30/12/08

En tiempo de festejos

Ya se acaba el año y es hora de hacer una reseña de lo que fue 2008 en términos cerveceros. Bueno, van a tener que esperar porque esta entrada es la tradicional dedicada a la cerveza del mes.

En Diciembre salieron a la cancha todas las cervezas de navidad, algunas muy buenas, otras no tanto. Entre las primeras, las destacadas son: Chýně Světlý Svateční 14° que acompañó de maravillas la tradicional cena de nochebuena. U Medvídku 1466 que apareció medio de sorpresa, estaba ya muy buena una semana antes de Navidad, pero su creador me dijo que me de una vuelta después de fin de año para probarla del barril que está guardando aparte. Harrach Vanoční, parecida a aquella que probé embotellada, pero algo más oscura y con sabores más expresivos. Entre las industriales la de temporada que más me gustó fue la Opat 17%, con sus intrigantes sabores especiados, a pesar de no tener especias y la Janáček 14%, con muy buen equilibrio entre notas acarameladas y lupuladas.

Pero no todas fueron cervezas navideñas. Aparecieron también las dos Tokaj, de Kocour y de Pivovarský Dům. Cervezas que puede no sean del gusto de todos, pero a mí me resultaron tremendamente interesantes.

Y es justamente entre las no navideñas que salen los dos ganadores del mes. Por un lado Kocour AIPA. Cómo me gustó esta cerveza! Bien amarga, bien seca, pero no al punto de resultar extrema porque sí, y con ese toquecito frutal que la balancea muy bien. Pivovar Kocour está intentando refrescar un poco el panorama cervecero checo y cervezas como esta son un buen ejemplo de lo que en Vandorf son capaces de hacer. Por otro, Pardubický Porter a temperatura ambiente. La estuve tomando mucho estos días y llevé unas botellas en reuniones que tuvimos con amigos para que la probaran, fue todo un éxito. Tengo que decir que me sorprendió un poco la aceptación que tuvo entre gente que solamente toma Pilsner Urquell o Gambrinus en el mejor de los casos.

Na Zdraví!

PD: Como este espacio no me alcanza, decidí empezar a escribir una serie de artículos en Mundo Cerveza dedicados a la cerveza en los medios. Aquí pueden leer el primero (o bueno, el segundo).

27/12/08

La Ronda #7: Brindando con cerveza

Como nadie se había hecho cargo de invitar la edición de diciembre de "La Ronda", no me quedó más alternativa que hacerlo yo y proponer un tema que puede que peque de falta de originalidad, pero no por ello es menos interesante. La consigna fue la siguiente:

¿Qué cerveza o cervezas acompañarán su cena y/o almuerzo navideño? Sería buenísimo si lo ilustran con fotos. (además de contarnos la reacción de los parientes presentes.)

Como ya lo mencioné en la entrada anterior, esta iba a ser una Navidad muy especial para nosotros ya que sería la primera que celebraríamos en nuestro nuevo hogar.

La verdad que salió todo muy lindo. Habíamos comprado el árbol (natural, por supuesto) un par de semanas antes. El lunes 22 fuimos a comprar el pescado que sería la cena, una carpa, siquiendo con el ritual de ir a algún lugar donde lo venden vivo. El martes a la tarde adornamos el árbol y preparamos la ensalada de papas (muy parecida a la ensalada rusa en Argentina) y el miércoles a la mañana terminamos de preparar la mesa y dejar todo listo para recibir a mis suegros.

Había dejado unas botellas de Svijanský Rytíř enfriándose afuera, que fueron abiertas pronto para acompañar unos canapés y una tabla con carnes ahumadas y fiambres. También nos tomamos una copita de malinovice (schnapps de frambuesa) casero que uno de mis clientes me dio de regalo (esos son clientes!!!).

Más tarde, mientras ya estábamos atacando los vanoční cukrovy (bizchochos de navidad) que habían hecho mi mujer y mi suegra, abrí una botella de Herold Tmavé que también había pasado un rato afuera. La combinación fue muy agradable. Los cukrovy atenuaron las notas más dulces de la cerveza dejando sólo lugar para que se expresen las más interesantes notas tostadas.
Llegó la hora de la cena. Primero, una sopa de pescado preparada con los huesos y otras partes de la carpa. Salió muy rica y suave, ideal para abrir el apetito. Plato principal, la tradicional carpa frita con ensalada de papas, dos variedades, la mía y la de mi suegro, cada una bien distinta, ambas muy ricas. La elección de cerveza para la cena fue casi de último momento. Tenía otra cosa elegida, pero el jueves pasé por Pivovarský Dvůr Chýně y me llevé dos botellas, una de ellas fue su Vanoční Světlý Speciál 14°. Tiene las características notas frutales de todas las cervezas de uno de los mejores minipivovary checos, pero con un final fantásticamente seco y amargo. De más está decir que la cerveza se llevó de maravillas con tanto el pescado como las ensaladas, de lo cual comimos toneladas. Gustó mucho y no quedó ni una gota para el final de la cena.
Luego de abrir los regalos (mi mujer me regaló una pipa! buenísimo!), era hora de volver a atacar los cukrovy, previa copita de malinovice para ayudar a digerir la cena, claro. Para este momento tenía elegida una cerveza que me había causado bastante curiosidad el otro día en Festival de Cervezas de Navidad, la Nørrebro Bryghus Julebryg, una cerveza especial de Navidad elaborada con maltas de cebada, trigo y avena además de una mezcla secreta de especias de navidad que la tomé a temperatura ambiente. Una cerveza muy delicada. Color ámbar oscuro, con una linda y compacta espuma. En sus aromas se sienten canela, nueces y perník (pan de gengibre). Tomarla es casi como tomar jugo de perník, tiene ese dulzor suave con un dejo ligeramente especiado, su 7%ABV perfectamente integrado. El final es corto, cálido y con una sutil nota de rum. Me encantó esta cerveza, ideal para cerrar la noche. Demuestra que para ser memorable, no hace falta ser extrema. Es como una dama elegante, pero no glamorosa, atractiva sin necesidad de vestirse sexy.
Acá en Chequia, como en muchos otros países, la celebración de Navidad no termina el 24 de diciembre, sino que se extiende uno o dos días más. El almuerzo del 25 sería pato asado con knedlíky y chukrut. Mientras lo preparábamos con mi suegra cayeron un par de Svijany más. Para acompañar el manjar había elegido la otra cerveza que me traje de Chýně, Tmavý Speciál, también fermentada a 14°balling, también con un relativamente bajo 5%ABV. Nuevamente la elección fue muy acertada. Las notas frutales (creo que podría reconocer una cerveza de Chýně con los ojos cerrados gracias a esas notas) contrastaron muy bien con el chukrut casero y complementaron el sabor del pato para envolver todo en un final tostado intenso que me hizo acordar más a una stout que a una lager oscura checa. Comí como medio pato, dos porciones de chukrut y unos diez knedílku. De la cerveza no quedó ni una gota. Si no hubiese sido porque decidimos ir a Praga al mercado de Navidad de la Plaza Vieja hubiese dormido la siesta hasta el lunes. No llevé la cámara, pero créanme, el mercado estaba hermoso y hacía el suficiente frío como para darme una excusa para tomarme un svařák (vino caliente).
Cuando volvimos comimos unas salchichas caseras con algo de ensalda de papas. Las acompañé con una Louny Hořký Speciál 13%, que como la 11% que había tomado en el Festival de Cervezas Navideñas, me decepcionó, no porque haya estado mala, sino porque no cumplía la promesa de amargor extra.
Pero los festejos no terminaron ahí. El viernes vino otra parte de la familia y almorzamos con pavo asado con papas. De entrada, sopa con buñuelitos de hígado. Acompañe la comida con Svijanský Baron 15%. La cerveza más fuerte de Svijany que hizo un buen trabajo con el pavo y las guarniciones. También comí mucho.

