos acaso que la divulgación cervecera sólo puede ser llevada a cabo por unos pocos elegidos que escriben para medios de alcance y difusión limitada. El resto, mejor que se calle y acepte lo que esos iluminados nos dicen.

Todos los que dedicamos parte de nuestro tiempo libre a compartir nuestras ideas y pensamientos cerveceros, en idiomas y desde países distintos, la mayoría sin ningún tipo de compromiso comercial, directo o indirecto, no sabemos acaso el mal que le estamos haciendo a la cerveza?

Y todas esas micros y distribuidores que nos contactan, nos dan a conocer novedades, nos envían muestras o invitan a eventos. Cómo es que se han dejado engañar tan fácilmente por estos advenedizos? Más habiendo tantas agencias de marketing, relaciones públicas y publicidad.

En qué planeta vive este tipo? No se puede ser tan necio, estar tan desconectado de la realidad! Para ejemplo basta lo que dice sobre los blogs, que son un fenómeno caduco. Será mejor entonces que alguien le avise pronto a escritores "de verdad" como Pete Brown, Stan Hieronymus y Stephen Beaumont que con sus blogs están perdiendo su tiempo, que se están rebajando a la altura de las masas cerveceras incultas y burguesas.

Quizás Alan Brewer es mejor escritor cervecero que todos ellos juntos, pero hasta que pueda encontrar en un kiosko de Praga algo que haya publicado no lo sabré. Mientras tanto estoy feliz de poder acceder desde la comodidad de mi hogar lo escrito por todos esos colegas analfabetos.

Todavía no sé quién es Alan Brewer, pero estoy empezando a pensar que es un... Bueno, mejor lo dejo ahí...

Na Zdraví!

27/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro (III)

Luego de haber pasado por las rarezas y los clásicos modernos que había recibido de St. Peter's Brewery, lo que me quedaba en la caja eran muestras de los estilos que en gran parte definen el arte cervecero inglés, Mild, (Best) Bitter, (Old Style) Porter y (Cream) Stout (La IPA ya la había tomado), además de la Winter Ale, que si tenemos en cuenta que siempre se han elaborado Ales de estación, también podríamos decir que es un "estilo" tradicional.

Empecé con la Mild. Como creo le ha sucedido a muchos más, al principio pensé que el nombre de este estilo se debía a que se trataba de Ales ligeras, cuando en realidad se debe a que así se llamaba a las cervezas que se vendían muy jóvenes, prácticamente sin madurar.

Tenía muchas ganas de probar algún representatne de este estilo, Ron Pattison una vez las comparó de manera ilustrativa a las tmavé výčepní, un lamentablemente menospreciado estilo checo que me gusta mucho. Tenía ganas de ver qué tanto se aproximaban.
El 3,7%ABV de la Mild de St Peter's está en el mismo rango que las tmavé výčepní, el color es también muy parecido, ámbar muy oscuro. Las similitudes se empiezan a volver más tenues a partir de allí. En los aromas noté café dulce y melaza. Tiene un cuerpo inesperadamente pleno, casi aceitoso, que recubre el paladar y lo impregna de abundantes notas tostadas a la que les siguen chocolate y regaliz. Una ligera acidez en el fondo termina de redondear una cerveza sorprendentemente sabrosa. Disfruté cada trago, me encantó.
Al día siguiente abrí la Best Bitter, también con 3,7%ABV. Había probado ya una cerveza de este estilo, ligeramente más fuerte, pero con características muy similares a la de St Peter's. El color, ámbar anaranjado, es un par de tonos más ligeros que aquella. El aroma es un suave frutado con una base seca, casi herbal. Cuerpo más bien ligero, frutas de otoño y final seco con algo de flores. Menos sabrosa que la Mild, pero aun así, una excelente cerveza de sesión. Es una lástima que no haya más micros en el mundo que se animen a hacer cervezas como éstas dos.

Esa misma noche, luego de la cena, abrí la Old Style Porter (5,1%ABV). Las pocas Porter de fermentación baja que he probado me habían gustado mucho y tenía mucho curiosidad por ver qué diferencias traería consigo éso de "Old Style", teníendo en cuenta que el estilo Porter, como casi todos los demás, ha sufrido incontables cambios a través del tiempo.
En mis notas tengo escrito que el color es marrón, nada más. En los aromas hay una muy atractiva mezcla de caramelo, flores y pasas, suave pero con personalidad. La encontré algo más ligera de cuerpo de lo que me había imaginado, pero aun así es brillante. Empieza suave, tímida casi, con algo de caramelo que rápidamente se torna seco con algo de acidez. Cuando ya estaba a punto de decepcionarme la cerveza muestra todo, chocolate, café, frutas bien maduras, dejando una enorme sensación de placer y ganas de tomar un par más apenas se vacía la botella.
Le había llegado el turno a la Cream Stout, con un ya respetable 6,5%ABV. Como es de esperarse es bien oscura, a contraluz presenta algunos destellos ocres. El aroma, que está dominado por café bien tostado, con algo de acidez frutal, no dice demasiado. Pero su sabor, MAMMA MIA! Chocolate bien amargo, café, frutas cocidas, nueces y un ligero toque ahumado, todo envuelto en un cuerpo cremoso que hace que cada trago sea un regalo del cielo. Simplemente fantástica.

Por último me quedaba la Winter Ale. Nunca abierta en mejor momento, había empezado a nevar y hacía mucho frío afuera.
Esta cerveza me gustó y me decepcionó por el mismo motivo. La noté muy parecida a la Cream Stout. Esperaba otra cosa, algo con más fruta, una versión más musculosa de la Mild, quizás. No me pregunten por qué. Lástima que no las probé juntas con la Stout, o una justo después de la otra. Quizás la Winter Ale es algo más dulce. No era lo que esperaba, pero tampoco es para quejarse, la disfruté mucho de todos modos.

El balance final es tremendamente positivo. Las únicas dos que desentonan un poco son la Honey Porter y la G-Free, al menos para mí. El resto es fantástico. Lo que más me gustó es que en todos casos se trata de cervezas simples, pero sabrosas y muy, muy tomables. La innovación y la experimentación siempre son bienvenidas, pero concentrarse tan bien en lo clásico merece el mismo reconocimiento. Otra cosa que me gustó mucho de ellas es que todas están filtradas, lo cual da por tierra aquello que muchos microcerveceros sostienen que "la cerveza artesanal no se filtra". Gracias una vez más a Claire y toda la gente de St. Peter's Brewery por haberme mandado estas muestras, han hecho que mi vida sea un poco mejor.

Na Zdraví!

26/12/09

Burp!

Éstas han sido navidades muy especiales. Las primeras como padre, y las primeras en vaya uno a saber cuántos años que las pasé junto con mis viejos y mi hermana (y su novio), que nos vinieron a visitar desde España.

Para la cena de Nochebuena comimos carpa frita y ensalada de papas (que había preparado un par de días antes), para luego abrir los regalos mientras comíamos muchos de los bizcochos espectaculares navideños que mi mujer había horneado (en total, 10 tipos distintos)

La foto ilustra un poco las secuelas del almuerzo navideño, pato asado con col colorada cocida, chukrut y knedíly de pan. Todo regado con la sobresaliente Matuška Tmavé, sus notas tostadas y sutilmente ácidas se enfrentaron muy bien al repollo, mientras que el chocolate y el café bailaban una coreografía soñada con el pato y sus jugos. Uno de los mejores almuerzos que he comido en mi vida.

Espero que todos ustedes la hayan pasado al menos la mitad de bien de lo que la estamos todavía pasando nosotros y que el 2010 sea 2011 veces mejores que el 2009.

Na Zdraví!

21/12/09

No iba a hacerlo, pero..

No tenía ganas de hacer un resumen del año, pero después de leer los de Knut (que me eligió como uno de los blogs del año) y The Beer Nut me gustó el formato, "ideado" por Mark Dredge, así que cambié de opinión y acá lo tienen (con algunos ajustes personales y omisiones)

Mejor Cerveza Checa de barril: U Medvídku 1466, en especial cuando Laďa me la sirve directamente del barril de maduración. Menciónes honorables: Cualquier cosa de Kout na Šumavě, Tambor 11° y Matuška Weizen.

Mejor Cerveza checa en botella: Bakalář Polotmavý Výčepní, desde que la descubrí no puedo dejar de tomarla. Menciones honorables: Svijanský Rytíř y Primátor Weizenbier.

Mejor cerveza importada de barril: No hay demasiado de donde elegir acá, igual, Schlenkerla Märzen

Mejor cerveza importada en botella: Luego de mucho pensarlo, Haadnbryggeriet Norwegian Wood. Menciones honorables: Guineu Montserrat y St Peter's Mild (reseña a ser publicada en breve).

Hospoda del año: No creo que haga falta decirlo Zlý Časy, por todo lo que ha hecho y lo que está planeando hacer.

Mejor blog cervecero: De entre todos los blogs que sigo por feed, etc., los dos que se destacan por su contenido son el de Martyn Cornell y el de Ron Pattison, que deberían ser lectura obligada para cualqiuera que remotamente se interese en cerveza.

Categoría abierta, personal: Ser padre, en lo que respecta a lo cervecero, haber sido contratado por Bar&Beer.

El año que viene me gustaría ir: De vacaciones, a cualquier lado. Realmente lo necesito....

Na Zdraví!

18/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro (II)

Siguiendo con mi recorrida por las muestras que me envío la gente de St Peter's Brewery, había llegado la hora empezar a adentrarse en lo más o menos "clásico" del arte cervecero inglés.

Las tres que tenía preparadas para esta sesión eran Golden Ale, Suffolk Gold y Ruby Red.

