31/5/07

Ideas erróneas

Hace un tiempo, leyendo una nota sobre bares y restaurantes en Praga, me llamó la atención una línea que iba más o menos así "De hecho, datos muestran un incremento de dos dígitos en el consumo de vino, un cierto indicador de aburgesamiento (de la sociedad checa)" Líneas antes, y en otros artículos similares, el autor había remarcado la baja en el consumo de cerveza, implicando que estos dos factores están relacionados. Creo que el autor llega a una conclusión un tanto apresurada. Veamos...
Es cierto e innegable que ha habido un notable incremento en el consumo de vinos en los útlimos años. Pero esto se debe a factores totalmente ajenos a la cerveza. Primero, con la expansión de las cadenas de supermercados y, especialmente, desde al acceso a la UE, han entrado al mercado checo multitudes de vinos importados de muy buena calidad a muy buenos precios. También se han abierto, al menos en Praga, muchas vinotecas que los ofrecen. Atento a esto, los productores locales se han visto "obligados" a mejorar su oferta en lo que respecta a calidad y variedad (se dice que antes, los productores de vino de Morava vendían lo que no querían tomar a Praga y se quedaban con lo mejor para tomar ellos). La industria gastronómica no se ha quedado atrás. Hoy por hoy uno puede elegir entre una gran diversidad de restaurantes, muchos de los cuales cuentan con extensas e interesantes listas de vino. Es de esperarse, entonces, que al tener más y mejor para elegir, el consumo crezca.
Aunque por otro lado, juntamente con los vinos de calidad, han aparecido otro tipo de vinos, en la otra punta de la escala. Son aquellos que se venden, por ejemplo, en tetra pack o botella de plástico. Y se venden muy bien. Son muy baratos, en algunos casos 1l cuesta apenas un poco más que una botella de 0,5l de cerveza y pega más fuerte. El consumidor de este tipo de vinos no es una persona que se preocupe demasiado por cosechas, varietales o bouquet.
Es cierto que el consumo de cerveza ha caido, pero esto tampoco tiene que ver con el vino, son otras las razones. Primero, mucha gente ha comenzado a adoptar estilos de vida más sanos, reduciendo su consumo de alcohol, grasas y azúcares. Muchas empresas se han mudado fuera del centro, a edificios commerciales ubicados en zonas cercanas a autopistas, o en los suburbios, donde antes no había nada. En muchos casos, la oferta gastronómica allí es bastante pobre, limitándose a un comedor en el edificio, restaurantes más caros o locales de comida rápida. El mudarse la oficina fuera del centro y mucha gente a localidades fuera de Praga ha hecho que muchos hayan visto obligados a ir al trabajo en auto. Las leyes de tránsito y los controles de alcoholemia en las rutas se han vuelto más estrictos, así que para muchos, la cervecita con el almuerzo o después del trabajo, es cosa del pasado. Por otro lado, el precio de la cerveza se ha incrementado bastante. En algunas hospodas, casi un 50% en los últimos tres o cuatro años. Contrario a la tendencia general, el consumo de cervezas más fuertes o sin filtrar o pasteurizar ha crecido significativamente, y uno no puede tomar tantas de estas cervezas como lo haría con una Gambrinus 10°. Pegan mucho más, y son más caras, pero a la vez, son cervezas que uno se sienta a disfrutar y saborear, ya que tienen sabores más complejos e interesantes que las más tradicionales del mercado.
No creo que, al mencionar cuanto ha crecido el consumo de vino, el autor haya discriminado entre vinos "finos" y vinos "de cajita", sino que habla de vino en términos generales.
En el caso de la cerveza, sin embargo, es una tendencia. El consumo de cervezas más tradicionales, de marcas más baratas está decayendo, mientras que el de cervezas de mayor calidad y precio, y de microcervecerías ha estado subiendo notablemente, y esto sí nos muestra un consumidor más exigente y sofisticado, cuando hablamos de cervezas.
El autor de esta nota es, creo, americano, e indudablemente basa su conclusión en el prejucio anglosajón de vino=bebida de la burgesía, cerveza=bebida de la clase trabajadora. Lo cual, como ya dije antes, es una pavada.

30/5/07

Placeres medievales....

No soy un gran fanático de los restaurantes temáticos, pero tengo que admitir que Zámecký pivovar Dětenice puede que sea el restaurante más divertido en donde he estado. Ubicado en la zona de (paraíso checo), una parte muy bonita de Chequia, en el pueblo del mismo nombre. Es una taberna medieval, con los camareros vestidos con disfraces de época, decoración acorde, mesas largas con bancos de madera, etc. Pero no es esto lo que hace de Dětenice un lugar especial, son muchas otras, y mejores cosas. La comida es muy buena, toda a la parrilla y hay que comerla con los dedos. El único cubierto que traen es un cuchillo para cortar el pan. Las porciones son bien abundantes, así que lo mejor es pedir cada uno algo distinto, ponerlo en el medio de la mesa y que cada uno agarre lo que le gusta. Como su nombre lo indica, Dětenice es también una microcervecería; la cerveza que preparan si bien no está al nivel de, por ejemplo, Pivovarský Dum, está bastante buena y va muy bien con la comida. Pero ahí no termina todo, muy buena comida a la parrilla y buena cerveza casera no justificarían del todo irse hasta allí. Empezando por el servicio; a diferencia de casi todos los restaurantes del mundo, donde los camareros intentarán tratar al parroquiano de manera cortés, aquí lo tratarán muy “mal”, por ejemplo, en un restaurante común el camarero le preguntará “Qué desea beber?” o su equivalente en cualquier idioma en un tono bajo y servicial, aquí le dirán “Que tomás?” (en checo) en un tono parecido al que se usa con un perro que está olfateando el cesto de residuos. Lo mejor es que uno puede reciprocar, y decirle al camarero que mueva su culo porque nos estamos cagando de sed, y cosas similares. Es un juego que forma parte de la onda del lugar y todos se divierten, camareros incluidos. Y hay más. Todos los días, a las 19 horas empieza el show, o mejor dicho los shows. Bailarinas orientales danzando sobre las mesas y que lo invitan a bailar a uno, música medieval, malabaristas con fuego, luchas con espadas y los monjes de la inquisición que tomarán a algún desprevenido de alguna mesa y le “torturarán”. Otros parroquianos podrán ser encerrados en una jaula y hasta que no chillen como un cerdo, no serán dejados en libertad. Todo continúa por los muchos salones de la taberna hasta las diez, luego de lo cual, y satisfechos como guerreros después de celebrar una batalla victoriosa, uno se puede tambalear de vuelta a su casa.