Se abrieron más regalos, se comieron varias toneladas de cukrovy (y todavía nos deben quedar una o dos toneladas en la despensa). Durante la tarde abrí otras cervezas. Rebel Vanoční Speciál, una rubia de 14° rica, que hubise sido un correcto acompañamiento del pescado de noche buena, pero que no me impresionó en demasía. Poutník Speciál 14%, otra rubia de igual graduación balling, parecida a la anterior, pero algo más seca. Janáček Vanoční Speciál, la cual ya había probado en mi visita a Hradec Králove, de todas las cervezas de Navidad de 14°balling es la que más me gustó. Y también la Louny que quedaba, Hořký Speciál 16%, un poco mejor que la hermana menor, más almibarada, con más carácter, pero tampoco convenció, tampoco cumplió esa promesa de amargor extra.
Ya caída la noche (o sea, en algún momento a partir de las 16:30) abrí la botella de Schlenkerla Urbock para acompañar una tabla de quesos y ahumados. Cada día me gustan más las cervezas ahumadas y esta fue justo lo que esperaba. Casi negra, con una espuma abundante y compacta, ligeramente beige. El aroma es parecido a schwardsvalská šunka, un jamón crudo ahumado que me gusta mucho, con notas de caramelo y nueces. El sabor algo así té hecho de ese jamón, con las notas de madera que éste tiene, junto con caramelo, y suave cacao con nueces. Deliciosa. Lo que más me sorprendió fue cómo también les gustó a mis sobrinas, mi cuñado y mi mujer.
Fue un festejo navideño muy lindo. Los dos estamos contentos de lo bien que salió todo. A todos les gustaron las cervezas que elegí. Mi mujer lamentó no haber podido tomar más, pero ya habrá oportunidad el año que viene.

Na Zdraví!

PD: Teniendo en cuenta las fiestas se entiende que todavía no hayan sido muchos los que anunciaron su aporte rondeño. Espero que se despierten de la comilona y se pongan a escribir.

23/12/08

Saludos Navideños

Para todos aquellos que de algún modo u otro celebren algo durante los próximos días. Quiero desearles lo mejor. Gracias por leer este blog, comentar, recomendar y participar. Espero que sigan haciéndolo durante el próximo año.

Por acá, todos los regalos han sido comprados y envueltos, la comida está en la heladera o la despensa, depende del caso. Mi mujer en estos momento está decorando el árbol. Ésta será para nosotros una Navidad muy especial ya que la celebraremos por primera vez en nuestra nueva casa.

De más está decir que la cerveza de la buena no faltará. Tengo una interesante selección que me dará mucho que pensar en los próximos días. Representantes de ocho países pasarán tarde o temprano por mi paladar.

Cervezas checas, noruegas, españolas, escocesas, una alemana, una belga y una danesa.

Junto con otras tres checas, éstas más que nada para calmar la sed, hay multiples botellas de cada una.

Y sobre la hora me llegaron cuatro de mi tierra natal, Argentina. Muchas gracias Claudia!!!

Así que en el muy improbable caso de que nieve en serio y nos quedemos encerrados, sed (y hambre) no voy a pasar.

Los mejores deseos y las mejores cervezas para estas fiestas.

Šťastný a Veselé!

Na Zdraví!

22/12/08

Ambición. Estilo. Cervezas

El festival cervecero de Navidad del año pasado se había sido en uno de los pabellones de Vytavyště Praha. Si bien no estuvo mal, le había faltado algo de atmósfera y la selección de cervezas podría haber sido mejor, tampoco había comida para elegir. Sin embargo el concepto era más parecido al de otros festivales cerveceros checos y la entrada, si mal no me acuerdo, era gratis. Debo admitir que cuando me enteré que la edición de este año sería en el lujosísimo hotel Mandarin Oriental - Praha no me puso del todo feliz al principio. Luego, cuando me di cuenta del fin que tenía la elección de tan poco común lugar para un evento cervecero ya no me pareció una idea tan desacertada.

Honza Kočka fue el organizador de todo el evento y su objetivo fue el mismo que el de mi amigo Evan Rail con las degustaciones que ha llevado a cabo en el mismo hotel, el de mostrar nuestra bebida favorita a otro tipo de público. No sé qué tanto éxito tuvo en términos de convocatoria y ventas, todavía tengo que recibir de Honza los números del festival. Pero desde el punto de vista cervecero, fue espectacular.
La entrada al festival no era del todo barata. 150CZK, pero incluía una cerveza checa gratis y la posibilidad de quedarse con el vaso especialmente diseñado (el cual me olvidé). Uno de mis más grandes miedos eran los precios. Temía que tanto las cervezas como la comida serían tremendamente caras. Nada más alejado de la realidad. Si bien no eran precios populares, 30CZK por 0,3l de cualquiera de las cervezas checas de barril era más que sensato, máxime teniendo en cuenta que eran todas cervezas fuertes. Había también unas botellas de medio litro de tres variedades de estación de Louny a 20CZK cada una.