Golden Ale es un estilo relativamente muy nuevo que, según Martyn Cornell, surgió como una suerte de respuesta a las lagers de los cerveceros tradicionales ingleses. Había probado hasta entonces una sola Golden Ale, sueca, de Oppigårds Bryggeri, que me había resultado bastante agradable.
St Peter's Golden Ale es parecida a la sueca en muchos sentidos. Como aquella, requerda a una buena světlý ležák, tanto en aspecto, parte de los aromas y la sensación en el paladar y un poco en la maltosidad. La nota más distintiva la dan los lúpulos, que otorgan un marcado, pero controlado amargor que gana fuerza en el final largo y seco. Con 4,7%ABV y muy baja carbonación es extremadamente fácil de tomar. Muy agradable, deja con ganas de otra(s) al terminar la botella.
Suffolk Gold no se trata de otra Golden Ale, como el nombre podría sugerirlo, sino de una Bitter Ale cuyos ingredientes provienen del condado de Suffolk, el cual es el hogar de St Peter's (el "Gold" refiere a los lúpulos First Gold). Es apenas un poco más fuerte que la Golden Ale, 4,9%ABV, y un toquecito más oscura. Los aromas son también algo más maltosos y frutales, al igual que el cuerpo. Los lúpulos también tienen una fuerte presencia, pero otorgan un amargor más moderado que se encuentra más asimilado por la maltosidad. Otra muy buena cerveza, muy fácil y agradable de tomar que deja con ganas de más.
Cerrando la sesión abrí la Ruby Red, de color bastante rojo, como es de esperarse por su nombre. Hay mucha fruta en su aroma, condimentada con un suave toque de caramelo y algo de hierbas quemadas. A pesar de tener sólo 4,3%ABV, es muy sabrosa. Se puede sentir una linda mezcla de azúcar quemada, frutas y hierbas con un suave toque especiado. Mientras la degustaba vinieron a mi cabeza imágenes de parrillada con amigos (nostalgias del verano quizás). Es que Ruby Red es una cerveza ideal para tomar con carnes a la parrilla.

De hecho, cada una de estas tres cervezas son un acompañamiento ideal para comer algo preparado a las brasas y mientras tipeo ésto me doy cuenta que éste es el tipo de cerveza que tenía en mente cuando hice esta pregunta.

Muy satisfecho por ahora con St Peter y sus apóstoles. Para la tercera y última entrega me queda un viaje por lo clásico en serio.

Na Zdraví!

17/12/09

La Ronda #19: Si sólo es Cerveza...

Este mes, el último de 2009, es el amigo Chela el que se anima a invitar La Ronda, proponiendo un tema que no apunta a hacernos hablar o pensar sobre cerveza, sino sobre nosotros mismos:
¨Si sólo es cerveza ¿por qué tanta excitación? ¿por qué tanto esfuerzo en escribir sobre ella y sobre todo por qué tanta obsesión desmedida y demagógica, en muchos casos, por querer hacer llegar a la gente nuestras experiencias con la cerveza? ¿No se estará volviendo la escena cervecera en español un poco snob y costreñída?¨
Sigo muchos de los blogs cerveceros en español y la verdad no noto snobismo. Para bien o para mal, la mayoría son poco más que diarios de notas de cata. Los que los escriben son gente que disfrutan de tomar nuevas cervezas y comparten sus experiencias y opiniones sobre ellas. Gracias a ellos creo que han sido muchos los que se animaron a comprar una cerveza que quizás nunca hubiesen tomado. Que algunas de esas cervezas sean exóticas, extremas o como quieran llamarlas, es producto de la curiosidad de los autores y no algo premeditado.

Están también los "copiapegadores" que levantan información (a menudo errónea) de otras fuentes y las publican en sus blogs. Tampoco veo snobismo allí, solamente gente que comparte algo que le pareció interesante.

Están, por último, aquellos que apuntan a algo más que escribir sobre las cervezas que le gustaron o no o reproducir una noticia sobre una nueva cerveza, etc. Sus blogs dan la impresión de ser apenas una faceta de su actividad cervecera. Tampoco veo snobismo allí, veo gente que intenta enriquecer la cultura cervecera de sus respectivos lugares de residencia y contagiar a otros con su pasión.

En cuanto a mí. Como ya lo expliqué en su momento, empecé a escribir porque pensé que tenía algo para decir, y lo sigo haciendo con esa misma actitud. El blog es para mí un canal para expresar mis ideas, mis inquietudes cerveceras y también es un buen ejercicio intelectual (y un medio para canalizar algunos aspectos oscuros de mi persona, je).

Por otro lado, gracias ponerme a escribir un blog he aprendido muchísimo sobre cerveza y sigo aprendiendo y seguramente, nunca dejaré de aprender, lo cual es maravilloso. También me ha dado la posibilidad de ser expuesto a una enorme cantidad de cervezas de todo tipo y origen, las cuales a su vez me han servido para aprender y expandir mis horizontes cerveceros. Ésto último no podría haber sido posible sin lo por lejos mejor que me ha dado el blog, la oportunidad de conocer un montón de gente fantástica, tanto virtual como "encarneyhuesomente", muchos de los cuales hoy considero amigos (y no en sólo en el sentido Facebook de la palabra). Lo más fascinante de ello es que casi todos son gente de países, extractos sociales, edades, etc. diferentes que hemos sido conectados gracias a nuestra pasión en común.

Así que volviendo al título de La Ronda de este mes. Es sólo cerveza? No, para mí al menos no lo es. Es mucho más.

Na Zdraví!

16/12/09

De la Nada

Ayer recibí un e-mail que me sorprendió por dos cosas: Que alguien se haya molestado en mandarme un e-mail anunciando un evento, en lugar de esperar a que lo descubra in la red, y la naturaleza misma del evento y sus organizadores.

Se hacen llamar "Pivní archív restaurace U Balbínů", algo así como Restaurant de Cervezas de Archivo/Guarda (que proviene de Archivní Víno, categoría que refiere a vinos de larga guarda). No tenía ninguna referencia de ellos, pero sean quienes sean lo que parece están haciendo me resulta tremendamente interesante.

Este fin de semana (dic. 19-20, de 10 a 17hs) organizan una presentación cervezas realmente especiales, entre las que se encuentran Sam Adams Utopias y Bass King's Ale 1902, además de especialidades belgas, "Vintage Beers" de edición limitada, etc.

El evento se llevará a cabo en Jungmanová 22, Praga 1 y la entrada es gratuita (o al menos el e-mail no menciona que se cobre).

Por asuntos familiares no voy a poder asistir, pero ya he arreglado para después de las fiestas una entrevista con el responsable, tengo muchas ganas de ver de qué se trata esta iniciativa.

Na Zdraví!

14/12/09

Los 12 Apóstoles de San Pedro

Ok, no es una frase bíblicamente correcta, pero sí sirve para hacer un juego de palabras. Es que la gente de St Peter's Brewery, por medio de Claire, tuvieron la enorme gentileza de enviarme una caja con 12 muestras de sus productos en una selección muy variada.
Como publicar 12 notas de cata podría llegar a serles muy aburrido para leer y, más importante, mucho trabajo para mí para escribir, las he dividido en tres entregas que se irán publicando en estos días. 

Pero antes de pasar a la reseña de las cervezas permítanme emplear unas líneas para elogiar la presentación de todas estas cervezas. Las botellas ovaladas de St. Peter's son hermosas, adornadas con etiquetas simples, pero muy bien diseñadas. Hacen pensar en lo importante que es la presentación a la hora de vender cervezas, en especial para las micros. En tiendas especializadas se pueden llegar a encontrar cientos de cervezas distintas y envasarlas en algo atractivo a la vista puede hacer una gran diferencia. Por supuesto que nadie va a comprar algo que no le gusta, no importa qué lindo sea el paquete, pero para ello hay que conocerlo primero, y como ya saben, lo que para mí puede ser una porquería, para otro puede ser una delicia. Un buen envase puede llegar a ser el factor decisivo de esa primera compra.

Decidí empezar con Fruit Beer - Grapefruit, Honey Porter, G-Free (para celíacos) y Organic Ale, en parte porque no encajaban con el resto y en parte porque temía que más de una no me vaya a gustar.

La primera en ser abierta fue la de pomelo (4,7%ABV). Había probado una sola cerveza saborizada con pomelo, belga, Pink Dog o algo parecido se llamaba. Una de las personas con quien la estaba degustando dijo "huele como limpiador de inodoros", no sabía mucho mejor que éso. No me esperaba algo tan espantoso, pero tampoco tenía demasiada confianza. Me llevé una sorpresa.
Color dorado límpido, como una buena ležák, ningún tinte de tono radioactivo, bien. El aroma es maltoso, con algo de resina, con un pomelo bien balanceado que no se siente como un extracto barato sino que recuerda a lúpulos C, sin querer imitarlos. Cuerpo medio, firme, maltoso, con suave, pero enérgico pomelo que se integra muy bien con los lúpulos y no intenta convertir la cerveza en un refresco. Tengo que admitir que me gustó, me pareció una linda bebida de verano, ideal para calmar la sed o acompañar una comida liviana.

Segunda en línea fue la Honey Porter. Por algún motivo, las características que asocio con Porter no se mezclaban bien con las que asocio con la miel. No esperaba que esta cerveza con 4,5%ABV me vaya a gustar.
El color es el esperado, oscuro. La miel tiene mucho, demasiado, protagonismo en los aromas, tanto que al acercar la nariz con los ojos cerrados me hizo acordar a un buen medovino saborizado. Me gusta mucho el hidromiel, pero quería tomar una cerveza. No me gustó del todo el conjunto. La pude terminar de tomar, sí, pero sin mucha alegría. Puede que haya gente que le guste, a mí, no me convenció.