Por todo esto es un lugar extremadamente popular y,  a pesar de ser muy grande, con capacidad para varios cientos de personas, es necesario reservar una mesa con varias semanas de anticipación. Es un lugar donde es mejor ir en grupo y tratar de ver quiúen le tira la respuesta más graciosa al camarero. Se recomienda tomar antes del festín una copa del muy buen slivovice que ofrecen, y fumarse una pipa de agua después.
El mayor problema con Dětenice es llegar allí. En auto, es sólo una hora desde Praga. Pero con transporte público, toma varias horas y conexiones ya que no existe una manera directa de ir desde la capital. Dos alternativas si uno va en grupo son, alquilar un minibús que los lleve hasta allí, los espere y los traiga de regreso (que es lo que hicimos nosotros cuando fuimos) o, quizás aún mejor, tomarse un fin de semana largo e ir a visitar Český Ráj, algo que definitivamente vale la pena hacer en sí mismo. Es una zona con numerosos castillos, bellezas naturales como las mágicas formaciones rocosas de Prachovský Skály, bosques, lugares para acampar, etc; haciendo de Dětenice, entonces, una parada más en el recorrido. En el pueblo hay una pensión, así que uno se puede alojar allí hasta el día siguiente.
Ir a Dětenice es algo que en especial recomiendo a aquellos de ustedes que viven en Praga y desean explorar un poco más el país. Es algo que no creo que encuentren en muchos otros lugares, al menos, no como aquí, y es algo que disfrutarán mucho, incluso si van con los chicos.
Si quieren ver algunas fotos, visiten esta página y se darán una idea de lo que estoy hablando.
Zámecký pivovar Dětenice
507 24 Dětenice
tel.: 493 599 142
fax.: 493 596 434
info@detenice.cz
http://www.krcmadetenice.cz

27/5/07

Top 10 (4)

Svijanský rytíř está ubicado en una callecita ahí nomás de Letná, casi escondido. No es difícil llegar, pero hay que saber dónde está. Y vale la pena encontrarlo.
Como lo encontré: Fue hace ya más de dos años. Tenía a la vuelta un cliente, y un día de bastante calor llegué por la zona demasiado temprano. Caminando despacio por la calle que rodea Letensky Tunel, miro a mi izquierda antes de cruzar y noto un logotipo que no conocía, como tenía mucho tiempo, decidí ir a inspeccionar, y resulta que era el logo de la cervecería Svijany, cuyo producto aún no conocía. Entré y pedí una cerveza, dvanátcka. Fue como una epifanía. Decidí que esa no sería la primera vez que iría allí. Poco tiempo después, probé ir a almorzar, y la comida me gustó mucho. Y aún me pueden encontrar casi todos los viernes almorzando en esta perdida y linda hospoda.
El lugar: Svijanský rytíř es un “semi-sótano”. Luego de bajar unos escalones uno se encuentra con un bar nada del otro mundo. A la derecha se puede entrar a uno de los tres salones de la hospoda. Decorados de manera muy simple, con las paredes pintadas de un color claro. El mobiliario consiste de mesas y sillas de madera bien maciza, con un diseño algo rústico. Son grandes, pesadas y muy confortables, y no son muchas. Una de las tantas cosas que me gustan de esta hospoda es que hay bastante espacio entre las grandes mesas, lo cual le da a uno más sensación de comodidad.
El servicio: Para aquel que va por primera vez, puede resultar algo frío, sin embargo eficiente y rápido. Eso es, a menos que uno esté en el salón del fondo durante un día ocupado. Yo hace tiempo que voy, y la mayoría de las camareras sabe qué tomo, y me saludan con una sonrisa
La comida: Es muy, muy buena. Para un lugar de este tipo, que no dice demasiado a primera vista, la calidad de los platos puede resultar sorprendente. Pero el chef, que es un tipo bastante simpático, se preocupa por la calidad de los ingredientes y por preparar en algunos casos, platos bastante originales e interesantes. Incluso la pasta, que suele ser un problema en muchas hospodas, se defiende bastante bien. Tienen también un interesante menú para el almuerzo, con una excelente variedad de opciones, desde česká klásika (lo cual a decir verdad no es la especialidad de la casa, aunque debo hacer notar que los knedlíky son caseros), hasta filets de ciervo o canguro a la parrilla, pasando por pescado y ensaldas más que interesantes. También tienen una de las mejores sopas de ajo que he probado. Una bomba que le podría dar energías a un muerto.
La cerveza: Desde aquel primer día, la marca Svijany se convirtió en mi favorita. Casi podría decir que es gracias a ella que empecé a sumergirme en el fascinante mundo de las cervecerías independientes. Sirven casi toda la línea. Desde la rica y refrescante Svijanský Máz 11°, hasta la potente y deliciosa Baron 15°; pasando, claro, por mi cerveza favorita Kvasničák 12,5°, una cerveza sin filtrar, con levaduras vivas y toques de naranja en su maravilloso y refrescante sabor. Toda la línea de Svijany es nepasterované (sin pasteurizar), así que cada una de las cervezas es distinta, con su propia personalidad. Me gusta tanto esta marca que es la que tomo en casa, en su encarnación Svijanský Rytíř 12°, mi cerveza favorita en botella.
En síntesis, un lugar que me gusta mucho, no sólo por la cerveza, sino también por la comida. Un lugar muy lindo para ir y sentarse con amigos, o ir a comer con su pareja. Un lugar enormemente popular con la gente del barrio, tanto que puede darse el lujo de permanecer cerrado los fines de semana. Bueno, nadie es perfecto......

Svijanský rytíř
Jirečkova 1014/13
170 00 Praha-Holešovice

25/5/07

Top 10 (3)

Here for the English version

Richter Brewery Pub
o Pivovar u Bulovky no es un lugar que, a menos que uno viva o trabaje en la zona, uno se vaya a encontrar por casualidad mientras da un paseo. Es que está muy lejos del centro. La manera más fácil y rápida de llegar es tomarse el Metro B hasta Palmovka y de ahí otros diez minutos en tranvía hasta la parada Bulovka, luego caminar unos 100 metros y aún así habrá que prestar mucha atención para no pasar de largo.
Como lo encontré: Me lo recomendó un día un amigo que había estado ahí para un concierto. Nunca había estado en la zona (y realmente no me estaba perdiendo nada), así que tuve que hacer un poco de búsqueda por internet para saber como llegar (mi amigo no se acordaba bien qué parada de tranvía era porque había ido con otra gente). Un día decidí ir, y la verdad que casi me paso de largo. La hospoda no tiene grandes carteles, así que si uno está medio distraído, capaz que ni se da cuenta que está parado enfrente.

