26/11/08

La Ronda #6: Mujeres, Seducción y Cervezas

Otro mes, y otra edición de "La Ronda", el proyecto comunitario de los blogs cervecereos hispanos ¡Y cómo me gusta!

Luego de la polémica edición del mes pasado. Nuestro chilenísimo amigo Catador propone un tema más liviano, pero no por ello, menos interesante y divertido:
"La cosa va así: de alguna manera conociste a una señorita y ésta, luego de saber tu afición por las cervezas, te pide la invites a una cata personal, proponiendo tú, ni tonto ni perezoso, tu humilde morada.
¿Qué cervezas le darías a probar, y para qué fines?"
Estoy felizmente casado y sólo tratar la premisa tal cual como está planteada me traería algunos problemas. Con mi mujer, no lo puedo hacer porque al tener la suerte de vivir conmigo, como se imaginarán, ya conoce todas las cervezas. Así que decidí darle una vuelta de tuerca al asunto y encararlo de otro modo, ayudando a un hipotético amigo que se encuentra en la misma situación. Así es como me lo he imaginado:

Me encuentro sentado al lado del hogar, junto con mi esposa. Estamos escuchando música, comiendo delicioso pastel de arándanos casero y tomando Pardubický Porter a temperatura ambiente. El timbre suena justo en el momento en que estoy empezando a preparar mi pipa. Mi mujer se levanta a atender la puerta y vuelve acompañada de mi jóven amigo Svatopluk, a quien, a manera de mentor, he estado iniciando en el mundo de la cerveza de verdad.
Luego de saludarnos, Svatopluk me dice, con tono preocupado. "Necesito tu ayuda. Estoy cortejando a una chica que me tiene loco. Ya hemos salido varias veces y la cosa va muy bien. El problema es que ella quiere venir a mi casa para que le muestre algunas de las maravillosas cervezas de las que le he estado hablando y tanta curiosidad le han causado ¿Qué puedo hacer? Tengo miedo de meter la pata."
"Y esta chica te gusta mucho", digo y enciendo mi pipa. Mi amigo asiente, toma el vaso que mi mujer le ofrece y se pasa a servir de la Porter.
Acaricio mi barba, me tomo unos instantes para pensar y digo."Ya lo tengo. Toma nota amigo mío".
Svatopluk saca un anotador y un bolígrafo y con atención escucha mi consejo.
"La recibirás con una copa de Černá Hora Modrá Luna. Sí, sí", digo, anticipándome a su objeción. "Sé que a tí mucho no te gusta, pero a Ella seguro que sí, más si junto con la cerveza le ofreces una tabla de quesos suaves, uvas y almendras".
Svatopluk toma nota con entusiasmo y yo le pregunto:
"¿Cómo se llama la niña?"
"Markéta, y es hermosa, un ángel." Dice con ojos de ensueño.
"No esperaría menos de tí, amigo mío. Y dime, a Markéta, le gustan los frutos de mar?"
"Sí, mucho"
"Ah! Bien!" Digo con alivio al ver que mi plan no tendría complicaciones. "Entonces, como primer plato prepararás langostinos saltados en manteca y aceite de oliva, con ajo, un poco de gengibre y menta fresca. De guarnición, una ensalada verda aderezada con una salsa de anchoas picadas, yogurt natural, aceitde de oliva, orégano y cebollín."
"¡Oh! ¡Eso suena delicioso!" Responde Svatopluk, al tiempo que la duda invade sus facciones."Pero ¿Con qué puedo acompañar el plato?"
"Con Primátor Weizen, por supuesto"
"¡Claro!" Casi grita Svatopluk "A las chicas les gusta mucho, es fácil de tomar, no es tan ácida como otras y su sabor y características la hacen ideal para acompañar un plato como éste."
"Tal cual. Estás aprendiendo, mi jóven amigo." Digo, con satisfacción.
Casi tímidamente, pero a la vez con confianza, Svatopluk me pregunta: "¿Puedo sugerir el segundo plato?"
"Pero ¡Por supesto!" Su entusiasmo es contagioso y dentro mío, sé que su idea será la adecuada.
"¿Qué tal si preparo tu receta de cerdo con mermelada de cerveza?
"Me sorprendes, era justamente lo que estaba pensando. Como gaurnición te recomiendo polenta frita o asada"
"Sí, sí! Y podría acompañarlo con Bernard Jantár"
"Buena idea. Como alternativa podrías considerar Strakonice Klostermann o Herold Granát. Son un poco más fuertes" Y guiño un ojo, sólo pare recibir la mirada de reproche de mi mujer. Le sonrío, indicando que es sólo una broma y continúo.
"Por supuesto que le tienes que ofrecer postre"
"Oh! Sí, no había pensado en ello, casi nunca como postres, pero esta será una ocasión especial ¿Qué me recomiendas?" Su gesto no indicaba temor, sino sólo verdaderas ganas de aprender algo nuevo.
"Flan. Creo que tengo una receta en algún lado. Toma algo de tiempo, pero no es difícil de hacer. Tendrás que elegir una cerveza oscura de las dulces. Quizás Chodovar Černá Desítka o Polička Hradební Tmavé o, si quieres algo más fuerte, Svijanská Kněžna. Sus notas acarameladas, seguro serán buen acompañamiento para el flan"
"¡Gracias!" Exclama Svatopluk casi saltando de su asiento. "Ya mismo voy corriendo a comprar todo"
"Espera pequeño saltamontes. No seas apresurado, que la velada no ha terminado".
Svatopluk vuelve a tomar asiento, su rostro invadido de curiosidad.
"¿Qué tan importante es esta Markéta para tí?"
"Ni te imaginas cuanto." Me contesta, suspirando.
"Entonces aguarda un minuto". Le digo y voy al sótano desde donde traigo dos botellas de X33.
Al dárselas a Svatopluk, le digo. "No debes olvidarte del golpe de gracia. Acompañarás esta cerveza con una seleccion de chocolates finos, mientras escuchan música y las sigues seduciendo".
Svatopluk estrecha las botellas contra su pecho y sonríe como un niño.
"Si luego de esté festín a Markéta no se le aflojan las bragas, no es la mujer para tí." Tanto el reproche de mi esposa como la cara de susto de Svatopluk no pueden más que hacerme reír.
"No temas, no temas, mi joven amigo. Estoy seguro que la cita terminará en pasión y continuará en romance a partir de la mañana siguiente."
La sonrisa vuelve al rostro de Svatopluk, quien ya no puede contener su entusiasmo. "¡Tus consejos son tan sabios! Esta será una velada que Markéta nunca olvidará en su vida. ¿Cómo puedo agradecer tu invaluable ayuda?"
Fumo de mi pipa y le palmeo suavemente la espalda. "No tienes nada que agradecer amigo. Fui también jóven y sé lo importante que es encontrar una buena mujer." Digo con una sonrisa, mientras estrecho la mano de mi princesa. "Ve. Te deseo mucho suerte. Saluda a esa seguramente maravillosa doncella de mi parte."
Cuando Svatopluk parte hablando con sí mismo de dónde tendría que ir a comprar los ingredientes y las cervezas, me vuelvo a mi mujer, la beso en los labios y le pregunto. "Lásko muj* ¿No tienes hambre? ¿Qué tal si preparamos algo de comer?"