Las cervezas sin gluten son una categoría aparte cuya evaluación, para mí, debería encararse del mismo modo que con las cervezas sin alcohol, o BGSC como las he bautizado ya que pocos son los que las consumirían por elección. Esto significa que no deben compararse con cervezas ordinarias sino que hay que evaluarlas pensando en si tomaríamos esta bebida o preferiríamos otra alternativa en un contexto dado. Por suerte había ya probado una cerveza sin gluten, alemana, así que tenía alguna base, aunque más no sea tenue, para comparar la G-Free de St Peter's.
Es de color dorado límpido, con muy poca espuma. En los aromas dominan los cítricos y marihuana. De 4,2% ABV es de un cuerpo muy ligero que no tiene la suficiente fuerza para sostener unos lúpulos demasiado secos, los cuales terminan fuera de sintonía con el resto. Si tengo que elegir, me quedo con la alemana, me pareció algo más cercana a las cervezas a las que estoy acostumbrado.

Para cerrar esta sesión elegí la Organic Ale. Sigue siendo en cierto modo una categoría en sí misma, pero al mismo tiempo sirve como puenta para el resto de las muestas, que se orientan más a lo "clásico" y si se quiere, "tradicional" del arte cervecero inglés.

Ya se ha escrito bastante sobre las cervezas orgánicas, el último en publicar una tirada no muy halgadora (al menos entre los blogs que sigo) fue The Beer Nut. Hasta ahora había tenido sólo una experiencia con cervezas orgánicas, la sueca Ekolmen Ekologiska Ale que me había gustado mucho, no por el hecho de ser orgánica, sino porque estaba muy buena. Tenía mucha curiosidad de ver qué tal la de Suffolk se compararía con aquella.
De color dorado bastante intenso, poca espuma. Los aromas me recordaron un poco a una světlý ležák, pero con algo más de fruta tropical. En el primer par de tragos no me dijo demasiado, pero de a poco la cerveza se despoja de su timidez y empieza a expresarse mejor. De cuerpo ligero y sedoso, con una suave base malteada que hace buen balance con una rica mezcla de cítricos y frutas tropicales que le otorga carácter. El final tiene un amargor que camina en la cuerda floja, pero por suerte no cae y termina siendo muy placentero.

Me gustó, no tanto quizás como la sueca, pero con 4,5% ABV es una buena cerveza de sesión. Lo mejor es que casi no hay diferencia de precio con el resto de la línea de productos de St Peter's. Ideal para tener una conciencia limpia sin arriesgar la salud de la billetera.

Na Zdraví!

11/12/09

Reporte de Progreso

Como ya han habido unos pocos (muy pocos, a quienes estoy muy agradecido) que enviado unas monedas virtuales para ayudarme a financiar mi libro, me pareció correcto publicar el primer reporte de progreso, para que vean que su dinero está siendo bien empleado y que no paso mi tiempo libre solamente sentado en casa cuidando de mi hija.

Empecé a recorrer los barrios de praga recopilando material y me he encontrado con bastantes lugares nuevos de prometedor aspecto. He visitado unos pocos ya, y tengo un par de historias (seguro fascinantes) para contarles.

En una pequeña calle perdida cerca de Letná está este pequeño y agradable café/bar/restaurant que sirve Pilsner Urquell, Kozel y Kácov Kvasnicové (aunque creo que es nefiltrované). Fui allí el otro día a tomar una cerveza, no creo que haga falta decirles cuál (si alguno de ustedes pensó en PU o Kozel, váyanse a leer otro blog).

Cuando el camarero, un tipo bastante relajado y algo afable, me trajo mi kvasnicové (nefiltrované, en realidad, pero no estoy 100% seguro, sea lo que sea, estaba muy buena), le pregunté qué tal se estaba vendiendo. "Es la que más vendemos", me contesto con una ligera sonrisa y un toquecito de orgullo. Lo cual me puso muy contento y renovó un poco mi fé en la humanidad.

También me generó la pregunta de cómo es que hay tantos idiotas que siguen ofreciendo basura pseudo-importada a precios de lujo, habiendo tantas cervezas checas excelentes que no sólo terminan gustando más, sino que son más baratas. (ah! Sí, son idiotas. Buena respuesta).

Unos días antes, luego de tomarme una Kout en una hospoda de Vršovice de aspecto muy aspero, pero donde me sentí más o menos bienvenido (en serio tiene mala pinta, está en un sótano y hay que tocar timbre para que te dejen entrar), noto al otro lado de la calle un snack bar (bistro, como le dicen acá) con carteles de Klášter y Ježek.

Me acerqué para tomar nota de la dirección y para la onda del lugar pensando en una futura visita. Mientras estaba parado frente a la puerta oigo detrás de mí una voz, seguramente pidiendo paso. Me hice a un lado para dejar entrar a su dueño, que resultó ser un tipo con pinta de tener tantos años como los que al menos me gustaría llegar a vivir.

Cuando cruzaba la puerta el hombre se dio vuelta y me dijo que lo acompañe porque "tady mají dobré pivo" (acá tienen buena cerveza). Como tenía tiempo y "tady mají dobré pivo" es para mí la mejor excusa en el mundo para entrar a un lugar nuevo, lo seguí. Me invitó a su mesa y se presentó. Estrechamos manos y empezó a hablar de la pizzería al paso de al lado. De ahí en más no pude entender casi nada. No sé si era porque estaba borracho o porque le faltaban la mitad de los dientes, pero la voz arrastrada de mi nuevo amigo hizo casi imposible seguir el hilo de lo que decía. Por suerte soy un maestro en el fino, pero menospreciado arte de mantener conversación educada con borrachos, así que sin problemas pude asentir, emitir sonidos de aprobación y desaprobación y hasta hacer comentarios del tipo "fakt?", "tý vole!" y "ježižemarie!" en los momentos apropiados. Cuando mi interlocutor hacía una pregunta, le pedía que la repitiese esperando entender las suficientes palabras como para tener idea de lo que quería saber. La charla fue tan agradable que este señor me invitó la cerveza (Ježek 11°, bastante buena).

En síntesis, este trabajo investigativo está rindiendo sus frutos y me está regalando interesantes experiencias personales. Qué más se puede pedir?

Gracias una vez más a las almas generosas que han contribuido a la causa (aquellos que quieren seguir sus pasos, pueden hacerlo pinchando el botón "Donar" debajo de mi foto)

Na Zdraví!

8/12/09

Valientes

Desde el pimer sorbo Pivovar Chotěboř me causó una estupenda impresión. Su Světlý Ležák es un exponente perfecto del estilo que hizo famosa a la cerveza checa, sólida base de malta con un sutil toque de caramelo y el distintivo toque de los lúpulos Saaz, y su versión sin filtrar es de lo mejor que ha aparecido este año.

Durante la fiesta de la entrega de premios de SPP mantuve una breve charla con el Sr. Záruba, maestro cervecero de Chotěboř. Me contó que esta cervecería, que abrió sus puertas este año, no es un brewpub, es una "micro-industrial" (como me gusta llamarlas) que combina lo último de la tecnología con la tradición de la lager checa (decocción triple, fermentadores abiertos y suficiente tiempo de maduración). Actualmente cuentan con una capacidad de 10.000hl anuales con posibilidad de ser expandidos a 25.000hl sin necesidad de ampliar las instalaciones.

Me llevé a casa dos botellas para probar en casa (světlý výčepní y tmavý ležák) y un vaso oficial en donde servirlas.
Una tarde, mientras me empezaba a poner de humor para preparar la cena abrí Orginál, tal es el nombre de la světlý výčepní. Lindo color dorado, linda espuma blanca, linda falta de burbujas, incluso servida directo de la botella. Ligero de cuerpo, pero no aguada, con la suficiente maltosidad para darle substancia y el justo toque de Saaz para que haga un buen trabajo a la hora de apagar la sed. Con 4,1%ABV es una cerveza de sesión ideal, hecha para tomar un půl litr atrás de otro sin temer demasiado a las consecuencias, nada más, ni nada menos. Qué lástima que no haya más micros en el mundo que hagan este tipo de cerveza.
Muy entusiasmado, un par de horas más tarde no pude resistir la tentación de abir la Černý Premium, sólo para terminar algo decepcionado. Color ámbar lo suficientemente oscuro para ser una tmavé (los checos no distinguen entre tmavé/oscura y černý/negra), con correcta espuma. A la nariz llegan aromas a cola, con apenas algo de fruta y caramelo en el fondo. El sabor sigue las mismas líneas, la cola (de Coca-Cola, enfermos!) aburre y me hizo añorar esas notas tostadas, de café, cacao o chocolate presentes en mis cervezas oscuras checas favoritas. En síntesis, cerveza poco inspirada que me dejó la impresión de algo hecho sin ganas. Una lástima.

De todos modos, el balance el más que positivo y estoy ya con muchas ganas de probar la Karamelový Speciál, que ya debería estar lista.

Me pone muy contento contento que haya emprendimientos como éste y el de Pivovar Tambor, otra micro-industrial que debutó este año con excelentes cervezas. Esos románticos que dejan un buen trabajo para abrir una micro cervecería e intentar vivir de lo que les apasiona reciben cumplidos, respeto y admiración, y no sin justicia. Pero el mismo reconocimiento deberían recibir gente como la de Chotěboř. Sí, les interesa el negocio, pusieron una fábrica para hacer plata, pero la inversión y el riesgo deben haber sido enormes, más en un mercado tan saturado como el checo. Ellos también son un ejemplo.

Na Zdraví!

6/12/09

Ricas noticias para este mes

Aquellos que estén en Praga durante el mes de diciembre, sea de manera permanente o temporaria, tendrán bastantes novedades de donde elegir en materia cervecera.

La semana pasada, Zlý Časy pinchó el primer barril y vendió las primeras botellas de su especial de navidad, una Weizenbock que como las anteriores, fue elaborada en Chýně (que seguro ya está tirando su propia especial de navidad) por Petr Buriánek. Tuve oportunidad de probarla y está realmente muy buena.

Esta semana Pivovar U Medvídku presentará una cerveza oscura de 18° Balling, de edición muy limitada, apenas unos pocos barriles.

No demasiado lejos de ahí, Pivovarský Dům ya debe tener lista su Imperial Stout que viene madurando desde Febrero.