Cómo es: No es muy grande, así que se llena rápido y es muy popular con la gente del barrio. Tiene una onda más de bierstübe alemán que de hospoda checa. Las paredes y el bar están recubiertos con paneles de madera oscuros, el mobiliario es de madera maciza también oscura, y las ventanas con vidrios translúcidos no dejan entrar mucha luz. Todo esto dominado por los dos alambiques de bronce donde se elabora las cervezas de la casa. Uno de esos lugares en los que uno no nota el paso del tiempo.

El servicio: Es quizás el punto más flojo de la hospoda. A veces puede ser lento o errático, aunque otras muy bueno, depende mucho de cuál camarero/a le toque a uno en suerte.
La comida: Es brillante. Preparada con mucho esmero y atención a la presentación y, al mismo tiempo, usando ingredientes y métodos simples. Las porciones son abundantes, pero no demasiado grandes, y los precios, más que razonables. Durante el mediodía tienen un menú por 69Kc que incluye una sopa y dos opciones de plato principal, ambas siempre muy ricas. Lo único que se queda un poco atrás es la pasta, la cual, y de acuerdo con lo que parece ser el gusto checo, se sirve un poco pasada.
La cerveza: Mñam!!!! Como ya lo mencioné, esta hospoda elabora su propia cerveza. Cada día se sirven dos o tres. La Richter Ležák es la que uno va a poder encontrar todos los días. Las otras cambian según lo que el Sr. Richter tenga ganas de cocinar (lo cual me gusta mucho, ya que cada vez que voy es una sorpresa). Salvo la Ležák, las cervezas son más bien de estilo alemán, me gustan todas, y mucho. La Hefeweißbier (cerveza blanca de trigo) es ideal para aquellos que se quieran iniciar en este tipo de cervezas. Pero tengo dos observaciones para hacer al respecto. Primero, que sólo se pueda pedir la Ležák en vaso chico. Varias de las cervezas que se sirven son bastante fuertes, pesadas y de sabor muy intenso, me acuerdo esa vez que tomé la Libeňský pšeničný Bock 18%, una cerveza simplemente soberbia, pero demasiado fuerte para tomar en vaso de medio litro. Segundo: Hay veces que parece haber problemas con la consistencia de la calidad del producto. No es que uno se pueda encontrar con una cerveza mala, siempre va a ser mejor que las cervezas de las grandes marcas, sino que algunos días se puede notar una diferencia. Claro que estamos hablando casi de cerveza casera, y, como la comida casera, nunca sale igual (lo cual no creo que esté nada mal).
En síntesis, Pivovar u Bulovky es un lugar al que uno tiene que tener muchas ganas de ir, pero que vale mucho la pena tomarse la molestia. Uno puede estar seguro de encontrarse con muy buena comida, excelente cerveza, linda atmósfera y de estar totalmente a salvo de rebaños de turistas.
Pivovar u Bulovky Bulovka 17
180 00 Praha 8 – Libeň
http://www.pivovarubulovky.cz

23/5/07

Viajes en el tiempo....

Chequia tiene mucho más que ofrecer además de Praga. Hay hermosas e históricas cuidades, bosques, montañas, ríos y más . Hay castillos y palacios repartidos por todo el país, algunos en ruinas y otros en asombroso estado de conservación y maravillosamente restaurados. Por suerte, para aquellos de ustedes que no quieren viajar demasiado, pueden encontrar algunos bien cerca de la capital. Los más famosos y populares con los turistas, en especial con los rebaños, son Karlštejn y Konopiště. Ambos me gustan mucho, en especial el primero. Es una postal, el castillo gótico coronando una colina rodeada de bosques. Pero es demasiado turístico..... Mi favorito, que no está tan lejos de allí, pero al que es un poco más difícil de llegar, es Křivoklát. Ubicado en la hermosa zona entre Beroun y Hostivice, al oeste de Praga. Un área de bosques, colinas, valles y arrollos, con pueblitos repartidos por aquí y allá. Muy buena para aquellos que se toman en serio andar en bicicleta o que les gusta pasear en auto y manejar tranquilos.
El castillo en sí mismo, si bien no es tan espectacular como Karlštejn, es muy bonito.
Si uno viene desde Praga ya sea en auto, por la ruta 201, o en bicicleta, por una de las muchas trazas que lo llevarán a la zona lo más probable es que no vea el castillo hasta después de haber pasado el estacionamiento. Luego de cruzar un puente peatonal y caminar unos metros entre árboles y arbustos se encontrará uno con una torre blanca y redonda que le dará la bienvenida y le hará sentir inmediatamente en un cuento de hadas. Luego de admirarlo y sacar las obligatorias fotos, podrá uno caminar y llegar hasta el mismo patio del castillo.

A diferencia de lo que uno puede encontrar en el patio de Karlštejn, uno no verá rebaños de turistas siguiendo un paraguas y esperando al próximo tour guiado, mientras toman botellas de agua mineral por las que seguramente pagaron sobreprecio. Verán algo no muy distinto a la plaza de un pueblo, con un par árboles frondosos y familias checas disfrutando de la atmósfera. Si uno tiene ganas de tomar o comer algo, puede ir a la hospoda que allí se encuentra sin miedo a que la cuenta le haga un agujero en el bolsillo. Cuando fuimos con mi mujer el otro día pedimos una krkovička (bondiola) marinada a la parrilla, yo, y smažení sýr (queso frito) y papas fritas, ella. La krkovička estaba muy buena, el queso, no tanto. La cerveza Krušovice muy bien servida y refrescante a buen precio.

Después de comer fuimos a explorar los negocios que hay en el patio. Uno que vende artesanías de madera y ropas decoradas a mano, uno que vende miel y productos derivados, incluyendo medovino, uno que vende velas artesanales y otro que vende canastos y otros articulos de madera hechos a mano, en el lugar.