Na Zdraví!

(*) Amor mío, en checo.

25/11/08

Si no fuese por la cerveza

Y si no fuese por Iain and Ian, a quienes me encontré el otro día en Zlý Časy, no me hubiese enterado nunca de U Slovanské Lípy. Rara vez voy para ese rincón de Žížkov. Así que cuando me dijeron que había una hospoda que estaba tirando de manera regular las cervezas de Kout na Šumavě, anoté en mi agenda mental una cita para ir a visitarla tan pronto como pudiese.

El lugar está justo al lado de la entrada al túnel que comunica el famoso barrio de Praga 3 con Karlín. Llegué para un almuerzo un tanto tardío. No había casi nadie, sólo dos mesas ocupadas, una de las cuales se vaciaría pronto.

A pesar de estar abierto sólamente un par de semanas, el lugar parece no haber cambiado mucho desde los días de la ocupación Soviética leugo de la Primavera de Praga. Todo parece cansado, hasta la luz que entra por las ventanas.

Por suerte eso no se aplica al servicio. Apenas me senté vino la camarera (bueno, quizás no tenía nada mejor que hacer) a tomar mi pedido. Empecé por una Kout 12% (25CZK/0.5l), una cerveza que no probaba desde el festival Slunce ve Skle. Si bien no estaba del todo bien tirada (demasiada presión?) igual me pareció una ležák soberbia, suave caramelo, algo de frutas y con un maravilloso final a todo Saaz. Es el tipo de cerveza que Václav Berka seguramente le gustaría seguir haciendo, pero que lamentablemente para todos, ya no puede, lo cual me hace apreciar cervezas como la Kout Světlý Ležák aun más.
Mi queso frito con croquetas de papa llegó. Acepté la sugerencia de la camarera y me pedí otra cerveza. Nada del otro mundo la comida. El queso estaba bien, pero las croquetas no me parecieron del todo frescas, tenían un poco ese típico sabor de haber sido freídas en aceite que ya se ha usado un par de veces más que las recomendables. Las verduras con las que el plato vino acompañado tenían un aspecto tan cansado como el resto del lugar.

No estaba con muchas ganas quedarme, pero todavía quería probar algo más, algo que nunca antes había probado, la Kout 18%, que para mi sorpresa se vende a 60CZK por medio litro o 36CZK por 30cl. Opté por la medida menor, y menos mal. No, no, no; no porque la cerveza haya estado mala, sino porque es tremendamente potente. Ambar muy oscuro con destellos ocres, poca espuma, pero bien compacta. Intenso aroma con una mezcla de bayas, mermelada, canela, nueces, café y caramelo. El sabor me hizo acordar un poco a cerezas al maraschino, junto con especias invernales, café y frutas en compota. El final es seco, me hizo acordar un poco al Fernet o al Jägermeister, aquí el alcohol desafina un poco, pero lo atribuyo más al grifo que a lo que de él sale. La cerveza se deja tomar muy despacio, cerrando los ojos casi que me pude imaginar estar sentado al lado de un fuego y no en la anatmosférica hospoda en la que estaba. Me pareció la cerveza de invierno ideal. No creo que vendan mucho de ella a ese precio, pero para mí, bien lo vale.
No creo que U Slovanské Lípi se convierta en uno de mis favoritos, pero con esas cervezas (además de las dos arriba mencionadas, tiran la 10% a 18CZK/0.5l y la tmavá 14% a 26CZK/0.5l, falta la kvasnicové) es muy difícil resistirse, ya que lamentablemente, no hay otro lugar en Praga que tenga estas cervezas de manera regular. Ojalá esto cambie pronto. Mientras tanto, tendré que aprovechar lo que ya se ofrece y cerrar un poco los ojos mientras me deleito.

Na Zdraví!

U Slovanské Lípy
Tachovské Nám. y Koněvova
Praha 3 - Žížkov

23/11/08

Mejor que nada?

A ver qué piensan ustedes: ¿Qué es mejor, que los medios no hablen sobre cerveza (como bebida, no como marca) o que hablen de manera superficial, publicando artículos llenos de inexactitudes?

La revista argentina Brando, en su edición online (y seguramente también en la edición de papel) publicó una nota titulada "Las Mejores Cervezas". Como se imaginarán, apenas vi el enlace en la edición digital del diario La Nación fui enseguida, hasta cierto punto sabiendo lo que me iba a encontrar, un grandes éxitos de inexactitudes y superficialidad "periodística".

El artículo firmado por Ignacio Rivelli empieza mal. No fueron los babilonios sino los sumerios los que "inventaron" la cerveza. Los babilonios no aparecerían en escena sino hasta un par de civilizaciones mesopotámicas más tarde. De hecho, es muy posible que los sumerios tampoco hayan inventado la cerveza, sí fueron los primeros en dejar registros arqueológicos al respecto, pero se cree que la cerveza fue inventada mucho antes, juntamente con el nacimiento de la agricultura.

El segundo párrafo cierra con:
"Fusiones, fuertes inversiones y sofisticación son las marcas actuales de este mercado."
Olvidándose mencionar los aspectos más negativos de la consolidación de los mercados cerveceros.

Pero la superficialidad en serio empiezan a partir del cuarto párrafo.
"Porque en el mundo existen decenas de estilos, cada uno con sus características (tipo de cereal, nivel de tostado, origen del lúpulo, levadura utilizada), una comparación indiscriminada en busca de la mejor cerveza podría resultar injusta. Por eso, Brando dividió la totalidad de las cervezas en cuatro categorías -Stouts, Pilsens, Summer Beers y Belgas- y junto a un bureau de expertos ofrece estos resultados."
A continuación, el Sr. Rivelli pasa a dividir la totalidad de las cervezas en cuatro categorías. Solamente en la República Checa las cervezas están divididas en siete categorías, según los premios otorgados por Sdružení přátel piva. Además de ello, las cuatro categorías son tan arbitrarias que carecen de todo sentido. ¿Stouts? ¿Por qué no Porter? ¿Pilsen? ¿Por qué no Bock? ¿Summer Beers? Aparte de la tilingada (Cervezas de verano es una excelente expresión en nuestro idioma), me gustaría saber de dónde sacaron tal categoría, habrán querido decir "Cervezas de Estación" (Season Beers en Tilingoland). ¿Belgas? ¿Por qué no británicas, alemanas o checas? Eso sin tener en cuenta que la "categoría" es increíblemente amplia. Me gustaría también saber quién formó parte del "bureau de expertos". 