Pero quizás, el mayor triunfo de este festival fue la amplia e interesantísima selección de cervezas extranjeras, ninguna macro, todas a buenos precios, teniendo en cuenta que muchas no se consiguen en el mercado local y son, desde ya caras en sus países de origen. Para darles una idea, una botella de medio litro de Schenklerka Märzem costaba 30CZK, Aventinus Weizenbock por 50CZK/0,5l, la celebradísima BrewDog Smokehead Paradox o la Tokio por 100CZK la botella de 0,3l. Tampoco hacía falta comprar una botella entera si se quería probar alguna cerveza desconocida o de aspecto extremo. Sólo había que pedirle al encargado de cada mesa que sirva la medida que deseada de la cerveza en cuestión, lo que permitía explorar sin que las finanzas sufran demasiado. Las botellas también podían ser adquiridas para llevarse a casa.
Otra cosa que me gustó mucho fue el poder pedirse una medida de degustación de 0,15l, que también permitió poder explorar y disfrutar de más tipos de cerveza sin por ello terminar en un estado lamentable. Fue algo de lo que hice uso toda la tarde, en especial con las cervezas más fuertes.

Llegué al evento apenas pasadas las 13.15. Al entrar al lujoso hotel me sentí un poco fuera de lugar al principio. No tengo mucha experiencia con lugares de esta categoría. Por suerte cada uno de los miembros del personal me recibió con una educada sonrisa y mucha amabilidad, lo que hizo que me relajase un poco.

Encontré el salón del evento. En realidad un pasillo y el Salón de Baile. En el pasillo estaban las cervezas checas, casi todas de barril. Luego de cambiar dinero por unos vouchers me puse a ver qué era lo que se estaba tirando en ese momento. Para mi cerveza gratis opté por algo fuerte, Kaltenecker Porter 19°, que a diferencia de la de Pardubice, es de alta fermentación. De color marrón muy oscuro, con notas de oporto, chocolate y ciruela pasa. Su sabor era parecida a la Pardubický pero un poco más seca y con un cuerpo más pleno. Me gustó. Lástima que no estaba disponible a temperatura ambiente.
Su contenido alcohólico no pasó desapercibido, así que preferí pedirme una porción del pivní guláš que estaban sirviendo muy elegantemente al lado mío y que tenía muy buena pinta. Era sólo pinta. La salsa era sabrosa, pero para mí gusto muy líquida, y la carne cometía un pecado capital en el mundo del guláš, estaba dura como una goma. La porción (60CZK) era generosa y se servía acompañado por un muy rico y fresco pan, pero me quedo con un guláš de hospoda cualquier día.
Seguí con un vaso de Kocour AIPA. Deliciosa. Brillante. Qué buenas ales que está haciendo el pivovar de Vandorf. Deliciosamente seca y amarga, pero con un sutil toque frutal como para balancear. Disfruté cada gota. La acompañé con una sopa indonesia de rabo de buey. Muy rica, un caldo bien fuerte con tiernos trozos de carne flotando, sabroso que se llevó muy bien con la AIPA.
Era hora de atacar algo más exótico. Fui a la mesa de las cervezas escocesas. Elegí la RipTide. Una Stout con 8%ABV, no muy adecuada para los no iniciados. Negra y turbia (casi como mis pensamientos), un intenso aroma a ciruelas pasas, café negro suave y chocolate. Al paladar es todo lo contrario, domina el café y el chocolate que están balanceados por suaves ciruelas pasas, todo deja un largo e intenso final tostado. Me gusta mucho cuando una cerveza sorprende, cuando y un gran contraste entre aroma y sabor. RipTide es una de ellas y es deliciosa. La acompañe por una porción de torta Chilli Sacher (40CZK). No fue un maridaje muy feliz. En lugar de complementarse, los sabores se anularon a sí mismos. Me tomé una pausa y terminé la torta, que estaba muy rica, me tomé otra pausa, y terminé la cerveza, que lo estaba aun más. Todo sentado en uno de los cómodos sillones del pasillo.
Refresqué mi paladar con una medida chica de Primátor Stout. Qué bien les salió esta cerveza a la gente de Náchod. Por supuesto que no se puede comparar con la RipTide, pero tampoco le tiene miedo. Seguí con BrewDog, esta vez le tocó el turno a la Hardcore IPA. La tercera IPA que tomo de los caninos. La primera, la Punk me había gustado, pero no enloquecido. La segunda, el prototipo Chaos Theory me pareció un producto mucho más logrado e interesante a pesar de no estar terminado. La Hardcore le hace honor a su nombre. Es fuerte en todo sentido, no sólo en el 9%ABV. Intenso aroma a frutas tropicales, predominantemente ananá bien madura, con hierbas y pomelo. El trago explota con las mismas frutas al principio para mutar en algo deliciosamente seco e intensamente amargo que domina el paladar hasta el final y más aun, pero las frutas nunca se pierden, están ahí para quien quiera encontrarlas. Compleja, deliciosa.
Le llegó el turno a las danesas de Nørrebro Bryghus. Las más caras del festival. Con la potente North Bridge Extreme, 9,5%ABV a 165CZK la botella de 0,6l. Opté por una medida chica de La Granja Stout. Una Espresso Stout con 7,5%ABV que me hizo acordar mucho a la Espresso Stout de Brasserie Trois Dames, y también igual de rica. Ya para entonces estaba hablando con, cómo se llamaba? soy espantoso para los nombres, un checo de Brno, habitual lector de mi blog y gran entusiasta cervecero que había venido a la capital especialmente para este evento. Comparábamos notas y experiencias cerveceras tanto del día como de la vida.
Se estaba haciendo tarde y no había probado ninguna de las alemanas. Empecé por la Hummel Rauchbier Märzen que me dio más la impresión de una Rauchweizen, no me convenció. Una cerveza que promete durante todo el trago, pero nunca concreta, como una stripper que nunca termina de sacarse la ropa y al final aburre.
La otra alemana fue una elección más acertada. Plank Bier Dunkler Weizenbock de respetables 7,8%ABV. Notas ahumadas en el aroma de bananas y especias. El sabor me pareció un poco fuera de lo común, notas a azúcar quemada mandan por sobre el clavo y la banana. Me gustó, pero no sé si es algo de lo que me gustaría tomar todo un medio litro.
Me quedaba la otra cervecería escocesa Inveralmond Brewery (también un par de las alemanas, pero esas tendrían que esperar). Probé dos, primero la Black Friar, una pale ale con 7%ABV que nunca se termina de expresar, aburrida, suave y con el alcohol ligeramente fuera de balance. Y la Lia Fail que a pesar de su modesto 4,7%ABV era más lograda, más rica y con matices más interesantes. Ninguna de las cervezas era tan ambiciosa como son las de BrewDog y admito que debería haber probado estas cervezas más al principio, ya para entonces mis sentidos estaban cansados y quizás no pude apreciarlas como se merecían.
Hubo tiempo para dos checas más. Con mi nuevo amigo (cuyo nombre todavía no puedo acordarme, era Tomáš?) compartimos una botella de Louny Svateční Chmelový Ležák. Cerveza decepcionante. De nuevo, puede que ya haya estado algo cansado, pero el prometido amargor del lúpulo no aparece en ningún momento. No está mal, pero tampoco muy bien.
La que no decepcionó fue la Kocour Tokaj. Tal como su par de Pivovarský Dům que había probado unos días antes, esta cerveza fue elaborada utilizando vino Tokaj joven junto con miel de algarrobo. Para nada extrema, pero de todos modos compleja, interesante, sabrosa. Una cerveza para sentarse a degustar y descubrir cada uno de sus matices que a pesar de mi cansancio sensorial pude disfrutar con alegría.
La sesión de la tarde estaba llegando a su fin y yo todavía no tenía las cervezas que me quería llevar a casa. Rápidamente empecé a recorrer las mesas eligiendo, las otras dos de Louny, que también prometen ser extra lupuladas; BrewDog Tokio elaborada con jazmines y arándanos rojos; la especial de Navidad de Nørrebro Bryghus, Julebryg elaborada con maltas de cebada, trigo y avena y con una mezcla de especias de navidad y la Schenklerka Rauchbier Urbock, que espero sea tan ahumada como el nombre lo implica. No me pude llevar más porque me había quedado sin cupones y las chicas que los vendían habían ya desaparecido.

