30/4/08

Mamma Mia!

Puede que para muchos la frase "Cerveza Italiana de Calidad" sea una fantasía. El mercado cervecero italiano es muy chico (30l/persona al año) y está dominado por eurolagers de producción masiva. Sin embargo, al menos en las regiones norteñas de Piemonte y Lombardía, de milenaria tradición vitivnícola, parece haber una revolución de cerveceros artesanales.
Evan Rail estuvo allí hace poco y escribió un par de entradas en su blog al respecto (aquí y aquí) y me trajo un par de muestras, lo cual, desde ya agradezco desde el fondo mi estómago.

La primera la tomamos juntos cuando con su mujer nos vinieron a visitar en la nueva casa. Demon Hunter se llama, elaborada por Birrificio Montegioco. Viene es una botella de 750ml envuelta en un elegante papel verde. La presentación es impecable. Según lo escrito en el envoltorio, la cerveza es una ale estilo belga. Fermentada en botella y elaborada con Agua, maltas de cebada y trigo,  azúcar y lúpulo con más que respetable un 8.5%ABV.
Al servirla notamos una cerveza de color ambar oscuro, casi marrón, muy turbia y que hace poca espuma. Muy lindo aspecto de todos modos. En los aromas sentí almíbar, frutas (quizás duraznos) y bastante levadura que le da cierta acidez. Al tomarla empieza bien, hay toques melosos bien combinados con frutas, el final es más bien ácido, casi esperado de una cerveza que apunta a ser una abbey beer secular. Esta nada desagradables notas ácidas van ganando en intensidad a medida que se vacía la botella y van cayendo los sedimentos al vaso. La nota discordante la da un no del todo bien integrado alcohol.

Demon Hunter no me disgustó, pero no me enloqueció tampoco. Es válida como intento, pero las expectativas que generan la presentación y el alto precio no se ven del todo satisfechas con la cerveza en sí misma.
La segunda, que compartí con mi amada, fue la Chocarrubica, de Birrificio Grado Plato (es gracioso que la graduación Plato no figura en ningún lado). En la etiqueta dice que es una dark ale elaborada con semillas de cacao y algarrobo y no pude encontrar en la etiqueta con qué más. Está fermentada en botella y tiene un ABV de 7%. Al servirla vemos una cerveza negra en serio, de aspecto bien espeso, coronada por una espuma beige esponjosa. Sus aromas me fascinaron, hay alguna fruta que no pude distinguir, seguido de nueces con cacao tostado en el fondo. Se puede sentir a la perfección cada uno de los elementos. Me gustó mucho. Y me gustó todavía más al tomarla. Predomina el cacao amargo, seguido de frutas tropicales y algo de nueces, todo sostenido por un suave dulzor. El final es largo, seco y deja un interesantísimo regusto picante. Una cerveza maravillosa, entre las más interesantes que he probado.

Como la Demon Hunter, la presentación de la botella de 750ml es muy cuidada. En las etiquetas puede verse la temperatura a la cual se recomienda tomar cada cerveza, 11°/13°C para Chocarrubica, 6°/8° para Demon Hunter (esta última también tiene una temperatura recomendada de guarda, 4°/6°, algo que nunca había visto en una cerveza).

Ambas cervezas son una perfecta muestra de la tendencia de la cervecería artesanal italiana. Apuntan a un mercado gourmet. Por lo que me contaba Evan, todas las cervezas vienen sólo en botellas de 750ml. Muchas se comercializan en restaurantes de lujo o tiendas especializadas o delikatessen. Todas son elaboradas con ingredientes de la más alta calidad y su objetivo es competir con el vino. Gente ambiciosa.
Los cerveceros artesanales italianos han convertido una desventaja, la falta de tradición cervecera en Italia, en una ventaja, no tienen tradiciones que respetar, para crear una serie de productos sumamente creativos. Juegan con ingredientes (flores en lugar de lúpulo) y procesos (oxidación) que pocos se atreverían a utilizar. Parece que les está yendo muy bien. Es quizás éste el camino que deberían seguir cerveceros artesanales en España o Latinoamérica? Al menos en Argentina, la mayoría de las cervecerías artesanales se conforman con elaborar cervezas de acuerdo a estilos tradicionales. Recientemente se han anunciado los lanzamientos de una cerveza a de Yerba Mate en Brasil y dos de Uva en Argentina. Si son exitosas, será ésta la señal que necesitan los muy capaces cerveceros artesanales de estos paises para poder expersar su creatividad al máximo?

Gracias de nuevo Evan por las cervezas. Espero que hayas disfrutado de la botellita de Švestkové, no es lo mismo, pero otra cosa no tenía...

Na Zdraví!