La descripción de las categorías, en los primeros dos casos es bastante aceptable, aunque podría haber ahondado un poco más en el motivo del éxito de la Pilsen (su aspecto). Para darle un poco de crédito, cierra muy bien el párrafo sobre esta categoría al mencionar que es el estilo más consumido y peor imitado en el mundo.

La descripción de las Summer beer no tiene ni pies ni cabeza. Habla, como era de esperarse, de cervezas estacionales, da un par de datos correctos pero cierra con...
"Otra características de estas es que en lugar de utilizar 100 por ciento cebada malteada, reemplazan una parte por –usualmente– trigo."
Datos que me gustaría saber dónde fueron obtenidos. O mejor no.

Me gusta como empieza el párrafo de la categoría "Belgas".
"Nadie lo duda: la cerveza belga es la mejor del mundo"
Puede tomarse como una hipérbole, pero lo dudo mucho. Creo que el Sr. Rivelli debería leer lo que se discutió en la edición de octubre de "La Ronda".

Lo que sigue es la lista de "Las Mejores Cervezas". Acá me gustaría saber si el Sr. Rivelli ha probado todas las cervezas de las cuales habla. No voy a ponerme a opinar de las Stouts y Summer Beers que lista (aunque he mandado emails a un par de blogueros que seguramente conocen algunas de ellas mejor que yo), pero sí de las Pilsen, estilo que creo conocer muy bien.

Pilsner Urquell. Vuelve a no mencionar en absoluto el por qué del éxito de esta cerveza desde el primer momento en que fue tirada allá por octubre de 1842. Sigue con que el nombre de la marca significa en checo Pilsen en su lugar original. No, no. Pilsner Urquell no es checo sino alemán, el nombre checo es Plzeňský Prazdroj, que significa en checo "La Antigua fuente (en el sentido de origen) de Pilsen", o algo parecido. Por otro lado, si bien es la marca con mejor imagen entre el consumidor promedio, Pilsner Urquell hace rato que no se encuentra entre las cervezas más apreciadas para aquellos que saben y se preocupan un poco más. Todos concuerdan en que la cerveza ya no es la misma de antes y las únicas variantes que tienen aceptación entre los conocedores son la tanková nepasterovaná y la nefiltrované, las cuales no creo que el Sr. Rivelli haya probado nunca, a menos que en algún momento haya visitado la Rep. Checa, ya que no se consiguen fuera de sus fronteras.

Klášter Světlý Speciál. Por su porcentaje ABV, 5.8, esta cerveza no se encuadra en el estilo Pilsen, no es una cuestión caprichosa (todos ya saben mi postura respecto a los estilos), sino de nomenclatura. Su contenido alchólico indica una graduación balling de alrededor de 14% que la pone en la categoría de Speciál según la legislación checa (las Pilsen son llamadas Světlé Ležáký y tienen una graduación balling de máximo 12.99%). Esto sería un dato menor si no fuese porque la cerveza no existe, al menos no aparece en la cartera de productos del Pivovar Klášter, ni en su página web en checo, ni en la página en inglés, ni en el listado de la cervecería tal cual publicado en la guía definitiva de Pivovary checos (me queda hacer un llamado a la cervecería para confirmar, quizás es un producto que ya no elaboran y la información fue levantada de algún artículo ya obsoleto). Ah! y un dato para el Sr. Rivelli, prácticamente todas las cervecerías checas utilizan agua de fuentes artesianas, y también, la mayoría de las cervezas checas se elaboran utilizando lúpulos Saaz, que son originarios de la región de Žatec, o Saaz en alemán.

Organic Ur Pils. No conozco esta cerveza y voy a omitir mención las superficialidades contenidas en el respectivo párrafo.

Warsteiner Premium Verum. Si bien está muy bien posicionada en Argentina, en Alemania está considerada como un Eurolager del montón.

y lo mejor para el final

Staropramen Lager. Aquellos que siguen este blog desde hace rato se podrán imaginar lo que me hizo reir la mención de este menjunje entre "Las mejores cervezas". Esta cerveza está considerada por la gran mayoría de los consumidores checos, no sólo los conocedores, entre las peores ente las cervezas checas. Nunca fue una gran marca, pero desde que InBev(ible) se hizo cargo, la calidad ha bajado de manera atroz y ahora está elaborada con jarabe de maltosa, haciendo de esta cerveza algo bordeando en lo intomable. Y como me gusta ser hinchapelotas, quiero remarcar que el pivovar de Smíchov hace ya años que no utiliza fermentadores abiertos (sabrá el Sr. Rivelli de lo que habla cuando menciona esto?) sino cilindrocónicos. La que sí utiliza este tipo de fermentadores es la arriba mencionada Klášter (al menos para las cervezas que sí elabora), además de muchas otras.

De las belgas mucho no voy a opinar. Sólo que Duvel, a mi gusto no es la gran cosa (pero eso es una opinión personal). Me gustaría también mencionar lo que dice de las lambic:
"lambics (cervezas sin gas ni espuma, elaboradas a partir de levaduras salvajes, con fermentación espontánea) maduras y jóvenes."
Habrá tomado el Sr. Rivelli alguna lambic (ni hablar de Gueuze). Basta con ver la foto que acompaña el párrafo para darse cuenta que lo de "sin espuma" es erróneo. Pero no termina ahí. Si bien hay muchas lambic que se toman jóvenes, hay muchas otras que se añejan por décadas, mi amigo Evan Rail pudo degustar un Cantillon con fecha de embotellado 1975.

Llámenme histérico, snob, quisquilloso si quieren (y quizás tengan razón). Pero realmente me fastidia mucho ver artículos como este. El que firma este mamarracho es un periodista al cual seguramente le pagaron por escribirlo. Podría haber investigado un poco más. Hay cientos de páginas cerveceras de gran calidad, algunas de ellas incluso en español, cuyos autores hubiesen estado contentos de prestar su ayuda.

Yo no soy, ni me la doy de, ningún académico o experto. Soy un tipo que escribe sobre cervezas en su tiempo libre. Creo que sé un par de cosas al respecto, pero todavía estoy aprendiendo. Yo nunca escribiría un artículo sobre folklore tailandés, porque de el tema sé tanto como el Sr. Rivelli parece saber de cervezas.

Na Zdraví!

21/11/08

Y los ganadores son...

Preferí publicar la lista de ganadores aparte de la entrada anterior ya que quiero hablar un poco de los premios. Analizarlos, si se quiere.

No soy de prestarle demasiada atención a premios y medallas, pero estos son para mí importanes ya que son otorgados por la asociación que representa a los consumidores. No estoy seguro cómo es que Sdružení přátel piva elige a los ganadores, ni qué criterios utiliza para algunos premios, pero más allá de lo discutible de algunos, no puedo dudar de la honestida de la gente de SPP.