Me quedé un rato más charlando con Honza Kočka, Aleš Dočkal (y Sra.) y Jan Šuran, ambos de Pivovarský Dům mientras degustabamos un par de cervezas. De repente me di cuenta que tenía que irme sino perdería el autobús de vuelta a casa. Es por ello que me olvidé mi vaso. Espero poder "recuperarlo", estaba muy lindo.

Hubo sólo dos cosas que para mí faltaron, fuentes de agua para limpiar el paladar luego de cada cerveza (no tenía ganas de pagar 60CZK por una Mattoni) y una cerveza especialmente elaborada para el Festival, tal como hubo el año pasado. Pero son cosas menores.

Me alegro de haber elegido ir el domingo. Los problemas técnicos y organizativos que habían plagado las sesiones del Sábado (tal como bien reporta el amigo Brewsta) habían sido resueltos y todo estaba funcionando muy bien. Los encargados de cada mesa eran gente que parecía saber algo de cervezas, o al menos haberse aprendido algunas líneas y el servicio en general fue impecable. El evento, en su totalidad, me pareció brillante, al menos en lo que respecta a la cerveza, que es a lo que había venido. Felicitaciones Honza Kočka por su trabajo, ya estoy esperando el del año que viene.

Na Zdraví

19/12/08

Captando algo de atención

El otro día llegó a mi bandeja de entrada el siguiente e-mail:
[...]
En estos momentos estamos llevando a cabo la campaña del video navideño de la cerveza belga Stella Artois en Argentina y pues estoy buscando personas que quieran publicar el video en términos comerciales. La calidad de animación, sonido y el espiritu navideño lo hace un excelente video y pues he pensado que aquellos que visitan vuestro site estarían encantados al ver este video en vuestro site.
Si estáis interesado, podría enviarte un reproductor de video para que lo embedas y nosotros os pagaríamos por cada clic que se haga al video dentro del territorio argentino. Podeís ver el video visitando:
xxx
[...]
Nuestros videos están claramente identificados como patrocinio comercial, es por eso que seguimos un estricto código de ética, el cual puede leer en el siguiente link: xxx
Si queréis saber qué hacemos, visita xxx y por favor no dudéis en contactarme si tenéis alguna duda.
Atentamente,
xxx
Gerente de Campaña España - Latinoamérica(*)
Mentiría si dijese que no me sentí algo halagado por la oferta. Después de todo, nos guste o no, Stella Artois es (por ahora) la marca de cabecera, el caballito de batalla, del grupo cervecero más grande del mundo. Que, ya sea directa o indirectamente, mi blog haya captado su atención, es algo que se hace sentir bastante bien.

De más está decir que rechacé la oferta. Es una cuestión moral, ni siquiera me tomé la molestia en ver cuánto me pagarían (aunque si el e-mail hubiese mencionado na suma en Euros de varias cifras, lo hubiese pensado un poco más, je!). Desde el principio he estado con mucha dureza criticando tanto a la cerveza como a la empresa que la elabora y no me pareció correcto poner su material promocional. Tampoco creo que mis visitantes habituales vayan a estar encantados de ver el video.

Al video lo vi, no les voy a decir dónde, aunque creo que es muy probable que muchos de ustedes ya lo hayan visto en otro lugar. Es una de esas piezas comerciales culturalmente ascéticas, típicas de muchas empresas globales. Bien producido, está, pero es algo que podría haber sido utilizado para casi cualquier otro tipo de producto, ya que la marca no aparece sino hasta el cuadro final. Por otro lado, los creadores del video parecen ignorar que en Argentina la Navidad se festeja en verano. Nunca entendí por qué muchas empresas utilizan iconografía invernal en un pais donde las temperaturas para esas fechas tranquilamente pueden llegar a los 40°C, un sinsentido. Una cosa me causó mucha gracia del video, el slogan "Originally Created for Christmas". Realmente desconocía que Stella Artois era en verdad una cerveza de Navidad. Quizás por eso no me gusta, siempre la tomé fuera de temporada.

Na Zdraví!

(*)Las xxx representan los links y el nombre de la agencia. No quise poner el video por plata, mucho menos lo voy a hacer gratis. Cabe aclarar también que la persona de la agencia que me contactó comprendió el motivo por el cual rechacé su oferta sin sentirse para nada ofendido. Saludos a él.

16/12/08

Si les apetece algo distinto

Praga en estas fechas es algo casi mágico. El mercado de navidad en la Plaza de la Cuidad Vieja es imperdible, la atmósfera es única y uno allí puede tomar quizás el mejor svařák (vino caliente) del pais. Claro que los mercados no cambian para nada con el pasar de los días y si uno ya los visitó ya vio todo lo que pueden ofrecer. Así que queda la pregunta de qué hacer este fin de semana (20-22/12). Por suerte, la cerveza nos da una muy buena respuesta....

Pivní Vánoční Trhy 2008. El mercado cervecero de Navidad de este año va a ser muy interesante. Se va a llevar a cabo en el lujoso Hotel Mandarin Oriental y tiene como objetivo principal ayudar a que nuestra bebida favorita entre en el mundo de la alta gastronomía.