29/4/08

Noticias cortas

No ando con demasiado tiempo, pero quería igual dejar algo antes de que termine el mes. Estuve hoy en mi autoprometida visita a Zlý Časy, y como me lo habían anticipado, me estaban esperando tres de las cervezas de Zvíkov. Mientras disfrutaba cada gota de la Rarášek, que la estaban vendiendo como Zazvorové, el dueño me contó que va a aprovechar el feriado del jueves y el defacto día libre del viernes para darse una vuelta por los brewpubs de Karlovarský Kraj (Región Karlovy Vary) para traer algunas muestras que serán ofrecidas en la fiesta de apertura del patio de la hospoda. Habrá cervezas de Sokolov, Chýše, Velký Ribník, Forman y algún otro, una o dos muestras e cada uno. La mayoría nunca ha visto la luz en Praga, lo cual es una excusa más que buena para darse una vuelta por Nusle el sábado a la tarde, ya que tienen ganas de vender todo ese mismo día. Lamentablemente, no voy a poder asistir. Lo cual me pone un poco triste. Pero no todo está perdido, para la semana próxima ya tienen preparados barriles de tres cervezas Herold: Golden Lager, Granát y Tmavé. Lo cual, de por sí, no está nada mal.
Así que el Sábado, si andan por Praga y tienen ganas de hacer y tomar algo distinto, tómense los tranvías 11, 18 ó 24 hasta Nám. Batrří Symku. La fiesta empieza a las 14hs.
Na Zdraví!

Zlý Časy
Čestmírova 390/5
140 00 Praha-Nusle

24/4/08

Buenos tiempos

Un cartel de Pilsner Urquell es raro que me haga entrar a un lugar, un cartel de Staropramen, es suficiente como para hacerme seguir de largo. ¿Qué hago entonces en Nusle, a metros de Nám. Bratří Synků, entando a una cueva con esos dos carteles? ¿Qué hago descendiendo las oscuras escaleras incluso después de haber visto una bandera de Beck's, la versión alemana de Stella Artois? La respuesta es fácil. Zlý Časy (Malos Tiempos) ya no tira Staropramen, dejaron de hacerlo hace unos meses, se cansaron de la presión que el esbirro local de la InBev les estaba metiendo para vender más, y se cansaron de vender las mediocres cervezas de Smíchov.

Eso ya es en cierto modo una buena noticia, pero no lo suficiente como para hacerme entrar, pero la frase "Bohatý výběr piv" (amplio surtido de cervezas), sí lo es. Lo de amplio puede ser tomado con pinzas en algunos paises, ya que sólo se puede elegir entre cinco, pero acá en Chequia es raro ver lugares donde uno pueda elegir entre más de dos o tres cervezas distintas, generalmente del mismo pivovar o grupo. Acá podemos elegir entre cinco, dos o tres de las cuales, rotan al mejor estilo Pivovarský Klub.
Pero antes de seguir con las cervezas, hablemos un poco del lugar.
Está en un sótano oscuro. El salón es pequeño con no más de diez mesas y una mesa de metegol. La decoración es como la de muchas otras hospody de barrio. Viejos carteles publicitarios, cachivaches varios tipo radios viejas. Mesas y sillas de madera oscura y bancos contra las paredes. De entrada me hizo acordar un poco a "U Pětníka" (una hospoda en Praga 6 a la que solía ir demasiado seguido para mi propio bien cuando Staropramen todavía se dejaba tomar), lo cual me hizo sentir muy a gusto de entrada. Me trajo memorias (algo turbias) de los buenos momentos que pasé en ese pub con amigos.
La comida es también de hospoda. Fui dos veces a almorzar, en mi primera visita pedí una Svíčkova na smetaně, uno de mis platos favoritos de la culinaria checa, pero que en este caso no fue nada del otro mundo. La carne estaba demasiado seca y la salsa agridulce no tenía suficiente sabor. Para mi segunda visita, elegí el guláš, acá la cosa mejoró un poco. Para variar, el acompañamiento no eran knedlíky sino bramboráčky, caseros y muy ricos. La carne estaba bien tierna y sabrosa y la salsa, lo suficientemente picante. Muy rico.
Por supuesto que ambos platos fueron acompañados con cerveza(s). En la primera visita, además de las regulares Kácov 10° y 12°, tenían Opat Pepřové (pimienta) y Vandorf Kocour Rauchweizen. La primera, un intento de Pivovar Broumov de hacer algo novedoso, pero que como la medové que sacaron para las pascuas, se queda a mitad de camino. Parece más aromatizada con pimienta que saborizada. Bien para acopañar la Svíčkova, pero no para seguir tomando. La Rauchweizen de Vandorf, que por lo que sé hacía su debut en Praga, estaba realmente buena, dulzona, con mucha banana con el ahumado que hacía las veces de música de fondo en los aromas y sabores. Pivovar Vandorf Kocour es un emprendimiento de Honza Kočka, responsable de la página Svět Piva, del Mercado Cervecero de Navidad y de que yo haya encontrado esta hospoda. Honza escribe Pražské Pivnice (Cervecerías Praguenses) una columna semanal en el matutino gratuito 24.