Así que veamos.

Desítka 2008:
Primer premio: Moravské Sklepní nefiltrované, Černá Hora
Segundo puesto: Pardál světlé výčepní pivo, Budvar
Tercer puesto: Budweiser Budvar světlé výčepní pivo
No podría estar más de acuerdo con este premio. La Moravské Sklepní es una cerveza muy especial y sin dudas única en su categoría. Ahora, con el segundo puesto. Pardál mejor que Budvar světlé výčepní (y que muchas otras)?

Jedenáctka 2008:
Primera: Ležák 11°, Pivovar Klášter
Segunda: Otakar ležák, Polička
Tercera: Svijanský Maz, Svijany
Quizás me guste Otakar un poco más que la ganadora, pero creo que Klášter lo tiene bien merecido, y ya es la cuarta vez seguida que lo gana.

Dvanáctka 2008:
Primera: Sváteční ležák from Bernard
Segunda: Pilsner Urquell
Tercera: Opat from Pivovar Broumov
Otro justo ganador, otra cerveza diferente. Pilsner Urquell como segunda, hmmm....

Speciál 2008:
Primera: Primátor Exklusiv 16° from Pivovar Náchod
Segunda: Kvasar from Černá Hora
Tercera: Démon from Lobkowicz
Esta es una categoría muy complicada, las cervezas especiales son aquellas con al menos 13°balling, así que la gama es enorme y tremendamente variada. Basta con ver la lista de arriba. Exklusiv (bien merecido) es una cerveza rubia, Kvasar es una rubia de 14°balling con miel y Démon es una polotmavé de 13°balling.

Tmavé pivo 2008:
Primera: Budweiser Budvar tmavý ležák
Segunda: Speciální černé pivo from Bernard
Tercera: Svijanská Kněžna from Svijany
Aquí sí que no estoy para nada de acuerdo. Budvar tmavé es una buena cerveza, pero ni se acerca a la de Bernard o Herold, que ni fue mencionada. Además, es una categoría que se debería desdoblar, ya que incluye todas las cervezas oscuras independientemente de su graduación.

Polotmavé pivo 2008:
Primera: Skalák from Rohozec
Segunda: Primátor Pale Ale from Pivovar Náchod
Tercera: Primátor polotmavé 13° from Pivovar Náchod
Otro premio con el que no coincido. Skalák řezané lo gana por segundo año consecutivo y no creo que se lo merece, es, para mí, el producto más flojo de Rohozec, cuyas cervezas me gustan mucho. Las dos de Primátor que le siguieron me parecen muy superiores.

Nealko 2008:
Primera: Bernard Free Jantar (amber)
Segunda: Bernard Free (pale)
Tercera: Svijanská Vozka from Svijany
Perfecto el premio.

Minipivovar 2008:
Primera: Prague’s Klášterní Pivovar Strahov
Segunda: Pivovarský dvůr Chýně
Tercera: Malostranský pivovar in Velké Meziříčí
Otro que gana por segunda vez consecutiva. Las cervezas de Strahov han mejorado notablemente en el último par de años. Sin embargo, a mí me parece que Chýně elabora cervezas más interesantes y jugadas.

Pivovar 2008:
Primera: Svijany
Segunda: Budweiser Budvar
Tercero: Pivovar Náchod (Primátor)
Esta es una de las categorias para las cuales no sé qué criterios se han utilizado. ¿Se merece Svijany el premio? En términos estrictamente cerveceros, no han hecho nada nuevo recientemente, pero por otro lado, han crecido enormemente en el mercado, cada vez son más los que conocen, y aprecian, sus cervezas. Hasta cierto punto me parece que un poco le robo a Bernard el puesto de cervecería alternativa en la mente de muchos consumidores. Budvar como segundo, ni de casualidad, no han innovado, no han crecido, no han hecho nada nuevo que merezca la pena. Primátor tendría que estar en su lugar (si no primero).
Sládek (maestro cervecero) 2008
Ing. Josef Tolar from Budweiser Budvar
En indudablemente alguien que hace muy bien su trabajo. La pregunta que tengo es si podría seguir haciendo Budvar del mismo modo si la empresa fuese privatizada.

No sé qué piensan ustedes.

Que lindo ser yo

Bueno, al menos a veces.

Al igual que el año pasado, fui invitado a la ceremonia anual de los premios de Sdružení přátel piva, o SPP. La vez pasada la había pasado muy bien, así que se podrán imaginar lo entusiasmado que estaba esta vuelta también.

El punto de reunión fue una vez más el Hotel Beránek, cerca de I.P. Pavlova. Llegué unos minutos después de las 10, saludé a algunas caras conocidas y me dirigí a la mesa que ya estaba preparada con algunos snacks, café, té y jugos, de ahí a la heladera para una botella de Pivo Hotel Beránek, en realidad Chodovar Zámecký Ležák con otra etiqueta, lo cual no está nada mal. Había también botellas de la fantástica Chýně Dvorní Ležák, la cual también recibió mi atención.

Los invitados se fueron sumando y un rato después de las 11 nuestro autobús salió en dirección a České Budějovice, donde la ceremonia se llevaría a cabo. El viaje fue bastante largo debido al tráfico. El tiempo fue aprovechado para charlar y chusmear (puede que tenga material de ello). Cuando llegamos ya estábamos todos con bastante sed y algo de hambre.