No tengo información concreta, pero estoy seguro que tanto Pivovar U Bulovky, como Pivovar Strahov y U Bansethů deben tener preparado algo ad-hoc a estas fechas.

Como si esto fuera poco, Honza Kočka una vez más organiza un festival de cervezas navideñas. En se llevará a cabo el sábado 12 de Diciembre en U Prince Miroslava. El precio de la entrada es de 80CZK y habrá dos sesiones, una de 13 a 17hs y la otra de 18 a 22. No sólo se ofrecerán varias cervezas de micros checas (la lista se puede ver acá), sino que también se habrá una selección de Bocks bávaras y de cervezas belgas.

Rico, rico.

Na Zdraví!

4/12/09

En serio?

Andrés publicó en su blog Culturilla Cervecera una crónica de su visita a Fortiverd S.L.. En ella nos cuenta sobre la cervecería, que elabora Bleder, y la charla que tuvo con su dueño y cervecero, Salvador.

Luego de leer el artículo hubo algo que me dejó un mal sabor de boca. Cuando Andrés le pregunta por qué elaboró una Imperial Stout en lugar de una Stout a secas (o deberíamos llamarla plebeya o republicana?), Salvador le contesta lo siguiente:
"No he empezado esta empresa para hacer negocio, sino para hacer las cervezas que me gustan, me conformo con que me de lo suficiente para vivir de ello"
 Sin embargo, unas líneas más abajo podemos leer que la cervecería tiene mucho trabajo gracias a elaborar cervezas para otras marcas y que está a punto de ampliar su capacidad.

A lo mejor me tomo las palabras demasiado en serio, pero no pude evitar notar algo de hipocresía en la declaración de Salvador. Cuando comenté ésto en blog, tanto Andrés como Al Acantilado defendieron al cervecero y sin embargo me dieron la razón.

Ya lo expliqué en su momento, no tengo nada en contra de hacer cervezas por encargo, al contrario, me parece una alternativa fantástica tanto para cervecerías como para hosteleros. Tampoco tengo nada en contra de que alguien decida elaborar solamente cervezas "poco convencionales".

Pero que me venga a decir que no le interesa el negocio y al mismo tiempo hace cervezas por encargo. Vamos! O no se da cuenta que esas cervezas "arriesgadas" están subsidiadas por aquellas que alguien le paga por hacer.  

La impresión que me dejó el artículo es que Salvador se cree que está a un nivel superior que otros cerveceros porque hace "apuestas arriesgadas". Algo reforzado por lo que luego dice Andrés sobre las cervezas Bleder: "no son las típicas artesanas a las que estamos acostumbrados y que se elaboran pensando en llegar al mayor público posible" y los comentarios subsiguientes. 

No sé ustedes, pero para mí un cervecero "valiente" no merece automáticamente más mérito ni reconocimiento que uno que es exitoso gracias a "sólo" buenas cervezas que apuntan a un público más amplio en tanto ambos elaboren sus cervezas con respeto por el consumidor. 

Ambas son maneras perfectamente válidas de encarar el negocio, cada una con sus riesgos y ventajas, ninguna, por sí misma, más noble que la otra.

Para ilustrarlo con dos ejemplos concretos voy a comparar la +Lupulus con la Floc de Drac, de la misma Bleder.

Cervezas con objetivos diferentes que yo interpreto de la siguiente manera. La primera no pretende ser demasiado compleja y apunta a un consumo más casual y a un consumidor con paladar menos exigente o experimentado. La segunda sí nos quiere ofrecer algo más de complejidad y seguramente espera que el consumidor, ahora sí alguien de paladar más inquieto, le preste un poco más de atención a sus matices.

Más allá de gustos personales, ambas cumplen su función de manera sobrada y es por ello que merecen reconocimiento y no por la visión del negocio o planes de futuro que tengan los dueños de ceda una de las cervecerías.

Na Zdraví!

3/12/09

BGSC

El otro día Delirium publicó un interesantísimo artículo explicando muy claramente los diferentes métodos utilizados para la elaboración de cervezas sin alcohol.

Además de explicar algo que no tenía del todo claro, el artículo me hizo dar cuenta de lo poco que hablamos sobre este tipo de cervezas. No es ninguna sorpresa, somos todos borrachines y nos gusta tomar y hablar de las cervezas "de verdad". Es más, hay varios que se niegan a considerarlas "cerveza".

Yo insisto en que lo son, pero como no me gusta discutir por temas semánticos he decidido llamarlas de otro modo: Bebidas Gaseosas Saborizadas con Cerveza o BGSC, para hacerla más corta.

Creo que gran parte de la animosidad que muchos tienen hacia las BGSC se debe a que las comparan con las cervezas "de verdad", lo cual es un error. Nadie compararía una Budvar con una Westvleteren (bueno, sí, los hay, pero no entienden de cerveza), son dos cosas completamente distintas, con funciones y fines diferentes. Lo único que como producto tienen en común es que ambas se llaman "cerveza".

La manera correcta de evaluar las BGSC es desde la perspectiva de alguien que no puede tomar alcohol, sea el motivo que sea, y que disfruta de poder tomar un substituto decente de su bebida favorita. Ahí se las aprecia de una manera más correcta.

No tengo carnet de conducir ni problemas de salud que me impidan tomar alcohol, sin emabargo he probado varias BGSC de Alemania y la Rep. Checa, muchas me gustaron. Es más, debo confesar que varias las elegiría antes de muchos de esos líquidos alcohólicos baratos que se venden como cerveza en supermercados del mundo entero.

Claro, las cerveceras de estos países han notado el potencial de negocio de este tipo de producto, lo cual ha generado mucha competencia. Pero atención! La competencia de las BGSC no es sólo entre ellas. En la mayoría de las hospody vamos a tener dos o tres cervezas de donde elegir, casi siempre de la misma marca/grupo cervecero y con ello nos vamos a tener que contentar. Pero si no podemos tomar cerveza, las opciones se amplían enormemente. Es por ello que las cerveceras también se han visto obligadas a esforzarse un poquito más con las BGSC. Cuentan con que el consumidor es alguien que está acostumbrado y espera cierto tipo de características y si el substituto no las satisface con suficiencia, terminan pidiendo una Pepsi.

Creo que deberíamos darle algo más de crédito a las BGSC cuando están elaboradas con ingredientes y procesos de calidad y, sobre todo, con respeto por el consumidor.

Na Zdraví!

1/12/09

Deberíamos preocuparnos?

Hace más un menos un mes atrás AB-InBev hizo oficial la venta de Staropramen y otras cereceras repartidas por Europa del Este. Tal como mencioné acá, el comprador es CVC Partners, un fondo de inversión de origen belga. Según lo reportado, la operación se hará efectiva en enero próximo y el nuevo grupo se llamará StarBev.

Ninguna sorpresa, nada nuevo. Sin embargo, leyendo algo más que los titulares nos encontramos con dos datos que por sí solos no dicen demasiado, pero que si los unimos y los condimentamos con una pizca de paranoia pueden dar motivo para preocuparse.

Primer dato: El contrato de compra-venta contiene una cláusula que estipula que en caso de CVC querer vender alguna de estas cervecerías en el futuro, AB-InBev tendrá prioridad para hacer la primera oferta. Nada de que preocuparse, no? Después de todo, el motivo por el cual el gigante cervecero vende estas cervecerías no es porque eran necesariamente mal negocio, sino porque necesitaba efectivo para cubrir las deudas generadas de la compra de Anheuser-Busch. Es lógico entonces que quiera guardarse la posibilidad de poder readquirirlas si las circunstancias así lo permiten.

Segundo dato: Tarde o temprano el gobierno checo va a privatizar Budvar. Podemos protestar todo lo que querramos, el grupo de Facebook "Keep Budvar Czech" podrá tener cientos de miles de miembros (no los tiene, ni ahí), nada detendrá lo inevitable, así que mejor aceptemos la realidad y roguemos por lo mejor. En uno de los reportes sobre la venta de Staropramen se cita a uno de los directivos de CVC diciendo que su empresa tiene mucho interés en comprar la cervecera estatal.

Ven a dónde voy?

Uno de los motivos por el cual Budvar todavía no ha sido privatizada son los conflictos judiciales que mantiene con AB por la marca registrada. Hasta que no se resuelvan para un lado o para el otro, nadie va a querer pagar el precio que el estado checo pretende por la empresa. Pero qué si aparece un comprador que no tiene problema en asumir el riesgo?

Si mal no me acuerdo, en 1993 Budvar estuvo a punto de ser vendida a Anheuser-Busch, los borradores de los contratos ya estaban redactados. Lo único que detuvo la operación fue que sus detalles se filtraron al público. Pero legalmente CVC no tiene nada que ver con AB-InBev, así que políticamente es un comprador seguro.

Así que imagínense que CVC compra Budvar y la incorpora a StarBev. Luego de unos años decide vender todo el paquete, es un fondo de inversión, éso es lo que hacen, el primero en la fila para comprarlo va a ser AB-InBev. Déjenme recordarles que una de las promesas que Carlos Brito le hizo a los accionistas de AB fue que reforzaría la marca Budweiser (la usurpadora, claro) en Europa. Algo difícil en vista de la más reciente resolución del Tribunal de Primera Instacia de la UE. Claro que ésto dejaría de ser un problema si ambas marcas tuviesen el mismo dueño.

No estoy sugiriendo que ésto se trata de un elaborado plan de AB-InBev para hacerse con Budvar (bueno, no del todo). Debe haber maneras más baratas y seguras de lograrlo. Pero da bastante que pensar.

Bueno, me bajo un poco del tren de la especulación y voy a lo más concreto. Zbyněk Kovář, el gerente general de Staropramen dijo sobre el futuro de la empresa: "Para los consumidores [...] el cambio de dueños no cambiará nada." Esperemos que se trate de diplomacia, sino estamos frente a una oportunidad perdida.