La entrada es de 150CZK y se puede reservar aquí o comprarse en Zlý Časy, První Pivní Tramvaj y Tlusta Koala, o en el hotel, aunque habrá que considerar el riesgo de no conseguirlas. La capacidad es limitada y en cada uno de los tres días se realizarán dos sesiones, la primera ente las 13 y las 17 hs, y la segunda entre las 18 y 22hs. Si compran entrada para todo el día les costará 250CZK

Algunos criticarán el precio, pero esto no es un evento para los que quieran ir a emborracharse, sino para aquellos que realmente tengan interés de degustar cervezas y ver como estas combinan con los platos especialmente preparados por el chef del hotel. Además, con la entrada recibirán un vaso de degustación y una cerveza especialmente elaborada para el festival dentro de él.
Además de una selección de cervecerías artesanales y regionales checas los asistentes podrán deleitarse con una selección de cervezas extranjeras de Bélgica, Alemania (Aventinus y una sorpresa de Bamberg, Escocia (BrewDog con su Paradox) y Dinamarca (con Nørrebro Bryghus). Ningún amante de la cerveza se lo debería perder. Va a ser algo tremendamente interesante, y único, en Praga.

Y si de cervezas navideñas estamos hablando, les recomiendo a todos los que estén en la Cuidad Dorada en estas fechas se den una vuelta por Pivovar U Medvídku para probar, además de las maravillosas Oldgott Barique y X33, la Vanoční Speciál 1466 una lager rubia fermentada a más o menos 14.66°balling que no es ni más, ni menos, que una versión más amarga y menos dulce que la Oldgott, y al mismo precio que ésta. Deliciosa!

Na Zdraví!

Actualización: Listado de Cervezas checas:
Žamberk - Kanec Ale, Stout
Kocour: APA, aIPA, Vánoční polotmavý ležák 15°, Tokaj
Kaltenecker: Porter 19°, IPA
Herold: 13°tmavá, 14°polotmavá
Rakovník: 18°tmavá
Pilsner Urquell: Master 13°polotmavá, 18°tmavá
Pivovarský dům
Kout na Šumavě: 18° tmavá
Zvíkov Rarášek
Krušovice: Vánoční speciál
Chýně: 14°světlá
Opat: Vavřín, Koriandr
Berounský: medvěd 18° tmavá
Litovel: Vánoční speciál
Starobrno: Baron Trenck,
Poutník: 14°světlá kvasnicová
Bernard 13° Černé
Primátor: Stout
Konrád: Červený král
Louny: 11°polotmavá Vánoční, 13°polotmavá, 16° světlá

He podido prober varias y estoy contento de que voy a poder probarlas nuevamente, aunque seguramente me inclinaré por aquellas que no conozco, que no son pocas. Sólo espero que el precio por cerveza no sea demasiado caro.

14/12/08

Para entrar en calor

Para muchos, cerveza significa una bebida amarllienta de ligero contenido alcohólico que se consume a temperaturas casi árticas, muchos otros, sin embargo, saben que así no es como debería beberse una cerveza, no importa lo que las macros nos quieran hacer creer. Peru aun así, son pocos los que se animarían a probar una cerveza a temperatura ambiente. La pregunta entonces es, se puede disfrutar de una cerveza a la misma temperatura a la que beberíamos un vino tinto? Depende de la cerveza, claro.

Este "experimento" se me ocurrió casi por accidente. Una tarde me dieron ganas de tomar una cerveza sólo para darme cuenta que no tenía ninguna en la heladera. No tenía ganas de esperar a que alguna se enfríe en el freezer así que tomé una botella de Bernard Černý que tenía en la bodega (en realidad un cuartucho debajo de las escaleras que se mantiene a unos grados menos que el resto de la casa) pensando que a lo mejor no estaría tan mal. Incluso antes de abrir la botella se me ocurrió que podría hacer una selección de cervezas oscuras para probarlas a temperatura ambiente, todas ellas viejas conocidas mías, lo que resulto en lo siguiente:

Bernard Černý: El aroma lo sentí como café endulzado con bastante caramelo, algo más dulce que servida más fría. El sabor sigue siendo un tostado seco, algo más sedoso, seguido de una ligera acidez por suerte bien balanceada por una base acaramelada. Me gusta más cuando está fría, prefiero sus notas tostadas a las dulces.
Herold Tmavé: Puede que sea mi cerveza checa oscura favorita. A temperatura ambiente es mucho menos aromática y sus sabores son bastante más dulces, de hecho la noté algo más apagada, casi como una tmavé de barril que ya no está tan fresca. Sin pensarlo, prefiero tomarla fría.
Pardubický Porter: Desde el primer trago que tomé de esta cerveza, siempre me gustaron mucho sus notas de ciruelas pasas y oporto. A temperaturas más altas, es una cerveza muy diferente, sigue manteniendo su identidad, pero mejora notablemente. Además de las ciruelas en el aroma sentí cacao y azúcar negra, algo que no recuerdo haber notado antes. El sabor es más cacao y algo de pan de gengibre y mucha menos fruta. El alcohol sigue tan bien integrado como la versión fría. Me encantó, es mas cálida, se hace tomar muy despacio, bebida ideal para invierno.
Primátor Double: No cambia tanto como las anteriores, sin embargo se la nota algo más madura. Lo único que me molestó es la excesiva carbonación al servir la primera mitad de la botella. En su aromas siguen las notas de regaliz, azúcar negra y quizás algo de gengibre. Al tomarla es menos dulce, algo más vinosa, con un poco más de oporto. El final es corto y seco, el único momento donde realmente se nota el 10%ABV. El efecto que tiene luego de tomarla es el mismo que cuando está fría, ligera somnoliencia.
De las cuatro, las dos más fuertes me agradaron mucho más, con la de Pardubice llevándose los honores, las veo como un excelente acompañamiento para los bizcochos navideños que mi mujer ya está horneando y los que mi suegra seguro va a traer (Dios! Cómo me gustan!). Va a ser muy lindo sentarse a comerlos y tomar una Porter o una Double mientras se ven las mismas pohádky de cada año.

¿Qué cervezas que normalmente toman frías probarían a temperatura ambiente?

Na Zdraví!

13/12/08

Crisis de Identidad

La Svatý Norbert Vanoční Speciál modelo 2008 ha dado bastante que hablar. Era una de las que más ganas tenía de volver a tomar esta temporada. El año pasado me había volado la cabeza, entonces describí su sabor como "un huracán de lúpulo" muy bien balanceado por aterciopeladas notas de almbíbar y frutas en compota. Una cerveza casi soñada.

Velký Al la probó antes que yo y su reseña de esta cerveza me causó una enorme sorpresa, para nada agradable. Al la describe como casi estar tomando miel alcohólica. Luego me confesó que había tomado un par de cervezas antes de ir a Strahov, así que puede que sus sentidos no hayan estado del todo afilados. Pero ya al ver la foto que el publicó en su blog me di cuenta de que no era la misma cerveza. La modelo 2007 la recordaba algunos tonos más oscura.