Tomáš Erlich, el presidente de SPP, nos estaba esperando en la puerta del edificio de Buějovický Budvar. Ya todo estaba listo. En el hall del edificio administrativo estaban representadas varias cervecerías, Bernard, Svijany, Rohozec, Strahov, Klášter y Polička, además, claro, de las cervezas del anfitrión que se tiraban en el pivnice. Quizás la selección el año pasado fue mejor, pero tampoco me puedo quejar.
Nos concentramos en calmar nuestra sed de manera immediata. Ataqué el stand de Polička, para tomarme un vaso de su exquisita Otakar 11. De ahi, al de Strahov, que estaban tirando su especial de otoño, una lager oscura, 16°balling que me pareció muchísimo mejor que el año pasado. Mucho más lupulada, pero todavía con las suficientes notas de caramelo y chocolate que lograban una cerveza muy bien balanceada. Sin duda, la cerveza del día, bueno, casi.
La ceremonia de entrega de premios empezó rápido y sin mucho trámite. Se llevó a cabo en el pivnice del pivovar, que estaba colmado de invitados y diversas luminarias del mundo cervecero checo. Una vez repartidos los galardones (de lo que voy a hablar más tarde), se sirvió el buffet. Muy buena la comida, ensaladas varias, utopenec, tlačenka, guláš (no tan sabroso como me gusta) y la estrella, jamón de Praga cortado directamente del hueso y servido con mostaza y rábano picante fresco, simplemente espectacular (lamentablemente desapareció demasiado rápido). Para los golosos habían unos koláčky (pastelitos) que estaban también muy ricos.Quizás lo más interesante del día fue la excursión por las entrañas de la cervecería con el maestro cervecero como guía de lujo. Dando por descontado que todos sabían sobre cómo se elabora la cerveza y sobre la cervecería en sí, el Maestro Josef Tolar se concentró en los aspectos técnicos de su oficio. Un par de datos interesantes me llamaron la atención, primero, Budvar debe ser una de las pocas cervecerías de su tamaño que todavía utiliza 100% lúpulos Saaz en flores, nada de pellets o extractos para todas sus cervezas, menos Pardal que usa Angus, también flores. Su Ležák es una de las pocas lagers industriales en el mundo que todavía pasa 90 días en los tanques de lagerización. Fue también interesante ver los tanques más nuevos, enormes, con una capacidad de 3500hl, se dice que un autobús cabe en un de ellos.
Pero lo mejor, sin duda, fue poder tomar Budvar directamente de uno de los tanques. La fecha escrita en ellos era 15/9, o sea que hacía ya un poco más de dos meses que estaba reposando. Fue la cerveza del día, totalmente distinta a la Budvar que todos conocemos. Sin filtrar, sin pasteurizar y más fresca imposible, cuerpo y sabor tremendamente plenos, parecía casi que se estaba tomando una ensalada de malta y lúpulo fresco. No creo que podría tomar mucho de una cerveza así, pero igual me fascinó, y poder servirme un vasito directo del tanque fue una experiencia casi mística.
El recorrido terminó en la planta embotelladora. Es allí donde uno finalmente se siente en una gran cervecería industrial, el ruido, el olor a aceite de máquina, la actividad insesante no podría ser más contrastante con el silencio y el frío de lo que habíamos visto antes. De todos modos, uno no pude dejar de mirar, es algo hipnótico.

Volvimos a la fiesta, volvimos a tomar cerveza, a divertirnos y a charlar. Pude hablar un rato con el jóven maestro cervecero de Bašta, que estuvo muy contento de saber lo que me habían gustado sus cervezas el mes pasado y que también fue muy cándido cuando mencioné la baja calidad de las mismas cervezas durante el verano. El problema, capacidad, o mejor dicho, falta de ella, problema que aqueja a más de un brewpub en Chequia.

También tuve una interesante conversación con Petr Samec, el gerente de RRPP de Budvar, un tipo muy simpático y muy profesional. Le pregunté si estaban planeando lanzar algún producto nuevo. La respuesta fue afirmativa, pero no podía decirme de qué si iba a tratar. No quise insistir, entiendo perfectamente su posición. Sin embargo, cuando mencioné Master su reacción fue muy interesante y después de un silencio un segundo demasiado largo, siguió con su "no comment" y su sonrisa, mirándome medio de reojo. Será que están preparando unas variantes de alta graduación, sea con una nueva marca o un relanzamiento de la Budvar Strong? Si es así, ya saben donde lo leyeron antes.

Emprendimos el viaje de vuelta. Para aquellos que se quedaron, la fiesta siguió en un restaurant muy conocido en Budějovice, pero yo quería volver a casa a hacerle unos mimos a mi mujer. Durante casi todo el viaje tuve una fantástica charla con Tomáš Mikulica, el maestro cervecero de Chýně, uno de mis pivovary favoritos. Me contó algunos de sus secretos, de los cuales hablaré luego de la visita que le prometí hacer pronto.

La pasé muy bien, fue un día sin desperdicio. Muchas gracias a Tomáš Erlich y a la gente de SPP por haberme invitado.

Na Zdraví!

PD: He decidido postear la lista de ganadores por separado, quiero hablar un poco de los ganadores y esto hubiese vuelto este artículo demasiado largo.

19/11/08

Algo falta

La mayoría de los cerveceros artesanales checos parecen estar satisfechos con el modelo brewpub. O sea, si alguien quiere probar sus cervezas va a tener que ir a la fuente o, si tiene la suerte de vivir en Praga, esperar que algún lugar la traiga. Muchos embotellan sus cervezas solamente en PET de 1.5l, más con la idea de que los visitantes se las lleven como regalo o souvenir que para algo para poder guardar por un tiempo y sentarse a degustar tranquilo. El tipo de envase no permite una guarda demasiado prolongada. Son unos pocos los que envasan en botellas de vidrio, que igual sólo suelen poder conseguirse en la cervecería.

Es así que cuando vi unas botellas de Harrach en Pivovarský Klub no dudé en comprar una a pesar del elevado precio (a lo que voy a volver más tarde).

La cerveza es de un color ámbar claro, casi dorado, turbio. Aromas a caramelo, frutas y mucho cítrico, muy agradables y frescos. Al tomarla se sigue sintiendo caramelo que por momentos parece que va a ser abrumado por un intenso amargor cítrico herbal, pero nunca llega a serlo. El final es una mezcla bien balanceada de todos los sabores. Me gustó mucho.
No sé si se habrán dado cuenta de que no mencioné ningún dato técnico de la cerveza. No es que me olvidé de anotarlos es que no tengo manera de saberlos. La botella carece de todo tipo de información. Cuando la compré no sabía si me estaba llevando una rubia, roja o negra (ponerla a contraluz descartó esta última opción). Y todavía no estoy seguro de qué cerveza se trata. Una lager, casi seguro, malta de cebada y lúpulo, podría decir sin miedo, 14°balling, es posible (no es que tenga un paladar tan refinado, pero estaban tirando una cerveza de así cuando la compré), pero no dejan de ser inferencias.

Entiendo que los costos no les den para imprimir etiquetas autoadhesivas, o simplemente que no quieran hacerlo por cuestiones estéticas, pero podrían poner un folletito atado al cuello de la botella que nos cuente un poco más sobre la cervecería y sus productos, en especial el que compramos, y más aun cuando tenemos que pagar 93CZK por él.

Sí, 93CZK por una botella de cerveza artesanal checa. Si los vale o no, es algo que dejo que ustedes decidan, pero si me preguntan, no. No por la caliada en sí misma, sino porque, además del tema de la información, fácilmente podría haber sido más barata. Pivovarský Klub no se caracteriza por precios bajos en sus cervezas embotelladas, pero tuve que creerles cuando me dijeron que habían comprado las botellas a precio minorista, a lo cual le tuvieron que agregar su margen. No es la primera vez que oigo algo parecido, no de Harrach, sino de otras cervecerías. Me gustaría saber qué es lo que están pensando.

A veces pienso que Evan Rail es un poco demasiado duro con los cerveceros artesanales checos y su ingeniudad marketinera, pero casos como éste me hacen darme cuenta que no está tan errado.