En mi segunda visita estaban tirando Kácov 12° Kvasnicové, que ya la había probado en U Klokočníka y que en Zlý Časy la tienen mucho mejor.
Se lo comenté al dueño, que también es uno de los camareros y es un tipo bastante simpático, y se puso muy contento. Él fue quien me comentó los motivos por los cuáles ya no vende Staropramen. Me dijo también que le quedaban un par de barriles de Pilsner Urquell, y que cuando se acaben, ya no la va a comprar más. Quiere vender solamente cervezas regionales o artesanales, porque apoya a sus elaboradores. El lunes (28/4) está recibiendo tres cervezas de Zvíkov: Zlatá Labuť 12°, Zlatá Labuť 13° Černé y Zvíkovský Rarášek (las últimas son dos de las cervezas que más me gustaron el año pasado). Por supuesto voy a estar ahí para disfrutarlas.
Me puso muy contento ver que hay gente que apoya la verdadera cerveza checa y que quiere ofrecer a sus clientes algo diferente y si se quiere, más arriesgado. Con Pivovar Bašta a un par de cuadras y U Klokočníka y První Pivní Tramvaj a unas pocas paradas de tranvía, Praga 4 está empezando a convertirse en un interesante destino cervecero dentro de la capital checa. Ojalá otras hospody sigan el ejemplo.
¿Estarán cambiando los tiempos?

Zlý Časy
Čestmírova 390/5
140 00 Praha-Nusle

21/4/08

Bueno para el espíritu..

...al menos, porque puede que no lo sea tanto para el colesterol. Aunque las apariencias engañan.
Pečené vepřové koleno, codillo o rodilla de cerdo asada, sólo mencionarla hace se le haga agua a la boca a la mayoría de los hombres checos y extranjeros residentes en Chequia (y a no pocas mujeres). Una gloria de la culinaria de hospoda.
Me acuerdo la primera vez que comí una entera. No hacía mucho que estaba Praga y con un amigo nos fuimos a nuestra entonces hospoda favorita. Teníamos hambre, estábamos de buen humor y el plan era una sesión cervecera como las que entonces acostumbrábamos. Koleno fue lo que ambos pedimos. Inocentemente le pedí al camarero que agregue unas papas asadas, con sonrisa irónica y cara de "este pibe no sabe lo que hace" me dijo "mejor pan". Me encogí de hombros y seguí su consejo. Menos mal. Lo que nos trajeron varias cervezas más tarde fueron dos rodillas de brontosaurio. Las personas que estaban compartiendo nuestra mesa dejaron de hablar, creo que la hospoda entera dejó de hablar para ver nuestras caras.
Pero qué delicia! Comimos como cavernícolas, no dejamos ni una fibra de carne en ese hueso y ganas no nos faltaron de mordisquearlo a lo perro. Desde entonces he comido Pečené koleno en infinidad de ocasiones y cada día me gusta más.
Por suerte, no es algo muy difícil de preparar en casa. Hacen falta sólo unos pocos ingredientes y mucho tiempo.
Son dos los tipos de koleno que se pueden comprar en las carnicerías checas. Přední, que es la delantera más pequeña, también llamada kolinko, y zadní que trasera, bastante más grande, que hasta puede llegar a ser suficiente para dos personas.

Además del obvio pedazo de chancho, los ingredientes que hacen falta para una koleno de 1.75-2Kg o dos kolinka de más o menos 1kg cada una son los siguientes:

0.5l (por lo menos) de cerveza negra fuerte (acá la hago con Primátor Double).
Páprika, pimienta de cayena en grano, sal, pimienta en grano, bastante laurel, romero y alguna otra cosa que tengan a mano.

Se mezclan todos los ingredientes y se pone el codillo (luego de haberlo lavado) a marinar en una cazuela, se puede agregar agua para taparlo. Dejarlo marinar durante la noche. Al día siguiente ponerlo a cocinar a fuego moderado (no tiene que hervir demasiado) a cazuela tapada por 2 horas en el caso de kolinka, 2 y media en una grande, como mínimo. Fijarse siempre que el codillo esté tapado de líquido, si no es así, darlo vuelta de tanto en tanto.
Una vez terminado de estofar se lo puede dejar reposar hasta cocerlo más tarde, en la marinada si no van a pasar más de un par de horas. O bien, se lo puede poner a asar a horno precalentado a 160-180g por hora y media, más o menos, dándole la vuelta a mitad del tiempo. Mientras se asa, aconsejo regarlo de tanto en tanto con el caldo de la cazuela. Retirar cuando la piel esté bien dorada y servir enseguida.
Como guarnición se recomienda, mostaza tipo alemán o con miel, rábano picante fresco rallado, pepinos en vinagre y pan de centeno. También se puede poner aparte pimientos, pepinos y cebolla de verdeo cortada. Ah! Y demás está decir, cerveza. Una buena ámbar, como por ejemplo Primátor Poltomavé 13°, es ideal.
Para aquellos que temen que después de comer una Pečené koleno su nivel de colesterol pueda derribar un satélita espía, no se preocupen. Toda la grasa se encuentra en la piel que, si la koleno está bien cocida, se desprende fácilmente y la carne es más bien magra y muy sabrosa.