Ya tena planeado hacer el peregrinaje hasta el monasterio de Strahov, pero por suerte mi visita semanal a Zlý Časy me ahorró el viaje y no pocas coronas. El año pasado, en Strahov, la cerveza estaba listada como una dopplebock de 19°balling, en mi hospoda favorita de Nusle, la tenían como de 20°. Honza, el dueño, es un tipo que de cerveza sabe mucho, y no creo que haya escrito eso solamente porque se le ocurrió. Me pedí un vaso como postre de mi almuerzo, que había incluido sendas pintas de Želiv 14° y Opat Vanoční 17° (no me privo de nada como pueden ver).
Ya desde el primer trago pude confirmar que no era ni de casualidad la misma cerveza que me había maravillado el año pasado. Esta era más almibarada, se notaba algo más el alcohol, aunque no de manera molesta. En resúmen, me pareció una versión con anabólicos de la Jantár que Pivovar Strahov elabora de manera regular. Para nada mal, pero no tan buena como me hubiese gustado.

El arriba mencionado Honza me contó que habló con Martin Matuška, el maestro cervecero de Sv. Norbert, y éste le insistió que la cerveza era igual a la del año pasado. Pero yo también me acuerdo de la corta charla que tuve con él hace un año respecto a la modelo 2007 en la que me confesó que no creía que a mucha gente le gustaría una cerveza tan amarga, pero que le había salido justo como el quería. Puede que haya estado en lo cierto entonces y que el dueño de la cervecería le haya pedido que suavice un poco la cerveza para hacerla más aceptable al paladar promedio.

Y ahora me pongo a pensar (con un vaso de cerveza en la mano). Yo no estoy de acuerdo con lo que muchos dicen que la cerveza siempre tiene que salir igual (creo que uno de los más grandes logros de las macros es haberle hecho creer tal cosa a la mayoría), me gusta cuando una cerveza cambia de partida en partida, en tanto mantenga su identidad y carácter. Evidentemente tal no es el caso de Svatý Norbert Vanoční Speciál. Sin embargo, siendo que es una cerveza que se elabora solamente una vez por año, puede ser que cada año la cervecería o maestro cervcero tengan ganas de hacer algo completamente distinto cada año? Si es así, es una buena manera de hacer las cosas?

Sea lo que sea, vayan a probarla ahora, sale cara, pero vale la pena. Si se la pierden tendrán que esperar hasta el próximo año y vaya uno a saber con qué cerveza se encontrarán.

Na Zdraví!

12/12/08

Gustos navideños

Luego de volver de Bělec fuimos a comer algo rápido a un lugar olvidable y volvimos a Pivoňka a preparar la degustación de cervezas de navidad, que se llevaría a cabo en el lindo sótano muy bien acondicionado que el dueño del edificio le permite usar a Filip. El lugar es muy acogedor, máxime teniendo en cuenta el desagradable clima reinante afuera.
Cinco serían las muestras, dos de ellas para mí conocidas: Opat 17° Sváteční speciál y Krakonoš 14° Vanoční Speciál. El resto, novedades: Holba Vanoční Šerák 13.51%, Janáček Vánoční speciál y Weltenburger Kloster Winter Traum, una invitada alemana.

Los invitados empezaron a llegar. Para abrir el apetito empezamos con una Kocour Pale Ale, que me gustó mucho más que la última vez que la había tomado. Bien seca, pero con un suave toque frutal como para balancear. De cuerpo ligero, se dejaba tomar muy bien. Una curiosidad sobre esta cerveza, la etiqueta lista centeno como primer ingrediente después del agua.
La primera en presentarse fue Janáček Vánoční speciál, al ver la graduación balling en la etiqueta, 14, empecé a tener ciertas sospechas. Janáček elabora la ocasionalmente muy buena Comenius con exactamente la misma graduación. No es que la Comenius me disguste, sino que no se trata de una cerveza especial de navidad, ya que es elaborada durante todo el año, y es algo que otras cervecerías hacen, poner una etiqueta navideña a alguna de sus cervezas de producción regular. No podría haber estado más equivocado. En lugar del dorado de la Comenius, esta Vánoční speciál es de color ámbar. Aromas maltosos y ligeramente acaramelados, con notas de clavo y algo de cítrico. Al tomarla sigue el caramelo, aunque más tirando hacia el almíbar, todo cambia hacia el final, amargo, seco y con algo de especias. Sorprendente y muy rica.
En segundo lugar llegó la Holba Vanoční Šerák 13.51%. Acá sí que esperaba muy poco. Hasta entonces nunca había tomado una cerveza de Pivovar Hanušovice que me haya gustado. Me llevé otra sorpresa. Como la anterior, ésta también es de color ámbar. El aroma aquí era un lindo balance entre caramelo y cítricos. El tragó empezó almibarado para terminar en amargor intenso que me hizo acordar un poquito a alguna IPA checa que probé por ahí. No era ninguna maravilla, había algo que estaba un poco fuera de tono, pero se dejaba tomar. La pude volver a tomar unos días después en Pivovarský Klub y me pareció haber estado tomando otra cosa. Nada de amargor, nada de sabor, parecía algo que se había sobrecocido. Y me hizo quedar mal, porque se la recomendé a Velký Al y, bueno, mi amigo no terminó muy contento. Extraño. Voy a ver si la puedo conseguir de nuevo, a lo mejor la gente de Holba se equivocó y a Hrádec mandó una cerveza decente.
A partir de la tercera, las cosas empezaron a ir en picada. Krakonoš 14° Vanoční Speciál es una vieja conocida, que también se elabora para las pascuas. Si bien nunca me maravilló, siempre me gustó, me pareció una cerveza sólida y confiable. Me gustaría saber qué fue lo que le pasó al gigante. Qué poco me gustó esta cerveza. Me dio la impresión de algo que sacaron antes de tiempo y me hizo acordar a esa CAR de dos semanas que había tomado unas horas antes. Tanto en el aroma como en el sabor se sentía mucha aspereza, como algo no del todo bien cocido que oprimía a todo el resto y hacía del trago algo no del todo agradable. Una lástima.
Lo que siguió fue lo cerveceramente más confuso de la velada. Opat 17° Sváteční speciál. A esta cerveza la había probado por primera vez el año pasado y me había gustado realmente mucho, tanto que estaba ansioso de poder volver a tomarla este año. Todo el entusiasmo se me fue al piso cuando serví la cerveza y vi que lo que caia en el vaso no era el líquido ámbar que conocía, sino algo de dorado pálido. Al tomarla mis sospechas se confirmaron, no era la misma cerveza. No había manera que lo que había en el vaso se trataba de una 17°, me dio la impresión de que la botella tenía la etiqueta equivocada. Ni siguiera la terminé. Me puse un poco triste porque Opat es un pivovar al que le tengo cierto cariño. La tristeza no se disiparía sino hasta un par de días más tarde, cuando pude volver a tomar esta cerveza en Zlý Časy y me encontré con aquella cerveza que tanto me había gustado el año pasado. Tal como dice Evan Rail un su muy buena reseña, es una cerveza con sabores y aromas muy especiales.
Quizás la que más curiosidad me había causado fue la Weltenburger Kloster Winter Traum, de Alemania. Tanto así que estuve a punto de llevarme una botella. Menos mal que decidí esperar a la degustación. Sólo se la puede describir como aburrida, algo elaborado sin ganas. De especial, tiene poco y nada. Cualquier 13° checa rubia del montón tiene más credenciales de cerveza de navidad que esta.
Ya eran pasadas las diez de la noche y todavía teníamos que emprender el camino de vuelta a casa, había llegado la hora de despedirnos de Filip y el resto de la gente, entre los que se encontraba Josef, dueño del Minipivovar U Hušků. Realmente la pasamos muy bien en Hrádec Králove, una cuidad que recomiendo a todos visitar (a pesar de su poco espíritu navideño) y a la que seguramente volveré. Gracias de nuevo a Filip por habernos invitado. La mejor fortuna para vos y tu emprendimiento.

