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El sueño del pibe....

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Duespués de tres largos meses de espera por fin llegó el día de nuestra visita a Chodová Plána. El motivo del viaje a tan aburrido rincón de Chequia fue, por supuesto, el Spa Cervecero que allí funciona y que es operado por Chodovar, la cervecería local.
Luego de dos horas en auto, y agradeciendo el buen tiempo, ya que había estado nevando los días anteriores, llegamos al hotel U Sladka. Un bonito edificio recientemente renovado justo en la calle principal del pueblo. Nos dirigimos a la recepción para registrarnos.
Tratando de hacer el fin de semana algo más especial con mi amorcito, habíamos elegido el paquete Pivní lázně z lásky (Spa cervecero con amor) que incluía alojamiento por dos noches con desayuno, spa cervecero, masaje, excursión por el pivovar y sekt (la version checa de vino espumante) y bombones en el cuarto.
Fuimos hasta la habitación y nos gustó lo que vimos, un cuarto amplio y limpio con un mobiliario que por suerte no seguía el estilo que he bautizado "Breznev Chic" que es tan común en los hoteles checos. Sobre la cama había petalos de rosa (artificiales, pero no importa) y sobre la mesita bombones y velas. El baño, en lugar de tener una ducha, tenía una bañera lo suficientemente grande para acomodarnos a los dos, y estaba agradablemente decorado. Había también minibar, pero en lugar de contener microscópicas dosis de bebidas alcohólicas a precios de lujo, contenía cuatro botellas de medio litro de cerveza, otras cuatro de bebidas sin alcohol, todo a precio normal, y la mencionada botella de sekt.
Habíamos llegado temprano así que fuimos a comer algo al restaurante Ve Skále el restaurant del pivovar. Esta enorme hospoda se encuentra en las profundidades de una cueva artificial, excavada durante el siglo 19, parte de la cual acomoda los sótanos de estacionamiento de la cervecería. Para llegar a él hay que internarse unos 30m en las profundidades de la cueva hasta llegar a una recepción y tienda de regalos, luego de lo cual nos esperan otros 10m de corredor hasta el mismo restaurant. Desde el primer momento me gustó mucho la atmósfera del lugar, muy especial. Comimos algo rápido y nos fuimos a la vecina Mariánské Lázně.




La entrada a un mundo desconocido y lleno de delicicias










En las etrañas del paraíso?










Enrome, animado y con mucha mucha onda, restaurant Ve Skále





Mariánské Lázně es una cuidad famosa, aunque eclipsada por la vecina Karlovy Vary, por sus spas y baños terapeuticos. Fundada en 1808 parece hecha de mazapán y es muy bonita. Tuvimos suerte, su parque central Skalínovy Sady estaba todo cubierto de nieve y ya se podían ver los decorados navideños, lo cual le otorgaban aún más atmósfera a la cuidad.
Mi mujer había estado sólo una vez y ya hacía muchos años de ello, para mí, era la primera visita y quedé encantado. Luego de caminar y hacer una multitud de fotos nos refugiamos en un agradable café que no tenía nada que envidiarle a los cafés vieneses, para encarar el corto viaje de vuelta al hotel con algo rico y calentito en el buche.



Una linda vista de los edificios de mazapán que rodean el parque central de Mariánské Lázně






La imponente pérgola que corona el parque, simplemente hermosa, en especial en su interior, donde había un coro infantil cantando villancicos, casi de cuento de hadas



La famosa colonada, que parece hecha de merengue. Lamentablemente debido al clima, las fuentes de aguas de manantial estaban fuera de servicio






La cena, por supuesto, la tuvimos en Ve Skále, que estaba casi repleto. La cercanía con Mariánské Lázně hace de este un lugar muy popular con grupos de turistas alemanes que visitan aquella cuidad. Por suerte conseguimos compartir una mesa con dos desconocidos y nos pudimos concentrar en la comida y la bebida. Abrí la velada con una Černá desítka, que la verdad no me gustó para nada. Demasiado caramelo y casi ninguna nota tostada, muy floja.
Llegó la comida, yo había pedido pečené vepřové koleno (rodilla de cerdo asada) y mi mujer Svíčková na smetaně, ambos platos simplemente deliciosos y muy bien hechos. La carne de la rodilla simplemente se caía del hueso y la piel que muchas veces tiene la consistencia del caucho, se disolvía en la boca. Para la acompañar la rodilla me pedí la Zámecký ležák Speciál, una cerveza de 13° balling que ya había probado en botella y que me había gustado pero no facinado. Mi opinión no cambió, así que como tercer (y cuarto) pul litr me decidí por la que más me había agradado de la oferta la Kvasnicový Skalní ležák, una cerveza con levaduras vivas y con poco filtrado que se tira directamente del sótano de lagerización, rica, muy fresca y frutal que impresionó gratamente cuando la había pedido junto con el almuerzo. Cerramos la velada con un panák de pivovice, aguardiente a base de cerveza, que no estuvo nada mal, aunque prefiero el slivovice. De ahí nos fuimos directo a la cama ya que nos esperaba un día de hedonismo.



