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Buenos tiempos

Un cartel de Pilsner Urquell es raro que me haga entrar a un lugar, un cartel de Staropramen, es suficiente como para hacerme seguir de largo. ¿Qué hago entonces en Nusle, a metros de Nám. Bratří Synků, entando a una cueva con esos dos carteles? ¿Qué hago descendiendo las oscuras escaleras incluso después de haber visto una bandera de Beck's, la versión alemana de Stella Artois? La respuesta es fácil. Zlý Časy (Malos Tiempos) ya no tira Staropramen, dejaron de hacerlo hace unos meses, se cansaron de la presión que el esbirro local de la InBev les estaba metiendo para vender más, y se cansaron de vender las mediocres cervezas de Smíchov.

Eso ya es en cierto modo una buena noticia, pero no lo suficiente como para hacerme entrar, pero la frase "Bohatý výběr piv" (amplio surtido de cervezas), sí lo es. Lo de amplio puede ser tomado con pinzas en algunos paises, ya que sólo se puede elegir entre cinco, pero acá en Chequia es raro ver lugares donde uno pueda elegir entre más de dos o tres cervezas distintas, generalmente del mismo pivovar o grupo. Acá podemos elegir entre cinco, dos o tres de las cuales, rotan al mejor estilo Pivovarský Klub.
Pero antes de seguir con las cervezas, hablemos un poco del lugar.
Está en un sótano oscuro. El salón es pequeño con no más de diez mesas y una mesa de metegol. La decoración es como la de muchas otras hospody de barrio. Viejos carteles publicitarios, cachivaches varios tipo radios viejas. Mesas y sillas de madera oscura y bancos contra las paredes. De entrada me hizo acordar un poco a "U Pětníka" (una hospoda en Praga 6 a la que solía ir demasiado seguido para mi propio bien cuando Staropramen todavía se dejaba tomar), lo cual me hizo sentir muy a gusto de entrada. Me trajo memorias (algo turbias) de los buenos momentos que pasé en ese pub con amigos.
La comida es también de hospoda. Fui dos veces a almorzar, en mi primera visita pedí una Svíčkova na smetaně, uno de mis platos favoritos de la culinaria checa, pero que en este caso no fue nada del otro mundo. La carne estaba demasiado seca y la salsa agridulce no tenía suficiente sabor. Para mi segunda visita, elegí el guláš, acá la cosa mejoró un poco. Para variar, el acompañamiento no eran knedlíky sino bramboráčky, caseros y muy ricos. La carne estaba bien tierna y sabrosa y la salsa, lo suficientemente picante. Muy rico.
Por supuesto que ambos platos fueron acompañados con cerveza(s). En la primera visita, además de las regulares Kácov 10° y 12°, tenían Opat Pepřové (pimienta) y Vandorf Kocour Rauchweizen. La primera, un intento de Pivovar Broumov de hacer algo novedoso, pero que como la medové que sacaron para las pascuas, se queda a mitad de camino. Parece más aromatizada con pimienta que saborizada. Bien para acopañar la Svíčkova, pero no para seguir tomando. La Rauchweizen de Vandorf, que por lo que sé hacía su debut en Praga, estaba realmente buena, dulzona, con mucha banana con el ahumado que hacía las veces de música de fondo en los aromas y sabores. Pivovar Vandorf Kocour es un emprendimiento de Honza Kočka, responsable de la página Svět Piva, del Mercado Cervecero de Navidad y de que yo haya encontrado esta hospoda. Honza escribe Pražské Pivnice (Cervecerías Praguenses) una columna semanal en el matutino gratuito 24.

En mi segunda visita estaban tirando Kácov 12° Kvasnicové, que ya la había probado en U Klokočníka y que en Zlý Časy la tienen mucho mejor.
Se lo comenté al dueño, que también es uno de los camareros y es un tipo bastante simpático, y se puso muy contento. Él fue quien me comentó los motivos por los cuáles ya no vende Staropramen. Me dijo también que le quedaban un par de barriles de Pilsner Urquell, y que cuando se acaben, ya no la va a comprar más. Quiere vender solamente cervezas regionales o artesanales, porque apoya a sus elaboradores. El lunes (28/4) está recibiendo tres cervezas de Zvíkov: Zlatá Labuť 12°, Zlatá Labuť 13° Černé y Zvíkovský Rarášek (las últimas son dos de las cervezas que más me gustaron el año pasado). Por supuesto voy a estar ahí para disfrutarlas.
Me puso muy contento ver que hay gente que apoya la verdadera cerveza checa y que quiere ofrecer a sus clientes algo diferente y si se quiere, más arriesgado. Con Pivovar Bašta a un par de cuadras y U Klokočníka y První Pivní Tramvaj a unas pocas paradas de tranvía, Praga 4 está empezando a convertirse en un interesante destino cervecero dentro de la capital checa. Ojalá otras hospody sigan el ejemplo.
¿Estarán cambiando los tiempos?

Zlý Časy
Čestmírova 390/5
140 00 Praha-Nusle

Comentarios

  1. Que buen lugar Max. Como me gustaría que hubiese lugares asi en Argentina del estilo de las hospodas Checas.
    Excelente noticia que la esten empezando a combatir a Inveb y sus secuaces! Larga vida al productor artesanal!

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  2. La verdad que esta hospda me gustó mucho. Me olvidé de poner los precios de la cerveza, 25 a 29Kc por pinta (1EU = 25KC), lo cual todavía la hace más linda. Me pasaron el dato de otra, que ya había visitado y sobre la cual había escrito en su momento, pero que parece que voy a tener que volver a visitar. Ya se van a enterar.
    Aguante la hospoda checa!

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