Na Zdraví!

PS: Para aquellos que esperaban que todo ésto signifique la desaparición de Stella Artois del mercado, no festejen. Staropramen la va a seguir elaborando bajo licencia.

29/11/09

Puro Mito (II)

Me resulta increíble que al día de hoy haya gente en el mundo de la cerveza (elaboradores y consumidores experimentados) que sigan defendiendo y difundiento las mentiras y los mitos de la Ley de Pureza.
Lo peor de todo es que (además de que ninguno leyó el artículo que ya escribí sobre el tema) no se dan cuentan el poco, si es que algún, sentido que tiene lo que dicen y escriben repitiendo como loros.
En el blog de una microcervecería española el "maestro cervecero" nos dice que los únicos ingredientes de la cerveza son cuatro: agua, malta de cebada o trigo, lúpulo y levadura. Lo cual por un lado es ejemplo de lo poco que sabe de cerveza mucha de la gente que de ella vive y por otro, de lo poco que piensa este maestro cervecero en particular porque en otras entradas del blog anuncia que varias de sus cervezas están elaboradas con avena, incluyendo la Hefeweizen.
Pero quizás el argumento más absurdo esgrimido por los defensores de la Ley de Pureza Bávara es el de los "ingredientes tóxicos".
Todavía hay gente que cree que uno de los objetivos de la ley fue acabar con el uso de este tipo de substancias en la cerveza, como si hubiesen sido un azote.
Voy a pasar por alto el hecho de que la ley no los menciona y que ni el centeno ni el trigo ni el coriandro (todos ingredientes muy populares antes de 1516) son ni fueron nunca considerados tóxicos, y voy a contarles algo que hasta las mentes más estrechas de hoy día creo son capaces de entender.
Ya en el siglo XV la elaboración de cerveza era una actividad comercial muy importante. Los impuestos gravados sobre ella significaban una de las principales (sino la principal) fuentes de ingreso de muchas cuidades de Europa Central (en Rakovník, Bohemia, llegaban hasta el 90%).
Uno de los objetivos de la ley, al limitar tan drásticamente los ingredientes permitidos, fue simplificar la recolección de impuestos y prevenir su evasión ya que ni la cebada ni el lúpulo se usaban para otra cosa que no sea hacer cerveza.
La ley en ningún momento quizo tener competencia sobre la calidad. No le hacía falta, de ella se ocupaba muy bien la dictadura del mercado.
Según el libro "München un das Bier" (gracias Ron por el dato) en 1600 funcionaban en Munich, entonces una cuidad de 20.000 habitantes, 81 cervecerías. Durante el siglo anterior se habían abierto 35. Podemos entonces estimar que para 1516 estaban funcionando unas 50 para una cuidad de quizás 15.000 hab. La competencia debe haber sido enorme.
Por si no se han dado cuenta, en los siglos XV y XVI no existían ni las agencias de publicidad ni las consultoras de marketing, y los cerveceros no podían contar con rubias tetonas en bikini ni ligas de fútbol ni comerciales chistosos ni recursos retóricos como "cerveza gourmet" para lavarle el cerebro al público. Dependían primero y principal de la calidad de sus cervezas. Aquel que no era capaz de hacer algo que le guste al público, terminaba cerrando.
Así que, díganme, qué cervecero en su sano juicio elaboraría algo que sus clientes nunca querrían (o podrían) volver a tomar porque los hizo enfermarse?
Ésto no significa que las "cervezas tóxicas" no hayan existido para nada.  Martyn Cornell en su libro "Amber, Gold & Black" dedica un capítulo a las "Cervezas Herbales", donde da una lista de la batería de hierbas utilizadas en Inglaterra y otros países europeos antes de que el lúpulo (otra hierba aromática) se imponga a fuerza de una mayor simpleza y seguridad de uso.
Varias de estas hierbas tenían propiedades preservativas más potentes que las del lúpulo, el problema era que en muchos casos eran difíciles de usar. Excederse un poco en la dosis podía tener efectos no del todo saludables.
Claro que es posible que algunos de estos efectos se hayan buscado de manera deliberada, en especial si hablamos de ingredientes como el ajenjo o algunos "hongos mágicos", después de todo, el uso de substancias alucinógenas es tan antiguo como la humanidad misma.
Igual, difícilmente estas cervezas se hayan visto afectadas por la ley, ya que lo más probable es que hayan sido de elaboración casera o clandestina y su difusión comercial, por ende, seguramente habría sido muy limitada.
Tampoco hay que confundirlas con las cervezas elaboradas con gruit, que no era ningún producto de "brujas cerveceras", como lei un blog. Se trataba de preparados de hierbas y especias para saborizar y preservar cervezas, cuyas recetas se mantenían en el más absoluto secreto y su uso era muy extendido en aquellos lugares donde el lúpulo no se había vuelto el ingrediente predilecto. Es más, en algunos estados alemanes su uso era obligatorio, al igual que con el lúpulo en Baviera. En cada cuidad había sólo una persona con licencia para preparar el gruit y los cerveceros locales estaban obligados a comprarle. El objetivo, tal como el de la Bayerishen Reinheitsgebot, simplificar la recolección de impuestos.
Ya que estamos, qué es lo que me queda?
Ah! Sí, los químicos! "Gracias a la Ley de Pureza los alemanes no usan químicos en la cerveza"

Ni tampoco cereales sin maltear, fruta, especias, hierbas, café, miel y otros tantos ingredientes que de químico no tienen nada (exceptuando las Gose, claro, que se hacen con coriandro y sal).
Pero me estoy yendo de tema. Los químicos.
Antes de continuar quiero dejar bien en claro que no apruebo el uso de aditivos químicos en la cerveza. No porque sean nocivos y tampoco creo que en su mayoría (utilizados con medida) afecten demasiado los aromas y sabores, sino porque no son más que un substituto barato de ingredientes naturales de probada eficiencia. El único que gana con su uso es el fabricante.
Hecha la aclaración, sería interesante ver qué son estos malvados químicos. Escarbando un poco la internet me encuentro con la siguiente información sobre los aditivos que más comunmente he visto en etiquetas de cerveza:
  • E405: Alginato propilenglicol. Un agente estabilizante. No tiene efectos adversos para las concentraciones utilizada en alimentos.
  • E224: Metabisulfito potásico. Básicamente, un antioxidante y estabilizante. No es dañino, a menos que se sufra de intolerancia a los sulfitos y, atención con esto, alivia el efecto producido por las resacas. Mirá vos!
  • E300: Ácido ascórbico, alias Vitamina C (a no confundirse con la del jugo). Antioxidante. No se conocen efectos secundarios.
  • E150: Caramelo. Consumido en cantidades elevadas puede generar problemas intestinales. La ingesta máxima diaria de E150c y d es de 200mg/kg de peso corporal (habría que ver cuánto E150 es utilizado en cervezas).
  • E954: Sacarina. En algún momento se la consideró carcinógena, pero ya no lo es.
Una vez más, no me gusta que estos ingredientes sean utilizados en la elaboración de cerveza. Ahora, si me dan a elegir entre una lata "marca blanca" de Lidl con la frase "Gebraut nach dem bayerischen Reinheitsgebot von 1516" en la etiqueta y elaborada con extractos y con una maduración de un par de días, y una lager que lamentablemente tiene E300, pero que esta elaborada 100% con grano, con un macerado de decocción, con al menos pelets de lúpulos de calidad y con una maduración de un mínimo de 40 días. No creo que vaya a necesitar pensar demasiado.
Cada uno es libre de creer y defender lo que más le guste, pero al menos, háganlo con argumentos sólidos.
Na Zdraví!

27/11/09

Desde muy lejos

Si mis posibilidades de visitar mi tierra natal y poder disfrutar del boom de las microcervecerías son hoy día inexistentes, ni me quiero imaginar las de visitar el vecino pais de Chile, donde también parece haber un boom de microcervecerías, o al menos ésa es la impresión que me dan los blogs de Catador de Chris.

La magia de la internet hace que las fronteras prácticamente no existan y así es que Leonardo, uno de mis lectores chilenos, me hizo llegar unos ejemplos de las nuevas cervezas de su pais y mientas la pasábamos muy bien, tomando muy buena cerveza en Pivovarský Dům, me dio las cinco muestras que venía accarreando consigo desde el Hemisferio Sur, cuatro de Szot y una de Volcanes del Sur.