Elegimos un par de cosas para comprar después, ya que teníamos ganas de hacer el tour por el interior del castillo que, en checo, cuesta 100Kc, más otras 50, si uno quiere acender a la torre. Por el precio, está bien, pero uno no se pierde demasiado si ya a visto por adentro otros castillos y palacios más grandes.
Como todo castillo, es un lugar muy bueno para ir con los chicos. Křivoklát es quizás un poco mejor por el hecho que los chicos pueden correr por todo el patio o intentar puntería con ballestas, lo cual es atractivo para no pocos grandes también.
Si bien la última vez que fuimos no estaba, yendo a Křivoklát uno se puede encontrar con, como lo llamo yo, el Señor de los Pájaros. Un hombre muy simpático que tiene una interesante colección de aves de presa, las cuales presenta al público, con las cuales uno se puede sacar fotos y, lo mejor de todo, con las cuales uno puede jugar un poco. Sí, este hombre le dará a uno un guante de cetrería con un trozo de carne, caminará con alguna de las aves de presa hasta la otra punta del patio y la soltara para que ésta vuele y se pose en su mano. Es una experiencia muy muy linda ver como, por ejemplo, un majestuoso búho de 1,80m de envergadura se posa suavemente y come de su mano.

El pueblo que rodea al castillo es bastante bonito también, hay un par de pensiones y restaurantes que parecen interesantes, pero a los que nunca he estado.
En síntesis, si uno quiere hacer algo distinto mientras está en Praga, éste es un viaje muy recomendable.

Para darles una ayudita...

Advertencia: Esta lista ya tiene casi cuatro años de antigüedad. Desde que la publiqué, muchas cosas han cambiado en Praga y han abierto o he descubierto muchísimos lugares nuevos. También he publicado un libro: "Praga: Guía Cervecera para Borrachines", una guía gastronómica muy poco convencional e indispensable para los amantes de la cerveza y muy recomendable para aquellos que quieran explorar algunos de los barrios praguenses. El libro está disponible en en enlace de arriba tanto en versión impresa como en versión electrónica. Para más información, lean los artículos publicados bajo la etiqueta "Mi libro"

Atento al pedido de mi fiel fan, Alicia, de España he estado armando una lista, no muy exhaustiva; después de todo, hay miles, sino millones de restaurantes en Praga. Pero aquí van algunos que yo conozco en el centro, que son "tourist friendly", en donde casi seguro encontrarán un menú en inglés (y a lo mejor en español, pero eso ya es difícil), y donde, más importante todavía, no les robarán.
Esta lista no tiene ningún orden, veamos.
U Rudolfina
Křižovnická 60/10, Praha-Staré Město
Un clásico, a unos 150m del Puente Carlos, una hospoda bien del palo, con excelente Pilsner Urquell tanková a 32Kc, buena comida y buen servicio a precios para checos. Uno de mis favoritos de siempre.  Todo muy lindo, pero la verdad que ya me cansé de leer reportes de cómo le roban a los turistas, así que a menos que se quieran tomar una cerveza rápida, que no les puede costar más de 34CZK, NO VAYAN!
U Tří červených růží
Zámecká 200/5 118 00 Praha-Malá Strana
Más Pilsner Urquell tanková a buenos precios. Según un cartelito en la puerta, esta hospoda es la más antigua de Praga, abierta en algún momento del siglo XV, si mal no me acuerdo. Muy chica, en una callejuela a metros de la saturadamente turística Nerudova, a los pies del castillo, se puede llegar desde ahí por unas escaleras que pueden encontrar en la pared sur. Más para tomar algo que para comer o cenar.
Hostinec U Černého vola
Loretánské nám. 107/1 118 00 Praha-Hradčany
Si los tres anteriores son joyas en el centro, éste es un tesoro. Ubicado a metros del Loreto, en una zona donde las trampas para turistas abundan, donde una cerveza más o menos no baja de las 50Kc, uno puede sentarse en un lugar bien clásico, bien de pueblo y tomar una soberbia Kozel z tanku por 25,50Kc, además de poder degustar muy buenos snacks. Como el anterior, más para ir a tomar algo (más que nada cerveza). Otro de mis favoritos
U zlatého tygra
Husova 228/17 110 00 Praha-Staré Město
http://www.uzlatehotygra.cz
Clásico entre clásicos, más checo que esto, difícil de conseguir.Una hospoda chica, llena de humo, donde la cerveza viene sin que la llamen e inmensamente popular. Tanto, que pueden ver gente haciendo fila a la entrada minutos antes de que abra para conseguir una silla. Es un lugar para praguenses, donde los turistas son tolerados, más que bienvenidos. Pero vale la pena visitarlo.
Krušovická pivnice - Viola
Národní 1011/7 110 00 Praha-Staré Město
http://www.viola.o1.cz
Para aquellos de ustedes a los que les gusta la cerveza Krušovice, no hay mejor lugar que éste. No tiene mucha atmósfera, pero tiene buenos precios, buena comida, y muy buena cerveza, justo en frente del teatro nacional.
Bredovský dvůr
Politických vězňů 935/13 110 00 Praha-Nové Město
http://www.bredovskydvur.unas.cz
Buena Pilsner tanková en un lugar más moderno, con clientela más joven, pero con buena comida, buenos precios e interesante atmósfera.
Ferdinanda
Politických vězňů 1597/19 110 00 Praha-Nové Město
http://www.ferdinanda.cz
Otro más de mis favoritos. Un lugar con una decoración bastante interesante, comida OK, buenos precios, excelente servicio y, sobre todo, las buenísimas cervezas del Pivovar Benešov, Ferdinand, incluyendo la sobresaliente Sedm Kůlí.
Hospoda v Lucerně
Pasaje Lucerna 110 00 Praha-Nové Město
http://www.hospodalucerna.cz/
Un restaurant y Music Bar, moderno, con buena comida y precios. Ideal para los que quieran ir un poco más tarde.
U Šumavy
Štěpánská 543/3 120 00 Praha-Nové Město
Acá ya no les puedo prometer que hablen inglés, o que tengan un menú en otro idioma que no sea el checo, pero sí les puedo prometer excelente Budějovický Budvar a excelentes precios y bastante buena comida.
Pivovarský Dům
Lípová 511/15 120 00 Praha-Nové Město
Quieren buena cerveza? La quieren bien fresca? Quieren probar algo distinto en materia cervecera? No piensen más, a metros de U Šumavy siguiendo la misma calle se encuentra esta microcervecería-restaurant con, quizás, la mejor ležák (lager)  en Praga, además de buena comida y linda atmósfera. Otro de mis favoritos, junto con su hospoda hermana Pivovarský Klub
U Medvídků
Na Perštýně 345/7 110 00 Praha-Staré Město
http://www.umedvidku.cz
Otra microcervecería en el corazón de Praga. Puede que el restaurant sea un poco demasiado turístico para mi gusto, pero la Oldgott Barrique que elaboran allí vale la pena probarla,  aunque haya que pagar 50Kc por 0,5l.