PD: No tiren el caldo de la cazuela, se puede volver a utilizar para hacer salsas o sopas. El hueso se lo pueden dar al perro o guardarlo en el freezer para hacer caldo.

18/4/08

Mediocridad

Dudé en asistir a la degustación de cervezas de este mes. Fui más que nada por la gente y la atmósfera que generan en Pivovarský Klub cada tercer martes del mes. Es que el invitado en esta oportunidad fue Pivovar Žatec. Había degustado casi todas sus cervezas y, salvo la Lučan, no me habían parecido gran cosa, así que mis expectativas estaban más bien por el piso.
No fui defraudado. Debe haber sido la peor presentación, por varios motivos.
- Pivovar Žatec elabora regularmente cinco cervezas. Como pueden ver en la foto más abajo, hay seis botellas. Es que una de ellas, la Premium tiene dos presentaciones, la clásica de 0.5l para el mercado checo, y la otra en botella de 0.355l para el mercado de exportación. Claro, se olvidaron de aclararlo. Y si no hubiese sido por Aleš Dočkal que hizo la pregunta adecuada, a lo mejor no nos hubiésemos enterado. La pregunta que quedó colgada, fue por qué entonces llaman a una de sus cervezas Export.
- No trajeron Lučan, a mi entender, su cerveza más lograda. Gustos aparte, su línea de productos es de por sí limitada, así que es casi imperdonable que no la hayan presentado completa. Más allá de las disculpas de la gente del Klub por no haber avisado que no tenían suficiente stock, la culpa es del pivovar por no haber preguntado.
- La actitud en general del maestro cervecero. Comparado con los otros maestros cerveceros que hablaron durante las otras presentaciones, el Sr. Bařtipán parecía el progenitor del peor alumno de la clase en una reunión de padres de la escuela. Defendió a sus cervezas, pero más por obligación que por convicción, o así al menos me pareció. En varias oportunidades mencionó que sus cervezas eran pitelné, que en checo significa tomable. Puede que mi semántica checa no esté a la orden del día, pero en español decir que una cerveza es tomable no es hacerle grandes elogios.
- La calidad general de las cervezas. Sólo la světlé, casi una desítka (9.3°balling 4.1%ABV), estuvo arriba del, bajo, promedio. Lindo cuerpo un sabor donde predominan frutas tropicales, en especial ananá. El resto, tan unidimensional como me habían parecido antes, quizás con la Xatnho que la noté un poco mejorada, pero puede que sea porque era la única que presentaba algún tipo de sabor característico.
El maestro cerveceró puso énfasis en que no hacen cerveza barata, que no usan insumos baratos, que su lúpulo es provisto por El Intituto del Lúpulo de Žatec. Ante la pregunta de Aleš de por qué las cervezas de Saaz no tienen un caracter más acorde a lo que se espera de su origen, la respuesta fue evasiva y poco satisfactoria.

La región de Žatec tiene una de las tradiciones cerveceras más antiguas del mundo. Los registros dicen que se elabora cerveza comercialmente desde el S. XIII y sus lúpulos son conocidos y apreciados por todo el mundo cervecero. El problema de la cervecería para mí reside en el propietario. Un Inglés que la compró en 2001 porque quería tener su propia cerveza, y al parecer no se preocupa demasiado por cómo se elabora.
Me gustaria ver a un Pivovar Žatec elaborando cervezas que le hagan honor a su tradición y origen. Pero no creo que ello suceda en el futuro cercano. El pivovar refleja un poco la realidad de la cuidad. Podría ser muy linda, pero se encuentra descuidada y sus autoridades no parecen tener mucho interés en mejorarla.

Lo mejor de la velada fue, sin dudas, el trago de bienvenida. La desítka de Pivovarský Dum, elaborada en ocasión del décimo aniversario del famoso brewpub de Nové Město. Una cerveza simplemente brillante, algo así como la hermana menor de su maravillosa Ležák. Puede que todavía la tengan en el Klub, no se la pierdan.

PD: Si quieren leer mi análisis de la compra de Drinks Union por parte de Henineken, fíjense en esta artículo en el Día de Praga.