Decidí empezar por las de Szot. Mirándolo desde aquí, Szot (que me gusta pronunciarlo "Shot", como sería en polaco) es una micro bastante exitosa y con buena reputación entre los cerveceros chilenos. Las cuantro muestras que recibí fueron Pale Ale, Amber Ale, Stout y Vapor, todas con 5%ABV (aunque la página web dice que tienen 6%).
Abrí primero la Pale Ale porque imaginé, correctamente, que sería la más pálida. Su color es un dorado con tintes anaranjados y, al menos la botella que me tocó en suerte, muy turbia. Más que una pale ale parece una Blonde belga o una Weizen bávara con poca espuma. En los aromas hay mucha, demasiada, levadura que tapa todo el resto. Siguen las mismas notas en el sabor, hay un poco de fruta al principio del trago, pero rápidamente queda eliminada por la acidez de las levaduras. No me gusta decir que una cerveza "no se ajusta al estilo", pero con Szot Pale Ale tuve la impresión de estar tomando una cerveza belga no del todo bien hecha.
Un par de horas más tarde abrí la Amber Ale. Sin sorpresas en el color y la cerveza ahora presenta un aspecto más límpido y con mejor espuma. El aroma es suave, con predominante caramelo, se sienten las mismas levaduras que en la Pale Ale, pero están mucho mejor integradas. El sabor, es flojo, aburrido, chato, olvidable, cansado. Hay algo de fruta, toffee y especias pero no llegan a expresarse como deben. A lo mejor Szot Amber Ale podría servir como una buena cerveza de entrada, jamás asustaría a un novicio, pero un paladar más experimentado, o exigente, se quedaría con ganas de más, y no de lo mismo.
Le llegó el turno a la Stout. Color ámbar muy oscuro, no llega a ser negra, con demasiada espuma. En los aromas hay manzanas verdes con fondo de café dulce y, sí, las mismas levaduras que antes. El sabor sorprende agradablemente con notas tostadas, café y cacao con una ligera acidez al final. Lamentablemente, y en parte debido a un cuerpo demasiado ligero, luego de los primeros sorbos la sorpresa pasa y nos deja con una cerveza que en realidad no tiene demasiado que ofrecer y termina aburriendo.
Ya había perdido la fé en esta micro chilena. Había dejado la Vapor para el final porque era la que más curiosidad me había despertado. Ya había probado un par de Dampfbiere alemanas, que me habían gustado mucho. Yendo a la página web una lager híbrida que apunta más al estilo americano. Importa? No, solamente es interesante. Szot Vapor es de color Naranja oscuro coronada con una correctamente abundante espuma esponjosa, apuesta cerveza. En los aromas hay mucha fruta tropical y flores que me recordaron a alguna que otra Pale Ale que he tomado. En apariencia y aroma ya está un par de escalones encima de las anteriores, en los sabores, está como a diez pisos más arriba. Cuerpo sedoso que suavemente recubre el paladar, mucha fruta con un delicado toque de caramelo que la acentúa, todo balanceado con una buena dosis de flores y especias. Muy rica. Es la "cerveza de entrada" ideal para alguien que nunca probó una "artesanal". Es lo suficientemente distinta a todo lo que está acostumbrado, pero sin sabores o tonos demasiado exóticos o agresivos como para espantar al novicio, y al mismo tiempo, lo suficientemente interesante como mantener entretenido a un paladr más experimentado.
Como "postre" dejé la Volcanes del Sur al Chocolate, según ellos, una "Premium Bock Artesanal" o algo parecido. Les voy a ahorrar tiempo, es espantosa. Parece una cerveza oscura de producción masiva a la que alguien le agregó polvo de cacao barato. A veces me preguntó por qué hay tantas micros que sacan estas barbaridades (Se venden bien, gil! Buena razón).

El balance: Dejando a un lado el ultraje a las papilas gustativas que fue la Volcanes... y concentrándome en las Szot, no es del todo bueno. No importa en qué mercado esté operando, una cervecería con la experiencia y reputación de Szot no debería hacer tres cervezas tan poco inspiradas como la Pale Ale, Amber Ale y Stout, más cuando demuestran su talento con un producto tan bien logrado como la Vapor.

Gracias Leonardo!

Na Zdraví!

25/11/09

La Ronda #18: Regalando Cerveza

Cuando ya parecía que nadie se iba a hacer cargo, el amigo Andres salió de la nada y en un apurón invitó la edición de noviembre de La Ronda, proponiendo un tema quizás inspirado por las fiestas que se avecinan. (Qué?!?! Ya estamos casi en las fiestas? Dónde carajo se fue el año?):
"Tus mejores amigos te invitan a su casa, no son cerveceros, pero siguen tu blog regularmente y al final les ha podido la curiosidad: ¿por que no traes algunas de esas cervezas de las que tanto hablas? te dicen...
Son tus mejores amigos, la ocasión merece una cerveza "muy especial", pero por otro lado no son nada cerveceros, y no queremos "asustarlos" con una cerveza demasiado "extrema" ha de ser algo que entre bien, que les deje con ganas de seguir probando nuevas cervezas. ¿Que cerveza llevarías?"
Voy a alterar un poco la premisa. Muchos de mis amigos son del mundo cervecero y/o son gente con quienes voy a lugares como Zlý Časy o Pivovarský Klub, así que difícilmente pueda sorprenderlos ya, es por ello que decidí cambiarlos por los vecinos. La mayoría son gente que ronda mi edad, parejas jóvenes con los cuales tenemos una buena relación, por suerte, pero que aun no han sido del todo "evangelizados" (salvo uno, que se ha convertido en fanático de Svijany) y compran cerveza de manera automática.

Tal como la veo, la idea no es organizar una degustación sino presentar nuevas cervezas a la gente. Lo mejor entonces es buscar alternativas de cervezas que ya conocen, pero que, al mismo tiempo, no sean muy difíciles de encontrar en las cadenas de supermercados donde casi todos van como rebaño a hacer las compras.

Todos toman Pilsner Urquell o Budvar, así que empezaría con Svijanský Rytíř o Klášter Světlý Ležák.

Seguramente la mayoría conoce Guinness y muchos la compran como algo "diferente". Les presentaría entonces una opción que no sólo es de producción local, sino que mucho mejor que la más famosa (o infame, según a quién se le pregunte), Primátor Stout, más sabrosa, más compleja, más barata.

Otra cerveza con la que muchos ya están familiarizados es Hoegaarden. No tengo nada en su contra, pero creo que, si bien no es del mismo estilo, Primátor Weizen es una cerveza que podría reemplazarla sin ningún problema.

Como opción para lager oscura y ámbar, traería Bernard Černé y Bakalář Polotmavé Výčepní.

Trataría también de hacer hincapié en que todas las cervezas pueden conseguirse en los supermercados y que, salvo la Bernard, son más baratas que las que consumen habitualmente. Lo de si son mejores o no, es algo que las cervezas deberán demostrar, pero estoy convencido de que más de uno las tendrá en cuenta a la hora de ir a hacer la compra.

Para cerrar, ofrecería algo más exótico: Pardubický Porter servida a "temperatura ambiente" (algo que ya he hecho en varias oportunidades con muy buenos resultados) y como para demostrar que la buena cerveza no es sólo checa, traería un par de muestras importadas. Alguna Trapista sería una buena opción, pero me gustaría algo un poco más exótico desde el punto de vista de su origen, es por ello que iría por alguna IPA o una Imperial Stout. Si hay algún paladar aventurero, le ofrecería una Schlenkerla Urbock, es muy probable que a nadie le guste, mejor para mí.

Na Zdraví!

24/11/09

Anuncio

Siguiendo los pasos de mejores escritores cerveceros que yo, he decidido publicar un libro. No, no se trata de ningún estudio histórico, teoríco o técnico sobre la cerveza, para eso, todavía no me da el cuero. Es algo mucho más mundano, pero al mismo tiempo, mucho más útil para el laico, una guía de cervecerías en Praga.

Ya han sido publicadas cosas parecidas, no me la doy de original ni innovador. La guía que estoy escribiendo, sin embargo, tiene un par de ventajas sobre las otras: vivo en Praga, así que la voy a poder mantener actualizada más fácilmente y su alcance es mucho más ambicioso que otras, la idea es cubrir toda la capital checa y algunos de sus suburbios e incluir al menos un lugar interesante para tomar buena cerveza en cada una de sus municipalidades. Como si ésto fuese poco, será también publicada en español.

Algo del material ya ha sido publicado en este blog, algo más lo tengo en anotadores y dando vueltas por la cabeza, el resto, o sea, la mayoría todavía tengo que ir a recopilarlo. Para ello hace falta tiempo y dinero. Lo ideal, claro, sería que una editorial me ofreciese un jugoso adelanto por tan interesante libro, pero la verdad, no creo que eso pase. Así que, como mis finanzas están lejos de encontrarse en un estado de salud ideal, he decidido buscar sponsors para el proyecto.

Momento! Cerveceras y restaurantes, cuelguen el teléfono, cierren esa ventana de e-mail. No es ése el tipo de sponsors que busco. Quiero que el libro sea totalmente independiente, es por ello que apelo a ustedes, mis lectores y seguidores. Los que estén interesados solamente tienen que pinchar el botón de "Donar" que se encuentra debajo de mi foto e ingresar un monto en Euro (no hace falta tener PayPal, se puede pagar con tarjeta).

Por supuesto que no se van a quedar sólo con la satisfacción de haber realizado una buena obra. Una vez que el libro esté publicado (lo cual espero poder hacer más o menos dentro de un año), aquellos que hayan donado alguna suma recibirán una copia de la edición electrónica, o de la de papel, dependiendo de su generosidad, y su nombre será mencionado entre los agradecimientos. (Las donaciones también me van a servir para ponerme una meta).

De más está decir que cualquier dato sobre hospody en Praga será más que bienvenido.

Muchas gracias y Na Zdraví!

23/11/09

El debate

Todo empezó con esta entrada en el blog de Ron Pattison, seguida por una de Alan, ambos diciendo que estaban cansados de todo esto de las "Cervezas Innovadoras". Stephen Beaumont entonces respondió publicando su defensa de la innovación. Stan Hieronymus entró a la discusión preguntándose si realmente existían cervezas innovadoras, a lo cual Stephen responde que sí, que las hay, aunque no tantas como muchos creen, y que también hay varios tipos de innovación, algo con lo cual no podría estar más de acuerdo.

No creo que nadie esté en contra de la innovación, de lo nuevo, ni siquiera Ron en su vehemente tirada. El problema para mí pasa por otro lado, por aquellos que adoran la innovación.

He leído en varias oportunidades gente alabando cuan dinámica la escena cervecera americana es gracias a esos grandes innovadores (que no lo es tanto según gente que sabe) comparada con la europea, encasillada en sus tradiciones que no han permitido que se desarrolle nada nuevo en vaya uno a saber cuántas décadas.

Estos personajes (muchos de los cuales realmente entienden muy poco de cerveza) dan a entender con ello (y en ocasiones lo dicen abiertamente) que los cerveceros "innovadores" son mejores que los "tradicionalistas", lo cual es una estupidez.

Ser capaz de sacar un par de cervezas "nuevas" al año no hace que un cervecero sea mejor (ni peor) que otro que hace años viene elaborando solamente cervezas de calidad consistente en los mismos tres o cuatro viejos y cansados estilos, son simplemente dos maneras distintas de encarar el negocio.