Na Zdraví

17/11/08

Cuantos más, mejor

Creo que fue Pivovarský Klub la primera hospoda en Praga con grifos rotativos, o sea que, a diferencia del resto, la oferta de cerveza tirada cambia constantemente. O quizás fue První Pivní Tramvaj, que en realidad, tiene solamente un grifo rotativo. No importa, lo que sí importa es que el modelo parecer ser exitoso, en especial en el caso de PK, y hubo otros que lo imitaron, o se inspiraron en él. Uno de ellos fue Zlý Časy, que rápidamente se convirtió en uno de mis favoritos, y, casi al mismo tiempo, U Radnice.

A esta hospoda la conozco desde aquellos días en que se llamaba Podkovaňská Restaurace U Radnice. Una vez que Pivovar Podkovaň cerró sus puertas, los dueños de U Radnice eligieron como nuevos proveedores al dúo Svijany - Rohozec, tal como comenté en la reseña que escribí el año pasado. El cambio no debe haber durado mucho, ya que pronto el cartel de Svijany fue cambiado por el de Krakonoš, si esto coincidió con el cambio que, esperemos sea, definitivo o no, o lo sé. El hecho es que luego de no haber ido por varios meses, me encuentro con que U Radnice había seguido los pasos de Zlý Časy y ahora ofrecía una cerveza distinta por grifo, y también de manera rotativa.

La primera vez que fui en esta nueva etapa no me sentí del todo bienvenido. No fue por culpa de las cervezas, ese día estaban tirando dos de Pivovar Zvíkov además de Pardubický Porter y Krakonoš kvasnicové (que parece ser su cerveza permanente), sino por la actitud del servicio. El camarero parecía más interesado en que me vaya que en tomar mi orden. Es justamente a él al que tengo que agradecerle el retraso de esta entrada. Me tomó algo de tiempo juntar las ganas para volver.

Por suerte, cuando decidí hacerlo, había ya una simpática señora atendiendo las mesas. Ese día no había gran cosa en la carta cervecera, aunque poder tomar Strakonice Klostermann tirada, algo creo inédito en Praga, bien valió la pena, más cuando el precio era de sólo 25CZK por medio litro, algo creo inédito en Praga para una cerveza de 13°balling. Me tomé un par y seguí mi camino, prometiéndome que volvería pronto.

La excusa no faltó, uno de mis lecotres y comentaristas habituales en el blog en Inglés me avisó que en U Radnice estaban tirando Primátor Stout y Černá Hora Modrá Luna, un par de días y llamadas más tarde y me encontraba sentado, frente a medio litro de la cerveza saborizada con arándanos (me gustó mucho más en botella) mientras esperaba a Velký Al, Evan y Rob para tomarnos unas (cuantas) pintas de la excelente novedad de Pivovar Náchod. La pasamos muy bien, no sólo porque nos tomamos lo que quedaba del barril, unos 8l calculo, sino que la camarera estuvo con nosotros muy simpática, todo mientras charlábamos de cerveza y otras cosas. Lamentablemente, no me pude quedar tanto como hubiese querido, paqué mi cuenta (la camarera había tenido la brillante idea de hacernos cuentas separadas) de 142CZK (sí, 142CZK por seis cervezas de medio litro) y me fui a atender mis otros compromisos.

En el camino me puse a pensar si U Radnice se convertiría en uno de mis favoritos. Pregunta a la cual no he encontrado respuesta. Le falta algo que el resto tiene, quizás es que tanto en Zlý Časy, como en Pivovarský Klub me puedo sentar a hablar de cerveza con propietarios o personal ya que son gente que sabe lo que está sirviendo, algo que no parece ser el caso en U Radnice, por ejemplo, la Primátor Stout estaba listada como Primátor kávove (de café). Puede que para muchos sea un dato menor, no lo es tanto para mí, creo que ayudaría mucho que haya alguien que pueda responderle a los parroquianos de qué se trata tal o cual cerveza.

Pero más allá de eso, es ya muy positivo que haya otro lugar a donde ir para degustar algo distinto a los cuatro o cinco nombres de siempre, y lo mejor es que he escuchado que hay más. Prometo buscarlos.

Na Zdraví!

U Radnice
Havlíčkovo nám. 670/7
30 00 Praha-Žižkov
+420 222 782 713

PD: Lamentablemente parece que perdí las fotos que tenía de U Radnice, si las encuentro, prometo agregarlas.

14/11/08

Beta Testing

Al parecer nuestra reseña de Punk IPA no cayó en oídos sordos, o mejor dicho, en ojos ciegos. Luego de que hayamos publicado nuestros artículos, Velký Al contactó a la gente de Brew Dog para, por un lado hacerles saber lo que habíamos escrito, y por otro para preguntar cuánto costaría enviar algunas muestras más a Praga. Para su sorpresa, un tal James le dijo que no se preocupara, que iba a mandarnos muestras de los tres prototipos que la cervecería está testeando antes de su lanzamiento el año próximo, a cambio de que bloguemos sobre ellas y les demos algún tipo de feedback.

La verdad, nos sorprendió a todos y yo, al menos, me sentí tontamente honrado de que mi opinión sobre las cervezas pueda ser llegada a tomarse en cuenta por la gente que las elabora.