13/4/08

Evangelismo cervecero

Esta entrada en Boak & Bailey generó un interesante debate y me hizo pensar.
Coincido con lo que Bailey dice, a los que nos interesa la cerveza no es suficiente sentarse a disfrutarla, sino también sentimos la necesidad de compartir nuestra pasión con el resto del mundo y rescatar a aquellas almas perdidas.
En un comentario, Boak parece darle al término Evangelismo cervecero (Beerevangelism en inglés, un idioma maravilloso a la hora de hacer juegos de palabras) connotaciones negativas. Lo cual es comprensible.
Evangelismo, evangelistas, evangelizar son palabras que para muchos tienen un significado casi nefasto. Las asociamos con personajes de dudosa reputación que predican intolerancia en canales de cable mientras se llenan los bolsillos con las donaciones de sus audiencias, o con la conversión por la fuerza de los pueblos nativos de América. Sin embargo, la palabra evangelio proviene del griego y significa buenas nuevas y los evangelistas eran aquellos que las difundían.
Más allá de lo que cada uno piense de los evangelios cristianos, yo estoy orgulloso de ser un Evangelista Cervecero. No veo nada de malo en difundir el evangelio de la buena cerveza.
Pero tampoco hay que caer en el fundamentalismo cervecero, que es, creo, a lo que se refería Boak. Un fundamentalista cervecero es aquel que cree que cualquier cerveza que no haya sido elaborada bajo la luna por monjes desundos recitando cantos gregorianos al revez, o algo equivalente, no vale la pena probar, y van a criticar a todo aquel que piense lo contraro.
Vamos! Se pueden decir muchas cosas negativas de InBev, Heineken o SAB-Miller, casi todas ciertas y merecidas, pero no me pueden negar que Hoegaarden, Paulaner Hefeweissen y Pilsner Urquell no son cervezas más que tomables.
Pero las grandes corporaciones cerveceras no necesitan nuestro dinero (tienen suficiente) o nuestro apoyo (no les interesa). Es por eso que apoyamos y promovemos aquellos cerveceros artesanales o industriales que siguen elaborando cervezas con pasión y amor. Son ellos los que merecen tanto nuestro apoyo como dinero, sin ellos los grandes grupos arriba mencionados no tendrían ningún motivo para seguir haciendo las buenas cervezas que todavía elaboran y estaríamos todos condenados a un infierno las cervezas mediocres de producción masiva.
En mi personal campaña de evangelización cervecera me he puesto algo así como una serie de, muy flexibles, reglas:
- No es un idiota aquel que le gusta, por ejemplo, Gambrinus 10°. Primero, porque son gustos personales y deben ser respetados, conozco gente perfectamente razonable que le gusta Celine Dion e iría a un concierto, no tengo nada en contra de ello, en tanto no me quieran forzar a compartir esos gustos. Segundo, en la mayoría de los casos es víctima del marketing y no ha tenido la posibilidad de probar nada mejor. Voy a tratar de hacerle cambiar de idea, de motivarlo a probar algo nuevo. Es alguien que, como la mayoría de nosotros, empezó tomando lo primero que tuvo a mano, en mi caso, Quilmes. Cada vez que puedo lograr que alguien cambie su Staropramen por alguna cerveza de verdad checa, es una victoria. Hay gente que no quiere ver la luz, es su problema, no vale la pena perder el tiempo con ellos, porque hay muchos más cuyas almas cerveceras están dispuestas a ser rescatadas.
- Lo esencial es lo que tenemos en el vaso. Ingredientes (en tanto sean nobles), estilos, procesos, tipos de fermentación pueden ser datos muy intersantes, pero también pueden llegar a ser apabullantes para aquellos que recién empiezan a explorar el mundo de la buena cerveza. Es más, no creo que sean necesarios para poder darse cuenta si la cerveza que tenemos en el vaso es buena o no.
- Leyes de pureza o procedencia, no garantizan calidad ni lo contrario. Una cerveza artesanal, checa, belga o alemana no es buena por sólo por ello, como una cerveza industrial, argentina, yanki o brasilera no lo es mala. Lo son porque han sido bien o mal hechas y punto.
- La mejor cerveza del mundo no existe. Algunos dicen que es la que se toma con amigos, otros, la próxima que me voy a tomar. Lindas figuras discursivas, pero en sí mismo, no hay tal cosa como LA mejor cerveza del mundo, no me importa lo que digan los expertos ni los premios. Lo cual no implica que tengo que dejar de buscarla.

Esta idea de Evangelismo Cervecero me gusta mucho. En este espacio, prometo seguir difundiendo el evangelio de la buena cerveza. Espero que sean más los que me acompañen.