Y si quieren ir a tomar un cafecito en los muchos y muy buenos cafés en Praga, acá les doy una listita de los lugares más lindos y auténticos.
Café Louvre
Národní 116/20 110 00 Praha-Nové Město
http://www.cafelouvre.cz
Un clásico para checos y turistas. La comida a veces no es tan buena, la cerveza, no vale la pena; pero es el mejor lugar en Praga para tomar un chocolate caliente y las tortas y dulces son de otro planeta. Ideal para sentarse a la tarde en un día medio feo y descansar los pies.
Kavárna Slavia
Národní 1012/1 110 00 Praha-Staré Město
Uno de los cafés con más historia en Praga, es uno de los lugares donde se gestó la Revolución de Terciopelo, que acabó con el régimen comunista. Favorito de intelectuales, artistas y el ex-presidente Václav Havel. Si uno tiene la suerte de conseguir mesa al lado de una de las ventanas que dan al Vltava, tendrá una de las vistas más bonitas del Castillo de Praga.
Kavárna č.14
Opatovická 14
Un lugar bien bohemio, ubicado en una de esas callecitas casi perdidas en el tiempo entre Narodní y Karlovo Nám. Para sentarse a tomar algo tranquilo y leer un libro mientras el mundo sigue girando
Grand Kafé Orient
En la esquina de Celetná y Ovocní Trh, a metros de la Plaza de la Cuidad Vieja. Un lugar que vale la pena más que por el café, las tortas, etc por la decoración en estilo cubista, una belleza.
Týnská literární kavárna
En la callecita del mismo nombre, atrás de la iglesia del Týn, una de las muchas en las que uno puede perderse y olvidarse. Un lugar favorito de estudiantes y bohemios. Pero atención cuando la buscan, no tiene carteles afuera, sólo un grafiti escrito al lado de un portón de madera.
Kavovárna
Pasaje Lucerna
Casi abajo del caballo patas para arriba. Un lugar para sentarse a tomar muy buen café, buen chocolate y tés. Escuchar buena música y ver a la gente que va pasando. Uno de esos lugares donde el tiempo no parece pasar.
Dobrá Tráfika
Újezd 37, 110 00 Praha 1, Malá Strana; y también una sucursal en Korunní 42, a unos 300m de Nám. Míru.
http://www.dobratrafika.cz
Quieren tomar café de Nueva Guinea, Brasil, Kenia, Costa Rica, Indonesia, etc? Quieren poder elegir una multitud de tés distintos en un lugar muy muy relajado? Éste es su lugar entonces.
Kavárna Medúza
Belgická 633/17 120 00 Praha-Vinohrady
El intermedio ideal entre un café y una hospoda. Buen café, buena cerveza Svijany clara y oscura, excelentes snacks y dulces. Ideal para un almuerzo o cena livianos mientras se escucha buena música y se disfruta de la atmósfera.

Y si el día está lindo, lo mejor es ir a tomar una cerveza sentados bajo enormes castaños en uno de estos dos jardines cerveceros.
Letná. El jardín cervecero de Letenský zámeček tiene quizás una de las vistas más fabulosas de Praga, todas las cúpulas de la cuidad vieja y gran parte de los barrios que rodean el centro, más, si uno se asoma, Malá Strana. El restaurant no está mal, pero no vale mucho la pena irse hasta ahí solamente para comer algo.
Riegrový Sady. Está un poco más lejos del centro, y si bien su jardín cervecero no tiene la vista del de Letná, tiene mucho mucho más onda. Allí se dan conciertos, se pueden comer muy buenas salchichas y hermelín en un lugar que le hace muy difícil a uno irse.

Espero que les sirva esta lista. Hay muchos lugares más. Si ustedes conocen alguno que no esté aquí, avisen por favor. Y si quieren saber sobre otro tipo de restaurantes, un poco más caros y de otro estilo, les recomiendo este blog amigo (en inglés), allí encontrarán muy buenos reportes de muchos y muy variados restaurantes en Praga.

20/5/07

Otro gustito....

Siempre estoy avisando tarde, y esta vez casi me olvido.
El martes 22 de mayo en Pivovarský Klub no habrá una, sino dos degustaciones. La primera, organizada por el Sdružení přátel piva (Asociasión de Amigos de la Cerveza), comienza a las 14 y se presentarán 11 cervezas polacas de cervecerías pequeñas e independientes del país vecino. La segunda, será a las 18, y se presentarán las cervezas elaboradas por Pivovar Pernštejn, de Pardubice, que elabora la muy buena e igualmente potente Porter 19°, una cerveza de aquellas.
Lamentablemente, compromisos laborales me impedirán asistir al primero, y todavía no estoy seguro sobre el segundo. De todos modos, les recomiendo en ambos casos ir un poco temprano, ya que estas degustaciones son muy populares.
Y si no nos encontramos el martes 22, seguro nos podremos encontrar el jueves 31 en la degustación que estamos organizando con la gente del Klub para la comunidad hispanoparlante en Praga.

15/5/07

Top 10 (2)

Špejchar
Kladenská 18
Velké Přílepy
Praha Západ

La razón por la cual Špejchar está en esta lista es evidente para todos los que me conocen, y saben dónde vivo. Es que Špejchar es el restaurant de mi pueblo. En realidad, hay más de uno, pero no vale la pena ni mencionarlos.
Es el lugar donde nos conocen por nombre, donde nos saludan cuando pasamos caminando por la puerta. Es el lugar a donde voy con mi jarro de cerámica cuando me dan ganas de tomar cerveza fresca. Es el lugar donde hicimos nuestra fiesta de casamiento. Es el lugar donde nos preguntan por nuestras familias, sobre cómo marcha la obra en nuestra futura casa. Y es el lugar donde vamos con mi esposa, y amigos que nos visitan también, a tomar o comer algo cuando no tenemos ganas de preparar nada.
Y no es sólo por todo eso, aunque ya es suficiente para hacer de cualquier lugar uno de los favoritos. Špejchar es en sí mismo un lugar muy lindo. Es el edificio más antiguo que queda en el pueblo. Originalmente un establo del siglo XXVI, según la dueña (incluso las escaleras que llevan al salón de arriba son patrimonio histórico, son las originales del edificio). Ahora por supuesto, refaccionado y acondicionado para restaurante, con mobiliario bien rústico. Las paredes están decoradas con antiguas herramientas agrícolas, y desde las gruesas vigas de madera del techo, cuelgan una multitud de brujas muy simpáticas. Todo, junto con las ventanas pequeñas que apenas dejan entrar luz de afuera, las velas en candelabros de metal rústico, incluso los uniformes de las camareras le dan al lugar una atmósfera bien de campo sin convertirse por ello en un retaurant temático.