Na Zdraví!

11/12/08

Al mal tiempo, buena cerveza

El clima seguía feo, no había cambiado en nada desde el día anterior, nos quedamos en la habitación mirando la tele hasta que llegó la hora de hacer el check out. Habíamos dormido bien y el desayuno había sido abundante. No teníamos ningún apuro, habíamos quedado con Filip en encontrarnos a las 14.30.

Finalmente no nos quedó otra alternativa que ir al centro. Encontramos un lugar para estacionar. Por suerte había parado de llover, así que fuimos a ver la parte de la cuidad que no habíamos visto. Caminamos por donde antiguamente habían estado las fortificaciones de la cuidad, hoy un amplio boulevard arbolado que en una parte linda con el seguramente más colorido en primareva Žižkový Sady.

El hambre empezó a atacar a mi mujer. Eran ya las 12. El día anterior había visto un restaurant con el logo de Svijany y otro con el de Ferdinand, ambos casi al lado de Velké Nám. Nos decidimos por el primero, que era el que de afuera parecía más lindo. Cerrado. Eran pasadas las doce y la puerta todavía estaba con llave. Fuimos a la segunda opción y llegamos justo. El lugar estaba casi repleto, había un grupo de chicos de unos diez años junto con dos adultos ocupando las tres o cuatro mesas al lado de la ventana. Las que estaban al lado de la pared estaban tomadas por otras personas, sólo quedaba una larga mesa en cuyo extremo estaban sentados tres personas de avanzada edad. Les preguntamos si podíamos tomar dos de los asientos y, creo que, asintieron. Apenas nos sentamos empezaron a llegar más de los viejitos, y más, y más hasta que tomaron toda la mesa y todavía quedaron algunos de pie. Eran alemanes o austríacos y habían elegido ese restaurant, U Ferdinanda d'Este para almorzar también.

Para empeorar las cosas, había una sola camarera atendiendo a todos. Casi tengo que taclearla para conseguir que nos de el menú. Se disculpó diciendo que había pensado que estábamos con el grupo (tan viejo me veo? quizás tenga que afeitarme). Después de que chicos y viejos (estos últimos mucho más ruidosos) se fuesen, el lugar se volvió mucho más tranquilo. La comida fue olvidable, pero la Ferdinand 12 estaba muy buena. Nos quedamos más de lo que nos hubiese gustado, pero había empezado a llover de nuevo.Nos encontramos con Filip y fuimos en auto hasta Běleč nad Orlicí para visitar el Minipivovar U Hušků. Allí nos estaba esperando su dueño y maestro cervecero Josef Voltr. Josef es un tipo muy simpático y con mucha pasión por lo que hace, tuvo que hacerse cargo de toda la operación de la microcervecería luego de la partida del anterior maestro cervecero en la primavera pasada. Nos mostró cada uno de los rincones de su cervecería, empezando por la máquina para moler grano, una antigüedad a que le gusta mucho usar.
De ahí pasamos al cuarto de cocción. No había nada cociéndose ese día, así que pudimos ver con mucho detalle cada una de las calderas. Pero lo que Josef tenía más ganas de mostrarnos era el monitor de su software para elaboración de cerveza. Un amigo que trabaja en la industria se lo diseño. El programa monitorea temperaturas y tiempos de macerado y hervido y el funcionamiento de las ollas. Eso le permite a Josef ocuparese de otras cosas durante el macerado o simplemente sentarse en su casa (que está justo al lado de la cervecería) a escuchar música o leer. Si su presencia es requerida, el programa le avisa mediante un mensaje en su móbil. El programa está también preparado para monitorear la fermentación (en cubas abiertas), sólo falta terminar de conectar los cables.
Después de ver los fermentadores (lamentablemente vacíos) fuimos al sótano de lagerización. Ahí se encuentran tres tanques de 2000l de capacidad cada uno. Josef encargó dos más para poder aumentar la capacidad y elaborar otros tipos de cerveza.

Terminada la corta, pero muy interesante excursión, pasamos a la degustación. La única cerveza que U Hušků en estos momentos es la CAR, una světlý ležák. En verano se elabora una variedad con miel y, en ocasiones, una cerveza de trigo. La que estábamos tomando hoy estaba madurando desde septiembre (por problemas de capacidad/demanda, en verano la cerveza apenas si llega a madurar 25 días, el lugar es muy popular entre los ciclistas locales) y estaba simplemente espectacular. Por ser sin filtrar, su cuerpo era pleno y sedoso, el sabor predominante era el de manzanas verdes dulces, junto con unos suaves toques de menta, el final, naranjas y hierbas, el aroma muy floral y cítrico. Tomamos varias. Pero lo más interesante fue cuando Josef me dio a probar un poco de esencialmente la misma cerveza, pero que sólo llevaba 14 días madurando. No estaba para nada mal, a la vista eran indistinguibles (en la foto la más jóven es la de la derecha), pero se notaba su juventud. Lo que estaba bien redondeado e integrado en la primera, en ésta estaba más crudo y áspero, casi como estar comiendo esa misma manzana verde, pero sin haberla dejado madurar lo suficiente.
Charlamos mucho de cerveza y de la cervecería, Josef, con mucho orgullo, me contó que todos los instrumentos que usa para la elaboración, desde las ollas hasta el mecanismo para embotellar son de manufactura casi casera, o bien armado por él mismo, o por amigos. El más simpático es quizás la heladera con dos agujeros para poder poner un par de grifos y tirar la cerveza a la temperatura justa. Le pregunté también sobre la Gambrinus que también se sirve en el pub adjunto, y me dijo que representa solamente un 20% de las ventas, la tienen nada más para los giles que se rehúsan a tomar otra cosa.
Mi mujer empezó a quejarse del frío (hacía mucho en la cervecería) y se estaba haciendo de noche. Todavía nos quedaba la degustación de las cervezas de navidad. Compramos una botella de 2.5l para llevar de regalo y volvimos a Hrádec, yo con una enorme sonrisa luego de haberme hecho un nuevo amigo.