Es que en su fanatismo por lo "nuevo" y por darle calificación numérica a la mayor cantidad de cervezas posible estos geeks parecen no ver una cosa fundamental, una cervecería es, primero que nada, un negocio.

Por qué, entonces, esos europeos no innovan lo suficiente? Puede que la cervecería opere en un mercado conservador, poco interesado o abierto a sabores nuevos. Puede ser también que el cervecero tampoco tenga interés en elaborar nada fuera de lo común, si sus cervezas no sólo son de buena y consistente calidad y se venden bien, quién podría culparlo?

El debate, por supuesto, también tocó el tema de las cervezas extremas o experimentales. Algo que ya está cansando a muchos entusiastas cerveceros. Después de meditar bastante sobre el asunto he llegado a la conclusión que si bien me gusta tomar este tipo de cervezas, no siempre tengo ganas de "degustar". Mis favoritas son aquellas que me esperan en la heladera cuando vuelvo del trabajo, que puedo tomar mientras cocino, veo una película, escribo, me siento a pensar un rato o estoy reunido con amigos, o sea, cervezas que no requieren demasiado de mi atención, pero que tienen lo suficiente como para hacerlas interesantes.

Y ése es un poco el punto que Ron quiso hacer desde un principio. Yo siempre digo que lo más, sino lo único, importante es lo que está en el vaso. El resto, es a lo sumo, interesante. O sea, en tanto una cerveza esté bien hecha y sea sabrosa, etc, lo que diga la etiqueta o el marketing me tiene muy sin cuidado.

Na Zdraví!

18/11/09

Insignia

Unos meses atrás hablé de K Brewery Trade, para aquellos de ustedes que no se acuerdan y/o no tienen ganas de ir a este enlace les hago un resumen. Esta empresa de capitales checos apareció casi de la nada y empezó a comprar cervecerías regionales. Hoy son dueños de 7 y tienen una importante participación en al menos dos más.

A pesar de que su eslogan es "Navrát k tradici" (Volver a la tradición), muchos son los que desconfían de las verdaderas intenciones de esta gente. Se dice que no son más que testaferros de Heineken, lo cual, si recuerdan, la gente de la filial local del grupo Holandés no ha negado ni confirmado.

Yo tengo serias dudas de que éso sea cierto. Realmente no veo el interés que Heineken pueda tener en este paquete de cervecerías, muchas de las cuales (lamentablemente) no son ni siquiera muy valiosas como marca.

De más está decir que KBT ha estado negando el rumor de manera categórica a cualquiera que le pregunte. Pero igual, dándole el beneficio de la duda, KBT no deja de ser un grupo de gente que quiere hacer dinero. Si el día de mañana alguien, llámese Heineken, Carslberg, Diageo o Benito Cámelas, viene y le ofrece una suma de dinero lo suficientemente interesante, no sé qué tanto se los podría culpar si la aceptasen.

Pero dejemos el terreno de la especulación y vayamos al presente. Sean cuales sean los planes de KBT para el futuro, está bien claro que hoy por hoy se están tomando las cosas muy en serio. El mes pasado, en el Oktoberfest Praguense, presentaron su nueva cerveza insignia. Su packaging, botella verde de cuello largo envuelto en foil dorado, y el rango de precio no dejan dudas sobre a quién apuntan las ambiciónes (Pilsner Urquell y Budvar, para aquellos que todavía tienen dudas). La cerveza se llama Lobkowicz Premium, su slogan es "Šlechtic mezi pivy" (Aristócrata/Noble entre las cervezas).

Por motivos difíciles de entender, la cerveza no se elabora en Vysoký Chlumec como el resto de las Lobkowicz, sino en Protivín, hogar de las cervezas Platan*. No que uno se vaya a enterar al leer la etiqueta del reverso. Por motivos aun más difíciles de entender (bueno, no tanto, pero suena mejor así) KBT ha decidido no divulgar tal información.

Creo que ya he dejado bien en claro la importancia del origen de una cerveza a la hora de la compra. Ocultar esa información me parece un error importante viniendo de alguien que dice ser in campeón de la tradición.

Pero basta de todo esto. Siempre digo que lo único importante es lo que se tiene en el vaso, así que dejemos que la cerveza hable.
Mejor que se calle. Lobkowicz Premium es fea. Toda esa sanata sobre los ingredientes y los procesos y qué se yo qué mas no importa, es fea. Se nota que está hecha en Protivín, tiene todo lo que no me gusta de algunas de las cervezas Platan. Además de eso, es muy ligera de cuerpo, con un amargor totalmente desbalanceado y sin la suficiente malta para ponerlo en línea. Por momentos me dio la impresión de que quisieron hacer algo más amargo que el resto (algo que puede hacer cualquier tarado con suficiente lúpulo) y por momentos me dio la impresión de ser algo sin terminar. Puede que los 35 días que dicen "lagerizarla" no sean suficientes (cabe aclarar que hay otras cervezas de KBT que lagerizan más y no hacen ningún alboroto al respecto).

Sea lo que sea, si me dan a elegir me quedo con Pilsner Urquell, Budvar o hasta con Krušovice. Teniendo tantas buenas cervezas en su cartera de donde elegir no puedo entender por qué K Brewery Trade ha sacado un producto nuevo tan deficiente para competir con las grandes marcas. Espero mejoren la puntería.

Na Zdraví!

*Un dato curioso para historiadores. Pivovar Vysoký Chlumec fue por mucho tiempo propiedad de la familia Lobkowicz. Pivovar Protivín, por otro lado fue hasta mediados del siglo pasado propiedad de la familia Schwarzemberg. Me gustaría saber cuál era la relación entre estas dos familias aristocráticas y cómo toman que una cerveza con el nombre de una se elabore en lo que supo ser propiedad de la otra.

17/11/09

20 años no es nada

Un día como hoy, 20 años atrás, estaba a un par de semanas de terminar la escuela secundaria. Muchas cosas me estaban pasando por la cabeza. Alegría y satisfacción por haber terminado exitosamente una etapa importante; algo de nervios y angustia por lo que me depararía el futuro y un poco de tristeza también, en el fondo sabía que las vueltas de la vida harían que pierda contacto con mucha de la gente con la cual había compartido tantos años de mi vida.

1989 también había sido un año muy movido para la Argentina. Elecciones presidenciales, colapso económico y revueltas sociales. A pesar de todo éso nos llegaban y seguíamos los acontecimientos que estaban sucediendo entonces en Europa del Este, los húngaros abriendo su frontera con Austria, la caída del muro de Berlín y la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia.

Un día como hoy, 20 años atrás, empezaba esa Revolución de Terciopelo, una serie de protestas pacíficas que, si bien no fueron las primeras, en unos pocos días lograron derrocar al régimen Comunista. En ese entonces no le presté demasiada atención a los detalles y no fue sino hasta que vine aquí que me enteré que el líder de aquel movimiento había sido un dramaturgo, filósofo y disidente político llamado Václav Havel. Para fines de ese año Havel sería elegido como Presidente de Checoslovaquia y en 2002 estaba ya terminando su segundo y último mandato como Presidente de la Rep. Checa.

Con el tiempo fui aprendiendo más cosas sobre este hombre y hoy, a pesar de no compartir muchas de sus opiniones políticas, es alguien a quien le tengo un gran respeto y algo de admiración. Es que Vacláv Havel tiene algo que muy pocos políticos hoy día tienen, integridad. Ah! Y unos huevos de titanio también. Una vez lei que cuando la situación se estaba volviendo áspera para los opositores al régimen a Havel se le ofreció la oportunidad de emigrar. Decidió quedarse y pelearla desde adentro, arriesgando si no su vida, al menos sí su salud.
Pude ver a Václav Havel en persona en dos ocasiones, en ambas me llevé una gran impresión. No fue en ningún acto oficial o formal, ni siquiera lo oi hablar. Lo vi en el supermercado, solo; nada de guardaespaldas ni asistentes ni medidas de seguridad extraordinarias, sólo un jubilado haciendo sus compras como cualquiera de nosotros. Algunas personas lo detenían para estrecharle la mano y saludarlo, la mayoría seguía ocupándose de sus asuntos (algo que me impresionó de los checos también). De donde yo vengo nunca vería un ex-presidente o político de alto perfil haciendo algo tan mundano, para ese tipo de cosas tienen pelotones de esbirros (y creo que de hacerlo, la gente no los detendría para estrecharle la mano, sino para lincharlos, pero éso es otra cosa).

Y qué tiene todo esto que ver con el tema de este blog? Bueno, es bien sabido que Havel es un amante de la cerveza. Realmente me encantaría poder sentarme a compartir unas "piva" con él. La conversación sería genial y el tipo debe tener muchas historias jugosas para contar.

Así que hoy levanto mi "půl litr" en honor a Václav Havel y todos aquellos hombres y mujeres valientes que sin derramar sangre terminaron con cuatro décadas de opresión y mentira.

Na vaše Zdraví, Česko!

16/11/09

Una Crítica a los Críticos

A pesar de que ya casi no vamos a comer afuera, sigo disfrutando de leer críticas a restaurantes praguenses. Me gustan en especial aquellas los autores entienden bien el concepto de "costo beneficio", a pesar de no estar pagando la cena de su propio bolsillo, y mejor si escriben en un lenguaje simple y ameno para la lectura, evitando alardear de cuánto saben (creen que saben).

Lamentablemente, tengo que decir que he perdido la paciencia con todos ellos. El motivo, su ignorancia y total falta de interés por la cerveza.

La República Checa es hogar de algunas de las mejores lagers del mundo. "Pivo" es motivo de orgullo nacional y es parte importante de la cultura popular y culinaria de los checos. Cómo es entonces que los críticos no se quejan cuando un restaurant ofrece mala cerveza?