Durante los meses de buen tiempo, también abren una terraza en la parte trasera, y otra adelante. La de atrás es la que más me gusta, ya que, por un lado no está a la calle y por otro, uno se puede sentar a la sombra de un castaño de vaya uno a saber qué edad.

La comida no está para nada mal tampoco. No esperen nada sofisticado, es comida bien de hospoda, pero algunas cosas son realmente muy buenas, me viene a la mente el espléndido smažení hermelín que allí sirven (queso hermelin, que es algo así como un brie, frito), aunque no es recomendable para aquellos de apetito de pájaro, porque las porciones son bien grandes.
La cerveza, Starobrno 10° y černé, Baron Tenck (Starobrno 14°) y Pilsner Urquell. A veces también tienen algunas especialidades, como la Starobrno Velikonoční Special (cerveza de pascuas, verde, muy rica), y fue allí donde descubrí la desítka de Chýně.
Como si todo esto no fuera poco, la dueña, la Sra. Ponertová se preocupa mucho por el lugar, cada año le agrega algo nuevo, en primavera lo viste de flores y vé que los juegos para chicos (sí, hay hamacas, una calesita, un arenero, etc) estén en buenas condiciones.
Mi esposa siempre se acuerda la la primera vez que la llevé allí. No hacía mucho que estábamos saliendo. Apenas entró, le encantó y se sintió muy a gusto y siempre quiso volver, y un par de años más tarde nos estábamos sentando casi en el mismo lugar para tomar juntos la sopa de bodas. Quizás las brujitas de Špejchar tienen algo de magia todavía.....

Festivales Cerveceros en Junio...

Siguiendo con mi servicio para alentarlos a conocer no sólo otras cervezas checas, sino también otros lugares en Chequia, aquí tienen un listado de festivales cerveceros para el mes de junio. No pinta tan movido como mayo, pero es que éste mes, hay mucha gente que se casa y no tiene tanto tiempo....

1 – 2/6 Festival de la cerveza Hostan
Lugar: Castillo de Znojmo

8 – 9/6 Festival cervecero České Budějovice (hogar de la mundialmente famosa Budvar, la verdadera Budweiser)
Lugar: Centro de exposiciones de la cuidad de České Budějovice

9/6 Pivofest Trutnov
Lugar: Plaza Krakonoš en Trutnov. Más información en www.pivofest.cz

16/6 Día de puertas abiertas en la cervecería Nymburk.
El Pivovar Nymburk se encuentra en un edificio bastante lindo, y era el favorito del escritor Bohumil Hrabal.

16/6 Broumov – Olivětín: Naše pivo 2007
Festival “Nuestra Cerveza 2007”, con un variadísimo programa.

23/6 Chodovar – XI Campeonato Europeo de Rodado de Barriles de Cerveza
Programa: Competencia de rodado de barriles de madera de 100l entre personal de cervecerías de Chequia, Alemania y Gran Bretaña. Organiza Rodinný pivovar Chodovar, junto con la Asociación Checa de Micro cervecerías y Cervecerías Independientes.
Las puertas de la cervecería se abren a las 11AM. A las 13 se inaugura el evento. A las 16.30 es la final del Campeonato Europeo.
Mas información en http://www.chodovar.cz

30/6 Día de puertas abiertas en la cervecería Polička
Horario: 14 a 18
Se servirán bien frescas toda la línea de las excelentes cervezas elaboradas por esta cervecería independiente, incluyendo sus variantes kvasnicové (sin filtrar) Otakar 11° y Záviš 12°, ambas deliciosas.

30/6 Cumpleaños de la cervecería Rebel
Lugar: Cervecería municipal de Havlíčkův Brod

30/6 Kermesse Cervecera Strakonice
Lugar: Cervecería Strakonice

8/5/07

Otro viajecito....

Como el lunes 7 de mayo es casi feriado acá (otra vez), decidí hacer otro viajecito cervecero, y visitar otra de las microcervecerías en los alrededores de Praga. El lunes pasado había ido a Beroun. En este caso fui a Chýně u Prahy, un pueblito a pocos minutos de Praga.
Esta vez el viaje no fue un relajado paseo en tren sino un rápido autobús desde el paraíso de la fealdad comercial que es Zličín. En menos de diez minutos con el 347 ya estaba en la puerta del Pivovarský Dvůr.
La cerveza ya la conocía. La descubrí el verano pasado cuando la hospoda de mi pueblo la ofreció por unos días. También había estado en el pivovar hace unos meses, así que esta fue mi segunda visita.
Como la vez pasada me dirijí a la krčma en lugar del más grande restaurant.
La krčma es bastante chica y con una atmósfera muy agradable. En un rincón hay un hogar con una mecedora enfrente. Mobilirario rústico y el menú escrito en pizarrones en las paredes. Era la hora del almuerzo así que opté por el menú del dia, un caldo de brócoli y coliflor, muy rico y agradable en un día tan lluvioso, y carré de cerdo en salsa picantita con knedlíky de papa, muy bueno también; la carne perfectamente hecha, se desarmaba al tocarla con el tenedor y sin embargo no estaba seca.
 
Pero no me fui hasta ahi por la comida, sino por la cerveza
Probé las tres que estaban en el menú ayer. Veamos:
Chýně Výčepní 10°: Ésta es la cerveza que el verano pasado tuvieron por unos días en mi pueblo. La vendían como kvasnicové (término generalmente aplicado a las cervezas sin filtrar). Siempre pensé que era una dvanáctka, así que grande fue mi sorpresa cuando se vi que se trataba de una simple desítka. Es que tiene el carácter, el sabor y el cuerpo de una cerveza de mayor graduación. Servida a temperatura perfecta, con una espuma bien bien cremosa. Color, dorado, turbio característico de las cervezas sin filtrar. Un aroma suave con toques de vainilla y frutas. Un sabor dulzón y cremoso con algo de peras. Es quizás la mejor desítka que he tomado en mi vida.