Las muestras que recibimos son: Bad Pixie, una cerveza de trigo con 4.7%ABV y elaborada con ralladura de limón y bayas de enebro; Zeit Geist, una lager oscura, 5.1%ABV, inspirada en tmavé checas (algo que conozco bastante bien) y Chaos Theory, una IPA, 7.1%ABV, muy, muy lupulada, según la descripción en la página web. Todavía no tienen etiqueta y la única manera de reconocerlas fue por el color de sus coronas.
Empecé con la más ligera, como es mi costumbre. Bad Pixie, simpático nombre para una cerveza. Más allá de los ingredientes, ésta no es una cerveza de trigo a la que la mayoría estamos acostumbrados. Salvo las kristal weizen, todas tienden a ser turbias. Bad Pixie es perfectamente cristalina, no muy diferente a la vista a algunas lagers rubias industriales. Cuando la serví presentó demasiada carbonación, pero puede ser que eso se haya debido a que no la dejé reposar lo suficiente luego de haber pasado un día movido en mi mochila. De aroma suave donde casi lo único que pude sentir fue pomelo, para nada desagradable. No sorprende al tomarla, es tan seca como la esperaba. De cuerpo ligero, que con la casi excesiva carbonación me hizo acordar, levemente, a un vino espumante extra brut. En el fondo se notan unas sutiles notas dulces que balancean muy bien el pomelo predominante. Linda cerveza de verano, para tomarla como aperitivo mientras se espera la cena en el jardín o la terraza. Pero me hubiese gustado más si los sabores estuviesen más definidos, no al punto de ser agresivos o extremos, sería un despropósito en una cerveza como esta, pero necesitan una vuelta más de tuerca.
Creciendo en graduación alcohólica, le llegó el turno a la Zeit Geist. Sería interesante saber en cuáles tmavé ležáký la gente de Brew Dog se inspiró para crear esta cerveza. Sólo de entre las industriales hay mucho y muy distinto para elegir. No es una lager negra en realidad, pero el uso de tmavé (oscuro) y černé (negro) es bastante liberal entre los cerveceros checos, así que por qué no podría serlo para BrewDog. De todos modos, a la vista, puede perfectamente pasar por una lager oscura checa, ámbar oscuro con destellos ocres, con una espuma ligeramente beige. La cosa empieza a cambiar un poco en los aromas, secos con hierbas y flores principalmente. Al tomarla, lo que predomina es el lúpulo (¿cuál usaron? ¿Saaz quizás?) con suaves notas de caramelo y chocolate que se pierden un poco en el agradable amargor. Me hizo acordar a algunas de las cervezas que elabora Pivovar Strahov. No es lo mismo que una lager oscura checa como la que estoy acostumbrado, que tienden a tener sabores más acaramelados o chocolatados y, en ocasiones, notas tostadas o de café , pero no creo que Zeit Geist quiera recrear el estilo, sino tomar inspiración en él, o me equivoco. Sea lo que sea, me gustó, me pareció una cerveza muy agradable.
La más fuerte para el final, Chaos Theory. Otra IPA, que no podría ser más diferente a la Punk IPA. Más oscura, de color cobrizo. Mucho más aromática que la anterior. Notas de flores, ralladura de naranja y suaves frutas tropicales flotan sobre el vaso recordándome un poco al verano que ya parece tan lejano. Al paladar entra con suave almíbar, seguido de cítricos dulces y ralladura de naranja, el final es deliciosamente herbal, amargo y largo. Tiene todo lo que le había faltado a la Punk, es una cerveza mucho más interesante que aquella. Si quieren mi consejo, no le cambien nada (bueno, sí, una cosa, poder tenerla todos los días en casa la acercaría más a la perfección). Brillante cerveza.
Muchas gracias a la gente de Brew Dog por haberme permitido probar estas cervezas. Espero que mis divagaciones les sean útiles para afinar estas cervezas antes de lanzarlas al mercado. Todavía me queda la Paradox, pero esa la estoy guardando para otra ocasión.

Na Zdraví!

10/11/08

Tres lindas sorpresas

La mayoría asociamos a Suiza con chocolates, relojes caros y cuentas bancarias secretas de personajes de dudosa reputación. Pocos asociaríamos al pais alpino con cerveza. Sin pensarlo demasiado, ni recurrir a internet, cuántas marcas de cerveza suiza pueden nombrar? En mi caso, ninguna. Así que fue una más que agradable sorpresa cuando unos amigos que habían estado allí me trajeron tres muestras de Brasserie Trois Dames, de la cual, por supuesto, nunca había oido hablar. Por lo que pude descifrar en la versión francesa de su página web, la cervecería existe desde 2003, pero empezó a funcionar en abril de este año luego de que su propietario regresase de Canadá, donde trabajó en varios Brewpubs para adquirir experiencia.
Pero basta de cháchara incosecuente y vamos a las cervezas. Tres bien distintas: Ale Extra Special Bitter, Ale Rousse Rivale y La Semeuse Espresso Stout. Dos de ellas con etiquetas de interesante diseño, la otra, con algo que parece haber sido hecho en 15 minutos usando MS Word.
Fue justamente con ella con la que empecé. Ale Extra Special Bitter. Es muy poca la información que se puede obtener de ella en la botella, lo cual puede decirse también de las otras dos. Sólo sus ingredientes (los usuales, nada raro) y su ABV, 5.2%, en este caso. Se puede encontrar un poco más si se va a la página de la cerveza. Esta Ale es realmente aromática, apenas al destapar la botella empiezan a emanar notas de frutas tropicales, predominantemente piña y citricos dulces, muy veraniego y muy agradable. Es de color ámbar anaranjado. Se la ve muy atractiva. Me gustó todavía más al tomarla. Piña, cítricos dulces, flores y un seco final corto que invita a seguir tomándola. Me encantó. No pude evitar compararla con la Punk IPA de Brewdog. Sin tanto bombo y platillo, esta Ale ESB me pareció una cerveza más redondeada. La sentí tanto o más amarga que la escocesa, pero con esa fruta que a aquella le había faltado. La disfruté mucho.
Al día siguiente abrí la Ale Rousse Rivale. De color ámbar rojizo, algo turbia. Aromas suaves, algo de fruta, caramelo, quizás algunas nueces y un poco de levadura. A primera impresión me decepcionó. Cometí el error de compararla con la anterior y esperaba algo parecido. Me tomó un par de tragos entenderla y darme cuenta que es algo distinto. Es, de hecho, una cerveza de sesión. 4.4%ABV, sabores más acaramelados, con notas de nueces y un final ligeramente amargo que de a poco gana fuerza sin llegar a ser agresivo. Puede llegar a ser muy lindo sentarse a tomar varias pintas de esta cerveza bien tiradas. También podría decir que encaja muy bien en la idea que muchos tienen de lo que tendría que ser una cerveza para mujeres.
Dejé la más fuerte, y de etiqueta más linda, para el final. Espresso Stout. 7.5%ABV y café como uno de sus ingredientes. Al servirla se la ve bien negra y bien espesa, como ese café bien fuerte que a mí me gusta tanto. No haría falta leer la etiqueta para saber que está realmente elaborada con café, bata sólo con acercar la nariz. Muchas stouts, porters y alguna que otra lager oscura checa tienen aromas a mi bebida matutina favorita, pero son más bien algo que no recuerda a ella, éste es el de verdad. Me hizo acordar mucho a una bebida que hacemos en casa con mi mujer, chocolate caliente bien espeso con espresso bien fuerte en partes iguales. Se vuelve más interesante al tomarla. De nuevo café (perdón si estoy repitiendo demasiado, pero no hay muchos sinónimos o metáforas), pero a diferencia de, por ejemplo, la Primátor Stout, el ingrediente saborizante juega con las notas acarameladas de la cerveza, logrando un sabor muy interesante, casi como el de una taza de café ligeramente endulzada con miel. A ello le siguen unas breves notas frutales y algo de acidez, que sirven de preámbulo para un final tostado que se apaga lentamente. Qué linda cerveza para tomar en estos días que de a poco se hacen más fríos y oscuros. Ideal como cerveza de postre. Deliciosa.

Me gustaron mucho estas tres lindas y muy diferentes cervezas suizas. Sería muy lindo poder probar el resto de la línea de Bière Trois Dames. Si alguno de ustedes está planeando un viaje a Suiza, les recomiendo que las busquen.

Na Zdraví!

7/11/08

Peor cerveza = Mejor negocio?

Sí, suena como un sinsentido, pero no creo que piensen lo mismo después de leer lo que uno de mis clientes me contó el otro día.