11/4/08

Evaluación incierta

Todos los residentes extranjeron que ya llevan viviendo varios años en Praga han tenido que pasar por ahí. En los tribunales cerca de la estación de metro Pražkého Povstaní es a donde hemos tenido que ir más de una vez a buscar el certificado de antecedentes policiales, un trámite sorpresivamente rápido, barato y simple cuyo resultado es inmediato, nos vamos con el papel que vinimos a buscar en la mano.
Puede que muchos hayan ido cerca del mediodía y hayan sentido hambre. Varios habrán notado Táborka al otro lado del túnel del tranvía. Seguramente son pocos los que allí se aventuraron.
Yo fui uno de ellos. A Táborka lo conozco desde aquel día que fui por primera vez al barrio. Un bolichón que en la hora del almuerzo estaba lleno de gente que trabajaba en la zona. Comida barata, sabrosa y más que decente, regada con buena cerveza del pivovar Nymburk.
En esos primeros meses solía ir seguido porque tenía un alumno en una de las oficinas cercanas, pero hacía ya mucho que no iba y casi que me había olvidado de su existencia. Lo vi de nuevo cuando fui a presentar mi declaración de impuestos y decidí que tenía que volver, la excusa, algo de nostalgia y poder degustar Postrižinské Pivo en uno de los pocos lugares donde se consigue en Praga.
Era poco después de las doce, me sorprendió (y no gratamente) ver el lúgar casi vacío. Los únicos clientes eran un trío de ucranianos que seguramente habían estado en los tribunales. Tomé una mesa al fondo del salón y noté que el restaurant había cambiado, varias de las mesas habían sido remplazadas por una mesa de billar en dudoso estado y un par de máquinas tragamonedas. La única decoración en las paredes son fotogramas de la película Postrižini(*). Todo esto, junto con el mobiliario barato le daba al lugar una atmósfera extraña.
Pero ya estaba allí, así que decidí quedarme. Pronto vino una camarera muy simpática con el menú del día. Le pedí una jedenatcká světlé (rubia 11°) y el guláš, sin demasiadas esperanzas de poder disfrutar un buen almuerzo. Estaba preparándome para lo peor.

Mi humor cambió con la primera sorpresa, la cerveza. Había estado esperando algo con mucho gas y nada de sabor, lo que recibí fue totalmente lo contrario. Para los checos, tirar cervezas es casi una forma de arte. Este pul litr de Nymburk 11° era un excelente ejemplo. Nada de gas, una espuma densa y esponjosa que todavía estaba allí cuando terminé el vaso. En cuerpo aterciopelado que realmente acariciaba el paladar. Temperatura perfecta, la tomé en dos o tres tragos. En cuanto a sabor y aroma. Nada espectacular, sentí algo de manzanas y cereales en los aromas con una muy suave salvia en el fondo. Podría decir lo mismo de los sabores, todo suave, pero muy buen equilibrado, muy refrescante.
Me pedí otro vaso cuando me trajeron el guláš, que fue la segunda sorpresa. Había estado esperando una salsa aguada y con sabores fantasmagóricos, con carne dura y fibrosa. Lo que había en el plato era una maravilla de la cocina hospoda. Un balance perfecto entre agrio, dulce y picante, salsa con un espesor casi justo. Carne tierna y sabrosa. Limpié el plato en medio minuto. Ne llegó al nivel de aquel que comí en Chýně, pero no se quedó lejos. Quizás tendría que haber pedido una tmavé para acompañar, pero no me dio demasiado tiempo para detenerme a tomar la cerveza.
Para el lugar, los precios me parecieron un poco elevados. 23CZK por la cerveza, cuando en Bašta, a unos 300m su cerveza artesanal cuesta 25CZK, o en el cercano U Klokočníka tienen la Kácov a 15CZK. Lo mismo podría decir del guláš, muy bueno, pero caro para lo que es el lugar.
No termino de decidirme si me gustó. La comida y la cerveza sí que estuvieron muy buenas, pero nunca me sentí cómodo en el lugar, seguramente no iría a la tarde o noche. Podría volver a almorzar solamente si tienen el guláš y podría parar a tomarme una pivo rápida si estoy por el barrio.

Táborka
Táborská 787/3
140 00 Praha-Nusle
Tel.: +420 261 222 292

(*)Postřižiny (Tijeretazos), es una comedia del director checo Jiří Menzel, basada en escritos de Bohumil Hrabal. Trascurre en un pueblo durante los años de la Primera República Checoslovaca (1918-1938). Los personajes principales son el inspector de calidad del pivovar local y su esposa, secundados por toda una simpática galería de gente del pueblo. Es una perlícula hermosa que muestra un lado interesante de la cultura cervecera checa. Ah! Y aquel hombre al verla que no se enamore Maryška, la protagonista, esta hecho de piedra o se tendría que empezar a cuestionar su sexualidad.