Chýně 11°: Ésta es ya una polotmavé. El aroma es muy similar al de la 10°, pero un poquito más dulzón. Tiene un color rojizo tierra. El sabor, muy interesante, con toques de canela y clavo, y algo de ciruela, que deja un gustito dulce y amargo al mismo tiempo, muy agradable.

Chýně Dvorní Ležak 12°: La cerveza más fuerte que tenían en oferta ayer. Como la anterior, es una polotmavé, pero con color más oscuro que la 11°. El aroma es un poco más herbal que las anteriores, pero el sabor es más complejo, persistente y amargo, aunque siguen las notas dulces que hacen que esta cerveza sea muy interesante y agradable al tomar.

Como en Beroun, se pueden comprar botellas PET de 1,5l (45Kc) con cerveza bien fresca y rica para llevar a casa y seguir disfrutando (el viaje en autobús es muy rápido y no da tiempo a abrir una botella). Si uno quiere comprar la botella, habrá que ir al restaurant y pedirla en la caja.
Y es el restaurant lo que realmente no me gusta para nada de Pivovarský Dvůr. Mientras que la krčma es pequeña y acogedora, el restaurant es un lugar grande, con la atmósfera de una sala de espera. La única nota linda son los alambiques donde se prepara la excelente cerveza que sirven. Pero eso no es lo peor. En el restaurant, la cerveza cuesta 39Kc por medio litro, mientras que en la krčma la misma cerveza cuesta 19Kc. Claro, al restaurant van los turistas, a la krčma la gente que vive y trabaja en Chýně. Tienen también una terraza bastante amplia que, según tengo entendido, se llena de ciclistas en los días lindos del verano, con cerveza también a 19Kc.
Así que si algún día se aventuran a esas latitudes, no entren al restaurant, junten coraje, practiquen su checo y vayan a la krčma.

6/5/07

Top 10 (1)

Here for the English version

Hace rato que tenía pensado escribir esto. Me he estado rompiendo el coco para tratar de ordernar mis hospodas-restaurace, etc favoritos. Después de mucho meditar he llegado a la conclusión que esta lista de 10 (o más) no tiene necesariamente un orden en sí. Hay algunas hospodas que me gustan mucho para almorzar, pero que casi nunca he estado en otra oportunidad, otras a las que sólo voy por la cerveza, no que la comida sea mala, sino que me gustan más para sentarme a tomar una pivo, y otras que solamente sirven snacks.
También pensé en ponerlas todas juntas en un solo post, pero me pareció que eso sería demasiado largo, así que voy a hacerlo una por una. Empezando por mi lugar favorito en Praga, y quizás en el mundo entero.

Pivovarský Klub

Křižiková 17°, Praha 8

Como encontré el lugar: Es una de esas tantas hospodas que encontré por casualidad. Un día luego de una exitosa reunión con un cliente, como estaba de buen humor, empecé a caminar buscando un lugar para celebrar con una cervecita, y me encontre con el Klub. Por supuesto, ya conocía su hermano mayor, Pivovarský Dům, así que entré sin dudarlo. De immediato me fascinó, dos de las paredes del lugar estaban llenas de cervezas embotelladas, no sólo checas, sino de varios otros países. El menú, en total contaba con más de 200 cervezas, incluidas las 6 točené. Había encontrado el paraíso.
Cómo es: Pivovarský Klub se define a sí mismo como Restaurace y Pivoteka. Está dividido en dos salones, a nivel de la calle, el no fumador, decorado con cientos de botellas de cervezas checas de los últimos 50 años, más los estantes con las ya mencionadas cervezas en botella. En las grandes ventanas se puede ver también parafernalia cervecera y los dos alambiques donde el Klub a veces elabora su propia cerveza. El mobiliario son mesas altas cuyas patas son barriles de cerveza vacíos. El salón subterráneo es para fumadores, es más oscuro, con techos abovedados y paredes con ladrillo a la vista, ideal para sentarse a comer o tomar algo con un grupo de amigos.

El servicio: Es por lo general excelente y en ocasiones, muy amistoso (ésto último algo raro en Praga). Algunos de los camareros saben mucho sobre cervezas y son capaces de recomendar qué tipo de cerveza acompaña mejor al plato que uno ha elegido, o cuál es la mejor cerveza embotellada en la categoría que uno tiene ganas de tomar.
La comida: No es nada sofisticada, sino más bien algo para acompañar una cerveza. Sin embargo, algunos de los platos ofrecidos en el menú son muy buenos, por ejemplo pečené koleno (rodilla de cerdo asada), que se vende por peso (0,25Kc por gramo con hueso), y el Jelení guláš podle pana nadlesního (gulash de ciervo a la guardabosques) con croquetas de papa (95Kc hasta las 15h y 115Kc después de las 15h)
Cervezas: Se sirven 6 cervezas tiradas (muchas de ellas no tradiconales), dos de ellas fijas, la cerveza de la casa, Štěpán Klasický Světlý Ležák(elaborada por Pivoarský Dům) y la Primátor Weizenbier (cerveza de trigo elaborada por Pivovar Primátor, Náchod). El resto proviene de cervecerías artesanales o cervecerías independientes de toda Chequia, y cambian constantemente, lo cual hace que cada vez que uno va al Klub sea una aventura cervecera. El precio por las cervezas tiradas es de 33Kc por medio litro o 0,33l, en caso de cervezas especiales. También uno puede pedir cualquiera de las más de 200 cervezas enbotelladas, ya sea para tomar allí (por supuesto refrigeradas) o para llevarse consigo. La colección incluye no sólo cervezas checas, sino también Trapistas y Lambic belgas, rarezas y weizenbier alemanas y más, aquí los precios van desde las 33Kc por las cervezas checas clásicas, hasta más de 200Kc por especialidades como la X33 de Pivovar u Medvídku. Y como si ésto fuera poco, Pivovarský Klub también elabora sus propias cervezas no tradicionales en partidas muy limitadas, como por ejemplo bramborové pivo y english pale ale, que son más que excelentes. También se llevan a cabo degustaciones y otros eventos.

En síntesis, es el lugar ideal para aquellos que quieran descubrir y aprender más sobre el arte cervecero checo, en un lugar con una atmósfera muy particular, buena comida y muy buen servicio a precios muy razonables.

2/5/07

Y el ganador es...