Una buena foto de una no tan buena cerveza









Una buena foto de muy buena comida









Una linda foto de una más que decente cerveza





Pero antes de contarles tan sublime experiencia quiero darle mi reconocimiento a la gente de Chodovar. El otro día me quejé bastante de la falta de originalidad marketinera de la gente de Strakonice, bueno, Chodovar es todo lo contrario. Las cervezas son de buena calidad, el agua proviene de sus propios pozos artesianos (y también se vende como marca de agua mineral), tienen sus propias malterías y todavía utilizan fermentadores abiertos, pero no son gran cosa, y no vale la pena irse hasta ahí a probarlas. Son algo aburridas, a decir verdad. Ahora, su marketing es brillante. Tienen dos tiendas de regalos, la ya mencionada en el restaurant y otra al lado del hotel, donde se pueden comprar todas las cervezas y las bebidas sin alcohol, indumentaria y otros chiches, su más que original koupelové pivo (cerveza de baño) y shampoo y espuma de baño a base de cerveza (estos dos últimos fueron muy convenientes para estas fechas). Eso sin contar el hotel, que ha sido muy bien renovado y tiene detalles la verdad preciosos como las pinturas originales y hechas expersamente que adornan el salón comedor, y claro, el spa.
Obviamente tal inversión no debió haber sido nada barata, pero son muy exitosos. Originalmente habíamos planeado ir en septiembre, pero durante los fines de semana el spa estaba lleno hasta fines de noviembre.
Volviendo a nuestra historia....
Nos despertamos algo temprano porque queríamos tener tiempo para desayunar. Nos dimos una linda panzada con huevos revueltos, fiambres y quesos, jugo, café y mermelada de cerveza (mñam!!!). Satisfechos fuimos a lo que tanto habíamos esperado, el Spa Cervecero.
Para despejar dudas, el pivní lázně no es algo improvisado, no es nada más que un invento marketinero para atraer borrachos. La gente de Chodovar ha hecho algo serio y profesional y se asesoraron con balneólogos de las vecinas Karlovy Vary y Marianské Lázně. El objetivo es terapéutico.
El spa se encuentra en los sótanos abovedados del hotel, ladrillo a la vista, aromas a cerveza fresca ya lo ponen a uno en sintonía con lo que le espera. Una de las enfermeras nos pidió que nos quitásemos el calzado y que vayamos a los vestuarios para quitarnos la ropa y cubrirnos con la sábana blanca que nos dio. Una vez disfrazados de romanos nos llevó a nuestra bañera que se estaba preparando. El baño consiste en mitad cerveza oscura especialmente elaborada para tal fin, mitad agua mineral con un agregado de hierbas.
Apenas al sumergirse uno es invadido por una deliciosa sensación que no proviene sólo de los 34°C del baño sino también de los vapores que de éste emanan, agradables aromas a cerveza fresca. El vaso de cerveza incluido en el precio debe haber sido uno de los mejores que tomé, no tanto por la cerveza en sí, pero por el efecto al tomarla en un baño caliente. Hacen falta un par de minutos para que las extremidades se relajen completamente y empiecen a flotar en la enorme bañera mientras uno siente que todo su sistema ha bajado un par de cambios, una experiencia difícil de describir y que de sólo recordarla, me hace sentir mejor.
Ah! Pero la cosa no termina ahí. Justo cuando empezamos a quedarnos dormidos nos anuncian que el baño ha llegado a su fin y nos espera la segunda fase del tratamiento.
Envueltos en nuestras sábanas vamos hacia un cuarto apenas iluminado, nos indican que nos recostemos en sendas camillas y nos envuelven cual bebés en un grueso toallón, para luego traernos una segunda cerveza. Todos los deliciosos aromas que habíamos sentido en el baño vuelven a emanar por nuestra piel, la sensación es como la de estar en un sauna, pero sin el calor ni la humedad. Lo único que nos mantiene despiertos mientras empezamos a sentir que somos más livianos, casi levitando, es el vaso de cerveza que lentamente tomamos.
Al terminar nos ambos nos sentimos como nuevos. Cumplimos con la instrucción de no ducharnos por cuatro horas, de hecho, no nos duchamos hasta la noche, no porque somos obedientes, sino porque todavía podíamos sentir la cerveza en nuestra piel.
Nos esperaba todavía un reparador masaje, almuerzo y la excursión a la cervecería, que salvo un detalle, no ofreció ninguna sorpresa para los que hayan visitado cervecerías en el pasado.
Excursión en la Cervecería Chodovar