10/4/08

Desde la tierra del gigante

Krakonoš es un personaje de la mitología folklórica checa y polaca. Es un gigante bueno que habita en Krkonoše, la región montañosa al norte de Chequia. Este personaje se dice que cuida los bosques del lugar y es capaz de ayudar a cualquiera que se lo merezca. Se lo puede ver en ilustraciones como un hombre de edad media, con una larga y tupida barba, fumando una típica pipa checa, lleva un sombrero de ala ancha y una gruesa capa, ambos de color verde oscuro y usa bastón tipo peregrino.
Trutnov es una cuidad a los pies de Krkonoše, y el pivovar local lleva el nombre del gigante bonachón, quien aparece en las etiquetas de todas las cervezas.
Como muchas otras Krakonoš elabora una cerveza especial para pascuas, y ésta es justamente de la que les voy a hablar.
Me gusta mucho el diseño de las etiquetas del pivovar de Trutnov. La de ésta cerveza pascual es muy simpática porque muestra al gigante con un atuendo más veraniego (casi que parece Charlton Heston en Los Diez Mandamientos).

Había probado esta cerveza fermentada a 14°balling hace un par de años. En su momento no me pareció gran cosa así que tenía algo de curiosidad por ver cómo, o si, había cambiado.
Al servirla vemos una cerveza de un dorado intenso, casi naranja, casi sin burbujas y coronada por una espuma ordinaria. A la vista podemos notar que no estamos frente a la golden lager de todos los días. Sentí en la nariz peras y manzanas (frutas más otoñales que primaverales), con algún toque de caramelo ligeramente quemado y menta. La pera le deja paso a la manzana al tomarla mientras que las notas acarameladas (me hicieron acordar al caramelo de un buen flan) son algo más intensas. El final es largo, seco y muy herbal. Esto hace que nos sorprendamos un poco del frutal regusto que deja. Me pareció una cerveza muy linda, muy sabrosa. Mucho mejor de lo que recordaba. Linda cerveza para sentarse a degustar despacio, quizás acompañando una conversación relajada con amigos.
Krakonoš parece ser una de estas cervecerías industriales regionales que han mejorado su calidad en los últimos años. Espero que sigan así y que éso les ayude a sobrevivir.

Na Zdraví!

4/4/08

Flash informativo

Primero que nada quiero pedir disculpas a mis lectores que no saben inglés (no tienen por qué saberlo, este blog es en español) por solamente haber tirado la noticia del Pivní Festival Praha suplementada por un par de enlaces a páginas en inglés. El problema fue que no tenía mucho tiempo y tenía ganas de compartir la novedad con, al menos algunos de, ustedes.

Así que les cuento un poco más:
Se va a llevar a cabo entre el 23/5 y el 1/6 en Vystaviště, el centro de exposiciones en Holešovice, Praga 7 (tranvías 5,12,14,17 desde distintos puntos del centro).
Va a tener espacio para 10.000 personas sentadas. Así que va a ser enorme.
No se ha publicado una lista definitiva de las cervezas que se van a servir, pero por ahora se sabe que van a estar las tres grandes, Pilsner, Budvar y Staropramen, Primátor, Krušovice y el K Brewing Group (capitales checos, dueños de Platán y accionistas en, entre otros, Svijany y Černá Hora). Cuáles cervezas de cada uno van a ser vendidas, todavía no está claro. Lo que sí se sabe es que las multinacionales no van a poder promocionar sus eurolagers importadas, así que, por suerte, nada de Heineken o Stella Artois. Los organizadores quieren tener control de lo que venden y van a comprar las cervezas que ellos quieren a las cervecerías. Otra cosa que está definida es que Primátor va a presentar una cerveza para perros (no es joda, es en serio, me pregunto si ésa es la nueva cerveza que se mencionó durante la presentación en el Klub).
Las cervezas se va a vender solamente en vasos de medio litro, de vidrio, especialmente diseñados para la ocasión. Seguramente un vaso común con el logo del evento (que tampoco es muy lindo). El precio, 40CZK, algo caro para mi, pero podría ser peor.
Se van a distribuir monedas para compar cerveza especialmente diseñadas para el evento y fabricadas en la casa de la moneda. Al parecer van a poder ser utilizadas para comprar cerveza. No es una idea brillante? Se espera una asistencia de 100mil a 150mil personas, si solamente 10% decide llevarse una moneda de 40CZK como recuerdo... hagan los números (1EU = 25CZK),
Van a haber camareras con trajes típicos, comida típica checa, mucho énfasis en tradiciones folklóricas de las distitnas regiones del pais, conciertos.
Los organizadores son ambiciosos y quieren hacer de éste uno de los eventos cerveceros más importanes de Europa. Tengo pocas dudas de que lo lograrán, en tanto las cosas salgan bien en su debut.