Qué mes más difícil ha sido, la verdad no sé cual elegir. Sí, la cerveza de papa de Pivorasky Klub. Es merecedora del premio de este mes, pero, por otro lado, vaya uno a saber si la volveremos a disfrutar en el futuro.
También podría ser la Rambousek 13 s Kaštaňovym Medem, la cerveza saborizada con miel de castañas. Y bien merecido que lo tiene, es una de las mejores cervezas que he tomado en mi vida. Una cerveza turbia con un color ámbar oscuro, un aroma a hierbas amargas y flores, muchas flores. En el sabor también se notan las hierbas, es fresco con un lúpulo muy fuerte, también se sienten los toques de la miel, sin que la cerveza sea muy dulce, aunque por otro lado, el sabor que deja en la boca es agradablemente dulzón y persistente.
 
Se la podríamos dar a Vraník 12 Tmavé, de Koníček Vojkovice, el mismo que nos deleitó con la Grošák el mes pasado y casi se lleva el premio. Una cerveza que, tiene toques de pomelo y azúcar morena en el aroma y naranjas agrias y caramelo en el sabor. Deliciosa.
 
Y no se quedó atrás la 14 Tamvý Ležák de Pivovar u Bůlovky, en Praga 8. Con aroma a nueces tostadas y azúcar, un sabor con toques de vainilla y madera y un tostado persistente. O la Alt de la misma cervecería/hospoda. Aroma a bananas verdes, y sabor con toques de canela, banana y crema. Un cuerpo muy especial. Se me hace agua a la boca de sólo pensarlo.
Así que este mes el premio será compartido..... Acá no hay perdedores.
Pero hubo muchas cervezas más, incluyendo las del Oso del lunes, y muchas otras... Ya hablaré de ellas.
Es tan difícil a veces hacer esto.....

1/5/07

Osados....

Antes que nada, debo disculparme por no haber llevado la cámara de fotos. Lo prometo para la próxima, porque seguro que voy a volver al Rodinný Pivovar Berounský Medvěd, o Cervecería Familiar el Oso de Beroun.
Realmente la pasamos muy bien, en un día hermoso que invitaba a salir. Llegar hasta ahi es parte de la diversión, tomamos el tren rápido desde Hlavní Nádraží hasta Beroun. Mucho mejor que ir en auto, ya que uno puede disfrutar el paisaje y charlar, y mejor que en autobus, porque la cervecería-restaurant está casi al lado de la estación.
Cuando llegamos, le preguntamos a un tipo que trabaja en la estación como llegar al pivovar, con una sonrisa nos indicó que el lugar está en la antigua fábrica de azúcar, sólo a 200 metros de donde el tren nos había dejado.
Así que nos pusimos a caminar, nos encontramos con un par de carteles indicando el camino. Menos mal, porque si no, a lo mejor no lo encontrabamos. El restaurant está en el patio de lo que es hoy un depósito de chatarras, una vez que uno se aventura allí, es fácil de encontrar, ya que es el único edificio que parece estar en buen estado.
Adentro es muy lindo.... Con las vigas y las columnas de madera de la vieja fábrica, más un piso de cerámica de diseño hermoso que tiene un aspecto bastante antiguo también. Sobre las paredes, viejos carteles publicitarios de cervezas (muchas de las cuales ya no existen) y otras decoraciones típicas de hospodas de pueblo. Fuimos a una de las mesas de madera bien pesada, y una de las camareras enseguida nos trajo el menú.
Era la hora del almuerzo, así que sólo servían hotová jidla. Yo pedí pechuga de pato ahumada con houskové knedlíky (kndedliky de pan) y kisané zelí (chucrut). La carne estaba muy muy buena, los knedliky, caseros, aunque cortados demasiado delgados para mi gusto, y el zeli, simplemente espectacular, uno de los mejores que he comido en hospodas, tovía crocante y con ese sabor agridulce bien intenso que va tan bien con carnes ahumadas. Mis amigos pidieron un clásico vepřo-knedlo-zelo (carne de cerdo asada con knedlíky y zelí) que estuvo muy bueno también. El servicio muy amable, con dos camareras bastante simpáticas y eficientes.
Pero no fuimos hasta ahí para almorzar nomás, lo que nos llevó fue las cervezas caseras que preparan. La Světlý ležák 11°, y la Tmavý speciál 13°. También elaboran una Polotmavý sváteční speciál 14°, pero no la pudimos tomar porque la preparan sólo para navidad.
La Světlý ležák 11°: Una cerveza clara, aunque con un color ámbar bastante oscuro para la categoría, sin filtrar ni pasteurizar, la cerveza es muy turbia y con mucho cuerpo. El aroma tiene toques de ralladura de limón, con un dejo de pán que se está horneando, típico de este tipo de cervezas. El sabor tiene bastante lúpulo, pero no es muy persistente, también se sienten manzanas y peras, que cuando la cerveza toma un poco más de temperatura, dejan un gustito muy agradable. Y ésa es la única observación que tengo respecto al servicio, sirven la cerveza demasiado fría.
Tmavý speciál 13°: Es una cerveza negra, bien negra, con una espuma de color marrón clarito. Cuando toma temperatura y los aromas se pueden sentir, uno nota toques de manzanas asadas que es muy agradable. El sabor tiene toques de café y el lúpulo es más suave en este caso. Al contrario de muchas otras cervezas oscuras checas, la del Oso no es dulce, si no bastante amarga.
Don probó una řezané (mezclada), pero como ambas, la clara y la oscura, son amargas, se decepcionó un poco. Es que cuando uno mezcla una negra dulzona, con una rubia amargona, el resultado es una linda complejidad de sabores que contrastan y se complementan al mismo tiempo.
Luego del abundante almuerzo y de unas cuatro půl litry cada uno, decidimos volver a Praga, no sin antes llevarnos un par de botellas de litro y medio cada uno para poder disfrutar en casa. Yo había sido invitado a cenar a la casa de unos amigos, así que quedé muy bien con el regalito que traje debajo del brazo.
Una de las botellas, claro, no sobrevivio el viaje de vuelta que, a diferencia del de ida, fue en un tren de los lecheros. Lo cual nos dio tiempo a seguir charlando y seguir disfrutando tan deliciosa cerveza.
Realmente, para todos ustedes que están en Praga, les recomiendo tomarse el tren hasta Beroun y darse un placer que pocos de otro modo pueden darse.
Una alternativa al tren es ir hasta allí en bicicleta, es muy fácil llegar si uno sigue las trazas tan bien indicadas. La traza ciclísitica los llevará por una zona muy linda, al lado del río Berounka, entre colinas, campos y pueblitos. Muy recomendable.
Na Zdraví