No, no estoy quejándome porque es lunes a la mañana (bueno, un poco sí). En incontables oportunidades he leído a los críticos quejarse, y no sin razón, de la autenticidad o frescura de algunos ingredientes, de la preparación o presentación de platos, de la composición de menúes y hasta del precio y origen de aguas minerales. Ah! Pero un vaso de 0,3l de Stella Artois por 60CZK? Nada que comentar.

Mierda! Si hasta la han halagado! En esta reseña en CBW, el autor, un tal Milan Ballik dice: "Un vaso de cerveza Stella Artois bien helada me ayudó a recuperar el espiritu" (la verdad, me cuesta creer que ese jugo de pochoclo pueda hacer sentir mejor a nadie con medio paladar). También Laura Baranik menciona en su reseña de Potrefená Husa que la cadena ofrece "cerveza de calidad". Sabrán como servirla, pero Stella y Staropramen no son cervezas de calidad para los estándares checos, lejos de ello (y no, no creo que se haya referido a Leffe y Hoegaarden).

Alguno de ustedes estará por levantar la voz y decir: "Pero hay mucha gente a quien le gusta Stella Artois! Cuál es el problema!".

Lamentablemente tienen razón. Pero saben una cosa? Hay mucha gente también que prefiere que su comida picante no sea demasiado picante, que su pasta, steak o hamburguesa estén un poco sobrecocidos y que no les importa un catzo con qué arroz o queso está hecho su risotto, y sin embargo, los críticos parecen tener mucho problema con ello.

No me importa si los críticos toman cerveza o no. No importa lo bueno que sea, a ningún restaurant en la República Checa se le debería permitir servir mala cerveza.

Na Zdraví!

13/11/09

Los ganadores son...

Tal como les prometí ayer, acá tienen la lista de galardonados en la fiesta de Sdružení přátel piva, con algunos comentarios personales.

Desítka roku

1. Podskalák, světlé výčepní pivo (Pivovar Rohozec)
2. Moravské Sklepní (Pivovar Černá Hora)
3. Březňák, světlé výčepní (Pivovar Velké Březno)

Tengo que confesar que no recuerdo haber tomado esta cerveza (algo que prometo corregir pronto). En cuanto a las otras dos, se merecen estar tan alto.

Jedenáctka roku

1. Otakar 11% (Pivovar Polička)
2. Svijanský Máz (Pivovar Svijany)
3. Klášter 11% (Pivovar Klášter)

Otakar es una muy buena, y no lo suficientemente conocida cerveza. Máz es la que menos me gusta de Svijany y yo la pondría por debajo de Klášter (que se bajó del primer puesto después de no sé cuántos años)

Dvanáctka roku

1. Svijanský Rytíř (Pivovar Svijany)
2. Březňák, světlý ležák (Pivovar Velké Březno)
3. Bernard, sváteční ležák (Rodinný pivovar Bernard)

Este primer puesto va a ser muy discutido entre los geeks cerveceros checos, muchos de los cuales, por motivos difíciles de entender, tienen algo en contra de Svijany. Personalmente, creo que es merecido, aunque de haber ganado Bernard, tampoco tendría demasiado que discutir. Una cosa interesante en esta categoría se dio en el quinto puesto, donde se ubicó una cerveza de trigo, Herold Wheat.

Speciál roku

1. Kvasar, 14% (Pivovar Černá Hora)
2. Primátor Exkluziv 16% (Pivovar Náchod)
3. Březňák, světlý ležák speciál 14% (Pivovar Velké Březno)

Kvasar es una cerveza que nunca me ha convencido. Dice tener un adjunto de miel, pero yo nunca pude sentir otra cosa que no sea una lager sobrecocida algo más dulce que el resto.

Tmavé pivo roku

1. Bernard černé 13% (Rodinný pivovar Bernard)
2. Budweiser Budvar tmavý ležák (Pivovar Budějovický Budvar)
3. Svijanská Kněžna 13% (Pivovar Svijany)

No estoy de acuerdo con la manera en que esta categoría está armada. No tiene en cuenta diferencias de graduación Balling y me parece entonces que ninguna tmavé výčepní tiene oportunidad de ganar, no importa lo buena que sea. Más allá de eso, Bernard černé es una cerveza fantástica.

Polotmavé pivo roku

1. Primátor Polotmavý 13% (Pivovar Náchod)
2. Bernard Jantarový ležák (Rodinný pivovar Bernard)
3. Skalák, řezaný ležák (Pivovar Rohozec)

No importa que lo que estaban sirviendo el otro día en la fiesta no estaba en buen estado, Primátor 13% es una excelente cerveza y, a mi entender, realmente lo mejor en la categoría.

Nealkoholické pivo roku

1. Bernard Free Jantar (Rodinný pivovar Bernard)
2. Bernard Free (Rodinný pivovar Bernard)
3. Radegast Birell (Pivovar Radegast)

Nada que agregar acá. No soy consumidor de cervezas sin alcohol, pero si lo fuese, Bernard sería seguro lo que tomaría.

Minipivovar roku

1. Pivovarský Dvůr Chýně
2. Klášterní pivovar Strahov
3. Pivovar Hubertus Kácov

Sin discutir el primer premio para Chýně, el podio es muy praguense (Kácov está afuera de Praga, pero no muy lejos y sus cervezas se pueden conseguir de manera regular en 3 hospody de la capital). Llama la atención la ausencia de micros como, por ejemplo, Kout.

Pivovar roku

1. Pivovar Herold
2. Pivovar Svijany
3. Rodinný pivovar Bernard

Me sorprendió la elección de Herold, no había ganado ningún premio hasta entonces. Cuan merecido lo tiene o no, es siempre muy discutible en esta cagetoría (más que en otras, creo). La realidad es que Herold estuvo a punto de cerrar luego de que sus propietarios yankis decidieron retirarse del mercado. Los nuevos dueños han estado haciendo un trabajo notable y la marca tiene mucho potencial.

Se entregó un premio especial, algo así como al "Nuevo emprendimiento del año", el cual recibió Pivovar Chotěboř. El motivo, este pivovar es la primera cervecería industrial abierta en más de tres décadas. Sus cervezas son de una calidad notable y la gente que trabaja en él tiene mucho entusiasmo.

El último premio entregado fue a Sládek Roku (maestro cervecero del año). Uno puede tener la más cínica de las actitudes con los premios, pero cuando lo recibe un amigo y un tipàzo, la cosa cambia. Ladislav Veselý, de U Medvídku es un maestro cervecero en el sentido más literal del término, es un amgio personal y una gran persona que además hace cervezas fantásticas. Nunca un premio estuvo más merecido.

Aclaración: Antes de que alguien escriba quejándose sobre la ausencia de tal o cual cerveza les voy a explicar el sistema que SPP utiliza para los premios. En la primera ronda los socios votan por una cerveza en cada categoría. Aquellas que reciben más votos pasan a una segunda ronda de cata ciega que decide los ganadores. En otras palabras, Kout na Šumavě Desítka no ganó nada porque no obtuvo los suficientes votos.

Na Zdraví!

12/11/09

Qué lindo ser yo... (ed. 2009)

Tal como los dos años anteriores, la gente de Sdružení Přátel Piva tuvo la amabilidad de invitarme a su entrega anual de premios, que es más que nada, una ocasión para juntarse a tomar unas cervezas con amigos y conocidos.

Este año se llevó a cabo en el Pivovar Strahov. Parece que, como esta vez no había que viajar, fueron muchos más que de costumbre los que asistieron. Llegué a las 11 y el salón de abajo ya estaba lleno.
Rápidamente me hice de una cerveza (Budvar Dark, buena pero demasiado fría) para calmar la sed (el día estaba frío, pero había ido caminando desde Dejcivká). Me encontré con Evan Rail y mientras intercambiábamos historias de nuestras vidas familiares y saludábamos a un par de caras conocidas más se anunció que la ceremonia de entrega de premios iba a comenzar. Con una nueva cerveza en la mano (Chotěboř světlý ležák, muy buena) fui al salón de arriba, que también estaba muy lleno.
La ceremonia fue bastante amena y no se hizo demasiado larga gracias, en parte, al buen humor reinante. Los premios los voy a analizar mañana (si es que recibo el listado de los galardonados, no me molesté en tomar notas).
Una vez terminadas las formalidades la comida fue servida. Había mucha gente y la fila era bastante larga, pero por suerte se movía rápido. Lo que comí (sopa de cebollas, bramboračky, algo de fiambre, costillas de cerdo y alitas de pollo) estaba para chuparse los dedos (y no sólo metafóricamente hablando, comer con las manos era más cómodo).

Con un plato lleno en una mano y una cerveza en la otra volvimos al salón de arriba a comer más cómodos. Con Evan y su amigo Chris (un cervecero casero muy avanzado) charlamos de varias cosas, cerveza entre ellas. Más tarde se nos unió Aleš Dočkal (uno de los dueños de Pivovarský Klub) y así fueron pasando las cervezas (no, no, las horas, bueno, las cervezas también).

Si bien había mucho de donde elegir, fue muy difícil apartarse de la magnética atracción de las cervezas anfitrionas Svatý Norbert, ambas excelentes, en especial la negra, y las de U Medvídku, en perfecta forma, también. Antes de irme, cuando casi todos ya habían empacado, me tomé un vaso de Herold Wheat, la cual noté más sabrosa y especiada que las veces anteriores, algo que me puso muy contento.

Realmente la pasé genial, no sólo por la muy buena cerveza y comida, sino por la gente. Fue muy lindo poder charlar, aunque más no sea un rato, con personas que hace mucho no veía, o con gente nueva. Me puso muy contento también ser reconocido, y no como el argentino loco que viene a tomar gratarola, sino como "Pivní Filosof". Varios fueron los que me preguntaron sobre mi hija, o me felicitaron por el blog, uno de ellos, el dueño de První Pivní Tramvaj, incluso me pidió que hiciese una versión en checo del blog.

Buena comida, excelente cerveza y mejor compañia, puede un día ser mejor?

Na Zdraví!