Cambiando el ángulo de la información:

En éste post en Knut Albert Beer Blog (de nuevo en inglés) se da la, siempre muy buena, noticia de una nueva cerveceria artesanal en Noruega.
Lo que me llamó la atención del post fueron las cervezas que Inderøy Gårdsbryggeri (así se llama la cervecería) tiene planeado elaborar al principio.

- Kvamsholmer: inspirada en German Kölsch.
- Soddøl: inspirada en English Pale Ale
- Ankerøl: inspirada en Porter

Nada novedoso, salvo por el uso de la palabra "inspirada". Una palabra mágica que le tapa la boca a cualquiera que critique una cerveza por no ajustarse lo suficiente al estilo que figura en la etiqueta.
Pero pongámonos a pensar. Si un cervecero noruego, checo, argentino o tailandés decide elaborar una EPA. En realidad va a elaborar una cerveza "inspirada en EPA". Podrá seguir la receta con precisión matemática, podrá seguir minuciosamente el proceso, pero los insumos, empezando por el agua, van a ser siempre (a menos que los pueda importar) distintos a los ingleses. Su cerveza, sin importar cuánto se ajuste al estilo, nunca va a ser una EPA, sino algo inspirado en ella, más allá de la calidad del resultado.

Para cerrar, y si tienen mucho tiempo, ganas de leer y nada mejor que hacer, péguense una vuelta por este artículo en Mundo Cerveza, más que nada por el intenso, civilizado e intersante debate que estoy teniendo con el autor. El tema Reinheitsgebot, la, para algunos famosa, para otros infame, ley de pureza alemana. Gabriel García, autor del artículo (y quien al respecto me aclaró un par de puntos que tenía equivocados) que vive en Alemania es un firme defensor, yo, un detractor. Tómense un rato para leerlo y, por qué no, para contribuir.

Na Zdraví!

3/4/08

Sacudido Marzo

Con mi vida (y por ahora mis finanzas) un poco más tranquila, este mes pude darme un par de vueltas (en tanto me lo permitió el bolsillo) por el panorama cervecero.
Uno de mis objetivos era ir a Beroun para poder probar su cerveza de Pascuas. A Beroun fui, lo que faltó fue la cerveza. El pivovar estaba cerrado por motivos técnicos y el restaurant no estaba tirando las cervezas del oso. Me decepcionó bastante, por suerte no estaban tirando cualquier porquería, Chodovar Sklepní Ležák y Tmavé y Klášter 10°. Nada del otro mundo, pero podría haber sido peor.
Mi siguiente parada fue en Stráhov, quería probar su cerveza pascual. Acá se me dio. La Jarní Ležák es una golden lager elaborada a 13°balling, con 5.3%ABV. Me pareció muy muy rica, intensamente lupulada con un final casi a pomelo. Podría haberse llevado el premio del mes, si no fuese porque cobran 59CZK/0.4l por algo que no es mucho mejor que una buena partida de la golden lager en Pivovarský Dum, que cuesta 35CZk el medio litro.
Pasé también por Richter, donde entre otras, pude probar la Ale. Que me gustó mucho. No tomé notas de cata porque estaba con amigos, pero la recuerdo muy rica, demasiado fácil de tomar y de muy buen cuerpo.
Pasaron otras especialidades de pascuas, como la Krkonoše, que ya tendrá su nota dedicada y la Medové Pivo de Opat. A esta última ya la había probado el año pasado y me había decepcionado enormemente. Este año mejoró en casi todos los aspectos, sabor más redondo, menos gasificación, mejor cuerpo, lo que le sigue faltando es el sabor a miel. Hay como un dulzor en el fondo, pero, si no se sabe que se está tomando una medové pivo, no sería muy fácil de identificar como algo agregado a la cerveza.
El premio este mes va, otra vez, para la gente de Pivovarský Dum. En este caso, con su Märzen. Una ámbar de espuma espesa, aromas llenos de frutas acompañadas por crema, miel y cítricos (este último casí identificatorio de las cervezas sin saborizar del Dum). Al tomarla se sienten notas melosas acompañadas por frutas como el durazno, el final es suave y largo, con mucha hierba, algo de cítricos y notas de caramelo. Muy interesante. Una cerveza que no pude parar de tomar mientras la tuvieron.
Una que quedó ahí fue la desítká kvasnicové de Kácov. Por qué, no sé. Simplemente me gustó más la Märzen.
En cuanto a la cuenta, en marzó probé otras 33 cervezas distintas, lo que suma en lo que va del año 112.

1/4/08

Para ir contando los días

Una rápida y cortita.
Para aquellos de ustedes que leen inglés les recomiendo lean este post en Beer Culture. Se viene algo muy grosso en Praga, que si es un éxito este año, puede llegar a ser uno de los eventos cerveceros más importantes del mundo.
Pivní Festival Praha
23/5 - 1/6/2008