"Dej Bůh Štěstí", Que Dios nos de suerte, la frase que no puede faltar en ningún pivovar








Primer proceso del malteado, el salón de germinación









La foto tonta que no puede faltar en ninguna excursión a un pivovar










Lo más lindo de la visita, ser convidados con una jedenáctka tirada desde una fuente. El grifo con mejor onda del mundo











En vaso de plástico, pero se dejaba tomar bastante bien.






Amigos, junten todas sus chirolas, empeñen el perro y, con tiempo, reserven un fin de semana en Chodovar, luego del tratamiento de pivní lázně su vida no será la misma.
Mientras tanto, los dejo con unas fotos para que me envidien...




Preparando el baño












AAAAAAAHHHHHHH!!!!!!!!









Sufriendo...










sufriendo tanto......







Pero tanto......



Comentarios

  1. He roto el cerdito pero sólo tengo para las 12 primeras cervezas...
    Ya está, a partir de mañana voy avender sangre,Hacer de coballa humano, robar en iglesias y otras tropelías por el estílo para poder invitar a mi chica al balneario.... Madre mía que buena pintaaaa

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  2. Lo mismo digo, se ve una cosa de ensueño. Está bien que parezca bueno pero que además lo sea, y como lo cuentas!!

    Si no hay problema me gustaría poner un link a esta historia desde el comentario que hice del spa en el blog.

    Salud!

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  3. Catador, por supuesto que no hay problema que pongas un link.
    Saludos

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  4. Chela, no quisiera incitar al delito, pero hay cosas que requieren medidas extremas y creo que el Spa Cervecero es una de ellas...

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  5. Buenas Max.

    Desde hace unos días leemos con atención tu blog ya que vamos a viajar a Praga desde Barcelona durante estas fiestas navideñas.

    ¿que recomiendas?

    Saludos
    Jordi y Esteve

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  6. Jordi,
    Bueno, desde ya te recomiendo que vayas a los mercados de navidad, a pesar de las multitudes en el de la plaza de la cuidad vieja, es imperdible y tiene una atmósfera única. En cuanto al tema de comida y restaurantes, lamentablemente no te voy a poder ayudar. Nunca he estado en ninguno para la nochebuena y no sé qué ofertas hay, seguramente en el hotel te podrán ayudar, pero van a ser muchos los lugares en el centro que van a estar abiertos para esas fechas, lo mejor es fijarse y preguntar.
    Saludos
    MAX

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  7. Sencillamente increíble Max, cumpliste otro sueño cervecero. Un placer leer esta nota, casi podia sentir el olor a cerveza en la piel!

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  8. El paquete que compramos nos costó unas 4000Kc(155EU), más lo que gastamos en comida y bebida en el restaurant y los regalos que compramos.
    Los pecios para el 2008 van a ser más altos por lo que ví en la página del pivovar.
    No es algo para hacer todas las semanas, pero no nos pareció caro.

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  9. Querido Max, aunque se que te adeudo unas letras, tanto particulares como publicas, el castigo que me aplicas supera en mucho la deuda. Creo que las lágrimas de emocion que se me han caido sabian a cerveza... Ya ando rebuscando un hueco en mi calendario del 2008 para "sufrir" como tu. Cierto que aunque no es economico, no me parece desorbitado para un capricho de tal índole.
    Sepas, que estás en la ínfima linea que separa el hecho de declararte "persona non granta" y pedir formalmente tu adopción paterna.
    Un abrazo fuerte.
    Ramon

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  10. Mirá, adoptarte para tener que pagarte el viaje a Chodovar, tan borracho no estoy... ;)
    Encontrá una hueco en un calendario, reservá con tiempo, porque es algo que le vas a poder contar a tus nietos....
    Saludos!!!

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  11. Dios, el paraíso terrenal existe. Ya mismo empiezo a ahorrar para irme allí una semanita.

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