Na Zdraví!
Minipivovar U Hušků
Běleč nad Orlicí 2

10/12/08

La Ronda #7: Brindando con cerveza

Ya es 10 de diciembre y nadie se hizo cargo de "La Ronda" de este mes, así que para que la movida no se detenga no me quedó más alternativa que invitarla yo, de nuevo.

Espero que no estén esperando algo original, porque estarían MUY equivocados y si alguien tenía alguna idea mejor, bueno tuvieron tiempo para levantar la mano y dejar un mensaje en el resumen de "La Ronda" de noviembre. ¿Qué otro tema puede elegirse para la edición del mes de diciembre?

Realmente no sé si debería molestarme en escribir la consigna de este mes, pero puede que alguno que lea esto temprano a la mañana, antes del primer café, o tarde, luego de varias cervezas, o que viva en un pozo no tenga idea de lo que estoy hablando, así que aquí va:

¿Qué cerveza o cervezas acompañarán su cena y/o almuerzo navideño? Sería buenísimo si lo ilustran con fotos. (además de contarnos la reacción de los parientes presentes.)

Así que ya saben, tienen tiempo hasta el último viernes del mes para mandar sus aportes (podríamos dar unos días más de licencia para que todos nos podamos recuperar de la resaca).

Y mientras piensan, los invito a tomar na Primátor Stout a temperatura de sótano, bien adecuada para el invierno (los del Hemisferio Sur la pueden tomar fría).

Ah! Y demás está decir que no sólo los blogs cerveceros están invitados a participar, sino todos aquellos a quienes les guste la cerveza de verdad, ya sea escrbiendo en sus blogs, o dejando comentarios (si quieren darse una idea de cómo funciona "La Ronda", dénse una vuelta por esta página).

Na Zdraví!

Navidad? Qué navidad?

No soy un gran fanático de la navidad, pero tengo que admitir que me gusta mucho la atmósfera que se genera en Praga cuando empiezan a aparecer las primeras decoraciones en las calles (las oficiales, no las que los shopping ponen en octubre) y los mercados de navidad. Así que una de las cosas que más ganas teníamos de ver en Hrádec Králove era las decoraciones que seguramente adornarían Velké Náměstí, mientras disfrutábamos de algo rico en el mercado de navidad que dábamos por descontado funcionaría en tan bella plaza.
La impresión que nos llevamos fue la de haber llegado a mediados de enero. Ni una sola luz, sólo un árbol al lado de la iglesia Svatého Duha (del Espíritu Santo), que parecía como algo que alguien se había olvidado de quitar, nada más. De mercado de navidad, ni noticias. El clima tampoco ayudó, algo ventoso, frío y amenazando con lluvia, muy poco agradable. Recorrimos un poco las calles y callejuelas, muy lindas ellas, y empezamos a pensar en buscar refugio, teníamos muchas ganas de tomar algo caliente.
Nos habíamos alojado fuera del centro, en el hotel U Svatého Jana. Lo elegimos porque habíamos ido en auto y queríamos tener un lugar donde estacionar sin problemas. El hotel, un edificio renovado muy lindo, tenía una buena conección de autobús y la noche era mucho más barata que algo similar en el centro. Llegamos cerca del mediodía y sin más, decidimos ir a comer al restaurant del hotel. Nada del otro mundo. La sopa, rica, la comida bueno lo que pedí yo (jelíto, jitrnice, sekana con col cocida y papas), no tanto lo que pidió mi mujer (spagetti bolognesa). La cerveza, Pilsner Urquell no muy bien tirada, de hecho, tengo la sospecha que me dieron Gambrinus (no me quejé, simplemente dejé menos propina). De ahí nos fuimos al centro.

Como ya no teníamos ganas de explorar fuimos a un lugar que habíamos visto de paso, un café que de afuera pintaba muy lindo, y de adentro lo estaba más. No me molesté en sacar fotos. Estaba demasiado relajado, de hecho, ni me acuerdo el nombre del lugar (flor de guía que soy, no?), pero sí que nos invitó a quedarnos un par de horas tomando cosas calientes.

De ahí fuimos a encontrarnos con Filip Helán, el dueño de Pivoňka, cuya invitación a la degustación de cervezas de navidad fue la excusa para hacer el viaje. Filip recién había llegado de Alemania con una camioneta llena de cervezas de todo tipo. Mientras trabajaba, nosotros nos pusimos a ver los estantes y elegir algunos regalos de navidad para la familia. Durante todo ese tiempo hubo gente que entró, preguntó y siempre algó compró. Filip es un evangelista cervecero en serio, ha logrado convencer a varios de sus amigos a que prueben algo nuevo y el resultado fue, en todos los casos, que la persona nunca más volvió a lo que antes había estado tomando. Me puso contento ver que el negocio está funcionando bien y que su movida está generando cada vez más interes en cervezas poco conocidas.
Cuando cerró fuimos juntos a cenar a U České koruny, un muy lindo restaurant ubicado en un sótano abovedado (tampoco hice fotos, pero al menos ubiqué la página web). Tuvimos suerte de poder encontrar una mesa. La oferta cervecera de no era para nada especial, Pilsner Urquell y Master 18°, elegí la última. Muy bien tirada, fresca, acompaño muy bien el solomillo de cerdo a la parrilla con cebolla y hongos en vino tinto y papas asadas, que estaba muy rico. Mi mujer pidió svíčkova na smetaně y comió cinco de los seis houskové knedlýku y no me dejó ni una gota de salsa para probar, me dijo que estaba muy buena, le tendré que creer.

Durante la cena charlamos con Filip. Me contó que había abierto el negocio en junio, luego de haberse cansado del stress y la poca satisfacción de su trabajo en gerencia de una empresa financiera. Ahora se siente muy contento de estar trabajando para sí mismo, haciendo algo que realmente disfruta.

La velada la terminamos bastante temprano, estábamos todos muy cansados y el para el sábado nos esperaba un día muy largo y ocupado.