Radek es de una cuidad chica en Vysočina, donde las opciones para salir a comer o tomar algo se limitan a un par de hospody llenas de atmósfera irrespirable, donde hasta el periódico es pegajoso y un lugar mucho más moderno y atractivo para los habitantes más jovenes. Ese es el lugar a donde Radek prefiere ir.

Hace unos meses el dueño, un amigo de mi cliente, decidió cambiar su proveedor de cerveza, abandonando Pilsner Urquell por Stella Artois y Staropramen. No porque haya tenido nada en contra de la primera, sino porque Pivovary Praha, el esclavo local de InBev, le ofreció poner nuevos grifos, cartel luminoso en la puerta y otros chiches de marketing (puede que también hayan pagado por nuevas luces en el bar, o algo parecido, pero no me acuerdo).

Luego del cambio, el negocio empezó a mejorar considerablemente. No porque esté viniendo más gente que antes; tampoco porque los parroquianos estén tomando más cerveza, de hecho, es debido a lo contrario. La gente está tomando mucho menos cerveza porque la nueva oferta no les gusta (qué sorpresa) y en cambio eligen cocteles, vino y destilados que tienen un margen de ganancia mucho más alto que la cerveza. El propietario de este bar no podría estar más contento.

Esto me puso a pensar si no es éste el motivo por el cual tantos lugares en Praga donde la gente no va por la cerveza, cafés, pizzerías, restaurantes étnicos, ofrecen Stella (o Heineken, que parece estar utilizando la misma estrategia de distribución con la que su rival de origen belga tuvo tanto éxito hace unos años). También puede ser que la mayoría de los propietarios de este tipo de establecimientos gastronómicos de cerveza saben poco y nada y a muchos les interesa aun menos.

Na Zdraví!

PD: Espero que la sanata de arriba no le de ideas extrañas a nadie.

5/11/08

Luna Azul

Había dos cosas para tener en cuenta antes de probar Modrá Luna. Una, la cervecera que la elabora y la otra, que es una cerveza checa saborizada con frutas, arándanos en este caso.

La primera la da cierto crédito. Černá Hora es un pivovar bastante inteligente. Buen marketing, explota muy bien el lado de turismo cervecero, con un restaurante de muy buena capacidad adjunto a la cervecería que en los meses más cálidos se extiende a una amplia terraza. Se puede también jugar al bowling. Opera un hotel. Ofrece la posibilidad de elaborar cerveza a medida en su propio minipivovar y, como si estoy fuese poco, están planeando abrir un spa cervecero tipo el que funciona en Chodovar. Además de todo eso hace cervezas de buena calidad, algunas de ellas bastante interesantes como su nefiltrovaná desítka, la 1530 y el Aperitivo Black Hill. Esperaba entonces un cierto standard de calidad.

Sin embargo, los cerveceros checos aun no han terminado de dominar el arte de elaborar cervezas saborizadas con frutas. Hasta ahora no había tomado ninguna que me haya parecido memorable, o mejor dicho sí hubieron algunas, y eran horribles. Los problemas por lo general son dos, o no tiene sufciente fruta, o la cerveza termina teniendo un sabor artificialmente dulce, más parecido al de una gaseosa barata que a una bebida alcohólica de calidad. El uso de extractos es en parte responsable. Pero también hay que entender que de otra manera los costos serían prohibitivos, o harían que la cerveza sea demasiado cara para un mercado acostubrado a cervezas baratas y de calidad.

El balance previo era desconfianza.
Que empezo a disiparse en cuanto abrí la botella. En lugar de aromas dulces, casi medicinales, lo que sentí fue un refrescante aroma frutal algo seco, a bayas. Me alegró que la cerveza no haya sido elaborada en base a una cerveza oscura. Diría que utilizaron Páter 11% Světlé. La cerveza es de color rojizo mate, coronada por una duradera y espesa espuma ligeramente rosada. De hecho, su aspecto no es muy distinto a más de una frutal belga que he degustado. El perfume a bayas se mantiene y está balanceado por un ligero toque acaramelado en el fondo. Me sorprendió el sabor, es seco y ligeramente ácido, bastante natural, diría, el final es herbal con unas notas de caramelo para de nuevo poner un poco de balance. Su escaso 4.4%ABV la hacen muy fácil de tomar. Me gustó mucho que es dulce, porque los arándanos no lo son. Sí, se usaron extractos, pero como todo tipo de productos, los hay de todas calidades. Al menos los utilizados por esta cervecera de Morava tienen un distintivo sabor a bayas amargas. Realmente linda cerveza para tomar una tarde de verano, o luego de una comida ligera.

No es perfecta, pero Černá Hora-Modrá Luna es un paso en la dirección correcta. Veremos cómo le va a este nuevo producto en el mercado y si le abre la puerta a otros similares.

Na Zdraví!

4/11/08

Era de esperarse

Octubre fue un mes muy interesante en términos cualitativos y de variedad estilos. Pasaron varias importadas, por suerte no sólo las Ucranianas, pero otras mejores de las cuales hablaré en su momento y varias más de producción doméstica.

Entre ellas se destacaron las riquísima Imperial Stout, de Pivovar Anteňaka. Una cerveza muy negra, con aromas a café y melasa, y de sabor predominantemente tostado pero con notas a café que se vuelven achocolatadas hacia el final, y la más que interesante Old Ale de Pivovar Kanec. De color marrón, con notas de caramelo, regaliz y manzana en su aroma y una interesante mezcla de caramelo y notas secas en su sabor.

Kozlíček, ese minipivovar tan interesante que si no fuese por los buenos oficios de Zlý Časy que se toma la molestia de encargar un par de barriles con la antelacón necesaria, en Praga quizás no lo conoceríamos, nos deleitó con su tmavé special. Una cerveza que no intenta ser ni exótica ni extrema, es simplemente un excelente exponente de las lagers oscuras checas, suaves notas tostadas y acarameladas en su sabor y el final floral seco que delata una generosa presencia de Saaz y que deja un ligero gusto a azúcar negra que invita a otro trago.

Claro que entre lo mejor que pasó por mi paladar en octubre se cuentan esas dos maravillas de Pivovar Bašta, que marcaron mi tal feliz reencuentro con el brewpub de Nusle. Si no hubiese sido por esa que apareció casi a último momento, podría haber fácilmente elegido tanto la psenične como la kouřované que tanto me alegraron la vida esa tarde.

Y el premio de este mes se lo lleva justamente ella. La Primátor Stout, la cual he estado tomando mucho estos últimos días y me gusta cada vez mas con cada trago. Me pone muy contento que haya una cervecería industrial que haya decidido romper un poco con el molde y hacer no sólo cervezas distintas, sino de buena calidad.

Felicitaciones una vez más a la gente de Náchod.

Na Zdraví!

Durante el mes de octubre probé 33 cervezas distitnas, nada mal. La cuenta, entonces, se eleva a 310.